|
CARTA DEL SANTO PADRE
BENEDICTO XVI
AL CARDENAL TARCISIO BERTONE CON OCASIÓN
DEL 50 ANIVERSARIO DE SU ORDENACIÓN SACERDOTAL
Al Venerado Hermano Nuestro
Cardenal Tarcisio Bertone, s.d.b.
Secretario de Estado y Camarlengo de la santa Iglesia romana
Dado que existe entre nosotros una recíproca y asidua
familiaridad, que deriva del hecho de encontrarnos casi diariamente juntos, es
digno y justo que dirija en persona la expresión de felicitación de nuestro
ánimo a ti, que cumples el quincuagésimo año de ordenación presbiteral. Con
todo, además de esta tarea, para nosotros muy grata, a través de esta carta
nuestra deseamos comunicarte nuestro pensamiento, a fin de que nuestra
consideración respecto a tu persona resulte más manifiesta.
Mientras atravesamos tiempos difíciles, te invitamos a que
recuerdes las cosas más gozosas del pasado, cuando por la imposición de manos
del venerado hermano Albino Mensa, fuiste promovido al orden sagrado, rodeado de
familiares y hermanos religiosos. No escapa a nuestra atención cuánto, a
continuación, perfeccionado en las materias jurídicas, te dedicaste a educar y a
guiar con la enseñanza y los escritos a los jóvenes, tanto dentro como fuera de
tu familia salesiana.
Por lo tanto, no suscita ningún estupor que hayas tenido una
importante posición y estima ante nuestro predecesor, el venerable siervo de
Dios Juan Pablo II, quien te quiso arzobispo de Vercelli y allí fiel anunciador
de los beneficios divinos. Por deseo del mismo Romano Pontífice a continuación
comenzaste a ejercer la tarea de secretario de la Congregación para la doctrina
de la fe, estableciendo con nosotros una feliz familiaridad en el trabajo común.
Igualmente en la Iglesia en Génova, a la que dedicaste tu celo y
tus esfuerzos apostólicos, se encuentran en diversos lugares los testimonios de
tu ministerio pastoral, del que reconocemos el provecho que tuvo para la
comunidad eclesial y donde conseguiste un título más ilustre mediante tu
agregación al Colegio de los padres cardenales.
Trayendo a la memoria tiempos más recientes, te hemos querido
cercano colaborador, eligiéndote como secretario de Estado con quien compartir
decisiones y tareas. Sin duda te estás prodigando con gran compromiso y pericia
en la participación de nuestros proyectos pastorales relativos a la Iglesia
universal y en nuestras iniciativas dirigidas al mundo entero, a fin de que la
familia de Dios se fortalezca y el mundo sea cada vez más armonioso.
Por ello, mientras nos alegramos de corazón por el recuerdo del
gozoso inicio de tu sacerdocio, te expresamos estos sentimientos de estima y
nuestra afectuosa felicitación, a la vez que, por intercesión de la santísima
Virgen María Auxiliadora y de san Juan Bosco, imploramos abundante la recompensa
del Divino Maestro. Por último, venerado hermano nuestro, te impartimos con
afecto fraterno la bendición apostólica, destinada abundantemente también a
cuantos a ti están unidos por vínculos de familia y de trabajo.
Ciudad del Vaticano, 1 de junio de 2010, sexto de nuestro
pontificado
BENEDICTUS PP. XVI
© Copyright 2010 - Libreria Editrice Vaticana |