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JUAN PABLO II
ÁNGELUS
Domingo 4 de
noviembre de 2001
1. Al final de esta Eucaristía nos sentimos muy agradecidos al
Señor, porque no deja de suscitar en su pueblo testigos luminosos del
Evangelio. Hoy es la memoria litúrgica de san Carlos Borromeo. Agradezco
al señor cardenal Bernardin Gantin las afectuosas felicitaciones que ha
querido manifestarme, en nombre de todos los presentes, al inicio de esta
celebración. Aprovecho de buen grado esta ocasión para dar las gracias
también a todos los que me han enviado sus felicitaciones por mi onomástico,
y las devuelvo de corazón con la oración, que elevo de modo especial por
cuantos se llaman como el gran obispo de Milán.
Dirijo ahora un saludo cordial a los peregrinos de lengua italiana, que han
venido en gran número para rendir homenaje a los nuevos beatos, de los
cuales cuatro son italianos. Queridos hermanos, seguid el "alto grado" de la
vida cristiana, que ellos muestran a todos con su espléndido testimonio.
2. En este momento del Ángelus, deseo recordar a san Carlos Borromeo,
cuya memoria coincide hoy. A mi protector celestial le ofrezco el homenaje
de la beatificación de su íntimo amigo y confidente, Bartolomé de los
Mártires. Aprovecho también para saludar y agradecer a la representación de
Portugal en esta ceremonia en la que se ha honrado a uno de sus mayores
pastores.
3. Saludo ahora a los obispos, autoridades civiles, religiosas de la Obra
Misionera de Jesús y María, así como a todos los fieles que han tenido el
gozo de participar en esta solemne ceremonia de beatificación en la cual ha
sido elevada al honor de los altares la madre María Pilar Izquierdo. Que con
su intercesión os sintáis siempre animados a trabajar, con generosidad y
amor, al servicio de todos, sin detenerse ante las dificultades.
4. Doy una cordial bienvenida a los peregrinos eslovacos. Saludo, de modo
particular, al presidente de la República de Eslovaquia, señor Rudolf
Schuster. Queridos hermanos y hermanas, la beatificación hoy del obispo
Pablo Pedro Gojdic y del redentorista Metodio Domingo Trcka, mártires, es
para vosotros un momento de alegría. Os exhorto a seguir su ejemplo de fe y
caridad y, al mismo tiempo, imploro su protección sobre el querido pueblo
eslovaco.
5. Dirijo un saludo cordial a los peregrinos checos, que participan en la
solemne beatificación de Metodio Domingo Trcka, originario de Frýdlant nad
Ostravicí, en Moravia. A la protección celestial del nuevo beato os
encomiendo a vosotros, aquí presentes, juntamente con toda vuestra amada
nación, exhortándoos a seguir su heroico ejemplo de fidelidad al Evangelio,
de servicio a la Iglesia y de entrega a los hermanos.
Saludo también a los peregrinos que han venido de Polonia. Dios os recompense
vuestra presencia en el día de san Carlos.
6. Expresemos nuestra gratitud filial a María santísima, contemplándola en el
centro del inmenso coro de los santos y los beatos. En efecto, con su guía
materna cada uno de ellos recorrió el camino terreno llegando, a través de
muchas pruebas, a la gloria del cielo.
© Copyright 2001 - Libreria Editrice Vaticana
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