 |
Pontifical Council for the Pastoral Care of Migrants and Itinerant People
People on the Move -
N°
91-92, April - August 2003, p. 405-407
Mesaje del Obispo Presidente
con ocasión de celebrarse el Día nacional del
migrante
“No violarás el derecho del Migrante”
S. E. Mons. Alvaro L. RAMAZZINI I.
Obispo de San Marcos y
Presidente de la Pastoral de Movilidad Humana
Conferencia Episcopal de Guatemala
La Pastoral de Movilidad Humana de la Conferencia Episcopal de Guatemala expresa
su profonda solidaridad con la población migrante, forzada a buscar nuevos
horizontes de vida para sus familias.
En el marco del Día Nacional del Migrante, a celebrarse el primer domingo de
septiembre, afirmamos que “La tierra es un regalo de Dios” Derecho de toda persona migrante.Como Iglesia, nos golpea ver la pobreza en que vive nuestra gente, la cual se
agrava cada día por la falta de tierra y trabajo, lo que hace imposibile el
derecho del pueblo guatemalteco a disfrutar de la verdadera ciudadanía.
Dada esta triste realidad de extrema pobreza y de migraziones forzadas SEÑALAMOS
ante la comunidad nacional e internacional:
- El gobierno actual no ha tenido la capacidad suficiente para poner en marcha un
proyecto de desarrollo económico que favorezca la atención a las necesidades más
elementales de la población pobre, tales como educación, salud, vivienda y
trabajo.
- La economía de mercado neoliberal tiene como meta suprema la acumulación de
capital para beneficiar tanto a grupos financieros nacionales como a las
transnacionales, que explotan la mano de obra barata con fines lucrativos.
- Ha habido un incremento en las migraciones forzadas como consecuencia de la
pobreza, aumentada por la malversación de fondos por parte de exfuncionarios
del gobierno y la corrupción desenfrenada.
- Las formas de control utilizadas en las fronteras constituyen y generan
violaciones a los derechos humanos. Aunque no se puede afirmar que ése era el
objetivo de dichos mecanismos de control, una de las consecuencias más claras
es el estado de vulnerabilidad de la población migrante ante « el derecho
humano » más importante : la vida. Es decir, los migrantes arriesgan
y, en casos extremos, hasta pierden la vida, al enfrentar los injustos controles
migratorios fronterizos.
- Las políticas migratorias entre Estados Unidos, México y Guatemala operan como
si los migrantes fueran un peligro para su seguridad. Dichos controles tales
como el « OPERATIVO GUARDINA » en la frontera México y Estados
Unidos, el « PLAN SUR » para un retorno ordenado y seguro en la
frontera Guatemala-México, son la expresión de una política de Estado que
anuncia en la práctica que « se vale » violar los derechos
humanos de los migrantes.
- El trato irrespetuoso que reciben las personas indocumentadas detenidas por
ciertos agentes corruptos de migración, al recibirlos en las Delegaciones
Migratorias de la frontera México y Guatemala. Además son intimidados en el
pequeño centro de detención, donde les exigen una cantidad entre Q. 400 y Q.
800 para recobrar la libertad. Si no tienen esa cantidad, les roban el poco
dinero que llevan consigo.
En virtud de las denuncias anteriormente mencionadas:
DEMANDAMOS
- Que el gobierno promueva programas de desarrollo económico, creando fuentes de
trabajo y mejores oportunidades de vida para los trabajadores y trabajadoras
tanto de la ciudad como del campo y, así, evitar la migración forzada.
- Que la globalización de la economía sea solidaria con los más pobres. Que los
beneficios de la economía de mercado globalizado sean disfrutados por todos a
fin de disminuir el escandaloso muro de la pobreza que divide a pobres y ricos.
- Que los derechos, económicos, políticos, sociales y culturales no sean
vulnerados por el Estado. Es necesario reconstruir no sólo el estado democrático
y de derecho, sino también el tejido social para que se respete la integridad física
y moral de todas las personas, especialmente de los migrantes.
- Que las políticas de seguridad, implementadas en las fronteras, estén
impregnadas del respeto a convenios y tratados internacionales, para que sean más
eficientes en el respeto a los derecho humanos de los migrantes.
- Que las leyes migratorias y las autoridades involucradas en el fenómeno
migratorio, bajo ningún pretexto, fomenten actitudes que criminalidad a las
personas migrantes identificándolas como terroristas.
- Que el gobirno de Guatemala, ratifique prontamente la Convención
Internacional para la Protección de los Derechos Humanos de los Migrantes
Trabajadores y sus Familiares, instrumento legal que vela por el respecto a la
dignidad e integridad del migrante durante todo el proceso migratorio.
Ante esta dura realidad migratoria hacemos un llamado a todos los hombres y las
mujeres de buena voluntad a convertirse en signo de solidaridad para nuestros
hermanos y hermanas migrantes. Invitamos a las Organizaciones no
Gubernamentales, a las Iglesias y a los medios de comunicación social a unir
esfuerzos en la lucha por la defensa de los Derechos Humanos de los migrantes,
ya que para ellos nos convertimos en aquella patria donde se les reconoce su
dignidad, según nos enseña el magisterio de Juan Pablo II.
Que María Santísima, quien peregrinó con José y el Niño Jesús hacia
Egipto, proteja a todos los migrantes.
Santo Hermano Pedro de San José Betancur ruega por nosotros.
|