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JUAN PABLO II

ÁNGELUS

Solemnidad de la Epifanía del Señor
Martes 6 de enero de 2004

 

1. En esta fiesta de la Epifanía del Señor, el evangelio de san Mateo habla de una misteriosa estrella, que guió a los Magos primero hasta Jerusalén y después hasta Belén, donde adoraron al Niño Jesús (cf. Mt 2, 2. 7. 9. 10).

La estrella que conduce a los Magos hacia Cristo evoca la rica simbología de la luz, muy presente en la Navidad. Dios es luz, y el Verbo hecho hombre es "luz del mundo" (Jn 8, 12), luz que guía el camino de las gentes:  "lumen gentium".

2. Esta gran verdad animaba a mi venerado predecesor Pablo VI cuando, hace exactamente cuarenta años, realizó su histórica peregrinación a Tierra Santa. Precisamente el 6 de enero de 1964, en Belén, en la basílica de la Natividad, pronunció palabras memorables. Entre otras cosas, dijo:  "Nosotros miramos al mundo con inmensa simpatía. Si el mundo se siente extraño con respecto al cristianismo, el cristianismo no se siente extraño con respecto al mundo" (Insegnamenti, vol. II, 1964, p. 32). Y añadió que la misión del cristianismo en medio de la humanidad es una misión de amistad, de comprensión, de aliento, de promoción, de elevación, es decir, una misión de salvación (cf. ib., pp. 32-33).

Desde aquel lugar donde nació el Príncipe de la paz, exhortó a los responsables de las naciones a una colaboración cada vez más estrecha para "instaurar la paz en la verdad, en la justicia, en la libertad y en el amor fraternal" (ib., pp. 34-35).

3. De corazón hago mías estas palabras del siervo de Dios Pablo VI, a la vez que invoco la intercesión de María santísima, estrella de la humanidad peregrinante en el tiempo. Que todo hombre, con la ayuda materna de la Virgen, llegue a Cristo, luz de verdad, y el mundo avance por el camino de la justicia y de la paz.

* * * *


Después del Ángelus

A los hermanos y a las hermanas de las Iglesias orientales, que, siguiendo el calendario juliano, celebran durante estos días la santa Navidad, los felicito cordialmente, asegurándoles mi constante recuerdo en la oración.

 

© Copyright 2004 - Libreria Editrice Vaticana   

 
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