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JUAN PABLO II

ÁNGELUS

Castelgandolfo, sábado 15 de agosto de 1992
Solemnidad de la Asunción de la Virgen María

 

 

1. La atención de la Iglesia se centra hoy en el misterio de la gloriosa asunción al cielo de aquella que, por los méritos de su Hijo divino fue preservada de la herencia del pecado original, de aquella que, concebida sin mancha, participa con su alma y su cuerpo en la victoria definitiva del Redentor sobre la muerte.

2. Además la solemnidad de hoy, al mismo tiempo que nos invita a contemplar a María, estrella luminosa del universo, trae a nuestra mente el recuerdo del encuentro mundial de los jóvenes que se celebró el año pasado en Częstochowa, Polonia. El pensamiento va también espontáneamente a la próxima Jornada mundial de la juventud, que se celebrará si Dios quiere, en agosto de 1993 en Denver cerca de las Montañas Rocosas del Colorado.

Así, la Asunción de María se convierte también en la fiesta de la esperanza. La repetición de esos encuentros juveniles con María manifiesta el deseo y la esperanza de un mundo mejor, más humano y abierto a los dones sobrenaturales de la verdad y el amor.

3. Queridos hermanos y hermanas, os deseo que estos días de descanso proporcionen serenidad a vuestro espíritu, sin olvidar a cuantos están probados por la enfermedad, la soledad o cualquier otra forma de sufrimiento.

Oremos, en particular, por las atormentadas poblaciones de Bosnia-Herzegovina. Precisamente esta mañana el cardenal Roger Etchegaray, enviado mío, ha llegado a Sarajevo, donde celebrará la santa misa. Testimoniará al arzobispo, a los fieles y a todos los ciudadanos el afecto y la solidaridad constantes del Papa y de la Iglesia entera.

Sigamos orando incesantemente también por nuestros hermanos de Somalia, que están muriendo de hambre.

¡María, elevada al cielo, ruega por nosotros!

* * *

Después del Ángelus

Deseo saludar a los peregrinos de lengua española, en este día de la Asunción, en el que tantas parroquias de vuestros países celebran su fiesta patronal. Os imparto con afecto la Bendición Apostólica.

 

© Copyright 1992 - Libreria Editrice Vaticana

 

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