|
MENSAJE DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI
CON MOTIVO DEL 50º ANIVERSARIO DE ADVENIAT
A mi venerado hermano
monseñor Franz-Josef Overbeck
Obispo de Essen
Con alegría he sabido que la Acción episcopal Adveniat celebra en estos días
su 50º aniversario y dirijo saludos afectuosos y bendiciones a todos los que han
llegado a Essen para esta ocasión.
Durante el tiempo de Adviento de 1961, los obispos alemanes destinaron, por
primera vez, la colecta de Navidad, realizada en todo el territorio federal, a
los proyectos pastorales de la Iglesia en América Latina. De esta fiel relación
entre la Iglesia alemana y los hermanos y hermanas de América del sur y de
América central nació la Acción episcopal Adveniat. A través de sus donaciones
generosas y de su compromiso incondicional, los católicos alemanes han llevado a
cabo innumerables proyectos de ayuda en los países de América Latina. Esta
expresión generosa de caridad cristiana merece un sincero reconocimiento.
El nombre Adveniat es el programa. De hecho, la Acción episcopal tomó el
nombre de la súplica del Padrenuestro Adveniat regnum tuum, «Venga tu
reino». El reino de Dios es introducido entre nosotros por la encarnación de
Jesús y de igual manera los cristianos están llamados a colaborar en la
edificación de este reino. En este sentido, Adveniat permite al rostro de
Cristo, humano y divino, resplandecer cada vez más en América Latina y coopera
decididamente en el desarrollo de una sociedad vital y digna de vivir en la
justicia y en la paz. A través de innumerables proyectos socio-caritativos y de
programas de formación, las personas pobres y sin recursos han recibido un gran
apoyo. La colaboración con vistas al reino de Dios tiene una dimensión
esencialmente espiritual. En el Padrenuestro, Cristo nos enseña a rezar por la
venida del Reino. No lo podemos hacer sencillamente porque es sobre todo un don.
El reino de Dios y la obra de Cristo van unidos. Se realizan allí donde, a
través del anuncio de la Buena Nueva y la celebración de los sacramentos, se
verifica el encuentro con él, el Redentor y Salvador de los hombres. Él mismo es
la fuente de paz y el dador de la salvación. Él no permite que nuestro esfuerzo
social sea sólo material, exterior y vacío, sino que lo colma de espíritu y vida
desde el interior. La Acción episcopal Adveniat quiere dirigirse siempre al
hombre en su integridad, en sus necesidades naturales y sobrenaturales. Entonces
el reino de Dios surge verdaderamente en medio de nosotros.
Ya el beato Papa Juan XXIII, en su carta del 11 de enero de 1961 a los obispo
de Alemania, agradecía la sabia decisión de «ayudar a América Latina». Hoy
quiero renovar este agradecimiento y deciros de todo corazón a vosotros y a
todos los católicos de Alemania un Vergelt’s Gott por estos cincuenta
años de ayuda fructífera. Con alegría acompaño la obra ulterior de Adveniat en
favor de las personas de América Latina con mis oraciones, en especial a Nuestra
Señora de Guadalupe, así como a los santos patronos de América Latina. Os
imparto de corazón la bendición apostólica.
Vaticano, 4 de octubre de 2011.
BENEDICTUS PP. XVI
© Copyright 2011 - Libreria
Editrice Vaticana
|