|
02 - 08.10.2010
RESUMEN
-
PRESENTACIÓN DEL
SECRETARIO GENERAL
- CALENDARIO DE
LOS TRABAJOS SINODALES
- INFORMACIÓN GENERAL
SINODAL
- LA CAPILLA DEL SÍNODO
-
ORACIÓN PARA LA ASAMBLEA ESPECIAL PARA ORIENTE MEDIO DEL SÍNODO DE
LOS OBISPOS
- AVISOS
PRESENTACIÓN DEL SECRETARIO GENERAL
Viernes, 8 de octubre de 2010 a las 11:30 en el Aula Juan Pablo II
de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el Secretario General del
Sínodo de los Obispos S.E.R. Mons. Nikola Eterović
ha llevado a cabo un "briefing" para dar informaciones sobre el
sentido y el desarrollo de la Asamblea sinodal.
Reproducimos a continuación el texto de la presentación del
Secretario General:
Introducción
"La multitud de los creyentes tenía un solo corazón y una sola
alma" (Hch 4, 32). El versículo, tomado de los Hechos de
los Apóstoles, describe la vida de la comunidad primitiva, que es el
ideal de cada comunidad cristiana. Este versículo ha sido escogido
como lema de la ya próxima Asamblea Especial para Oriente Medio del
Sínodo de los Obispos que tendrá lugar del 10 al 24 de octubre de
2010, sobre el tema La Iglesia Católica en Oriente Medio:
comunión y testimonio. La elección del lema es muy significativa
porque ilumina con la luz del Evangelio el argumento de la Asamblea
sinodal, y porque recuerda el estrecho vínculo entre la Iglesia en
Oriente Medio y la Sagrada Escritura. Lo ha destacado también el
Santo Padre Benedicto XVI en el curso de Su Visita Apostólica a
Chipre entre el 4 y el 6 de junio de 2010. En la conclusión de la
celebración eucarística en Nicosia, al entregar a los representantes
del episcopado de Oriente Medio el Instrumentum laboris,
documento de trabajo, el Obispo de Roma ha puesto en evidencia que
"el lema escogido para la Asamblea nos habla de comunión y
testimonio, y nos recuerda que los miembros de la primitiva
comunidad cristiana tenían un "un solo corazón y una sola alma" (Hch
4, 32) (1). Con este significativo gesto, el Sumo Pontífice ha
abierto idealmente la Asamblea Especial para Oriente Medio del
Sínodo de los Obispos que, efectivamente, comenzará sus trabajos el
domingo 10 de octubre. La Asamblea Especial para Oriente Medio es el
resultado no sólo de la petición formulada por varios Obispos de la
región, sino también de los Viajes Apostólicos del Santo Padre
Benedicto XVI a Turquía, del 28 de noviembre al 1º de diciembre de
2006, a Tierra Santa (Jordania, Israel y Palestina) del 8 al 15 de
mayo de 2009 y a Chipre en 2010, en el curso de los cuales ha podido
ver personalmente las alegrías y los sufrimientos de los miembros de
la Iglesia Católica que tienen necesidad de atención particular en
este momento histórico.
Me es grato presentar brevemente tan importante evento eclesial que
verá reunidos a los Obispos de Oriente Medio alrededor del Santo
Padre Benedicto XVI, Obispo de Roma y Pastor universal de la
Iglesia.
Iglesia Católica en Oriente Medio
En primer lugar, es útil precisar que por Oriente Medio se entiende
los siguientes países: Arabia Saudí, Bahrein, Chipre, Egipto,
Emiratos Árabes Unidos, Jordania, Irán, Iraq, Israel, Kuwait,
Líbano, Omán, Qatar, Siria, Territorios Palestinos, Turquía y Yemen.
Sobre tan vasta región, que se extiende sobre una superficie de
7.180.912 Km2, viven 356.174.000 personas, de las cuales
5.707.000 son católicos, lo que representa el 1,6% de la población.
Al mismo tiempo, el número aproximado de cristianos sería de
alrededor de 20.000.000 de personas, es decir, el 5,62% de la
población.
Es necesario, además, recordar la particularidad de la Iglesia
Católica en Oriente Medio que se expresa en una polimorfa unidad.
Además de la Iglesia de Tradición latina hay, desde tiempos remotos,
seis Iglesias Orientales Católicas sui iuris, con un propio
Patriarca al frente, padre y jefe de la Iglesia (2): Iglesia Copta,
Iglesia Siria, Iglesia Greco-Melquita, Iglesia Maronita, Iglesia
Caldea e Iglesia Armenia. Se trata de "[Iglesias] preclaras por su
venerable antigüedad, brilla aquella tradición de los padres, que
arranca desde los apóstoles, la cual constituye una parte de lo
divinamente revelado y del patrimonio indiviso de la Iglesia
universal" (3). La variedad de Tradiciones, espiritualidad, liturgia
y disciplina es una gran riqueza que deben conservar no solamente
las Iglesias Orientales Católicas, sino toda la Iglesia Católica
presidida en la caridad por el Obispo de Roma y Pastor Universal de
la Iglesia.
Calendario de los trabajos
Resulta evidente, a partir de una mirada atenta al Calendario de la
Asamblea Especial, que la Asamblea sinodal estará caracterizada por
la oración de los Padres sinodales los cuales, a su vez, estarán
acompa ados por la unión espiritual de los miembros de sus
comunidades en Oriente Medio y en la Diáspora, como también por
numerosos cristianos que se preocupan por la suerte de la Iglesia
peregrina en Tierra Santa y en Oriente Medio.
La apertura de este importante evento tendrá lugar con la solemne
Eucaristía el domingo 10 de octubre. Estará presidida por el Santo
Padre Benedicto XVI y será concelebrada por todos los Padres
sinodales y los sacerdotes que participan en la Asamblea sinodal. La
clausura también se hará bajo el signo de la Eucaristía, que está en
el centro de la unidad de la Iglesia y es el don inestimable de
Cristo a su pueblo (4). Ambas celebraciones tendrán lugar en la
Basílica Papal de San Pedro en rito latino, pero habrá expresiones
significativas, como el Evangelio y algunos cantos, en las
Tradiciones orientales. En medio de la Asamblea sinodal, el domingo
17 de octubre, tendrá lugar la canonización de seis beatos:
Stanis³aw So³tys (Kazimierczyk), André (Alfred) Bessette, Cándida
María de Jesús Cipitria y Barriola, Mary of the Cross (Mary Helen)
MacKillop, Giulia Salzano e Battista (Camilla) Varano. Los Padres
sinodales no dejarán de participar en este importante evento
eclesial que hará aún más evidente el llamado a la santidad,
pronunciado en Tierra Santa ya en el Antiguo Testamento: "Ustedes
serán santos, porque yo, el Se or, soy santo" (Lev 20, 26) y
que Jesucristo llevó a su cumplimiento en el discurso de las
Bienaventuranzas : "Por lo tanto, sean perfectos como es perfecto el
Padre que está en el cielo" (Mt 5, 48). Las palabras del Se
or Jesús tienen alcance universal, como es universal también el
llamado a la santidad: "Quedan, pues, invitados y aun obligados
todos los fieles cristianos a buscar insistentemente la santidad y
la perfección dentro del propio" (5).
La Liturgia de las Horas precederá los trabajos cotidianos. Ésta
reflejará la riqueza de las Tradiciones litúrgicas y espirituales de
las Iglesias Orientales Católicas sui iuris que, cada día,
por turno, guiarán la oración común en la propia Tradición. Uno de
los Obispos de la respectiva Tradición guiará luego la reflexión del
pasaje del Evangelio proclamado. Cada sesión, además, se iniciará y
concluirá con una breve oración.
El trabajo prevé 14 Congregaciones generales y 6 sesiones de los
Círculos menores. La información a los periodistas interesados en la
actividad sinodal estará asegurada diariamente por cuatro encargados
en las lenguas árabe, francesa, inglesa e italiana, con excepción
del lunes 11, el lunes 18 y el sábado 23 de octubre, cuando están
previstas las Conferencias de prensa con la participación de los
Padres sinodales.
Los Padres sinodales tendrán ocasión de ir al Concierto en honor del
Santo Padre Benedicto XVI, que tendrá lugar en el Aula Pablo VI el
sábado 16 de octubre a las 18 horas.
Las informaciones sobre la naturaleza y la actividad del Sínodo de
los Obispos se pueden encontrar en el sitio electrónico del Sínodo
de los Obispos. La Radio Vaticana también ha preparado una
información adecuada sobre el evento sinodal con el título "Vatican
Radio’s News on the Synod", www.vaticanradio.org/synod.
Los participantes de la Asamblea
En la Asamblea Especial para Oriente Medio participan 185 padres
sinodales, de los cuales 159
participarán ex officio. Entre ellos hay 101 Ordinarios de
las circunscripciones eclesiásticas de Oriente Medio, como también
23 de la Diáspora que tienen a su cuidado los fieles de las Iglesias
Orientales Católicas emigrados de Oriente Medio a varias partes del
mundo. Se debe se alar la presencia de 19 Obispos de los Países
limítrofes de África del Norte y del Este, como también de los
Países con consistentes comunidades cristianas provenientes de
Oriente Medio, de manera particular en Europa y en el continente
americano. Participarán en la Asamblea sinodal también jefes de 14
Dicasterios de la Curia Romana, los más relacionados con la vida de
la Iglesia de Oriente Medio. El Santo Padre Benedicto XVI, además,
ha nombrado 17 Padres sinodales. Hay también 10 representantes de la
Unión de Superiores Generales. Entre los Padres sinodales hay 9
Patriarcas, 19 Cardenales, 65 Arzobispos, 10 Arzobispos titulares,
53 Obispos, 21 Obispos Auxiliares, 87 religiosos de los cuales 4
elegidos por la Unión de Superiores Generales. En cuanto a los
cargos desempa ados, hay 9 Jefes de los Sínodos de los Obispos de
las Iglesias Orientales Católicas sui iuris, 5 Presidentes de
las Reuniones Internacionales de las Conferencias Episcopales -su
presencia destaca la solidaridad del episcopado mundial con las
amadas Iglesias de Oriente Medio-, 6 Presidentes de las Conferencias
Episcopales, 1 Arzobispo Coadjutor, 4 eméritos de los cuales 2
Cardenales, el Patriarca latino emérito de Jerusalén y 1Vicario
Patriarcal.
Como es sabido, el 24 de abril de 2010 el Santo Padre Benedicto XVI
ha nombrado a los Miembros de la Presidencia de la Asamblea Especial
para Oriente Medio: 4 Presidentes Delegados, de los cuales 2 ad
honorem: Su Beatitud el Sr. Card. Nasrallah Pierre Sfeir,
Patriarca de Antioquía de los Maronitas, Líbano y Su Beatitud el Sr.
Card. Emmanuel III Delly, Patriarca de Babilonia de los Caldeos,
Iraq; Su Eminencia el Sr. Card. Leonardo Sandri, Prefecto de la
Congregación para las Iglesias Orientales, y Su Beatitud Ignace
Youssif III Younan, Patriarca de Antioquía de los Sirios, Líbano; el
Relator General, Su Beatitud Antonios Naguib, Patriarca de
Alejandría de los Coptos, Egipto; el Secretario Especial, Su
Excelencia Mons. Joseph Soueif, Arzobispo de Chipre de los
Maronitas, Chipre.
En la Asamblea sinodal participarán, como Delegados fraternos,
representantes de trece Iglesias y comunidades eclesiales
históricamente bien radicadas en Oriente Medio. Su presencia es un
signo elocuente de la voluntad de proseguir el diálogo ecuménico que
ya ha dado tantos resultados positivos, sobre todo en la región.
Oriente Medio es la casa también de nuestros hermanos y hermanas
judíos y musulmanes, pues representa el lugar donde nacieron también
estas dos religiones monoteístas. En el curso de los trabajos, por
lo tanto, tendremos ocasión de escuchar las indicaciones del rabino
David Rosen, Director del Departamento para Asuntos
Interreligiosos del American Jewish Committee y Heilbrunn Institute
for International Interreligious Understanding, Israel. Dos ilustres
representantes del Islam se dirigirán también a los Padres
sinodales: el Sr. Muhammad al-Sammak, Consejero político del Gran
Muftí de Líbano, por el Islam suní y el Sr. Ayatollah Seyed Mostafa
Mohaghegh Ahmadabadi, Profesor en la Facultad de Derecho en la
Shahid Beheshti University de Teherán y Miembro de la Academia
Iraniana de Ciencias, por el Islám chií. Se trata de los Invitados
del Santo Padre Benedicto XVI, cuya presencia es más que
significativa, signo de la disponibilidad de la Iglesia Católica
para continuar el diálogo con el Judaísmo, con quienes los
cristianos tienen relaciones muy especiales, como también con el
Islám, tan presente en la región Medio oriental.
En la Asamblea sinodal participarán también 36 Expertos y 34
Oyentes, hombres y mujeres. Su experiencia representará una
contribución importante a las reflexiones sinodales.
Teniendo en cuenta a los miembros de la Secretaría General, los
Traductores y los Asistentes, como también las otras personas que se
ocuparán de servicios de orden técnico, participarán en la Asamblea
sinodal alrededor de 330 personas.
Características particulares de la Asamblea sinodal
La Asamblea Especial para Oriente Medio tiene algunas
particularidades por las cuales se distinguirá de las otras
Asambleas sinodales. En primer lugar, por primera vez se reunirán
alrededor del Obispo de Roma casi todos los Ordinarios de Oriente
Medio. En el a o 1995 el Siervo de Dios Juan Pablo II reunió a los
Obispos de Líbano en una Asamblea Especial en la que participaron 69
Padres sinodales, de los cuales 36 provenían de Líbano. A ellos se
asociaron también 9 Obispos de la Diáspora. También en la Asamblea
Especial para Oriente Medio participarán 23 Obispos de la Diáspora.
Los Ordinarios pertenecientes a las Iglesias Orientales Católicas
sui iuris serán, por lo tanto, 123. Estarán presentes
representantes de otras seis Iglesias Orientales Católicas: Iglesia
Etiópica, Iglesia Griega, Iglesia Rumana, Iglesia Sirio Malabar,
Iglesia Sirio Malankar e Iglesia Ucraniana. De 185 Padres sinodales,
una mayoría de 140 son de Tradiciones Orientales Católicas. Los
Obispos de Tradición latina serán, por lo tanto, 45 de los cuales 14
son de Oriente Medio. En la Asamblea Especial para Líbano estuvieron
presentes 53 Obispos de Tradiciones Orientales Católicas y 16 de
Tradición Latina.
Con una duración de 14 días se trata de la Asamblea sinodal más
breve realizada hasta ahora. Al respecto, la Asamblea Especial para
Líbano se desarrolló durante 19 días, del 26 de noviembre al 14 de
diciembre de 1995 y, con anterioridad, la Asamblea para los Países
Bajos, en la que participaron 19 Padres sinodales, duró diecisiete
días, del 14 al 31 de enero de 1980. Esta breve duración no es el
resultado solamente del número relativamente reducido de los
participantes, que en las Asambleas Generales Ordinarias alcanza
alrededor de 250 Padres sinodales. Se inserta también en el marco de
la reforma de la metodología sinodal impulsada por el Santo Padre
Benedicto XVI, que comporta un procedimiento más sencillo, adaptado
posteriormente para la
presente Asamblea sinodal. Considerada la situación tan
compleja en los Países de Oriente Medio, no se ha querido retener
por mucho tiempo a los Pastores lejos de sus reba os. Por tal razón,
los trabajos se concentrarán en el arco de 14 días.
El árabe también será una lengua oficial de la Asamblea sinodal. En
la Asamblea Especial para Líbano la lengua oficial era el francés,
aún si en las intervenciones en el Aula se podían utilizar otras
tres lenguas: árabe, inglés e italiano. En la presente Asamblea
sinodal estas cuatro lenguas serán oficiales, lo que incluye también
por primera vez al árabe, la lengua más común para los cristianos en
Oriente Medio. Dos círculos menores también están previstos en
árabe.
Por primera vez el Santo Padre ha nombrado a dos Presidentes
Delegados ad honorem. Con este gesto Su Santidad ha querido
destacar la importancia del ministerio pastoral que ellos desempe
an, eximiéndolos, sin embargo, de la trabajosa actividad cotidiana
de los minuciosos trabajos de la Asamblea sinodal reservados,
justamente, a otros dos Presidentes Delegados más jóvenes.
Finalidad pastoral de la Asamblea sinodal
La finalidad de la Asamblea Especial para Oriente Medio es
predominantemente pastoral. Aunque no se puede descuidar el marco
social y político de la región, la Asamblea sinodal tiene sobre todo
una finalidad eclesial. Este hecho está contenido también en el tema
de la Asamblea sinodal que insiste en la comunión y el testimonio,
ya sea en el interior de la Iglesia Católica que en sus relaciones
con otras Iglesias y comunidades cristianas, otras religiones y, en
general, con las respectivas sociedades particulares. En referencia
al Instrumentum laboris (6), el objetivo de la Asamblea puede
ser indicado en dos puntos:
1) reavivar la comunión entre las veneradas Iglesias Orientales
Católicas sui iuris para que puedan ofrecer un testimonio de
vida cristiana auténtica, jubilosa y atractiva. Gracias a la divina
Providencia, como ya se ha dicho, en Oriente Medio, además de la
Iglesia de Tradición latina,
hay seis Iglesias Orientales Católicas con un propio Patriarca al
frente. En la Asamblea sinodal, por lo tanto, participarán siete
Patriarcas en actividad. Los trabajos sinodales, desarrollados en un
clima de oración, reflexión y diálogo, deberían servir para
profundizar ulteriormente en los vínculos de comunión en el interior
de cada una de dichas Iglesias y, por lo tanto, entre el Patriarca,
los Obispos, los sacerdotes, los miembros de vida consagrada y los
laicos. Se deberían reforzar, obviamente, los vínculos de comunión
entre las Iglesias Católicas de tradiciones distintas. De los
resultados positivos de tal comunión se beneficiaría toda la Iglesia
Católica destacando la fecundidad de su unidad, que se expresa en la
múltiple forma de las respectivas venerables Tradiciones.
La comunión, además, debería extenderse a otras Iglesias y
comunidades eclesiales presentes en Oriente Medio -los
representantes de trece de ellas tomarán parte en los trabajos
sinodales en calidad de Delegados fraternos, como ya se ha se alado.
El diálogo y la colaboración se extiende también a los miembros de
las religiones no cristianas y a todos los hombres de buena
voluntad.
2) reforzar la identidad cristiana a través de la Palabra de Dios y
la celebración de los Sacramentos. La Asamblea sinodal debería
confirmar la conciencia de los fieles de Oriente Medio en la
vocación propia de discípulos de Jesucristo en la tierra donde Él
nació, vivió, predicó y cumplió su misterio pascual. Vivir en Tierra
Santa debería manifestarse cada vez más como un privilegio
relacionado con una misión particular. Es de interés para toda la
Iglesia que la Tierra de Jesús no se convierta en un museo lleno de
monumentos y piedras preciosas, sino que siga siendo una Iglesia
viva, construida con piedras vivas (cfr. 1 P 2, 5),
cristianos que continúan la ininterrumpida tradición de la presencia
de los discípulos de Jesucristo en Tierra Santa desde hace casi
2.000 a os.
Los cristianos, numéricamente, representan en Oriente Medio una
minoría. Ellos, sin embargo, tienen una vocación única: ser testigos
del Se or Jesús en un ambiente predominantemente musulmán, con
excepción del Estado de Israel, donde la mayoría de los ciudadanos
son judíos. Este hecho requiere apertura y diálogo con quienes
pertenecen a las otras dos religiones monoteístas: el Judaísmo y el
Islam. La experiencia, bajo muchos aspectos positiva, de tal diálogo
podría ser de gran importancia para toda la Iglesia.
Conclusión
La Asamblea Especial para Oriente Medio ofrece una feliz ocasión
para presentar la riqueza de las Iglesias Orientales Católicas al
mundo entero, sobre todo a los cristianos, para que sostengan cada
vez más, sea espiritual que materialmente, a sus hermanos y hermanas
en Oriente Medio y, de modo particular, a aquellos que viven en
situaciones difíciles a causa de la violencia, incluidos el
terrorismo, la emigración y la discriminación. Con frecuencia, los
cristianos en Oriente Medio son artífices de la paz y promotores del
perdón y la reconciliación, tan necesarios en la región. Ellos
desean vivir en paz con sus vecinos judíos y musulmanes en el
respeto de sus mutuos derechos, incluso el derecho fundamental a la
libertad de religión y de conciencia.
En unión con el Santo Padre Benedicto XVI, todos los cristianos
están invitados a rezar para que la Asamblea Especial para Oriente
Medio pueda alcanzar las finalidades previstas. Esta invitación está
dirigida sobre todo a los miembros de vida consagrada y, en
particular, a los monasterios de clausura. La oración reforzará los
vínculos de fe, de esperanza y de caridad entre los creyentes de la
Santa Iglesia de Dios para que se pueda realizar en el mejor modo el
ideal de la comunidad primitiva donde la multitud de los creyentes
"tenía un solo corazón y una sola alma" (Hch 4. 32)
(1) Benedicto XVI, Entrega del Instrumentum laboris,
L’Osservatore Romano, 6-7 de junio da 2010.
(2) Cfr. Concilio Vaticano II, Decreto sobre las Iglesias Católicas
Orientales Orientalium ecclesiarum, 9.
(3) Ibidem, 1.
(4) Cfr. Benedicto XVI, Entrega del Instrumentum laboris,
L’Osservatore Romano, 6-7 de junio de 2010, p. 9.
(5) Concilio Vaticano II, Constitución dogmática Lumen Gentium,
42.
(6) Cfr. Asamblea Especial para Oriente Medio, Instrumentum
laboris, 3.
[00007-04.12] [NNNNN] [Texto original: italiano]
CALENDARIO DE LOS TRABAJOS SINODALES
10 de octubre - Domingo
09.30
Solemne inauguración con Concelebración de la Santa Misa en la
Basílica de San Pedro
11 de octubre - Lunes
09.00 - 12.30
1ª Congregación General
Saludo del Presidente Delegado
Relación del Secretario General
RELACIÓN ANTERIOR A LA DISCUSIÓN
Intervenciones libres
16.30 - 19.30
2ª Congregación General
Inicio de la discusión general
18.00 - 19.00
Intervenciones libres
12 de octubre - Martes
09.00 - 12.30
3ª Congregación General
Continuación de la discusión general
Elección de la Comisión para el Mensaje
16.30 - 19.00
4ª Congregación General
Continuación de la discusión general
18.00 - 19.00
Intervenciones libres
13 de octubre - Miércoles
09.00 - 12.30
Círculos menores (I Sesión)
Elección de los Moderadores y de los Relatores
Debate sobre la Relación anterior a la discusión
16.00
Reunión de los Moderadores y de los Relatores
16.30 - 19.00
5ª Congregación General
Continuación de la discusión general
18.00 - 19.00
Intervenciones libres
14 de octubre - Jueves
09.00 - 12.30
6ª Congregación General
Continuación de la discusión general
16.30 - 19.007ª Congregación General
Continuación de la discusión general
18.00 - 19.00
Intervenciones libres
15 de octubre - Viernes
09.00 - 12.30
8ª Congregación General
Continuación de la discusión general
16.30 - 19.00
9ª Congregación General
Continuación de la discusión general
Audición de los Oyentes y de los Delegados fraternos
18.00 - 19.00
Intervenciones libres
16 de octubre - Sábado
09.00 - 12.30
10ª Congregación General
Presentación del Borrador del Mensaje
Discusión del Mensaje
Elección del Consejo (I)
18.00
Concierto sinfónico
17 de octubre - Domingo
10.00
Santa Misa con Canonización de algunos Beatos en la Basílica de
San Pedro
18 de octubre - Lunes
09.00 - 10.30
11ª Congregación General
RELACIÓN POSTERIOR A LA DISCUSIÓN
11.00 - 12.30
Intervenciones libres
16.30 - 19.00
Círculos menores (II Sesión)
Preparación de las Propuestas
19 de octubre - Martes
09.00 - 12.30
Círculos menores (III Sesión)
Preparación de las Propuestas
16.30 - 19.00
Círculos menores (IV Sesión)
Preparación de las Propuestas
19.00
Entrega de las Propuestas a la Secretaría General
20 de octubre - Miércoles
09.00 - 12.30
No hay Congregación
Unificación de las Propuestas por el Relator General, el Secretario Special y los Relatores de los Círculos menores
16.30 - 19.00
No hay Congregación
Unificación de las Propuestas por el Relator General, el Secretario Special y los Relatores de los Círculos menores
21 de octubre - Jueves
09.00 - 10.30
12ª Congregación General
Presentación de la LISTA UNIFICADA DE LAS PROPUESTAS
11.00 - 12.30
Círculos menores (V Sesión)
Preparación de las Enmiendas a las Propuestas
16.30 - 19.00
Círculos menores (VI Sesión)
Preparación de las Enmiendas a las Propuestas
19.30
Entrega de las Propuestas colectivas enmendadas a la Secretaría
general
22 de octubre - Viernes
09.00 - 12.30
No hay Congregación\pard line Estudio de las Enmiendas
colectivas a las Propuestas a cargo del Relator General, los
Secretarios Speciales y los Relatores de los Círculos menores
16.30 - 19.00
13ª Congregación General
Presentación y votación del Mensaje
Elección del Consejo (II)
23 de octubre - Sábado
09.00 - 10.30
14ª Congregación General
Presentación de la LISTA FINAL DE LAS PROPUESTAS11.30 - 12.30
Votación final de las Propuestas: Placet - Non Placet
13.00
Almuerzo fraterno con el Santo Padre
Saludos
24 de octubre - Domingo
09.30
Solemne Concelebración de la Santa Misa como Conclusión del
Sínodo en la Basílica de San Pedro
Ciudad del Vaticano, 27 de marzo 2010
+ Nikola ETEROVIĆ
Arzobispo tit. Cibale
Secretario General
[00005-04.10] [NNNNN] [Texto original: latino]
INFORMACIÓN
GENERAL SINODAL
Durante el desarrollo de las labores
del Concilio Ecuménico Vaticano II, maduró la voluntad de los Padres
del Concilio (manifestado en los Decretos Christus Dominus
[N. 5] y Ad gentes [N. 29]) para mantener vivo un auténtico espíritu
de colaboración, basándose en la convicción de que el Papa en su
tarea de Pastor Universal de la Iglesia, pudiera ejercitar de modo
más evidente y con mayor eficacia su unión con los Obispos, Miembros
del mismo orden episcopal del Obispo de Roma.
A este propósito el Papa Pablo VI, con la Carta Apostólica
Apostolica sollicitudo, promulgada "Motu proprio" el 15
septiembre de 1965 (AAS 57 [1965] 775-780), instituyó el Sínodo de
los Obispos para toda la Iglesia, fruto de la experiencia conciliar,
determinándole su organización y su tarea institucional: "La
Apostolica sollicitudo con la que, después de haber observado
atentamente los signos de los tiempos, nos esforzamos por adaptar
los métodos de apostolado a las múltiples necesidades de nuestro
tiempo y a las nuevas condiciones de la sociedad, nos induce a
consolidar con vínculos más íntimos Nuestra unión con los Obispos,
"a quienes puso el Espíritu Santo (...) para gobernar la Iglesia de
Dios" (Hech 20, 28)" (Introducción Apostolica sollicitudo).
"El Sínodo de los Obispos, por medio del cual los Obispos elegidos
de las diversas partes del mundo prestan una ayuda más eficaz al
Pastor Supremo de la Iglesia, se constituye de tal forma que sea: a)
un instituto eclesiástico central; b) que represente a todo el
episcopado católico; c) perpetuo por su naturaleza, y d) en cuanto a
la estructura, desempe e su función en tiempo determinado y según la
ocasión" (Capítulo I de Apostolica sollicitudo). "Corresponde
al Sínodo de los Obispos, por su misma naturaleza, la tarea de
informar y aconsejar. Podrá gozar también del poder deliberativo
cuando se lo conceda el Romano Pontífice, a quien corresponderá en
este caso ratificar la decisión del Sínodo. Los fines generales del
Sínodo de los Obispos son: a) fomentar la íntima unión y
colaboración entre el Sumo Pontífice y los Obispos de todo el mundo;
b) procurar que se tenga conocimiento directo y verdadero de las
cuestiones y de las circunstancias que ata en a la vida interna de
la Iglesia y a su acción propia en el mundo actual; c) facilitar la
concordia de opiniones, por lo menos en cuanto a los puntos
fundamentales de la doctrina y en cuanto a al modo de proceder en la
vida de la Iglesia. Los fines especiales y próximos son los
siguientes: a) intercambiarse noticias oportunas; b) dar consejo
acerca de aquellas cuestiones para las que sea convocado el Sínodo
en cada ocasión" (Capítulo II de Apostolica sollicitudo). "El
Sínodo de los Obispos está sujeto directa e inmediatamente a la
autoridad del Romano Pontífice" (Capítulo III de Apostolica
sollicitudo). "El Sínodo de los Obispos puede reunirse en
Asamblea General, en Asamblea Extraordinaria y en Asamblea Especial"
(Capítulo IV de Apostolica sollicitudo).
Con la oración del Angelus Domini del domingo 22 de septiembre de
1974 el mismo Pablo VI dio la definición del Sínodo de los Obispos:
"Es una institución eclesiástica, que nosotros, interrogando los
signos de los tiempos y, sobre todo, tratando de interpretar los
profundos designios divinos y la constitución de la Iglesia
católica, hemos establecido después del Concilio Vaticano II, para
fomentar la unión y la colaboración de los Obispos de todo el mundo
con esta Sede Apostólica, a través de un estudio común de las
condiciones de la Iglesia y de la solución concordada de las
cuestiones relativas a su misión. No es un Concilio, no es un
Parlamento, sino un Sínodo de naturaleza especial".
El fundamento teológico del Sínodo de los Obispos ha sido ofrecido
por el Siervo de Dios Papa Juan Pablo II quien, en su Discurso al
Consejo de la Secretaría General del Sínodo de los Obispos del 30 de
abril de 1983 ha indicado el Sínodo de los Obispos como "una forma
de expresar y un instrumento particularmente fecundo de la
colegialidad de los Obispos". Se trata di una asamblea de los
Miembros del episcopado católico, cuyo quehacer es ayudar por medio
de consejos al Papa en el gobierno de la Iglesia universal, en lo
que se relacione con la defensa y el incremento de la fe y de las
costumbres, la obediencia y la confirmación de la disciplina
eclesiástica y para estudiar los problemas relacionados con la
actividad de la Iglesia en el mundo. Esto sucede, come ha confirmado
Su Santidad Benedicto XVI en la Meditatio horae tertiae ad
ineundos labores XI Coetus Generalis Ordinarii Synodi Episcoporum
(AAS 97 [2005] 951), en un ambiente de amor mutuo, de colaboración
reciproca, entendido también como un modo de compartir, la
"corrección fraterna", la consolación, que, en cuanto "función de la
colegialidad", es "un gran acto del verdadero amor colegial".
Durante el ágape fraterno al final de la VII Asamblea General
Ordinaria del Sínodo de los Obispos, el 30 de octubre de 1987 en el
Domus Sanctae Marthae en el Vaticano, Juan Pablo II manifestó: "La
experiencia del Sínodo posee en sí misma algo de sagrado; algo del
misterio de la Iglesia. Se vive la realidad de la Iglesia, también
su realidad 'étnica', su realidad difundida, la palabra de Dios
diseminada y acogida en los diferentes Países, en las culturas y en
los continentes. Se vive todo esto. Se vive escuchando los
diferentes anunciadores y sus intervenciones. Se viven las
experiencias de las Iglesia locales, experiencias bastante
diferentes y, algunas veces, experiencias muy dolorosas, mientras
que otras, experiencias difíciles. Y así, de todas las
intervenciones de los Padres, y, a veces, junto a la de los Padres,
también algunas de nuestros hermanos y hermanas laicos, surge un
cuadro, una visión: una visión de la Iglesia. Pero no es solamente
una visión, en el sentido descriptivo, de cómo vive la Iglesia, la
Iglesia de la realidad humana, realidad étnica sino, al mismo
tiempo, de la Iglesia come misterio. Y aquí comienza un asunto en el
que la experiencia del Sínodo, siendo profundamente experiencia
religiosa, es difícil de ser transmitida a los demás, de hacerla
exterior; de una cierta manera, queda dentro del Sínodo, queda en
nosotros, entre quienes han participado. Todos, todos conjuntamente
confirman esa experiencia, y hoy hablan de esa experiencia del
Sínodo, de esa experiencia de la Iglesia. Hablan de ésta con gran
satisfacción. Es una nueva riqueza que nos ha sido donada, a cada
uno de nosotros y a todos nosotros para vivir así durante cuatro
semanas la experiencia de la Iglesia que es el pueblo de Dios. Si,
pueblo de Dios en camino, pero, siendo pueblo de Dios es, al mismo
tiempo, el cuerpo de Cristo. Es un misterio".
El Sínodo de los Obispos, representando en un cierto sentido todo el
Episcopado católico, muestra de manera especial el espíritu de
comunión que une los Obispos con el Papa y los Obispos entre ellos
mismos. Es un lugar privilegiado en el que la Asamblea de Obispos,
subordinada directa e inmediatamente a la potestad del Papa,
manifestando el afecto colegial y la solicitud del Episcopado por el
bien de toda la Iglesia, expresa, bajo la acción del Espíritu, su
seguro consejo sobre los diferentes problemas eclesiales.
Institucionalmente es responsabilidad del Sínodo de los Obispos
ofrecer informaciones, discutir sobre las cuestiones propuestas y
someterlas a votación. En forma de Propositiones, estas son
entregadas al Sumo Pontífice con la finalidad de que con la ayuda
del Consejo ordinario de la Secretaría General del Sínodo de los
Obispos, elabore, posiblemente, un documento postsinodal destinado a
toda la Iglesia. No obstante que "el Sínodo tenga normalmente solo
una función consultiva, no le diminuye su importancia. En la
Iglesia, en efecto, la finalidad de cualquier órgano colegial, sea
este consultivo o deliberativo, es siempre la búsqueda de la verdad
o del bien de la Iglesia. Cuando, después, se trata de verificar la
misma fe, el consensus Ecclesiae no se deduce del cálculo de los
votos, sino que es el fruto de la acción del Espíritu, aliento de la
única Iglesia de Cristo".
I
INTRODUCCIÓN AL SÍNODO DE LOS OBISPOS
El Sínodo de los Obispos es una institución permanente, creada por
el Papa Pablo VI (el 15 de septiembre de 1965), en respuesta a los
deseos de los Padres del Concilio Vaticano II para mantener vivo el
verdadero espíritu nacido de la experiencia conciliar.
Etimológicamente hablando la palabra "sínodo", derivada de los
términos griegos syn (que significa "juntos") y hodos
(que significa "camino"), expresa la idea de "caminar juntos". Un
sínodo es un encuentro religioso o asamblea en la que unos obispos,
reunidos con el Santo Padre, tienen la oportunidad de intercambiarse
mutuamente información y compartir experiencias, con el objetivo
común de buscar soluciones pastorales que tengan validez y
aplicación universales. El Sínodo puede ser definido, en términos
generales, como una asamblea de obispos que representa al episcopado
católico y cuya tarea es la ayudar al Papa en el gobierno de la
Iglesia universal dándole su consejo. El Papa Juan Pablo II decía
que el Sínodo es "una expresión particularmente fructuosa y un
instrumento de la colegialidad episcopal" (Discurso al Consejo de
la Secretaría General del Sínodo de los Obispos, 30 de abril de
1983: L’Osservatore Romano, 1 de mayo de 1983).
Ya en la fase preparatoria del Concilio Vaticano II maduró la idea
de una estructura,aún por determinar, que pudiera proporcionar a los
obispos los medios para asistir al Papa en el gobierno de la Iglesia
universal.
Su Eminencia, el Cardenal Silvio Oddi, entonces Arzobispo y
Pro-Nuncio Apostólico en la República Árabe Unida (Egipto), hizo una
propuesta, el 15 de noviembre de 1959, para establecer un órgano de
gobierno central de la Iglesia o, usando sus palabras, "un órgano
consultivo". Decía: "Desde muchas partes del mundo llegan quejas de
que la Iglesia no tiene, aparte de las Congregaciones, un órgano
permanente de consulta. Por tanto debería establecerse una especie
de ‘Concilio en miniatura’ formado por personas de toda la Iglesia,
que pueda reunirse periódicamente, al menos una vez al a o, para
tratar los problemas más importantes y sugerir nuevas posibles
direcciones en la marcha de la Iglesia. Este órgano abarcaría toda
la Iglesia, al igual que las Conferencias episcopales reúnen toda o
parte de la jerarquía de uno o varios países, y al igual que otros
órganos, como el C.E.L.AM. (el Consejo Episcopal Latinoamericano),
extienden su actividad en beneficio de todo un continente".El
Cardenal Bernardus Alfrink, Arzobispo de Utrecht, escribió el 22 de
diciembre de 1959: "Con términos claros proclama el Concilio que el
gobierno de la Iglesia universal es, por derecho propio, ejercido
por el colegio de los obispos con el Papa como cabeza. De aquí se
deduce que, por una parte, el cuidado de la Iglesia universal es
responsabilidad de cada obispo tomado singularmente y también, por
otra parte, que todos los obispos participan en el gobierno de la
Iglesia universal. Esto puede hacerse no solamente convocando un
concilio ecuménico, sino también creando nuevas instituciones. Un
consejo permanente de obispos especializados, elegidos de toda la
Iglesia, podría encargarse de una función legislativa en unión con
el Sumo Pontífice y los cardenales de la Curia Romana. Las
Congregaciones romanas mantendrían entonces solamente un poder
consultivo y ejecutivo".
Fue, sin embargo, el Papa Pablo VI, siendo todavía Arzobispo de
Milán, quien dio fuerza a estas ideas. En el discurso conmemorativo
en ocasión de la muerte del Papa Juan XXIII, hacía referencia a una
"continua colaboración del episcopado, no efectiva todavía, que
permanecería personal y unitaria, pero que tendría la
responsabilidad del gobierno de la Iglesia universal".
Elegido Papa, volvió al concepto de colaboración en el cuerpo
episcopal - los obispos en unión con el sucesor de San Pedro - en el
discurso a la Curia Romana (21 de septiembre de 1963), en la
apertura de la segunda sesión del Concilio Vaticano II (29 de
septiembre de 1963) y en la clausura de la misma (4 de diciembre de
1963).
Al concluir el discurso inaugural de la última sesión del Concilio
(14 de septiembre de 1965), el mismo Papa Pablo VI hizo pública su
intención de instituir el Sínodo de los Obispos con estas palabras:
"Tenemos la alegría de anunciaros la institución, tan deseada por
este Concilio, de un Sínodo de los obispos que, compuesto de
obispos, nombrados la mayor parte por las Conferencias episcopales
con nuestra aprobación, será convocado, según las necesidades de la
Iglesia, por el Romano Pontífice, para su consulta y colaboración,
cuando, para el bien general de la Iglesia, lo considere oportuno.
De más está a adir que esta colaboración del episcopado debe que ser
de gran beneficio a la Santa Sede y a toda la Iglesia, de modo
particular al cotidiano trabajo de la Curia Romana, a la que estamos
tan agradecidos por su valiosísima ayuda, y de la que, como los
obispos en sus diócesis, también Nos tenemos permanentemente
necesidad para nuestras solicitudes apostólicas. Las normas y demás
información serán dadas a conocer cuanto antes a esta asamblea.
Nosotros no hemos querido privarnos del honor y de la satisfacción
de daros esta sucinta comunicación para testimoniaros una vez más
personalmente nuestra confianza, y nuestra unión fraterna. Ponemos
esta novedad, singular y esperanzada, bajo la protección de la
Santísima Virgen María".
Al día siguiente (15 de septiembre de 1965), al inicio de la 128ª
Congregación general, el entonces Obispo Pericles Felici, Secretario
General del Concilio, promulgó el Motu Proprio Apostolica
sollicitudo con el cual se instituía oficialmente el Sínodo de
los Obispos.
La principal característica del Sínodo de los Obispos es servir a la
comunión y colegialidad de los obispos del mundo con el Santo Padre.
No es un organismo particular con competencias limitadas como por
ejemplos los son las Congregaciones Romanas y los Concilios si no
que es una institución con la competencia absoluta para tratar
cualquier tema según el procedimiento establecido por el Santo Padre
en la carta de convocación. El Sínodo de los Obispos con su
Secretaría General permanente no forma parte de la Curia Romana y no
depende de ella. Responde directa y únicamente al Santo Padre, a
quien está unido en el gobierno universal de la Iglesia.
Aunque el Sínodo de los Obispos sea una institución de carácter
permanente, sus funciones y su concreta colaboración no tienen tal
carácter. En otras palabras, el Sínodo de los Obispos se reúne y
actúa sólo cuando el Santo Padre considera necesario y oportuno
consultar al episcopado, el cual durante un encuentro sinodal
expresa "su opinión sobre argumentos de gran importancia y gravedad"
(Pablo VI, Discurso a los Cardenales, 24 de junio de 1967).
La tarea de cada asamblea sinodal tiene un carácter de colegialidad
que el episcopado pone al servicio del Santo Padre. A través de la
acogida de las sugerencias o conclusiones de una determinada
asamblea por parte del Santo Padre, el episcopado ejerce una
actividad colegial que se aproxima pero que no coincide con aquella
manifestada en un concilio ecuménico. Esto es un resultado directo
de varios factores: de una presencia de Padres provenientes de todo
el episcopado, de la convocación de parte del Santo Padre y de "la
unidad del episcopado, el cual, para ser uno, necesita una Cabeza
del Colegio" (Juan Pablo II, Pastores gregis, 56), que es
primero en el orden episcopal.
II
NOTAS SOBRE EL PROCESO SINODAL
Para cumplir su misión, el Sínodo de los Obispos trabaja según una
metodología basada en la colegialidad, concepto que caracteriza cada
fase del proceso sinodal desde los primeros pasos de la preparación
hasta las conclusiones alcanzadas en cada asamblea sinodal. En pocas
palabras, el método de trabajo alterna análisis y síntesis, las
consultas de las partes involucradas y las decisiones de las
autoridades competentes, según una dinámica de retroalimentación que
permite la continua verificación de los resultados y la realización
de nuevas propuestas. Cada fase de este proceso se desarrolla en un
clima de comunión colegial.
Aún en la fase de preparación, la tarea de la Asamblea sinodal es
fruto de la colegialidad. El primer paso oficial en dicho proceso es
la consulta a las Iglesias Orientales sui iuris, Conferencias
Episcopales, Jefes de Dicasterios de la Curia romana y la Unión de
Superiores Generales para obtener indicaciones sobre posibles temas
para el Sínodo. Recientemente, en asambleas ordinarias generales,
esta consulta fue precedida por una petición informal entre los
Padres Sinodales hacia el fin de la Asamblea general acerca sus
preferencias en la materia. En cada caso se les pide que para la
elección del tema tengan en cuenta los siguientes criterios: Como
regla, en las asambleas ordinarias generales, esta consulta es
anticipada a través de una solicitud informal por parte de los
Padres sinodales los días de la clausura de la asamblea sinodal por
su preferencia en la materia. En todo caso, en cada se les ha
solicitado a los obispos de recordar los siguientes criterios:
a. universalidad, es decir que tengan referencia y aplicación a toda
la Iglesia;
b. actualidad y urgencia, en sentido positivo, es decir eficacia en
la promoción de nuevas energías y en el impulso de la Iglesia hacia
el crecimiento;
c. relevancia pastoral y sólida base doctrinaria;
d. ejecutividad, es decir posibilidad de aplicación práctica.
Las sugerencias sobre un tema - que deben incluir los motivos de la
elección - son clasificadas, analizadas y estudiadas durante un
encuentro del Consejo de la Secretaría General del Sínodo de los
Obispos. El Consejo, por lo tanto, somete los resultados del
encuentro, junto con las recomendaciones pertinentes, al Santo Padre
quien toma la decisión final sobre el tema a tratar en la asamblea
sinodal.
En el encuentro sucesivo, el Consejo prepara las líneas principales
para presentar y desarrollar el tema sinodal en un documento llamado
Lineamenta. La redacción de este documento representa el
trabajo conjunto de los miembros del Consejo, teólogos que tienen
una cierta competencia en la materia que será tratada en la asamblea
sinodal y el staff de la Secretaría General que coordina todos los
esfuerzos. Después de haber examinado el texto y haber aportado las
modificaciones necesarias, el Consejo redacta una versión final que
es sometida al Santo Padre para su aprobación. Seguidamente, el
documento es traducido a las principales lenguas del mundo y enviado
al Episcopado con el fin de promover a nivel local el estudio, el
debate y la oración por el tema del Sínodo.
Los Lineamenta (palabra latina que significa "líneas de
orientación") tienen, por naturaleza, un amplio alcance y pretenden
provocar observaciones y reacciones a gran escala. Aunque los
primeros y autorizados destinatarios de los Lineamenta sean,
obviamente, los Obispos y sus Conferencias Episcopales, ellos, sin
embargo tienen plena libertad de ampliar su base de consulta.
Después de haber reunido y sumariado sugerencias, reacciones y
respuestas a los varios aspectos del tema de los Lineamenta,
los Obispos preparan una comunicación que envían luego a la
Secretaría General dentro de una fecha determinada.
Después de haber recibido dicho material, el Consejo de la
Secretaría General, siempre con la ayuda de expertos sobre el tema,
redacta otro documento llamado Instrumentum laboris, que
servirá como base y punto de referencia durante la discusión
sinodal. Este "documento de trabajo", aunque esté publicado, es sólo
un texto provisional que será objeto de discusión durante el sínodo.
El documento no es un borrador de las conclusiones finales, sino
sólo un texto destinado a focalizar la discusión sobre el tema
sinodal. Después de haber sido sometido al control del Santo Padre y
de haber sido aprobado por él, el documento es traducido a las
principales lenguas y enviado a los Obispos y a aquellos miembros
que participarán en la Asamblea General. A veces el Santo Padre ha
permitido que el texto fuese publicado y tuviese, por lo tanto, una
mayor difusión, por ejemplo, a partir de 1983, esto ha ocurrido en
el caso del Instrumentum laboris de determinadas asambleas
sinodales. Desde 1983 el Instrumentum laboris de cada
asamblea sinodal dada ha sido dada a conocer para recibir la más
amplia circulación. Los delegados episcopales y los otros miembros
leen el documento para conocer los contenidos que luego serán
discutidos durante la asamblea sinodal.
Gracias al trabajo preparatorio de las Iglesias locales, basados en
los ya mencionados documentos, es decir, los Lineamenta y el
Instrumentum laboris, los obispos pueden presentar a la
asamblea sinodal las experiencias y las aspiraciones de cada
comunidad, así como también los frutos de las discusiones de las
Conferencias Episcopales.
Tres fases caracterizan las sesiones de trabajo del Sínodo:
a. Durante la primera fase cada miembro presenta la situación en su
Iglesia particular. Esto promueve un intercambio de fe y de
experiencias culturales sobre el tema sinodal y contribuye a ofrecer
una visión inicial de la situación de la Iglesia que, sin embargo,
debe ser desarrollada y profundizada ulteriormente.
b. A la luz de estas presentaciones, el Relator del Sínodo formula
una serie de puntos para ser discutidos en la segunda fase, durante
la cual todos los Padres sinodales se dividen en peque os grupos
llamados círculos menores, en base a la lengua hablada. Los informes
de cada uno de estos grupos son leídos en la sesión plenaria. En
este momento, los Padres sinodales tienen la posibilidad de hacer
preguntas para aclarar los argumentos y de hacer comentarios.
c. En la tercera fase, el trabajo prosigue en círculos menores con
la formulación de sugerencias y observaciones de una manera más
precisa y definida, de modo que en los días conclusivos de la
asamblea se puedan someter a votación propuestas concretas. El
trabajo inicial de los Padres sinodales en los círculos menores
consiste en formular varias propuestas sobre la base del debate en
la sala sinodal y de los informes de los círculos menores. En
dichos círculos, los Padres sinodales pueden votar una propuesta con
un "placet" (sí) o un "non placet" (no). Luego las
propuestas de los círculos menores son recogidas por el Relator
General y el Secretario Especial y reunidas en un Lista unificada
de las propuestas que es presentada por el Relator General en la
sesión plenaria. Los círculos menores luego se reúnen nuevamente
para discutir las propuestas. En este punto los Padres sinodales
pueden someter a la atención del grupo las enmiendas individuales
que serán utilizadas en la composición colectiva de las enmiendas a
votar con las propuestas que se esperan de cada grupo. El Relator
General y el Secretario Especial examinan estas enmiendas colectivas
que pueden o no incorporar a la Lista final de las propuestas
sobre la base de sus decisiones que, en caso de rechazo, debe ser
justificada en un documento llamado Expensio modorum. La
Lista final de las propuestas es presentada entonces en la
sesión plenaria, en forma de folleto, se convierte a su vez en la
papeleta con la que cada Padre sinodal puede votar a favor o en
contra de la propuesta.
Al término de la Asamblea del Sínodo, el Secretario General
supervisa el archivo del material y la redacción del informe sobre
el trabajo sinodal para someterlos al Santo Padre. No existe una
norma establecida acerca del documento final resultante de la
Asamblea sinodal. Al final de las tres primeras asambleas sinodales
(Asambleas Generales Ordinarias de 1967 y 1971, y Asamblea General
Extraordinaria de 1969) las conclusiones fueron presentadas al Papa
junto a unas recomendaciones en respuesta a los problemas
planteados. Después de la Asamblea General Ordinaria de 1974, el
mismo Santo Padre, considerando las propuestas sinodales y los
informes finales, escribió la Exhortación Apostólica "Evangelii
nuntiandi". El mismo proceso fue utilizado en las otras
Asambleas Sinodales Generales Ordinarias (1977, 1980, 1983, 1987,
1990, 1994, 2001, 2005), a las cuales siguieron las respectivas
Exhortaciones Apostólicas: Catechesi tradendae, Familiaris
consortio, Reconciliatio et paenitentia, Christifideles laici,
Pastores dabo vobis, Vita consecrata, Pastores gregis y
Sacramentum caritatis.
Después de la Asamblea Especial para África (1994), el Santo Padre
promulgó la Exhortación Apostolica post-sinodal Ecclesia in
Africa, que produjo buenos resultados ya que promovió la
reflexión y las iniciativas pastorales en el continente.
Después de la publicación del
documento el impacto y de la implementación de la Exhortación
Post-Sinodal a nivel de la iglesia local, fue dada atención a la
viabilidad de la II Asamblea especial. El 13 de noviembre 2004, el
Papa Juan Pablo II anunció la convocación de la II Asamblea especial
para África, que fue confirmada nuevamente por el Santo Padre, Papa
Benedicto XVI durante la Audiencia semanal del 22 de junio 2005.
En mayo de 1997, fue publicada la Exhortación Apostólica
post-sinodal de la Asamblea Especial para el Líbano (1995) en
ocasión de la visita papal a ese país en el contexto de fase
celebrativa de la Asamblea Especial. El 23 de enero de 1999, el
Santo Padre promulgó la Exhortación Apostólica post-sinodal de la
Asamblea Especial para América en el Santuario de Nuestra Se ora de
Guadalupe, en México. El 6 de noviembre de 1999 fue firmada en Nueva
Delhi, India, la Exhortación Apostólica post-sinodal para Asia.
A partir del Sínodo de 1987 varios Consejos de la Secretaría General
y el Secretario General fueron involucrados colegialmente en el
proceso que ha llevado a la publicación de la Exhortación Apostólica
post-sinodal, el documento pontificio resultante del Sínodo. Es
interesante conocer la historia y el desarrollo de estos Consejos.
Entre la segunda y la tercera asambleas sinodales, fue instituido un
Consejo consultivo para la Secretaría General, compuesto por doce
Obispos designados y por tres de nómina pontificia. Este Consejo se
reunió por primera vez del 12 al 15 de mayo de 1970; tenía por
finalidad facilitar la comunicación con las conferencias episcopales
y formular el orden del día para la asamblea sucesiva. Después de
este encuentro, tuvo inicio una consulta de los Obispos de todo el
mundo destinada a sugerir temas para las asambleas futuras (esta
consulta actualmente comienza en los días conclusivos de la asamblea
general ordinaria).
Desde entonces los consejos ordinarios de la Secretaría General,
constituidos en cada sínodo con vistas a la preparación del
siguiente, se convirtieron en un elemento permanente del
Secretariado General:
- II Consejo Ordinario (6 de noviembre de 1971 - 27 de septiembre de
1974);
- III Consejo Ordinario (26 de octubre de 1974 - 30 de septiembre de
1977);
- IV Consejo Ordinario (29 de octubre de 1977 - 26 de septiembre de
1980);- V Consejo Ordinario (25 de octubre de 1980 - 29 de
septiembre de 1983);
- VI Consejo Ordinario (29 de octubre de 1983 - 1 de octubre de
1987);
- VII Consejo Ordinario (30 de octubre de 1987 - 30 de septiembre de
1990);
- VIII Consejo Ordinario (28 de octubre de 1990 - 2 de octubre de
1994);
- IX Consejo Ordinario (29 de octubre de 1994 - 24 de septiembre
2001)
- X Consejo Ordinario (26 de octubre 2001 - 2 de octubre 2005).
- XI Consejo Ordinario (15.10.2005 - 5.10.2008).
Con la llegada de las asambleas continentales o regionales, el Santo
Padre decidió constituir, durante las asambleas especiales, consejos
post-sinodales mediante elección según nombramiento pontificio. El
Secretario General, en consecuencia, además del consejo ordinario,
dispone también de los siguientes consejos post-sinodales desde su
fecha de institución. Con la revisión del Ordo Synodi Episcoporum
(2006), estos consejos se denominan ahora "Consejos Especiales":
- Consejo post-sinodal para los Países Bajos (31 de enero de 1980);
- Consejo post-sinodal para África (8 de mayo de 1994);
- Consejo post-sinodal para el Líbano (14 de diciembre de 1995);
- Consejo post-sinodal para América (12 de diciembre de 1997);
- Consejo post-sinodal para Asia (14 de mayo de 1998);
- Consejo post-sinodal para Oceanía (11 de diciembre de 1998);
- Consejo post-sinodal para Europa (22 de octubre de 1999).
Del mismo modo, en la preparación de la Asamblea Especial, el Santo
Padre ha nombrado a un grupo de Obispos, principalmente del
continente y de la región en cuestión, para formar consejos
pre-sinodales. Estos consejos duran desde el nombramiento hasta el
primer día de la asamblea sinodal. La lista de los consejos
pre-sinodales pasados, en esta categoría y con sus fechas de
existencia, por lo tanto, es la siguiente:
- Consejo pre-sinodal para África (6 de enero de 1989 - 10 de abril
de 1994);
- Consejo pre-sinodal para Líbano (24 de enero de 1992 - 26 de
noviembre de 1995);
- Consejo pre-sinodal para América (12 de junio de 1995 - 16 de
noviembre de 1997);
- Consejo pre-sinodal para Asia (10 de septiembre de 1995 - 19 de
abril de 1998);
- Consejo pre-sinodal para Oceanía (7 de junio de 1996 - 22 de
noviembre de 1998);
- Consejo pre-sinodal para Europa (9 de febrero de 1997 - 1 de
octubre de 1999).
Como puede verse, la metodología colegial es operativa desde la fase
inicial (a través de la elección del tema), durante la preparación
(mediante la elaboración del tema en los Lineamenta) y desde
la celebración de la Asamblea Sinodal hasta la publicación del
documento que es el fruto y la coronación del sínodo mismo. Es
posible por lo tanto decir que el Sínodo actúa como órgano colegial
a través del cual en la primera fase son consideradas las
experiencias de fe y de vida de las comunidades cristianas,
seguidamente, en las sesiones plenarias estos elementos son
recapitulados e iluminados por la fe y, finalmente, en espíritu de
comunión, son formuladas algunas proposiciones que el Santo Padre,
principio de unidad de la Iglesia, restituye a las Iglesias
particulares, así como la sangre oxigenada corre nuevamente por las
arterias para vivificar el cuerpo humano.
A fin de que esta colegialidad pueda expresar plenamente su
potencial, debe existir un espíritu altruista de colaboración entre
todos aquellos que son llamados a participar en la preparación de
una asamblea sinodal, especialmente las de las Iglesias católicas
orientales sui iuris y las Conferencias Episcopales que
reúnen a los Pastores de las Iglesias locales en las cuales la fe
del Pueblo de Dios es vivida y sentida en toda su fuerza y riqueza.
La participación colegial de los cuerpos episcopales se expresa
concretamente sobre todo a través de las respuestas a los
Lineamenta. Cuantos más cuerpos episcopales respondan, más ricos
y variados serán los elementos que, reflejando fielmente la vida de
las Iglesias locales, constituyen los auténticos puntos de
referencia para la redacción del Instrumentum laboris y para
el debate en el aula sinodal.
III
SUMARIO DE LAS ASAMBLEAS SINODALES
1. I Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 29 de septiembre - 29 de octubre de 1967
Padres sinodales: 197
Tema: "Preservación y fortalecimiento de la fe católica, su
integridad, su fuerza, su desarrollo, su coherencia doctrinal e
histórica"
El Papa Pablo VI estableció los objetivos de esta primera Asamblea
General: "...la preservación y el fortalecimiento de la fe católica,
su integridad, su fuerza, su desarrollo, su coherencia doctrinal e
histórica". Uno de los resultados del encuentro fue la recomendación
hecha por los obispos, en vistas de la difusión del ateísmo, la
crisis de la fe y las opiniones teológicas erróneas, de crear una
Comisión Teológica Internacional, que ayudase a la Congregación para
la Doctrina de la Fe, así como para ampliar un debate sobre los
enfoques de la investigación teológica. Más tarde, en 1969, el Papa
Pablo VI estableció la Comisión Teológica Internacional.
El Sínodo pidió también una revisión del Código de Derecho
Canónico de 1917, con la intención de hacerlo más pastoral y
actual en su tono y énfasis. La labor fue iniciada posteriormente
por Pablo VI y terminada bajo el pontificado de Juan Pablo II, con
la promulgación en 1983 del Código de Derecho Canónico
revisado.
Se ha discutido sobre la importante función de las Conferencias
Episcopales en la renovación de los seminarios y en la formación
sacerdotal. Determinados procedimientos relacionados a los
matrimonios mixtos, recomendados por la Asamblea, fueron aprobados
por el Papa en 1970, así mismo, se trataron diferentes aspectos de
la reforma litúrgica, muchos de las cuales fueron implementados
cuando se aprobaron las nuevas disposiciones sobre la Misa, que
entraron en vigor en 1969.
2. I Asamblea General Extraordinaria
Sesiones: 11 de octubre - 28 de octubre de 1969
Padres sinodales: 146
Tema: "La cooperación entre la Santa Sede y las Conferencias
Episcopales"
Esta Asamblea General convocada de manera extraordinaria tuvo como
objetivo buscar y examinar las modalidades y procedimientos para
poner en práctica la colegialidad de los Obispos con el Papa, tema
que gozaba de gran atención en la declaraciones sobre la Iglesia
formuladas en el Concilio Vaticano II. Este encuentro abrió la
puerta a una mayor participación de los Obispos con el Papa y de
cada uno de ellos en el cuidado pastoral de la Iglesia universal.
El énfasis principal de estas sesiones recayó sobre dos puntos
básicos: 1. la colegialidad de los Obispos con el Papa; 2. la
relación de las Conferencias Episcopales con el Papa y con cada uno
de los Obispos. Posteriormente se remitieron diversas
recomendaciones al Papa, tres de las cuales recibieron una atención
inmediata: 1. que el Sínodo se celebrase a intervalos regulares,
cada dos a os (para luego cambiar a "cada tres a os"); 2, que la
Secretaría General ejerciera una labor organizativa y funcional
entre las Asambleas Sinodales; 3. que los Obispos pudiesen sugerir
temas para las futuras Asambleas.
Entre la segunda y la tercera Asamblea Sinodal se creó un Consejo
consultivo de la Secretaría General, compuesto por 12 Obispos
elegidos y 3 designados por el Papa. Este Consejo se reunió por
primera vez del 12 al 15 de mayo de 1970, con la intención de
facilitar la comunicación con las Conferencias Episcopales y
formular la agenda de la siguiente Asamblea. Después de este
encuentro, se inició una consulta general y mundial de los Obispos,
con objeto de que sugirieran temas para la asamblea siguiente. Esta
consulta comienza ahora en los últimos días de una Asamblea Sinodal.
Desde entonces el Consejo de la Secretaría General, elegido en cada
Sínodo para la preparación de la asamblea siguiente, ha llegado a
ser una característica permanente de la Secretaría General.
3. II Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 30 de septiembre - 6 de noviembre de 1971
Padres sinodales: 210
Tema: "El sacerdocio ministerial y la justicia en el mundo"
Los Padres sinodales, en esta ocasión, elogiaron a los sacerdotes en
todo el mundo por su dedicación en el ministerio de la Palabra y del
Sacramento, como así también en la obra pastoral en el apostolado.
Al mismo tiempo, se prestó atención a las numerosas dificultades que
los sacerdotes encontraban en su ministerio.
Los Padres sinodales, además, trataron el tema de la justicia
subrayando la necesidad de relacionar el Evangelio con las
circunstancias mundiales y locales. En respuesta a ello, los Padres
sinodales trazaron un programa de ocho puntos para la acción a nivel
internacional y recomendaron que la Iglesia, a nivel local,
impulsase la educación y la colaboración ecuménica en el campo de la
justicia.
4. III Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 27 de septiembre - 26 de octubre de 1974
Padres sinodales: 209
Tema: "La Evangelización en el mundo moderno"
En esta asamblea los Padres sinodales enfatizaron nuevamente el
carácter esencialmente misionero de la Iglesia y el deber de cada
uno de sus miembros de ser testigos de Cristo en el mundo. En este
contexto, el tema de la "liberación", entonces de gran actualidad,
fue relacionado con la obra de la evangelización, cuyo objetivo es
liberar a los pueblos y a las personas del pecado. Las
recomendaciones y propuestas de los Padres sinodales presentadas al
Papa fueron utilizadas en la formulación de la Exhortación
Apostólica Evangelii nuntiandi del 8 de diciembre 1975.
5. IV Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 30 de septiembre - 29 de octubre de 1977
Padres sinodales: 204
Tema: "El catecismo de nuestro tiempo"
El debate de los Padres sinodales, que prestó una especial atención
a la catequesis de los ni os y de los jóvenes, dio como resultado
una serie de treinta y cuatro propuestas o "proposiciones" y más de
novecientas sugerencias relativas al tema en cuestión. En dichas
recomendaciones fueron tratadas seis áreas generales: la importancia
de la renovación catequística, la naturaleza de la verdadera
catequesis, las personas involucradas en la catequesis, la necesidad
continua de una catequesis para todos los cristianos, los medios o
canales de la catequesis y los aspectos particulares relativos a la
catequesis.
En dicha ocasión los Padres sinodales, por primera vez, publicaron
una declaración sinodal titulada Mensaje al Pueblo de Dios.
Los Padres sinodales puntualizaron en dicho mensaje que Cristo es el
centro de la salvación y, por lo tanto, de la catequesis. A la vez,
pusieron en evidencia que todos los cristianos tienen la
responsabilidad de llevar a Cristo al mundo.
Poco después de la conclusión del Sínodo, el Papa Juan Pablo II
publicó la Exhortación Apostólica Catechesi tradendae
del 17 de octubre 1979 que hizo uso de un gran número de reflexiones
y de propuestas de los Padres sinodales.
6. Asamblea Especial para los Países Bajos
Sesiones: 14-31 de enero de 1980
Padres sinodales: 19
Tema: "La situación pastoral en los Países Bajos"
El "Sínodo particular para los Países Bajos", como era llamado, o
"Sínodo Holandés", como era popularmente conocido, es - según el
nuevo Código de Derecho Canónico (cf. Can. 345), promulgado
en 1983 - la primera Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos.
Este encuentro sinodal, celebrado en Roma, trató el tema del
concepto acu ado en el Concilio Vaticano II del misterio de la
comunión de la Iglesia y sus implicaciones prácticas, tanto en
ámbito local como universal, concentrándose en la figura del Obispo
como Maestro de Fe y Pastor de las almas, en su diócesis y en la
Conferencia Episcopal. En su conclusión la asamblea adoptó
resoluciones relativas al sacerdocio ministerial, la vida religiosa,
la participación de los laicos en la misión de la Iglesia y las ense
anzas del Concilio Vaticano II. Un Consejo sinodal, especialmente
constituido al final de este Sínodo extraordinario, se reúne
periódicamente con la Secretaría General para continuar la
evaluación de la situación pastoral y para promover la aplicación de
las resoluciones sinodales. Aunque si bien técnicamente, este Sínodo
sigue vigente, no se ha vuelto a reunir desde el 10-11 de noviembre
de 1995.
7. V Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 26 de septiembre - 25 de octubre de 1980
Padres sinodales: 216
Tema: "La familia cristiana"
La reafirmación de la ense anza de la Iglesia sobre la
indisolubilidad del matrimonio y los contenidos de la Encíclica
Humanae vitae fueron la tarea central de este Sínodo. En esta
Asamblea, los Padres sinodales redactaron el Mensaje a las
familias cristianas en el mundo moderno y propusieron una
Carta de los derechos de la familia que Juan Pablo II concretó
el 22 de octubre de 1983. El Papa publicó además la Exhortación
Apostólica Familiaris consortio del 22 de noviembre de
1981, como fruto de la discusión y de las propuestas de la Asamblea.
8. VI Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 29 de septiembre - 29 de octubre de 1983
Padres sinodales: 221
Tema: "La penitencia y el perdón en la misión de la Iglesia"
La Asamblea sinodal y el tema coincidieron con el A o Santo
"extraordinario" proclamado por el Santo Padre para conmemorar el
1950º aniversario de la Redención del mundo mediante la muerte de
Cristo. Durante la Asamblea los Padres sinodales trataron los
argumentos inherentes al tema poniendo de relieve la necesidad de
aplicar los frutos de la Redención de Cristo a la vida de cada
persona y, por lo tanto, a la sociedad. En un documento publicado
por la Asamblea, los Padres sinodales invitaron al mundo a la
"reconciliación" y proclamaron "la Iglesia como sacramento de
reconciliación y signo de la misericordia de Dios hacia el pecador".
El trabajo desarrollado por los Padres sinodales durante este Sínodo
sirvió como base para la Exhortación Apostólica post-sinodal
Reconciliatio et paenitentia del 2 de diciembre 1984, que
por primera vez fue llamado documento "post-sinodal".
9. II Asamblea General Extraordinaria
Sesiones: 24 de noviembre - 8 de diciembre de 1985
Padres sinodales: 165
Tema: "Vigésimo aniversario de las conclusiones del Concilio
Vaticano II"
Convocado en forma extraordinaria por el Papa Juan Pablo II, la
Asamblea sinodal conmemoró el aniversario de la conclusión del
Concilio Vaticano II y evaluó el estado de renovación de la Iglesia.
Según su estatuto, este Sínodo reunió a todos los Presidentes de más
de cien de las Conferencias Episcopales del mundo entero y a otras
diversas personas.
Las discusiones se centraron en los documentos del Concilio Vaticano
II y en su aplicación por parte de la Iglesia en todo el mundo. En
esta Asamblea los Padres sinodales redactaron un Informe final
(Relatio finalis), difundido en la sesión de clausura junto
al Nuntius o Mensaje al Pueblo de Dios. En respuesta a
la propuesta de los Padres sinodales en esta Asamblea, el Santo
Padre autorizó la compilación y publicación del Catecismo de la
Iglesia Católica, difundido en 1992. Al mismo tiempo, en relación a
las Conferencias Episcopales, la asamblea expresó la conveniencia de
realizar "un estudio de su estatuto teológico y sobre todo de
explicar más clara y profundamente su autoridad doctrinal, teniendo
en cuenta lo que hay en el Concilio en el decreto Christus
Dominus y en el Código de Derecho Canónico, can. 447 y
753 (Relación Final, II, C, 8, b)". Esta sugerencia se
concretó con la Carta Apostólica Motu proprio del Papa Juan
Pablo II sobre la naturaleza teológica y jurídica de las
Conferencias Episcopales (21 de mayo de 1998), 7.
10. VII Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 1 - 30 de octubre de 1987
Padres sinodales: 232
Tema: "La vocación y la misión de los laicos en la Iglesia y en el
mundo"
A través de la consideración de los conceptos de vocación ("ser") y
de misión ("actuar") en el contexto de la comunión eclesial del
Concilio Vaticano II, los obispos quisieron subrayar el carácter
distintivo del laico en la vida de la Iglesia, a partir de su
participación o comunión en la santidad, y en la obra de la Iglesia
de evangelizar el mundo, en virtud del carácter secular. Por
tratarse de este argumento, el Sínodo registró una significativa
presencia de laicos en calidad de oyentes; algunos laicos fueron
invitados a hablar ante la asamblea general y a expresar sus
opiniones en los círculos menores y por primera vez una mujer y un
hombre laicos fueron designados como Secretarios Especiales
Adjuntos. Las informaciones resultantes del Sínodo, en particular
las cincuenta y cuatro propuestas de la Asamblea General, fueron
utilizadas para la formulación de la Exhortación Apostólica
post-sinodal Christifideles laici del 30 de diciembre de
1988.
El 25 de octubre de 1990, durante la Vigésimo octava Congregación,
Su Excelencia, Mons. Emilio Eid, Obispo aux. de Sarepta de los
Maronitas y Vicepresidente de la Comisión para la Revisión del
Código de los Cánones de las Iglesias Orientales, hizo la
presentación del nuevo Código y, asimismo, distribuyó una copia
tanto a los Padres sinodales como a los otros participantes.
11. VIII Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 30 de septiembre - 28 de octubre de 1990
Padres sinodales: 238
Tema: "La formación de los sacerdotes en las circunstancias
actuales"
Teniendo en cuenta el trabajo de la Segunda Asamblea General
Ordinaria del Sínodo dos Obispos (1971) que trató desde el punto de
vista teológico el sacerdocio y sus implicaciones en el ministerio
sacerdotal, este Sínodo adquirió un tono más pastoral, centrado en
la formación sacerdotal y en la "persona" del sacerdote mismo,
diocesano y religioso, antes y después de la ordenación. En las
sesiones fue notable el acuerdo general entre los Padres sinodales,
tanto en la discusión como en el tratamiento del tema. Al término
del Sínodo, los Padres sinodales presentaron al Santo Padre cuarenta
y un propuestas que, junto a otras informaciones resultantes del
proceso sinodal, sirvieron para la preparación de la Exhortación
Apostólica post-sinodal Pastores dabo vobis del 25 de
marzo de 1992.
12. I Asamblea Especial para Europa
Sesiones: 28 de noviembre - 14 de diciembre de 1991
Padres sinodales: 137
Tema: "Somos testigos de Cristo que nos liberó"
El 22 de abril de 1990 durante su visita apostólica a
Checoslovaquia, en la ciudad de Velehrad, sede de la tumba de San
Metodio, co-patrono de Europa junto con los Santos Cirilo y
Benedicto, el Santo Padre anunció su deseo de convocar una Asamblea
Especial para Europa del Sínodo de los Obispos a fin de discernir el
kairos de la situación creada por los grandes cambios
ocurridos en Europa y para evaluar la función de la Iglesia en los
esfuerzos de renovación y reconstrucción en el continente. La
naturaleza especial del Sínodo y su breve período de preparación han
requerido varias modificaciones del procedimiento sinodal, por
ejemplo, en lugar de los documentos Lineamenta e
Instrumentum laboris fueron preparadas una breve guía para la
reflexión (Itinerarium) y una síntesis (Summarium);
fueron introducidos criterios especiales para los delegados
episcopales con el fin de permitir una más amplia representación de
los obispos de Europa central y del Este, etc. Uno de los eventos
más importantes de la preparación fue un simposio pre-sinodal
promovido por el Pontificio Consejo para la Cultura. En él se
reunieron los intelectuales de Europa occidental y del Este para una
reflexión común sobre el tema del Sínodo. Al mismo tiempo,
representantes de la Iglesia ortodoxa y de las principales
comunidades cristianas en Europa fueron invitados, en un espíritu de
ecumenismo, a participar por primera vez en una asamblea sinodal
como "Delegados fraternos".
El trabajo de la Asamblea Especial culminó con la publicación de una
Declaración (Declaratio), en la cual los Padres
sinodales delinearon un programa para la nueva evangelización de
Europa, lanzando un llamamiento a todos los ciudadanos europeos a
favor de la solidariedad universal. A continuación, un grupo de
miembros de la asamblea especial fue encargado de individualizar el
mejor modo de llevar a la práctica las conclusiones de la
Declaración mediante el refuerzo del Concilium Conferentiarum
Episcopalium Europae (CCEE) ante las circunstancias del momento.
13. I Asamblea Especial para África
Sesiones: 10 de abril - 8 de mayo de 1994
Padres sinodales: 242
Tema: "La Iglesia en África y su función evangelizadora de cara al a
o 2000: ‘Seréis mis testigos’ (He 1, 8)"
El 6 de enero de 1989 el Santo Padre anunció su intención de
convocar la Asamblea especial e instituyó una comisión
pre-preparatoria formada principalmente por miembros del Episcopado
africano. En el mes de junio siguiente este grupo fue ampliado para
constituir el Consejo de la Secretaría General y además contribuyó
en la preparación de la asamblea sinodal. En ocasión del encuentro
de los representantes del Episcopado africano en Lomé (Togo), en
julio de 1990, fueron publicados los Lineamenta que
"delineaban" el tema del Sínodo, iniciando un período de oración y
de reflexión a nivel local. Las respuestas de las Iglesias locales
fueron utilizadas para formular el "documento de trabajo" de la
Asamblea especial o Instrumentum laboris, difundido durante
la novena visita pastoral del Santo Padre a África, en Kampala
(Uganda), en febrero de 1993.
Utilizando este documento como punto de referencia, los Padres
sinodales trataron en la sesión, que duró un mes, el tema general de
la Evangelización desde las siguientes perspectivas: 1. Proclamación
del Mensaje; 2. Inculturación; 3. Diálogo; 4. Justicia y paz; 5.
Medios de Comunicación Social. Además del animado y profundo debate
sobre el tema durante las varias fases de la actividad sinodal, un
evento significativo de la Asamblea Especial fue las ceremonias de
apertura y de clausura que incorporaron muchos elementos de la
tradición litúrgica africana.
La documentación resultante incluye un extenso "Mensaje al Pueblo de
Dios", distribuido al término de la Asamblea Especial y la
Exhortación Apostólica post-sinodal Ecclesia in África
del 14 de septiembre de 1995, firmada y presentada en la Iglesia
durante la visita sinodal en África del Santo Padre, desde el 14
hasta el 20 de septiembre de 1995, para la fase celebrativa de la
Asamblea Especial.
14. IX Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 2 - 29 de octubre de 1994
Padres sinodales: 245
Tema: "La vida consagrada y su misión en la Iglesia y en el mundo"
El 30 de diciembre de 1991 el Santo Padre anunció la convocación de
una asamblea sinodal sobre el tema de la vida consagrada. Algunos
han interpretado este gesto como una conclusión lógica del
tratamiento de los estados de vida en la Iglesia, iniciada en las
dos asambleas ordinarias precedentes sobre el laicado y sobre el
sacerdocio respectivamente. El período de oración y de reflexión que
precedió a la Asamblea sinodal fue particularmente fecundo, dando
lugar a intensos intercambios no sólo en los institutos de vida
consagrada y en las sociedades de vida apostólica, sino también en
organismos nacionales e internacionales, por no hablar de las
diversas iniciativas individuales y de grupo con la jerarquía de la
Iglesia y los diversos Dicasterios de la Curia Romana. Los Padres
sinodales trataron un gran número de argumentos inherentes al tema y
escucharon atentamente las numerosas intervenciones de los
oyentes.Dignos de mención fueron la participación de un elevado
número de Padres sinodales pertenecientes a congregaciones
religiosas, el nombramiento de una religiosa y de un religioso como
Secretarios Especiales Adjuntos y de un elevado número de mujeres y
hombres dedicados a la vida consagrada como teólogos y oyentes. El
25 de marzo de 1996 fue publicada la Exhortación Apostólica
post-sinodal Vita consecrata.
15. Asamblea Especial para el Líbano
Sesiones: 26 de noviembre - 14 de diciembre de 1995
Padres sinodales: 69
Tema: "Cristo es nuestra esperanza: renovados en su espíritu,
solidarios somos testigos de su amor"
Considerando las particulares necesidades de la Iglesia en el Líbano
debidas al prolongado período de guerra, el Santo Padre anunció el 6
de junio de 1991 su intención de convocar una Asamblea Especial del
Sínodo de los Obispos para el Líbano. Después de algunas reuniones
preliminares con los patriarcas de las Iglesias Orientales del
Líbano, en enero de 1992 fue constituido un Consejo de diez
miembros, representantes de las seis Iglesias católicas sui iuris
en el Líbano, para participar en la necesaria tarea de preparación.
Al mismo tiempo, fue nombrado un obispo libanés como coordinador "in
loco".
Los Lineamenta de la Asamblea Especial fueron publicados el
13 de marzo de 1993, dando comienzo a la fase de oración y de
reflexión sobre el tema sinodal por parte de las diócesis locales y
de los diversos organismos eclesiales en el Líbano, período que se
prolongó hasta el 1 de Noviembre de 1994. Las respuestas a los
Lineamenta fueron incorporadas al Instrumentum laboris,
documento de trabajo de la Asamblea Especial, que sirvió como punto
de referencia durante la Asamblea sinodal. El 12 de diciembre fue
distribuida a los padres sinodales una versión con notas del Código
de los Cánones de las Iglesias Orientales, publicado con el auspicio
del Pontificio Consejo para la Interpretación de los Textos
Legislativos.
La Exhortación Apostólica post-sinodal Una esperanza nueva
para el Líbano ("Una esperanza nueva para Líbano")
fue publicada el 10 de mayo de 1997, con ocasión de la visita del
Santo Padre al Líbano para la fase de celebración de la Asamblea
Especial. Una traducción árabe del documento, preparada por la
Asamblea de los Patriarcas y de los Obispos del Líbano (A.P.E.C.L.),
fue publicada sucesivamente en 1998. El Consejo post-sinodal, fruto
de esta asamblea especial, continúa a reunirse para evaluar el
impacto y la aplicación de la Exhortación Apostólica post-sinodal en
el Líbano. En el a o 2003 fue preparado un informe sobre este
argumento, el cual fue enviado a toda la jerarquía eclesiástica del
Líbano, a los Superiores de los Dicasterios de la Curia Romana, a
los Patriarcas, a los Arzobispos y Metropolitanos de las Iglesias
Orientales sui iuris, a los Presidentes de las Conferencias
Episcopales en todo el mundo y a otros organismos interesados. Desde
ese momento, el Consejo Especial se ha reunido periódicamente para
evaluar la situación del Líbano.
16. Asamblea Especial para América
Sesiones: 16 de noviembre - 12 de diciembre de 1997
Padres sinodales: 233
Tema: "Encuentro con Jesucristo vivo, camino para la conversión, la
comunión y la solidaridad en América"
En la Carta Apostólica Tertio millennio adveniente, el Santo
Padre ha expresado su deseo de continuar el movimiento sinodal a
nivel continental, empezando con las Asambleas Especiales para
Europa (1991) y para África (1994) y de convocar asambleas sinodales
especiales, incluyendo la Asamblea Especial para América, como parte
del programa que conducirá a la celebración del Gran Jubileo del A o
2000. El 12 de junio de 1995 fue nombrado un Consejo pre-sinodal
para colaborar en la preparación de la Asamblea Especial. Con su
asistencia, los Lineamenta fueron publicados el 3 de
septiembre de 1996 y el Instrumentum laboris el 10 de
septiembre de 1997.
Durante la asamblea, los Padres sinodales examinaron los diversos
aspectos de la vida eclesial y de la sociedad en el continente
americano y buscaron los mejores caminos y medios para dar la
posibilidad al pueblo de América de encontrarse con Jesucristo. Con
este fin, debatieron acerca de la relación entre el Evangelio y la
cultura y sobre los importantes conceptos de conversión, comunión y
solidaridad para responder a los grandes desafíos de la sociedad
contemporánea en el continente. Al término de la Asamblea Especial
los Padres sinodales publicaron el habitual Nuntius o
"Mensaje al Pueblo de Dios".
Un Consejo post-sinodal, elegido durante la asamblea se reunió en
varias ocasiones para evaluar los resultados del Sínodo y asistir al
Santo Padre en la redacción de la Exhortación Apostólica
post-sinodal Ecclesia in América del 22 de enero de 1999,
promulgada por el Santo Padre el 23 de enero de 1999, durante la
fase de celebración de la Asamblea Especial en Ciudad de México. Al
día siguiente, muchos participantes sinodales provenientes de todo
el continente han participado en la liturgia eucarística celebrada
en el Santuario de Nuestra Se ora de Guadalupe.
Luego, el Consejo post-sinodal, elegido durante la asamblea, tuvo
varios encuentros para la supervisión de la aplicación del documento
y para estimular a los Obispos con sus iniciativas en el continente
en respuesta al documento post-sinodal. En el a o 2002, fue
preparado un Informe sobre este argumento, que fue enviado a
los miembros de la jerarquía eclesiástica en América, a los
Superiores de los Dicasterios de la Curia Romana, a los Patriarcas,
a los Arzobispos Mayores y Metropolitanos de las Iglesias Orientales
sui iuris, a los Presidentes de las Conferencias Episcopales
de todo el mundo y a otros organismos interesados. El Consejo
Especial se reúne periódicamente para continuar las discusiones
sobre cuestiones prioritarias del continente ilustradas en el
Informe.
17. Asamblea Especial para Asia
Sesiones: 19 de abril - 14 de mayo de 1998
Padres sinodales: 191
Tema: "Jesucristo el Salvador y su misión de amor y de servicio en
Asia: ‘Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia’
(Jn. 10, 10)"
En la Carta Apostólica Tertio millenio adveniente, el Santo
Padre anunció su intención de convocar asambleas sinodales
especiales a nivel continental como parte del programa de
preparación del Gran Jubileo del a o 2000. El 10 de septiembre de
1995, el Santo Padre ha constituido un Consejo pre-sinodal para la
Asamblea Especial para Asia, formado principalmente por cardenales,
arzobispos y obispos de Asia. Una de sus tareas fue la de asistir a
la Secretaría General en la redacción de los Lineamenta,
difundidos el 3 de septiembre de 1996, y del Instrumentum laboris,
publicado el 13 de febrero de 1998.
Durante la Asamblea Especial los Padres sinodales, teniendo en
consideración el hecho de que la Iglesia es una peque a pero vivaz
grey en el continente asiático, donde están presentes las Grandes
Religiones del Mundo, concentraron su atención en la unicidad de la
persona de Jesús el Salvador y sobre su don de vida abundante en el
contexto del plan de la Iglesia de una nueva evangelización. Se
dedicó una atención especial al modo con el que la Iglesia, en un
plan pastoral concreto, puede continuar la misión del Se or de amor
y servicio en Asia. Al final, los Padres sinodales publicaron un
Nuntius o Mensaje al Pueblo de Dios en el que se tratan
diversos puntos del tema sinodal.
Como resultado de la asamblea sinodal fue constituido un Consejo
post-sinodal. Habiéndose reunido en diversas ocasiones, este consejo
ofreció su asistencia en el estudio de las recomendaciones
propuestas por la asamblea especial y colaboró en la redacción de la
Exhortation Apostólica post-sinodal Ecclesia in Asia,
firmada por el Santo Padre el 6 de noviembre de 1999 en al Catedral
del Sagrado Corazón, durante la fase celebrativa del 5 al 8 de
noviembre 1999 en Nueva Delhi, en la India. Después, el Consejo
post-sinodal se ha reunido periódicamente para valorar la
distribución y aplicación del documento en la Iglesia en Asia. En el
a o 2002, fue preparado un Informe sobre el argumento, que
fue enviado a la jerarquía eclesiástica en el Continente asiático, a
los Superiores de los Dicasterios de la Curia Romana, a los
Patriarcas, a los Arzobispos Mayores y Metropolitanos de las
Iglesias Orientales sui iuris, a los Presidentes de las
Conferencias Episcopales y a otros organismos interesados.
El Consejo Especial se sigue reuniendo periódicamente para proseguir
con la discusión sobre las cuestiones prioritarias del Continente
propuestas en el Informe.
18. Asamblea Especial para Oceanía
Sesiones: 22 de noviembre - 12 de diciembre de 1998
Padres sinodales: 117
Tema: "Jesucristo y los pueblos de Oceanía: siguiendo su camino,
proclamando su verdad y viviendo su vida"
La Asamblea Especial para Oceanía ha sido la tercera asamblea
sinodal continental o regional de la relación anunciada por el Santo
Padre con la carta apostólica Tertio millennio adveniente,
como parte de la preparación al Gran Jubileo del A o 2000. El 7 de
junio de 1996, el Santo Padre nombró el Consejo pre-sinodal
constituido principalmente por los Obispos de Oceanía. En una serie
de encuentros que tuvieron lugar en Roma y Wellington, (Nueva
Zelandia), el Consejo ofreció su asistencia en la redacción de los
Lineamenta, estableció criterios para la participación y
colaboró en la redacción del Instrumentum laboris.
Una característica peculiar de esta Asamblea Sinodal fue que todos
los Obispos de la región participaban como miembros ex officio.
Para reducir las dificultades del viaje y limitar la ausencia de los
Obispos de sus Iglesias locales, se tomaron las medidas necesarias
para que las visitas ad limina se hicieran en concomitancia
con la Asamblea Especial. A pesar de las grandes diferencias entre
las varias situaciones pastorales de la región, durante los trabajos
sinodales se observaron muchas preocupaciones comunes como la
inculturación del Evangelio, la nueva atención hacia la catequesis y
la formación, la revitalización de la fe de los creyentes, la
atención pastoral de la juventud, emigrantes y nativos, etc., todo
ello convergente hacia la persona de Cristo, el camino, la verdad y
la vida.
El 11 de diciembre de 1998 se estableció un Consejo post-sinodal,
con tres miembros de nómina pontificia. El Consejo tuvo varios
encuentros donde se discutieron los resultados de la Asamblea
Especial y se ofreció asistencia en la redacción, por parte del
Santo Padre, de la Exhortación Apostólica post-sinodal
Ecclesia in Oceanía. Dicho documento fue promulgado el 22 de
noviembre de 2001, en una importante e histórica ceremonia en el
Vaticano, durante la cual el documento fue simultáneamente
transmitido a través de internet a todas las diócesis de la
región. Ecclesia in Oceanía es el primer documento
papal promulgado a través de internet en la era del
computer.
En el a o 2003 el Consejo Post-sinodal se reunió para iniciar el
proceso de examen del impacto y aplicación de la Ecclesia in
Oceanía en la región que ha elaborado un informe ya enviado
a los Obispos de Oceanía y compartido con la Iglesia universal en el
2006. En la reunión de febrero 2000, los miembros del Consejo
tomaron la decisión de realizar su próximo encuentro en Australia,
en concomitancia con la Asamblea Plenaria de la Federación de las
Conferencias Episcopales de Oceanía que se realizará en mayo del
2010.
19. II Asamblea Especial para Europa
Sesiones: 1-23 de octubre de 1999
Padres sinodales: 117
Tema: "Jesucristo viviente en su Iglesia, fuente de esperanza para
Europa"
La Segunda Asamblea Especial para Europa es la última de la serie de
Asambleas Sinodales continentales convocadas por el Santo Padre en
su Carta Apostólica Tertio millenio adveniente como parte de
la preparación al Gran Jubileo del A o 2000. Aunque la Primera
Asamblea Especial para Europa tuvo lugar hace menos de una década,
en 1991, nuevas situaciones sociales y culturales, presentes en el
continente tras los cambios políticos ocurridos en el Este, han
creado desafíos pastorales que han hecho que fuera especialmente
oportuno convocar una Segunda Asamblea Especial para Europa.
El 9 de febrero de 1997 el Santo Padre nombró el Consejo pre-sinodal
para colaborar en la preparación de esta Asamblea Sinodal. Este
Consejo, con la asistencia de teólogos europeos y del personal de la
Secretaría General, publicó los Lineamenta (primavera de
1998) y el Instrumentum laboris (21 de junio de 1999) de la
Asamblea Especial.
Durante la Segunda Asamblea Especial, los padres sinodales prestaron
atención a las diversas realidades de la Iglesia en Europa y al
particular momento histórico en relación proyecto de unificación del
continente. El tema de Jesucristo, viviente en su Iglesia, dominó la
discusión sinodal sobre las raíces culturales del continente y, al
mismo tiempo, constituyó una fuente de esperanza en la construcción
de una nueva Europa sobre el fundamento de la fe.
El Consejo post-sinodal, elegido durante la asamblea, se ha reunido
en varias ocasiones para analizar los resultados del Sínodo y para
ofrecer su colaboración en la redacción del Santo Padre de la
Exhortación post-sinodal Ecclesia in Europa, promulgada
en el Vaticano el 28 de junio de 2003, durante las primeras Vísperas
de la solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo.
Posteriormente, el Consejo post-sinodal se reunió para evaluar el
impacto y la aplicación de Ecclesia in Europa en el
continente, habiendo elaborado un cuestionario que se envió a las
Conferencias Episcopales y a las organizaciones continentales en
Europa. Las respuestas a dicho cuestionario han sido utilizadas para
evaluar algunos aspectos de la misión de la Iglesia en Europa.
20. X Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 30 de septiembre - 27 de octubre de 2001
Padres sinodales: 247
Tema: "El Obispo: servidor del Evangelio de Jesucristo para la
esperanza del mundo"
Para preparar la X Asamblea General Ordinaria, el IX Consejo
Ordinario de la Secretaría General se ha reunido periódicamente para
participar en el proceso de consulta que definió el tema sinodal y
colaborar en la redacción de los Lineamenta, enviados el 16
de junio 1998 a los obispos del mundo y a quienes normalmente se
contactan para respuestas oficiales. Estas respuestas han sido
analizadas e sucesivamente tomadas en consideración durante el
trabajo del Consejo para redactar el Instrumentum laboris,
que se hizo público el 1 de junio del 2001.
Durante la asamblea sinodal, los padres sinodales ha concentrado su
reflexión en la persona y el papel del obispo en su diócesis en el
inicio del Tercer Milenio.
El 26 de octubre de 2001, la asamblea sinodal eligió los miembros
del X Consejo Ordinario de la Secretaría General, a quienes el Santo
Padre agregó otros tres miembros nombrados por él designados. En las
siguientes reuniones, este Consejo analizó el material que resultó
del proceso sinodal, especialmente las Propuestas, para ofrecer una
adecuada colaboración al Santo Padre en su redacción de la
Exhortación Apostólica post-sinodal Pastores gregis.
Dicho documento fue promulgado el 16 de octubre de 2003, en
coincidencia con el vigésimo quinto aniversario de la elección del
Sumo Pontífice.
21. XI Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 2 - 23 de octubre de 2005
Padres sinodales: 258
Tema: "La Eucaristía: fuente y cumbre de la vida y de la misión de
la Iglesia"
El 29 de noviembre, tomando en consideración la opinión de los
miembros del X Consejo Ordinario de la Secretaría General del Sínodo
de los Obispos, basada a su vez en la consulta a las Conferencias
Episcopales de todo el mundo y a otros organismo interesados, el
Papa Juan Pablo II decidió convocar la Undécima Asamblea General
Ordinaria para tratar el tema de la Eucaristía. Merece una especial
atención el hecho de que la decisión del Papa tuvo lugar poco tiempo
después de la publicación de su encíclica sobre el mismo argumento.
Esta asamblea sinodal fue convocada para presentar al Santo Padre la
reflexión pastoral de los obispos de todo el mundo sobre un tema de
vital importancia en la vida y la misión de la Iglesia.
Los Lineamenta, elaborados por el X Consejo Ordinario de la
Secretaría General con la asistencia de teólogos, fueron enviados el
31 de marzo de 2004 a las Conferencias Episcopales, a las Iglesias
Orientales sui iuris, a los Superiores de los Dicasterios de
la Curia Romana, a la Unión de los Superiores Generales y a otros
organismos competentes. Durante una asamblea sucesiva, el Consejo ha
analizado las respuestas a las preguntas de los Lineamenta y,
nuevamente con la ayuda de los expertos, ha redactado la
Instrumentum Laboris, que fue publicado el 7de julio de 2005.
Luego de esta elección, el Papa Benedicto XVI confirmó las fechas de
la asamblea sinodal y, al mismo tiempo, aprobó las siguientes
innovaciones de las actividades sinodales: la reducción de la
duración de la asamblea sinodal a tres semanas, una hora para la
discusión libre, la duración de las intervenciones luego de la
conclusión de las sesiones plenarias de la tarde, el voto
electrónico de los miembros - además de la acostumbrada votación por
escrito - en las
Propuestas o recomendaciones
sinodales, y la publicación pro hoc vice de la traducción
italiana de las Propuestas.
Una sesión especial se llevó a cabo para conmemorar el 40
aniversario de la institución del Sínodo de los Obispos, durante la
cual varios Padres sinodales hablaron sobre los aspectos teológicos,
jurídicos e históricos del Sínodo. Posteriormente, estas
presentaciones, junto al material de referencia de las asambleas
sinodales, fue publicado en el libro que lleva por título: Il
Sínodo de los Obispos: 40 A os de Historia editado por la
Universidad Lateranense.
La documentación oficial producido por la asamblea sinodal incluyó
el Mensaje al Pueblo de Dios (Nuntius), elaborado
durante la asamblea y aprobado por los Padres sinodales, así como la
Exhortación Apostólica post-sinodal Sacramentum Caritatis
del Santo Padre del 22 de febrero 2007.
22. XII Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 5 al 26 de octubre de 2008
Padres sinodales: 253
Tema: "La palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia"
El 6 de octubre 2006, el Papa Benedicto XVI anunció su decisión de
convocar la Décimo segunda Asamblea General Ordinaria para abordar
el tema La palabra de Dios en la vida y en la misión de la
Iglesia. El Sínodo de la Palabra de Dios quiso dar continuidad
al precedente Sínodo sobre la Eucaristía del a o 2005 y, de esta
manera, resaltar la relación intrínseca entre la Eucaristía y la
Palabra de Dios para la vida y la misión de la Iglesia.
En su fase preparatoria, los miembros del Consejo, con la asistencia
de los expertos, redactaron los Lineamenta, publicados el 27
de abril 2007, con las líneas directivas preliminares sobre el tema,
que contienen además un conjunto de argumentos para la discusión y
oración a nivel local. En los encuentros posteriores del Consejo se
analizaron las respuestas a los argumentos tratados en los
Lineamenta, presentados a la Secretaría General, junto a las
observaciones de grupos e individuos y, se redactó el
Instrumentum laboris, que fue dado a conocer el 12 de junio de
2008.
Esta Asamblea sinodal fue la primera a realizarse luego de haber
sido sometido a revisión el Ordo Synodi Episcoporum, aprobado
por el Santo Padre el 29 de septiembre de 2006, acogiendo el consejo
de la Secretaria General del Sínodo de los Obispos sobre la
oportunidad de actualizar los estatutos, para adecuarlos al
Código de derecho canónico y al Código de cánones de las
Iglesias Orientales.
Un rasgo distintivo de esta Asamblea sinodal fue su desarrollo
coincidente con la celebración del A o Paulino, cuyo inicio fue el
29 de junio de 2008. Para conmemorar tal ocasión, la liturgia de
apertura del Sínodo será celebrada en la Basílica Papal de San Pablo
Extramuros. Al mismo tiempo, dado el argumento que se discutía, un
Rabino fue invitado por primera vez para dialogar con los Padres
sinodales y con los participantes. Igualmente, a la Asamblea sinodal
asistió por primera vez Su Eminencia, Bartolomé I, Patriarca
ecuménico de Constantinopla, quien se dirigió a los participantes
sinodales durante la celebración de la Vísperas en la Capilla
Sixtina.
Del mismo modo, durante la Décimo primera Asamblea General
Ordinaria, las 55 Proposiciones elaboradas colegialmente por los
Padres sinodales, fueron anunciadas al público pro hoc vice en una
traducción italiana. Durante la sesión conclusiva del Sínodo, los
miembros anunciaron también el Mensaje al Pueblo de Dios (Nuntius).
Actualmente la Iglesia espera ardorosamente la publicación de la
Exhortación Apostólica Post Sinodal del Santo Padre que presentará
la riqueza de la reflexión y discusión, no sólo en la Asamblea
sinodal sino también durante la realización misma de la actividad
del Sínodo.
23. II Asamblea Especial para África
Sesiones: 4 al 25 de octubre de 2009
Padres sinodales: 244
Tema: "La Iglesia en África al servicio de la reconciliación, la
justicia y la paz. ‘Vosotros sois la sal de la tierra … Vosotros
sois la luz del mundo’ (Mt. 5, 13-14)"
El 13 de noviembre 2004, durante el Simposio de los Obispos de
África y Europa, realizado en Roma, el Papa Juan Pablo II, "acogió
la voluntad del Consejo especial para África" y, respondiendo a "la
esperanza de los pastores africanos", anunció la convocación de la
Segunda Asamblea especial para África. En la Audiencia semanal del
22 de junio de 2005, el Santo Padre, Papa Benedicto XVI volvió a
confirmar esta decisión.
Después del anuncio inicial de una II Asamblea Especial y en
colaboración con el Consejo Especial para África, el Santo Padre,
Papa Benedicto XVI , formuló el tema sinodal: "La Iglesia en África
al servicio de la reconciliación, la justicia y la paz. ‘Vosotros
sois la sal de la tierra … Vosotros sois la luz del mundo’ (Mt. 5,
13-14)". Con la ayuda de especialistas, el Consejo elaboró los
Lineamenta, que presentan el tema y contienen un conjunto de
argumentos para la discusión y la oración a nivel local y fueron
dados a conocer el 27 de junio 2006.
Las respuestas al cuestionario han sido luego enviadas a la
Secretaría General para ser utilizadas en la elaboración del
Instrumentum laboris, el documento que contiene el programa de
la Asamblea sinodal. El Santo Padre, Papa Benedicto XVI, entregó
personalmente el documento el 19 de marzo de 2009 a los presidentes
de las Conferencias episcopales de África, durante su Visita
apostólica en Camerún y Angola.
Dada la naturaleza continental de la Asamblea y para asegurar la
máxima participación de los miembros, el Consejo especial para
África elaboró criterios especiales para dicha participación, que
después de haber recibido la aprobación papal, fueron utilizados por
las Conferencias episcopales en África para elegir a los miembros
para la Asamblea especial, además de aquellos que participarían en
función de su cargo y por nómina papal.
En el curso de la Segunda Asamblea Especial, los padres sinodales
dirigieron su atención a las distintas realidades en la Iglesia en
el continente africano, en especial a la reconciliación, la justicia
y la paz para que la Iglesia pueda responder a su misión de ser "la
sal de la tierra y la luz del mundo" en los ámbitos social, cultural
y religioso. A través de su ministerio de reconciliación, la Iglesia
está llamada a establecer la paz y fomentar la justicia y contribuir
de esta manera a la promoción y desarrollo de todas las poblaciones
en África. La primera asamblea sinodal, haciendo un llamado a la
Iglesia en el continente para que renueve el dinamismo y la
esperanza, llegó a ser conocida como el Sínodo de la Resurrección y
la Esperanza; por la centralidad que otorga a la misión de la
Iglesia, la segunda es llamada cada vez más a menudo el Sínodo del
Nuevo Pentecostés.
La Asamblea sinodal aprobó el Mensaje final, que fue a la vez
un llamamiento y una fuente de aliento para la misión de la Iglesia
en África, y 57 Propositiones o Propuestas para ser
presentadas al Santo Padre, en las cuales los padres sinodales se
habían propuesto tratar pastoralmente las distintas cuestiones
discutidas durante la asamblea. El Consejo Postsinodal, elegido
durante la Asamblea, ha realizado varios encuentros para analizar el
resultado del Sínodo y contribuir a la redacción de la Exhortación
Apostólica Postsinodal del Santo Padre.
[00006-04.01] [NNNNN] [Texto original: inglés]
LA CAPILLA
DEL SÍNODO
El proyecto y decoración de la capilla del Sínodo se propone
comunicar y celebrar los conceptos teológicos de comunión y
colegialidad que son la base del Sínodo de los Obispos reunidos en
asamblea, cum Pedro y sub Pedro. Por lo tanto, el colegio
episcopal está representado ampliamente en el proyecto y decoración
artística de la capilla, inspirándose, de manera especial, en dos
pasajes bíblicos fundamentales, los Hechos de los Apóstoles, 2,1-4 y
San Juan 20,19-29, que tratan ambos del descenso del Espíritu Santo
sobre los Apóstoles reunidos.
Aunque la Iglesia fue engendrada místicamente con la crucifixión de
Cristo, naciendo, según San Agustín, como la nueva Eva del costado
del Nuevo Adán, nos ha ense ado coherentemente que la primera venida
de la propia Iglesia en el mundo se realizó en el día de
Pentecostés, cuando el Espíritu Santo descendió bajo forma de
lenguas de fuego sobre los apóstoles, reunidos con María, Madre de
Jesús, en la Habitación Superior o Cenáculo. Puesto que éste es un
acontecimiento especialmente importante en la vida del colegio
episcopal como grupo, y por ende, de la Iglesia, el proyecto de la
capilla desea recrear visualmente la experiencia de Pentecostés (cf.
Hch 2:1-4).
La vidriera historiada oval del techo representa el Espíritu
Santo bajo forma de paloma sobre un fondo dorado triangular che
evoca la Santísima Trinidad, fuente de comunión en el episcopado y
en la Iglesia en su conjunto. El efecto creado por el cristal de
varias tonalidades, rojo, amarillo y anaranjado, subraya el descenso
del Espíritu bajo forma de lenguas de fuego que convierte a los
apóstoles en elocuentes testigos de Cristo. La luz y el calor, como
propiedades del fuego, representan también la iluminación
(sabiduría) y la fuerza (celo), elementos que caracterizan la misión
de Pedro y los apóstoles. El Espíritu Santo sigue siendo la fuerza
dinámica de la misión pastoral del Papa y del Colegio Episcopal,
especialmente durante la celebración del Sínodo.
Según el testimonio bíblico, el Cenáculo o Habitación Superior, es
decir, el lugar de la llegada del Espíritu Santo, como hemos visto
más arriba, fue también la habitación en la cual Jesús celebró la
cena de Pascua durante la cual instituyó los Sacramentos del
Sacerdocio y la Eucaristía. El escenario del Cenáculo se convierte
de esta forma en un símbolo no sólo de la dignidad episcopal
compartida sino también del principio de su unidad. Estos conceptos
de comunión y colegialidad están expresados en los objetos
dispuestos justo debajo de la vidriera que representa el Espíritu
Santo: un reclinatorio central evoca al Santo Padre, Sucesor
de San Pedro, rodeado por bancos y reclinatorios che
simbolizan a losrestantes once apóstoles. La disposición ovalada de
las sillas, en lugar de la habitual alineación consecutiva de bancos
y sillas, comenzando desde la entrada y continuando hacia el frente
de la capilla, ayuda a subrayar la acción unitaria del colegio
reunido "en y alrededor de Pedro". Al mismo tiempo, todos -incluido
el observador- son atraídos hacia el tabernáculo y el altar para
encontrar al Cristo místico presente en la Eucaristía, el cual,
cuando se apareció durante la Pascua al Colegio Episcopal, como nos
recuerda San Juan, estaba en medio del colegio mientras "insuflaba"
o transmitía su Espíritu Santo (cfr. Juan, 20, 19:29), otorgándoles
la autoridad y el poder de Obispos. Las dos estatuas de bronce de
San Pedro y San Pablo, colocadas en los dos nichos al fondo de la
Capilla, simbolizan la universalidad de la Iglesia y la vocación del
episcopado.
Este mismo tema está subrayado por la decoración de la puerta
vidriera ubicada en la entrada de la Capilla: una mitra central
con las llaves apostólicas aludiendo a Pedro, rodeada por once
mitras que anuncian el tema de la Capilla. Las mitras se encuentran
reunidas en un círculo que subraya su unidad colegial por medio del
don de la Comunión Trinitaria.Siguiendo con el tema de la
colegialidad y de la comunión del Colegio Apostólico, el altar
recuerda la proa de una barca levantando olas. El Nuevo Testamento
contiene muchos pasajes donde la barca constituye el marco de
experiencias significativas para los apóstoles como grupo o colegio.
- Cuando Jesús aplaca el mar y los vientos, los Apóstoles, reunidos
a bordo de una embarcación, reciben por primera vez la revelación de
que Jesús es algo más que un simple hombre. Ellos se asombran:
"¿Quién es éste, que hasta los vientos y el mar le obedecen?" (cfr.
Mt, 8, 23:27; Lc 8, 22:25, Mc 4, 37:41).
- Jesús hace subir a los Apóstoles a una barca, para encontrarse a
solas con ellos, a fin de adiestrarlos (Mc, 6, 32).
- Después de la multiplicación de los panes, Jesús hizo que los
Apóstoles atravesaran el mar de Galilea en una barca. Aunque pasa la
noche rezando en la colina, el Se or nunca pierde de vista a los
Apóstoles. Al levantarse una tempestad, Jesús se dirige hacia ellos
caminando sobre las aguas y diciendo: "Soy yo, no temáis". Una vez
en el barco, éste alcanza la orilla en seguida, mientras los
Apóstoles se quedan perplejos porque - como cuenta Marco - no han
entendido el significado de la multiplicación de los panes (cfr, Jn
6, 16:21; Mt 14, 22:27; Mc 6, 45).
La barca tiene un significado especial no sólo para el
Colegio Apostólico, sino también para la persona de Pedro.
- En la serie de apariciones pascuales, desde la barca de San Pedro
los Apóstoles (Pedro, Santiago, Juan, Tomás, Bartolomé y otros dos),
después de pescar una cantidad enorme de peces, reconocen al Cristo
Resucitado en la orilla. (cfr. Jn, 21, 1:8).
- Jesús predica desde una barca, supuestamente la de Pedro, delante
de la multitud reunida en la orilla (cfr. Mt. 13, 2; Mc 3, 9; 4:1).
- La fe de Pedro es confirmada por Cristo, ante los Apóstoles,
después de que Cristo le manda ir hacia él caminando sobre las
aguas. Tras este acontecimiento, los Apóstoles adoran al Se or y
exclaman: "¡Verdaderamente, eres Hijo de Dios!" (Mt 14, 28:33).
- En otro episodio sucesivo a la Resurrección, desde la barca de
Pedro los Apóstoles, solicitados por Jesús, calan sus redes y hacen
una pesca milagrosa. Y entonces Pedro es el que lleva hacia la
orilla las redes llenas de peces (cfr. Jn, 21, 4:11), símbolo de la
Iglesia.
Además de las asociaciones arriba mencionadas, la barca también
tiene un significado eucarístico en lo que ata e el Colegio
Apostólico, y, por ende, valora el uso de este símbolo como base del
altar que custodia el Santísimo Sacramento.
- Después de la multiplicación de los panes, Jesús se encamina con
sus Apóstoles a bordo de una barca, y pronuncia su sermón "sobre la
levadura de los Fariseos" (Mt 16, 5:12; Mc 8; 14).
- Una referencia bíblica a la Eucaristía, especialmente
significativa, se encuentra en el Evangelio de San Marcos. Después
de la multiplicación de los panes y de los peces, que prefigura la
Eucaristía, las Escrituras dicen que los Apóstoles no se llevaron
consigo más que "un pan" (cfr. Mc 8, 14). Esto significa que Jesús
es ese "único pan", hecho de Pan celestial. En esta ocasión, Jesús
intenta hacerles decir cuál es el significado del milagro de los
panes, así como el de Sus palabras y Sus ense anzas sobre la
Eucaristía en ese acontecimiento milagroso.
La barca también se utiliza como símbolo de toda la Iglesia,
frecuentemente definida como la "Barca de Pedro". En este sentido,
la crucifixión completa adecuadamente el mástil del humilde
barco de pesca de Pedro. El movimiento de la escultura, incluido el
de los tejidos, similares a un sudario, que se encuentran en la
parte posterior -una alusión al sudario y a la Resurrección-
representa una nueva asociación con la obra del Espíritu Santo, que
proporciona el "viento" para las velas de la Barca de Pedro, viento
que empuja siempre a la Iglesia hacia el Se or, en cumplimiento de
la promesa.
El sencillo tabernáculo de bronce lleva incluidos las espigas
de trigo y los racimos de uva para la Eucaristía. Los peces, que
aluden a Pedro como pescador y a la misión de los apóstoles como
"pescadores de hombres", (Mt. 4:19, Mc. 1: 17) se hallan también en
el tabernáculo, junto a unos candelabros y una lámpara votiva. El
pez es también el símbolo antiguo de Cristo, tomado de la palabra
griega É×ÈÕÓ, que significa pez, como acrónimo de la frase:
"Jesucristo, Hijo de Dios Salvador".
Las Estaciones de la Cruz, realizadas en nácar en Palestina,
recuerdan el seguimiento de Cristo, la vocación que los Obispos
comparten con todos los Cristianos en la Iglesia.
La estatua de María, dedicada a Nuestra Se ora de la
Esperanza, evoca la presencia de la Virgen entre los apóstoles
reunidos en oración en el Cenáculo. Ella extiende su mano
maravillada ante el prodigio de la gracia de Dios, para recibir la
llama del amor del Espíritu Santo y permitir así que dé frutos. Como
verdadera doncella y sierva del Se or y Su Evangelio e imagen de la
Iglesia que engendra místicamente a sus hijos, María es la Madre de
los Apóstoles y sus sucesores. De hecho, los Apóstoles, reunidos
alrededor de María en la Habitación Superior, la miran como si
miraran dentro de un espejo, un espejo en el cual ellos mismos se
ven como Iglesia, la "Esposa de Cristo".
ORACIÓN PARA LA ASAMBLEA ESPECIAL PARA ORIENTE MEDIO DEL SÍNODO DE
LOS OBISPOS
Al aproximarse la Asamblea Especial para Oriente Medio del Sínodo de
los Obispos, la página web www.abouna.org, en colaboración con todos
los medios de comunicación católicos en Oriente y en el mundo,
invita a intensificar la oración por el buen éxito de este
acontecimiento histórico, fundamental para los cristianos de Oriente
y que se lleva a cabo por primera vez en la historia de la Iglesia.
Con el objetivo de ayudar a los fieles a unirse en una oración
común, el Padre Rifaat Badr, sacerdote del Patriarcado de Jerusalén
de los Latinos, jefe redactor de Abouna.org, ha escrito la siguiente
oración por el éxito de los trabajos sinodales, tanto en su fase de
preparación como en la de implementación de sus recomendaciones y
decisiones. Esta oración se inspira en los Lineamenta y en el
Instrumentum Laboris, documentos de trabajo que Su Santidad Papa
Benedicto XVI presentó con ocasión de su visita apostólica a Chipre
en junio de 2010, y cuyos temas centrales son la vida de fe, la
comunión y el testimonio
Padre Celestial,
que amas al ser humano, Creador del cielo y de la tierra,
Tú deseaste la encarnación de tu Hijo Jesucristo, nuestro Redentor y
Salvador,
para que naciera en el cumplimiento del tiempo, en nuestra tierra
bendecida,
de la Virgen María, y por el poder del Espíritu Santo.
El sucesor de San Pedro, Papa Benedicto XVI ha deseado invitar a Tu
pueblo,
pastores y fieles,
al Sínodo Especial para la Iglesia Católica de Oriente Medio.
Camina con nosotros, Se or, y bendícenos,
guíanos en este camino de fe,
inspíranos para que apreciemos los grandes tesoros que el Este ha
recibido de Ti,
transformandose así en el punto de encuentro de religiones,
el centro del diálogo de las civilizaciones humanas.
Buen Pastor,
Tú nos llamas a ser Tus discípulos aquí y ahora,haz de nosotros una
Iglesia consciente de su identidad,
que profundiza su fe en Ti como Se or y Maestro,
que vivifique la comunión entre sus miembros y entre las diferentes
Iglesias
para que sea testimonio, individualmente y como institución, de tu
Evangelio y tu Resurrección
a través de nuestras iglesias, nuestras sociedades y del mundo
entero.
Príncipe de Paz,
nuestra tierra tiene sed de protección y bienestar,
difunde tu paz y tu amparo en nuestros corazones y entre las
naciones,
haz que el diálogo sea fértil y las cooperaciones fructíferas entre
los fieles de las religiones.
Se or de Esperanza,
condúcenos a través del sufrimiento de nuestro tiempo presente
para que podamos vivir el amor, profundizar la fe y alcanzar la
esperanza
fortalecidos por la Eucaristía y,mediante la intercesión de nuestra
Madre María,
elévanos a la gloria de nuestro Padre Amoroso, del Hijo nuestro
Salvador y del Espíritu Consolador.
Ahora y siempre.
Amén.
[00015-04.06] [NNNNN] [Texto original: plurilingüe]
AVISOS
- RUEDA DE PRENSA
- "BRIEFING"
- "POOLS"
- BOLETÍN SYNODUS
EPISCOPORUM
-
PLATAFORMA MULTIMEDIA DE LA RADIO VATICANO
- COBERTURA TELEVISIVA
EN DIRECTO
- BOLETÍN TELEFÓNICO
-
HORARIO DE APERTURA DE LA OFICINA DE PRENSA DE LA SANTA SEDE
RUEDA DE PRENSA
La primera Rueda de Prensa sobre los trabajos sinodales (con
traducción simultánea en italiano, inglés, francés y árabe) tendrá
lugar en el Aula Juan Pablo II de la Oficina de Prensa de la Santa
Sede, el lunes 11 de octubre de 2010 a las 12:45,
aproximadamente (tras la Relación anterior a la discusión) .
Intervendrán:
- S. B. Antonios NAGUIB, Patriarca de Alejandría de los Coptos
(REPÚBLICA ÁRABE DE EGIPTO), Relator General
- S. E. R. Mons. Antoine AUDO, S.I., Obispo de Alep de los Caldeos
(SIRIA), Vicepresidente de la Comisión para la Información
- Rev. P. Federico LOMBARDI, Director de la Oficina de Prensa de la
Santa Sede, Secretario Ex-oficio de la Comisión para la Información
(CIUDAD DEL VATICANO)
Se ruega a los operadores audiovisuales (cámaras y técnicos) y a los
fotógrafos que se dirijan al Pontificio Consejo para las
Comunicaciones Sociales para el permiso de acceso.
Los nombres de los participantes se comunicarán lo antes posible.
Las próximas ruedas de prensa tendrán lugar:
- Lunes 18 de octubre de 2010 (tras la Relación posterior a la
discusión)
- Sábado 23 de octubre de 2010 (tras el Mensaje y la Lista
final de las propuestas)
"BRIEFING"
Para una información más eficaz sobre los trabajos sinodales se han
organizado 4 grupos lingüísticos para los periodistas acreditados.
A continuación se detallan el lugar del "briefing" y el nombre del
Responsable de Prensa para cada grupo lingüístico:
Grupo lingüístico italiano
Responsable: Rev. Mons. Giorgio COSTANTINO
Lugar: Sala de periodistas, Oficina de Prensa de la Santa Sede
Grupo lingüístico inglés
Responsable: Dr. Tracey Alicia McCLURE
Lugar: Aula Juan Pablo II, Oficina de Prensa de la Santa Sede
Grupo lingüístico francés
Responsable: Sra. Romilda FERRAUTO
Lugar: Sala "Blu" 1er Piso, Oficina de Prensa de la Santa
Sede
Grupo lingüístico árabe
Responsable: Rev. P. Jean MOUHANNA, O.M.M.
Lugar: Sala de telecomunicaciones, Oficina de Prensa de la Santa
Sede
Los siguientes días está previsto un "briefing" de los Responsables
de Prensa a las 13:10, aproximadamente:
- Martes 12 de octubre de 2010
- Miércoles 13 de octubre de 2010
- Jueves 14 de octubre de 2010
- Viernes 15 de octubre de 2010
- Sábado 16 de octubre de 2010
- Martes 19 de octubre de 2010
- Jueves 21 de octubre de 2010
- Viernes 22 de octubre de 2010
En algunas ocasiones a los responsables de prensa les acompa ará un
Padre sinodal o un Experto.
Los nombres de los participantes y los eventuales cambios de fechas
y horarios se comunicarán lo antes posible.
"POOLS"
Los siguientes días habrá "pools" de periodistas acreditados para
acceder al Aula del Sínodo, aproximadamente durante la oración de
apertura de las Congregaciones Generales de la ma ana:
- Lunes 11 de octubre de 2010
- Martes 12 de octubre de 2010
- Jueves 14 de octubre de 2010
- Viernes 15 de octubre de 2010
- Sábado 16 de octubre de 2010
- Lunes 18 de octubre de 2010
- Jueves 21 de octubre de 2010
- Sábado 23 de octubre de 2010
En la Oficina de información y acreditación de la Oficina de Prensa
de la Santa Sede (en la entrada a la derecha) estarán a disposición
de los redactores las listas de inscripción a los "pools".
Para los "pools" los fotógrafos y los cámaras deben dirigirse
al Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales.
Los participantes en los "pools" tienen que estar a las 8:30 en el
Sector de Prensa, montado en el exterior frente a la entrada del
Aula Pablo VI, desde donde les acompa ará un oficial de la Oficina
de Prensa de la Santa Sede (a los redactores) y del Pontificio
Consejo para las Comunicaciones Sociales (a los fotógrafos y equipos
de TV). Es necesario llevar indumentaria apropiada para la
circunstancia.
BOLETÍN SYNODUS
EPISCOPORUM
El Boletín informativo de la Comisión para la información de la
Asamblea Especial para Oriente Medio del Sínodo de los Obispos,
titulado Synodus Episcoporum, publicado por la Oficina de
Prensa de la Santa Sede, saldrá en 6 ediciones lingüísticas
(plurilingüe, italiana, inglesa, francesa, espa ola y árabe), con 2
números cada día (matinal y vespertino) o según sea necesario.
La edición de la ma ana saldrá una vez finalizada la Congregación
General de la ma ana y la edición de la tarde, durante la ma ana
siguiente.
La distribución a los periodistas acreditados se efectuará en la
Sala de periodistas de la Oficina de Prensa de la Santa Sede.
La edición plurilingüe reproduce los resúmenes de las intervenciones
de los Padres Sinodales, elaborados por ellos mismos, en las lenguas
en las que serán entregados para su publicación. Las 5 ediciones
restantes recogerán las versiones en italiano, inglés, francés, espa
ol y árabe.
El tercer número del Boletín contendrá la homilía del Santo Padre
para la Solemne Concelebración Eucarística de apertura del domingo
10 de octubre de 2010 por la ma ana (bajo embargo, estará a
disposición de los periodistas acreditados cuando se abra la Oficina
de Prensa de la Santa Sede).
El cuarto número del Boletín contendrá los informes que serán
presentados en la Primera Congregación General del lunes 11 de
octubre de 2010 por la ma ana (televisada también en directo en la
Oficina de Prensa de la Santa Sede).
PLATAFORMA
MULTIMEDIA DE LA RADIO VATICANO
Con ocasión de la Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos para
Oriente Medio, que se llevará a cabo en Roma del 10 al 24 de
octubre, sobre el tema:"La Iglesia Católica en Oriente Medio:
comunión y testimonio. "La multitud de los creyentes no tenía sino
un solo corazón y una sola alma" (Hch 4;32), la Radio Vaticana
abrirá una sección especial en su página web www.radiovaticana.org,
dedicada a la preparación y desarrollo de los trabajos sinodales.
La sección estará disponible en las lenguas árabe, armenia,
francesa, inglesa, italiana y hebrea, y a ella se podrá acceder a
través de las respectivas secciones lingüísticas. Dicha sección
dispondrá tanto de artículos como de clips de audio, podcast y de
vídeos sobre los principales temas tratados.
A través de la página web, y en colaboración con el CTV (Centro
Televisivo Vaticano), será posible seguir las directas
radio-televisivas de algunos momentos del Sínodo, especialmente de
las celebraciones de apertura y clausura, con comentarios en varios
idiomas.
En esta sección será posible leer y oír reportajes y entrevistas
realizadas por los corresponsales de las diferentes redacciones de
la Radio Vaticana al Sínodo, las intervenciones de los Padres
Sinodales en la programación cotidiana, al igual que una amplia
documentación sobre el Instrumentum Laboris, texto de preparación al
Sínodo, elaborado por las iglesias de Oriente Medio con los temas y
los problemas que serán analizados.
En una sección específica se encontrarán amplios fragmentos de los
discursos de Benedicto XVI, pronunciados durante los viajes a
Turquía, Tierra Santa y Chipre, y de la visita ad Limina de los
Obispos de Oriente Medio, así como la presentación de las
credenciales de los embajadores ante la Santa Sede de los países de
Oriente Medio.
Estará además enriquecida con otras secciones, con fichas sobre los
países participantes al Sínodo y sobre las Iglesias de Oriente
Medio, algunas estadísticas y otra documentación tomada de las
publicaciones especiales realizadas por Radio Vaticana sobre este
tema en los últimos a os.
[00014-04.07] [NNNNN] [Texto original: italiano]
COBERTURA TELEVISIVA EN
DIRECTO
Se televisarán en directo por las pantallas de la Sala de
telecomunicaciones, la Sala de periodistas y el Aula Juan Pablo II
de la Oficina de Prensa de la Santa Sede:
- Domingo 10 de octubre de 2010 (a las 09:30): Solemne inaurguración
con Concelebración de la Santa Misa (Basílica de San Pedro)
- Lunes 11 de octubre de 2010 (a las 09:00): Parte de la Primera
Congregación General en la que se presentan la Relación del
Secretario General del Sínodo de los Obispos y la Relación
anterior a la discusión.
- Domingo 17 de octubre de 2010 (a las 10:00): Solemne
Concelebración Eucarística con Canonización (Plaza de San Pedro)
- Lunes 18 de octubre de 2010 (a las 09:00): Parte de la
Congregación General en la que presenta la Relación posterior a
la discusión
- Domingo 24 de octubre de 2010 (a las 09:30): Solemne
Concelebración de la Santa Misa con motivo de la clausura del Sínodo
(Basílica de San Pedro)
Las eventuales variaciones se publicarán lo antes posible.
BOLETÍN TELEFÓNICO
Durante el Sínodo funcionará un boletín telefónico:
- +39-06-698.19 con el Boletín ordinario de la Oficina de Prensa de
la Santa Sede;
- +39-06-698.84051 con el Boletín del Sínodo de los Obispos (edición
de la ma ana);
- +39-06-698.84877 con el Boletín del Sínodo de los Obispos (edición
de la tarde).
HORARIO DE APERTURA DE LA OFICINA DE PRENSA DE LA SANTA SEDE
Con motivo de la Asamblea Especial para Oriente Medio del Sínodo de
los Obispos la Oficina de Prensa de la Santa Sede observará el
siguiente horario del 8 al 24 de octubre de 2010:
- Viernes 8 de octubre: de 9:00 a 15:00
- Sábado 9 de octubre: de 9:00 a 14:00
- Domingo 10 de octubre (Santa Misa de apertura): de 9:00 a 13:00
- Del lunes 11 de octubre al sábado 16 de octubre: de 9:00 a 16:00
- Domingo 17 de octubre (Santa Misa con Canonización): de 9:00 a
13:00
- Del lunes 18 de octubre al sábado 23 de octubre: de 9:00 a 16.00
- Domingo 24 de octubre (Santa Misa de clausura): de 9:00 a 13:00
El personal de la Oficina de información y acreditación estará
disponible (en la entrada a la derecha):
- De lunes a viernes de 9:00 a 15:00
- El sábado de 9:00 a 14:00
Si hay cambios se comunicarán lo antes posible en el tablón de
anuncios de la Sala de periodistas, en la Oficina de Prensa de la
Santa Sede, en el Boletín informativo de la Comisión para la
Información de la Asamblea Especial para Oriente Medio del Sínodo de
los Obispos y en el apartado "Comunicaciones de servicio" de la
página web de la Santa Sede.
Aviso a los lectores
Errata corrige
En caso de observarse errores en el contenido del Boletín, rogamos
lo indiquen a la Redacción mediante correo electrónico a:
fungogenerale@pressva-fungo.va
|