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JUAN PABLO II
ÁNGELUS
Avezzano, Italia
Domingo
24 de marzo de 1985
Queridos hermanos y hermanas:
1. Es ya la hora del "Ángelus", la oración que recuerda el
misterio de la Anunciación del Ángel Gabriel a María Santísima.
Mañana celebra la liturgia con solemnidad este misterio
culminante de la historia de la salvación que está situado al comienzo de
nuestra redención; efectivamente, la adhesión incondicional de la Esclava del
Señor al plan divino de salvación universal consintió que se realizara la
iniciativa salvífica de Dios en beneficio de toda la humanidad. Por esto
precisamente se eligió la fecha del 25 de marzo para comenzar el Año Jubilar de
la Redención y también para el acto de consagración al Corazón Inmaculado de
María que hice, en unión con todos los obispos del mundo, justamente el día de
la Anunciación del año pasado.
2. El dramático momento que vive la humanidad nos debe mover a
dirigirnos con confianza creciente al Corazón Inmaculado de María para que pida
con nosotros y para nosotros la potencia redentora de la gracia de Dios. Hoy más
que nunca están llamados los discípulos de Cristo a afanarse con la fortaleza
del Espíritu Santo por la salvación del mundo, pues nunca como hoy se cierne
sobre éste el peligro de la autodestrucción.
Intervenga María Santísima para sostenernos en la lucha actual
entre el bien y el mal, y nos alcance fuerza para vencer el mal con el bien y
contribuir así a la consolidación de la paz en el mundo.
© Copyright 1985 - Libreria Editrice
Vaticana
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