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JUAN PABLO II
ÁNGELUS
Castelgandolfo Domingo 20 de septiembre de 1992
1. En nuestra peregrinación espiritual por los caminos
de América, con motivo del V Centenario del comienzo de la evangelización de
aquel continente, vamos hoy al santuario de Nuestra Señora de Izamal, en
la península de Yucatán, México.
En la pequeña ciudad de Izamal, desde los primeros tiempos de la
cristianización de aquellas tierras, a mediados del siglo XVI, junto a las
ruinas de una antigua pirámide maya, los franciscanos construyeron un convento,
centro de intensa evangelización de los indígenas. Junto al convento levantaron
un gran templo, al que llevaron de Guatemala una imagen de la Inmaculada
Concepción, proclamada luego «reina y patrona de Yucatán». El 22 de agosto de
1949 tuvo lugar la coronación pontificia de la imagen, como acto final del
congreso mariano celebrado en Mérida. La peregrinación principal al santuario se
realiza el último domingo de mayo con gran afluencia de fieles que se postran
ante la imagen milagrosa, la cual a lo largo de la historia ha sido llevada
numerosas veces a la ciudad de Mérida con ocasión de grandes calamidades o
especiales celebraciones religiosas.
No podré ir personalmente a rezar en dicho santuario, como estaba
previsto en el anterior programa de mi próximo viaje apostólico. Pero en Santo
Domingo tendré un encuentro con una delegación de las poblaciones indígenas que
pensaban acudir a Izamal.
2. Espero ardientemente, con la ayuda del Señor y la
intercesión de la Virgen, que la próxima Conferencia general del Episcopado
latinoamericano constituya un acontecimiento realmente histórico para la
Iglesia en América Latina: una hora de gracia, un nuevo Pentecostés, un
kairós. Cerca de trescientos obispos se reunirán para celebrar los 500 años
de presencia de la Iglesia en América y agradecer al Señor el don de la fe, que
los primeros evangelizadores difundieron entre las poblaciones nativas del nuevo
mundo.
La Conferencia sin perder de vista las «luces y sombras» del pasado,
proyectará su atención hacia el futuro.
3. «Jesucristo ayer, hoy y siempre» (cf. Hb 13, 8) es el significativo
lema que acompaña el tema de la Conferencia: «Nueva evangelización promoción
humana, cultura cristiana».
Examinando el rico contenido de este sugestivo tema, los obispos
trazarán las coordenadas que han de marcar la acción pastoral de la Iglesia
en los próximos años. En continuidad con la tradición y teniendo presentes
los desafíos de nuestro tiempo, responderán a las expectativas de los pueblos
latinoamericanos, reafirmando que sólo en Jesucristo es posible lograr la plena
liberación.
María Santísima, Nuestra Señora de Izamal evangelizadora de
Yucatán, nos ampare y ayude en esta hora de fe y esperanza para toda América
Latina. Ella dirija su maternal mirada a los fieles de aquellas amadas naciones
y a los pueblos del mundo entero.
* * *
Después del Ángelus
Deseo ahora presentar mi más cordial saludo a todas las
personas, familias y grupos procedentes de España y América Latina.
De corazón os imparto la Bendición Apostólica, que extiendo complacido a
vuestros seres queridos.
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Editrice Vaticana |