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CARTA DEL SANTO PADRE JUAN
PABLO II
DURANTE LA
ÚLTIMA CENA
PARA LA CONCESIÓN DE LA PERSONALIDAD JURÍDICA CANÓNICA PÚBLICA A "CÁRITAS INTERNATIONALIS"
Al venerado hermano
Mons. YOUHANNA FOUAD EL-HAGE
Arzobispo de Trípoli del Líbano de los maronitas
Presidente de Cáritas internationalis
1. Durante la última Cena, la víspera de su pasión, el Señor Jesús dio un
mandato preciso a sus discípulos: "Os doy un mandamiento nuevo: que os améis
los unos a los otros, como yo os he amado" (Jn 13, 34). La Iglesia,
impulsada por este mandato, ha anunciado el Evangelio y dispensado la gracia de
los sacramentos, preocupándose siempre de acompañar su acción con el testimonio
del amor.
Así, desde sus orígenes, la vida de la comunidad cristiana se ha caracterizado
por el ejercicio activo de la caridad, expresada de modo particular en la
atención a los pobres y a los débiles (cf. Hch 2, 42-47). Además, desde
hace casi dos siglos, han surgido en el ámbito diocesano y parroquial grupos que
han asumido sucesivamente el nombre de Cáritas, con el objetivo de
asistir a cuantos se encontraban en estado de necesidad. Con el tiempo, se han
comenzado a coordinar también a nivel nacional e internacional.
En el contexto del Año santo de 1950, mi venerado predecesor el siervo de Dios
Pío XII instituyó, en Roma, un organismo que, a nivel de Iglesia universal,
reuniera las organizaciones caritativas nacionales autorizadas por los
respectivos Episcopados, para favorecer su conocimiento recíproco, su
coordinación y colaboración en la realización de la actividad caritativa y
social en las diversas partes del mundo. También mis demás predecesores, de
venerada memoria, han seguido con paterno y real interés el crecimiento de
Cáritas internationalis. Así, el siervo de Dios Pablo VI pudo testimoniar
con satisfacción que ella "actúa en todas partes" (Populorum progressio, 46).
2. Nacida del impulso de esta Sede apostólica, que luego ha
seguido y orientado su actividad, Cáritas internationalis se configura
como una Confederación de organismos caritativos, por lo general Cáritas
nacionales. Esta Confederación, sin quitar a las Cáritas nacionales la
autonomía que les compete, favorece su colaboración, desarrollando tareas de
animación, coordinación y representación. Por eso, Cáritas internationalis
está unida, por su origen y naturaleza, con un vínculo muy estrecho, a los
pastores de la Iglesia y, en particular, al Sucesor de Pedro, que preside la
caridad universal (cf. san Ignacio de Antioquía, Ep. ad Romanos, inscr.),
inspirándose para su acción en el Evangelio y en la tradición de la Iglesia.
Desde que fue constituida, han sido numerosas y relevantes las intervenciones
que Cáritas internationalis ha realizado, mediante las organizaciones que
la componen, obteniendo reconocimiento y prestigio incluso por parte de las
autoridades civiles.
3. Por tanto, como confirmación del papel eclesial desempeñado
por esta benemérita Confederación, acogiendo la petición hecha explícitamente a
este propósito, en virtud de la autoridad apostólica y a tenor del
Código de derecho
canónico, concedo a Cáritas internationalis la personalidad
jurídica canónica pública (cf. cánones 116-123). Confirmo sus Estatutos y su
Reglamento, que deberán interpretarse a la luz de cuanto se establece en este
quirógrafo. Cualquier modificación deberá ser confirmada por mí, así como el
posible traslado de su sede social, que actualmente se encuentra en Roma.
Por el vínculo especial de Cáritas internationalis con la Sede
apostólica, la lista de los candidatos tanto para la función de presidente como
para la de secretario general de la Confederación deberá someterse a la
aprobación del Papa, antes de proponerse oficialmente al voto definitivo de la
Asamblea general.
Además, la Santa Sede, valorando oportunamente las opiniones, nombra un
consiliario, que participa de derecho en la actividad de los órganos
institucionales.
4. Teniendo en cuenta lo que se establece en la constitución apostólica
Pastor bonus (cf. art. 146, 2), encomiendo al Consejo pontificio Cor
unum la tarea de seguir y acompañar la actividad de Cáritas
internationalis, tanto en el ámbito internacional como en sus organizaciones
regionales. Por tanto, el dicasterio será debidamente informado sobre las
iniciativas de la Confederación en los diversos niveles y participará de derecho
en las reuniones de los órganos de la misma, así como en las reuniones para la
coordinación de la actividad organizada por Cáritas internationalis. Ese
Consejo pontificio contribuirá a mantener vivo el espíritu eclesial en la
Confederación y, en particular, velará para que la actividad de los miembros de
la misma, llevada a cabo en coordinación internacional, se realice en
colaboración con las Iglesias locales involucradas y con sus pastores. Por
último, Cáritas internationalis deberá someter al Consejo pontificio
Cor unum, antes de su publicación, los textos de orientación que quiera
emanar.
5. Además, Cáritas internationalis, en su actividad a nivel
internacional, sobre todo ante los organismos internacionales y en zonas del
mundo con particulares dificultades, deberá remitirse a la Secretaría de Estado.
Por lo que atañe a cuestiones específicas, Cáritas internationalis
también actuará en colaboración con otros dicasterios de la Curia romana, en
particular con el Consejo pontificio Justicia y paz, el Consejo pontificio para
la pastoral de los emigrantes e itinerantes y el Consejo pontificio para la
pastoral de la salud, de acuerdo con las competencias establecidas
para ellos por la constitución apostólica
Pastor bonus.
6. A la vez que deseo que este acto fortalezca los vínculos de comunión de
Cáritas internationalis con la Iglesia universal, ordeno que todo lo aquí
dispuesto se observe fielmente. Encomendando el compromiso y la actividad de la
Confederación a la intercesión de la bienaventurada Virgen María de la
Visitación y de san Martín de Porres, los patronos celestiales de la
Confederación, le imparto a usted, venerado hermano, y a todos los miembros una
especial bendición apostólica.
Castelgandolfo, 16 de septiembre de 2004
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