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CARTA DEL PAPA JUAN PABLO
II AL CARDENAL JOSEPH RATZINGER PARA LA PREPARACIÓN DE UN COMPENDIO DEL
CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA
Al venerado hermano
Señor cardenal JOSEPH RATZINGER
Prefecto de la Congregación para la doctrina de la fe
El 7 de diciembre del año pasado se cumplieron 10 años de la promulgación del
Catecismo de la Iglesia católica, un decenio que ha demostrado la importancia
de ese texto, deseado y sugerido por el Sínodo de los obispos de 1985. Como
dije a los participantes en el Congreso catequístico internacional, convocado
en octubre del año pasado precisamente para conmemorar el décimo aniversario,
el Catecismo mantiene inalterada su realidad de don privilegiado, puesto
a disposición de toda la Iglesia católica. Es un don ofrecido a todo
hombre y a toda mujer que pidan a los católicos razón de su esperanza, por
estar interesados en conocer lo que la Iglesia cree. La amplia difusión del
texto en las diversas regiones del mundo constituye una prueba evidente de su
utilidad y su actualidad.
Especialmente durante los años más recientes, se han elaborado no pocas síntesis
del Catecismo en diversas lenguas y en numerosos países. Esto atestigua cuán
amplia y profunda es la exigencia de un compendio breve, que contenga
todos los elementos fundamentales de la fe y de la moral católica, formulados
de manera sencilla y clara. Sin embargo, la experiencia demuestra que no es fácil,
en estas síntesis, salvaguardar siempre y plenamente la totalidad y la
integridad del contenido de la fe católica.
En el congreso mencionado se manifestó la urgencia de disponer de un catecismo
breve para todos los fieles, y muchos han solicitado la redacción de esta síntesis
autorizada, segura y completa. En efecto, es indispensable que ese texto refleje
fielmente el Catecismo de la Iglesia católica en los aspectos esenciales de la
fe y de la moral cristiana.
También yo considero oportuna la propuesta presentada y, por eso, le pido a
usted, señor cardenal, que constituya, de acuerdo con la Secretaría de Estado,
una comisión especial con la finalidad de preparar un compendio del
Catecismo de la Iglesia católica. Con esa comisión, que usted presidirá,
colaborará un comité de redacción específico.
El compendio del Catecismo de la Iglesia católica deberá exponer, de
modo conciso, los contenidos esenciales y fundamentales de la fe de la Iglesia,
respetando su totalidad e integridad doctrinal, de modo que constituya una
especie de vademécum, que permita a las personas, creyentes y no
creyentes, abarcar, con una mirada de conjunto, todo el panorama de la fe católica. Tendrá como fuente, modelo y punto de referencia constante el actual Catecismo
de la Iglesia católica, que, manteniendo intacta su autoridad e importancia,
podrá encontrar, en esa síntesis, un estímulo para una mayor profundización
y, más en general, un ulterior instrumento de educación en la fe.
Antes de ser aprobado, el compendio será sometido a la valoración de
todos los cardenales y presidentes de las Conferencias episcopales.
Soy consciente de que esta nueva obra requerirá un gran esfuerzo, pero,
confiando en la ayuda de Dios y conociendo su capacidad y laboriosidad, señor
cardenal, así como la de sus colaboradores, estoy seguro de que se realizará
en un tiempo relativamente breve.
A la vez que le agradezco la constante entrega que caracteriza el servicio que
presta a la Sede apostólica, así como la disponibilidad manifestada en esta
ocasión, invoco sobre usted y sobre cuantos colaborarán en la realización del
compendio del Catecismo de la Iglesia católica, la protección materna
de María santísima, Madre del Verbo encarnado, y de corazón imparto a todos
una especial bendición apostólica.
Vaticano, 2 de febrero de 2003
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