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12 - 09.10.2008
RESUMEN
-
SÉPTIMA CONGREGACIÓN GENERAL (JUEVES 9 DE OCTUBRE DE 2008 - POR LA
TARDE)
- COMPOSICIÓN
DE LA COMISIÓN PARA EL MENSAJE
SÉPTIMA CONGREGACIÓN GENERAL (JUEVES 9 DE OCTUBRE DE 2008 - POR LA
TARDE)
- INTERVENCIONES EN
EL AULA (CONTINUACIÓN)
- AUDICIÓN PARA
LOS DELEGADOS FRATERNOS (I)
A las 16:30 de hoy, jueves 9 de octubre de 2008, con la oración
“Adsumus” guiada por el Santo Padre ha comenzado la Séptima
Congregación General, para la continuación de las intervenciones de
los Padres Sinodales en el Aula sobre el tema sinodal La Palabra de
Dios en la vida y en la misión de la Iglesia y para la Audición de
los Delegados Fraternos.
Presidente Delegado de turno S.Em.R. Card. William Joseph LEVADA,
Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe (CIUDAD DEL
VATICANO).
En la apertura de la Séptima Congregación General el Secretario
General del Sínodo de los Obispos ha comunicado la composición de la
Comisión para el Mensaje, publicado en este Boletín.
INTERVENCIONES EN
AULA (CONTINUACIÓN)
Habiendo participado los siguientes Padres:
-
S. Em. R. Card. Crescenzio SEPE, Arzobispo de Nápoles (ITALIA)
-
S. Em. R. Card. Ennio ANTONELLI, Presidente del Pontificio Consejo
para la Familia (CIUDAD DEL VATICANO)
-
S.E.R. Mons. Juan Bautista GAVILÁN VELÁSQUEZ, Obispo de Coronel
Oviedo (PARAGUAY)
-
S.E.R. Mons. David Louis WALKER, Obispo de Broken Bay (AUSTRALIA)
-
S.E.R. Mons. Louis PELÂTRE, A.A., Obispo titular de Sasima,
Vicario Apostólico de Estambul, Administrador Apostólico del
Exarcado Apostólico de Estambul (TURQUÍA)
-
S. Em. R. Card. Cláudio HUMMES, O.F.M., Prefecto de la Congregación
para el Clero (CIUDAD DEL VATICANO)
-
S. Em. R. Card. Paul Josef CORDES, Presidente del Pontificio Consejo
"Cor Unum" (CIUDAD DEL VATICANO)
-
S.E.R. Mons. Ignatius Ayau KAIGAMA, Arzobispo de Jos (NIGERIA)
-
S.E.R. Mons. Héctor Miguel CABREJOS VIDARTE, O.F.M., Arzobispo de
Trujillo, Presidente de la Conferencia Episcopal (PERÚ)
-
S.E.R. Mons. Antoni DZIEMIANKO, Obispo titular de Lesvic, Obispo
auxiliar de Minsk-Mohilev (BIELORRUSIA)
-
S.E.R. Mons. Francesco COCCOPALMERIO, Arzobispo titular de
Celiana, Presidente del Pontificio Consejo para la Interpretación de
los Textos Legislativos (CIUDAD DEL VATICANO)
-
S.E.R. Mons. Guillermo LORÍA GARITA, Obispo de San Isidro de El
General (COSTA RICA)
-
S. Em. R. Card. Francis ARINZE, Prefecto de la Congregación para el
Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos (CIUDAD DEL
VATICANO)
Damos a continuación los resúmenes de las intervenciones:
-
S. Em. R. Card. Crescenzio SEPE, Arzobispo de Nápoles (ITALIA)
Encarnar la Palabra de Dios en el tiempo y en la historia en la que
nos encontramos viviendo, porque sólo de esta manera se la hace ser
eficaz y creadora de conversión y caridad.
Observar la Palabra significa, antes que nada, como nos ha enseñado
la predicación de Jesús, testimoniarla con la propia vida y
traducirla en obras de caridad.
Hasta los estudios especializados de exegésis, las múltiples
iniciativas catequísticas y todos los esfuerzos dirigidos a un mayor
conocimiento, corren el riesgo de no dar fruto si la Palabra no es
vivida con coherencia en la vida cotidiana.
Para superar el drama de la separación entre fe y vida y para hacer
que de la Palabra surjan gestos y obras de caridad, es necesario ir
a la fuente, o sea a la caridad: sólo ella, si es vivida y
practicada, puede afianzar el tejido eclesial y dar paso al amor
concreto.
Los muchos enfermos del cuerpo y del espíritu, los pobres que llenan
las calles de nuestras ciudades, los lugares de sufrimiento, como
los hospitales, las cárceles, representan otras pruebas concretas de
la fidelidad a la Palabra y de nuestra capacidad de conformar
nuestra existencia a la del “Evangelio viviente” más elocuente que
muchas palabras porque se ha vuelto “carne y sangre”.
"El hombre contemporáneo escucha más a gusto a los que dan
testimonio que a los que enseñan, o si escuchan a los que enseñan,
es porque dan testimonio" ha escrito Pablo VI en la Evangelii
Nuntiandi (n. 41).
Esta verdad elemental, pero frecuentemente ignorada, tiene que ser
reforzada para que los obispos, pero también los sacerdotes, los
diáconos y los catequistas adviertan cada vez más la urgencia de
confrontarse seriamente con la Palabra a la cual sirven.
Imagen perfecta de la Encarnación es la Virgen María, la mujer del
“sí” que ha concebido al Verbo en su corazón, antes aún que en sus
entrañas.
El Misterio de la Encarnación de la Palabra de Dios debe continuar
realizándose en el hoy de la Iglesia a través del “sí” de sus hijos
que encarnan, en la vida, la Palabra salvadora de Dios.
[00143-04.04] [IN112] [Texto original: italiano]
-
S. Em. R. Card. Ennio ANTONELLI, Presidente del Pontificio Consejo
para la Familia (CIUDAD DEL VATICANO)
Recomendar y promover con ayudas apropiadas la escucha comunitaria
de la Palabra de Dios en las familias y la puesta en común de las
experiencias vividas. Para poder relacionar más fácilmente las
palabras escritas con Jesucristo, la Palabra viva, hay que seguir el
año litúrgico a través del Evangelio del día o, por lo menos, el del
domingo, subrayando una frase para recordar y vivirla durante la
jornada o durante la semana. No se necesita mucho tiempo; pocos
minutos bastan para rezar y escuchar juntos, para proponerse un
compromiso común para aplicarlo en las actividades y en las
relaciones cotidianas y recordarlo en el momento oportuno en el
diálogo familiar espontáneo. Si en cambio se hace un solo encuentro
semanal de escucha de la Palabra, este puede ser más largo y puede
servir de preparación o de continuación y aplicación de la Misa
dominical en la parroquia.
En el Documento de Trabajo se dice que los misterios del Rosario son
una “forma simple y universal de escucha orante de la Palabra “
(Parte I, Cap III, nº 26). Para acentuar y hacer más consciente esta
escucha sería oportuno añadir oficialmente a la enunciación de cada
misterio una breve cita bíblica apropiada: por ejemplo, en el primer
misterio gozoso (la Anunciación) añadir “He aquí la esclava del
Señor” (Lc 1, 38)
[00130-04.04] [IN114] [Texto original: italiano]
-
S.E.R. Mons. Juan Bautista GAVILÁN VELÁSQUEZ, Obispo de Coronel
Oviedo (PARAGUAY)
El hombre y la mujer de nuestros pueblos hoy, viven abrumados y
dispersados; se le ha vuelto difícil desarrollar su capacidad de
escucha en la vida civil. Y, si el escenario la trasladamos en el
plano religioso eclesial, la necesidad y urgencia es mayor todavía.
Por todo esto, creemos que la práctica de la escucha entre los
hombres y mujeres de nuestro tiempo es de suma importancia Escucha
desde las necesidades y sufrimientos, como hacia el Maestro Jesús.
Como servidores del Pueblo de Dios nuestra gran responsabilidad es
propiciar la capacidad de escucha, y sobre todo la escucha de la
Palabra Encarnada, es decir, el mismo Jesucristo.
Nuestro pueblo necesita el aliento, la esperanza porque está con: ''hambre
de oír la Palabra de Dios" (Amós 8,11). Y, como la fe de la Iglesia
nace de la escucha atenta y confiada de la Palabra, nos proponemos a
redoblar los esfuerzos en el ofrecimiento de la escucha de la
Palabra. Somos conscientes de la necesidad de agilizar los subsidios
y agentes pastorales. Y, si las circunstancias lo exijan: "abandonar
las estructuras caducas que ya no favorezcan la transmisión de la fe"
(Documento de Aparecida, 365).
Nos proponemos devolver al Pueblo de Dios la Palabra de esperanza,
de justicia, de paz y amor. Queremos recalcar la importancia de los
pequeños núcleos de personas que se fortalezcan mutuamente con la
escucha de la Palabra de Dios y así construir comunidades y familias
más vivas y testimoniales.
Estos emprendimientos nos exigirán a todos y cada uno de los
miembros de la Iglesia, un compromiso mayor en dos lineas: una en la
formación de los agentes, para todos los niveles y en especial los
cuidados de la formación de los seminaristas; así mismo la formación
permanente de los presbíteros, laicos y Obispos, en el espíritu de
la pastoral de la Palabra, subrayando el testimonio; en segunda
línea, con los subsidios materiales, lograr que la participación sea
con el principio: "de poco pero con todos".
No confiamos en nuestras fortalezas humanas para lograr nuestros
objetivos sino sólo en el Señor: "confiado en tu Palabra echaré las
redes" (cf. Lucas 5,5).
[00136-04.03] [IN120] [Texto original: español]
-
S.E.R. Mons. David Louis WALKER, Obispo de Broken Bay (AUSTRALIA)
Después de doce años de ministerio episcopal, me preocupan dos
cuestiones de manera especial: antes que nada, el hecho de que
nuestros fieles católicos no hayan tenido la oportunidad de
profundizar en el misterio de Nuestro Señor Resucitado y, en segundo
lugar, la formación de sacerdotes que sean capaces de ahondar dicha
cuestión.
La santidad está en el centro de nuestra fe y la santidad de cada
creyente debe tener un buen nivel, lo que significa realizar una
tarea pastoral urgente (Juan Pablo II). Profunda santidad e
intimidad con las Escrituras van de la mano y dicha intimidad se
puede adquirir con el tiempo, gracias a la lectura regular de la
Biblia, acompañada de la meditación y la oración.
Cuando no proclamamos el Evangelio de manera radical y profunda,
defraudamos a nuestros fieles: nosotros les hemos domesticado, “amansado”,
y esto no les induce a una respuesta radical.
Es posible que en la actualidad nuestros sacerdotes estén más
preparados que antes en las Sagradas Escrituras. Sin embargo, ello
no se ha traducido en un presbiterado en cuyo centro se encuentre
una “biblioteca de la Palabra” (Orígenes) o una “pintura del color
de las Escrituras” (Casiano). Dicho enfoque sólo puede conducirnos a
seguir adelante, con la cabeza llena de las Escrituras, pero con el
corazón vacío de éstas.
Por tanto, debemos trasladar la experiencia de las Escrituras al
corazón. Ésta es la verdadera base de un ministro ordenado. El
camino para alcanzarlo es la lectura fiel y compartida de la Biblia,
junto a la meditación y la oración.
[00084-04.04] [IN058] [Texto original: inglés]
-
S.E.R. Mons. Louis PELÂTRE, A.A., Obispo titular de Sasima,
Vicario Apostólico de Estambul, Administrador Apostólico del
Exarcado Apostólico de Estambul (TURQUÍA)
Vengo de Asia Menor, la actual Turquía.
Buena parte de los escritos del Nuevo Testamento fueron redactados
en esta región.
El ministerio de los Apóstoles en estas regiones nos plantea la
cuestión de la transmisión del mensaje en las lenguas locales. El
texto griego que ha llegado hasta nosotros fue precedido por la
tradición oral y constituye ya un esfuerzo de traducción. La
Constitución Dei Verbum del Vaticano II recuerda que los obispos son
los primeros responsables de la interpretación de la Sagrada
Escritura y llama la atención, en el número 25, sobre las
traducciones (versiones) de los textos sagrados y las necesarias
explicaciones que deben acompañarlas.
Existen en el mundo comisiones excelentes para las traducciones de
la Biblia en las distintas lenguas internacionales, pero ¿qué
podemos decir de las traducciones en las lenguas locales que hablan
solamente un pequeño número de personas? Se trata de un problema
serio para Turquía. Tenemos que rendir homenaje a nuestros hermanos
de las sociedades bíblicas protestantes que desde hace tiempo
realizan un excelente trabajo en este ámbito, pero al mismo tiempo
tenemos que deplorar el hecho de que la Iglesia Católica no esté
suficientemente presente y que le falten elementos competentes para
participar en este esfuerzo de hacer una traducción de calidad,
condición previa para la evangelización en la lengua del pueblo. Por
lo tanto, apelo a todas las sociedades misioneras a fin de que
incluyan entre sus prioridades la elección de personas competentes
tanto en las lenguas bíblicas como en las lenguas locales, para que
realicen textos de calidad dignos de la Palabra de Dios que queremos
anunciar. Desgraciadamente, se encuentra con bastante facilidad el
dinero para imprimir hermosos libros, pero no para garantizar la
calidad del contenido, por lo que se buscan voluntarios que hagan
este trabajo oscuro y a largo plazo que constituye el primer paso de
la acción evangelizadora de la Iglesia.
[00066-04.03] [IN060] [Texto original: francés]
-
S. Em. R. Card. Cláudio HUMMES, O.F.M., Prefecto de la Congregación
para el Clero (CIUDAD DEL VATICANO)
Una vez, hace unos años, un compañero, doctor en teología y profesor,
se quedó turbado por lo que había leído sobre la resurrección de
Cristo en un par de libros teológicos y exegéticos, que cuestionaban
algunos aspectos de este dogma fundamental de nuestra fe y lo
vaciaban, en gran parte, de verdadero contenido de manera
inquietante. El me habló de esta perplejidad suya. Era la vigilia de
Pascua. Entonces me preguntó: “Mañana es Pascua. ¿Qué diré a la
gente en la iglesia sobre la resurrección? Yo enseguida le respondí:
“¡Tendrás que anunciar que Jesucristo resucitó de entre los muertos
y vive!. Punto”. Y él dijo: “¡Es verdad! ¡Es eso!”. Y se fue
feliz.Este episodio nos hace pensar en la urgente necesidad que hay
de dar a nuestros presbíteros y diáconos una buena teología y un
método exegético seguro. En cuanto al método exegético, el Papa
Benedicto XVI indica la dirección en la Introducción de su libro
“Jesús de Nazaret”- En cuanto a los presbíteros y a los diáconos,
que la Palabra de Dios sea para ellos alimento de un personal
discipulado. Puesto que la Palabra de Dios es ante todo la persona
misma de Jesucristo, la escucha de la Palabra en las Sagradas
Escrituras debe conducir a un encuentro fuerte y personal con Él. En
este encuentro quien escucha debe entregarse totalmente a Cristo,
dejarse transformar por Él y unirse a Él , incondicionalmente, en la
fe, para formar así una fiel secuela de Jesús, allí donde Él lo
conduzca.Para cumplir este itinerario, la “lectio divina” se
presenta como un método recomendable, tya que Dios es amor y la
Biblia es la historia de cómo Dios ha amado a Su pueblo.El encuentro
con Cristo le dará la fuerza necesaria al anunciador en su
testimonio de la Palabra. Por lo tanto, el Kerygma, o sea, el
contenido del primer anuncio de la persona de Jesucristo, muerto y
resucitado para nuestra salvación, y de su Reino, deberá ser
redescubierto. Además, con este nuevo impulso misionero, habrá que
ir en busca de los “alejados”, aquellos que nosotros hemos bautizado,
pero que no participan en la vida de nuestras comunidades.
[00064-04.05] [IN062] [Texto original: italiano]
-
S. Em. R. Card. Paul Josef CORDES, Presidente del Pontificio Consejo
"Cor Unum" (CIUDAD DEL VATICANO)
En el mundo civilizado, el cuidado por el prójimo es, al mismo
tiempo, una instancia cultural.
La mayor parte de las religiones mundiales - como el Islam, el
Hinduismo o el Budismo -han aprendido del cristianismo y también han
hecho suya la promoción del amor al prójimo. Sin embargo, por lo que
se refiere al nº 39 del Documento de Trabajo, que exige el amor al
prójimo para los miembros de la Iglesia, en la actualidad esta no
parece ser la tarea más urgente.
En el contexto cultural de hoy es mucho mas importante mirar el
árbol que produce fruto. Debemos volvernos mas conscientes de las
raíces bíblicas de las acciones humanitarias y fortalecerlas. En
efecto, la Revelación divina une el mandamiento del amor por el
prójimo al del amor a Dios, del cual es una consecuencia. Y
precisamente para mostrar el amor del Padre celestial (Jn 10, 32),
Jesús mismo, el modelo definitivo del amor por el prójimo, “pasó
haciendo el bien y curando a todos” (Hc 10, 38)
Por tanto, los pastores de la Iglesia deberían preocuparse de no
abandonar en el clima filantrópico general las instituciones
caritativas. Más bien deberían reconocer en la sensibilidad de las
personas de hoy el KAIROS de revelar a Dios como aquel que inspira
todo acto de “buen samaritano”: es el anuncio del amor de Dios el
que inspira la capacidad de amar al prójimo. Precisamente por esta
razón, Cor Unum ha organizado el pasado junio los Ejercicios
Espirituales para los responsables de las organizaciones caritativas
católicas en América. La acogida sustancialmente positiva es una
prueba de que nuestros colaboradores anhelan el encuentro personal
con Dios. El énfasis teocéntrico no debe descuidar el compromiso de
trabajar por la justicia en la sociedad, que el Documento de trabajo
describe erróneamente como “primera forma de la caridad” (nº 39); de
hecho, el amor supera infinitamente a la justicia (cf 1 Cor 13).
Cuando el servicio de las organizaciones caritativas y los
cristianos de forma individual no manifiestan a Dios con claridad a
aquellos que lo buscan , estamos renunciando a una función de la
Iglesia que es crucial para los tiempos que vivimos. Porque el
hombre necesita más que nunca esta unión con Dios.
La primera Encíclica del Santo Padre, Deus Caritas Est, afirma de
manera irrefutable la verdad teológica de que, en sus diócesis, los
Obispos son los responsable últimos de la misión caritativa de la
iglesia (cf nº 32). No pueden delegar esta tarea en los
colaboradores o confiarla en manos de algún poderoso organismo o
administración. Del mismo modo, es válido para la caridad lo que ya
es explícito para la predicación de la Palabra - los martyria - y
para la celebración de los sacramentos - la leitourgia -: en las
diócesis, la responsabilidad final de la diakonia es de los Obispos.
Es una verdadera pena que el código de Derecho Canónico no mencione
expresamente este deber de los Pastores, una omisión que el Papa
Benedicto subraya en su Encíclica (nº 32). Los tiempos están maduros
para llenar este vacío.
[00063-04.06] [IN063] [Texto original: inglés]
-
S.E.R. Mons. Ignatius Ayau KAIGAMA, Arzobispo de Jos (NIGERIA)
1. Il Sínodo sobre la Palabra de Dios ofrece a más de un billón de
católicos la posibilidad de desarrollar una devoción más profunda
por las Sagradas Escrituras, ya que es un “evangelio vivo” para los
demás.
2. La señal de la cruz en la frente, en los labios y en el corazón
para la lectura del Evangelio significa que la Palabra debe capturar
la mente, arraigar en el corazón y ser proclamada. La “effatá” del
bautismo, que significa escucha y proclamación, debería
transformarse en una parte integrante del bautismo.
3. En África decimos que Dios nos ha dado dos orejas y una sola boca
para que escuchemos más. El progreso tecnológico puede hacer muy
difícil la escucha. La distracción causada por la pobreza y la
preocupación por las necesidades esenciales de la vida, así como por
la excesiva riqueza, hacen bastante difícil permanecer atento
durante la Misa. Los pastores deberían hablar de los fieles y de los
desafíos en todos los ambientes de su vida en la homilía.
4. La Palabra de Dios debe ofrecer los ingredientes para una
auténtica vida cristiana. Sin embargo, es triste cuando surgen
cuestiones étnicas o políticas, incluso entre quienes comparten la
misma Palabra de Dios y la Eucaristía, y toman violentamente en sus
manos las armas contra el prójimo. Una de dos: o la Palabra no tiene
ninguna importancia en sus vidas, o es superficial a causa de
prácticas sincréticas y de la participación en otros cultos.
5. Sugerencias: los pastores deben enseñar la lectura personal de
las Escrituras, para que los cristianos encuentren a Jesús en el
diálogo con Dios.
En Nigeria estimulamos la lectura de la Biblia incluso entre quienes
no saben leer. En algunos casos es un requisito necesario para
celebrar el bautismo, el matrimonio y la confirmación. Exhortamos a
los católicos que tienen los medios a que donen sus Biblias, a que
los padres regalen la Biblia a sus hijos en el bautismo y sepan
cuidarla para cuando, más adelante, el niño aprenda a leer. Animamos
a cuidar y a compartir la Biblia en casa y entre los miembros de la
familia. Las ediciones católicas de la Biblia son costosas y
deberían estar disponibles y ser asequibles traduciéndolas en un
número mayor de lenguas nativas.
Es necesario formar a los educadores de la Biblia, catequistas y
traductores. Debería impartirse una catequesis bíblica semanal, come
la del Santo Padre. Los movimientos eclesiales deberían iniciar sus
encuentros con la lectura de la Biblia. La participación colectiva
en el conocimiento del Evangelio entre los vecinos debería ser
apoyada. La lectura personal diaria de pasajes de la Biblia puede
mejorar el arraigo de los valores del Evangelio en el cristiano y
llevarle a una transformación económica, política y social, tanto en
sus casas como en sus trabajos.
[00062-04.04] [IN064] [Texto original: inglés]
-
S.E.R. Mons. Héctor Miguel CABREJOS VIDARTE, O.F.M., Arzobispo de
Trujillo, Presidente de la Conferencia Episcopal (PERÚ)
En esta época mencionamos con frecuencia, y con razón, la
importancia de los medios de comunicación para llevar la Palabra de
Dios a nuestros contemporáneos. Pero, semanalmente, tenemos la
oportunidad de anunciar el Evangelio en el momento privilegiado de
la celebración eucarística, proclamación muchas veces deficiente. Es
un asunto que importa considerarlo en toda su seriedad y urgencia.
Tal vez las raíces de la situación están en la ausencia de una
formación bíblica seria y sistemática. Un buen conocimiento de la S.
Escritura es garantía de una buena predicación. Esa formación debe
recibirse durante los estudios de teología, de una teología que,
siguiendo la pauta del Concilio, tenga como "alma" a la S. Escritura
(DV n.24) y que sea como el "soplo vital" de la formación sacerdotal.
Cada tres años, los ministros de la Palabra se encuentran con los
mismos textos; la falta de una sólida y permanente formación bíblica
que les permita sacar de ellos lo ''nuevo y lo viejo", como se dice
en el evangelio de Mateo (13,51), los hace pasar rápido por esos
pasajes bíblicos, cuando no caer a veces en lo anecdótico e
intrascendente.
Un conocimiento del contexto hace más efectiva la presentación del
Evangelio. Debemos exhortar a los ministros de la Palabra a elaborar
cuidadosamente sus homilías teniendo muy en cuenta a los
destinatarios de la predicación. Ésta debe ser clara en la expresión,
fiel y cercana a los aspectos precisos del mensaje que se hallan en
los textos leídos. Hay que tener presente que la homilía es la
comunicación de la palabra viva de Dios, una comunicación que, como
el término lo indica, está orientada a producir comunión con el Dios
de nuestra fe, fundamento de la comunidad de creyentes. Comunicación,
comunión y comunidad forman un todo único.
Y si bien la homilía debe responder a una formación bíblica sólida,
y estar atenta a la realidad y avatares del mundo en que viven los
destinatarios de ella, el testimonio personal del predicador, la
coherencia de su vida con el Evangelio, debe rubricar lo que se
proclama. Ello dará credibilidad a lo que se dice. Esa condición
erige una honda espiritualidad de los ministros de la Palabra, sobre
la que tenemos que velar pastoralmente.
[00089-04.04] [IN067] [Texto original: español]
-
S.E.R. Mons. Antoni DZIEMIANKO, Obispo titular de Lesvic, Obispo
auxiliar de Minsk-Mohilev (BIELORRUSIA)
Quisiera hacer una pequeña reflexión ligada a la vida de la Iglesia
en Bielorrusia , con respecto al tema actual del Sínodo.Se puede
decir que, en el período de las persecuciones, la Sagrada Escritura,
leída por los sacerdotes, se presentaba como la única lectura
religiosa que estaba en la base de la predicación y la devota
reflexión dirigida a los fieles. La dramática situación del embargo,
del Telón de acero, se convirtió en un estímulo aún mayor para la
lectura de la Sagrada Escritura por parte del clero y para la
práctica de la Lectio Divina. Se ha realizado últimamente, a nivel
interdiocesano, un concurso de conocimiento bíblico. Si bien con
lentitud, están surgiendo grupos en las parroquias que, bajo la guía
del sacerdote, estudian en profundidad la Biblia. En la página web
de la Conferencia Episcopal bielorrusa se exponen regularmente las
propuestas de las Lectio Divina. En la formación intelectual de los
alumnos se observa escrupulosamente la trasmisión de las ciencias
bíblicas a los futuros sacerdotes, según el respectivo número de las
horas indicadas por la Congregación para la Educación Católica. Las
clases están impartidas por biblistas adecuadamente preparados. Para
“que los cristianos tengan amplio acceso a la Sagrada Escritura”(DV
24) es necesaria una apropiada, correcta y completa traducción de la
Biblia en lengua bielorrusa, con el fin de suscitar el amor por la
Sagrada Escritura, subrayando la unidad que existe entre el pan de
la Palabra y el Cuerpo de Cristo. De esta manera los cristianos
podrán asegurarse la plena nutrición para sus vidas. Deseamos que la
aportación final del Sínodo no se limite a la dimensión informativa,
sino que tenga un influjo esencial y nos comprometa a una acción
concreta y vital, para que la misma Palabra de Dios se pueda
manifestar así como es: viva, eficaz y penetrante, comprensible y en
cada lengua humana.
[00124-04.04] [IN069] [Texto original: italiano]
-
S.E.R. Mons. Francesco COCCOPALMERIO, Arzobispo titular de
Celiana, Presidente del Pontificio Consejo para la Interpretación de
los Textos Legislativos (CIUDAD DEL VATICANO)
1) En la exposición de las "razones doctrinales" - come se dice en
el primer texto antes citato - deberíamos evitar volver a exponer la
totalidad de dichas razones doctrinales para limitarnos a lo
esencial y al discurso simple. Hagamos la prueba de ponernos frente
a los fieles de nuestras parroquias, fieles que, en la mayoría de
casos, tienen un nivel medio de instrucción teológica e intentemos
explicarles algunas razones doctrinales que permitan entender qué es
la Sagrada Escritura, para que susciten el deseo de leerla. Hay
frases incisivas como la de San Cipriano, oportunamente citada en el
n. 25 en la parte final: “cuando lees, es Dios quien habla contigo”.
Si verdaderamente nuestros fieles entendieran esto, se produciría
una revolución en sus vidas en relación a la lectura de la Biblia.
2) En la selección de los resultados que se desea obtener,
deberíamos indicar algunas prácticas muy importantes y, al mismo
tiempo, muy simples. Permítaseme hacer una lista con algunas que me
parecen tales. En base a estos objetivos deberíamos, sin embargo,
contar con el compromiso convencido de todas las diócesis,
parroquias y comunidades.
Pero ahora quisiera proponer algo más específico, es decir, más
atinente a mi particular actividad de trabajo en la Curia Romana y
al servicio del Papa. Como Presidente del Pontificio Consejo para
los Textos Legislativos y, por esto, responsable de que la
legislación de la Iglesia esté siempre actualizada, me pregunto si
desde una Asamblea tan importante como ésta y sobre un tema tan
determinante para la vida de la Santa Iglesia, no pueda o no deba
llegar igualmente una contribución significativa a la Ley de la
Iglesia misma, de manera particular, al Código de derecho canónico.
Para aclarar la idea doy un ejemplo bastante elemental. El canon 276
sobre la vida espiritual de los clérigos se expresa así: "[Los
clérigos] alimenten su vida espiritual en la doble mesa de la
sagrada Escritura y de la Eucaristía... " (§ 2, n. 2). Il texto es
apreciable, pero se refiere sólo a la celebración de la Eucaristía.
Cuando después se comienza a hablar de la oración personal, sólo se
afirma: “se aconseja que hagan todos los días oración mental” (§ 2,
n. 5). La expresión “oración mental” es absolutamente clara, sin
embargo, es anticuada.
Podría, más bien, ser éste el lugar para “exhortar a los clérigos a
practicar diariamente la lectio divina". En definitiva, mi propuesta
es que las conclusiones del Sínodo, con el consenso del Santo Padre,
se vuelvan también una tarea de reflexión confiada a los Dicasterios
de la Curia, con el servicio especial de estímulo y coordinación del
Pontificio Consejo para los Textos Legislativos para que se
propongan al Legislador supremo, las adaptaciones necesarias a las
normas de la Iglesia en lo que concierne el particular ámbito de la
Palabra de Dios.
[00091-04.03] [IN070] [Texto original: italiano]
-
S.E.R. Mons. Guillermo LORÍA GARITA, Obispo de San Isidro de El
General (COSTA RICA)
IL 3 Colocar, con fuerza, la Biblia en manos de los fieles,
encuentro vivencial, personal y comunitario, guiar una sólida
formación continua y sistemática con materiales para la recta
comprensión del texto, iluminación y aplicación en la propia vida (cf.
DV 25). IL 22c Que estudios de especialistas den respuesta a la
evangelización, mejor formación bíblica en seminarios y fieles.
Versión popular de: DV, OT, IBI, EI pueblo Judío y sus Escrituras
Sagradas en la Biblia Cristiana, se enfatice su estudio en los
seminarios. La Iglesia plantee sus enseñanzas desde el mensaje
refrescante y vivificador de la Palabra, toda teología ha de
nutrirse, primero de la Escritura, y no primero de la filosofía (Cf.
DV 24). Los teólogos con firmes conocimientos bíblicos reformular la
fe. IL 40 Difusión de materiales de apoyo bíblico ¿ cumplen misión?
¿se utilizan? ¿ conocidos por los fieles? ¿de fácil acceso? Que la
pastoral sea impregnada nutrida y regida por la Palabra, sin ser
biblicismo. Comunidades eucarísticas y bíblicas, cristocéntricas.
IL 43 financiamiento para elaborar material serio y atractivo de los
libros de la Biblia que provoque anhelo y deseo de conocer más la
Palabra. Crear comisiones continentales para elaborar material de
subsidio en comunión con Pontificia Comisión Bíblica.
[00092-04.05] [IN071] [Texto original: español]
-
S. Em. R. Card. Francis ARINZE, Prefecto de la Congregación para el
Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos (CIUDAD DEL
VATICANO)
1. Riqueza de la Liturgia de las Horas
La Liturgia de la Palabra caracteriza a la entera economía
sacramental, en cuyo centro resplandece la Santísima Eucaristía. Sin
duda, la celebración eucarística dominical es para la mayor parte de
los católicos el principal camino para escuchar y responder a Dios
que habla hoy a su pueblo. Pero no debemos olvidar la oración
cotidiana de la Iglesia que es la Liturgia de las Horas, constituida
en su mayor parte por textos de la Sagrada Escritura, comenzando por
los Salmos.Sugiero que el Sínodo, en fin, diga mucho sobre la
Liturgia de las Horas, especialmente para los sacerdotes, los
diáconos, los religiosos, las religiosas y ciertamente los monjes.
Lamentablemente no faltan sacerdotes que descuidan algunas horas del
Oficio Divino. Una ayuda importante para ellos, es justamente el
Oficio de las Lecturas (cfr. I.L., 34) como complemento a cuanto se
escucha en las lecturas bíblicas de la S. Misa.
2 Importancia de los Praenotanda
Justamente, el Documento de Trabajo evidencia la importancia de la
Liturgia de la Palabra, característica de toda acción sacramental, y
en modo particular de la Eucaristía. Con respecto a esto, se debe
valorar, con renovado interés y de diferentes maneras, el
conocimiento de los Praenotanda de los diferentes rituales,
especialmente del Ordo Lectionum Missae. La referencia a estos
textos, autorizados y normativos, en los cuales se conjugan aspectos
teológicos, de la celebración, disciplinarios y pastorales, permite
conocer el sentido de la Liturgia de la Palabra y el modo de
celebrarla concretamente, sin caer en arbitrariedades subjetivas
Sugiero que el Sínodo insista sobre la importancia de la traducción
de la Sagrada Escritura debidamente aprobada por la Conferencia
Episcopal y, más específicamente de la traducción de la Sagrada
Escritura para el uso litúrgico con la debida recognitio de la S.
Sede.
3. La Biblia y los otros elementos en la liturgia
Sacrosanctum Concilium, 24, nos recuerda que las preces, las
oraciones, los himnos, los cantos, las antífonas, los gestos y los
signos están inspirados por las Sagradas Escrituras y de ellas
reciben su significado.
Sugiero que el Sínodo hable también de los cantos litúrgicos: los
cantos de ingreso, los cantos en la presentación de los dones y en
la comunión están extraídos de las Sagradas Escrituras, así como las
antífonas y responsorios del Oficio Divino. No es un tema sin
importancia, entonces, que los cantos entonados en la liturgia no
sean cualquier tipo de composición, a menudo improvisados, sin
aprobación del Obispo o de la Conferencia de Obispos.
[00098-04.04] [IN077] [Texto original: italiano]
AUDICIÓN PARA LOS
DELEGADOS FRATERNOS (I)
Sucesivamente han intervenido los siguientes Delegados Fraternos:
- Rev.do Robert K. WELSH, Secretario General y Oficial Ecuménico,
Discípulos de Cristo (ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA)
- Rev.do Gunnar STÅLSETT, Obispo emérito de Oslo, Federación Mundial
Luterana (NORUEGA)
Damos a continuación los resúmenes de las intervenciones de los
Delegados Fraternos:
- Rev.do Robert K. WELSH, Secretario General y Oficial Ecuménico,
Discípulos de Cristo (ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA)
Para mí es un honor estar aquí entre vosotros, como Delegado
fraterno de los Discípulos de Cristo, para participar en la elevada
discusión de este Sínodo sobre el importante tema “La Palabra de
Dios en la vida y la misión de la Iglesia”. Es un tema central en la
vida de toda la Iglesia, que llama a obedecer y escuchar a la
Iglesia, obediencia en nuestra proclamación y obediencia en nuestra
respuesta a la Palabra de Dios hecha carne para el bien y la
salvación del mundo entero. Mi intervención se centrará en dos
reflexiones.
En primer lugar, la unidad de los cristianos es el corazón del
mensaje del Evangelio; las divisiones en el seno del Cuerpo de
Cristo son un escándalo ante Dios y ante el mundo. Nuestra división
en la Mesa de la Eucaristía representa una negación continua del
poder de la cruz de sanar, reconciliar y unir todas las cosas en la
tierra y todas las cosas en el cielo. Espero que este Sínodo
profundice su reflexión sobre la relación entre la Palabra de Dios,
la Eucaristía y la unidad de todos los cristianos en el único Cuerpo
de Cristo. En segundo lugar, espero que vuestro trabajo y vuestras
discusiones durante este Sínodo examinen de manera más completa la
relación entre la Palabra de Dios y la misión de la Iglesia,
especialmente por lo que respecta a los pobres y los que sufren, los
oprimidos y los marginados. Mi Iglesia se ha comprometido en la
comprensión de la misión basada en el principio guía de la
“presencia crítica” en la misión, que da la prioridad al ministerio
hacia y con los interlocutores a nivel de la necesidad más profunda;
no sólo escuchar a los pobres, sino preparar el encuentro con la
Palabra viva de Dios en su lucha y su testimonio cotidiano de
esperanza ante la desesperación, de vida ante la muerte.
Rezo para que este Sínodo de los Obispos, con su reflexión sobre la
Palabra de Dios, no lleve sólo a una renovación de la vida de la
Iglesia católica, sino que sirva realmente a toda la Iglesia, y
lleve a una renovación en el movimiento ecuménico y en todas las
Iglesias en la tarea común de la misión en el mundo a la que estamos
llamados.
[00142-04.03] [DF002] [Texto original: inglés]
-
Rev.do Gunnar STÅLSETT, Obispo emérito de Oslo, Federación Mundial
Luterana (NORUEGA)
El tema del Sínodo es verdaderamente ecuménico, interesa a todas las
religiones y posee un mensaje para el mundo.
El diálogo entre católicos romanos y luteranos ha contribuido por
más de 30 años a la sustancia del tema del Sínodo con cuestiones
centrales como la doctrina de la justificación, el rol del
ministerio consagrado y la naturaleza de la iglesia.
La distinción luterana entre Sagrada Biblia como norma normans y las
confesiones - o tradiciones de la Iglesia - como norma normata pone
a la Sagrada Escritura como autoridad última de la Iglesia.
Las tres religiones del Libro - Judaísmo, Cristianismo e Islam - se
encuentran hoy en una encrucijada entre secularismo y
fundamentalismo.
Libertad religiosa y libertad de expresión son derechos humanos
fundamentales. Esto implica que en la sociedad deben existir
espacios para expresiones fundamentalistas de fe, aunque esto lleve
a sectarismos y divisiones.
El terrorismo en nombre de Dios es una ofensa a todos los credos,
porque es violencia contra Dios. El antídoto al fundamentalismo
puede ser solamente una interpretación más auténtica de las Sagradas
Escrituras. La Iglesia debe seguir manteniendo el equilibrio entre
tolerancia y verdad.
Los Objetivos de desarrollo del milenio (MDG) de las Naciones Unidas
son un llamado a todos los pueblos de fe para superar la injusticia,
la pobreza, la desigualdad, el analfabetismo, y la desocupación,
sufrimientos que definen la vida de gran parte de la humanidad. La
pandemia del SIDA ha destruido millones de vidas y puede perdurar
entre nosotros aún por muchas generaciones.
Comunidades religiosas de todos los credos, no menos la Iglesia y
las comunidades católicas están dando el propio aporte al cuidado de
los fieles inspirado en el amor. Lamentablemente existen
interpretaciones religiosas que contribuyen sólo a formentar la
estigmatización. Debemos por lo tanto continuar en la búsqueda de
modalidades, en sintonía con nuestra fe, finalizadas a tutelar mejor
la vida de cuantos están expuestos al virus del HIV, ya sea en el
matrimonio como fuera de él.
La globalización del desasosiego y de la desesperación requiere la
globalización de la salvación y de la esperanza. Los líderes
religiosos están llamados a un ministerio de paz y de reconciliación.
[00149-04.04] [DF003] [Texto original: inglés]
Seguidamente siguieron las intervenciones libres.
A esta Congregación General que se concluyó a las 19.00 horas con la
oración del Angelus Domini estuvieron presentes 238 Padres.
COMPOSICIÓN DE
LA COMISIÓN PARA EL MENSAJE
Publicamos a continuación los nombres de los Miembros de la Comisión
para el Mensaje, elegidos en la Sexta Congregación de esta mañana,
jueves 9 de octubre de 2008, con el agregado de los Miembros de
nómina pontificia:
Presidente
- S. Em. R. Mons. Gianfranco RAVASI, Arzobispo titular de Villamagna
di Proconsolare, Presidente del Pontificio Consejo de la Cultura (CIUDAD
DEL VATICANO)
Vicepresidente
- S. Em. R. Mons. Santiago Jaime SILVA RETAMALES, Obispo titular de
Bela, Obispo auxiliar de Valparaíso (CHILE)
Membros
- S. Em. R. Card. Godfried DANNEELS, Arzobispo de Malinas-Bruselas,
Presidente de la Conferencia Episcopal
- S. Em. R. Card. Oscar Andrés RODRÍGUEZ MARADIAGA, S.D.B.,
Arzobispo de Tegucigalpa, Presidente de la Conferencia Episcopal
(HONDURAS)
- S. Em. R. Card. Walter KASPER, Presidente del Pontificio Consejo
para la Promoción de la Unidad de los Cristianos (CIUDAD DEL
VATICANO)
- S. Em. R. Mons. Anthony Sablan APURON, O.F.M. Cap., Arzobispo de
Agaña, Presidente de la Conferencia Episcopal (GUAM)
- S. Em. R. Mons. John Olorunfemi ONAIYEKAN, Arzobispo de Abuja
(NIGERIA)
- S. Em. R. Mons. Thomas MENAMPARAMPIL, S.D.B., Arzobispo de
Guwahati (INDIA)
- S. Em. R. Mons. Zbigniew KIERNIKOWSKI, Obispo de Siedlce (POLONIA)
- S. Em. R. Mons. Basil Myron SCHOTT, O.F.M., Arzobispo
Metropolitano de Pittsburg de los Bizantinos, Presidente del Consejo
de la Iglesia Rutena (ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA)
- S. Em. R. Mons. Louis PELÂTRE, A.A., Obispo titular de Sasima,
Vicario Apostólico de Estambul, Administrador Apostólico del
Exarcado Apostólico de Estambul (TURQUÍA)
- Revmo. P. Carlos Alfonso AZPIROZ COSTA, O.P., Maestro General de
los Frailes Predicadores
AVISOS
-BRIEFING PARA LOS
GRUPOS LINGÜÍSTICOS
-POOL PARA EL AULA DEL SÍNODO
-BOLETÍN
-NOTICIARIO TELEFÓNICO
-HORARIO
DE APERTURA DE LA OFICINA DE PRENSA DE LA SANTA SEDE
BRIEFING PARA LOS
GRUPOS LINGÜÍSTICOS
El cuarto briefing para los grupos lingüísticos tendrá lugar (en los
lugares del briefing y con los Encargados de Prensa indicados en el
Boletín nº 2), el viernes 10 de octubre de 2008 a las 13:10 horas
aproximadamente.
Se recuerda a los operadores audiovisuales (cámaras y técnicos) que
tienen que dirigirse al Pontificio Consejo de las Comunicaciones
Sociales para el permiso de acceso (muy restringido).
POOL PER L’AULA DEL SÍNODO
El tercer “pool” para el Aula del Sínodo estará formado para la
oración de apertura de la Octava Congregación General del día de
mañana viernes 10 de octubre de 2008, por la mañana.
En la Oficina de Información y Acreditaciones de la Oficina de
Prensa de la Santa Sede (en la entrada, a la derecha) se encuentran
a disposición de los redactores las listas de inscripción al pool.
Se recuerda a los operadores audiovisuales (cámaras y técnicos) y
reporteros gráficos que se tienen que dirigir al Pontificio Consejo
para las Comunicaciones Sociales para la participación al pool en el
Aula del Sínodo.
Se recuerda a los participantes del pool, que tienen que estar a las
8:30 en el Sector de Prensa montado fuera, frente al Aula del Sínodo,
acompañados por un oficial de la Oficina de Prensa de la Santa Sede
y por uno del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales.
BOLETÍN
El Boletín nº13, en relación a los trabajos de la Octava
Congregación General de la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo
de los Obispos de mañana por la mañana, viernes 10 de Octubre de
2008, estará a disposición de los periodistas acreditados una
conclusión de la Congregación General.
NOTICIARIO TELEFÓNICO
Durante el período sinodal estará en funcionamiento un noticiario
telefónico:
-+39-06-698.19 con el Boletín ordinario de la Oficina de Prensa de
la Santa Sede;
-+39-06-698.84051 con el Boletín del Sínodo de los Obispos de la
mañana;
-+39-06-698.84877 con el Boletín del Sínodo de los Obispos de la
tarde.
HORARIO DE APERTURA DE LA OFICINA DE PRENSA DE LA SANTA SEDE
La Oficina de Prensa de la Santa Sede, con ocasión de la XII
Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, estará abierta
según el siguiente horario:
-Hasta el sábado 11 de octubre: 9:00 - 16:00
-Domingo 12 de octubre: 9:30 - 13:00
-Lunes 13 de octubre y martes 14 de octubre: 9:00 - 16:00
-Miércoles 15 de octubre: 9:00 - 20:00
-Jueves 16 de octubre y viernes 17 de octubre: 9:00 - 16:00
-Sábado 18 de octubre: 9:00 - 19:00
-Domingo 19 de octubre: 10:00 - 13:00
-Del lunes 20 de octubre al sábado 25 de octubre: 9:00 - 16:00
-Domingo 26 de octubre: 9:00 - 13:00
El personal de la Oficina de Información y Acreditaciones estará a
disposición (en la entrada, a la derecha):
-Lunes-Viernes: 9:00 - 15:00
-Sábado: 9:00 - 14:00
Los cambios eventuales serán comunicados a la brevedad posible en el
tablón de anuncios de la Sala de periodistas de la Oficina de Prensa
de la Santa Sede, en el Boletín informativo de la Comisión para la
información de la XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los
Obispos y en el área de Comunicaciones de servicio de la página
Internet de la Santa Sede.
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