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JUAN PABLO II
ÁNGELUS
Domingo
23 de marzo de 2003
Al
concluir esta celebración con la oración del Ángelus, deseo saludar
cordialmente a los señores cardenales, obispos, sacerdotes y fieles, y muy
especialmente a las religiosas de los institutos fundados por las nuevas beatas
Dolores Rodríguez Sopeña, Juana Condesa Lluch y Caridad Brader, así como a
las autoridades civiles venidas de diversos países de lengua española. Que,
edificados por los ejemplos de estas mujeres extraordinarias, aprendáis en la
escuela de María a contemplar a Jesucristo, Príncipe de la paz, modelo supremo
de todo cristiano.
Nos dirigimos ahora a María santísima, a la que los
nuevos beatos amaron y veneraron con especial devoción. De ella imploramos,
sobre todo en este momento, el don de la paz. Le encomendamos, en particular,
las víctimas de estas horas de guerra y los familiares que sufren. Me siento
espiritualmente cercano a ellos con el afecto y la oración.
© Copyright 2003 - Libreria Editrice Vaticana
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