|
JUAN PABLO II
ÁNGELUS
Domingo 23 de diciembre de 1984
1. "He aquí que se ha cumplido ya todo
lo que el Ángel dijo de la Virgen María".
La Iglesia da testimonio de este
cumplimiento en el día de hoy, 23 de diciembre, ya en la vigilia de la noche de
la Navidad del Señor.
El Ángel dijo a María:
"Concebirás en tu vientre y darás a luz
un hijo y le pondrás por nombre Jesús" (Lc 1, 31).
El momento del cumplimiento de estas
palabras está muy próximo. Toda la liturgia de Adviento está repleta de esta
cercanía.
2. En el curso de los últimos días
de Adviento saludamos a Aquel que debe venir, con las maravillosas
antífonas, que encierran en sí como una síntesis del misterio de la Encarnación.
A Aquel que debe nacer de la Virgen y
recibir el nombre de Jesús, la Iglesia dice:
-¡Oh sabiduría!, que brotaste de
los labios del Altísimo...
-Oh Adonai, Pastor de la casa de
Israel...
-¡Oh renuevo! del tronco de
José, que te alzas como un signo para los pueblos...
-¡Oh llave de David!, que abres
y nadie puede cerrar, cierras y nadie puede abrir...
-¡Oh sol que naces de lo alto!,
resplandor de la luz eterna y sol de justicia...
-¡Oh Rey de las naciones! y
piedra angular.
-¡Oh Emmanuel!
3. "Mirad: la Virgen concebirá y dará a
luz un hijo, y le pondrán por nombre Emmanuel" (Dios-con-nosotros). Son palabras
de Isaías (7, 14), escritas algunos siglos antes de Cristo.
María se acerca con José a Belén.
El Adviento del Salvador alcanza su
cenit.
Toda Ella es espera dichosa.
© Copyright
1984 - Libreria
Editrice Vaticana
|