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JUAN PABLO II
ÁNGELUS
Domingo 12 de septiembre de 2004
1. Siguiendo una antigua tradición, se celebra hoy la fiesta del Nombre de María.
Este nombre, unido indisolublemente al de Jesús, es para los cristianos el más
dulce, porque recuerda a todos la Madre común. A ella Jesús, a punto de morir,
nos encomendó a todos como hijos.
Que María vele sobre la humanidad en esta hora marcada por devastadoras
explosiones de violencia. Que vele especialmente sobre las nuevas
generaciones, deseosas de construir un futuro de esperanza para todos.
2. He percibido este profundo anhelo de un mundo de justicia y de paz también en
los muchachos, en los jóvenes y en los adultos de la Acción católica italiana,
con los que me encontré el domingo pasado en Loreto, con ocasión de su
peregrinación nacional.
Doy gracias al Señor porque me permitió participar en ese importante
acontecimiento eclesial, que culminó con la proclamación de tres nuevos
beatos:
Alberto Marvelli,
Pina Suriano y
Pere Tarrés i Claret.
Recordando su testimonio, quisiera mencionar aquí las tres consignas que
dejé a la Acción católica en Loreto: la "contemplación" para caminar por la
senda de la santidad; la "comunión" para promover la espiritualidad de la
unidad; y la "misión" para ser fermento evangélico en todo lugar.
3. Que la Virgen ayude a la Acción católica a proseguir con entusiasmo su
compromiso de testimonio apostólico, trabajando siempre en íntima relación con
la jerarquía y participando de modo responsable en la pastoral parroquial y
diocesana.
La Iglesia cuenta con la presencia activa de la Acción católica y con su
entrega fiel a la gran causa del reino de Cristo. También yo miro con gran
confianza a la Acción católica y aliento a todos sus miembros a ser testigos
generosos de la buena nueva evangélica, para devolver la esperanza a la
sociedad actual, que busca la paz.
Después del Ángelus
Saludo cordialmente a los peregrinos de lengua española. Que la Virgen María sea
siempre modelo en nuestra vida para seguir fielmente a Cristo.
© Copyright 2004 - Libreria Editrice Vaticana
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