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02 - 03.10.2008
RESUMEN
- PRESENTACIÓN DEL
SECRETARIO GENERAL
- CALENDARIO DE LOS
TRABAJOS SINODALES
- INFORMACIÓN GENERAL SINODAL
- ORACIÓN PARA EL
BUEN ÉXITO DEL SÍNODO
- LA CAPILLA DEL SÍNODO
- ILUSTRACIONES DE
LA BIBLIA DE SAN JUAN
- AVISOS
PRESENTACIÓN DEL
SECRETARIO GENERAL
Viernes, 3 de octubre de 2008 a las 11.30 horas en el Aula Juan
Pablo II de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el Secretario
General del Sínodo de los Obispos S.E.R. Mons. Nikola Eterović ha
llevado a cabo un “briefing” para dar informaciones sobre el sentido
y el desarrollo de la Asamblea sinodal.
Reproducimos a continuación el texto de la presentación del
Secretario General:
“Dichosos más bien los que oyen la Palabra de Dios y la guardan”(Lc.
11,28). Así respondió Jesús Cristo a una mujer que, maravillada por
sus milagros y por sus enseñanzas, impartidas con autoridad (cfr. Lc
4, 32), quería elogiar a su madre, la cual debía de estar orgullosa
de su hijo. El Señor, en cambio, declaró bienaventurados a aquellos
que escuchan la Palabra de Dios y la guardan. Escuchar la Palabra de
Dios significa comprender lo que se proclama, meditar sobre ese
anuncio para que se vuelva parte de la vida concreta. En otra
ocasión, para evitar cualquier equivocación, nuestro Señor
Jesucristo precisó: “Mi madre y mis hermanos son aquellos que oyen
la Palabra de Dios y la cumplen” (Lc 8, 21).
Para convertirse en miembros de la familia de Jesucristo, de su
Iglesia, es necesario por lo tanto escuchar la Palabra de Dios y
ponerla en práctica. Ahora la Palabra de Dios es Jesús mismo, el
Verbo eterno hecho carne (cfr. Jn 1, 14), aquél que tiene palabras
de vida eterna (cfr. Jn 6, 68). Para comprender el misterio de
Jesucristo es necesario conocer las Escrituras, las del Antiguo
Testamento, que preparan su venida, y las del Nuevo Testamento,
sobre todo los cuatro Evangelios, que narran su vida, describen su
misterio pascual, a través del cual Jesús ha salvado el mundo, y
cuentan los comienzos de la Iglesia por Él fundada.
Convocados por el Santo Padre Benedicto XVI, los padres sinodales
estarán reunidos en Roma del 5 al 26 de octubre de 2008 en la XII
Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos para
reflexionar sobre la Palabra de Dios, sobre su ser centro de la vida
de la Iglesia y sobre su dinamismo, que anima a los cristianos en
misión a que anuncien con las palabras y con el ejemplo de vida la
Buena Noticia de la presencia entre nosotros del Señor Jesús
resucitado. Él, enviado por el Padre, “habla las palabras de Dios
porque da el Espíritu sin medida” (Jn 3,34). Por la gracia del
Espíritu Santo, los fieles pueden percibir su presencia en la
Iglesia, en la oración, en la celebración de la Palabra y, de una
manera muy especial, en la Eucaristía.
La celebración de la Eucaristía, presidida por el Santo Padre
Benedicto XVI, acompañará los trabajos sinodales en momentos muy
significativos. Su Santidad, Presidente del Sínodo de los Obispos,
presidirá las 4 celebraciones eucarísticas. La apertura de la
Asamblea sinodal tendrá lugar el domingo 5 de octubre en la Basílica
Papal de San Pablo Extramuros. Es la primera vez que un Sínodo de
Obispos es inaugurado fuera de la Basílica Papal de San Pedro. La
razón es obvia, ya que la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo
de los Obispos se desarrolla en el Año Paulino que el Sumo Pontífice
inauguró el 29 de junio de 2008. La Eucaristía conclusiva tendrá
lugar el 26 de octubre en la Basílica de San Pedro del Vaticano. En
la misma sede tendrán lugar otras dos celebraciones eucarísticas. El
12 de octubre serán canonizados cuatro beatos que se han distinguido
en la escucha de la Palabra de Dios y en ponerla en práctica. Se
trata del sacerdote Gaetano Errico, de dos religiosas, Maria
Bernarda Büttler y Alfonsa de la Inmaculada Concepción y, de una
laica, Narcisa de Jesús Martillo Morán. Es una invitación para todos,
para los Padres sinodales y los fieles, para dejarse guiar por el
Espíritu Santo por medio de la Palabra de Dios en el necesario y, al
mismo tiempo, elevado camino de la beatitud o de la santidad. El 9
de octubre, el Obispo de Roma presidirá la Santa Misa con ocasión
del 50 aniversario de la muerte del Siervo de Dios Pío XII que,
entre otros grandes méritos, renovó el interés de los estudios
bíblicos. Así mismo, la Eucaristía del 19 de octubre, en el
Pontificio Santuario de la Virgen del Rosario de Pompeya, será
ocasión para que el Santo Padre suplique a la Beata Virgen María su
intercesión en favor de los Padres sinodales para que sigan el
ejemplo de la Discípula de Jesucristo que escuchaba la Palabra de
Dios, guardaba todas esas cosas y las meditaba en su corazón (cfr.
Lc 2, 19).
Como de costumbre, cada una de las 24 Congregaciones generales
previstas, comenzará y terminará con la oración. En especial, la de
las mañanas consistirá en la Liturgia de la Hora Tercia, acompañada
por una breve homilía, a cargo de los Padres sinodales.
La oración acompañará también el encuentro ecuménico del sábado 18
de octubre de 2008. En la Sala del Sínodo de los Obispos, el Santo
Padre, Benedicto XVI, y el Patriarca Ecuménico Bartolomé I,
presidirán las primeras Vísperas del XXIX domingo del tiempo
ordinario. A continuación, harán sus respectivas intervenciones
sobre el tema de la Palabra de Dios con especial referencia al Año
Paulino. Será la primera vez que el Patriarca Ecuménico se dirigirá
a los Padres sinodales. Él trae el saludo de las Iglesias
particulares que el Apóstol de las Gentes fundó antes de trasladarse
a Roma, donde fue víctima del martirio. Por su parte, el Obispo de
Roma, Papa Benedicto XVI, acogerá en un abrazo fraterno al Patriarca
ecuménico para subrayar la importancia de la misión de San Pablo en
Roma, ciudad que custodia celosamente y con orgullo los restos
mortales de dos pilares de la Iglesia: Pedro y Pablo, así como su
rica tradición Apostólica.
En este ambiente de oración y de religiosa escucha de la Palabra de
Dios, se llevarán a cabo los trabajos de la XII Asamblea General
Ordinaria. En ésta participarán 253 Padres sinodales, representantes
de 13 Iglesias Orientales Católicas sui iuris, de 113 Conferencia
Episcopales, de 25 Dicasterios de la Curia Romana, y de la Unión de
Superiores Generales.
De los 253 Padres sinodales, 51 provienen de África, 62 de América,
41 de Asia, 90 de Europa y 9 de Oceanía. Ellos participarán en la
Asamblea General Ordinaria de distintas formas: 173 fueron elegidos,
38 participan ex officio, 32 han sido nombrados por el Santo Padre y
10 fueron elegidos por la Unión de Superiores Generales. Por lo
tanto, el 72,3 % de los padres sinodales son elegidos; el 15 %
forman parte de los trabajos ex officio y el 12, 6 % están nombrados
por el Santo Padre. Entre los 253 padres sinodales hay 8 Patriarcas,
52 Cardinales [1], 2 Arzobispos Mayores, 79 Arzobispos, 130 Obispos.
En relación a las funciones que desempeñan: 10 son jefes de las
Iglesias Orientales sui iuris, 30 Presidentes de Conferencias
Episcopales, 24 jefes de los Dicasterios de la Curia Romana, 185
Ordinarios, 17 Auxiliares.
Entre los padres sinodales el más anciano tiene 88 años (el
Patriarca de Antioquía de los Maronitas Card. Pierre Nasrallah Sfeir),
mientras que el más joven tiene 39 años (Mons. Anton Leichtfried,
Obispo Auxiliar de Sankt Pölten, Austria). Por lo tanto, en las
reflexiones sinodales podrán beneficiarse de la experiencia de los
hermanos mayores y del dinamismo de los más jóvenes. En todo caso,
la edad media de los padres sinodales es 63 años.
En la Asamblea sinodal participarán también 41 Expertos, procedentes
de 21 países, y 37 Oyentes procedentes de 26 países. Entre los
expertos hay 6 mujeres, mientras que las Oyentes son 19, una más que
los Oyentes.
En esta cumbre sinodal participan igualmente algunos Delegados
fraternos, representantes de 10 Iglesias y comunidades eclesiásticas,
que junto a los católicos, comparten el amor y una respetuosa
veneración de las Sagradas Escrituras. Además del Patriarcado
Ecuménico, estarán representados los Patriarcas de Moscú, Serbia y
Rumanía, la Iglesia Ortodoxa de Grecia y la Iglesia Apostólica
Armenia, así como la Comunidad Anglicana, la Federación Luterana
Mundial, la Iglesia de los Discípulos de Cristo, además del Consejo
Ecuménico de las Iglesias.
En los trabajos sinodales participarán también 3 Invitados
especiales del Santo Padre, Benedicto XVI. El primero que
intervendrá es el Rabino jefe de Haifa, Shear Yashyv Cohen, que la
tarde del 6 de octubre, expondrá cómo el Pueblo Hebreo lee e
interpreta la Sagrada Escritura - la Toráh, los profetas y los
escritos sapienciales - que, en gran parte, comparten con los
cristianos y que ellos denominan Antiguo Testamento. Se trata de la
primera vez que un Rabino, y no un cristiano, se dirige a los padres
sinodales. Luego, su E. Card. Albert Vanhoye, S.J., explicará cómo
los cristianos se refieren a las Sagradas Escrituras Hebreas,
presentando algunas normas del documento de la Pontificia Comisión
Bíblica del año 2001: El Pueblo hebreo y sus Sagradas Escrituras en
la Biblia cristiana.
Los otros dos Invitados especiales son el Rev. Dr. A. Miller Milloy,
Secretario general de la United Bible Societies y el Hermano Alois,
Prior de la Comunidad de Taizé.
Los periodistas serán informados con regularidad sobre los trabajos
sinodales por los 5 Encargados de Prensa para el francés, el inglés,
el italiano, el español y el alemán, respectivamente. Lógicamente,
se realizarán algunas Conferencias de prensa que se anunciarán con
tiempo. Los trabajos sinodales se pueden llevar a cabo gracias al
apoyo de los Asistentes, Traductores, personal técnico y, sobre todo,
al de los Oficiales de la Secretaría General del Sínodo de los
Obispos. En total, en el Sínodo de los Obispos participarán más de
400 personas. Durante la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo
de los Obispos se aplicará, por primera vez, el Ordo Synodi
Episcoporum actualizado en el año 2006. El texto, además de las
normas jurídicas, contiene el desarrollo de la praxis sinodal
durante sus 40 años de existencia,. Obviamente, se ha tratado de
adaptar el Reglamento a las normas del Códice de Derecho Canónico y
al Código de los cánones de las Iglesias Orientales, promulgados en
1983 y 1990 respectivamente .
La descripción detallada de las modificaciones exigiría mucho tiempo
y sería interesante para los especialistas en derecho, sobre todo en
lo que concierne al desenvolvimiento de las instituciones
eclesiásticas. A este respecto habría que leer con atención el
Proemio, que indica brevemente los aspectos teológicos y jurídicos
del Sínodo de los Obispos, confirmados por la praxis sinodal durante
más de 4 décadas. Me parece que para esta ocasión será suficiente
destacar lo siguiente.
Se indican con mayor claridad las competencias del Relator General y
del Secretario Especial. Como se sabe, el Relator General es Su
Eminencia el Sig. Card. Marc Ouellet, P.S.S., Arzobispo di Quebec,
Canadá. Es la primera vez que un Obispo canadiense cumple la función
de Relator General.
El Secretario Especial es su Excelencia Mons. Laurent Monsengwo
Pasinya, Arzobispo de Kinshasa, República Democrática del Congo. Es
también la primera vez que un Obispo africano, como su Ex. Mons.
Monsengwo, desempeña el papel de Secretario Especial de una Asamblea
General Ordinaria. Él sustituye a Su Excelencia Mons. Wilhelm Emil
Egger, O.F.M. Cap., Obispo di Bolzano-Bressanone, prematuramente
desaparecido.
En el mencionado Reglamento se refleja mejor la posición jurídica de
las venerables Iglesias Orientales Católicas sui iuris. Éstas pueden
estar representadas por los Jefes de sus respectivas Iglesias o, si
no pudieran participar en la Asamblea sinodal, entonces lo estarían
por un Delegado, seleccionado por el Jefe y con el consenso del
Sínodo de la Iglesia sui iuris. Además, las Iglesias Orientales
Católicas que tienen un número de Obispos superior a 25 pueden
escoger otro representante para las Asambleas Generales Ordinarias
del Sínodo de los Obispos. Así pues, contaremos por primera vez, en
lo que se refiere a las Iglesias Orientales Católicas sui iuris,
tres categorías de representación: ex officio, ex designatione y ex
electione.
El Reglamento del Sínodo de los Obispos recoge, además de las
intervenciones escritas por los Padres sinodales, la llamada
Discusión libre. Ésta tendrá lugar de 6:00 a 7:00 PM, dentro de cada
una de las Congregaciones generales de la tarde. Además, puesto que
cada padre sinodal tendrá a disposición para su intervención oficial
5 minutos, se ha aumentado el tiempo de Discusión libre durante los
trabajos sinodales después de las Relaciones anterior y posterior a
la Discusión, y también para el Mensaje (Nuntius).
Así mismo, habrán momentos de Discusión libre después de cada cinco
relaciones, cada una de 10 minutos en las cuales cinco Obispos
indicarán cómo el tema de la Palabra de Dios se recibe en los cinco
continentes. Se trata de otra novedad metodológica, prevista para la
tarde del 6 de octubre, che permitirá obtener un información más
precisa sobre la realidad de las Iglesias particulares en cada uno
de los continentes.
Así mismo, en el programa se incluye una relación de unos 30 minutos
sobre la recepción de la Exhortación Apostólica Postsinodal
Sacramentum Caritatis, la primera del Santo Padre Benedicto XVI. El
Relator será su E. Card. Angelo Scola, Patriarca de Venecia, Relator
general de la última Asamblea sinodal. Posteriormente habrá una
Discusión libre sobre dicho tema. Con esta presentación de algunos
aspectos importantes de la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo
de los Obispos sobreLa Palabra de Dios en la vida y en la misión de
la Iglesia, quisiera invitar a todos, sobre todo a quienes como
personas tienen la vida consagrada, a rezar con mayor fervor y
perseverancia con el propósito de que los resultados sinodales
contribuyan a renovar el amor hacia la Palabra de Dios que en la
Sagrada Escritura encuentra su expresión testimonial, junto al
auspiciado dinamismo de la Iglesia y de su misión evangelizadora y
de promoción humana.
Concluyo con la cita del último libro de la Biblia que abre los
horizontes de la eternidad a quienes aman a Jesucristo, enviado por
Dios Padre, que, al escuchar la Palabra de Dios y guiados por el
Espíritu Santo, caminan hacia el Reino de los Cielos, en comunión
con todos los santos: “Dichoso el que lea y el que escuche las
palabras de esta profecía y guarden lo escrito en ella porque el
Tiempo está cerca” (Ap 1, 3).
Notas
[1] Algunos grupos se repiten varias veces como en el caso de los
Cardenales, ya que entre ellos se incluyen 4 Patriarcas Cardenales,
así como un Arzobispo Mayor.
[00005-04.09] [NNNNN] [Texto original: italiano]
CALENDARIO DE LOS
TRABAJOS SINODALES
5 de octubre - Domingo
09.30
Solemne inauguración y Concelebración de la Santa Misa en la
Basílica de San Pablo
6 de octubre - Lunes
09.00 - 12.30
1ª Congregación General
Saludo del Presidente Delegado
Relación del Secretario General
RELACIÓN ANTERIOR A LA DISCUSIÓN
Intervenciones libres
16.30 - 19.00
2ª Congregación General
Relaciones de los Continentes (5)
18.00 - 19.00
Intervenciones libres
7 de octubre - Martes
09.00 - 12.30
3ª Congregación General
Elección de la Comisión para el Mensaje - I
Inicio de la discusión general
16.30 - 19.00
4ª Congregación General
Continuación de la discusión general
18.00 - 19.00
Intervenciones libres
8 de octubre - Miércoles
09.00 - 12.30
Círculos menores (I Sesión)
Elección de los moderadores y de los relatores
Debate sobre la Relación anterior a la discusión
16.00
Reunión de los moderadores y de los relatores
16.30 - 19.00
5ª Congregación General
Continuación de la discusión general
18.00 - 19.00
Intervenciones libres
9 de octubre - Jueves
09.00 - 11.00
6ª Congregación General
Elección de la Comisión para el Mensaje - II
Continuación de la discusión general
11.30
Santa Misa por el Sumo Pontífice Pío XII
16.30 - 19.00
7ª Congregación General
Continuación de la discusión general
18.00 - 19.00
Intervenciones libres
10 de octubre - Viernes
09.00 - 12.30
8ª Congregación General
Continuación de la discusión general
16.30 - 19.00
9ª Congregación General
Continuación de la discusión general
17.30
Relación para la aplicación de la “Sacramentum caritatis”
18.00 - 19.00
Intervenciones libres
11 de octubre - Sábado
09.00 - 12.30
10ª Congregación General
Continuación de la discusión general
16.30 - 19.00
11ª Congregación General
Continuación de la discusión general
Intervenciones libres
12 de octubre - Domingo
09.30
Santa Misa con la canonización de algunos Beatos en la Basílica de
San Pedro
13 de octubre - Lunes
09.00 -12.30
12ª Congregación General
Continuación de la discusión general
16.30 - 19.00
13ª Congregación General
Continuación de la discusión general
18.00 - 19.00
Intervenciones libres
14 de octubre - Martes
09.00 - 12.30
14ª Congregación General
Continuación de la discusión general
Audición de los Oyentes (I)
16.30 - 19.00
15ª Congregación General
Continuación de la discusión general
Audición de los Delegados fraternos
18.00 - 19.00
Intervenciones libres
15 de octubre - Miércoles
09.00 - 12.30
16ª Congregación General
Continuación de la discusión general
Audición de los Oyentes (II)
l6.30 -19.00
17ª Congregación General
RELACIÓN POSTERIOR A LA DISCUSIÓN
Intervenciones libres
16 de octubre - Jueves
9.00 - 12.30
Círculos menores (II Sesión)
Preparación de las Propuestas
16.30 - 19.00
Círculos menores (III Sesión)
Preparación de las Propuestas
17 de octubre - Viernes
09.00 - 12.30
18ª Congregación General
Presentación en el Aula del Sínodo de las relaciones de los Círculos
menores
Intervenciones libres
16.30 - 19.00
Círculos menores (IV Sesión)
Preparación de las Propuestas
19.00
Entrega de las Propuestas a la Secretaría General
18 de octubre - Sábado
09.00 - 12.30
19ª Congregación General
Elección del Consejo (I)
Presentación del Borrador del Mensaje
Discusión del Mensaje
17.00
Celebración de la Palabra
19 de octubre - Domingo
No hay Congregación
Unificación de las Propuestas por el Relator General, el Secretario
Especial y los Relatores de los Círculos menores
20 de octubre - Lunes
09.00 - 12.30
No hay Congregación
Unificación de las Propuestas por el Relator General, el Secretario
Especial y los Relatores de los Círculos menores
16.30 - 19.00
No hay Congregación
Unificación de las Propuestas por el Relator General, el Secretario
Especial y los Relatores de los Círculos menores
21 de octubre - Martes
09.00 - 11.30
20ª Congregación General
Presentación de la LISTA UNIFICADA DE LAS PROPUESTAS
Elección del Consejo (II)
11.30 - 12.30
Círculos menores (V Sesión)
Preparación de las Enmiendas colectivas a las Propuestas
16.30 - 19.00
Círculos menores (VI Sesión)
Preparación de las Enmiendas colectivas a las Propuestas
22 de octubre - Miércoles
09.00 - 12.30
Círculos menores (VII Sesión)
Preparación de las Enmiendas colectivas a las Propuestas
16.30 - 19.00
Círculos menores (VIII Sesión)
Preparación de las Enmiendas colectivas a las Propuestas
19.00
Entrega de las Propuestas colectivas enmendadas a la Secretaría
general
23 de octubre - Jueves
09.00 - 12.30
No hay Congregación
Estudio de las Enmiendas colectivas a las Propuestas a cargo del
Relator General junto con el Secretario Especial y los Relatores de
los Círculos menores
16.30 - 19.00
No hay Congregación
Estudio de las Enmiendas colectivas a las Propuestas a cargo del
Relator General junto con el Secretario Especial y los Relatores de
los Círculos menores
24 de octubre - Viernes
09.00 - 12.30
21ª Congregación General
Presentación y votación del Mensaje
Estudio de las Enmiendas colectivas a las Propuestas a cargo del
Relator General junto con el Secretario Especial y los Relatores de
los Círculos menores
17.30 - 19.00
22ª Congregación General
Presentación de las PROPUESTAS ENMENDADAS
25 de octubre - Sábado
09.00 - 12.30
23ª Congregación General
Votación final de las Propuestas: Placet - Non Placet
13.00
Almuerzo fraterno con el Santo Padre
Saludos
17.30 - 19.00
24ª Congregación General
Resultado de las votaciones sobre las Propuestas
Conclusiones
26 de octubre - Domingo
10.00
Solemne Concelebración de la Santa Misa y Conclusión del Sínodo en
la Basílica de San Pedro
Ciudad del Vaticano, 8 de septiembre 2008
+ Nikola Eterović
Arzobispo tit. Sisak
Secretario General
[00002-04.09] [NNNNN] [Texto original: latino]
INFORMACIÓN GENERAL SINODAL
I
INTRODUCCIÓN AL SÍNODO DE LOS OBISPOS
El Sínodo de los Obispos es una institución permanente, creada por
el Papa Pablo VI (el 15 de septiembre de 1965), en respuesta a los
deseos de los Padres del Concilio Vaticano II para mantener vivo el
verdadero espíritu nacido de la experiencia conciliar.
Etimológicamente hablando la palabra “sínodo”, derivada de los
términos griegos syn (que significa “juntos”) y hodos (que significa
“camino”), expresa la idea de “caminar juntos”. Un sínodo es un
encuentro religioso o asamblea en la que unos obispos, reunidos con
el Santo Padre, tienen la oportunidad de intercambiarse mutuamente
información y compartir experiencias, con el objetivo común de
buscar soluciones pastorales que tengan validez y aplicación
universales. El Sínodo puede ser definido, en términos generales,
como una asamblea de obispos que representa al episcopado católico y
cuya tarea es la ayudar al Papa en el gobierno de la Iglesia
universal dándole su consejo. El Papa Juan Pablo II decía que el
Sínodo es “una expresión particularmente fructuosa y un instrumento
de la colegialidad episcopal” (Discurso al Consejo de la Secretaría
General del Sínodo de los Obispos, 30 de abril de 1983:
L’Osservatore Romano, 1 de mayo de 1983).
Ya en la fase preparatoria del Concilio Vaticano II maduró la idea
de una estructura,aún por determinar, que pudiera proporcionar a los
obispos los medios para asistir al Papa en el gobierno de la Iglesia
universal.
Su Eminencia, el Cardenal Silvio Oddi, entonces Arzobispo y
Pro-Nuncio Apostólico en la República Árabe Unida (Egipto), hizo una
propuesta, el 15 de noviembre de 1959, para establecer un órgano de
gobierno central de la Iglesia o, usando sus palabras, “un órgano
consultivo”. Decía: “Desde muchas partes del mundo llegan quejas de
que la Iglesia no tiene, aparte de las Congregaciones, un órgano
permanente de consulta. Por tanto debería establecerse una especie
de ‘Concilio en miniatura’ formado por personas de toda la Iglesia,
que pueda reunirse periódicamente, al menos una vez al año, para
tratar los problemas más importantes y sugerir nuevas posibles
direcciones en la marcha de la Iglesia. Este órgano abarcaría toda
la Iglesia, al igual que las Conferencias episcopales reúnen toda o
parte de la jerarquía de uno o varios países, y al igual que otros
órganos, como el C.E.L.AM. (el Consejo Episcopal Latinoamericano),
extienden su actividad en beneficio de todo un continente”.
El Cardenal Bernardus Alfrink, Arzobispo de Utrecht, escribió el 22
de diciembre de 1959: “Con términos claros proclama el Concilio que
el gobierno de la Iglesia universal es, por derecho propio, ejercido
por el colegio de los obispos con el Papa como cabeza. De aquí se
deduce que, por una parte, el cuidado de la Iglesia universal es
responsabilidad de cada obispo tomado singularmente y también, por
otra parte, que todos los obispos participan en el gobierno de la
Iglesia universal. Esto puede hacerse no solamente convocando un
concilio ecuménico, sino también creando nuevas instituciones. Un
consejo permanente de obispos especializados, elegidos de toda la
Iglesia, podría encargarse de una función legislativa en unión con
el Sumo Pontífice y los cardenales de la Curia Romana. Las
Congregaciones romanas mantendrían entonces solamente un poder
consultivo y ejecutivo”.
Fue, sin embargo, el Papa Pablo VI, siendo todavía Arzobispo de
Milán, quien dio fuerza a estas ideas. En el discurso conmemorativo
en ocasión de la muerte del Papa Juan XXIII, hacía referencia a una
“continua colaboración del episcopado, no efectiva todavía, que
permanecería personal y unitaria, pero que tendría la
responsabilidad del gobierno de la Iglesia universal”.
Elegido Papa, volvió al concepto de colaboración en el cuerpo
episcopal - los obispos en unión con el sucesor de San Pedro - en el
discurso a la Curia Romana (21 de septiembre de 1963), en la
apertura de la segunda sesión del Concilio Vaticano II (29 de
septiembre de 1963) y en la clausura de la misma (4 de diciembre de
1963).
Al concluir el discurso inaugural de la última sesión del Concilio
(14 de septiembre de 1965), el mismo Papa Pablo VI hizo pública su
intención de instituir el Sínodo de los Obispos con estas palabras:
“Tenemos la alegría de anunciaros la institución, tan deseada por
este Concilio, de un Sínodo de los obispos que, compuesto de obispos,
nombrados la mayor parte por las Conferencias episcopales con
nuestra aprobación, será convocado, según las necesidades de la
Iglesia, por el Romano Pontífice, para su consulta y colaboración,
cuando, para el bien general de la Iglesia, lo considere oportuno.
De más está añadir que esta colaboración del episcopado debe que ser
de gran beneficio a la Santa Sede y a toda la Iglesia, de modo
particular al cotidiano trabajo de la Curia Romana, a la que estamos
tan agradecidos por su valiosísima ayuda, y de la que, como los
obispos en sus diócesis, también Nos tenemos permanentemente
necesidad para nuestras solicitudes apostólicas. Las normas y demás
información serán dadas a conocer cuanto antes a esta asamblea.
Nosotros no hemos querido privarnos del honor y de la satisfacción
de daros esta sucinta comunicación para testimoniaros una vez más
personalmente nuestra confianza, y nuestra unión fraterna. Ponemos
esta novedad, singular y esperanzada, bajo la protección de la
Santísima Virgen María”.
Al día siguiente (15 de septiembre de 1965), al inicio de la 128ª
Congregación general, el entonces Obispo Pericles Felici, Secretario
General del Concilio, promulgó el Motu Proprio Apostolica
sollicitudo con el cual se instituía oficialmente el Sínodo de los
Obispos.
La principal característica del Sínodo de los Obispos es servir a la
comunión y colegialidad de los obispos del mundo con el Santo Padre.
No es un organismo particular con competencias limitadas como por
ejemplos los son las Congregaciones Romanas y los Concilios si no
que es una institución con la competencia absoluta para tratar
cualquier tema según el procedimiento establecido por el Santo Padre
en la carta de convocación. El Sínodo de los Obispos con su
Secretaría General permanente no forma parte de la Curia Romana y no
depende de ella. Responde directa y únicamente al Santo Padre, a
quien está unido en el gobierno universal de la Iglesia.
Aunque el Sínodo de los Obispos sea una institución de carácter
permanente, sus funciones y su concreta colaboración no tienen tal
carácter. En otras palabras, el Sínodo de los Obispos se reúne y
actúa sólo cuando el Santo Padre considera necesario y oportuno
consultar al episcopado, el cual durante un encuentro sinodal
expresa “su opinión sobre argumentos de gran importancia y gravedad”
(Pablo VI, Discurso a los Cardenales, 24 de junio de 1967). La tarea
de cada asamblea sinodal tiene un carácter de colegialidad que el
episcopado pone al servicio del Santo Padre. A través de la acogida
de las sugerencias o conclusiones de una determinada asamblea por
parte del Santo Padre, el episcopado ejerce una actividad colegial
que se aproxima pero que no coincide con aquella manifestada en un
concilio ecuménico. Esto es un resultado directo de varios factores:
de una presencia de Padres provenientes de todo el episcopado, de la
convocación de parte del Santo Padre y de “la unidad del episcopado,
el cual, para ser uno, necesita una Cabeza del Colegio” (Juan Pablo
II, Pastores gregis, 56), que es primero en el orden episcopal.
II
NOTAS SOBRE EL PROCESO SINODAL
Para cumplir su misión, el Sínodo de los Obispos trabaja según una
metodología basada en la colegialidad, concepto que caracteriza cada
fase del proceso sinodal desde los primeros pasos de la preparación
hasta las conclusiones alcanzadas en cada asamblea sinodal. En pocas
palabras, el método de trabajo alterna análisis y síntesis, las
consultas de las partes involucradas y las decisiones de las
autoridades competentes, según una dinámica de retroalimentación que
permite la continua verificación de los resultados y la realización
de nuevas propuestas. Cada fase de este proceso se desarrolla en un
clima de comunión colegial.
Aún en la fase de preparación, la tarea de la Asamblea sinodal es
fruto de la colegialidad. El primer paso oficial en dicho proceso es
la consulta a las Iglesias Orientales sui iuris, Conferencias
Episcopales, Jefes de Dicasterios de la Curia romana y la Unión de
Superiores Generales para obtener indicaciones sobre posibles temas
para el Sínodo. Recientemente, en asambleas ordinarias generales,
esta consulta fue precedida por una petición informal entre los
Padres Sinodales hacia el fin de la Asamblea general acerca sus
preferencias en la materia. En cada caso se les pide que para la
elección del tema tengan en cuenta los siguientes criterios: Como
regla, en las asambleas ordinarias generales, esta consulta es
anticipada a través de una solicitud informal por parte de los
Padres sinodales los días de la clausura de la asamblea sinodal por
su preferencia en la materia. En todo caso, en cada se les ha
solicitado a los obispos de recordar los siguientes criterios:
a. universalidad, es decir que tengan referencia y aplicación a toda
la Iglesia;
b. actualidad y urgencia, en sentido positivo, es decir eficacia en
la promoción de nuevas energías y en el impulso de la Iglesia hacia
el crecimiento;
c. relevancia pastoral y sólida base doctrinaria;
d. ejecutividad, es decir posibilidad de aplicación práctica.
Las sugerencias sobre un tema - que deben incluir los motivos de la
elección - son clasificadas, analizadas y estudiadas durante un
encuentro del Consejo de la Secretaría General del Sínodo de los
Obispos. El Consejo, por lo tanto, somete los resultados del
encuentro, junto con las recomendaciones pertinentes, al Santo Padre
quien toma la decisión final sobre el tema a tratar en la asamblea
sinodal.
En el encuentro sucesivo, el Consejo prepara las líneas principales
para presentar y desarrollar el tema sinodal en un documento llamado
Lineamenta. La redacción de este documento representa el trabajo
conjunto de los miembros del Consejo, teólogos que tienen una cierta
competencia en la materia que será tratada en la asamblea sinodal y
el staff de la Secretaría General que coordina todos los esfuerzos.
Después de haber examinado el texto y haber aportado las
modificaciones necesarias, el Consejo redacta una versión final que
es sometida al Santo Padre para su aprobación. Seguidamente, el
documento es traducido a las principales lenguas del mundo y enviado
al Episcopado con el fin de promover a nivel local el estudio, el
debate y la oración por el tema del Sínodo.
Los Lineamenta (palabra latina que significa “líneas de orientación”)
tienen, por naturaleza, un amplio alcance y pretenden provocar
observaciones y reacciones a gran escala. Aunque los primeros y
autorizados destinatarios de los Lineamenta sean, obviamente, los
Obispos y sus Conferencias Episcopales, ellos, sin embargo tienen
plena libertad de ampliar su base de consulta. Después de haber
reunido y sumariado sugerencias, reacciones y respuestas a los
varios aspectos del tema de los Lineamenta, los Obispos preparan una
comunicación que envían luego a la Secretaría General dentro de una
fecha determinada.
Después de haber recibido dicho material, el Consejo de la
Secretaría General, siempre con la ayuda de expertos sobre el tema,
redacta otro documento llamado Instrumentum laboris, que servirá
como base y punto de referencia durante la discusión sinodal. Este
“documento de trabajo”, aunque esté publicado, es sólo un texto
provisional que será objeto de discusión durante el sínodo. El
documento no es un borrador de las conclusiones finales, sino sólo
un texto destinado a focalizar la discusión sobre el tema sinodal.
Después de haber sido sometido al control del Santo Padre y de haber
sido aprobado por él, el documento es traducido a las principales
lenguas y enviado a los Obispos y a aquellos miembros que
participarán en la Asamblea General. A veces el Santo Padre ha
permitido que el texto fuese publicado y tuviese, por lo tanto, una
mayor difusión, por ejemplo, a partir de 1983, esto ha ocurrido en
el caso del Instrumentum laboris de determinadas asambleas sinodales.
Desde 1983 el Instrumentum laboris de cada asamblea sinodal dada ha
sido dada a conocer para recibir la más amplia circulación. Los
delegados episcopales y los otros miembros leen el documento para
conocer los contenidos que luego serán discutidos durante la
asamblea sinodal.
Gracias al trabajo preparatorio de las Iglesias locales, basados en
los ya mencionados documentos, es decir, los Lineamenta y el
Instrumentum laboris, los obispos pueden presentar a la asamblea
sinodal las experiencias y las aspiraciones de cada comunidad, así
como también los frutos de las discusiones de las Conferencias
Episcopales.
Tres fases caracterizan las sesiones de trabajo del Sínodo:
a. Durante la primera fase cada miembro presenta la situación en su
Iglesia particular. Esto promueve un intercambio de fe y de
experiencias culturales sobre el tema sinodal y contribuye a ofrecer
una visión inicial de la situación de la Iglesia que, sin embargo,
debe ser desarrollada y profundizada ulteriormente.
b. A la luz de estas presentaciones, el Relator del Sínodo formula
una serie de puntos para ser discutidos en la segunda fase, durante
la cual todos los Padres sinodales se dividen en pequeños grupos
llamados círculos menores, en base a la lengua hablada. Los informes
de cada uno de estos grupos son leídos en la sesión plenaria. En
este momento, los Padres sinodales tienen la posibilidad de hacer
preguntas para aclarar los argumentos y de hacer comentarios.
c. En la tercera fase, el trabajo prosigue en círculos menores con
la formulación de sugerencias y observaciones de una manera más
precisa y definida, de modo que en los días conclusivos de la
asamblea se puedan someter a votación propuestas concretas. El
trabajo inicial de los Padres sinodales en los círculos menores
consiste en formular varias propuestas sobre la base del debate en
la sala sinodal y de los informes de los círculos menores. En dichos
círculos, los Padres sinodales pueden votar una propuesta con un
“placet” (sí) o un “non placet” (no). Luego las propuestas de los
círculos menores son recogidas por el Relator General y el
Secretario Especial y reunidas en un Lista unificada de las
propuestas que es presentada por el Relator General en la sesión
plenaria. Los círculos menores luego se reúnen nuevamente para
discutir las propuestas. En este punto los Padres sinodales pueden
someter a la atención del grupo las enmiendas individuales que serán
utilizadas en la composición colectiva de las enmiendas a votar con
las propuestas que se esperan de cada grupo. El Relator General y el
Secretario Especial examinan estas enmiendas colectivas que pueden o
no incorporar a la Lista final de las propuestas sobre la base de
sus decisiones que, en caso de rechazo, debe ser justificada en un
documento llamado Expensio modorum. La Lista final de las propuestas
es presentada entonces en la sesión plenaria, en forma de folleto,
se convierte a su vez en la papeleta con la que cada Padre sinodal
puede votar a favor o en contra de la propuesta.
Al término de la Asamblea del Sínodo, el Secretario General
supervisa el archivo del material y la redacción del informe sobre
el trabajo sinodal para someterlos al Santo Padre. No existe una
norma establecida acerca del documento final resultante de la
Asamblea sinodal. Al final de las tres primeras asambleas sinodales
(Asambleas Generales Ordinarias de 1967 y 1971, y Asamblea General
Extraordinaria de 1969) las conclusiones fueron presentadas al Papa
junto a unas recomendaciones en respuesta a los problemas planteados.
Después de la Asamblea General Ordinaria de 1974, el mismo Santo
Padre, considerando las propuestas sinodales y los informes finales,
escribió la Exhortación Apostólica “Evangelii nuntiandi”. El mismo
proceso fue utilizado en las otras Asambleas Sinodales Generales
Ordinarias (1977, 1980, 1983, 1987, 1990, 1994, 2001, 2005), a las
cuales siguieron las respectivas Exhortaciones Apostólicas:
Catechesi tradendae, Familiaris consortio, Reconciliatio et
paenitentia, Christifideles laici, Pastores dabo vobis, Vita
consecrata, Pastores gregis y Sacramentum caritatis.
Después de la Asamblea Especial para África (1994), el Santo Padre
promulgó la Exhortación Apostolica post-sinodal Ecclesia in Africa,
que produjo buenos resultados ya que promovió la reflexión y las
iniciativas pastorales en el continente. Después de la publicación
del documento el impacto y de la implementación de la Exhortación
Post-Sinodal a nivel de la iglesia local, fue dada atención a la
viabilidad de la II Asamblea especial. El 13 de noviembre 2004, el
Papa Juan Pablo II anunció la convocación de la II Asamblea especial
para África, que fue confirmada nuevamente por el Santo Padre, Papa
Benedicto XVI durante la Audiencia semanal del 22 de junio 2005.
En mayo de 1997, fue publicada la Exhortación Apostólica
post-sinodal de la Asamblea Especial para el Líbano (1995) en
ocasión de la visita papal a ese país en el contexto de fase
celebrativa de la Asamblea Especial. El 23 de enero de 1999, el
Santo Padre promulgó la Exhortación Apostólica post-sinodal de la
Asamblea Especial para América en el Santuario de Nuestra Señora de
Guadalupe, en México. El 6 de noviembre de 1999 fue firmada en Nueva
Delhi, India, la Exhortación Apostólica post-sinodal para Asia.
A partir del Sínodo de 1987 varios Consejos de la Secretaría General
y el Secretario General fueron involucrados colegialmente en el
proceso que ha llevado a la publicación de la Exhortación Apostólica
post-sinodal, el documento pontificio resultante del Sínodo. Es
interesante conocer la historia y el desarrollo de estos Consejos.
Entre la segunda y la tercera asambleas sinodales, fue instituido un
Consejo consultivo para la Secretaría General, compuesto por doce
Obispos designados y por tres de nómina pontificia. Este Consejo se
reunió por primera vez del 12 al 15 de mayo de 1970; tenía por
finalidad facilitar la comunicación con las conferencias episcopales
y formular el orden del día para la asamblea sucesiva. Después de
este encuentro, tuvo inicio una consulta de los Obispos de todo el
mundo destinada a sugerir temas para las asambleas futuras (esta
consulta actualmente comienza en los días conclusivos de la asamblea
general ordinaria).
Desde entonces los consejos ordinarios de la Secretaría General,
constituidos en cada sínodo con vistas a la preparación del
siguiente, se convirtieron en un elemento permanente del
Secretariado General:
- II Consejo Ordinario (6 de noviembre de 1971 - 27 de septiembre de
1974);
- III Consejo Ordinario (26 de octubre de 1974 - 30 de septiembre de
1977);
- IV Consejo Ordinario (29 de octubre de 1977 - 26 de septiembre de
1980);
- V Consejo Ordinario (25 de octubre de 1980 - 29 de septiembre de
1983);
- VI Consejo Ordinario (29 de octubre de 1983 - 1 de octubre de
1987);
- VII Consejo Ordinario (30 de octubre de 1987 - 30 de septiembre de
1990);
- VIII Consejo Ordinario (28 de octubre de 1990 - 2 de octubre de
1994);
- IX Consejo Ordinario (29 de octubre de 1994 - 24 de septiembre
2001)
- X Consejo Ordinario (26 de octubre 2001 - 2 de octubre 2005).
- XI Consejo Ordinario (15.10.2005 - 5.10.2008).
Con la llegada de las asambleas continentales o regionales, el Santo
Padre decidió constituir, durante las asambleas especiales, consejos
post-sinodales mediante elección según nombramiento pontificio. El
Secretario General, en consecuencia, además del consejo ordinario,
dispone también de los siguientes consejos post-sinodales desde su
fecha de institución. Con la revisión del Ordo Synodi Episcoporum
(2006), estos consejos se denominan ahora “Consejos Especiales”:
- Consejo post-sinodal para los Países Bajos (31 de enero de 1980);
- Consejo post-sinodal para África (8 de mayo de 1994);
- Consejo post-sinodal para el Líbano (14 de diciembre de 1995);
- Consejo post-sinodal para América (12 de diciembre de 1997);
- Consejo post-sinodal para Asia (14 de mayo de 1998);
- Consejo post-sinodal para Oceanía (11 de diciembre de 1998);
- Consejo post-sinodal para Europa (22 de octubre de 1999).
Del mismo modo, en la preparación de la Asamblea Especial, el Santo
Padre ha nombrado a un grupo de Obispos, principalmente del
continente y de la región en cuestión, para formar consejos
pre-sinodales. Estos consejos duran desde el nombramiento hasta el
primer día de la asamblea sinodal. La lista de los consejos
pre-sinodales pasados, en esta categoría y con sus fechas de
existencia, por lo tanto, es la siguiente:
- Consejo pre-sinodal para África (6 de enero de 1989 - 10 de abril
de 1994);
- Consejo pre-sinodal para Líbano (24 de enero de 1992 - 26 de
noviembre de 1995);
- Consejo pre-sinodal para América (12 de junio de 1995 - 16 de
noviembre de 1997);
- Consejo pre-sinodal para Asia (10 de septiembre de 1995 - 19 de
abril de 1998);
- Consejo pre-sinodal para Oceanía (7 de junio de 1996 - 22 de
noviembre de 1998);
- Consejo pre-sinodal para Europa (9 de febrero de 1997 - 1 de
octubre de 1999).
Como puede verse, la metodología colegial es operativa desde la fase
inicial (a través de la elección del tema), durante la preparación
(mediante la elaboración del tema en los Lineamenta) y desde la
celebración de la Asamblea Sinodal hasta la publicación del
documento que es el fruto y la coronación del sínodo mismo. Es
posible por lo tanto decir que el Sínodo actúa como órgano colegial
a través del cual en la primera fase son consideradas las
experiencias de fe y de vida de las comunidades cristianas,
seguidamente, en las sesiones plenarias estos elementos son
recapitulados e iluminados por la fe y, finalmente, en espíritu de
comunión, son formuladas algunas proposiciones que el Santo Padre,
principio de unidad de la Iglesia, restituye a las Iglesias
particulares, así como la sangre oxigenada corre nuevamente por las
arterias para vivificar el cuerpo humano.
A fin de que esta colegialidad pueda expresar plenamente su
potencial, debe existir un espíritu altruista de colaboración entre
todos aquellos que son llamados a participar en la preparación de
una asamblea sinodal, especialmente las de las Iglesias católicas
orientales sui iuris y las Conferencias Episcopales que reúnen a los
Pastores de las Iglesias locales en las cuales la fe del Pueblo de
Dios es vivida y sentida en toda su fuerza y riqueza. La
participación colegial de los cuerpos episcopales se expresa
concretamente sobre todo a través de las respuestas a los Lineamenta.
Cuantos más cuerpos episcopales respondan, más ricos y variados
serán los elementos que, reflejando fielmente la vida de las
Iglesias locales, constituyen los auténticos puntos de referencia
para la redacción del Instrumentum laboris y para el debate en el
aula sinodal.
III
SUMARIO DE LAS ASAMBLEAS SINODALES
1. I Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 29 de septiembre - 29 de octubre de 1967
Padres sinodales: 197
Tema: “Preservación y fortalecimiento de la fe católica, su
integridad, su fuerza, su desarrollo, su coherencia doctrinal e
histórica”
El Papa Pablo VI estableció los objetivos de esta primera Asamblea
General: “...la preservación y el fortalecimiento de la fe católica,
su integridad, su fuerza, su desarrollo, su coherencia doctrinal e
histórica”. Uno de los resultados del encuentro fue la recomendación
hecha por los obispos, en vistas de la difusión del ateísmo, la
crisis de la fe y las opiniones teológicas erróneas, de crear una
Comisión Teológica Internacional, que ayudase a la Congregación para
la Doctrina de la Fe, así como para ampliar un debate sobre los
enfoques de la investigación teológica. Más tarde, en 1969, el Papa
Pablo VI estableció la Comisión Teológica Internacional.
El Sínodo pidió también una revisión del Código de Derecho Canónico
de 1917, con la intención de hacerlo más pastoral y actual en su
tono y énfasis. La labor fue iniciada posteriormente por Pablo VI y
terminada bajo el pontificado de Juan Pablo II, con la promulgación
en 1983 del Código de Derecho Canónico revisado.
Otras cuestiones pastorales fueron discutidas y remitidas al Papa en
forma de recomendaciones: las Conferencias Episcopales debían tener
mayor control sobre los seminarios en sus respectivos territorios;
se recomendaron los procedimientos relativos a los matrimonios
mixtos, aprobados por el Papa en 1970; se aprobó el nuevo orden de
la Misa, que entró en vigor en 1969.
2. I Asamblea General Extraordinaria
Sesiones: 11 de octubre - 28 de octubre de 1969
Padres sinodales: 146
Tema: “La cooperación entre la Santa Sede y las Conferencias
Episcopales”
Esta Asamblea General convocada de manera extraordinaria tuvo como
objetivo buscar y examinar las modalidades y procedimientos para
poner en práctica la colegialidad de los Obispos con el Papa, tema
que gozaba de gran atención en la declaraciones sobre la Iglesia
formuladas en el Concilio Vaticano II. Este encuentro abrió la
puerta a una mayor participación de los Obispos con el Papa y de
cada uno de ellos en el cuidado pastoral de la Iglesia universal.
El énfasis principal de estas sesiones recayó sobre dos puntos
básicos: 1. la colegialidad de los Obispos con el Papa; 2. la
relación de las Conferencias Episcopales con el Papa y con cada uno
de los Obispos. Posteriormente se remitieron diversas
recomendaciones al Papa, tres de las cuales recibieron una atención
inmediata: 1. que el Sínodo se celebrase a intervalos regulares,
cada dos años (para luego cambiar a “cada tres años”); 2, que la
Secretaría General ejerciera una labor organizativa y funcional
entre las Asambleas Sinodales; 3. que los Obispos pudiesen sugerir
temas para las futuras Asambleas.
Entre la segunda y la tercera Asamblea Sinodal se creó un Consejo
consultivo de la Secretaría General, compuesto por 12 Obispos
elegidos y 3 designados por el Papa. Este Consejo se reunió por
primera vez del 12 al 15 de mayo de 1970, con la intención de
facilitar la comunicación con las Conferencias Episcopales y
formular la agenda de la siguiente Asamblea. Después de este
encuentro, se inició una consulta general y mundial de los Obispos,
con objeto de que sugirieran temas para la asamblea siguiente. Esta
consulta comienza ahora en los últimos días de una Asamblea Sinodal.
Desde entonces el Consejo de la Secretaría General, elegido en cada
Sínodo para la preparación de la asamblea siguiente, ha llegado a
ser una característica permanente de la Secretaría General.
3. II Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 30 de septiembre - 6 de noviembre de 1971 (la más larga
hasta el día de hoy)
Padres sinodales: 210
Tema: “El sacerdocio ministerial y la justicia en el mundo”
Los Padres sinodales, en esta ocasión, elogiaron a los sacerdotes en
todo el mundo por su dedicación en el ministerio de la Palabra y del
Sacramento, como así también en la obra pastoral en el apostolado.
Al mismo tiempo, se prestó atención a las numerosas dificultades que
los sacerdotes encontraban en su ministerio. Los Padres sinodales,
además, trataron el tema de la justicia subrayando la necesidad de
relacionar el Evangelio con las circunstancias mundiales y locales.
En respuesta a ello, los Padres sinodales trazaron un programa de
ocho puntos para la acción a nivel internacional y recomendaron que
la Iglesia, a nivel local, impulsase la educación y la colaboración
ecuménica en el campo de la justicia.
4. III Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 27 de septiembre - 26 de octubre de 1974
Padres sinodales: 209
Tema: “La Evangelización en el mundo moderno”
En esta asamblea los obispos enfatizaron nuevamente el carácter
esencialmente misionero de la Iglesia y el deber de cada uno de sus
miembros de ser testigos de Cristo en el mundo. En este contexto, el
tema de la “liberación”, entonces de gran actualidad, fue
relacionado con la obra de la evangelización, cuyo objetivo es
liberar a los pueblos y a las personas del pecado. Las
recomendaciones y propuestas de los Padres sinodales presentadas al
Papa fueron utilizadas en la formulación de la Exhortación
Apostólica “Evangelii nuntiandi” del 8 de diciembre 1975.
5. IV Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 30 de septiembre - 29 de octubre de 1977
Padres sinodales: 204
Tema: “El catecismo de nuestro tiempo”
El debate de los Padres sinodales, que prestó una especial atención
a la catequesis de los niños y de los jóvenes, dio como resultado
una serie de treinta y cuatro propuestas o “proposiciones” y más de
novecientas sugerencias relativas al tema en cuestión. En dichas
recomendaciones fueron tratadas seis áreas generales: la importancia
de la renovación catequística, la naturaleza de la verdadera
catequesis, las personas involucradas en la catequesis, la necesidad
continua de una catequesis para todos los cristianos, los medios o
canales de la catequesis y los aspectos particulares relativos a la
catequesis.
En dicha ocasión los Padres sinodales, por primera vez, publicaron
una declaración sinodal titulada Mensaje al Pueblo de Dios. Los
Padres sinodales puntualizaron en dicho mensaje que Cristo es el
centro de la salvación y, por lo tanto, de la catequesis. A la vez,
pusieron en evidencia que todos los cristianos tienen la
responsabilidad de llevar a Cristo al mundo.
Poco después de la conclusión del Sínodo, el Papa Juan Pablo II
publicó la Exhortación Apostólica “Catechesi tradendae” del 17 de
octubre 1979 que hizo uso de un gran número de reflexiones y de
propuestas de los Padres sinodales.
6. Asamblea especial para los Países Bajos
Sesiones: 14-31 de enero de 1980
Padres sinodales: 19
Tema: “La situación pastoral en los Países Bajos”
El Sínodo particular para los Países Bajos, también llamado “Sínodo
Holandés”, como era popularmente conocido, es - según el nuevo
Código de Derecho Canónico (cf. Can. 345), promulgado en 1983 - la
primera Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos. Este encuentro
sinodal, celebrado en Vaticano, trató el tema del concepto acuñado
en el Concilio Vaticano II del misterio de la comunión de la Iglesia
y sus implicaciones prácticas, tanto en ámbito local como universal,
concentrándose en la figura del Obispo como Maestro de Fe y Pastor
de las almas, en su diócesis y en la Conferencia Episcopal. En su
conclusión la asamblea adoptó resoluciones relativas al sacerdocio
ministerial, la vida religiosa, la participación de los laicos en la
misión de la Iglesia y las enseñanzas del Concilio Vaticano II. Un
Consejo sinodal, especialmente constituido al final de este Sínodo
extraordinario, se reúne periódicamente con la Secretaría General
para continuar la evaluación de la situación pastoral y para
promover la aplicación de las resoluciones sinodales. Aunque si bien
técnicamente, este Sínodo sigue vigente, no se ha vuelto a reunir
desde el 10-11 de noviembre de 1995.
7. V Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 26 de septiembre - 25 de octubre de 1980
Padres sinodales: 216Tema: “La familia cristiana”
La reafirmación de la enseñanza de la Iglesia sobre la
indisolubilidad del matrimonio y los contenidos de la Encíclica
Humanae vitae fueron la tarea central de este Sínodo. En esta
Asamblea, los Padres sinodales redactaron el “Mensaje a las familias
cristianas en el mundo moderno” y propusieron una “Carta de los
derechos de la familia” que Juan Pablo II concretó el 22 de octubre
de 1983. El Papa publicó además la Exhortación Apostólica
“Familiaris consortio” del 22 de noviembre de 1981, como fruto de la
discusión y de las propuestas de la Asamblea.
8. VI Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 29 de septiembre - 29 de octubre de 1983
Padres sinodales: 221
Tema: “La penitencia y el perdón en la misión de la Iglesia”
La Asamblea sinodal y el tema coincidieron con el Año Santo
“extraordinario” proclamado por el Santo Padre para conmemorar el
1950º aniversario de la Redención del mundo mediante la muerte de
Cristo. Durante la Asamblea los Padres sinodales trataron los
argumentos inherentes al tema poniendo de relieve la necesidad de
aplicar los frutos de la Redención de Cristo a la vida de cada
persona y, por lo tanto, a la sociedad. En un documento publicado
por la Asamblea, los Padres sinodales invitaron al mundo a la
“reconciliación” y proclamaron “la Iglesia como sacramento de
reconciliación y signo de la misericordia de Dios hacia el pecador”.
El trabajo desarrollado por los Padres sinodales durante este Sínodo
sirvió como base para la Exhortación Apostólica post-sinodal
“Reconciliatio et paenitentia” del 2 de diciembre 1984, que por
primera vez fue llamado documento “post-sinodal”.
9. II Asamblea General Extraordinaria
Sesiones: 24 de noviembre - 8 de diciembre de 1985
Padres sinodales: 165
Tema: “Vigésimo aniversario de las conclusiones del Concilio
Vaticano II”
Convocado en forma especial por el Papa Juan Pablo II, la Asamblea
sinodal conmemoró el aniversario de la conclusión del Concilio
Vaticano II y evaluó el estado de renovación de la Iglesia. Según su
estatuto, este Sínodo reunió a todos los Presidentes de más de cien
de las Conferencias Episcopales del mundo entero y a otras diversas
personas.
Las discusiones se centraron en los documentos del Concilio Vaticano
II y en su aplicación por parte de la Iglesia en todo el mundo. En
esta Asamblea los Padres sinodales redactaron un informe final (Relatio
finalis), difundido en la sesión de clausura junto al Nuntius o
Mensaje al Pueblo de Dios. En respuesta a la propuesta de los Padres
sinodales en esta Asamblea, el Santo Padre autorizó la compilación y
publicación del Catecismo de la Iglesia Católica, difundido en 1992.
Al mismo tiempo, en relación a las Conferencias Episcopales, la
asamblea expresó la conveniencia de realizar “un estudio de su
estatuto teológico y sobre todo de explicar más clara y
profundamente su autoridad doctrinal, teniendo en cuenta lo que hay
en el Concilio en el decreto Christus Dominus y en el Código de
Derecho Canónico, can. 447 y 753 (Relación Final, II, C, 8, b)”.
Esta sugerencia se concretó con la Carta Apostólica Motu proprio del
Papa Juan Pablo II sobre la naturaleza teológica y jurídica de las
Conferencias Episcopales (21 de mayo de 1998), 7.
10. VII Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 1 - 30 de octubre de 1987
Padres sinodales: 232
Tema: “La vocación y la misión de los laicos en la Iglesia y en el
mundo”
A través de la consideración de los conceptos de vocación (“ser”) y
de misión (“actuar”) en el contexto de la comunión eclesial del
Concilio Vaticano II, los obispos quisieron subrayar el carácter
distintivo del laico en la vida de la Iglesia, a partir de su
participación o comunión en la santidad, y en la obra de la Iglesia
de evangelizar el mundo, en virtud del carácter secular. Por
tratarse de este argumento, el Sínodo registró una significativa
presencia de laicos en calidad de oyentes; algunos laicos fueron
invitados a hablar ante la asamblea general y a expresar sus
opiniones en los círculos menores y por primera vez una mujer y un
hombre laicos fueron designados como Secretarios Especiales Adjuntos.
Las informaciones resultantes del Sínodo, en particular las
cincuenta y cuatro propuestas de la Asamblea General, fueron
utilizadas para la formulación de la Exhortación Apostólica
post-sinodal “Christifideles laici” del 30 de diciembre de 1988.
11. VIII Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 30 de septiembre - 28 de octubre de 1990
Padres sinodales: 238
Tema: “La formación de los sacerdotes en las circunstancias actuales”
Teniendo en cuenta el trabajo de la Segunda Asamblea General
Ordinaria del Sínodo dos Obispos (1971) que trató desde el punto de
vista teológico el sacerdocio y sus implicaciones en el ministerio
sacerdotal, este Sínodo adquirió un tono más pastoral, centrado en
la formación sacerdotal y en la “persona” del sacerdote mismo,
diocesano y religioso, antes y después de la ordenación. En las
sesiones fue notable el acuerdo general entre los Padres sinodales,
tanto en la discusión como en el tratamiento del tema. Al término
del Sínodo, los Padres sinodales presentaron al Santo Padre cuarenta
y un propuestas que, junto a otras informaciones resultantes del
proceso sinodal, sirvieron para la preparación de la Exhortación
Apostólica post-sinodal “Pastores dabo vobis” del 25 de marzo de
1992.
12. I Asamblea Especial para Europa
Sesiones: 28 de noviembre - 14 de diciembre de 1991
Padres sinodales: 137
Tema: “Somos testigos de Cristo que nos liberó”
El 22 de abril de 1990 durante su visita apostólica a Checoslovaquia,
en la ciudad de Velehrad, sede de la tumba de San Metodio,
co-patrono de Europa junto con los Santos Cirilo y Benedicto, el
Santo Padre anunció su deseo de convocar una Asamblea Especial para
Europa del Sínodo de los Obispos a fin de discernir el kairos de la
situación creada por los grandes cambios ocurridos en Europa y para
evaluar la función de la Iglesia en los esfuerzos de renovación y
reconstrucción en el continente. La naturaleza especial del Sínodo y
su breve período de preparación han requerido varias modificaciones
del procedimiento sinodal, por ejemplo, en lugar de los documentos
Lineamenta e Instrumentum laboris fueron preparadas una breve guía
para la reflexión (Itinerarium) y una síntesis (Summarium); fueron
introducidos criterios especiales para los delegados episcopales con
el fin de permitir una más amplia representación de los obispos de
Europa central y del Este, etc. Uno de los eventos más importantes
de la preparación fue un simposio pre-sinodal promovido por el
Pontificio Consejo para la Cultura. En él se reunieron los
intelectuales de Europa occidental y del Este para una reflexión
común sobre el tema del Sínodo. Al mismo tiempo, representantes de
la Iglesia ortodoxa y de las principales comunidades cristianas en
Europa fueron invitados, en un espíritu de ecumenismo, a participar
por primera vez en una asamblea sinodal como “delegados fraternos”.
El trabajo de la Asamblea Especial culminó con la publicación de una
Declaración, en la cual los Padres sinodales delinearon un programa
para la nueva evangelización de Europa, lanzando un llamamiento a
todos los ciudadanos europeos a favor de la solidariedad universal.
A continuación, un grupo de miembros de la asamblea especial fue
encargado de individualizar el mejor modo de llevar a la práctica
las conclusiones de la Declaración mediante el refuerzo del
Concilium Conferentiarum Episcopalium Europae (CCEE) ante las
circunstancias del momento.
13. I Asamblea Especial para África
Sesiones: 10 de abril - 8 de mayo de 1994
Padres sinodales: 242
Tema: “La Iglesia en África y su función evangelizadora de cara al
año 2000: ‘Seréis mis testigos’ (He 1, 8)”
El 6 de enero de 1989 el Santo Padre anunció su intención de
convocar la Asamblea especial e instituyó una comisión
pre-preparatoria formada principalmente por miembros del Episcopado
africano. En el mes de junio siguiente este grupo fue ampliado para
constituir el Consejo de la Secretaría General y además contribuyó
en la preparación de la asamblea sinodal. En ocasión del encuentro
de los representantes del Episcopado africano en Lomé (Togo), en
julio de 1990, fueron publicados los Lineamenta que “delineaban” el
tema del Sínodo, iniciando un período de oración y de reflexión a
nivel local. Las respuestas de las Iglesias locales fueron
utilizadas para formular el “documento de trabajo” de la Asamblea
especial o Instrumentum laboris, difundido durante la novena visita
pastoral del Santo Padre a África, en Kampala (Uganda), en febrero
de 1993.
Utilizando este documento como punto de referencia, los Padres
sinodales trataron en la sesión, que duró un mes, el tema general de
la Evangelización desde las siguientes perspectivas: 1. Proclamación
del Mensaje; 2. Inculturación; 3. Diálogo; 4. Justicia y paz; 5.
Medios de Comunicación Social. Además del animado y profundo debate
sobre el tema durante las varias fases de la actividad sinodal, un
evento significativo de la Asamblea Especial fue las ceremonias de
apertura y de clausura que incorporaron muchos elementos de la
tradición litúrgica africana.
La documentación resultante incluye un extenso “Mensaje al Pueblo de
Dios”, distribuido al término de la Asamblea Especial y la
Exhortación Apostólica post-sinodal “Ecclesia in África” del 14 de
septiembre de 1995, firmada y presentada en la Iglesia durante la
visita sinodal en África del Santo Padre, desde el 14 hasta el 20 de
septiembre de 1995, para la fase celebrativa de la Asamblea Especial.
Un Consejo Post-Sinodal elegido por la Asamblea Especial continua
ofreciendo asistencia a la Secretaría General. Tiene la tarea de
evaluar el impacto y la aplicación de la Exhortación Apostólica
post-sinodal en la Iglesia local. El Consejo ha redactado una
comunicación que fue enviada a todos los Obispos de África, a los
jefes de los Dicasterios de la Curia Romana y a los Presidentes de
las Conferencias Episcopales de todo el mundo y además a otras
personas interesadas. Este Consejo se reúne periódicamente para
evaluar la situación y para alentar a los Obispos de África en la
aplicación de los ricos contenidos del documento.
El 13 de noviembre de 2004, durante el Simposio de los Obispos para
África y Europa llevado a cabo en Roma, el Papa Juan Pablo II,
“acogiendo las aspiraciones del Consejo Post-Sinodal ” ha anunciado
la convocación de una Segunda Asamblea Especial para África en
respuesta a las “esperanzas de los pastores africanos”. Durante la
Audiencia general del 22 de junio de 2005, el Papa Benedicto XVI ha
confirmado dicha decisión “tomada por mi venerable predecesor”. No
han sido anunciados ni la fecha ni el tema de esta Segunda Asamblea
Especial.
14. IX Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 2 - 29 de octubre de 1994
Padres sinodales: 245
Tema: “La vida consagrada y su misión en la Iglesia y en el mundo”
El 30 de diciembre de 1991 el Santo Padre anunció la convocación de
una asamblea sinodal sobre el tema de la vida consagrada. Algunos
han interpretado este gesto como una conclusión lógica del
tratamiento de los estados de vida en la Iglesia, iniciada en las
dos asambleas ordinarias precedentes sobre el laicado y sobre el
sacerdocio respectivamente. El período de oración y de reflexión que
precedió a la Asamblea sinodal fue particularmente fecundo, dando
lugar a intensos intercambios no sólo en los institutos de vida
consagrada y en las sociedades de vida apostólica, sino también en
organismos nacionales e internacionales, por no hablar de las
diversas iniciativas individuales y de grupo con la jerarquía de la
Iglesia y los diversos Dicasterios de la Curia Romana. Los Padres
sinodales trataron un gran número de argumentos inherentes al tema y
escucharon atentamente las numerosas intervenciones de los
oyentes.Dignos de mención fueron la participación de un elevado
número de Padres sinodales pertenecientes a congregaciones
religiosas, el nombramiento de una religiosa y de un religioso como
Secretarios Especiales Adjuntos y de un elevado número de mujeres y
hombres dedicados a la vida consagrada como teólogos y oyentes. El
25 de marzo de 1996 fue publicada la Exhortación Apostólica
post-sinodal “Vita consecrata”.
15. Asamblea Especial para el Líbano
Sesiones: 26 de noviembre - 14 de diciembre de 1995
Padres sinodales: 69
Tema: “Cristo es nuestra esperanza: renovados en su espíritu,
solidarios somos testigos de su amor”
Considerando las particulares necesidades de la Iglesia en el Líbano
debidas al prolongado período de guerra, el Santo Padre anunció el 6
de junio de 1991 su intención de convocar una Asamblea Especial del
Sínodo de los Obispos para el Líbano. Después de algunas reuniones
preliminares con los patriarcas de las Iglesias Orientales del
Líbano, en enero de 1992 fue constituido un Consejo de diez miembros,
representantes de las seis Iglesias católicas sui iuris en el Líbano,
para participar en la necesaria tarea de preparación. Al mismo
tiempo, fue nombrado un obispo libanés como coordinador “in loco”.
Los Lineamenta de la Asamblea Especial fueron publicados el 13 de
marzo de 1993, dando comienzo a la fase de oración y de reflexión
sobre el tema sinodal por parte de las diócesis locales y de los
diversos organismos eclesiales en el Líbano, período que se prolongó
hasta el 1 de Noviembre de 1994. Las respuestas a los Lineamenta
fueron incorporadas al Instrumentum laboris, documento de trabajo de
la Asamblea Especial, que sirvió como punto de referencia durante la
Asamblea sinodal. El 12 de diciembre fue distribuida a los padres
sinodales una versión con notas del Código de los Cánones de las
Iglesias Orientales, publicado con el auspicio del Pontificio
Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos.
La Exhortación Apostólica post-sinodal Una esperanza nueva para el
Líbano “Una esperanza nueva para Líbano” fue publicada el 10 de mayo
de 1997, con ocasión de la visita del Santo Padre al Líbano para la
fase de celebración de la Asamblea Especial. Una traducción árabe
del documento, preparada por la Asamblea de los Patriarcas y de los
Obispos del Líbano (A.P.E.C.L.), fue publicada sucesivamente en
1998. El Consejo post-sinodal, fruto de esta asamblea especial,
continúa a reunirse para evaluar el impacto y la aplicación de la
Exhortación Apostólica post-sinodal en el Líbano. En el año 2003 fue
preparado un informe sobre este argumento, el cual fue enviado a
toda la jerarquía eclesiástica del Líbano, a los Superiores de los
Dicasterios de la Curia Romana, a los Patriarcas, a los Arzobispos y
Metropolitanos de las Iglesias Orientales sui iuris, a los
Presidentes de las Conferencias Episcopales en todo el mundo y a
otros organismos interesados. Desde ese momento, el Consejo Especial
se ha reunido periódicamente para evaluar la situación del Líbano.
16. Asamblea Especial para América
Sesiones: 16 de noviembre - 12 de diciembre de 1997
Padres sinodales: 233
Tema: “Encuentro con Jesucristo vivo, camino para la conversión, la
comunión y la solidaridad en América”
En la Carta Apostólica Tertio millennio adveniente, el Santo Padre
ha expresado su deseo de continuar el movimiento sinodal a nivel
continental, empezando con las Asambleas Especiales para Europa
(1991) y para África (1994) y de convocar asambleas sinodales
especiales, incluyendo la Asamblea Especial para América, como parte
del programa que conducirá a la celebración del Gran Jubileo del Año
2000. El 12 de junio de 1995 fue nombrado un Consejo pre-sinodal
para colaborar en la preparación de la Asamblea Especial. Con su
asistencia, los Lineamenta fueron publicados el 3 de septiembre de
1996 y el Instrumentum laboris el 10 de septiembre de 1997.
Durante la asamblea, los Padres sinodales examinaron los diversos
aspectos de la vida eclesial y de la sociedad en el continente
americano y buscaron los mejores caminos y medios para dar la
posibilidad al pueblo de América de encontrarse con Jesucristo. Con
este fin, debatieron acerca de la relación entre el Evangelio y la
cultura y sobre los importantes conceptos de conversión, comunión y
solidaridad para responder a los grandes desafíos de la sociedad
contemporánea en el continente. Al término de la Asamblea Especial
los Padres sinodales publicaron el habitual Nuntius o “Mensaje al
Pueblo de Dios”.
Un Consejo post-sinodal, elegido durante la asamblea se reunió en
varias ocasiones para evaluar los resultados del Sínodo y asistir al
Santo Padre en la redacción de la Exhortación Apostólica
post-sinodal “Ecclesia in América” promulgada por el Santo Padre el
22 de enero de 1999, durante la fase de celebración de la Asamblea
Especial en Ciudad de México. Al día siguiente, muchos participantes
sinodales provenientes de todo el continente han participado en la
liturgia eucarística celebrada en el Santuario de Nuestra Señora de
Guadalupe.Luego, el Consejo post-sinodal, elegido durante la
asamblea, tuvo varios encuentros para la supervisión de la
aplicación del documento y para estimular a los Obispos con sus
iniciativas en el continente en respuesta al documento post-sinodal.
En el año 2002, fue preparado un informe sobre este argumento, que
fue enviado a los miembros de la jerarquía eclesiástica en América,
a los Superiores de los Dicasterios de la Curia Romana, a los
Patriarcas, a los Arzobispos Mayores y Metropolitanos de las
Iglesias Orientales sui iuris, a los Presidentes de las Conferencias
Episcopales de todo el mundo y a otros organismos interesados. El
Consejo Especial se reúne periódicamente para continuar las
discusiones sobre cuestiones prioritarias del continente ilustradas
en la relación.
17. Asamblea Especial para Asia
Sesiones: 19 de abril - 14 de mayo de 1998
Padres sinodales: 191
Tema: “Jesucristo el Salvador y su misión de amor y de servicio en
Asia: ‘Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia’
(Jn. 10, 10)”
En la Carta Apostólica Tertio millenio adveniente, el Santo Padre
anunció su intención de convocar asambleas sinodales especiales a
nivel continental como parte del programa de preparación del Gran
Jubileo del año 2000. El 10 de septiembre de 1995, el Santo Padre ha
constituido un Consejo pre-sinodal para la Asamblea Especial para
Asia, formado principalmente por cardenales, arzobispos y obispos de
Asia. Una de sus tareas fue la de asistir a la Secretaría General en
la redacción de los Lineamenta, difundidos el 3 de septiembre de
1996, y del Instrumentum laboris, publicado el 13 de febrero de
1998.
Durante la Asamblea Especial los Padres sinodales, teniendo en
consideración el hecho de que la Iglesia es una pequeña pero vivaz
grey en el continente asiático, donde están presentes las Grandes
Religiones del Mundo, concentraron su atención en la unicidad de la
persona de Jesús el Salvador y sobre su don de vida abundante en el
contexto del plan de la Iglesia de una nueva evangelización. Se
dedicó una atención especial al modo con el que la Iglesia, en un
plan pastoral concreto, puede continuar la misión del Señor de amor
y servicio en Asia. Al final, los Padres sinodales publicaron un
Nuntius o “Mensaje al Pueblo de Dios” en el que se tratan diversos
puntos del tema sinodal.
Como resultado de la asamblea sinodal fue constituido un Consejo
post-sinodal. Habiéndose reunido en diversas ocasiones, este consejo
ofreció su asistencia en el estudio de las recomendaciones
propuestas por la asamblea especial y colaboró en la redacción de la
Exhortation Apostólica post-sinodal “Ecclesia in Asia”, firmada por
el Santo Padre el 6 de noviembre de 1999 en al Catedral del Sagrado
Corazón, durante la fase celebrativa del 5 al 8 de noviembre 1999 en
Nueva Delhi, en la India. Después, el Consejo post-sinodal se ha
reunido periódicamente para valorar la distribución y aplicación del
documento en la Iglesia en Asia. En el año 2002, fue preparado un
informe sobre el argumento, que fue enviado a la jerarquía
eclesiástica en el Continente asiático, a los Superiores de los
Dicasterios de la Curia Romana, a los Patriarcas, a los Arzobispos
Mayores y Metropolitanos de las Iglesias Orientales sui iuris, a los
Presidentes de las Conferencias Episcopales y a otros organismos
interesados. En su última reunión de Noviembre 2007, el Consejo
Especial concentró mayor interés hacia el documento post-sinodal, ya
que evalúa la importancia de la Asamblea especial en el continente
asiático en relación a al diálogo ecuménico e inter-religioso, en
varios países y habla de las diferentes trabajos publicados en
relación al documento post-sinodal.
18. Asamblea Especial para Oceanía
Sesiones: 22 de noviembre - 12 de diciembre de 1998
Padres sinodales: 117
Tema: “Jesucristo y los pueblos de Oceanía: siguiendo su camino,
proclamando su verdad y viviendo su vida”
La Asamblea Especial para Oceanía ha sido la tercera asamblea
sinodal continental o regional de la relación anunciada por el Santo
Padre con la carta apostólica Tertio millennio adveniente, como
parte de la preparación al Gran Jubileo del Año 2000. El 7 de junio
de 1996, el Santo Padre nombró el Consejo pre-sinodal constituido
principalmente por los Obispos de Oceanía. En una serie de
encuentros que tuvieron lugar en Roma y Wellington, (Nueva Zelandia),
el Consejo ofreció su asistencia en la redacción de los Lineamenta,
estableció criterios para la participación y colaboró en la
redacción del Instrumentum laboris.
Una característica peculiar de esta Asamblea Sinodal fue que todos
los Obispos de la región participaban como miembros ex officio. Para
reducir las dificultades del viaje y limitar la ausencia de los
Obispos de sus Iglesias locales, se tomaron las medidas necesarias
para que las visitas ad limina se hicieran en concomitancia con la
Asamblea Especial. A pesar de las grandes diferencias entre las
varias situaciones pastorales de la región, durante los trabajos
sinodales se observaron muchas preocupaciones comunes como la
inculturación del Evangelio, la nueva atención hacia la catequesis y
la formación, la revitalización de la fe de los creyentes, la
atención pastoral de la juventud, emigrantes y nativos, etc., todo
ello convergente hacia la persona de Cristo, el camino, la verdad y
la vida.
El 11 de diciembre de 1998 se estableció un Consejo post-sinodal,
con tres miembros de nómina pontificia. El Consejo tuvo varios
encuentros donde se discutieron los resultados de la Asamblea
Especial y se ofreció asistencia en la redacción, por parte del
Santo Padre, de la Exhortación Apostólica post-sinodal “Ecclesia in
Oceanía”. Dicho documento fue promulgado el 22 de noviembre de 2001,
en una importante e histórica ceremonia en el Vaticano, durante la
cual el documento fue simultáneamente transmitido a través de
internet a todas las diócesis de la región. Ecclesia in Oceanía es
el primer documento papal promulgado a través de internet en la era
del computer.
En el año 2003 el Consejo Post-sinodal se reunió para iniciar el
proceso de examen del impacto y aplicación de la Ecclesia in Oceanía
en la región que ha elaborado un informe ya enviado a los Obispos de
Oceanía y compartido con la Iglesia universal en el 2006. En la
reunión de febrero 2000, los miembros del Consejo tomaron la
decisión de realizar su próximo encuentro en Australia, en
concomitancia con la Asamblea Plenaria de la Federación de las
Conferencias Episcopales de Oceanía que se realizará en mayo del
2010.
19. II Asamblea Especial para Europa
Sesiones: 1-23 de octubre de 1999
Padres sinodales: 117
Tema: “Jesucristo viviente en su Iglesia, fuente de esperanza para
Europa”
La Segunda Asamblea Especial para Europa es la última de la serie de
Asambleas Sinodales continentales convocadas por el Santo Padre en
su Carta Apostólica Tertio millenio adveniente como parte de la
preparación al Gran Jubileo del Año 2000. Aunque la Primera Asamblea
Especial para Europa tuvo lugar hace menos de una década, en 1991,
nuevas situaciones sociales y culturales, presentes en el continente
tras los cambios políticos ocurridos en el Este, han creado desafíos
pastorales que han hecho que fuera especialmente oportuno convocar
una Segunda Asamblea Especial para Europa.
El 9 de febrero de 1997 el Santo Padre nombró el Consejo pre-sinodal
para colaborar en la preparación de esta Asamblea Sinodal. Este
Consejo, con la asistencia de teólogos europeos y del personal de la
Secretaría General, publicó los Lineamenta (primavera de 1998) y el
Instrumentum laboris (21 de junio de 1999) de la Asamblea Especial.
Durante la Segunda Asamblea Especial, los padres sinodales prestaron
atención a las diversas realidades de la Iglesia en Europa y al
particular momento histórico en relación proyecto de unificación del
continente. El tema de Jesucristo, viviente en su Iglesia, dominó la
discusión sinodal sobre las raíces culturales del continente y, al
mismo tiempo, constituyó una fuente de esperanza en la construcción
de una nueva Europa sobre el fundamento de la fe.
El Consejo post-sinodal, elegido durante la asamblea, se ha reunido
en varias ocasiones para analizar los resultados del Sínodo y para
ofrecer su colaboración en la redacción del Santo Padre de la
Exhortación post-sinodal “Ecclesia in Europa”, promulgada en el
Vaticano el 28 de junio de 2003, durante las primeras Vísperas de la
solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo. Posteriormente, el
Consejo post-sinodal se reunió para evaluar el impacto y la
aplicación de Ecclesia in Europa en el continente, habiendo
elaborado un cuestionario que se envió a las Conferencias
Episcopales y a las organizaciones continentales en Europa. Las
respuestas a dicho cuestionario han sido utilizadas para evaluar
algunos aspectos de la misión de la Iglesia en Europa.
20. X Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 30 de septiembre - 27 de octubre de 2001
Padres sinodales: 247
Tema: “El Obispo: servidor del Evangelio de Jesucristo para la
esperanza del mundo”
Para preparar la X Asamblea General Ordinaria, el IX Consejo
Ordinario de la Secretaría General se ha reunido periódicamente para
participar en el proceso de consulta que definió el tema sinodal y
colaborar en la redacción de los Lineamenta, enviados el 16 de junio
1998 a los obispos del mundo y a quienes normalmente se contactan
para respuestas oficiales. Estas respuestas han sido analizadas e
sucesivamente tomadas en consideración durante el trabajo del
Consejo para redactar el Instrumentum laboris, que se hizo público
el 1 de junio del 2001.
Durante la asamblea sinodal, los padres sinodales ha concentrado su
reflexión en la persona y el papel del obispo en su diócesis en el
inicio del Tercer Milenio.
El 26 de octubre de 2001, la asamblea sinodal eligió los miembros
del X Consejo Ordinario de la Secretaría General, a quienes el Santo
Padre agregó otros tres miembros nombrados por él designados. En las
siguientes reuniones, este Consejo analizó el material que resultó
del proceso sinodal, especialmente las Propuestas, para ofrecer una
adecuada colaboración al Santo Padre en su redacción de la
Exhortación Apostólica post-sinodal Pastores gregis. Dicho documento
fue promulgado el 16 de octubre de 2003, en coincidencia con el
vigésimo quinto aniversario de la elección del Sumo Pontífice.
21. XI Asamblea General Ordinaria
En programa: 2 - 23 octubre de 2005
Padres sinodales: 241
Tema: “La Eucaristía: fuente y cumbre de la vida y de la misión de
la Iglesia”
El 29 de noviembre, tomando en consideración la opinión de los
miembros del X Consejo Ordinario de la Secretaría General del Sínodo
de los Obispos, basada a su vez en la consulta a las Conferencias
Episcopales de todo el mundo y a otros organismo interesados, el
Papa Juan Pablo II decidió convocar la Undécima Asamblea General
Ordinaria para tratar el tema de la Eucaristía. Merece una especial
atención el hecho de que la decisión del Papa tuvo lugar poco tiempo
después de la publicación de su encíclica sobre el mismo argumento.
Esta asamblea sinodal fue convocada para presentar al Santo Padre la
reflexión pastoral de los obispos de todo el mundo sobre un tema de
vital importancia en la vida y la misión de la Iglesia.
Los Lineamenta, elaborados por el X Consejo Ordinario de la
Secretaría General con la asistencia de teólogos, fueron enviados el
31 de marzo de 2004 a las Conferencias Episcopales, a las Iglesias
Orientales sui iuris, a los Superiores de los Dicasterios de la
Curia Romana, a la Unión de los Superiores Generales y a otros
organismos competentes. Durante una asamblea sucesiva, el Consejo ha
analizado las respuestas a las preguntas de los Lineamenta y,
nuevamente con la ayuda de los expertos, ha redactado la
Instrumentum Laboris, que fue publicado el 7de julio de 2005.
Luego de esta elección, el Papa Benedicto XVI confirmó las fechas de
la asamblea sinodal y, al mismo tiempo, aprobó las siguientes
innovaciones de las actividades sinodales: la reducción de la
duración de la asamblea sinodal a tres semanas, una hora para la
discusión libre, la duración de las intervenciones luego de la
conclusión de las sesiones plenarias de la tarde, el voto
electrónico de los miembros - además de la acostumbrada votación por
escrito - en las Propuestas o recomendaciones sinodales, y la
publicación pro hoc vice de la traducción italiana de las Propuestas.
Una sesión especial se llevó a cabo para conmemorar el 40
aniversario de la institución del Sínodo de los Obispos, durante la
cual varios Padres sinodales hablaron sobre los aspectos teológicos,
jurídicos e históricos del Sínodo. Posteriormente, estas
presentaciones, junto al material de referencia de las asambleas
sinodales, fue publicado en el libro que lleva por título: Il Sínodo
de los Obispos: 40 Años de Historia editado por la Universidad
Lateranense.
La documentación oficial producido por la asamblea sinodal incluyó
el Mensaje al Pueblo de Dios (Nuntius), elaborado durante la
asamblea y aprobado por los Padres sinodales, así como la
Exhortación Apostólica post-sinodal Sacramentum Caritatis del Santo
Padre (22 de febrero 2007).
22. XII Asamblea General Ordinaria
Prevista desde el 5 al 26 de octubre de 2008
Tema: “La palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia”
El 6 de octubre 2006, el Papa Benedicto XVI anunció su decisión de
convocar la Décimo segunda Asamblea Genearl Ordinaria para abordar
el tema La palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia.
De este modo, Su Santidad tomó en consideración la opinión de los
miembros del XI Consejo Ordinario de la Secretaría General del
Sínodo de los Obispos, basada en una consulta de las Conferencias de
todo el mundo, de las Iglesias católicas orientales sui iuris, de
los jefes de los dicasterios de la Curia romana, de la Unión general
de Superiores y de otros partes interesadas. El Sínodo de la Palabra
de Dios se propone dar continuidad el Sínodo sobre la Eucaristía del
2005 y poner en evidencia la relación intrínseca entre la Eucaristía
y la Palabra de Dios para la vida y la misión de la Iglesia.
Posteriormente, los miembros del Consejo, con la asistencia de los
teólogos, redactaron los Lineamenta, publicados el 27 de abril 2007,
con las líneas directivas preliminares sobre el tema, que contienen
además un conjunto de argumentos para la discusión y oración a nivel
local. En los encuentros posteriores del Consejo se analizaron las
respuestas a los argumentos tratados en los Lineamenta, presentados
por los grupos mencionados junto a las observaciones de grupos e
individuos y, se redactó el Instrumentum laboris, que fue dado a
conocer el 12 de junio de 2008.
Esta Asamblea sinodal será la primera a realizarse luego de haber
sido sometido a revisión el Ordo Synodi Episcoporum, aprobado por el
Santo Padre el 29 de septiembre de 2006, acogiendo el consejo de la
Secretaria General del Sínodo de los Obispos sobre la oportunidad de
actualizar los estatutos, para adecuarlos al Código de derecho
canónico y al Código de cánones de las Iglesias Orientales.
Un rasgo distintivo de esta Asamblea sinodal es su desarrollo
coincidente con la celebración del Año Paulino, cuyo inicio fue el
29 de junio de 2008. Para conmemorar tal ocasión, la liturgia de
apertura del Sínodo será celebrada en la Basílica Papal de San Pablo
Extramuros.
23. II Asamblea Especial para África
Prevista para el 4 al 25 de octubre de 2009
Tema: “La Iglesia en África al servicio de la reconciliación, la
justicia y la Paz: “Vosotros sois la sal de la tierra ... Vosotros
sois la luz del mundo” (Mt. 5, 13 - 14).
El Consejo especial para África, elegido durante la I Asamblea
especial para África, sigue ofreciendo asistencia a la Secretaría
General. Después de la publicación del documento que reportaba el
impacto y la implementación de la Exhortación apostólica
post-sinodal a nivel de la Iglesia local, el Consejo estudió la
posibilidad de realizar la II Asamblea especial. El 13 de noviembre
2004, durante el Simposio de los Obispos de África y Europa,
realizado en Roma, el Papa Juan Pablo II, “acogió la voluntad del
Consejo especial para África”y, respondiendo a “la esperanza de los
pastores africanos”, anunció la convocación de una II Asamblea
especial para África. En la Audiencia semanal del 22 de junio de
2005, el Santo Padre, Papa Benedicto XVI reconfirmó esta decisión.
Posteriormente, el Consejo especial para África formuló el tema
sinodal que recibió la aprobación papal, titulado: “La Iglesia en
África al servicio de la reconciliación, la justicia y la Paz:
“Vosotros sois la sal de la tierra ... Vosotros sois la luz del
mundo” (Mt. 5, 13 - 14). Con la ayuda de los especialistas, el
Consejo elaboró los Lineamenta, presentando el tema que contiene un
conjunto de argumentos para la discusión y oraciones a nivel local.
Después de haberlo dado a conocer el 27 de junio 2006,el documento
fue enviado a la Iglesia de África, donde fue ampliamente
distribuido y recibido con entusiasmo. Las respuestas al
cuestionario que deberán enviarse a la Secretaría General hasta el
mes de noviembre 2008,serán utilizadas para elaborar el
Instrumentum laboris, que fijará la agenda de la asamblea sinodal,
prevista desde el 4 al 25 de octubre de 2009.
Las Conferencias episcopales y otras asambleas se han comprometido a
elegir de los miembros que participarán a la II Asamblea Especial
para África, en base a especiales criterios que hna recibido la
aprobación papal.
ORACIÓN PAR A EL
BUEN ÉXITO DEL SÍNODO
Señor Jesucristo, a quien el Padre nos ha encomendado escuchar como
a su Hijo amado: ilumina tu Iglesia, para que nada sea para ella más
santo que escuchar tu voz y seguirte. Tú, que eres Sumo Pastor y
Señor de nuestras almas, dirige tu mirada a los Pastores de tu
Iglesia, que en estos días se reúnen con el Sucesor de Pedro en
asamblea sinodal. Te imploramos que los santifiques en la verdad y
los confirmes en la fe y el amor.
Señor Jesucristo, envía tu Espíritu de amor y de verdad sobre los
Obispos que celebran el Sínodo y sobre quienes les asisten en sus
tareas: haz que sean fieles a lo que el Espíritu dice a las Iglesias
y, de este modo, inspire sus almas y les enseñe la verdad. A través
de su trabajo, que los fieles puedan ser purificados y reforzados en
el espíritu para adherir al Evangelio de la salvación que tu has
cumplido y se convirtiertan en oblación viviente al Dios del cielo.
Y María, la santísima Madre de Dios y Madre de la Iglesia asista hoy
a los Obispos como un día asistió a los Apóstoles en el Cenáculo e
interceda con su materno apoyo, para que honren la comunión
fraterna, tengan prosperidad y paz en días serenos y, escrutando con
amor los signos de los tiempos, celebren la majestad de Dios, Señor
misericordioso de la historia, para alabanza y gloria de la
Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Amén.
LA CAPILLA DEL SÍNODO
El proyecto y decoración de la capilla del Sínodo se propone
comunicar y celebrar los conceptos teológicos de comunión y
colegialidad que son la base del Sínodo de los Obispos reunidos en
asamblea, cum Pedro y sub Pedro. Por lo tanto, el colegio episcopal
está representado ampliamente en el proyecto y decoración artística
de la capilla, inspirándose, de manera especial, en dos pasajes
bíblicos fundamentales, los Hechos de los Apóstoles, 2,1-4 y San
Juan 20,19-29, que tratan ambos del descenso del Espíritu Santo
sobre los Apóstoles reunidos.
Aunque la Iglesia fue engendrada místicamente con la crucifixión de
Cristo, naciendo, según San Agustín, como la nueva Eva del costado
del Nuevo Adán, nos ha enseñado coherentemente que la primera venida
de la propia Iglesia en el mundo se realizó en el día de Pentecostés,
cuando el Espíritu Santo descendió bajo forma de lenguas de fuego
sobre los apóstoles, reunidos con María, Madre de Jesús, en la
Habitación Superior o Cenáculo. Puesto que éste es un acontecimiento
especialmente importante en la vida del colegio episcopal como grupo,
y por ende, de la Iglesia, el proyecto de la capilla desea recrear
visualmente la experiencia de Pentecostés (cf. Hch 2:1-4).
La vidriera historiada oval del techo representa el Espíritu Santo
bajo forma de paloma sobre un fondo dorado triangular che evoca la
Santísima Trinidad, fuente de comunión en el episcopado y en la
Iglesia en su conjunto. El efecto creado por el cristal de varias
tonalidades, rojo, amarillo y anaranjado, subraya el descenso del
Espíritu bajo forma de lenguas de fuego que convierte a los
apóstoles en elocuentes testigos de Cristo. La luz y el calor, como
propiedades del fuego, representan también la iluminación (sabiduría)
y la fuerza (celo), elementos que caracterizan la misión de Pedro y
los apóstoles. El Espíritu Santo sigue siendo la fuerza dinámica de
la misión pastoral del Papa y del Colegio Episcopal, especialmente
durante la celebración del Sínodo.
Según el testimonio bíblico, el Cenáculo o Habitación Superior, es
decir, el lugar de la llegada del Espíritu Santo, como hemos visto
más arriba, fue también la habitación en la cual Jesús celebró la
cena de Pascua durante la cual instituyó los Sacramentos del
Sacerdocio y la Eucaristía. El escenario del Cenáculo se convierte
de esta forma en un símbolo no sólo de la dignidad episcopal
compartida sino también del principio de su unidad. Estos conceptos
de comunión y colegialidad están expresados en los objetos
dispuestos justo debajo de la vidriera que representa el Espíritu
Santo: un reclinatorio central evoca al Santo Padre, Sucesor de San
Pedro, rodeado por bancos y reclinatorios che simbolizan a
losrestantes once apóstoles. La disposición ovalada de las sillas,
en lugar de la habitual alineación consecutiva de bancos y sillas,
comenzando desde la entrada y continuando hacia el frente de la
capilla, ayuda a subrayar la acción unitaria del colegio reunido “en
y alrededor de Pedro”. Al mismo tiempo, todos -incluido el
observador- son atraídos hacia el tabernáculo y el altar para
encontrar al Cristo místico presente en la Eucaristía, el cual,
cuando se apareció durante la Pascua al Colegio Episcopal, como nos
recuerda San Juan, estaba en medio del colegio mientras “insuflaba”
o transmitía su Espíritu Santo (cfr. Juan, 20, 19:29), otorgándoles
la autoridad y el poder de Obispos. Las dos estatuas de bronce de
San Pedro y San Pablo, colocadas en los dos nichos al fondo de la
Capilla, simbolizan la universalidad de la Iglesia y la vocación del
episcopado.
Este mismo tema está subrayado por la decoración de la puerta
vidriera ubicada en la entrada de la Capilla: una mitra central con
las llaves apostólicas aludiendo a Pedro, rodeada por once mitras
que anuncian el tema de la Capilla. Las mitras se encuentran
reunidas en un círculo que subraya su unidad colegial por medio del
don de la Comunión Trinitaria.
Siguiendo con el tema de la colegialidad y de la comunión del
Colegio Apostólico, el altar recuerda la proa de una barca
levantando olas. El Nuevo Testamento contiene muchos pasajes donde
la barca constituye el marco de experiencias significativas para los
apóstoles como grupo o colegio.
- Cuando Jesús aplaca el mar y los vientos, los Apóstoles, reunidos
a bordo de una embarcación, reciben por primera vez la revelación de
que Jesús es algo más que un simple hombre. Ellos se asombran:
“¿Quién es éste, que hasta los vientos y el mar le obedecen?” (cfr.
Mt, 8, 23:27; Lc 8, 22:25, Mc 4, 37:41).
- Jesús hace subir a los Apóstoles a una barca, para encontrarse a
solas con ellos, a fin de adiestrarlos (Mc, 6, 32).
- Después de la multiplicación de los panes, Jesús hizo que los
Apóstoles atravesaran el mar de Galilea en una barca. Aunque pasa la
noche rezando en la colina, el Señor nunca pierde de vista a los
Apóstoles. Al levantarse una tempestad, Jesús se dirige hacia ellos
caminando sobre las aguas y diciendo: “Soy yo, no temáis”. Una vez
en el barco, éste alcanza la orilla en seguida, mientras los
Apóstoles se quedan perplejos porque - como cuenta Marco - no han
entendido el significado de la multiplicación de los panes (cfr, Jn
6, 16:21; Mt 14, 22:27; Mc 6, 45).
La barca tiene un significado especial no sólo para el Colegio
Apostólico, sino también para la persona de Pedro.
- En la serie de apariciones pascuales, desde la barca de San Pedro
los Apóstoles (Pedro, Santiago, Juan, Tomás, Bartolomé y otros dos),
después de pescar una cantidad enorme de peces, reconocen al Cristo
Resucitado en la orilla. (cfr. Jn, 21, 1:8).
- Jesús predica desde una barca, supuestamente la de Pedro, delante
de la multitud reunida en la orilla (cfr. Mt. 13, 2; Mc 3, 9; 4:1).
- La fe de Pedro es confirmada por Cristo, ante los Apóstoles,
después de que Cristo le manda ir hacia él caminando sobre las aguas.
Tras este acontecimiento, los Apóstoles adoran al Señor y exclaman:
“¡Verdaderamente, eres Hijo de Dios!” (Mt 14, 28:33).
- En otro episodio sucesivo a la Resurrección, desde la barca de
Pedro los Apóstoles, solicitados por Jesús, calan sus redes y hacen
una pesca milagrosa. Y entonces Pedro es el que lleva hacia la
orilla las redes llenas de peces (cfr. Jn, 21, 4:11), símbolo de la
Iglesia.
Además de las asociaciones arriba mencionadas, la barca también
tiene un significado eucarístico en lo que atañe el Colegio
Apostólico, y, por ende, valora el uso de este símbolo como base del
altar que custodia el Santísimo Sacramento.
- Después de la multiplicación de los panes, Jesús se encamina con
sus Apóstoles a bordo de una barca, y pronuncia su sermón “sobre la
levadura de los Fariseos” (Mt 16, 5:12; Mc 8; 14).
- Una referencia bíblica a la Eucaristía, especialmente
significativa, se encuentra en el Evangelio de San Marcos. Después
de la multiplicación de los panes y de los peces, que prefigura la
Eucaristía, las Escrituras dicen que los Apóstoles no se llevaron
consigo más que “un pan” (cfr. Mc 8, 14). Esto significa que Jesús
es ese “único pan”, hecho de Pan celestial. En esta ocasión, Jesús
intenta hacerles decir cuál es el significado del milagro de los
panes, así como el de Sus palabras y Sus enseñanzas sobre la
Eucaristía en ese acontecimiento milagroso.La barca también se
utiliza como símbolo de toda la Iglesia, frecuentemente definida
como la “Barca de Pedro”. En este sentido, la crucifixión completa
adecuadamente el mástil del humilde barco de pesca de Pedro. El
movimiento de la escultura, incluido el de los tejidos, similares a
un sudario, que se encuentran en la parte posterior -una alusión al
sudario y a la Resurrección- representa una nueva asociación con la
obra del Espíritu Santo, que proporciona el “viento” para las velas
de la Barca de Pedro, viento que empuja siempre a la Iglesia hacia
el Señor, en cumplimiento de la promesa.
El sencillo tabernáculo de bronce lleva incluidos las espigas de
trigo y los racimos de uva para la Eucaristía. Los peces, que aluden
a Pedro como pescador y a la misión de los apóstoles como
“pescadores de hombres”, (Mt. 4:19, Mc. 1: 17) se hallan también en
el tabernáculo, junto a unos candelabros y una lámpara votiva. El
pez es también el símbolo antiguo de Cristo, tomado de la palabra
griega ΙΧΘΥΣ, que significa pez, como acrónimo de la frase:
“Jesucristo, Hijo de Dios Salvador”.
Las Estaciones de la Cruz, realizadas en nácar en Palestina,
recuerdan el seguimiento de Cristo, la vocación que los Obispos
comparten con todos los Cristianos en la Iglesia.
La estatua de María, dedicada a Nuestra Señora de la Esperanza,
evoca la presencia de la Virgen entre los apóstoles reunidos en
oración en el Cenáculo. Ella extiende su mano maravillada ante el
prodigio de la gracia de Dios, para recibir la llama del amor del
Espíritu Santo y permitir así que dé frutos. Como verdadera doncella
y sierva del Señor y Su Evangelio e imagen de la Iglesia que
engendra místicamente a sus hijos, María es la Madre de los
Apóstoles y sus sucesores. De hecho, los Apóstoles, reunidos
alrededor de María en la Habitación Superior, la miran como si
miraran dentro de un espejo, un espejo en el cual ellos mismos se
ven como Iglesia, la “Esposa de Cristo”.
ILUSTRACIONES DE LA
BIBLIA DE SAN JUAN
Las imágenes seleccionadas para la ilustración de los libros de las
liturgias del Sínodo (Ora Terza, Solemne inauguración con
Concelebración Eucarística, Solemne Concelebración de la Santa Misa
a conclusión del Sínodo, Celebración de la Palabra y Solemne
Concelebración con Canonizaciones) provienen de la Biblia de Saint
John. Durante la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los
Obispos, serán expuestos en el atrio de la Aula Paolo VI, una copia
de una parte de la Biblia de San Juan y seis impresiones.
Continuando con la tradición benedictina de producir Biblias
ilustradas y leccionarios, los monjes de la Abadía y de la
Universidad de San Juan en Collegeville, Minnesota (U.S.A.), en el
año 1996, para celebrar el Tercer Milenio, emprendieron el proyecto
de realizar la primera Biblia manuscrita e ilustrada desde la
invención de la imprenta. La Biblia de San Juan ofrece conjuntamente
enseñanza y arte, empleando antiguos materiales y técnicas para
mostrar la influencia del Espíritu Santo en los enormes pasos del
hombre en la ciencia, la tecnología y las humanidades a lo largo de
los dos últimos milenios.
Con intención ecuménica, la Biblia de San Juan incorpora
ilustraciones del Oriente griego y del Occidente latino, así como la
influencia de las culturas nativas americanas. Las páginas también
están decoradas con la flora y la fauna indígenas del Estado de
Minnesota, donde está ubicada la Abadía de San Juan. La traducción
usada en la Biblia de San Juan es la New Revised Standard Version,
aprobada por la Conferencia de los Obispos Católicos de los Estados
Unidos (1991).
Bajo la magistral dirección del escriba de Su Majestad, la Reina
Isabel, siete calígrafos y cuatro artistas colaboraron en la
producción de la Biblia de San Juan. Cuando será terminada en el año
2010, contendrá más de 1.000 páginas de pergamino encuadernadas en
siete volúmenes de 40 cm. de altura por 1 m. de ancho.
En Abril del 2008, gracias a la generosidad de la Papal Fundation,
una reproducción del Libro de la Sabiduría fue presentada a Su
Santidad, el Papa Benedicto XVI. Cuando se habrá completado este
proyecto, copias de los siete volúmenes serán entregadas al Santo
Padre y a la Biblioteca Apostólica Vaticana.
[00003-04.14] [NNNNN] [Texto original: inglés]
AVISOS
RUEDA DE PRENSA
La primera Rueda de Prensa sobre los trabajos sinodales (con
traducción simultánea en italiano, inglés, francés, español y alemán)
tendrá lugar en el Aula Juan Pablo II de la Oficina de Prensa de la
Santa Sede, el lunes 6 de octubre de 2008 a las 12:45,
aproximadamente.
Se ruega a los operadores audiovisuales (cámaras y técnicos) y a los
fotógrafos se dirijan al Pontificio Consejo para las Comunicaciones
Sociales para el permiso de acceso.
Los nombres de los participantes se comunicarán lo antes posible.
Las próximas ruedas de prensa tendrán lugar:
- El jueves 16 de octubre de 2008 (al día siguiente de la Relatio
post disceptationem)
- El sábado 25 de octubre de 2008 (al día siguiente de la
presentación del Elenchus finalis propositonum)
“BRIEFING”
Para una información más eficaz sobre los trabajos sinodales se han
organizado 5 grupos lingüísticos para los periodistas acreditados.
A continuación se detalla el lugar del “briefing” y el nombre del
Responsable de Prensa para cada grupo lingüístico:
Grupo lingüístico italiano
Responsable: Rev. Mons. Giorgio Costantino
Lugar: Sala de periodistas, Oficina de Prensa de la Santa Sede
Grupo lingüístico inglés
Responsable: Rev. P. Thomas Rosica, C.S.B
Lugar: Aula Juan Pablo II, Oficina de Prensa de la Santa Sede
Grupo lingüístico francés
Responsable: Rev. Mons. Joseph Bato’ora Ballong Wen Mewuda
Lugar: Sala Marconi, Radio Vaticana, Palazzo Pio, Piazza Pia 3
Grupo lingüístico españolResponsable: Sr. Jésus Colina
Lugar: Sala de las telecomunicaciones, Oficina de Prensa d
e la Santa Sede
Grupo lingüístico alemán
Responsable: Rev. Markus Graulich, S.D.B
Lugar: Centro Pastoral para los Peregrinos de lengua alemana, Via
della Conciliazione 51
Los siguientes días está previsto un “briefing” de los Responsables
de Prensa a las 13:10, aproximadamente:
- Martes 7 de octubre de 2008 (para la II y III Congregación General);
- Miércoles 8 de octubre de 2008 (hacia las 14:00, con motivo de la
IV Congregación General y la primera sesión de los Círculos menores;
al concluir la rueda de prensa de la presentación del Mensaje para
la 95° Jornada Mundial del Emigrante y el Refugiado, de las 12:30 y
del briefing de la Bible Society, de las 13:30, en el Aula Juan
Pablo II de la Oficina de Prensa de la Santa Sede);
- Jueves 9 de octubre de 2008 (para la V y VI Congregación General);
- Viernes 10 de octubre de 2008 (para la VII y VIII Congregación
General);
- Sábado 11 de octubre de 2008 (para la IX y X Congregación General);
- Lunes 13 de octubre de 2008 (para la XI y XII Congregación General);
- Martes 14 de octubre de 2008 (para la XIII y XIV Congregación
General);
- Miércoles 15 de octubre de 2008 (hacia las 13:30, con motivo de la
XV y XVI Congregación General; al concluir la rueda de prensa de la
presentación de la película "Testimonio", del libro "Una vita con
Karol" del Card. Stanislaw Dziwisz y Gian Franco Svidercoschi, de
las 12:30, en el Aula Juan Pablo II de la Oficina de Prensa de la
Santa Sede);
- Viernes 17 de octubre de 2008 (para la XVII y XVIII Congregación
General y para las Sesiones II y III de los Círculos menores);
- Sábado 18 de octubre de 2008 (para la Sesión IV de los Círculos
menores y para la XIX Congregación General);
- Viernes 24 de octubre de 2008 (para la XXI Congregación General y
para las Sesiones V, VI, VII y VIII de los Círculos menores).
Los Responsables de Prensa serán acompañados durante el “briefing”
de cada grupo lingüístico por un Padre sinodal de su mismo idioma,
el siguiente día a las 13:10, aproximadamente:
- Martes, 21 de octubre de 2008 (después de la presentación del
Elenchus unicus propositionum)
Eventuales cambios se publicarán lo antes posible.
“POOLS”
Los siguientes días habrá “pools” de periodistas acreditados para
acceder al Aula del Sínodo únicamente durante la oración de apertura
de las Congregaciones Generales de la mañana:
- Martes 7 de octubre de 2008
- Jueves 9 de octubre de 2008
- Viernes 10 de octubre de 2008
- Sábado 11 de octubre de 2008
- Lunes 13 de octubre de 2008
- Martes 14 de octubre de 2008
- Viernes 17 de octubre de 2008
- Sábado 18 de octubre de 2008- Martes 21 de octubre de 2008
- Viernes 24 de octubre de 2008
- Sábado 25 de octubre de 2008
Están previstos “pools” de periodistas acreditados para acceder al
Aula del Sínodo, generalmente para la oración de apertura de las
Congregaciones Generales de la mañana.
En la Oficina de información y acreditación de la Oficina de Prensa
de la Santa Sede (en la entrada a la derecha) estarán a disposición
de los redactores las listas de inscripción a los “pools”.
Para los “pools” los fotógrafos y los cámaras deben dirigirse al
Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales.
Los participantes en los “pools” deben estar a las 8.30 en el Sector
de Prensa, que se encuentra en el exterior frente a la entrada del
Aula Pablo VI, y desde allí les acompañará siempre un oficial de la
Oficina de Prensa de la Santa Sede (a los redactores) y del
Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales (a los
fotógrafos y equipos de TV). Es necesario llevar indumentaria
apropiada para la circunstancia.
BOLETÍN SYNODUS EPISCOPORUM
El Boletín informativo de la Comisión para la información de la XII
Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, titulado
Synodus Episcoporum, publicado por la Oficina de Prensa de la Santa
Sede, saldrá en 6 ediciones lingüísticas (plurilingüe, italiana,
inglesa, francesa, española y alemana), con 2 números al día (edición
de la mañana y edición de la tarde) o según las necesidades.
La edición de la mañana saldrá una vez finalizada la Congregación
General de la mañana y la edición de la tarde durante la mañana
siguiente.
La distribución a los periodistas acreditados se efectuará en la
Sala de periodistas de la Oficina de Prensa de la Santa Sede.
La edición plurilingüe recogerá los resúmenes de las intervenciones
de los Padres sinodales preparados por ellos mismos, en los idiomas
en los que serán entregados para su publicación. Las otras 5
ediciones recogerán las versiones en italiano, inglés, francés,
español y alemán.
El tercer número del Boletín incluirá la Homilía del Santo Padre
durante la Solemne Concelebración de Apertura de la mañana del
Domingo 5 de octubre de 2008 (estará a disposición de los
periodistas acreditados cuando se abra la Oficina de Prensa de la
Santa Sede, bajo embargo).
El cuarto número del Boletín contendrá las relaciones que serán
presentadas en la Primera Congregación General de la mañana del
lunes 6 de octubre de 2008 (que se retransmitirá en directo por TV
en la Oficina de Prensa de la Santa Sede).
Las ediciones lingüísticas del Boletín se podrán consultar en la
página web de la Santa Sede:
http://www.vatican.va/news_services/press/Sínodo/Sínodo_index_es.htm
Se recuerda que el Boletín del Sínodo de los Obispos es sólo un
instrumento de trabajo para uso de los periodistas y que las
traducciones no tienen carácter oficial.
COBERTURA TELEVISIVA EN DIRECTO
Serán transmitidas en directo en las pantallas de la Sala de
telecomunicaciones, la Sala de periodistas y el Aula Juan Pablo II
de la Oficina de Prensa de la Santa Sede:
- Domingo 5 de octubre de 2008 (a las 09:30): Concelebración
eucarística (Basílica de San Pablo Extramuros) con motivo de la
apertura solemne del Sínodo.
- Lunes 6 de octubre de 2008 (a las 09:00): Primera parte de la I
Congregación General.
- Jueves 9 de octubre de 2008 (a las 11:00): Santa Misa con ocasión
del 50° aniversario de la muerte del Siervo de Dios Papa Pío XII (Basílica
de San Pedro).
- Domingo 12 de octubre de 2008 (a las 10:00): Solemne
concelebración eucarística con motivo de las canonizaciones (Plaza
de San Pedro).
- Miércoles 15 de octubre de 2008 (a las 16:30): Parte de la XVI
Congregación General en la que se presentará la Relatio post
disceptationem.
- Sábado 18 de octubre de 2008 (a las 17:00): Celebración de la
Palabra.
- Domingo 19 de octubre de 2008 (a las 10:30): Concelebración
eucarística (Plaza del Santuario de la Bienaventurada Virgen del
Rosario de Pompeya).
- Domingo 26 de octubre de 2008 (a las 09:30): Santa Misa
concelebrada con motivo de la clausura del Sínodo (Basílica de San
Pedro).
Eventuales cambios se publicarán lo antes posible.
BOLETÍN TELEFÓNICO
Durante el Sínodo funcionará un boletín telefónico:
- +39-06-698.19 con el Boletín ordinario de la Oficina de Prensa de
la Santa Sede;
- +39-06-698.84051 con el Boletín del Sínodo de los Obispos (edición
de la mañana);
- +39-06-698.84877 con el Boletín del Sínodo de los Obispos (edición
de la tarde).
HORARIO DE APERTURA DE LA OFICINA DE PRENSA DE LA SANTA SEDE
Con motivo de la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los
Obispos la Oficina de Prensa de la Santa Sede observará el siguiente
horario desde el 3 al 26 de octubre de 2008:
- Viernes 3 de octubre: de 9:00 a 15:00
- Sábado 4 de octubre: de 9:00 a 14:00
- Domingo 5 de octubre: de 9:00 a 13:00
- Lunes 6 de octubre: de 9:00 a 20:00
- Desde el martes 7 de octubre hasta el sábado 11 de octubre: de
9:00 a 16:00
- Domingo 12 de octubre: de 9:30 a 13:00
- Lunes 13 de octubre y martes 14 de octubre: de 9:00 a 16:00
- Miércoles 15 de octubre: de 9:00 a 20:00
- Jueves 16 de octubre y viernes 17 de octubre: de 9:00 a 16:00
- Sábado 18 de octubre: de 9:00 a 19:00
- Domingo 19 de octubre: de 9:00 a 13:00
- Desde el lunes 20 de octubre hasta el sábado 25 de octubre: de
9:00 a 16:00
- Domingo 26 de octubre: de 9:00 a 13:00
El personal de la Oficina de información y acreditación estará
disponible (en la entrada a la derecha):
- De lunes a viernes de 9:00 a 15:00
- El sábado de 9:00 a 14:00
Si hay cambios se comunicarán lo antes posible en el tablón de
anuncios de la Sala de periodistas, en la Oficina de Prensa de la
Santa Sede, en el Boletín de la Comisión para la Información de la
XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos y en el
apartado “Comunicaciones de servicio” de la página web de la Santa
Sede.
[00004-04.18] [NNNNN] [Texto original: italiano]
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