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PLEGARIA DEL PAPA JUAN
PABLO II
A SAN FRANCISCO DE
ASÍS
Tú, que acercaste tanto a Cristo a tu época,
ayúdanos a acercar a Cristo a la
nuestra,
a nuestros tiempos difíciles y críticos.
¡Ayúdanos!
Estos tiempos esperan a Cristo con gran ansia,
por más que muchos hombres de
nuestra época no se den cuenta.
Nos acercamos al año 2000 después de Cristo.
¿No serán tiempos que nos
preparen a un renacimiento de Cristo,
a un nuevo Adviento?
Nosotros manifestamos cada día
en la plegaria eucarística
nuestra esperanza,
dirigida a El solo,
Redentor y Salvador nuestro,
a El que es cumplimiento de la
historia del hombre y del mundo.
Ayúdanos, San Francisco de Asís,
a acercar Cristo a la Iglesia y al mundo de
hoy.
Tú, que has llevado en tu corazón
las vicisitudes de tus contemporáneos,
ayúdanos, con el corazón cercano al corazón del Redentor,
a abrazar las
vicisitudes de los hombres de nuestra época:
los difíciles problemas sociales,
económicos, políticos,
los problemas de la cultura
y de la civilización
contemporánea,
todos los sufrimientos del hombre de hoy,
sus dudas, sus negaciones, sus desbandadas,
sus tensiones, sus
complejos, sus inquietudes...
Ayúdanos a traducir todo esto
a un lenguaje evangélico sencillo y provechoso.
Ayúdanos a resolver todo en clave evangélica,
para que Cristo mismo pueda ser
"Camino-Verdad-Vida"
para el hombre de nuestro tiempo.
Así te lo pide a Ti,
hijo santo de la Iglesia, hijo de la tierra italiana,
el
Papa Juan Pablo II, hijo de la tierra polaca.
Espera que no se lo niegues, que
le ayudarás.
Has sido siempre bueno
y te has apresurado siempre a ayudar a
cuantos a Ti se han dirigido.
(Basílica
de San Francisco, Asís, Italia.
Domingo 5 de noviembre de 1978)
© Copyright 1978 - Libreria Editrice
Vaticana
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