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07 - 07.10.2008
RESUMEN
-CUARTA
CONGREGACIÓN GENERAL (MARTES, 7 DE OCTUBRE DE 2008 - POR LA TARDE)
-AVISOS
-BIBLIA POLÍGLOTA
CUARTA CONGREGACIÓN GENERAL (MARTES, 7 DE OCTUBRE DE 2008 POR LA
TARDE)
-VOTACIÓN
PARA LA COMISIÓN PARA EL MENSAJE (II)
-INTERVENCIONES
EN EL AULA (CONTINUACIÓN)
A las 16:30 de hoy, martes 7 de octubre de 200, festividad de la
Beata Virgen María del Rosario, con el rezo de la oración “Pro
felici Synodi exitu”, ha comenzado la Cuarta Congregación General,
para la continuación de las intervenciones de los Padres Sinodales
en el aula sobre el tema sinodal La Palabra de Dios en la vida y en
la misión de la Iglesia.
Presidente Delegado de turno S.Em.R. Card. George PELL, Arzobispo de
Sydney (Australia).
En esta Congregación General, que se ha concluido a las 19:00 con la
oración del Angelus Domini, se encontraban presentes 240 Padres.
VOTACIÓN
PARA LA COMISIÓN PARA EL MENSAJE (II)
Tras la apertura de la Cuarta Congregación General ha tenido lugar
la segunda votación de forma electrónica para al elección de los
miembros de la Comisión para el Mensaje.
INTERVENCIONES EN EL AULA (CONTINUACIÓN)
En esta Cuarta Congregación General han intervenido los siguientes
Padres:
-
S.E.R. Mons. Maurice PIAT, C.S.Sp., Obispo de Port-Louis (ISLA
MAURICIO)
-
S.E.R. Mons. George PUNNAKOTTIL, Obispo de Kothamangalam de los
Siro-Malabareses (INDIA)
-
S.E.R. Mons. Guillermo José GARLATTI, Arzobispo de Bahía Blanca
(ARGENTINA)
-
S. E. R. Mons. Sylvester Carmel MAGRO, O.F.M., Obispo titular de
Salde, Vicario Apostólico de Benghazi (LIBIA)
-
S. E. R. Mons. José Miguel GÓMEZ RODRÍGUEZ, Obispo de Líbano-Honda
(COLOMBIA)
-
S.E.R. Mons. Orlando B. QUEVEDO, O.M.I., Arzobispo de Cotabato,
Secretario General de la "Federation of Asian Bishops' Conferences"
(F.A.B.C.) (FILIPINAS)
-
Revmo. P. Giorgio NALIN, R.C.I., Superior General de los
Rogacionistas del Corazón de Jesús
-
S.E.R. Mons. Desiderius RWOMA, Obispo de Singida (TANZANIA)
-
S.E.R. Mons. Anicetus Bongsu Antonius SINAGA, O.F.M. Cap.,
Arzobispo Coadjutor de Medan (INDONESIA)
- S.E.R. Mons. Salvatore FISICHELLA, Obispo titular de Voghenza,
Presidente de la Academia Pontificia para la Vida; Rector Magnífico
de la Pontificia Universidad Lateranense (CIUDAD DEL VATICANO)
-
S.E.R. Mons. Filippo SANTORO, Obispo de Petrópolis (BRASIL)
A continuación damos los resúmenes de las intervenciones:
-
S.E.R. Mons. Maurice PIAT, C.S.Sp., Obispo de Port-Louis (ISLA
MAURICIO)
La crisis de la transmisión de la fe en la sociedad de la
“Cristiandad” se explica en gran parte por el hecho de que, en estas
sociedades, la Iglesia, gozando de una cierta seguridad, tuvo la
tendencia de considerar a la fe como algo que se daba por descontado,
a privilegiar la enseñanza de la doctrina y a descuidar la Palabra
de Dios en el proceso de transmisión.
El edificio doctrinal y moral, al no estar apoyado sobre la Roca de
la Palabra, se convierte en una casa construida sobre la arena y mal
puede resistir a los Tsunamis de la cultura numérica moderna.
Por esto la urgencia de reencontrar el lugar de la Palabra de Dios
como fundamento de la vida y de la misión de la Iglesia.
La Palabra es fundamento cuando es escuchada como el evento de Dios
que nos habla de sí mismo y se dirige a nosotros como a amigos para
invitarnos a compartir su vida. Esta palabra no trata en absoluto de
convencer a los espíritus curiosos, sino a suscitar la fe en el
corazón de los humildes.
De este modo, proponer la fe no es, en primer lugar, transmitir un
contenido impresionante, sino una invitación que siempre es una
promesa, “vengan y verán”. La misión es, por lo tanto, la de invitar
a ponernos en camino como un humilde peregrino.
[00076-04.03] [IN042] [Texto original: francés]
-
S.E.R. Mons. George PUNNAKOTTIL, Obispo de Kothamangalam de los
Siro-Malabareses (INDIA)
El enfoque de las Iglesias orientales sigue, en mayor medida, la
línea pastoral (se dedica poca atención en el Documento de trabajo a
los Padres de las Iglesias Orientales, existen solamente ocho
citaciones!)
La Iglesia en la tradición patrística pone en evidencia dos aspectos:
1) eclesial; 2) espiritual. La Biblia es la Palabra de Dios en la
Iglesia. Las personas por sí mismas no pueden descubrir la
inspiración o decidir sobre el canon. Ambos están garantizados por
la Iglesia. La Palabra de Dios está conservada en la tradición. La
Biblia, sin embargo, no tiene necesidad de ser sostenida por la
tradición para afirmar su autoridad y su verdad. La Tradición está
enraizada en la Sagrada Escritura y sostenida por la Sagrada
Escritura. Una Tradición que sea contraria a la Biblia no se puede
sostener. La Biblia es la fuente primaria de la doctrina y de la fe.
En segundo lugar, la Biblia tiene un significado histórico y
espiritual. El significado espiritual no se contrapone al
significado literal. Se funda en él. El significado espiritual es
reconocido por el “entendimiento espiritual”. Es visto por el “ojo
interior de la fe”. No basta sólo el razonamiento. Se requiere la
contemplación espiritual de la Palabra de Dios. Los verdaderos
teólogos son verdaderos santos.
La lectura presupone un estado de oración. La oración ilumina la
mente a fin de que comprenda lo que se lee. La lectura de la Palabra
debería conducir a la Palabra sustancial, que es Jesús.
[00077-04.02] [IN043] [Texto original: inglés]
-
S.E.R. Mons. Guillermo José GARLATTI, Arzobispo de Bahía Blanca
(ARGENTINA)
Me parece excelente la división tripartita que sobre a Palabra de
Dios presenta el "Instrumentum Laboris" (IL). Se trata de un enfoque
de carácter eminentemente teo1ógico-pastoral y que responde a los
grandes desafíos de la Iglesia de hoy que, vivificada por el
Espíritu, está llamada a asumir el compromiso de manifestarse
auténticamente como sacramento de Jesucristo.
Sin embargo, tengo la impresión de que falta unidad interna en el
desarrollo de las tres partes, lo cual hace que las mismas, al igual
que los temas tratados, aparezcan como yuxtapuestos o superpuestos y
sin una clara relación de continuidad entre sí por carecer de un
apoyo teológico unificador. Para superar esta cuestión considero que
la "hermosa noción de historia de la salvación" (Cf. IL lO) podría
convertirse en la categoría teológica y en el eje que sirva de
factor unificador.
La expresión "historia de la salvación" aparece tres veces en el IL
(n. lO, 25 Y 34), pero no se percibe que luego sea desarrollada y
tenida suficientemente en cuenta. Se trata de un concepto bíblico y
teo1ógico de una gran riqueza y variedad de sentido, porque pone de
relieve muy fuertemente el modo de actuar de Dios (pedagogía divina)
en las sucesivas intervenciones salvíficas: creación, elección y
formación del pueblo de Dios, alianza, Cristo como centro y culmen
de la revelación, Iglesia.
El concepto de "historia de la salvación", entendido como elemento
transversal sobre el cual se apoya toda la acción salvífica de Dios,
es sin duda la categoría más apropiada para explicar y comprender la
pedagogía divina que se expresa "hablando", "actuando" y
"dialogando", pero sin perder de vista que "la verdad íntima acerca
de Dios y acerca de la salvación humana se nos manifiesta por la
revelación en Cristo, que es a un tiempo mediador y plenitud de toda
la revelación" (DV 2).
[00078-04.03] [IN044] [Texto original: español]
-
S. E. R. Mons. Sylvester Carmel MAGRO, O.F.M., Obispo titular de
Salde, Vicario Apostólico de Benghazi (LIBIA)
Muchos fieles no son conscientes del papel de la Iglesia en la
formación del Canon de las Escrituras.
Son conscientes de la importancia que la Iglesia atribuye a la
Palabra de Dios, pero no aprecian el papel del Magisterio a la hora
de identificar el “canon” de los Libros Sagrados.
No comprenden que, en última instancia, fue la Iglesia que autenticó
la Biblia.
En efecto, la Biblia presupone la Iglesia y depende de la Iglesia
para su autenticación... La Iglesia precedió a las Escrituras.
Por lo tanto, es preciso dejar claro para el Pueblo de Dios que, en
última instancia, era necesario que existiera “alguna autoridad”
capaz de determinar qué libros debían ser considerados auténticos o
inspirados por Dios y, por consiguiente, incluidos en la lista
oficial o “canon” del Nuevo Testamento en particular, excluyendo
todos los restantes como “apócrifos”, es decir, privados de la
inspiración divina.
“Fue la Autoridad de la Iglesia que efectivamente autenticó los
libros que hoy consideramos como parte de nuestra Biblia. Este
proceso de identificación duró casi cinco siglos.
La Iglesia lo hizo tras largas investigaciones y tomó las decisiones
al respecto en concilios locales y regionales, durante los cuales se
estudió el tema en profundidad”.
El “canon” cristiano completo, o la lista de las Escrituras del
Nuevo Testamento, fue codificado por San Atanasio en el año 367,
pero fue universalmente aceptado sólo con el Sínodo de Roma en el
año 380 y los Concilios de Hipona y de Cartago (417).
“La Iglesia vino antes de las Escrituras; la Iglesia produjo las
Escrituras con la ayuda divina y conservó su integridad ante los
peligros de la persecución y la herejía; la Iglesia reunió las
Escrituras en un libro, un libro que sostiene a todos los que se
definen cristianos” (Scott Hahn).
[00079-04.03] [IN045] [Texto original: inglés]
-
S.E.R. Mons. José Miguel GÓMEZ RODRÍGUEZ, Obispo de Líbano-Honda
(COLOMBIA)
La estructura ontológica del ser humano, de cada ser humano, de todo
ser humano, es esencialmente dialógica. Esta constitución de la
persona humana depende, en primer lugar, de su condición creatural.
Dios nos creó para que entremos en diálogo con É1. En el fondo de
nuestro ser descubrimos una dinámica dialogal que nos hace distintos
de los demás seres de nuestra experiencia. Y, así, nuestra
existencia personal es, ante todo, de oyentes. Al ser humano lo
constituye como tal su capacidad para escuchar a Dios. Mas aún, la
persona alcanza su identidad y su dignidad fundamentales en la
escucha de la Palabra y en la capacidad prodigiosa de responder a
ella con todo su ser, inteligencia y voluntad.
Es necesario que la Iglesia recuerde a la humanidad estas verdades
para que encuentre las soluciones que todavía no encuentra. Y es
urgente establecer los criterios más adecuados para la
interpretación auténtica de la Palabra revelada. La interpretación
de la Biblia escapa al capricho de los relativismos modemos y, por
lo mismo, incomoda a muchos. La evangelización y la misión ad gentes
son imprescindibles y requieren de todo el celo de los cristianos
que saben que la escucha y atenta recepción de la Palabra es
necesaria para la vida del mundo.
[00082-04.03] [IN048] [Texto original: español]
-
S.E.R. Mons. Orlando B. QUEVEDO, O.M.I., Arzobispo de Cotabato,
Secretario General de la "Federation of Asian Bishops' Conferences"
(F.A.B.C.) (FILIPINAS)
Referencia: apartados nos.. 12 y 13 del Documento de trabajo. Dios
ha pronunciado su Palabra especialmente para el bien de los pobres
(por ejemplo en Am 2,6-7; 4, 1; 5, 10-1; 8, 4-7; Jr 34, 8-17; Is 11,
4). Él fue para ellos su refugio y su liberador. Jesús, Verbo
Encarnado, nacido de María, era pobre, vivió con los pobres, estuvo
entre ellos y entre los que eran considerados pecadores . Se
convirtieron en sus discípulos y los llamó Bienaventurados. A ellos
les proclamó el Reino de Dios. Ha dicho que debemos ser pobres de
espíritu.
Increíblemente ricos gracias a un espléndido mosaico de antiguas
culturas y religiones, nosotros en Asia somos, de todos modos, un
continente de pobres, de desequilibrios económicos y políticos, de
divisiones étnicas y de conflictos. Nuestro sentido profundo de
trascendencia y de armonía está siendo erosionado a causa de una
cultura globalizante secular y materialista ..
La Palabra de Dios en Asia, sin embargo, llama hacia el Padre, en el
Espíritu Santo, a miles de pequeñas comunidades de pobres. Y los
pobres, a su vez, escuchan la Palabra de Dios. Obrando de esta
manera, están construyendo un “modo nuevo de ser Iglesia” - que en
realidad es un modo antiguo - es decir el modo de la primera
comunidad de Jerusalén (ver .Hch 2, 43-46 y 4, 32-35). Conducidas
por sus Pastores ordenados y por guías laicos y colaboradores
capacitados, las personas simples, cada semana se reúnen en las
capillas y en los hogares para celebrar el servicio de la Palabra.
Escuchan la Palabra de Dios, reflexionan sobre la Palabra, rezan la
Palabra y disciernen juntos cómo aplicarla cotidianamente en sus
vidas. Reciben a Jesús en la Eucaristía por medio de los ministros
extraordinarios laicos de la Santa Comunión, adecuadamente formados.
A través de ellos, la Palabra de Dios los refuerza en la fe y los
exhorta a participar activamente en la vida de la Iglesia y de los
cambios sociales. Constituyen comunidades eclesiales de base,
transforman las familias, las parroquias y las diócesis en
comunidades vivas, y dan testimonio de la Palabra de Dios en un
ambiente multi-religioso, a menudo hostil. Son comunidades
solidarias y fraternas, que en su pequeño ámbito, desafían con
eficacia la cultura moderna del secularismo y del materialismo.
En cierta medida pueden aún hoy hacer resonar las palabras de Juan,
el discípulo que Él amaba: “quod vidimus et audivimus annuntiamus et
vobis, ut et vos communionem habeatis nobiscum. Communio autem
nostra est cum Patre e cum Filio eius Jesu Christo” (1 Jn 1, 3).
[00061-04.05] [IN049] [Texto original: inglés]
-
Revmo. P. Giorgio NALIN, R.C.I., Superior General de los
Rogacionistas del Corazón de Jesús
Consideremos la dimensión vocacional de la Palabra de Dios según una
doble perspectiva: a) la Palabra de Dios es apelante en sí misma, en
cuanto actúa de manera eficaz en el corazón de quienes la acogen; b)
la Palabra de Dios contiene figuras, historias y reflexiones que
relatan la llamada de Dios a los personajes bíblicos en vista de una
misión: todas las llamadas tienen como modelo la única y definitiva
vocación y misión del Hijo Jesucristo, en el cual se lleva a
cumplimiento el designio salvífico del Padre.
Es preciso subrayar que la definición de «vocación» está relacionada
con el devenir de la persona humana en cuanto tal, desde el momento
de su nacimiento hasta la conclusión de su existencia. Por lo tanto,
cada persona, por el hecho de que vive en el mundo, es amada por
Dios y está llamada a realizarse según un designio de amor que da
sentido a su existencia. Según la concepción bíblica, el hombre «no
tiene la vocación» como si fuera un bien que se posee, sino que «debe
madurar su propia vocación» en un descubrimiento gradual que tiene
que realizar siguiendo el designio de Dios. De aquí la exigencia de
volver a poner en el centro de atención el papel de la Palabra de
Dios, que ilumina el camino vocacional de cada persona. El encuentro
con la Palabra conlleva algunas consecuencias:
- Una primera consecuencia es de tipo antropológico: la Palabra
confiada a la libertad del hombre define al ser humano como una «identidad
responsorial».
- El acontecimiento de la Palabra pone en evidencia el valor
teológico, en cuanto la Palabra de Dios comunicada mediante la
Sagrada Escritura abre al hombre a la trascendencia de Dios, al ser
mismo del misterio trinitario.
- La Palabra de Dios, y marcadamente la Sagrada Escritura, asumen un
papel pedagógico, al educar a los fieles a escuchar la Palabra, a
mirar su vida a la luz de su mensaje, a discernir la propuesta y a
tomar posición frente a uno mismo y a la propia historia.
- La Palabra encuentra en el contexto de la oración litúrgica su
forma más alta y profunda. Para recibir la Palabra es necesaria una
actitud de acogida y silencio interior.
- La dimensión testimonial de la Palabra de Dios: exige ser
declinada no sólo en el seno de la comunidad cristiana, sino también
en la misión hacia el mundo y la evangelización de los pueblos.
[00059-04.03] [IN050] [Texto original: italiano]
-
S.E.R. Mons. Desiderius RWOMA, Obispo de Singida (TANZANIA)
La Palabra de Dios como himno a muchas voces.
A este respecto, merece la pena recordar las palabras de San Agustín,
el gran obispo africano. En Johannes Tractatus 12, 5 San Agustín
afirma: “Sonat Psalmus, vox est Spiritus. Sonat Evangelium, vox est
Spiritus. Sonta Sermo divinus, vox est Spiritus”Es interesante notar
que el gran santo afirma claramente que el Salmo, el Evangelio y la
homilía (predicación) son todas voces del Espíritu. Sin embargo es
sorprendente que, cuando menciona el sermón/la predicación/la
homilía, los defina “Sermo divinus”. Esto demuestra la importancia
que San Agustín atribuye a la homilía y la predicación en general.
Lo que dice San Agustín refleja la actitud de todos los Padres de la
Iglesia. Por ejemplo, por su predicación Juan de Antioquía fue
llamado Crisóstomo, es decir, boca de oro. Se cuenta que incluso los
paganos solían ir a escuchar las predicaciones de San Gregorio
Nacianceno. Su predicación le valió el nombre de ho thoelogos, es
decir, el teólogo que habla en nombre de Dios.
La actitud de los Padres de la Iglesia hacia la Palabra y la
predicación representa un desafío para nosotros. Cuando hablamos de
personas tibias respecto a los temas de nuestra fe y al fenómeno de
las sectas religiosas, que se están difundiendo a una velocidad
preocupante en muchos lugares del mundo, quizás las causas se puedan
encontrar en la falta de una predicación buena y adecuada por parte
de los ministros.
Para los fieles cristianos, lo hacían mediante una mistagogía
permanente y para los catecúmenos, mediante una catequesis intensa.
Su predicación era irresistible. Predicaban siempre para celebrar al
Resucitado.
Con énfasis, el Concilio Vaticano II afirma que a través de la
homilía “se presentan los misterios de la fe y las normas de la vida
cristiana...” (SC 52). El Sínodo sobre la Palabra de Dios en la vida
y la misión de la Iglesia es un momento propicio para reflexionar
sobre ello y sobre la predicación de la Iglesia en general. Tenemos
que recuperar la predicación mistagógica de los Padres de la Iglesia,
que ayuda a la Iglesia a generar hijos e hijas y a alimentarlos
guiándoles en los misterios de nuestra fe.
[00070-04.03] [IN053] [Texto original: inglés]
-
S.E.R. Mons. Anicetus Bongsu Antonius SINAGA, O.F.M. Cap.,
Arzobispo Coadjutor de Medan (INDONESIA)
Con razón, apreciamos el texto bíblico elegido para acompañarnos en
nuestro esfuerzo durante este Sínodo universal de Obispos, que
anuncia “Ciertamente, es viva la palabra de Dios y eficaz, y más
cortante que espada alguna de dos filos. Penetra hasta las fronteras
entre el alma y el espíritu”(Hb 4, 12). De hecho, una de las tareas
fundamentales del Obispo es la de trabajar para “que los fieles
sostengan y promuevan con ardor las obras de evangelización y
apostolado (CD, n. 6).
Sin mencionar las verdaderas razones, nosotros los Obispos estamos
frente a una especie de ofuscación de la Palabra de Dios, y a veces
ésta se vuelve ineficaz. Forma parte de nuestra tarea pastoral
buscar y, presumiblemente, proporcionar respuestas y modalidades
para no perder la recuperación y actualización de la “agudeza y
funcionalidad” de la Palabra de Dios. Se debería intentar hacer que
“la palabra del Señor siga propagándose y adquiriendo gloria” (2 Tes
3,1). Esta tarea corresponde al apostolado bíblico.
Mientras deseamos que “todos ... se sumerjan en las Escrituras con
asidua lectura y con estudio diligente” (Dei Verbum, 25), es también
verdad que, a pesar de ser la nuestra una era privilegiada debido la
disponibilidad de la Biblia en lenguas nacionales y vernáculas, a la
vez, sobre todo la gente de nuestro tiempo, carece de una lectura y
del conocimiento de las cuestiones referentes a la Sagrada Escritura.
Es por lo tanto deseable que el Sínodo de los Obispos se comprometa
seriamente en la búsqueda de caminos y métodos para superar esta
incapacidad y esta preocupación del creyente.
En Indonesia se realizó un tentativo de creación de una Comisión
Bíblica de la Conferencia Episcopal. Esto se realizo para proponer
dicha tarea, ya trasmitida, de pastoral Bíblica a la Asociación
Bíblica, pero sin estar bajo la autoridad de los obispos.
Al mismo tiempo, la Conferencia de los Obispos dispuso la creación
de dos tipos de formación bíblica: formación impresa y formación en
grupo. Con ocasión de la elaboración de materiales impresos y
electrónicos (CD) sobre temas específicos - el tema bíblico actual
es “ La Sagrada Escritura para los niños” - fue organizado un equipo
nacional de formación para el entrenamiento y la capacitación de
tales grupos de formadores, a nivel diocesano. La modalidad de tal
entrenamiento, que además formará a este equipo a nivel de las
parroquias y de las capillas comunitarias, tiene, intencionalmente,
un carácter de formación participativa activa. Todos los componentes
participarán en la dramatización bíblica sagrada, memorizando
numerosos versículos de la Escritura bajo forma de canto y de
declamaciones. De tal manera, el material elaborado no está
constituido solamente por textos bíblicos, sino también por material
para la recitación y la representación sagrada, con CD, instrumentos
musicales locales, incluida la Biblia para la lectura. A través de
los programas de internet, es posible acceder a una serie de
manuales electrónicos. Se está tratando de llevar adelante la Lectio
divina, adaptando modos de participación, intercalados con una
meditación musical interiorizada apropiada o también con el silencio.
La celebración dominical, especialmente para los niños, se prepara
como formación litúrgica activa, alternando la palabra de Dios y la
Santa Misa.
Hay aún mucho por hacer. Sin embargo, en tales celebraciones siempre
está presente un carácter de festejo jovial y activo, un matiz de
alegre Pascua de nuestras función dominical para los niños. Si bien
tratamos de favorecer la alegría, la comunicabilidad, la visualidad,
la audibilidad la participación activa y motora de esta generación
de la globalización, no descuidamos prestar atención a que nuestros
niños no pierdan la función dominical. Y, de manera más amplia,
hacen un trabajo misionero, invitando a los niños de otras
confesiones que muestran interés y así llegan hasta a amar la
búsqueda del texto bíblico en la Sagrada Escritura.
[00071-04.06] [IN054] [Texto original: inglés]
-
S.E.R. Mons. Salvatore FISICHELLA, Obispo titular de Voghenza,
Presidente de la Academia Pontificia para la Vida; Rector Magnífico
de la Pontificia Universidad Lateranense (CIUDAD DEL VATICANO)
La Dei Verbum todavía no ha sido descubierta ni desarrollada en su
gran intuición que ha constituido un auténtico progreso dogmático;
los Padres conciliares, en efecto, habían recuperado el concepto
bíblico de la unicidad de la fuente. Ello permitió comprender la
Sagrada Escritura dentro de la vida de la Iglesia, que no vive sólo
de ella, sino que tiene la responsabilidad de que se mantenga viva,
íntegra y fecunda. Muchos fieles, cuando se les pregunta qué
entienden con "Palabra de Dios" responden: la Biblia. La respuesta
no es errónea, pero es incompleta o, al menos, manifiesta una
percepción incompleta de la riqueza presente en la expresión y lleva
como consecuencia a identificar el cristianismo como la "Religión
del libro". Es necesario que nuestro lenguaje no caiga en la
equívoca expresión "las tres religiones del libro". El cristianismo
es religión de la "palabra". Es importante que nos comprometamos a
construir una cultura que vea la Sagrada Escritura como una palabra
viva, dinámicamente abierta a la verdad de la revelación que ésta
contiene. Si no presentamos esta enseñanza en su totalidad, con los
distintos instrumentos que poseemos para la formación de nuestro
pueblo, corremos el riesgo de humillar la Palabra de Dios, porque la
reducimos exclusivamente a un texto escrito sin la fuerza
provocadora de dar sentido a la vita. Como recuerda el apóstol: "La
Palabra de Dios no está encadenada" (2 Tm 2,9).
Nos encontramos siempre ante la imposibilidad de agotar la Palabra
de Dios; es como la zarza que arde y no se consume. Estamos llamados
a ejercer un ministerio que permita acceder a esta Palabra de vida,
de manera que cada persona en cada lugar de la tierra pueda entender
su sentido profundo, y obtener así la salvación. En un periodo como
el nuestro, en el que se sigue intentando marginar los textos
sagrados como portadores de significado, ya que se les identifica
con los mitos, privados de carácter histórico y destinados solamente
a los ingenuos, es importante que se encuentren de nuevo las formas
necesarias para volver a darles un valor histórico y un carácter de
provocación para el sentido de la existencia. Estamos realmente ante
una emergencia educativa que vuelva a poner en el centro de nuestra
vida de fe el tema de la salvación. De nuevo la Dei Verbum nos
recuerda que todo lo que se ha trasmitido y escrito es "anuncio de
la salvación" (DV 7). Las diversas tendencias culturales que están
presentes en el tejido actual no sólo han desnaturalizado el sentido
de la salvación, sino que lo han marginado considerándolo inútil e
ilusorio. Volver a presentar la Palabra de Dios en su totalidad
comporta orientar su enseñanza para centrarla en el tema de nuestra
salvación.
[00072-04.03] [IN055] [Texto original: italiano]
-
S.E.R. Mons. Filippo SANTORO, Obispo de Petrópolis (BRASIL)
1. La Palabra de Dios es un hecho; es la persona de Jesucristo que
los Apóstoles encontraron cuando caminaba por la orilla del mar de
Galilea y que la Iglesia proclama como alguien que se puede
encontrar hoy en día en las calles de nuestra vida.
Existe un desafío que nuestro anuncio debe superar; el desafío es,
ante todo, antropológico. Es decir, lo será si este hecho se muestra
capaz de superar el espacio y el tiempo como algo que no decae, que
no se deteriora y que responde de manera única y singular a la
expectativa del corazón del hombre. La experiencia muestra que las
cosas brillan y que con el tiempo se consumen; como decía el antiguo
poeta griego Mimnermo “como las hojas que hace germinar la estación
de la primavera” y con él también Arnault, Leopardi y la literatura
de todas las épocas. También el yo decae y aquello que nos había
fascinado, con el tiempo pierde valor, se consume o deja de
atraernos. La gran pregunta, que tampoco la cultura contemporánea
puede negar, es si existe algo que satisfaga plenamente las
exigencias del corazón y que perdure en el tiempo, para siempre.
2. La dinámica de la encarnación plantea otro desafío que es
importante profundizar: el desafío del método. La Palabra hecha
carne indica no solamente un contenido salvífico, sino también un
método mediante el cual los apóstoles comienzan a entenderse a sí
mismos. En el encuentro con Jesús, se despierta algo que en ellos
estaba adormecido y comienzan a vislumbrar algo positivo para sus
destinos. El método implicado por la encarnación, tema
particularmente desarrollado por el P. Giussani, es el de seguir el
acontecimiento en el cual el milagro se hace presente. En todos los
encuentros bíblicos con Juan, Andrés, Pedro, Zaqueo, la Samaritana
... al seguir a ese hombre se encontraban con otra cosa, con el
destino, con el Padre. Este mismo método continúa después de la
resurrección a través del encuentro con el cuerpo visible de Cristo,
la Iglesia, que tiene a Pedro como Cabeza.
En la V Conferencia de Aparecida, los Obispos de América Latina,
retomando el Discurso inaugural del Papa Benedicto, dijeron: “La
naturaleza misma del cristianismo consiste, por tanto, en reconocer
la presencia de Cristo y seguirlo. Ésta fue la maravillosa
experiencia en aquellos primeros discípulos que, encontrando a Jesús,
quedaron fascinados y llenos de asombra frente a lo excepcional de
quien les hablaba, frente a la manera de tratarlos, dando respuesta
al hambre y a la sed de vida de sus corazones. El evangelista Juan
nos ha relatado, con fuerza icástica, el impacto que la persona de
Jesús produjo en los dos primeros discípulos, Juan y Andrés, que lo
encontraron. Todo comienza con la pregunta “Qué buscáis?” (Jn 1, 38)
que fue seguida por una invitación a vivir una experiencia “Venid y
lo veréis” (Jn 1, 39). Esta narración permanecerá en la historia
como una síntesis única del método cristiano” (244).
Por esta razón, en la actual discusión sobre los ministerios
extraordinarios, nos permitimos observar que éstos solos, por sí
mismos, no suscitan el encuentro, pero pueden terminar aumentando la
burocratización de la Iglesia. Lo que suscita el encuentro es
solamente la acción del Espíritu que, como dice la Lumen Gentium 12,
está en el origen de los dones jerárquicos y de los dones
carismáticos. Por medio de los carismas, el Espíritu muestra el
rostro de Cristo atractivo aún para el hombre de hoy y suscita la
secuela de la Palabra hecha carne.
[00085-04.03] [IN057] [Texto original: italiano]
Antes de la discusión libre, el Delegado Fraterno Arzobispo
Metropolitano Dr. Nifon di Targoviste ha leído un Mensaje en la XII
Asambea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos del Secretario
General del Consejo Mundial de las Iglesias, Rev. Dr. Samuel Kobia.A
continuación reproducimos el texto íntegro del mensaje:
Su Santidad,
sus eminencias y excelencias,
distinguidos delegados y observadores,
“Y la Palabra se hizo carne, y puso su morada entre nosotros, y
hemos contemplado su gloria, gloria que recibe del Padre como
unigénito, lleno de gracia y de verdad” (Jn, 1, 14).
El tema escogido para la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo
de los Obispos abraza la promesa de una profunda renovación
espiritual para la misión de la Iglesia. Centrando nuestros
pensamientos y mentes en la Palabra viviente de Dios, revelada a
nosotros en la encarnación de Jesucristo, nos abrimos a la presencia
del Dios Trinitario y a la energía del divino amor por medio del
cual este mundo fue creado, nuestros pecados redimidos y se sostiene
toda la vida.
Es la Palabra viviente de Dios que construye la Iglesia y transforma
las vidas de las gentes de manera que sean creíbles y visibles
discípulos de Cristo por medio de la sagrada Eucaristía, de la
meditación en los textos bíblicos y del testimonio cotidiano de la
fe en sus hogares, en las calles y en los lugares de trabajo.
El modo como resuena la Palabra de Dios en nuestras vidas, nos
transforma y motiva a través de acciones de amor entre nosotros, lo
que es profundamente central para una misión holística de la Iglesia.
Nuestro Señor Jesucristo dijo, de acuerdo con el Espíritu de san
Juan: “En esto conocerán todos que sois discípulos míos: si os
tenéis amor los unos a los otros” (Jn, 13, 35).
Éste es el modo de ser discípulos con todas las fuerzas necesarias
en un mundo que se desgarra por el conflicto y por la guerra, la
división entre ricos y pobres, atormentado por el odio común y la
violencia. Por medio de Jesucristo en la cruz, vemos el sufrimiento
y la desesperación de este mundo. En el Cristo resucitado nuestra
esperanza se vuelve real. Las consecuencias mortales del pecado
pueden vencerse. En esta “esperanza de salvación” nosotros
seguiremos esperando con entusiasmo, no solamente para nosotros,
sino para toda la humanidad y creación: “para ser liberados de la
esclavitud, de la corrupción y participar en la gloriosa libertad de
los hijos de Dios” (Rm 8, 21-24).
Recordando la oración de nuestro Señor por los discípulos “para que
todos sean uno... para que el mundo crea”, afirmamos que la búsqueda
de la unidad visible de la Iglesia es una dimensión indispensable en
la vida y en la misión de la Iglesia. Con el espíritu de esta
afirmación, quisiera aseguraros nuestras oraciones para el éxito del
Sínodo de los Obispos.
Espero que Dios, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, os acompañe
y bendiga sus deliberaciones,
Su humilde hermano en el nombre de Cristo,
Rev. Dr. Samuel Kobia
WCC General Secretary
[00087-04.03] [NNNNN] [Texto original: inglés]
AVISOS
-BRIEFING PARA LOS
GRUPOS LINGÜÍSTICOS
-POOL PARA EL AULA DEL
SÍNODO
-BOLETÍN
-NOTICIARIO TELEFÓNICO
-HORARIO
DE APERTURA DE LA OFICINA DE PRENSA DE LA SANTA SEDE
BRIEFING PARA LOS
GRUPOS LINGÜÍSTICOS
El segundo briefing para los grupos lingüísticos tendrá lugar (en
los lugares del briefing y con los Encargados de Prensa indicados en
el Boletín nº 2) mañana miércoles 8 de octubre de 2008 a las 13:30
aproximadamente, después de la Conferencia de prensa de presentación
del Mensaje para la 95 Jornada Mundial del Emigrante y el Refugiado
a las 12:30 en la Sala Juan Pablo II de la Oficina de Prensa de la
Santa Sede.
Se recuerda a los operadores audiovisuales (cámaras y técnicos) que
tienen que dirigirse al Pontificio Consejo de las Comunicaciones
Sociales para el permiso de acceso (muy restringido).
POOL PARA EL AULA DEL SÍNODO
El segundo “pool” para el Aula del Sínodo estará formado para la
oración de apertura de la Quinta Congregación General de mañana por
la mañana, miércoles 8 de octubre de 2008.
En la Oficina de Información y Acreditaciones de la Oficina de
Prensa de la Santa Sede (en la entrada, a la derecha) se encuentran
a disposición de los redactores las listas de inscripción al pool.
Se recuerda a los operadores audiovisuales (cámaras y técnicos) y
reporteros gráficos que se tienen que dirigir al Pontificio Consejo
para las Comunicaciones Sociales para la participación al pool para
el Aula del Sínodo.
Se recuerda a los participantes del pool que tienen que estar a las
8:30 en el Sector de Prensa montado fuera, en frente del Aula del
Sínodo, acompañados por un oficial de la Oficina de Prensa de la
Santa Sede y por uno del Pontificio Consejo para las Comunicaciones
Sociales.
BOLETÍN
El próximo Boletín nº 8, relativo a los trabajos de la Primera
Sesión de los Círculos menores del miércoles 8 de octubre de 2008
por la mañana y de la Quinta Congregación General de la XII Asamblea
General Ordinaria del Sínodo de los Obispos del miércoles 8 de
octubre de 2008 por la tarde, estará a disposición de los
periodistas acreditados el jueves 9 de octubre de 2008, tras la
apertura de la Oficina de Prensa de la Santa Sede.
NOTICIARIO TELEFÓNICO
Durante el período sinodal estará en funcionamiento un noticiario
telefónico:
-+39-06-698.19 con el Boletín ordinario de la Oficina de Prensa de
la Santa Sede;
-+39-06-698.84051 con el Boletín del Sínodo de los Obispos de la
mañana;
-+39-06-698.84877 con el Boletín del Sínodo de los Obispos de la
tarde.
-HORARIO DE APERTURA DE LA OFICINA DE PRENSA DE LA SANTA SEDE
La Oficina de Prensa de la Santa Sede, con ocasión de la XII
Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, estará abierta
según el siguiente horario:
-Hasta el sábado 11 de octubre: 9:00 - 16:00
-Domingo 12 de octubre: 9:30 - 13:00
-Lunes 13 de octubre y martes 14 de octubre: 9:00 - 16:00
-Miércoles 15 de octubre: 9:00 - 20:00
-Jueves 16 de octubre y viernes 17 de octubre: 9:00 - 16:00
-Sábado 18 de octubre: 9:00 - 19:00
-Domingo 19 de octubre: 10:00 - 13:00
-Del lunes 20 de octubre al sábado 25 de octubre: 9:00 - 16:00
-Domingo 26 de octubre: 9:00 - 13:00
El personal de la Oficina de Información y Acreditaciones estará a
disposición (en la entrada, a la derecha):
-Lunes-Viernes: 9:00 - 15:00
-Sábado: 9:00 - 14:00
Los eventuales cambios se comunicarán lo antes posible en el tablón
de anuncios de la Sala de periodistas de la Oficina de Prensa de la
Santa Sede, en el Boletín informativo de la Comisión para la
información de la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los
Obispos y en el área de Comunicaciones de servicio de la página
Internet de la Santa Sede.
BIBLIA POLÍGLOTA
Como se ha anunciado durante el briefing de la mañana de hoy, martes
7 de octubre de 2008, la American Bible Society ha presentado al
Santo Padre Benedicto XVI la Biblia Polyglotta (Biblia Políglota),
realizada en una edición especial en piel blanca y con títulos en
plata y oro. La obra, producida con ocasión de la XII Asamblea
General Ordinaria del Sínodo de los Obispos sobre el tema “La
Palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia”, es una
versión plurilingüe, conlos textos dispuestos en columnas paralelas.
Se presenta el Antiguo Testamento en cinco lenguas: Arameo, Griego,
Latín, Inglés y Español, mientras que son cuatro las lenguas para el
Nuevo Testamento: Griego, Latín, Inglés y Español. Esta mañana, al
final de la Tercera Congregación General, el Santo Padre Benedicto
XVI ha donado una copia de la Biblia Políglota a todos los
participantes de la cumbre sinodal.
[00088-04.03] [NNNNN] [Texto original: italiano]
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