|
VIAJE APOSTÓLICO A COREA, PAPÚA NUEVA GUINEA, ISLAS SALOMÓN
Y TAILANDIA
JUAN PABLO II
REGINA COELI
Domingo 6 de mayo de 1984
Acabamos de celebrar juntos el día más
feliz, la fiesta más grande de la historia de la Iglesia en Corea.
Nuestros corazones rebosan de alegría.
¿Cómo podemos agradecer y alabar suficientemente al Señor del cielo, Padre de
todos nosotros, que ha realizado tan "grandes cosas" en este querido país de
Corea? ¿Cómo podemos darle gracias y alabarle por habernos concedido en estos
santos mártires modelos tan espléndidos de fe, arrojo y amor? La Iglesia
universal se encuentra aquí en Youido en este día glorioso, alegrándose y
alabando al Señor: Gloria in excelsis Deo!
Hoy vuestros antepasados son
glorificados con la gloria del Señor resucitado. Por haber dado testimonio de él
hasta la muerte unidos a su cruz, ahora participan para siempre de su vida
resucitada. Han entrado así en el gozo de María, que al pie de la cruz,
participó en la pasión y muerte de su Hijo, nuestro Salvador. ¡La Reina de los
Mártires salta de gozo con vosotros!
Pero, como en la mayor parte de las
grandes festividades, no podemos dejar de recordar a aquellos que nos son
queridos y que no han podido venir a participar de esta alegría: hermanos del
Norte del país, y también de China, a través de la cual Corea llegó a conocer a
Cristo. Oramos para que sigan manteniéndose fuertes en el testimonio de su fe.
Que María, la Madre de todos nosotros, a quien invocamos ahora como Reina del
Cielo los conforte y fortalezca.
© Copyright
1984 - Libreria
Editrice Vaticana
|