MENSAJE
DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II A MONSEÑOR NGUYÊN VAN THUÂN CON MOTIVO
DE SU VIAJE A BELGRADO
A mi venerado hermano Monseñor FRANÇOIS XAVIER NGUYÊN VAN THUÂN Presidente
del Consejo pontificio Justicia y paz
A través de usted deseo expresar mi cercanía a todos los que se han
congregado, en unión espiritual con la jornada de oración que presidiré en
Roma el 3 de junio, a fin de implorar a Dios todopoderoso el don de la paz para
todos los pueblos de los Balcanes. Demasiada gente ha sufrido durante largo
tiempo. Muchísimas personas han sido obligadas a abandonar sus hogares; muchas
otras han sido víctimas inocentes de la acción militar. Espero que todos los
que comparten la responsabilidad de resolver el actual conflicto tengan la
valentía de abrazar la paz. Sólo la justicia, el diálogo y la reconciliación
permitirán que esta parte de Europa sea, por fin y para siempre, un lugar donde
la diversidad no signifique confrontación, sino enriquecimiento mutuo. A todos
los presentes les imparto de buen grado mi bendición apostólica.
Vaticano, 1 de junio de 1999
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