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08 - 13.10.2010
RESUMEN
-
UNA DELEGACIÓN DE PADRES SINODALES DE VISITA AL QUIRINAL
-
CÍRCULOS MENORES - PRIMERA SESIÓN (MIÉRCOLES, 13 DE OCTUBRE DE
2010 - POR LA MAÑANA)
-
QUINTA CONGREGACIÓN GENERAL (MIÉRCOLES, 13 DE OCTUBRE DE 2010 -
POR LA TARDE)
- ERRATA CORRIGE
- AVISOS
UNA DELEGACIÓN DE PADRES SINODALES DE VISITA AL QUIRINAL
El Presidente de la República Italiana, Su Excelencia el Sr. Giorgio
Napolitano, recibió en el Quirinal una delegación de la Asamblea
Especial para Oriente Medio del Sínodo de los Obispos.
Estuvieron presentes el Presidente delegado ad honorem S.B.Em.Card.
Nasrallah Pierre Sfeir, Patriarca de Antioquía de los Maronitas,
Obispo de Joubbé, Sarba y Jounieh de los Maronitas, y los
Presidentes delegados S.Em.R Card. Leonardo Sandri, Prefecto de la
Congregación para las Iglesias Orientales y S.B. Ignace Youssif II
Younan, Patriarca de Antioquía de los Sirios. También formaban parte
de la delegación el Relator General, S.B Antonios Naguib, Patriarca
de Alejandría de los Coptos; S.B. Gregorios III Laham B.S.,
Patriarca de Antioquía de los Greco-Melquitas, Arzobispo de Damasco
de los Greco-Melquitas; S.B. Nerses Bedros XIX Tarmouni, Patriarca
de Cilicia de los Armenios, Arzobispo de Beirut de los Armenios y
S.B. Fouad Twal, Patriarca de Jerusalén de los Latinos.
En el Quirinal también estuvieron presentes el Secretario General,
S.E.R Mons. Nikola Eterović, Arzobispo titular de Sisak; el
Subsecretario, Rev. Mons. Fortunato Frezza y el Rev. Ambrogio Ivan
Samus.
Después de las intervenciones del Arzobispo Nikola Eterović, de los
Patriarcas Antonios Naguib e Ignace Youssif III Younan y del
Cardenal Leonardo Sandri, el Jefe del Estado Italiano pronunció un
discurso.
Estaban presentes la Sra. Stefania Craxi, Subsecretaria del Estado
para las Relaciones Exteriores y el Excmo. Sr. Antonio Zanardi
Landi, Embajador de Italia ante la Santa Sede.
[00106-04.05] [NNNNN] [Texto original: italiano]
CÍRCULOS MENORES - PRIMERA SESIÓN (MIÉRCOLES, 13 DE OCTUBRE DE 2010
- POR LA MAÑANA)
Hoy, miércoles 13 de octubre 2010, por la mañana, han comenzado los
trabajos de los Círculos Menores de la Asamblea Especial para
Oriente Medio del Sínodo de los Obispos, para la elección de los
Moderadores y de los Relatores de los Círculos Menores y para abrir
la discusión sobre el tema sinodal.
Los nombres de los Moderadores y de los Relatores de los Círculos
Menores elegidos, que ha dado a conocer el Secretario General del
Sínodo de los Obispos durante la Quinta Congregación General de esta
tarde, aparecen publicados en este Boletín.
QUINTA CONGREGACIÓN GENERAL (MIÉRCOLES, 13 DE OCTUBRE DE 2010 - POR
LA TARDE)
-LISTA DE LOS MODERADORES Y RELATORES DE LOS CÍRCULOS MENORES
-INTERVENCIONES EN EL AULA (CONTINUACIÓN)
-INTERVENCIÓN DEL INVITADO ESPECIAL, RABINO DAVID ROSEN, CONSEJERO
DEL GRAN RABINADO DE ISRAEL, DIRECTOR DEL "DEPARTMENT FOR
INTERRELIGIOUS AFFAIRS OF THE AMERICAN JEWISH COMMITTEE AND
HEILBRUNN INSTITUTE FOR INTERNATIONAL INTERRELIGIOUS UNDERSTANDING"
(ISRAEL)
A las 16:30 de hoy, miércoles 13 de octubre 2010, con la oración
Adsumus, ha comenzado la Quinta Congregación General, para la
continuación de las intervenciones de los Padres Sinodales en el
aula sobre el tema sinodal: La Iglesia católica en Oriente
Medio:comunión y testimonio. "La multitud de los creyentes no tenía
sino un solo corazón y una sola alma" (Hch 4, 32).
Presidente Delegado de turno S. Em. R. Card. Leonardo SANDRI,
Prefecto de la Congregación para las Iglesias Orientales (CIUDAD DEL
VATICANO).
Siguió luego un tiempo para las intervenciones libres ante la
presencia del Santo Padre.
A las 18:30 el Presidente Delegado ha dado la palabra al Invitado
Especial, Rabino David ROSEN, Consejero del Gran Rabinado de Israel,
Director del "Department for Interreligious Affairs of the American
Jewish Committee and Heilbrunn Institute for International
Interreligious Understanding" (ISRAEL), quien habló sobre “La
relación Judío-Cristiana y Oriente Medio”.
En esta Congregación General, que concluyó a las 18:55 con la
oración del Angelus Domini, estaban presentes 160 Padres.
LISTA DE LOS MODERADORES Y RELATORES DE LOS CÍRCULOS MENORES
Tras la apertura de la Quinta Congregación General el Secretario
General del Sínodo de los Obispos S. E. R. Mons. Nikola ETEROVIĆ ha
leído la Lista de los Moderadores y Relatores de los Círculos
Menores, elegidos en la Primera Sesión de esta mañana:
Moderadores
Anglicus A- S. E. R. Mons. Paul HINDER, O.F.M. Cap., Obispo titular
de Macon, Vicario Apostólico de Árabia (EMIRATOS ARABES UNIDOS)
Anglicus B
- S. E. R. Mons. Sarhad Yawsip JAMMO, Obispo de Saint Peter the
Apostle of San Diego de los Caldeos (ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA)
Arabicus A
- S. E. R. Mons. Mounged EL-HACHEM, Arzobispo titular de Darnis,
Nuncio Apostólico (LÍBANO)
Arabicus B
- S. E. R. Mons. Ramzi GARMOU, Arzobispo de Teherán de los Caldeos,
Administrador Patriarcal de Ahwaz de los Caldeos, Presidente de la
Conferencia Episcopal (IRÁN)
Gallicus A
- S. E. R. Mons. Camillo BALLIN, M.C.C.J., Obispo titular de Arna,
Vicario Apostólico de Kuwait (KUWAIT)
Gallicus B
- S. E. R. Mons. Paul Nabil EL-SAYAH, Arzobispo de Haifa y Tierra
Santa de los Maronitas, Exarca Patriarcal de Antioquía de los
Maronitas (ISRAEL)
Gallicus C
- S. E. R. Mons. Pierre BÜRCHER, Obispo de Reykjavïk (ISLANDIA)
Gallicus D
- S. Em. R. Card. André VINGT-TROIS, Arzobispo de París, Ordinario
para los fieles de rito oriental residentes en Francia y
desprovistos de Obispo Ordinario de su rito, Presidente de la
Conferencia Episcopal (FRANCIA)
Gallicus E
- S. E. R. Mons. Dimitrios SALACHAS, Obispo titular de Carcabia,
Exarca Apostólico para los católicos de rito bizantino residentes en
Grecia (GRECIA)
Gallicus F
- S. E. R. Mons. Antoine Nabil ANDARI, Obispo titular de Tarso de
los Maronitas, Obispo auxiliar y Sincelo para Jounieh (LÍBANO)
Relatores
Anglicus A
- Arquimandrita Gabriel GHANOUM, B.S., Administrador Patriarcal de
Nuestra Señora del Paraíso en México de los Greco-Melquitas (MÉXICO)
Anglicus B
- S. E. R. Mons. Gregory John MANSOUR, Obispo de Saint Maron of
Brooklyn de los Maronitas (ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA)
Arabicus A
- S. E. R. Mons. Bashar WARDA, C.SS.R., Arzobispo de Arbil de los
Caldeos (IRAQ)
Arabicus B
- S. E. R. Mons. Ghaleb Moussa Abdalla BADER, Arzobispo de Argel
(ARGELIA)
Gallicus A
- S. E. R. Mons. Joseph ABSI, S.M.S.P., Arzobispo titular de Tarso
de los Greco-Melquitas, Obispo auxiliar y Protosincelo de Damasco de
los Greco- Melquitas (SIRIA)
Gallicus B
- S. E. R. Mons. Paul Youssef MATAR, Arzobispo de Beirut de los
Maronitas (LÍBANO)
Gallicus C
- S. E. R. Mons. Jean Benjamin SLEIMAN, O.C.D., Arzobispo de
Babilonia de los Latinos (IRAQ)
Gallicus D
- S. E. R. Mons. Vincent LANDEL, S.C.I. di Béth., Arzobispo de Rabat
(MARRUECO)
Gallicus E
- S. E. R. Mons. Paul DAHDAH, O.C.D., Arzobispo titular de Are de
Numidia, Vicario Apostólico de Beirut de los Latinos (LÍBANO)
Gallicus F
- S. E. R. Mons. Michel ABRASS, B.A., Arzobispo titular de Myra de
los Greco-Melquitas, Obispo de Curia del Patriarcado de Antioquía de
los Greco-Melquitas (SIRIA)
INTERVENCIONES EN EL AULA (CONTINUACIÓN)
Han intervenido los siguientes Padres:
- Rev.do P. Umberto BARATO, O.F.M., Vicario Patriarcal emérito de
Jerusalén de los Latinos para Chipre (CHIPRE)
- S. E. R. Mons. Béchara RAÏ, O.M.M., Obispo de Jbeil de los
Maronitas (LÍBANO)
- S. E. R. Mons. Gregory John MANSOUR, Obispo de Saint Maron of
Brooklyn de los Maronitas (ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA)
- S. B. Nerses Bedros XIX TARMOUNI, Patriarca de Cilicia de los
Armenios, Arzobispo de Beirut de los Armenios (LÍBANO)
- S. E. R. Mons. Paul HINDER, O.F.M. Cap., Obispo titular de Macon,
Vicario Apostólico de Árabia (EMIRATOS ARABES UNIDOS)
- S. E. R. Mons. Nicolas SAWAF, Arzobispo de Latakia de los
Greco-Melquitas (SIRIA)
- S. E. R. Mons. Guy-Paul NOUJAIM, Obispo titular de Cesarea de
Filipo, Obispo auxiliar y Sincelo para Sarba (LÍBANO)
- S. E. R. Mons. Elie Béchara HADDAD, B.S., Arzobispo de Sidón de
los Greco-Melquitas (LÍBANO)
- Rev.do P. Khalil ALWAN, M.L.M., Secretario General del "Conseil
des Patriarches Catholiques d'Orient" (C.P.C.O.) (LÍBANO)
- S. E. R. Mons. Antoine AUDO, S.I., Obispo de Alepo de los Caldeos
(SIRIA)
- S. E. R. Mons. Berhaneyesus Demerew SOURAPHIEL, C.M., Arzobispo de
Addis Abeba, Presidente del Consejo de la Iglesia Etíope, Presidente
de la Conferencia Episcopal (Etiopía y Eritrea) (ETIOPÍA)
- S. E. R. Mons. Youssef Anis ABI-AAD, Arzobispo de Alepo de los
Maronitas (SIRIA)
- S. E. R. Mons. Bohdan DZYURAKH, C.SS.R., Obispo titular de Vagada,
Obispo de Curia de Kyiv-Halyč (UCRANIA)
- S. E. R. Mons. Virgil BERCEA, Obispo de Oradea Mare, Gran Varadino
de los Rumanos (RUMANIA)
- S. E. R. Mons. Youhanna GOLTA, Obispo titular de Andrópolis,
Obispo de Curia de Alejandría de los Coptos (REPÚBLICA ÁRABE DE
EGIPTO)
Damos a continuación el resumen de las intervenciones:
- Rev.do P. Umberto BARATO, O.F.M., Vicario Patriarcal emérito de
Jerusalén de los Latinos para Chipre (CHIPRE)
El pasado mes de junio, Chipre vivió jornadas intensas, memorables,
cuando S. Santidad Benedicto XVI visitó la isla. Recemos para que el
efecto espiritualmente benéfico de la visita pueda continuar.
Chipre forma parte del Patriarcado de Jerusalén. Existen cuatro
parroquias: tres administradas por los Franciscanos de Tierra Santa
y una por un sacerdote del Patriarcado.
El número de los católicos latinos es exiguo. Las cuatro parroquias,
juntamente con cuatro Congregaciones religiosas femeninas, trabajan
sobre todo por los migrantes y también por los turistas.
Los migrantes constituyen una riqueza añadida para la Iglesia de
Chipre. La pastoral que se les ofrece es particular y delicada.
Ellos permanecen pocos años y tienen libre generalmente sólo el
domingo. Pero la acción pastoral se ha de efectuar como si
permaneciesen permanentemente en la parroquia. La catequesis es
fundamental, sobre todo para la preparación a los sacramentos. Los
grupos eclesiales (Legio Mariae, carismáticos, neo catecumenales,
Orden Franciscana Secular, grupos nacionales de oración, etc.)
pueden ser una ayuda importante para el contacto con los fieles, su
conocimiento y para la colaboración en las actividades parroquiales.
La acción pastoral se debe inspirar en la caridad y en la aceptación
indiscriminada, siguiendo el ejemplo de Jesús.
[00071-04.05] [IN048] [Texto original: italiano]
- S. E. R. Mons. Béchara RAÏ, O.M.M., Obispo de Jbeil de los
Maronitas (LÍBANO)
En el n. 34 del Insttrumentum Laboris leemos:”En Líbano, los
cristianos están divididos en el plano político y confesional y
nadie tiene un proyecto aceptable para todos”. No existe una
división en el plano confesional, sino una diversidad de Iglesias
sui iuris católicas, ortodoxas y evangélicas, y cada una tiene su
propio patrimonio litúrgico, teológico, espiritual y disciplinar. En
el plano político, por el contrario, existe una división, que no se
refiere a la esencia sino a las opciones estratégicas. Por lo que se
refiere a la esencia, los cristianos están de acuerdo sobre las
constantes nacionales, definidas en el documento llamado “Las
constantes”, publicado por el Patriarca Maronita el 6 de diciembre
de 2006, y aceptado y firmado por los jefes de los partidos
políticos cristianos. Estas constantes se han desarrollado en otro
documento publicado en 2008 con el título: Carta de la acción
política a la luz de la enseñanza de la Iglesia y de la
especificidad de Líbano.
En cuanto a las opciones políticas, la división de los cristianos se
centra en la estrategia relativa a la protección de las llamadas
constantes y de la presencia eficaz y efectiva de los cristianos.
Esta división se debe a las a las condiciones políticas actuales,
tanto internas cono regionales e internacionales.
En el mundo árabe existe una fuerte división entre los suníes y los
chiíes, evidente, en el plano regional, en la coalición, por parte
suní, entre Arabia Saudí, Egipto y Jordania, y por parte chií entre
Irán y Siria. Esta división en Iraq se ha transformado en conflicto
sangriento entre suníes y chiíes. En el plano internacional, el
conflicto se ubica entre Estados Unidos y sus aliados, en favor de
los suníes, por una parte e Irán, por la otra, a causa de sus
ambiciones regionales y su programa nuclear. En Líbano, es el
conflicto político entre los chiíes y los suníes que define la
división de los Cristianos. Para salvar el régimen libanés y su
presencia efectiva, una parte elige la alianza con los suníes, una
parte con los chiíes y una tercera invita a mantener buenas
relaciones con los suníes y los chiíes y a no dejarse arrastrar por
la política de ejes regionales e internacionales.
El proyecto político aceptable para todos consiste en perfeccionar
el Estado civil, cuyos elementos se encuentran en las “Constantes”,
la “Carta de acción política” y la Constitución. Esto es lo que
diferencia a Líbano de otros países de Oriente Medio, pues todos
tienen regímenes religiosos.
[00069-04.04] [IN046] [Texto original: francés]
- S. E. R. Mons. Gregory John MANSOUR, Obispo de Saint Maron of
Brooklyn de los Maronitas (ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA)
El prefacio a los Lineamenta nos recuerda que la situación que rodea
los esfuerzos misioneros de los primeros cristianos es similar a la
que tenemos nosotros hoy en día. Durante los primeros tiempos de la
Iglesia, las pequeñas comunidades cristianas de Oriente Medio
tuvieron que enfrentarse a numerosos desafíos, y eran minoría. Hoy,
tras muchos años de historia, de nuevo somos minoría y nos
enfrentamos a numerosos desafíos.
Desde la perspectiva de un maronita que vive en los Estados Unidos,
siempre que visito Oriente Medio aprecio la manera en que los
católicos hacen que la vida de los que le viven a su alrededor sea
profundamente diferente. Las escuelas y universidades, los
hospitales, las clínicas, los centros de rehabilitación de la
drogadicción, los hospicios, los orfanatos y demás instituciones a
su cargo están abiertas a musulmanes, judíos y cristianos sin
distinción. Estos católicos son “la sal de la tierra” y “la luz del
mundo” (Mt 5, 13-14).
Como los primeros cristianos, nos enfrentamos a desafíos similares e
infranqueables, y nuestras posibilidades parecen pocas. Pero vivimos
en la fe, no en la visión (2 Cor 5, 7). Quizás no convenzamos jamás
con palabras a nuestros vecinos musulmanes o judíos que nuestra
presencia es realmente una bendición para ellos, pero el mismo
antídoto que ayudó a los primeros cristianos a sobrevivir y superar
todos los desafíos está también disponible para nosotros: compartir
la generosidad de Dios y del Espíritu Santo y el amor apostólico de
los unos hacia los otros que tiene el poder de hacer de nosotros,
una vez más, “un solo corazón y una sola alma” (Hch 4, 32).
[00072-04.04] [IN049] [Texto original: inglés]
- S. B. Nerses Bedros XIX TARMOUNI, Patriarca de Cilicia de los
Armenios, Arzobispo de Beirut de los Armenios (LÍBANO)
La Palabra de Dios que ha sido elegida como tema para esta Asamblea
sinodal: “La multitud de los creyentes no tenía sino un solo corazón
y una sola alma” (Hch 4,32) es una frase que ilumina el camino que
debemos seguir en nuestra vida de fe, de testimonio cristiano con
nuestros hermanos que no están plenamente unidos con la Iglesia de
Pedro y con nuestros otros hermanos, aunque no compartan la misma
fe.
La primera comunidad cristiana nos muestra que los primeros
cristianos no tenían una vida fácil, exenta de dificultades y de
adversidades; al contrario, padecían ultrajes y persecuciones. Eso,
sin embargo, no les impedía proclamar íntegramente la enseñanza de
Jesús, y perdonar.
Hallamos situaciones similares en nuestra época contemporánea. Los
cristianos que no están iluminados por el Espíritu Santo creen que
deberían ser eximidos de las dificultades. Es importante señalar
esto y, en este sentido, reevangelizar a nuestros fieles,
proponiéndoles la fe viva de los primeros siglos del cristianismo.
Esto no quiere decir que no haya que luchar para restablecer la
justicia y la paz en Oriente Medio. Pero sería erróneo considerar
que, sin esta justicia y esta paz, los cristianos no pueden vivir
plenamente su fe y deberían emigrar. Nadie, por cierto, emigra para
buscar una vida cristiana mejor.
El cristiano convencido que está llamado, en virtud de su bautismo,
a dar testimonio de su fe y que lleva una vida cristiana en
comunidad, no tiene como primera preocupación la búsqueda del
bienestar material o la paz, o más aún, la fuga de los problemas
para lograr su tranquilidad y la de los suyos. Al contrario, tomando
ejemplo del testimonio de sus antepasados en Oriente Medio, trabaja
junto con otros hermanos cristianos para dar testimonio con su vida
y con los ejemplos, para hacer que sea más convicente el mensaje de
amor de Jesús.
Partiendo de este principio, los cristianos relacionados con Oriente
Medio viven, bajo la guía del obispo y en comunión con los demás
cristianos, para hacer progresar el espíritu de comunión de los
primeros cristianos, que tenían “un solo corazón y una sola alma”
(Hch 4, 32) y que ponían sus bienes en común, como lo hacen en
nuestros días los miembros de ciertas comunidades como los
neocatecumenales, los focolares y la renovación carismática, que
están esparcidos por muchos países de Oriente Medio.
A los discípulos que vivirán según estos principios, Jesús les
promete “alegraos y regocijaos, porque vuestra recompensa será
grande en los cielos” (Mt 5, 12).
[00073-04.03] [IN051] [Texto original: francés]
- S. E. R. Mons. Paul HINDER, O.F.M. Cap., Obispo titular de Macon,
Vicario Apostólico de Árabia (EMIRATOS ARABES UNIDOS)
Los dos Vicariatos de la Península Arábica, que incluyen Kuwait,
Bahrein, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Omán, Yemen y Arabia Saudí,
no tienen cristianos nativos. Los tres millones de católicos sobre
una población de sesenta y cinco millones de habitantes son todos
trabajadores migrantes provenientes de un centenar de naciones, la
mayoría de ellos de Filipinas y la India. Alrededor de un 80% son de
rito latino, los demás pertenecen a las Iglesias católicas de
Oriente. Ambos Vicariatos católicos son de rito latino, la orden de
frailes menores capuchinos tiene la ius commissionis para este
territorio, 2/3 partes de los ochenta sacerdotes son frailes
capuchinos provenientes de India, Filipinas, Europa y América, y
pertenecen a diferentes ritos.
La especial situación de los Vicariatos en el Golfo.
1. Lo católicos están presentes en los países árabes con el Islam
como religión de estado.
La rigurosa ley de inmigración (con la restricción del número de
sacerdotes) y el sistema de seguridad. Los derechos individuales y
la asistencia social están muy limitados. No hay libertad de
religión (los musulmanes no se pueden convertir al cristianismo pero
los cristianos son bienvenidos en el Islam), hay una limitada
libertad para practicar la religión en los países señalados,
concedida por reglas benévolas (con excepción de Arabia Saudí).
Existen muy pocas Iglesias y a ellas acuden muchos fieles, en cada
parroquia hay más de 25.000 fieles los viernes con 10 misas o más.
La distancia entre la iglesia, el lugar de empleo y las reglas de
campo hacen que sea difícil la participación de los fieles. La
Iglesia Católica es respetuosa de las leyes y goza de la confianza
de los gobiernos.
2. La unidad de las Iglesias católicas en la diversidad de ritos y
nacionalidades. La Iglesia no ha adaptado sus estructuras y su
trabajo pastoral a los límites impuestos por las circunstancias
externas. El Rescript ex audientia aprobado por el Papa Juan Pablo
II en 2003, y confirmado luego por el Papa Benedicto XVI en 2006,
otorga jurisdicción sobre los fieles de cualquier iglesia, rito o
nacionalidad a dos Ordinarios, quienes tienen bajo su exclusiva
jurisdicción a todos los sacerdotes que trabajan en el Vicariato.
Los ordinarios tienen la obligación de que los fieles de otras
Iglesias sui iuris puedan practicar y observar las normas en su
rito, que ellos hacen del mejor modo posible. El Rescript ha ayudado
a mantener y promover la unidad, evitar la fragmentación y proveer
del mejor modo posible al ministerio pastoral para todos los fieles
católicos. Todos los sacerdotes estar al servicio de todos los
fieles asistidos por cientos de laicos voluntarios para la
catequesis, la juventud y el ministerio de la familia, para el
apostolado en los hospitales, en la prisión y el trabajo social.
Mediante las relaciones fraternas entre los dos Vicariatos
Apostólicos y la cabeza de las Iglesias Orientales sui iuris la
comunión será estrecha y los acuerdos de colaboración se harán en el
respeto de cada situación particular a fin de hacer que el
testimonio de la Iglesia en el Golfo, que es una Iglesia compuesta
exclusivamente por peregrinos y migrantes, sea más vibrante.
[00074-04.03] [IN052] [Texto original: inglés]
- S. E. R. Mons. Nicolas SAWAF, Arzobispo de Latakia de los
Greco-Melquitas (SIRIA)
“Los cristianos no se distinguen de los demás hombres, ni por el
país, ni por la lengua, ni por el vestido. No viven en ciudades
propias, no hablan dialectos extraordinarios, su estilo de vida no
tiene nada de singular...Toda tierra extranjera es su patria y toda
patria es tierra extranjera... En una palabra, lo que el alma es en
el cuerpo, eso son los cristianos en el mundo” (cfr. Carta a
Diognetes).
Vivimos en un mundo secularizado y globalizado, en el que el número
de personas a las que no interesa la cuestión de Dios, o que actúan
sin referencia cristiana, es desmesurado con relación al reducido
número de los que se reconocen cristianos y creyentes.
A los que se dirige la catequesis se deben colocar en una doble
relación: relación de pertenencia a una comunidad basada en la
unidad de la fe y relación con una comunidad basada en la unidad de
la aceptación del pluralismo y la diversidad.
La fe cristiana está siempre presente en el campo de las culturas
humanas.
En Oriente Medio nos hace falta una catequesis que tenga en
consideración nuestra cultura árabe, nuestras tradiciones cristianas
y nuestras riquezas litúrgicas.
Nos hace falta un programa catequético para los catecúmenos.
Pedimos un esfuerzo en la formación espiritual de los seminaristas.
[00075-04.06] [IN053] [Texto original: francés]
- S. E. R. Mons. Guy-Paul NOUJAIM, Obispo titular de Cesarea de
Filipo, Obispo auxiliar y Sincelo para Sarba (LÍBANO)
El Instrumentum Laboris (N. 76), citando el Vaticano II, declara que
la división de los cristianos es motivo de escándalo y dificulta la
más santa de las causas: la predicación del Evangelio. Más adelante
(n. 78) recuerda que Su Santidad, el Papa Juan Pablo II deseaba una
nueva forma de ejercer el primado que no hiriera su misión y que se
inspirara en las formas eclesiales del primer milenio que, aunque
diversas, no impidan a los cristianos sentirse a su agrado en todas
estas formas, ya sean de espiritualidad, de vida moral o de
estructura.
Hay aquí una invitación a rever el papel y el lugar de los
Patriarcas de Oriente en función de los orígenes. Un principio
guiaba entonces la organización de la Iglesia: para un mismo
espacio, una única jurisdicción.
Y aquella Iglesia, de la que surgieron otras más o menos centrales,
aseguraba la unidad estando elevada al rango de patriarcado. El
Concilio de Nicea del 325 cita tres Patriarcados: Roma, Alejandría y
Antioquía. En el siglo quinto, la Pentarquía se citaba según el
siguiente orden: el Papa de Roma en primer lugar, después el
Patriarca de Constantinopla, a continuación el de Alejandría, luego
el de Antioquía y finalmente el de Jerusalén.
Una vuelta a la unidad supone, pues, una teología y una organización
jurídica de la Iglesia que devuelva a los Patriarcas de Oriente sus
privilegios de los primeros tiempos en la Iglesia universal, junto
al Papa, cabeza de toda la Iglesia. Las principales dificultades
para dicho proyecto son:
- la fundación, desde el primer milenio, de nuevos patriarcados;
- la existencia, para una misma sede, de varios Patriarcas católicos
y uno ortodoxo;
- una curia romana con prerrogativas mal definidas comparadas con
las de los Patriarcas.
Propuesta: Su Santidad nombre una comisión de expertos teólogos,
historiadores y pastores, que propongan soluciones concretas a estas
dificultades y que la Iglesia se comprometa a aplicarlas cuanto
antes.
[00076-04.06] [IN054] [Texto original: francés]
- S. E. R. Mons. Elie Béchara HADDAD, B.S., Arzobispo de Sidón de
los Greco-Melquitas (LÍBANO)
La venta de los terrenos de los cristianos se está convirtiendo en
un fenómeno peligroso. Se corre el riesgo de amenazar la presencia
cristiana, hasta reducirla al mínimo durante los próximos años.
Para poner remedio a este fenómeno, proponemos:- Crear una
estrategia de solidaridad entre las Iglesias, patrocinada por la
Santa Sede.
- Modificar el discurso sobre el Islam, para distinguir claramente
entre Islam y fundamentalismo. Esto facilita nuestro diálogo con los
musulmanes, con vistas a que nos ayuden a continuar en nuestra
tierra.
- Pasar del concepto de ayuda a los cristianos, al concepto de
desarrollo, para arraigarlos a su tierra y encontrarles trabajo.
Nuestra experiencia en la diócesis de Saïda es preferentemente en
esta línea.
[00077-04.06] [IN055] [Texto original: francés]
- Rev.do P. Khalil ALWAN, M.L.M., Secretario General del "Conseil
des Patriarches Catholiques d'Orient" (C.P.C.O.) (LÍBANO)
El párrafo 55 del Instrumentum Laboris no tiene en cuenta el gran
papel que el Consejo de Patriarcas Católicos de Oriente (CPCO) ha
desempeñado en el fortalecimiento de la comunión entre las Iglesias
Católicas y en el aliento al diálogo ecuménico e interreligioso.
Después de haber enumerado las actividades del CPCO, tras 20 años de
existencia, a nivel de teología pastoral, ecumenismo, pastoral común
y coordinación entre Iglesias católicas, he observado que el CPCO
sufre una desventaja a nivel de comunicación.
He propuesto a la Asamblea sinodal:
-La modificación de los estatutos del CPCO para que las asambleas de
obispos de cada país puedan estar representadas en el congreso anual
del CPCO y que su representante tenga el poder de transmitir y
ejecutar las decisiones en el seno de su asamblea.
-La organización de congresos de patriarcas y obispos católicos en
Oriente Medio.
Por último, observo que las autoridades eclesiásticas, es decir, los
dicasterios romanos y las conferencias episcopales occidentales, y
sus asociaciones, parecen ignorar esta solicitud por falta de
información. Por este motivo también propongo que el CPCO sea
incluido en el Annuarium Pontificium, al igual que las instancias
pontificales y demás.
[00078-04.05] [IN056] [Texto original: francés]
- S. E. R. Mons. Antoine AUDO, S.I., Obispo de Alepo de los Caldeos
(SIRIA)
Cuidar la formación espiritual e intelectual de los futuros
sacerdotes.
I- Formación
A pesar de la disminución del número de vocaciones, probar a los
candidatos antes de admitirlos en el seminario.
Formar a los seminaristas en el sentido profundo de cada liturgia
para que sean capaces de abrirse a la universalidad de la Iglesia.
En teología, basarse sobre el Vaticano II, responder a las
cuestiones de la modernidad en el contexto árabe-musulmán, prestando
una particular atención al uso correcto de la lengua árabe.
Finalmente, y siguiendo los consejos de Benedicto XVI, darle la
importancia a una formación doctrinal sólida y viva que se pueda
reflejar en la vida cotidiana. La dimensión pastoral: aprender a
predicar, enseñar el catequismo, acompañar a las familias, escuchar
las confesiones, todos ellos elementos vivos de la formación.
II- Acompañamiento pastoral y espiritual durante el ejercicio del
ministerio sacerdotal.
a. Vigilar para que el sacerdote se sienta estimulado por la pasión
de anunciar la Buena Nueva.
b. Asegurar una formación permanente de calidad.c. Prodigar los
medios para releer el servicio pastoral , el progreso espiritual y
humano (retiros anuales, sesiones, etc..). Recordar que el sacerdote
es, antes que nada, un hombre de Dios.
III- Seguridad, contabilidad transparente.
a. Analizar objetivamente las necesidades de los sacerdotes y llegar
a una contabilidad transparente de la diócesis, que ayude a fomentar
la confianza entre los miembros y los fieles.
b. Que la Congregación para las Iglesias Orientales ayude a cada
Patriarcado y diócesis a poner en práctica un seguro médico y otro
para la vejez. Los recursos están ahí, pero faltan la competencia y
la disciplina.
[00092-04.03] [IN057] [Texto original: francés]
- S. E. R. Mons. Berhaneyesus Demerew SOURAPHIEL, C.M., Arzobispo de
Addis Abeba, Presidente del Consejo de la Iglesia Etíope, Presidente
de la Conferencia Episcopal (Etiopía y Eritrea) (ETIOPÍA)
Etiopía tiene casi 80 millones de habitantes, la mitad de los cuales
tiene menos de 25 años de edad. El gran desafío al que se enfrenta
el país es la pobreza y sus consecuencias, como por ejemplo el
desempleo.
Muchos de nuestros jóvenes, en su afán por escapar de la pobreza,
intentan emigrar por todos los medios posibles. Las mujeres jóvenes
emigran sobre todo a Oriente Medio donde, legal o ilegalmente,
buscan trabajo como empleadas domésticas al no tener una formación
profesional. Para facilitar sus desplazamientos, los cristianos
cambian sus nombres cristianos en nombres musulmanes y se visten
como tales para que el proceso de obtención del visado sea más
rápido. De este modo, se fuerza indirectamente a los cristianos a
negar sus raíces y su herencia cristiana.
Según los datos del Ministerio del Trabajo y de Asuntos Sociales y
la Organización Internacional para las Migraciones, 13.498
trabajadores etíopes emigraron a Oriente Medio entre septiembre de
2005 y agosto de 2006 (www.American Chronicle/Ethiopia Human
Trafficking Hub in the Horn of Africa.html). Sus destinos suelen
ser: Líbano, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Yemen y Arabia Saudí.
Una media de 12.500 etíopes emigran anualmente a Oriente Medio.
Aunque hay sitios donde estos trabajadores están bien tratados, con
amabilidad, la mayoría son explotados y sufren abusos. Muchos se
avergüenzan de volver a Etiopía, donde sus familias esperan que
vuelvan con mucho dinero; sin embargo, muchos vuelven a la fuerza,
desesperados, enfermos y con trastornos mentales. Parece ser que no
se permite enterrar a los cristianos que mueren en Arabia Saudí: sus
cuerpos son embarcados hacia Etiopía para su entierro. ¿Se podría
pedir a las autoridades saudíes la creación de un cementerio para
los cristianos en Arabia Saudí?
Muchos etíopes se dirigen a las Iglesias Católicas de Oriente Medio
en busca de asistencia y consejo. Desearía agradecer a las
Jerarquías Católicas de Oriente Medio todo lo que están haciendo por
ayudar a estas víctimas del abuso y la explotación. Agradecemos, por
ejemplo, el gran trabajo que realiza Caritas del Líbano. La
emigración moderna se está viendo como una “esclavitud moderna”.
Pero recordemos que los emigrantes de hoy serán los ciudadanos y
líderes de mañana, tanto en sus países de acogida como en sus países
natales.
[00093-04.05] [IN058] [Texto original: inglés]
- S. E. R. Mons. Youssef Anis ABI-AAD, Arzobispo de Alepo de los
Maronitas (SIRIA)
“Nosotros no podemos acoger a aquellos que Dios pone en nuestro
camino sino acogemos a Dios en persona”. “Más descubrimos a Dios,
más descubrimos la santidad en el hombre”.
El lugar privilegiado para acoger a nuestros hermanos, en este caso
a nuestros hermanos musulmanes, es sin duda alguna la oración.Una
oración que llamamos oración contemplativa.
Contemplar es, antes que nada, contemplar a Dios - Trinidad.
Contemplar es también contemplar en el Espíritu la vida de los
hombres, para después ofrecerla a Dios con sus alegrías y penas, sus
progresos y retrocesos...recordando siempre que no vemos todo de la
vida del otro, que sigue siendo para nosotros un misterio.
En la contemplación, a veces, cruzamos en un instante fugaz el
reflejo de la mirada de Dios en los demás. Es un instante de gracia,
un instante de gozo, ya que esta mirada es creadora, salvadora y
llena de amor.
Es de primera necesidad tratar de establecer una presencia con
nuestros hermanos musulmanes y también con los demás, con los que
vivimos; una presencia sencilla, humilde, fraterna, que pueda
favorecer el diálogo en todas sus formas y con comprensión
reciproca.
[00094-04.02] [IN059] [Texto original: francés]
- S. E. R. Mons. Bohdan DZYURAKH, C.SS.R., Obispo titular de Vagada,
Obispo de Curia de Kyiv-Halyč (UCRANIA)
Deseo llamar la atención sobre un aspecto particular de la pastoral
vocacional, es decir, el de la formación de los Padres Espirituales,
llamados a realizar su misión en los Seminarios y en los Institutos
de formación de los religiosos. El Padre espiritual desempeña un
papel determinante en el discernimiento de toda vocación, tiene una
precisa y fundamental responsabilidad en el camino de maduración de
toda vocación que, a mi juicio, no termina en el momento de la
ordenación sacerdotal o de la emisión de los votos perpetuos.
Planteo, por tanto, una pregunta: ¿cuánto nos preocupamos en formar
a los futuros Padres Espirituales para los Seminarios y para los
Institutos Religiosos? Tengo la impresión de que con mucha
frecuencia la elección se efectúa sobre la base de urgencias
inmediatas y con la idea de que tal sacerdote es bastante apto,
porque parece que tiene una buena vida espiritual personal. Pero
¿dónde colocamos el resto de las competencias exigidas y no menos
importantes? Permítanme, por tanto, recomendar a todos nosotros
prestar la máxima atención a la formación de esta valiosa e
insustituible figura de la pastoral vocacional, ofreciendo a
personas, tendencialmente aptas, todos los instrumentos de la
teología, de la psicología y de cualquier otra cosa se exija, a
través de caminos formativos especializados.
Deseo expresar, en primer lugar, el más profundo agradecimiento a
los Obispos latinos por la fraterna acogida reservada a nuestros
fieles, por la atención que les prestan, aunque, obviamente, no se
trata sencillamente de garantizar un “ámbito litúrgico” y de
“reforzar - cito textualmente - el vínculo con los fieles de las
Iglesias orientales católicas en los países de emigración”, sino de
algo más importante y profundo. Los Eparcas en el ejercicio de su
ministerio no pueden limitarse sencillamente a estas garantías y ni
siquiera a una mera “visita” Pregunto: ¿puede un Padre agotar su
natural función con relación a los hijos lejanos a través de una
“visita”? La respuesta es demasiado obvia, para explicitarla. Es
necesario, pues, profundizar responsablemente este tema de la
paternidad de los Patriarcas y de los Obispos eparquiales e
individuar los instrumentos jurídicos y organizativos que, en una
colaboración descontada con los Ordinarios locales lleven a un
efectivo ejercicio de su responsabilidad ministerial, allí donde
viven los propios fieles.
Dirijo mi atención a las Órdenes contemplativas, recordando su
extrema importancia, hasta el punto de sentir el deber de citar el
ejemplo de nuestro gran Metropolita, el Siervo de Dios Kyr Andrea
Szeptycky, que quiso, era Basiliano, la institución de Monjes
Estuditas en Ucrania, definiendo la misión característica de vida de
oración y contemplación como “pulmón de la vida de la Iglesia”.
Permítanme recordar a todos los venerables Padres Sinodales este don
singularmente precioso, de tal forma que sintamos siempre la
exigencia y cultivemos con premura la presencia y el crecimiento por
el bien de todos los componentes de nuestras Iglesias.
[00080-04.04] [IN060] [Texto original: italiano]
- S. E. R. Mons. Virgil BERCEA, Obispo de Oradea Mare, Gran Varadino
de los Rumanos (RUMANIA)
Muchos aspectos unen nuestra Iglesia con las Iglesias hermanas de
Oriente Medio: antes que nada, su ser “un pequeño grey”. También la
Iglesia Greco-Católica en Rumanía vive su misión siendo una minoría;
una presencia que es, de todas maneras, muy fuerte en la historia de
nuestro país en cuanto expresa la feliz y providencial síntesis de
estar en plena comunión con la sede de Pedro y con la riqueza de los
tesoros de la tradición espiritual, litúrgica y disciplinar
bizantina.
Queridos hermanos de Oriente, junto a ustedes estamos llamados a
enfrentarnos a los desafíos de nuestro tiempo: la fuerte inmigración
y la globalización con todas sus provocaciones y sus ídolos, de los
cuales no ha hablado el Papa Benedicto XVI y que todos nosotros
estamos llamados a desenmascarar. Además, esta situación de
emigración, jamás experimentada en la historia de nuestro pueblo,
debido a la cual de una población de 22 millones de ciudadanos, 5
millones se encuentran ahora en Europa y en el mundo, nos abre
también la posibilidad de una confrontación fecunda y de un
enriquecimiento mutuo.
La emigración en la repartición da valor a todos; por lo tanto,
tengamos siempre la mirada fija en Jesús, el primero que tuvo que
trasladarse a la tierra de Egipto, para pedir y recibir de Él un
impulso siempre renovado, y que posteriormente debemos comunicar a
nuestros fieles y a nuestras comunidades.
[00082-04.06] [IN061] [Texto original: italiano]
- S. E. R. Mons. Youhanna GOLTA, Obispo titular de Andrópolis,
Obispo de Curia de Alejandría de los Coptos (REPÚBLICA ÁRABE DE
EGIPTO)
Relaciones con las Iglesias Ortodoxas en nuestros países:
Ellas son nuestras raíces, nuestros ancestros, son ellas las que han
luchado por defender la fe cristiana y la han guardado para nosotros
hasta el día de hoy. Son ellas las que ofrecieron sus mártires,
santos, grandes teólogos. Por consiguiente, la unidad de la Iglesia,
que es la oración, sigue siendo la esperanza de la historia
cristiana.
Relación con los ciudadanos musulmanes:
El medioevo nos dejó frutos amargos hechos de odio y desprecio, una
verdadera tragedia.
Podemos juntos, cristianos y musulmanes, escribir una nueva página
de la historia, de amor, de respeto y de perdón para construir
juntos y para las nuevas generaciones, un futuro sin tragedias.
[00083-04.02] [IN062] [Texto original: francés]
INTERVENCIÓN DEL INVITADO ESPECIAL, RABINO DAVID ROSEN, CONSEJERO
DEL GRAN RABINADO DE ISRAEL, DIRECTOR DEL "DEPARTMENT FOR
INTERRELIGIOUS AFFAIRS OF THE AMERICAN JEWISH COMMITTEE AND
HEILBRUNN INSTITUTE FOR INTERNATIONAL INTERRELIGIOUS UNDERSTANDING"
(ISRAEL)
Publicamos la traducción en español del texto completo de la
intervención.
Hoy la relación entre la Iglesia Católica y el pueblo Judío vive una
bendita transformación de nuestros tiempos- que posiblemente no
tiene comparación histórica.
En sus palabras en la gran sinagoga de Roma el pasado mes de enero,
el Papa Benedicto XVI, se refirió a las enseñanzas del Concilio
Ecuménico Vaticano II como “un punto firme al que referirse
constantemente en la actitud y las relaciones con el pueblo judío,
marcando una etapa nueva y significativa”.
Naturalmente, esta transformación significativa del modo en que el
pueblo judío es visto y presentado aún tiene que enfrentarse con la
influencia no sólo de siglos, sino de milenios, de la “práctica del
desprecio” hacia los Judíos y el Judaísmo que, obviamente, no se
elimina de la noche a la mañana, ni siquiera en cuarenta años.
Inevitablemente, el impacto de esta transformación en las relaciones
Católico-Judías varía, de manera considerable, de un contexto a
otro, dependiendo de factores sociológicos, educativos e incluso
políticos. Posiblemente la interiorización más significativa ha
tenido lugar en los Estados Unidos de América, donde Judíos y
Cristianos viven en una sociedad abierta, uno al lado del otro, como
vibrantes minorías seguras de sí mismas y comprometidas cívicamente.
Como resultado, las relaciones han avanzado hasta llegar a un único
punto de cooperación e intercambio entre las comunidades y sus
instituciones educativas. Hoy los Estados Unidos se vanaglorian,
literalmente, de contar con docenas de instituciones académicas de
estudios y relaciones Católico-Judías, mientras en el resto del
mundo si hay tres ya es mucho.
De hecho, hay una percepción difundida entre las comunidades Judías
en los Estados Unidos de la Iglesia Católica como una verdadera
amiga, con profundos valores e intereses en común. Es mi privilegio
liderar la delegación internacional e interreligiosa del Comité
Judío Americano, que ha sido y sigue siendo la organización Judía
que ha liderado esta notable e histórica transformación.
Sin embargo, hay muchos países donde dichos factores sociales y
demográficos no están presentes. En la mayoría de países donde el
catolicismo es la fuerza social predominante, las comunidades Judías
son pequeñas, si es que están presentes, y las relaciones entre la
Iglesia y el Judaísmo a menudo pasan desapercibidas. Confieso que me
ha sorprendido encontrarme con clero Católico, y a veces incluso la
jerarquía de algunos países, ignorante no sólo sobre el Judaísmo
contemporáneo sino también sobre Nostra Aetate, los documentos del
Vaticano que surgieron de aquí y, por lo tanto, las relevantes
enseñanzas del Magisterium sobre los Judíos y el Judaísmo.
Como he mencionado, la experiencia Judía en Estados Unidos ha hecho
mucho para paliar las impresiones negativas del trágico pasado
trágico; pero todavía hay una ignorancia generalizada sobre los
Cristianos en el mundo Judío, especialmente donde hay poco o ningún
contacto con los cristianos modernos.
En el único estado del mundo donde los Judíos son mayoría, el Estado
de Israel, este problema se acentúa gracias al contexto político y
sociológico. En Oriente Medio, como en otros lugares del mundo, las
comunidades tienden a vivir en sus propios entornos lingüísticos,
culturales y confesionales, e Israel no es la excepción. Más aún,
los Árabes Cristianos en Israel son una minoría dentro de una
minoría - aproximadamente 120.000 dentro de una población árabe de
casi un millón y medio que son, prevalentemente, musulmanes y que
constituyen casi el veinte por ciento de la población israelí en su
totalidad (siete millones y medio aproximadamente).
Es cierto que los Cristianos árabe-israelíes son una minoría
religiosa exitosa en muchos aspectos. Sus estándares económicos y
educativos son más altos que los de la media, sus escuelas reciben
las calificaciones más altas en los exámenes de fin de año - muchos
estudiantes se han destacado en la política y han podido gozar de
los beneficios de un sistema democrático del que son parte
integrante. Sin embargo, la vida cotidiana de la vasta mayoría de
Árabes y Judíos tiene lugar en sus respectivos contextos. Como
resultado, la mayoría de Judíos israelíes no se encuentran con los
Cristianos contemporáneos; incluso cuando viajan al extranjero,
ellos tienden a encontrarse con no Judíos como tales, ni como
cristianos modernos. Por consiguiente, hasta hace poco la sociedad
israelí, en su gran mayoría, no era consciente de los profundos
cambios en las relaciones Católico-Judías. Sin embargo, esta
situación empezó a cambiar de manera significativa en la última
década y por razones diferentes, de las cuales dos son dignas de ser
mencionadas.
La primera de ellas es el impacto que tuvo la visita del anterior
Papa, Juan Pablo II, en el año 2000, tras el inicio de las plenas
relaciones bilaterales entre Israel y la Santa Sede seis años antes.
Mientras esto último había ya tenido algún efecto en las
percepciones en Israel, fue el poder de las imágenes, el significado
del cual el Papa Juan Pablo II entendió tan bien, el que reveló
claramente a la mayoría de la sociedad israelí la transformación que
había tenido lugar en las actitudes y enseñanzas cristianas hacia el
pueblo Judío, con el que el Papa en persona mantuvo y buscó amistad
mutua y respeto. Para los israelíes ver al Papa en el Muro de las
Lamentaciones, resto del Segundo Templo, de pie en signo de respeto
hacia la tradición Judía, introduciendo en él el texto que había
escrito para la liturgia del perdón que se había celebrado dos
semanas antes aquí, en San Pedro, pidiendo el perdón Divino por los
pecados cometidos contra los Judíos a lo largo de los tiempos, fue
sorprendente y conmovedor al mismo tiempo. Los Judíos de Israel aún
tienen un largo camino por recorrer para sobreponerse al pasado
negativo, pero no hay duda que desde dicha visita histórica las
actitudes han cambiado. Además, ella condujo a una nueva y
extraordinaria posibilidad de diálogo, entendimiento y colaboración,
bajo la forma de comisión bilateral del Gran Rabinato de Israel y la
Comisión de la Santa Sede para las Relaciones Religiosas con el
Judaísmo, creada por iniciativa de Juan Pablo II y elogiada
repetidamente por el Papa Benedicto XVI durante su peregrinaje a
Tierra Santa al año pasado, y en sus palabras en la Gran Sinagoga de
aquí de Roma a principios de este año.
Otro factor mayor es la influencia de otros cristianos que han
duplicado la composición demográfica de la Cristiandad en Israel.
Me refiero, antes que nada, a los casi cincuenta mil cristianos
practicantes que han emigrado a Israel en las dos últimas décadas,
provenientes de la Unión Soviética. Al estar íntimamente en contacto
con la sociedad Judía a través de lazos familiares y culturales,
ellos posiblemente representen la primera minoría Cristiana que se
considera a sí misma como parte intgrante de la mayoría Judía, desde
la primera comunidad cristiana.
Estos cristianos, así como las comunidades árabe-cristianas, son
ciudadanos israelíes que gozan del pleno derecho al sufragio e de
igualdad ante la ley. Sin embargo, hay una tercera población
cristiana significativa en Israel, cuyas condiciones legales a veces
son problemáticas.
Se trata de miles de cristianos practicantes, casi un cuarto de
millón de trabajadores emigrantes - de Filipinas, Este de Europa,
América Latina y África subsahariana. Muchos de ellos están ilegal y
temporalmente en el país y su situación es precaria, legalmente
hablando.
Sin embargo, la importante presencia cristiana en esta población,
mantiene una vida religiosa llena de vitalidad y constituye una
tercera dimensión significativa respecto a la realidad cristiana en
Israel hoy. Estos factores han contribuido, entre otros, a que en
Israel haya una mayor familiaridad con la Cristiandad contemporánea.
Además, mientras se calculan casi doscientas organizaciones
israelíes que promueven el entendimiento y cooperación árabe-judía a
nivel general, hay también, literalmente, docenas de cuerpos
promoviendo encuentros, el diálogo y estudios interreligiosos, y la
presencia cristiana en estos es exorbitante y realmente
significativa. Esto es obviamente debido a la presencia de
instituciones cristianas y su clero, expertos, representantes
internacionales de las Iglesias, etc, que contribuyen de manera
desproporcionada respecto a su numero, especialmente en el campo de
la erudición. Más aún, el hecho que en el Estado de Israel
Cristianos, como Musulmanes, son minorías que necesitan ser
aceptadas y entendidas por la mayoría Judía, lo que sirve también
como empuje para lograr un compromiso interreligioso (contrariamente
a lo que pasa en otros lugares, donde se da el caso opuesto).
Los Cristianos en Israel están obviamente en una situación muy
diferente a la de sus comunidades hermanas en Tierra Santa, que son
parte integrante de la sociedad palestina, luchando por su
independencia y que se encuentran diaria e inevitablemente en medio
del conflicto árabe israelí. De hecho, la ubicación de algunas de
estas comunidades en la frontera entre las jurisdicciones israelí y
palestina hace que ellos deban soportar lo peor de las medidas de
seguridad, con las que el Estado Judío se ve obligado a proteger a
sus propios ciudadanos contra la violencia continua dentro de los
territorios palestinos. Es justo y adecuado que los cristianos
palestinos puedan expresar sus dolores y esperanzas con respecto a
la situación. Sin embargo, es notable y lamentable que dichas
expresiones no siempre estén en consonancia con la letra y el
espíritu del Magisterium concerniente a las relaciones con los
Judíos y con el Judaísmo. Esto podría reflejarse en un contexto
geográfico más amplio, donde el impacto del conflicto árabe-israelí
representa con frecuencia un malestar para muchos cristianos, con el
redescubrimiento por parte de la Iglesia de sus raíces judías y, a
veces, una preferencia por el prejuicio histórico.
Sin embargo, la grave situación de los Palestinos en general y de
los Palestinos Cristianos en especial debería ser de gran
preocupación para los Judíos, tanto de Israel como de la Diáspora.
En primer lugar, porque el Judaísmo en especial hizo reconocer al
mundo entero que cada persona es creada a Imagen Divina; según esto,
como enseñan los sabios del Talmud, cualquier acción irrespetuosa
hacia una persona es una acción irrespetuosa hacia el Creador. En
particular, tenemos una especial responsabilidad hacia los vecinos
que sufren. Esta responsabilidad es aún mayor cuando el sufrimiento
nace de un conflicto del cual nosotros formamos parte y, ésta es la
paradoja, precisamente dónde nosotros tenemos el deber moral y
religioso de protegernos y defendernos.
Para mí personalmente, como Israelí de Jerusalén, la angustiosa
situación de Tierra Santa y el sufrimiento de tantas personas en los
diferentes lados de la división política, es una fuente de mucho
dolor. Me doy perfecta cuenta que se utiliza y se abusa de esta
situación para elevar la tensión, llevándola muy por encima del
contexto geográfico del conflicto mismo.
Sin embargo, doy gracias a Dios por la gran cantidad de
organizaciones en nuestra sociedad que trabajan para aliviar todo el
sufrimiento posible en este contexto tan difícil.
Estoy orgulloso de ser el fundador de una de estas organizaciones,
Rabinos por los Derechos Humanos, cuyo director y demás miembros,
precisamente como leales ciudadanos de Israel, continúan su lucha
para preservar el avance de la dignidad humana de todos, en especial
de los más vulnerables. Soy plenamente consciente de las matanzas de
nuestro pasado reciente en las calles de nuestras ciudades, y de las
actuales amenazas de aquellos que están abiertamente comprometidos
con la destrucción y exterminación de Israel. No obstante, debemos
luchar con el fin de hacer todo lo que podamos para aliviar la
miseria de la situación, en particular la relacionada con las
comunidades cristianas en Jerusalén y alrededores.
De hecho, en los últimos meses ha habido una notable mejoría, por
ejemplo, en las condiciones que afectan el libre movimiento del
clero; también hay indicaciones que apuntan a una mayor comprensión
hacia las necesidades de la comunidades Cristianas locales por parte
de las autoridades, a pesar de los desafíos que impone la seguridad.
Continuamos abogando por ello, pues creemos que en última instancia
esto nos interesa a todos.
Desde luego, la responsabilidad de los Judíos de asegurar que las
comunidades Cristianas crezcan en nuestro medio, respetando el hecho
de que Tierra Santa es cuna del nacimiento de la Cristiandad y de
los Santos Lugares, está fortalecida cada vez más gracias a nuestro
redescubrimiento fraterno.Sin embargo, más allá de nuestra relación
particular, los Cristianos como minoría en ambos contextos, Judío e
Islámico, tienen un papel fundamental para el conjunto de nuestras
sociedades. La situación de las minorías es siempre un profundo
reflejo de la condición social y moral de una sociedad en su
totalidad. El bienestar de las comunidades Cristianas de Oriente
Medio es nada menos que una especie de barómetro de la condición
moral de nuestros países. El grado de derechos civiles y religiosos
y de libertad del que gozan los Cristianos es testigo de la salud o
enfermedad de las respectivas sociedades en Oriente Medio.
Es más, como acabo de indicar, los Cristianos juegan un papel
desmesurado en la promoción de la comprensión y colaboración
interreligiosa en el país. Desde luego, me atrevería a sugerir que
ésta es precisamente la labor Cristiana, contribuir a la superación
del prejuicio y los malentendidos que aquejan a Tierra Santa y que,
desde luego, están reforzados en la región en general. Aunque no es
justo esperar que estas pequeñas comunidades Cristianas locales sean
capaces de cargar solas con esta responsabilidad, quizás tengamos la
esperanza que, apoyadas en esto por la Iglesia universal y su
autoridad central, ellas sean constructoras de paz bendecidas en la
ciudad cuyo nombre significa paz y que es de gran significado para
nuestras comunidades. Se han podido observar algunos signos en el
papel de los líderes Católicos locales con el establecimiento, en
años recientes, del Conejo de Instituciones Religiosas de Tierra
Santa, que reúne al Jefe del Rabinato de Israel, las Cortes de la
Shaaria, el Ministerio de Asuntos Religiosos de la Autoridad
Palestina y los líderes oficiales Cristianos en Tierra Santa. Este
Consejo no sólo facilita la comunicación entre las distintas
autoridades religiosas, sino que está también comprometido en la
lucha contra los desacuerdos, la intolerancia y la instigación, al
tiempo que intenta ser una fuerza para la reconciliación y la paz en
modo tal que dos naciones y tres religiones puedan vivir en esta
tierra en plena dignidad, libertad y tranquilidad.
El Instrumentum laboris de esta Asamblea Especial para Oriente Medio
cita al Papa Benedicto XVI en su entrevista para el Osservatore
Romano en su viaje a Tierra Santa como sigue: “Por eso es
importante, por una parte, mantener un diálogo bilateral - con los
judíos y con el islam - y luego también un diálogo trilateral”(secc.
96). Este año, por primera vez, el Consejo Pontificio para las
Relaciones Interreligiosas y la Comisión Pontificia para las
Relaciones Religiosas con los Judíos fueron los anfitriones, junto
al Comité Judío Internacional para las Consultas Interreligiosas
(CJICI) y la Fundación para las Tres Culturas de Sevilla (España),
del primer diálogo trilateral. Esto fue una alegría especial para
mí, pues esta propuesta se hizo durante mi presidencia del CJICI y
deseo fervorosamente que éste sea sólo el inicio de un diálogo
trilateral más extenso que venza la sospecha, el prejuicio y los
desacuerdos, en modo tal que seamos capaces de poner de relieve las
experiencias comunes en la familia de Abraham, por el bien de toda
la humanidad.
Creo que la antes mencionada comisión bilateral, con el Jefe del
Rabinato de Israel y el Consejo de las Instituciones Religiosas de
Tierra Santa, puede incluso ofrecer una mayor oportunidad y desafío
en lo que concierne a esto.
El Instrumentum laboris proporciona también nuevas oportunidades
para comprender mejor la naturaleza de las relaciones de los
Cristianos con los Musulmanes y con los Judíos. Cito las palabras
del Papa Benedicto XVI en Colonia en Agosto de 2005, cuando describe
las relaciones con el Islam como “una necesidad vital, de la cual
depende en gran parte nuestro futuro” (secc. 95). Obviamente esto en
Oriente Medio es un tópico. Sea que uno entienda el concepto de dar
El Islam sólo en un contexto geográfico/cultural o en uno teológico,
la cuestión crítica del futuro de nuestras respectivas comunidades
es si nuestros hermanos Musulmanes pueden ver o no la presencia
Cristiana o Judía como una parte plenamente legítima e integral de
la región en su totalidad. Verdaderamente, la necesidad de plantear
esta cuestión es nada menos que “una necesidad vital, de la cual
depende en gran parte nuestro futuro”.Y esto nos lleva a la cuestión
fundamental que está a la “raíz” del conflicto Arabo-Israelí. Los
que claman que la “ocupación” es la “causa fundamental” del
conflicto son, en el mejor de los casos, poco sinceros.
Este conflicto tiene lugar desde hace décadas, desde mucho antes de
la Guerra de los Seis Días de 1967 como resultado de la cual la
Orilla Occidental y Gaza pasaron bajo control israelí. De hecho, la
“Ocupación”es una consecuencia del conflicto; la verdadera “causa
primordial” del mismo es, precisamente, saber si el mundo árabe
puede tolerar una soberanía no-árabe en su medio.
Sin embargo, el Intrumentum laboris comentando el Dei Verbum,
describe el diálogo de la Iglesia “con sus hermanos mayores” no sólo
necesario, sino “esencial” (secc. 87). De hecho, en su visita este
año a la gran sinagoga de esta ciudad, el Papa Benedicto XVI citó el
Catecismo de la Iglesia Católica (n. 839): “Escrutando su misterio,
la Iglesia, pueblo de Dios de la Nueva Alianza, descubre su propio
vínculo profundo con los judíos, elegidos por el Señor los primeros
entre todos para acoger su palabra”, y añade: “A diferencia de las
otras religiones no cristianas, la fe judía ya es una respuesta a la
revelación de Dios en la Antigua Alianza”.
Estas palabras son eco de las palabras del Papa Juan Pablo II quien,
en su histórica visita a la misma sede Judía de adoración de esta
ciudad, en 1986, declaró: “la religión Judía no es extrínseca a
nosotros, en cierto sentido es intrínseca a nuestra propia religión.
Por lo tanto, con el Judaísmo tenemos una relación que no tenemos
con ninguna otra religión”. Además, en su Exhortación Apostólica del
28 de junio de 2003, él describió “el diálogo y la colaboración con
los creyentes de religión hebrea” como de “importancia fundamental
para la conciencia cristiana en sí misma”, manteniendo la llamada
del Sínodo para “reconocer las raíces comunes existentes entre el
cristianismo y el pueblo judío, llamado por Dios a una alianza que
sigue siendo irrevocable” (n.56).
Como he observado, la realidad política en Oriente Medio no facilita
a los Cristianos de la región
que reconozcan, y aún menos abracen, estas exhortaciones. De todas
formas, rezo para que el milagro al que Juan Pablo II se refería
como “el florecimiento de una nueva primavera de relaciones mutuas”
sea cada vez más evidente, tanto en Oriente Medio como en todo el
mundo.
A este fin, dediquémonos de manera más devota, a través de la
oración y del trabajo, para la paz y la dignidad de todos. Recemos
con las palabras del Papa Juan Pablo II en el Muro de las
Lamentaciones en Jerusalén, con las cuales el Papa Benedicto XVI
concluyó su presentación en la Gran Sinagoga de Roma: “Derrama tu
paz sobre Tierra Santa, sobre Oriente Medio, sobre toda la familia
humana; despierta el corazón de todos los que invocan tu nombre,
para caminar humildemente por la senda de la justicia y la
compasión.”
Y permitanme, como alguien que viene a Ustedes desde la ciudad que
es Santa y Querida por todos nosotros, concluir con las palabras del
Salmista: “¡Bendígate Yahvé desde Sión, que veas la prosperidad de
Jerusalén todos los días de tu vida!” (Sal 128, 5).
[00066-04.03] [NNNNN] [Texto original: inglés]
ERRATA CORRIGE
Las correcciones publicadas en la Errata Corrige del Boletín N°
8 han sido efectuadas directamente en los respectivos
Boletines publicados en estas páginas Internet.
AVISOS
- “BRIEFING”
“BRIEFING”
Para una información más eficaz sobre los trabajos sinodales se han
organizado 4 grupos lingüísticos para los periodistas acreditados.
A continuación se detallan el lugar del “briefing” y el nombre del
Responsable de Prensa para cada grupo lingüístico:
Grupo lingüístico italiano
Responsable: Rev. Mons. Giorgio COSTANTINO
Lugar: Sala de periodistas, Oficina de Prensa de la Santa Sede
Grupo lingüístico inglés
Responsable: Dr. Tracey Alicia McCLURE
Lugar: Aula Juan Pablo II, Oficina de Prensa de la Santa Sede
Grupo lingüístico francés
Responsable: Sra. Romilda FERRAUTO
Lugar: Sala “Blu” 1er Piso, Oficina de Prensa de la Santa Sede
Grupo lingüístico árabe
Responsable: Rev. P. Jean MOUHANNA, O.M.M.
Lugar: Sala de telecomunicaciones, Oficina de Prensa de la Santa
Sede
Los siguientes días está previsto un “briefing” de los Responsables
de Prensa a las 13:30, aproximadamente:
- Jueves 14 de octubre de 2010
- Viernes 15 de octubre de 2010 (con la presencia de un Padre
sinodal)
- Sábado 16 de octubre de 2010
- Martes 19 de octubre de 2010 (con la presencia de un Padre
sinodal)
- Jueves 21 de octubre de 2010 (con la presencia de un Padre
sinodal)
- Viernes 22 de octubre de 2010
Los nombres de los participantes y los eventuales cambios de fechas
y horarios se comunicarán lo antes posible.
Aviso a los lectores
Errata corrige
En caso de observarse errores en el contenido del Boletín, rogamos
lo indiquen a la Redacción mediante correo electrónico a:
fungogenerale@pressva-fungo.va
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