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JUAN PABLO II
ÁNGELUS
Domingo 14 de febrero de 1988
Queridos hermanos y hermanas:
1. La celebración de la fiesta de los
Santos Cirilo y Metodio, apóstoles de Moravia y copatronos de Europa, nos lleva
hoy a dirigir nuestra mirada hacia esa tierra de antiguas tradiciones
cristianas.
En Moravia, al extremo nord-occidental de los
Cárpatos, ante el panorama de una fértil llanura, se eleva el monte Hostyn,
donde se solían refugiar las poblaciones de las zonas cercanas con ocasión de
las repetidas oleadas de incursiones enemigas. El monte, en el que antiguamente
se hacían celebraciones paganas, llegó a ser lugar de devoción cristiana cuando,
gracias a la obra de los Santos hermanos Cirilo y Metodio, se convirtió Moravia
al Evangelio. En él continuaban buscando refugio los que eran amenazados por las
correrías de las tropas tártaras, que a su paso sembraban terror, desolación y
muerte. En 1241, en los alrededores de Hostyn los, cristianos, que se
habían refugiado en el monte, imploraban con angustia a la Virgen para obtener
misericordia y salvación; y he aquí que los tártaros fueron obligados a huir
después de la derrota, que la población de la zona atribuyó a una ayuda especial
del cielo.
Desde entonces María comenzó a ser
venerada en ese monte como Protectora victoriosa de Moravia.
2. A mitad del año 1500 fue erigida en
el monte una capilla, que frecuentaban sobre todo los obreros que trabajaban en
las minas cercanas; pero un siglo después fue destruida por grupos de fanáticos.
Una vez reedificada después de la guerra de los Treinta Años, se colocó por
primera vez la imagen de María, con el Niño Jesús en brazos.
En el siglo XVIII se edificó en el
lugar una bellísima iglesia con dos torres, y al lado la casa rectoral, donde
vivían tres sacerdotes y dos ermitaños, para atender a las necesidades
espirituales de la multitud creciente de peregrinos. Después se cerró la iglesia
y desaparecieron los altares. Sólo en 1840 fue posible volver a abrir al culto
el lugar sagrado, erigiendo un nuevo altar y colocando una estatua de madera de
la Virgen con el Niño.
3. El mayor esplendor de las
manifestaciones populares y de las grandes peregrinaciones tuvo lugar en época
más bien reciente, con Antonio Cirilo Sotjan, luego arzobispo de Olomouc, quien
dio vida a la casa del peregrino, confiando la cura de almas a los padres de la
Compañía de Jesús. El 15 de agosto de 1912 se organizaron grandes fiestas, con
ocasión de la coronación de la imagen de la Virgen y del Niño Jesús. La corona,
adornada con muchas piedras preciosas, había sido bendecida en Roma por el Papa
San Pío X. Setenta años después, yo mismo he elevado el santuario de Hostyn al
grado de basílica menor.
En los alrededores hay otros santuarios
marianos, entre los que quiero recordar el de Velehrad, antigua sede de
San Metodio, donde se venera a la "Mater Unionis", Madre de la unidad de todos
los cristianos.
Elevemos nuestra oración a María,
venerada en esos santuarios tan cercanos a mi corazón.
© Copyright 1988 - Libreria Editrice Vaticana
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