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MENSAJE DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI
AL PATRIARCA ECUMÉNICO BARTOLOMÉ I
POR LA FIESTA DE SAN ANDRÉS
A Su Santidad Bartolomé I
Arzobispo de Constantinopla
Patriarca ecuménico
Es una gran alegría dirigirle, con ocasión de la fiesta de san Andrés
Apóstol, hermano de san Pedro y patrono del Patriarcado ecuménico, este mensaje,
encomendado al venerado hermano cardenal Kurt Koch, presidente del Consejo
pontificio para la promoción de la unidad de los cristianos, para desear a
Vuestra Santidad, a los miembros del Santo Sínodo, al clero, a los monjes y a
todos los fieles abundancia de dones celestiales y de bendiciones divinas.
En este jubiloso día de fiesta, junto con todos los hermanos y hermanas
católicos, me uno a usted en la acción de gracias a Dios por las maravillas que
ha hecho, en su infinita misericordia, a través de la vida y el martirio de san
Andrés. Los Apóstoles, ofreciendo generosamente su vida en sacrificio por el
Señor y por sus hermanos, dieron testimonio de la Buena Nueva, que proclamaron
hasta los confines del mundo entonces conocido. La fiesta del Apóstol, que cae
en este mismo día en los calendarios litúrgicos de Oriente y Occidente,
representa, para todos aquellos que por la gracia de Dios y el don del Bautismo
han aceptado el mensaje de salvación, una fuerte invitación a renovar su
fidelidad a la enseñanza de los Apóstoles y a convertirse en anunciadores
incansables de la fe en Cristo, con la palabra y el testimonio de la vida.
En nuestro tiempo, esta invitación es más urgente que nunca e interpela a
todos los cristianos. En un mundo marcado por una creciente interdependencia y
solidaridad, estamos llamados a proclamar con renovada convicción la verdad del
Evangelio y a presentar al Señor resucitado como la respuesta a los
interrogantes y aspiraciones espirituales más profundos de los hombres y las
mujeres de hoy.
Para tener éxito en esta gran tarea, debemos seguir avanzando en el camino
hacia la plena comunión, mostrando haber unido ya nuestros esfuerzos por un
testimonio común del Evangelio frente a los hombres de nuestro tiempo.
Por esta razón, quiero expresar mi sincera gratitud a Vuestra Santidad y al
Patriarcado ecuménico por la generosa hospitalidad brindada el pasado mes de
octubre en la isla de Rodas a los delegados de las Conferencias episcopales de
Europa, que se reunieron con representantes de las Iglesias ortodoxas de Europa
para el II Foro católico-ortodoxo sobre el tema «Relaciones Iglesia-Estado:
perspectivas teológicas e históricas».
Santidad, sigo con atención sus sabios esfuerzos por el bien de la Ortodoxia
y por la promoción de los valores cristianos en numerosos contextos
internacionales. Asegurándole, en esta fiesta de san Andrés Apóstol, el recuerdo
en mis oraciones, renuevo el deseo de paz, de salud y de abundantes bendiciones
espirituales para usted y para todos los fieles.
Con sentimientos de estima y de cercanía espiritual, intercambio con usted el
abrazo fraterno en el nombre de nuestro único Señor Jesucristo.
Vaticano, 30 de noviembre de 2010
BENEDETTO XVI
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