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JUAN PABLO II
ÁNGELUS
Castelgandolfo Domingo 2 de agosto de 1992
1. Tengo la alegría de reunirme con vosotros por primera vez,
después de mi permanencia en el «Gemelli», durante la cual he experimentado la
solidaridad y la cercanía espiritual de tanta gente. Por ello doy gracias al
Señor y a todos.
Saludo con afecto a la población de Castelgandofo que me ha acogido,
con la acostumbrada cordialidad, para este período de convalecencia y de reposo;
saludo a los veraneantes y a los peregrinos, como también a todos los que se
unen a la plegaria del Ángelus mediante la radio y la televisión.
2. Reanudamos hoy nuestra peregrinación espiritual a
través de los santuarios de América, para compartir con las comunidades
eclesiales de aquel continente el «año singular» (cf. Homilía, 1 de enero
de 1992), que están viviendo con motivo del V Centenario de su evangelización.
Precisamente este domingo, Costa Rica celebra a su patrona, Nuestra
Señora de los Ángeles. En el santuario dedicado a ella, que se encuentra en la
antigua capital, Cartago, se venera a la «Negrita», como cariñosamente llama la
gente del lugar a la imagen de la Virgen, encontrada por una joven mestiza sobre
una peña, el año 1635. Al actual templo, construido en 1910 acuden durante todo
el año, y particularmente en el día de hoy, millares de peregrinos animados por
una inmensa esperanza.
3. A ellos nos unimos también nosotros para encomendar a
Nuestra Señora de los Ángeles la IV Conferencia general del Episcopado
latinoamericano, ya cercana, que marcará las coordenadas de la nueva
evangelización para los próximos años.
Que la Virgen Santísima nos obtenga a todos, del divino Salvador,
fortaleza, luz y gracia.
* * *
Después del Ángelus
Un afectuoso saludo a los peregrinos de lengua española, junto
con mi Bendición Apostólica.
© Copyright 1992 - Libreria
Editrice Vaticana |