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JUAN PABLO II
ÁNGELUS
Castelgandolfo Domingo 9 de agosto de 1992
1. Me acompaña en estos días el recuerdo del Papa Pablo VI,
que murió, precisamente aquí, en Castelgandolfo, el 6 de agosto, hace 14 años. A
él le gustaba recordar que «el cristianismo no es fácil pero resulta feliz»,
poniendo de relieve que el mensaje evangélico, aunque es muy exigente, no
mortifica las potencialidades del ser humano, sino que las abre a la alegría de
vivir (cf. Mensaje pascual, 6 de abril de 1969).
2. En nuestra peregrinación espiritual a los
santuarios del continente americano vamos hoy a Cuba, una de las primeras islas
del Caribe, en la que fue plantada la cruz de Cristo.
Desde los albores del siglo XVII, los cubanos veneran, en la región
minera de «El Cobre», a «Nuestra Señora de la Caridad», bella imagen que
apareció de un modo misterioso. Se cuenta que dos indios y un esclavo negro la
encontraron flotando en el mar y la llevaron al poblado, donde se construyó un
templo en su honor.
Desde su santuario, la Patrona de Cuba acompaña al querido pueblo
cubano en sus alegrías y sufrimientos.
3. Pidamos a «Nuestra Señora de la Caridad del Cobre» que
acompañe a América Latina y al mundo entero en el camino de la nueva
evangelización.
En este camino se coloca, como acontecimiento eclesial
extraordinario, la V Conferencia general del Episcopado latinoamericano,
llamada a dar orientaciones concretas para una vigorosa acción pastoral que
afronte con valentía los numerosos desafíos de la hora presente.
María, estrella de la evangelización, ruega por nosotros.
* * *
Después del Ángelus
Un saludo afectuoso a los peregrinos y visitantes de lengua
española.
A todos encomiendo a la maternal protección de la Santísima Virgen e imparto la
Bendición Apostólica.
© Copyright 1992 - Libreria
Editrice Vaticana |