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MENSAJE URBI ET ORBI
DEL SANTO PADRE JUAN PABLO II

NAVIDAD 1979

 

1. Puer natus est nobis.
Filius datus est nobis (Is
9, 5)

Con estas palabras deseo saludar hoy, en este día tan solemne, a la Iglesia y a la familia humana.

Sí, nos encontramos en el día de la Navidad. Nace el Niño, Nace el Hijo, Nace de la Madre. Durante nueve meses, como todo neonato, estuvo unido a su seno. Nace de la Madre en el tiempo y según las leyes del tiempo humano del Nacimiento.

Nacido eternamente del Padre. Es Hijo de Dios. Es el Verbo,

Trae consigo al mundo todo el amor del Padre al hombre. Es revelación de la divina "filantropía". En El, el Padre se da a Sí mismo a todo hombre, en El se confirma la herencia eterna del hombre en Dios. En El se revela, hasta el fin, el futuro del hombre. El habla del significado y del sentido de la vida humana, independientemente del sufrimiento o del handicap que podrían gravar sobre esta vida, en sus dimensiones terrenas.

Todo esto lo anunciará El con su Evangelio. Y al final con su cruz y su Resurrección.

Todo esto lo anuncia ya ahora con su Nacimiento.

2. Puer natus est nobis,
Filius datus est nobis.

Hoy nuestros corazones recogidos cabe El, junto al Recién Nacido en Belén, se concentran, al mismo tiempo, sobre cada niño, sobre cada muchacho, sobre cada nuevo hombre, nacido de padres humanos. Sobre aquel que debe nacer y sobre aquel que ya ha nacido: sobre el niño de pecho, primero, luego sobre el pequeño que empieza a dar los primeros pasos, a sonreír, a hablar, a comprender. Y también sobre aquel que se prepara para ir a la escuela, así como sobre aquel que en la escuela se forma para la vida.

Navidad es la fiesta de todos los niños del mundo; de todos, sin diferencia de raza, de nacionalidad, de lengua, de origen. Cristo nació en Belén para todos ellos. A todos ellos representa. De todos y al mismo tiempo de cada uno nos habla el primer día de su venida en esta tierra: el primer mensaje del Niño de una pobre Mujer; de la Madre que, después del Nacimiento. "lo envolvió en pañales y lo acostó en un pesebre, por no haber sitio para ellos en el mesón" (Lc 2, 7).

Es necesario que este mensaje del Niño, el mensaje del Recién Nacido, resuene con una claridad especial al final de este año que, por iniciativa de la Organización de las Naciones Unidas, toda la familia humana celebra como el Año del Niño.

3. Aquel Niño, nacido en Belén, habla pues, al final de este año y en el umbral del nuevo año, de los derechos de cada niño, habla de su dignidad, de su significado en nuestra vida: en la vida de cada familia y nación, en la vida de toda la humanidad.

El niño es siempre una nueva revelación de la vida que es dada al hombre por el Creador. Es una nueva confirmación de la imagen y de la semejanza de Dios, impresas desde el principio en el hombre.

El niño es también una gran y continua verificación de nuestra fidelidad a nosotros mismos. De nuestra fidelidad al hombre, a la humanidad. Es una verificación del respeto ante el misterio de la vida, en el que, desde el primer momento de la concepción, el Creador marca la impronta de su imagen y de su semejanza.

La dignidad del niño exige, por parte de los padres y de la sociedad, una profunda sensibilidad de conciencia. Ya que el niño es el punto neurálgico, en cuyo derredor se forma o se quiebra la moral de las familias y a continuación la moral de las naciones y de la sociedad. La dignidad del niño exige la máxima responsabilidad de los padres y también la máxima responsabilidad social en cada sector.

4. Hace algunos meses he tenido el honor de hablar ante la Organización de las Naciones Unidas en Nueva York. Me permito repetir ahora las palabras que pronuncié en aquel discurso:

«Deseo... en presencia de los representantes de tantas naciones del globo aquí reunidos, expresar el gozo que para cada uno de nosotros constituyen los niños, primavera de la vida, anticipo de la historia futura de cada una de las patrias terrestres actuales. Ningún país del mundo, ningún sistema político puede pensar en el propio futuro de modo diverso, si no es a través de la imagen de estas nuevas generaciones que tomarán de sus padres el múltiple patrimonio de los valores, de los deberes, de las aspiraciones de la nación a la que pertenecen, junto con el de toda la familia humana, La solicitud por el niño, incluso antes de su nacimiento, desde el primer momento de su concepción y, a continuación, en los años de la infancia y de la juventud, es la verificación primera y fundamental de la relación del hombre con el hombre.

»Y por esto, ¿qué más se podría desear a cada nación y a toda la humanidad, a todas, los niños del mundo si no un futuro mejor en el que el respeto de los Derechos del Hombre llegue a ser una realidad plena en las dimensiones del. dos mil que se acerca?

»Pero en esta perspectiva debemos preguntarnos si continuará acumulándose sobre la cabeza de esta nueva generación de niños la amenaza de un exterminio común cuyos medios se encuentran en las manos de los Estados contemporáneos, y especialmente de las mayores potencias de la tierra. ¿Acaso deberán heredar de nosotros, como un patrimonio indispensable, la carrera de armamentos?» (núms. 21-22).

5. Y ahora, desde la sala de reuniones de la ONU volvamos al establo de Belén. Detengámonos, una vez más, ante el pesebre. Y digamos, dirigiéndonos por medio del Niño Recién Nacido a todos los niños de la tierra:

¡Sois nuestro amor!

¡Sois nuestro futuro!

Queremos transmitiros todo lo mejor que tenemos.

Queremos transmitiros un mundo mejor y más justo: el mundo de la fraternidad humana y de la paz.

Queremos transmitiros el fruto del trabajo de todas las generaciones y la herencia de todas las culturas.

¡Queremos transmitiros, sobre todo, aquella Herencia suprema, aquel Don inagotable que nos ha traído a todos los hombres el Niño nacido en Belén!

¡Id todos a El! ¡Todos los niños de la entera familia humana! ¡Cantad en todas las lenguas y en todos los dialectos! ¡Cantad al Recién Nacido! ¡Anunciad el gran gozo!

¡Anunciad el gran gozo! El gozo de vuestra fiesta.

6. Y ahora, con un recuerdo especial para los niños que viven en tantos lugares de la tierra, quiero dirigir el saludo navideño en diversas lenguas:

A todos los que nos escuchan

de lengua francesa:

Heureux Noël, dans la joie et la paix du Christ!

de lengua inglesa:

A blessed Christmas, in the joy and peace of Christ!

de lengua alemana:

Frohe und friedvolle Weihnachten in Christus.

de lengua española:

¡Felices Navidades en la paz y gozo de Cristo!

de lengua portuguesa:

Boas-Festas de um santo e feliz Natal com as bênçãos do Menino Jesus.

de lengua irlandesa:

Nollaig fé shéan is fé nhaise dhîbh go léir.

de lengua holandesa:

Zalig Kerstfeest en Gelukkig Nieuwjaar.

de lengua sueca:

God Jul, Gott Nytt Ar.

de lengua albanesa:

Për shum vjet Krisht lindjen.

de lengua croata:

Na Dobro Vana Dosao Bozic i Sveto Porodenje Isusovo!

de lengua eslovena:

Milosti Polne Bozicne Praznike in Blagoslovljeno Novo Leto.

—- de lengua serbia:

Mir Bozjy - Hristos se Rodi!

-- de lengua serbia-lusacia:

Zbozowne hody a nowe ldto.

de lengua rumana:

Sarbatori fericite de Cracium si anul nou.

de lengua húngara:

Jézus megszületett, örvendezzünk!

de lengua checa:

Milostiplné svátky Bozího narození a nóvy rok prozity v Kristu.

de lengua eslovaca:

Radostné Vianoce a Pozehnany Novy Rok.

de lengua rusa:

S rozdjestwóm Christówym.

de lengua bielorrusa:

Darahija Bielarusy! Wiasiolych Kalad dy scaslivaha Novaha Hodu!

de lengua lituana:

Linksmu Kalèdu Kristuje.

de lengua letona:

Priecigus Kristus Dzimsanas Svetkus.

de lengua ucrania:

Z Rizdwóm Chrystówym i Nowym Rokom bazáju wsím wesélych swját! Chrystós narodywsia! - Slawite jojó!

de lengua armenia:

Sznorawórsz surp dz'nunt jew nor dárí.

de lengua turca:

Yeni Yilinizi tebrik ederim.

de lengua hindú:

Kryst dziánam ot saw ki szu kannay.

de lengua china:

Ka in szyng tan szin nien.

de lengua japonesa:

Krismas to színnen omédeto godzáimas.

de lengua árabe:

Miládon-mazídon sánaton mubarákaton.

de lengua etiópica:

Jom telélde médhyn burúk ledét.

de lengua suahili: - -

Heri Sana na Barakaningi Kuasikukú ja Noeli na Muaka Mpia.

-de lengua griega:

Καλά Χριστομγέννα
Εύτυχισμένο Νέο έτος

en lengua polaca (damos una traducción en castellano):

"Hermanos, la Buena Nueva escuchad, / al Niño celestial conmigo saludad" (de un canto navideño).

Queridísimos hermanos y hermanas, amadísimos compatriotas:

Recibid con gozo y amor esta alegre Nueva y saludemos al Niño nacido en un establo y depositado en un pesebre.

Recibamos a Aquel que siendo rico se hizo pobre por nosotros, para hacernos ricos con su pobreza (2 Cor 8, 9).

De modo particular abrid vuestros corazones a los niños, a todos los niños sin excluir ninguno. Hoy pienso en ellos especialmente y a ellos me dirijo; y en ellos, me dirijo a todos mis queridísimos connacionales que viven en la patria y en el mundo entero, deseándoles Felices Navidades.

"Nos ha nacido un Niño, nos ha sido dado un Hijo" (Is 9, 5).

en lengua latina:

Christus natos est nobis, venite adoremus!

en lengua italiana:

Buon Natale a tutti, nella pace e nel gaudio di Cristo!

 

© Copyright 1978 - Libreria Editrice Vaticana

 

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