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JUAN PABLO II
ÁNGELUS
Martes 26 de diciembre de 1978
El martes día 26 de diciembre, no era día de "Ángelus del Papa". Pero, poco
antes de la hora meridiana, comenzó a llenarse de gente la plaza de San Pedro;
y cuando al dar las doce, la blanca figura del Pontífice no apareció en la
ventana de su despacho, la gente se puso a aplaudir y llamar al Papa
insistentemente. Por fin, a las 12 y 10, se abrió repentinamente la ventana,
apareció Juan Pablo II y dijo.
Sí, ya lo sé, queréis rezar con el Papa; y
rezaremos aunque hoy no estaba previsto el rezo comunitario del Ángelus.
Me alegro con vosotros y me pregunto por qué habéis
venido. A lo mejor para ver si el segundo día de Navidad el Papa está en casa...
Y también pienso que habéis venido porque este día tan bueno invita a salir.
Pero el Papa tiene que quedarse en casa porque no sabe si vendrá la gente a
rezar el Ángelus con él... También pienso que habéis venido porque sabéis que el
Papa tiene necesidad de vuestras oraciones, y sobre todo tiene necesidad de
orar con vosotros. Os lo agradezco y os agradezco también vuestra visita
inesperada y, por ello, tan agradable y valiosa. Deseo repetir una vez más mi
felicitación de Navidad.
No entiendo bien qué decís; no tenéis micrófonos. Pero me doy cuenta de
que queréis mucho al Papa. Gracias, y feliz Navidad otra vez. Alabado sea
Jesucristo.
© Copyright 1978 - Libreria Editrice Vaticana
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