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JUAN PABLO II ÁNGELUS
Queridos hermanos y hermanas: 1. También hoy deseo volver a hablaros de mi reciente peregrinación por los países bálticos: Lituania, Letonia y Estonia. Antes de la plegaria del Ángelus, me parece oportuno recordar el singular sendero mariano que conduce desde el santuario de Puerta de la Aurora en Vilna, pasando por el de Siluva hasta el de Aglona en Letonia. Hoy deseamos recorrer con la oración ese sendero, que ha entrado profundamente en la historia del pueblo de Dios. La Madre del Señor, conduciendo a ese pueblo en la peregrinación de la fe, es el testigo particular de las pruebas que ha debido soportar a lo largo de su historia. 2. No olvidemos que en ambos lados de ese sendero mariano en la historia del pueblo de Dios se inscribe una gran experiencia de sufrimiento: de sacrificio y de martirio. Precisamente de esto habla la colina de las Cruces en Lituania. Pero el ámbito en que se consumó ese martirio ha sido mucho más amplio. Se extendía hacia el este; y no sólo hasta los Urales, sino mucho más allá. ¡Cuántos hombres y mujeres inocentes fueron víctimas de crueles persecuciones! ¡Cuántos mártires! En el espacio inmenso del este europeo, a finales de este siglo, también la Iglesia ortodoxa puede decir con razón lo que los Padres de la Iglesia habían proclamado a comienzos de la difusión del Evangelio: Sanguis martyrum, semen christianorum. A lo largo de ese sendero mariano, en los países bálticos, nos encontramos con la Reina de los mártires que estaban al pie de la cruz. De un modo u otro, todos esos mártires completaron lo que falta a las tribulaciones de Cristo (cf. Col 1, 24). La pasión redentora de Cristo abraza y supera todo, y sin embargo, espera que los hombres la completen constantemente. 3.
Madre de los mártires 4. ¿A quién interesó más que a ti, Madre de los santuarios del Báltico; Madre de todos los santuarios A todos bendigo de corazón. * * * Después del Ángelus Saludo ahora con todo afecto a todas las personas, familias y grupos de lengua española aquí presentes. En particular, al grupo de la «Asociación Benéfica Señoras de la Caridad», de Caracas (Venezuela). A todos bendigo de corazón.
© Copyright 1993 - Libreria Editrice Vaticana
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