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02 - 02.10.2009
RESUMEN
-
PRESENTACIÓN DEL SECRETARIO GENERAL
- CALENDARIO DE LOS
TRABAJOS SINODALES
- INFORMACIÓN GENERAL SINODAL
- ORACIÓN PARA EL
BUEN ÉXITO DEL SÍNODO
- LA CAPILLA DEL SÍNODO
- AVISOS
PRESENTACIÓN DEL
SECRETARIO GENERAL
Viernes, 2 de octubre de 2009 a las 11.30 horas en el Aula Juan
Pablo II de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el Secretario
General del Sínodo de los Obispos S.E.R. Mons. Nikola Eterović ha
llevado a cabo un “briefing” para dar informaciones sobre el sentido
y el desarrollo de la Asamblea sinodal.
Reproducimos a continuación el texto de la presentación del
Secretario General:
En el Discurso de la montaña sobre las Bienaventuranzas Jesús reveló
la dignidad de sus discípulos afirmando: “Vosotros sois la sal de la
tierra...Vosotros sois la luz del mundo” (Mt 5, 13. 14). Tales
palabras, que son válidas para los cristianos de todos los tiempos,
se dirigen de manera particular a los fieles de África en este
momento de su historia eclesial y social. La actualidad de esta
llamada fue subrayada también por el Santo Padre Benedicto XVI que
la utilizó como lema de su primera Visita Apostólica al corazón de
África, en Camerún y en Angola, donde estuvo del 17 al 23 de marzo
de 2009.
Es simultáneamente una constatación y una exhortación. Los
cristianos, regenerados en el bautismo por la gracia del Espíritu
Santo, se han revestido de Jesucristo, “luz del mundo” (cfr. Jn 8,
12) que “ilumina a todo hombre” (Jn 1,9). Ellos, por lo tanto, deben
vivir el espíritu de las bienaventuranzas y de esta forma reflejar
la Luz Jesucristo, según sus propias palabras: “Brille así vuestra
luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras y
glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos” (Mt 5, 16). Los
discípulos del Señor, al comprometerse en una vida cristiana
auténtica, tratan de seguirlo, van detrás de Él negándose a sí
mismos y tomando su propia cruz (cfr. Mc 8, 34). Dejándose guiar por
la luz de Cristo, se convierten cada vez más en la sal de la tierra
que, renovada por la gracia del Espíritu Santo, no sólo no perderá
su sabor, sino que podrá dar un verdadero gusto de Evangelio a toda
la realidad humana en África y en el mundo entero.
Ser sal de la tierra y luz del mundo es la vocación de todo
cristiano. Aplicada a la realidad africana, esta verdad nos permite
comprender el espíritu con el cual se quiere celebrar la Segunda
Asamblea Especial para África del Sínodo de los Obispos sobre el
tema: La Iglesia en África al servicio de la reconciliación, de la
justicia y de la paz. “Vosotros sois la sal de la tierra...Vosotros
sois la luz del mundo” (Mt 5, 13.14). La prioridad, por lo tanto, se
relaciona con la urgente obra de evangelización que posee como
inseparable reflejo la promoción humana en el contexto del
continente africano.
El tema de la Asamblea sinodal es muy significativo ya que retoma el
título de la Exhortación Apostólica Post-sinodal Ecclesia in Africa,
que recoge los resultados de la Primera Asamblea Especial para
África del Sínodo de los Obispos celebrada del 10 de abril al 8 de
mayo de 1994 sobre el tema La Iglesia en África y su misión
evangelizadora de cara al año 2000. “Seréis mis testigos”(Hch 1,8).
Con esa elección se quiso subrayar la continuidad entre las dos
Asambleas. La primera ofreció un cuadro general y de conjunto de la
situación de la Iglesia Católica en el continente. Además afrontó
los distintos desafíos, eclesiales, sociales y políticos que,
desgraciadamente, hoy son todavía actuales en su gran mayoría.
Teniendo presente este cuadro que aún posee validez, con la Segunda
Asamblea Especial los Padres sinodales, guiados por el Santo Padre
Benedicto XVI, desean analizar en profundidad la misión de la
Iglesia al servicio de la reconciliación, la justicia y la paz. Son
temas fundamentales para el presente y el futuro de la Iglesia
Católica en África. En esta urgente obra la Iglesia está dispuesta a
colaborar con las demás Iglesias y comunidades cristianas, con
quienes pertenecen a otras religiones no cristianas, y también con
todos los hombres de buena voluntad. A este propósito, el primer día
de comienzo de los trabajos está previsto un informe de unos 30
minutos sobre cómo fue recibida la Ecclesia in Africa, y luego
seguirá un debate libre sobre el tema.
La preparación de la Segunda Asamblea Especial para África comenzó
cinco años atrás, cuando el 14 de junio del 2004 el Siervo de Dios
Juan Pablo II expresó el deseo de convocar la Segunda Asamblea
sinodal para África. Esta dio comienzo específicamente con la
publicación de los Lineamenta, el 27 de junio del año 2006. Durante
su visita a Yaundé, Camerún, el 19 de marzo de 2009, el Santo Padre
Benedicto XVI entregó el Instrumentum laboris de la Asamblea sinodal
a los Presidentes de las 36 Conferencias Episcopales y a los Jefes
de dos Iglesias Orientales Católicas sui iuris así como de la
Asamblea de la Jerarquía Católica de Egipto.
La Iglesia en África ha tenido un gran actividad. Desde el año1978
al 2007, el número de los católicos africanos paso de 55.000.000 a
146.000.000. También las vocaciones al sacerdocio y a la vida
consagrada han crecido notablemente (cfr. Anexo).
Debemos completar este prometedor cuadro recordando a los 521
agentes pastorales que desde el año 1994 al 2008 fueron asesinados
en África a causa del nombre de Jesucristo (cfr. Mt 10, 22). Se
trata de africanos, de origen y de adopción, es decir, misioneros en
tierras africanas. En 2008, por ejemplo, de 20 agentes pastorales
católicos asesinados en el mundo, 5 eran africanos: 3 sacerdotes, 1
religioso y 1 voluntario laico, provenientes respectivamente de
Kenia, Guinea Conakry, Nigeria y de la República Democrática del
Congo. El Evangelio que ellos anunciaron es la verdadera sal de la
tierra, garantía de una evangelización con raíces profundas, capaz
de poder resistir ante cualquier adversidad. La Buena Noticia,
acompañada por el límpido testimonio de su servicio eclesial, se
convierte en luz que brilla en las tinieblas del mundo, a veces
demasiado densamente concentradas en algunas zonas del continente
africano.
***
Ser cada vez más la sal de la tierra y la luz del mundo es una
gracia que se obtiene con la oración. La celebración de la Asamblea
sinodal estará acompañada por intensos momentos de oración.
El Santo Padre Benedicto XVI, Presidente del Sínodo de los Obispos,
presidirá tres celebraciones Eucarísticas en la Basílica Papal de
San Pedro. Además de la de inauguración del domingo 4, y la de
conclusión de los trabajos sinodales, el domingo 25 de octubre, Su
Santidad canonizará, el domingo 11 de octubre, a 5 beatos: Zygmunt
Szczesny Felinski, Francisco Coll y Guitart, Josef Damiaan de
Veuster, Rafael Arnáiz Barón y Marie de la Croix (Jeanne) Jugan.
Estos santos enseñan de una forma concreta cómo nos convertimos en
la sal de la tierra y la luz del mundo.
La oración acompañará las reflexiones de los Padres sinodales cada
día por la mañana y por la tarde. La oración de la Hora Tercia
estará acompañada por una breve homilía, preparada por los Padres
sinodales. Un momento especial está previsto para el sábado 10 por
la tarde. El Santo Padre guiará el rezo del Santo Rosario con África
y por África, en conexión vía satélite, desde el Aula Pablo VI, con
las universidades de 9 capitales africanas: El Cairo (Egipto),
Antananarivo (Madagascar), Kinshasa (Rep. Dem. del Congo), Nairobi
(Kenia), Johanesburgo (Sudáfrica), Maputo (Mozambique), Jartún
(Sudán), Onitsha (Nigeria) o Ouagadougou (Burkina Faso).
En la Segunda Asamblea Especial para África participarán 244 Padres
sinodales, de los cuales 228 son obispos. Los mismos participarán
con carácter de: 79 ex officio, 129 elegidos y 36 de nombramiento
pontificio. Entre ellos encontramos 33 cardenales, 75 arzobispos,
120 obispos y 8 religiosos, elegidos por la Unión de los Superiores
Generales. Con respecto a los cargos encontramos 37 Presidentes de
Conferencias Episcopales, 189 obispos ordinarios, 4 coadyutores, 2
auxiliares y 8 arzobispos eméritos.
En referencia al art. VII del Ordo Synodi Episcoporum, el Santo
Padre Benedicto XVI había establecido que ex officio participaran en
la Asamblea sinodal, 25 Presidentes de discasterios de la Curia
romana, todos los cardenales africanos, actualmente son 14, los
Presidentes de las Conferencias Episcopales, nacionales, regionales
y los de las reuniones Internacionales. En la elección de los Padres
sinodales se siguió también el criterio de elegir un obispo de cada
5 participantes. De todas maneras se trató de tener por lo menos un
obispo por cada uno de los 53 Países de África.
La mayoría de los Padres sinodales, en concreto 197, provienen de
África. Otros 27 vienen de otros continentes: 34 de Europa, 10 de
América, 2 de Asia y uno de Oceanía. Entre ellos hay Presidentes de
Conferencias Episcopales de otros 4 continentes, que al inicio de la
Asamblea dirigirán su palabra a la Asamblea. Este hecho evidencia
que la Segunda Asamblea Especial para África afecta a toda la
Iglesia Católica.
Por lo que se refiere a los trabajos sinodales, se han previsto 20
Congregaciones Generales y 9 Sesiones de los Círculos menores,
divididos en las tres lenguas oficiales de la Asamblea: francés,
inglés y portugués. Los Padres sinodales podrán usar también el
italiano.
En estas lenguas 4 los encargados de prensa informarán regularmente
a los periodistas sobre los trabajos sinodales. La primera
Conferencia de Prensa se celebrará el lunes, 5 de octubre. En ella
participarán Su Eminencia, Card. Peter Kodwo Appiah TURKSON,
Arzobispo de Cape Coast, Ghana, Relator General.
Como se sabe, el Santo Padre Benedicto XVI ha nombrado tres
Presidentes Delegados: los Eminentísimos Cardenales: Francis ARINZE,
Prefecto emérito de la Congregación para el Culto Divino y la
Disciplina de los Sacramentos; Théodore-Adrien SARR, Arzobispo de
Dakar, Senegal, y Wilfrid Fox NAPIER, O.F.M., Arzobispo de Durban,
África del Sur. Al mismo tiempo, Su Santidad ha nombrado dos
Secretarios Especiales: Su Excelencia Mons. António Damião FRANKLIN,
Arzobispo de Luanda, Angola y Su Excelencia Mons. Edmond DJITANGAR,
Obispo de Sarh, Chad.
En la Asamblea sinodal participarán también los Delegados fraternos,
representantes de 6 Iglesias y comunidades eclesiales, presentes de
modo significativo en África, con quienes la Iglesia Católica
mantiene relaciones de diálogo y colaboración.
Estarán presentes, también, 29 Expertos, 19 hombres y 10 mujeres, y
49 Oyentes, 29 hombres y 20 mujeres, dispuestos a ofrecer su
contribución para el buen desarrollo de los trabajos sinodales,
enriqueciendo la reflexión con sus significativos testimonios.
Junto con los Asistentes, Traductores y personal técnico y, en
particular, con los Oficiales de la Secretaría General, participarán
en la Asamblea unas 400 personas.
Acogiendo la invitación del Santo Padre Benedicto XVI, participarán
en la Asamblea sinodal tres Invitados especiales.
En primer lugar, el martes del próximo 6 de octubre, participará en
la Tercera Congregación General el Patriarca de la Iglesia Ortodoxa
Tewahedo Etíope Su Santidad Abuna Paulos. Se trata de una
participación en el Sínodo del representante de la mencionada
Iglesia cristiana, presente en África de forma ininterrumpida desde
los tiempos apostólicos.
El viernes 9 de octubre se espera al Señor Rudolf Adada, que fue
Jefe de la Joint United Nations/African Union Peacekeeping Mission
para el Dafur, que afecta no sólo a los Países africanos sino
también a todo el mundo.
El lunes 12 de octubre dirigirá la palabra a los Padres sinodales el
Sr. Jacques Diouf, Director General de la FAO, para informar sobre
los esfuerzos de la FAO dirigidos a garantizar la seguridad
alimenticia en África.
***
“Vosotros sois la sal de la tierra... Vosotros sois la luz del
mundo” (Mt 5, 13.14). La Iglesia que peregrina en África desde hace
2000 años, trata de poner en práctica esta invitación del Señor. Lo
está haciendo en las regiones del Nordeste de África desde los
tiempos apostólicos (Cfr. Hch 8, 26-39). En algunas zonas, como por
ejemplo en la actual Angola, la Buena Noticia ha sido anunciada hace
más de 500 años. En otras regiones, la luz del Evangelio ha
penetrado con los misioneros hace unos 100 años. Gracias a Dios, los
resultados han sido abundantes. Uno de los signos de fecundidad
apostólica son las vocaciones misioneras africanas. Cada vez hay más
sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos que realizan el servicio
pastoral en otras Iglesias particulares en África o en otros
continentes. Junto con la Buena Noticia, se esfuerzan en promover
las actividades educativas y asistenciales de la Iglesia, ofreciendo
una formación integral, humana y cristiana, a las nuevas
generaciones. Al mismo tiempo, tratan de aliviar las heridas
abiertas en el espíritu y en el cuerpo de sus hermanos, afrontando
los grandes desafíos del subdesarrollo y, por tanto, del hambre, de
las enfermedades, de las violencias, incluidas las guerras. Con sus
acciones continúan la obra de Jesús Buen Samaritano en favor de todo
hombre africano, sin distinción de etnia, lengua, religión,
ofreciendo una preciosa contribución al proceso de la justicia y de
la paz que brota de un corazón reconciliado con Dios y con el
prójimo.
Invocando la intercesión de tantos santos africanos y, en
particular, de la Virgen María, Nuestra Señora de África, rezamos
para que la celebración de la Segunda Asamblea Especial se convierta
en una ocasión propicia para que todo el Pueblo de Dios se dedique a
la oración y a la profunda reflexión sobre el presente de la
actividad pastoral en África, en unión con los Pastores y bajo la
guía del Obispo de Roma y Pastor universal de la Iglesia. Bendecida
por el Espíritu Santo, la Iglesia en África desea emprender, con
nuevo celo, la obra de evangelización y de promoción humana en el
gran continente. Una Iglesia reconciliada en su interior se
convertirá en anunciadora creíble de la reconciliación, también a
nivel de la sociedad, aportando una insustituible contribución a la
promoción de la justicia y al logro de la paz.
Algunos datos estadísticos sobre la actividad caritativa de la
Iglesia Católica en África
I) En África existen 53 Cáritas nacionales, de las que 20 tienen una
finalidad añadida, relativa, en general, a la promoción de la
solidaridad y al desarrollo integral del hombre y de la sociedad.
Existe también Cáritas de Oriente Medio y de África del Norte. Todas
las organizaciones nacionales están coordinadas por Cáritas África
que tiene su sede en Kampala, Uganda.
II) La red de las Comisiones Justicia y Paz está bastante
desarrollada. Existe a nivel continental el Secretariado Justicia y
Paz del SECAM. Hay, además, 8 Comisiones regionales y 34 nacionales,
en las respectivas Conferencias Episcopales. Hay también 12
Institutos y Centros de promoción de la Doctrina social de la
Iglesia.
III) Entre las obras significativas de promoción humana, conviene
recordar la Fundación para el Sahel, instituida el 22 de febrero de
1984 por el Papa Juan Pablo II, a raíz de su visita apostólica a
Burkina Faso. Durante 25 años, la Fundación ha distribuido
aproximadamente 40.000.000 de dólares americanos en 9 países:
Burkina Faso, Cabo Verde, Chad, Gambia, Guinea Bissau, Níger, Mali,
Mauritania y Senegal, financiando proyectos de acceso al agua y de
nuevo saneamiento de terrenos cultivables , así como de formación y
de educación. El 12 de febrero de 2001, el Papa Juan Pablo II
constituyó la Fundación el Buen Samaritano, fundada con la finalidad
de sostener a los enfermos más necesitados, sobre todo a los
enfermos de SIDA. La Fundación depende del Consejo Pontificio para
la Pastoral de la Salud.
IV) La Iglesia Católica está bastante presente en el campo de la
pastoral sanitaria. Según los últimos datos, tomados del año 2007,
existen en todo el Continente africano 16.178 centros de salud, de
los cuales: 1.074 hospitales, 5.373 ambulatorios, 186 leproserías,
753 residencias para ancianos e inválidos 979 orfelinatos, 1.997
guarderías infantiles, 1.590 consultorios matrimoniales, 2.947
centros de reeducación social, 1.279 centros de salud diversos.
V) Junto con el anuncio del Evangelio, la Iglesia Católica promueve
desde siempre la educación integral de las personas a través de las
escuelas católicas. Actualmente, en el continente africano existen
12.496 escuelas maternas con 1.266.444 inscritos; 33.263 escuelas
primarias con 14.061.806 alumnos; 9.838 escuelas superiores con
3.738.238 alumnos. En los institutos superiores estudian 54.362
estudiantes; en las Universidades 11.011 estudiantes frecuentan los
estudios eclesiásticos y 76.432 otras disciplinas.
|
África |
| |
Habitantes |
Católicos |
Circ. Ecl |
Centros Pastorales |
Obispos |
Sacerdotes |
Diáconos |
Relig. no sac |
Religiosas
prof. |
Misioneros |
| 2007 |
943.743.000 |
164.925.000 |
516 |
89.006 |
657 |
34.658 |
403 |
7.921 |
61.886 |
3.590 |
| 2006 |
926.878.000 |
158.313.000 |
514 |
85.311 |
638 |
33.478 |
379 |
7.846 |
60.708 |
4.301 |
| 2005 |
898.630.000 |
153.470.000 |
509 |
84.472 |
630 |
32.370 |
374 |
7.948 |
58.781 |
4.092 |
| 2004 |
876.720.000 |
148.817.000 |
507 |
81.629 |
630 |
31.259 |
368 |
7.791 |
57.475 |
3.926 |
| 2003 |
850.558.000 |
143.659.000 |
505 |
79.994 |
632 |
30.419 |
336 |
7.370 |
56.409 |
2.633 |
| 2002 |
830.516.000 |
137.428.000 |
503 |
79.514 |
617 |
29.274 |
336 |
7.139 |
53.980 |
2.575 |
| 2001 |
809.105.000 |
135.660.000 |
497 |
79.003 |
616 |
27.988 |
372 |
7.249 |
52.695 |
1.488 |
| 2000 |
789.455.000 |
130.018.000 |
495 |
82.668 |
601 |
27.165 |
361 |
7.256 |
52.583 |
1.222 |
| 1999 |
768.999.000 |
124.270.000 |
489 |
87.661 |
592 |
26.547 |
324 |
7.299 |
51.617 |
1.071 |
| 1998 |
748.612.000 |
16.664.000 |
479 |
84.131 |
575 |
26.026 |
1.313 |
7.025 |
51.304 |
1.256 |
[00002-04.10] [RE000] [Texto original: italiano]
CALENDARIO DE LOS
TRABAJOS SINODALES
4 de octubre - Domingo
09.30
Solemne inauguración y Concelebración de la Santa Misa en la
Basílica de San Pedro
5 de octubre - Lunes
09.00 - 12.30
1ª Congregación General
Saludo del Presidente Delegado
Relación del Secretario General
RELACIÓN ANTERIOR A LA DISCUSIÓN
Intervenciones libres
16.30 - 19.00
2ª Congregación General
Informes sobre las relaciones de los diferentes continentes con
África
Informe sobre Ecclesia in Africa
18.00 - 19.00
Intervenciones libres
6 de octubre - Martes
09.00 - 12.30
3ª Congregación General
Elección de la Comisión para el Mensaje (I)
Inicio de la discusión general
16.30 - 19.00
4ª Congregación General
Continuación de la discusión general
18.00 - 19.00
Intervenciones libres
7 de octubre - Miércoles
09.00 - 12.30
Círculos menores (I Sesión)
Elección de los Moderadores y de los Relatores
Debate sobre la Relación anterior a la discusión
16.00
Reunión de los Moderadores y de los Relatores
16.30 - 19.00
5ª Congregación General
Continuación de la discusión general
18.00 - 19.00
Intervenciones libres
8 de octubre - Jueves
09.00 - 12.30
6ª Congregación General
Elección de la Comisión para el Mensaje - II
Continuación de la discusión general
16.30 - 19.00
7ª Congregación General
Continuación de la discusión general
18.00 - 19.00
Intervenciones libres
9 de octubre - Viernes
09.00 - 12.30
8ª Congregación General
Continuación de la discusión general
16.30 - 19.00
9ª Congregación General
Continuación de la discusión general
18.00 - 19.00
Intervenciones libres
10 de octubre - Sábado
09.00 - 12.30
10ª Congregación General
Continuación de la discusión general
18.00
Rezo del Rosario con los universitarios de los ateneos romanos en el
Aula Pablo VI
11 de octubre - Domingo
10.00
Santa Misa con Canonización de los Beatos Zygmunt Szsezęsny
Feliński, Francisco Coll y Guitart, Jozef Damiaan de Veuster, Rafael
Arnáiz Barón y Marie de la Croix (Jeanne) Jugan en
Plaza
San Pedro
12 de octubre - Lunes
09.00 -12.30
11ª Congregación General
Continuación de la discusión general
Audición de los Oyentes (I)
16.30 - 19.00
12ª Congregación General
Continuación de la discusión general
Audición de los Oyentes (II)
18.00 - 19.00
Intervenciones libres
13 de octubre - Martes
09.00 - 12.30
13ª Congregación General
Continuación de la discusión general
Audición de los Delegados fraternos
16.30 - 19.00
14ª Congregación General
RELACIÓN POSTERIOR A LA DISCUSIÓN
18.00 - 19.00
Intervenciones libres
14 de octubre - Miércoles
09.00 - 12.30
Círculos menores (II Sesión)
Debate sobre la Relación posterior a la discusión
l6.30 -19.00
Círculos menores (III Sesión)
Debate sobre la Relación posterior a la discusión
15 de octubre - Jueves
9.00 - 12.30
15ª Congregación General
Presentación en el Aula del Sínodo de las relaciones de los Círculos
menores
Intervenciones libres
16.30 - 19.00
Círculos menores (IV Sesión)
Preparación de las Propuestas
16 de octubre - Viernes
09.00 - 12.30
Círculos menores (V Sesión)
Preparación de las Propuestas
16.30 - 19.00
Círculos menores (VI Sesión)
Preparación de las Propuestas
19.00
Entrega de las Propuestas a la Secretaría General
17 de octubre - Sábado
09.00 - 12.30
16ª Congregación General
Elección del Consejo (I)
Presentación del Borrador del Mensaje
Discusión del Mensaje
18 de octubre - Domingo
No hay Congregación
Unificación de las Propuestas por el Relator General, los
Secretarios Specialis y los Relatores de los Círculos menores
19 de octubre - Lunes
09.00 - 12.30
No hay Congregación
Unificación de las Propuestas por el Relator General, los
Secretarios Specialis y los Relatores de los Círculos menores
16.30 - 19.00
No hay Congregación
Unificación de las Propuestas por el Relator General, los
Secretarios Specialis y los Relatores de los Círculos menores
20 de octubre - Martes
09.00 - 11.30
17ª Congregación General
Presentación de la LISTA UNIFICADA DE LAS PROPUESTAS
Elección del Consejo (II)
11.30 - 12.30
Círculos menores (VII Sesión)
Preparación de las Enmiendas colectivas a las Propuestas
16.30 - 19.00
Círculos menores (VIII Sesión)
Preparación de las Enmiendas colectivas a las Propuestas
21 de octubre - Miércoles
09.00 - 12.30
Círculos menores (IX Sesión)
Preparación de las Enmiendas colectivas a las Propuestas
13.00
Entrega de las Propuestas colectivas enmendadas a la Secretaría
general
16.30 - 19.00
No hay Congregación
Estudio de las Enmiendas colectivas a las Propuestas a cargo del
Relator General, los Secretarios Specialis y los Relatores de los
Círculos menores
22 de octubre - Jueves
09.00 - 12.30
No hay Congregación
Estudio de las Enmiendas colectivas a las Propuestas a cargo del
Relator General, los Secretarios Specialis y los Relatores de los
Círculos menores
16.30 - 19.00
No hay Congregación
Estudio de las Enmiendas colectivas a las Propuestas a cargo del
Relator General, los Secretarios Specialis y los Relatores de los
Círculos menores
23 de octubre - Viernes
09.00 - 12.30
18ª Congregación General
Presentación y votación del Mensaje
17.30 - 19.00
19ª Congregación General
Presentación de la LISTA FINAL DE LAS PROPUESTAS
24 de octubre - Sábado
09.00 - 12.30
20ª Congregación General
Votación final de las Propuestas: Placet - Non Placet
13.00
Almuerzo fraterno con el Santo Padre
Saludos
25 de octubre - Domingo
09.30
Solemne Concelebración de la Santa Misa y Conclusión del Sínodo en
la Basílica de San Pedro
Ciudad del Vaticano, 8 de Septiembre 2009
+ Nikola Eterović
Arzobispo tit. Sisak
Secretario General
INFORMACIÓN GENERAL SINODAL
Durante el desarrollo de las labores del Concilio Ecuménico Vaticano
II, maduró la voluntad de los Padres del Concilio (manifestado en
los Decretos Christus Dominus [N. 5] y Ad gentes [N. 29]) para
mantener vivo un auténtico espíritu de colaboración, basándose en la
convicción de que el Papa en su tarea de Pastor Universal de la
Iglesia, pudiera ejercitar de modo más evidente y con mayor eficacia
su unión con los Obispos, Miembros del mismo orden episcopal del
Obispo de Roma.
A este propósito el Papa Pablo VI, con la Carta Apostólica
Apostolica sollicitudo, promulgada "Motu proprio" el 15 septiembre
de 1965 (AAS 57 [1965] 775-780), instituyó el Sínodo de los Obispos
para toda la Iglesia, fruto de la experiencia conciliar,
determinándole su organización y su tarea institucional: "La
Apostolica sollicitudo con la que, después de haber observado
atentamente los signos de los tiempos, nos esforzamos por adaptar
los métodos de apostolado a las múltiples necesidades de nuestro
tiempo y a las nuevas condiciones de la sociedad, nos induce a
consolidar con vínculos más íntimos Nuestra unión con los Obispos,
"a quienes puso el Espíritu Santo (...) para gobernar la Iglesia de
Dios" (Hech 20, 28)" (Introducción Apostolica sollicitudo). "El
Sínodo de los Obispos, por medio del cual los Obispos elegidos de
las diversas partes del mundo prestan una ayuda más eficaz al Pastor
Supremo de la Iglesia, se constituye de tal forma que sea: a) un
instituto eclesiástico central; b) que represente a todo el
episcopado católico; c) perpetuo por su naturaleza, y d) en cuanto a
la estructura, desempeñe su función en tiempo determinado y según la
ocasión" (Capítulo I de Apostolica sollicitudo). "Corresponde al
Sínodo de los Obispos, por su misma naturaleza, la tarea de informar
y aconsejar. Podrá gozar también del poder deliberativo cuando se lo
conceda el Romano Pontífice, a quien corresponderá en este caso
ratificar la decisión del Sínodo. Los fines generales del Sínodo de
los Obispos son: a) fomentar la íntima unión y colaboración entre el
Sumo Pontífice y los Obispos de todo el mundo; b) procurar que se
tenga conocimiento directo y verdadero de las cuestiones y de las
circunstancias que atañen a la vida interna de la Iglesia y a su
acción propia en el mundo actual; c) facilitar la concordia de
opiniones, por lo menos en cuanto a los puntos fundamentales de la
doctrina y en cuanto a al modo de proceder en la vida de la Iglesia.
Los fines especiales y próximos son los siguientes: a)
intercambiarse noticias oportunas; b) dar consejo acerca de aquellas
cuestiones para las que sea convocado el Sínodo en cada ocasión"
(Capítulo II de Apostolica sollicitudo). "El Sínodo de los Obispos
está sujeto directa e inmediatamente a la autoridad del Romano
Pontífice" (Capítulo III de Apostolica sollicitudo). "El Sínodo de
los Obispos puede reunirse en Asamblea General, en Asamblea
Extraordinaria y en Asamblea Especial" (Capítulo IV de Apostolica
sollicitudo).
Con la oración del Angelus Domini del domingo 22 de septiembre de
1974 el mismo Pablo VI dio la definición del Sínodo de los Obispos:
"Es una institución eclesiástica, que nosotros, interrogando los
signos de los tiempos y, sobre todo, tratando de interpretar los
profundos designios divinos y la constitución de la Iglesia
católica, hemos establecido después del Concilio Vaticano II, para
fomentar la unión y la colaboración de los Obispos de todo el mundo
con esta Sede Apostólica, a través de un estudio común de las
condiciones de la Iglesia y de la solución concordada de las
cuestiones relativas a su misión. No es un Concilio, no es un
Parlamento, sino un Sínodo de naturaleza especial".
El fundamento teológico del Sínodo de los Obispos ha sido ofrecido
por el Siervo de Dios Papa Juan Pablo II quien, en su Discurso al
Consejo de la Secretaría General del Sínodo de los Obispos del 30 de
abril de 1983 ha indicado el Sínodo de los Obispos como "una forma
de expresar y un instrumento particularmente fecundo de la
colegialidad de los Obispos". Se trata di una asamblea de los
Miembros del episcopado católico, cuyo quehacer es ayudar por medio
de consejos al Papa en el gobierno de la Iglesia universal, en lo
que se relacione con la defensa y el incremento de la fe y de las
costumbres, la obediencia y la confirmación de la disciplina
eclesiástica y para estudiar los problemas relacionados con la
actividad de la Iglesia en el mundo. Esto sucede, come ha confirmado
Su Santidad Benedicto XVI en la Meditatio horae tertiae ad ineundos
labores XI Coetus Generalis Ordinarii Synodi Episcoporum (AAS 97
[2005] 951), en un ambiente de amor mutuo, de colaboración
reciproca, entendido también como un modo de compartir, la
"corrección fraterna", la consolación, que, en cuanto "función de la
colegialidad", es "un gran acto del verdadero amor colegial".
Durante el ágape fraterno al final de la VII Asamblea General
Ordinaria del Sínodo de los Obispos, el 30 de octubre de 1987 en el
Domus Sanctae Marthae en el Vaticano, Juan Pablo II manifestó: "La
experiencia del Sínodo posee en sí misma algo de sagrado; algo del
misterio de la Iglesia. Se vive la realidad de la Iglesia, también
su realidad 'étnica', su realidad difundida, la palabra de Dios
diseminada y acogida en los diferentes Países, en las culturas y en
los continentes. Se vive todo esto. Se vive escuchando los
diferentes anunciadores y sus intervenciones. Se viven las
experiencias de las Iglesia locales, experiencias bastante
diferentes y, algunas veces, experiencias muy dolorosas, mientras
que otras, experiencias difíciles. Y así, de todas las
intervenciones de los Padres, y, a veces, junto a la de los Padres,
también algunas de nuestros hermanos y hermanas laicos, surge un
cuadro, una visión: una visión de la Iglesia. Pero no es solamente
una visión, en el sentido descriptivo, de cómo vive la Iglesia, la
Iglesia de la realidad humana, realidad étnica sino, al mismo
tiempo, de la Iglesia come misterio. Y aquí comienza un asunto en el
que la experiencia del Sínodo, siendo profundamente experiencia
religiosa, es difícil de ser transmitida a los demás, de hacerla
exterior; de una cierta manera, queda dentro del Sínodo, queda en
nosotros, entre quienes han participado. Todos, todos conjuntamente
confirman esa experiencia, y hoy hablan de esa experiencia del
Sínodo, de esa experiencia de la Iglesia. Hablan de ésta con gran
satisfacción. Es una nueva riqueza que nos ha sido donada, a cada
uno de nosotros y a todos nosotros para vivir así durante cuatro
semanas la experiencia de la Iglesia que es el pueblo de Dios. Si,
pueblo de Dios en camino, pero, siendo pueblo de Dios es, al mismo
tiempo, el cuerpo de Cristo. Es un misterio".
El Sínodo de los Obispos, representando en un cierto sentido todo el
Episcopado católico, muestra de manera especial el espíritu de
comunión que une los Obispos con el Papa y los Obispos entre ellos
mismos. Es un lugar privilegiado en el que la Asamblea de Obispos,
subordinada directa e inmediatamente a la potestad del Papa,
manifestando el afecto colegial y la solicitud del Episcopado por el
bien de toda la Iglesia, expresa, bajo la acción del Espíritu, su
seguro consejo sobre los diferentes problemas eclesiales.
Institucionalmente es responsabilidad del Sínodo de los Obispos
ofrecer informaciones, discutir sobre las cuestiones propuestas y
someterlas a votación. En forma de Propositiones, estas son
entregadas al Sumo Pontífice con la finalidad de que con la ayuda
del Consejo ordinario de la Secretaría General del Sínodo de los
Obispos, elabore, posiblemente, un documento postsinodal destinado a
toda la Iglesia. No obstante que "el Sínodo tenga normalmente solo
una función consultiva, no le diminuye su importancia. En la
Iglesia, en efecto, la finalidad de cualquier órgano colegial, sea
este consultivo o deliberativo, es siempre la búsqueda de la verdad
o del bien de la Iglesia. Cuando, después, se trata de verificar la
misma fe, el consensus Ecclesiae no se deduce del cálculo de los
votos, sino que es el fruto de la acción del Espíritu, aliento de la
única Iglesia de Cristo".
I. INTRODUCCIÓN AL SÍNODO DE LOS OBISPOS
El Sínodo de los Obispos es una institución permanente, creada por
el Papa Pablo VI (el 15 de septiembre de 1965), en respuesta a los
deseos de los Padres del Concilio Vaticano II para mantener vivo el
verdadero espíritu nacido de la experiencia conciliar.
Etimológicamente hablando la palabra “sínodo”, derivada de los
términos griegos syn (que significa “juntos”) y hodos (que significa
“camino”), expresa la idea de “caminar juntos”. Un sínodo es un
encuentro religioso o asamblea en la que unos obispos, reunidos con
el Santo Padre, tienen la oportunidad de intercambiarse mutuamente
información y compartir experiencias, con el objetivo común de
buscar soluciones pastorales que tengan validez y aplicación
universales. El Sínodo puede ser definido, en términos generales,
como una asamblea de obispos que representa al episcopado católico y
cuya tarea es la ayudar al Papa en el gobierno de la Iglesia
universal dándole su consejo. El Papa Juan Pablo II decía que el
Sínodo es “una expresión particularmente fructuosa y un instrumento
de la colegialidad episcopal” (Discurso al Consejo de la Secretaría
General del Sínodo de los Obispos, 30 de abril de 1983:
L’Osservatore Romano, 1 de mayo de 1983).
Ya en la fase preparatoria del Concilio Vaticano II maduró la idea
de una estructura,aún por determinar, que pudiera proporcionar a los
obispos los medios para asistir al Papa en el gobierno de la Iglesia
universal.
Su Eminencia, el Cardenal Silvio Oddi, entonces Arzobispo y
Pro-Nuncio Apostólico en la República Árabe Unida (Egipto), hizo una
propuesta, el 15 de noviembre de 1959, para establecer un órgano de
gobierno central de la Iglesia o, usando sus palabras, “un órgano
consultivo”. Decía: “Desde muchas partes del mundo llegan quejas de
que la Iglesia no tiene, aparte de las Congregaciones, un órgano
permanente de consulta. Por tanto debería establecerse una especie
de ‘Concilio en miniatura’ formado por personas de toda la Iglesia,
que pueda reunirse periódicamente, al menos una vez al año, para
tratar los problemas más importantes y sugerir nuevas posibles
direcciones en la marcha de la Iglesia. Este órgano abarcaría toda
la Iglesia, al igual que las Conferencias episcopales reúnen toda o
parte de la jerarquía de uno o varios países, y al igual que otros
órganos, como el C.E.L.AM. (el Consejo Episcopal Latinoamericano),
extienden su actividad en beneficio de todo un continente”.
El Cardenal Bernardus Alfrink, Arzobispo de Utrecht, escribió el 22
de diciembre de 1959: “Con términos claros proclama el Concilio que
el gobierno de la Iglesia universal es, por derecho propio, ejercido
por el colegio de los obispos con el Papa como cabeza. De aquí se
deduce que, por una parte, el cuidado de la Iglesia universal es
responsabilidad de cada obispo tomado singularmente y también, por
otra parte, que todos los obispos participan en el gobierno de la
Iglesia universal. Esto puede hacerse no solamente convocando un
concilio ecuménico, sino también creando nuevas instituciones. Un
consejo permanente de obispos especializados, elegidos de toda la
Iglesia, podría encargarse de una función legislativa en unión con
el Sumo Pontífice y los cardenales de la Curia Romana. Las
Congregaciones romanas mantendrían entonces solamente un poder
consultivo y ejecutivo”.
Fue, sin embargo, el Papa Pablo VI, siendo todavía Arzobispo de
Milán, quien dio fuerza a estas ideas. En el discurso conmemorativo
en ocasión de la muerte del Papa Juan XXIII, hacía referencia a una
“continua colaboración del episcopado, no efectiva todavía, que
permanecería personal y unitaria, pero que tendría la
responsabilidad del gobierno de la Iglesia universal”.
Elegido Papa, volvió al concepto de colaboración en el cuerpo
episcopal - los obispos en unión con el sucesor de San Pedro - en el
discurso a la Curia Romana (21 de septiembre de 1963), en la
apertura de la segunda sesión del Concilio Vaticano II (29 de
septiembre de 1963) y en la clausura de la misma (4 de diciembre de
1963).
Al concluir el discurso inaugural de la última sesión del Concilio
(14 de septiembre de 1965), el mismo Papa Pablo VI hizo pública su
intención de instituir el Sínodo de los Obispos con estas palabras:
“Tenemos la alegría de anunciaros la institución, tan deseada por
este Concilio, de un Sínodo de los obispos que, compuesto de
obispos, nombrados la mayor parte por las Conferencias episcopales
con nuestra aprobación, será convocado, según las necesidades de la
Iglesia, por el Romano Pontífice, para su consulta y colaboración,
cuando, para el bien general de la Iglesia, lo considere oportuno.
De más está añadir que esta colaboración del episcopado debe que ser
de gran beneficio a la Santa Sede y a toda la Iglesia, de modo
particular al cotidiano trabajo de la Curia Romana, a la que estamos
tan agradecidos por su valiosísima ayuda, y de la que, como los
obispos en sus diócesis, también Nos tenemos permanentemente
necesidad para nuestras solicitudes apostólicas. Las normas y demás
información serán dadas a conocer cuanto antes a esta asamblea.
Nosotros no hemos querido privarnos del honor y de la satisfacción
de daros esta sucinta comunicación para testimoniaros una vez más
personalmente nuestra confianza, y nuestra unión fraterna. Ponemos
esta novedad, singular y esperanzada, bajo la protección de la
Santísima Virgen María”.
Al día siguiente (15 de septiembre de 1965), al inicio de la 128ª
Congregación general, el entonces Obispo Pericles Felici, Secretario
General del Concilio, promulgó el Motu Proprio Apostolica
sollicitudo con el cual se instituía oficialmente el Sínodo de los
Obispos.
La principal característica del Sínodo de los Obispos es servir a la
comunión y colegialidad de los obispos del mundo con el Santo Padre.
No es un organismo particular con competencias limitadas como por
ejemplos los son las Congregaciones Romanas y los Concilios si no
que es una institución con la competencia absoluta para tratar
cualquier tema según el procedimiento establecido por el Santo Padre
en la carta de convocación. El Sínodo de los Obispos con su
Secretaría General permanente no forma parte de la Curia Romana y no
depende de ella. Responde directa y únicamente al Santo Padre, a
quien está unido en el gobierno universal de la Iglesia.Aunque el
Sínodo de los Obispos sea una institución de carácter permanente,
sus funciones y su concreta colaboración no tienen tal carácter. En
otras palabras, el Sínodo de los Obispos se reúne y actúa sólo
cuando el Santo Padre considera necesario y oportuno consultar al
episcopado, el cual durante un encuentro sinodal expresa “su opinión
sobre argumentos de gran importancia y gravedad” (Pablo VI, Discurso
a los Cardenales, 24 de junio de 1967). La tarea de cada asamblea
sinodal tiene un carácter de colegialidad que el episcopado pone al
servicio del Santo Padre. A través de la acogida de las sugerencias
o conclusiones de una determinada asamblea por parte del Santo
Padre, el episcopado ejerce una actividad colegial que se aproxima
pero que no coincide con aquella manifestada en un concilio
ecuménico. Esto es un resultado directo de varios factores: de una
presencia de Padres provenientes de todo el episcopado, de la
convocación de parte del Santo Padre y de “la unidad del episcopado,
el cual, para ser uno, necesita una Cabeza del Colegio” (Juan Pablo
II, Pastores gregis, 56), que es primero en el orden episcopal.
II. NOTAS SOBRE EL PROCESO SINODAL
Para cumplir su misión, el Sínodo de los Obispos trabaja según una
metodología basada en la colegialidad, concepto que caracteriza cada
fase del proceso sinodal desde los primeros pasos de la preparación
hasta las conclusiones alcanzadas en cada asamblea sinodal. En pocas
palabras, el método de trabajo alterna análisis y síntesis, las
consultas de las partes involucradas y las decisiones de las
autoridades competentes, según una dinámica de retroalimentación que
permite la continua verificación de los resultados y la realización
de nuevas propuestas. Cada fase de este proceso se desarrolla en un
clima de comunión colegial.
Aún en la fase de preparación, la tarea de la Asamblea sinodal es
fruto de la colegialidad. El primer paso oficial en dicho proceso es
la consulta a las Iglesias Orientales sui iuris, Conferencias
Episcopales, Jefes de Dicasterios de la Curia romana y la Unión de
Superiores Generales para obtener indicaciones sobre posibles temas
para el Sínodo. Recientemente, en asambleas ordinarias generales,
esta consulta fue precedida por una petición informal entre los
Padres Sinodales hacia el fin de la Asamblea general acerca sus
preferencias en la materia. En cada caso se les pide que para la
elección del tema tengan en cuenta los siguientes criterios: Como
regla, en las asambleas ordinarias generales, esta consulta es
anticipada a través de una solicitud informal por parte de los
Padres sinodales los días de la clausura de la asamblea sinodal por
su preferencia en la materia. En todo caso, en cada se les ha
solicitado a los obispos de recordar los siguientes criterios:
a. universalidad, es decir que tengan referencia y aplicación a toda
la Iglesia;
b. actualidad y urgencia, en sentido positivo, es decir eficacia en
la promoción de nuevas energías y en el impulso de la Iglesia hacia
el crecimiento;
c. relevancia pastoral y sólida base doctrinaria;
d. ejecutividad, es decir posibilidad de aplicación práctica.
Las sugerencias sobre un tema - que deben incluir los motivos de la
elección - son clasificadas, analizadas y estudiadas durante un
encuentro del Consejo de la Secretaría General del Sínodo de los
Obispos. El Consejo, por lo tanto, somete los resultados del
encuentro, junto con las recomendaciones pertinentes, al Santo Padre
quien toma la decisión final sobre el tema a tratar en la asamblea
sinodal.
En el encuentro sucesivo, el Consejo prepara las líneas principales
para presentar y desarrollar el tema sinodal en un documento llamado
Lineamenta. La redacción de este documento representa el trabajo
conjunto de los miembros del Consejo, teólogos que tienen una cierta
competencia en la materia que será tratada en la asamblea sinodal y
el staff de la Secretaría General que coordina todos los esfuerzos.
Después de haber examinado el texto y haber aportado las
modificaciones necesarias, el Consejo redacta una versión final que
es sometida al Santo Padre para su aprobación. Seguidamente, el
documento es traducido a las principales lenguas del mundo y enviado
al Episcopado con el fin de promover a nivel local el estudio, el
debate y la oración por el tema del Sínodo.
Los Lineamenta (palabra latina que significa “líneas de
orientación”) tienen, por naturaleza, un amplio alcance y pretenden
provocar observaciones y reacciones a gran escala. Aunque los
primeros y autorizados destinatarios de los Lineamenta sean,
obviamente, los Obispos y sus Conferencias Episcopales, ellos, sin
embargo tienen plena libertad de ampliar su base de consulta.
Después de haber reunido y sumariado sugerencias, reacciones y
respuestas a los varios aspectos del tema de los Lineamenta, los
Obispos preparan una comunicación que envían luego a la Secretaría
General dentro de una fecha determinada.
Después de haber recibido dicho material, el Consejo de la
Secretaría General, siempre con la ayuda de expertos sobre el tema,
redacta otro documento llamado Instrumentum laboris, que servirá
como base y punto de referencia durante la discusión sinodal. Este
“documento de trabajo”, aunque esté publicado, es sólo un texto
provisional que será objeto de discusión durante el sínodo. El
documento no es un borrador de las conclusiones finales, sino sólo
un texto destinado a focalizar la discusión sobre el tema sinodal.
Después de haber sido sometido al control del Santo Padre y de haber
sido aprobado por él, el documento es traducido a las principales
lenguas y enviado a los Obispos y a aquellos miembros que
participarán en la Asamblea General. A veces el Santo Padre ha
permitido que el texto fuese publicado y tuviese, por lo tanto, una
mayor difusión, por ejemplo, a partir de 1983, esto ha ocurrido en
el caso del Instrumentum laboris de determinadas asambleas
sinodales. Desde 1983 el Instrumentum laboris de cada asamblea
sinodal dada ha sido dada a conocer para recibir la más amplia
circulación. Los delegados episcopales y los otros miembros leen el
documento para conocer los contenidos que luego serán discutidos
durante la asamblea sinodal.
Gracias al trabajo preparatorio de las Iglesias locales, basados en
los ya mencionados documentos, es decir, los Lineamenta y el
Instrumentum laboris, los obispos pueden presentar a la asamblea
sinodal las experiencias y las aspiraciones de cada comunidad, así
como también los frutos de las discusiones de las Conferencias
Episcopales.
Tres fases caracterizan las sesiones de trabajo del Sínodo:
a. Durante la primera fase cada miembro presenta la situación en su
Iglesia particular. Esto promueve un intercambio de fe y de
experiencias culturales sobre el tema sinodal y contribuye a ofrecer
una visión inicial de la situación de la Iglesia que, sin embargo,
debe ser desarrollada y profundizada ulteriormente.
b. A la luz de estas presentaciones, el Relator del Sínodo formula
una serie de puntos para ser discutidos en la segunda fase, durante
la cual todos los Padres sinodales se dividen en pequeños grupos
llamados círculos menores, en base a la lengua hablada. Los informes
de cada uno de estos grupos son leídos en la sesión plenaria. En
este momento, los Padres sinodales tienen la posibilidad de hacer
preguntas para aclarar los argumentos y de hacer comentarios.
c. En la tercera fase, el trabajo prosigue en círculos menores con
la formulación de sugerencias y observaciones de una manera más
precisa y definida, de modo que en los días conclusivos de la
asamblea se puedan someter a votación propuestas concretas. El
trabajo inicial de los Padres sinodales en los círculos menores
consiste en formular varias propuestas sobre la base del debate en
la sala sinodal y de los informes de los círculos menores. En dichos
círculos, los Padres sinodales pueden votar una propuesta con un
“placet” (sí) o un “non placet” (no). Luego las propuestas de los
círculos menores son recogidas por el Relator General y el
Secretario Especial y reunidas en un Lista unificada de las
propuestas que es presentada por el Relator General en la sesión
plenaria. Los círculos menores luego se reúnen nuevamente para
discutir las propuestas. En este punto los Padres sinodales pueden
someter a la atención del grupo las enmiendas individuales que serán
utilizadas en la composición colectiva de las enmiendas a votar con
las propuestas que se esperan de cada grupo. El Relator General y el
Secretario Especial examinan estas enmiendas colectivas que pueden o
no incorporar a la Lista final de las propuestas sobre la base de
sus decisiones que, en caso de rechazo, debe ser justificada en un
documento llamado Expensio modorum. La Lista final de las propuestas
es presentada entonces en la sesión plenaria, en forma de folleto,
se convierte a su vez en la papeleta con la que cada Padre sinodal
puede votar a favor o en contra de la propuesta.
Al término de la Asamblea del Sínodo, el Secretario General
supervisa el archivo del material y la redacción del informe sobre
el trabajo sinodal para someterlos al Santo Padre. No existe una
norma establecida acerca del documento final resultante de la
Asamblea sinodal. Al final de las tres primeras asambleas sinodales
(Asambleas Generales Ordinarias de 1967 y 1971, y Asamblea General
Extraordinaria de 1969) las conclusiones fueron presentadas al Papa
junto a unas recomendaciones en respuesta a los problemas
planteados. Después de la Asamblea General Ordinaria de 1974, el
mismo Santo Padre, considerando las propuestas sinodales y los
informes finales, escribió la Exhortación Apostólica “Evangelii
nuntiandi”. El mismo proceso fue utilizado en las otras Asambleas
Sinodales Generales Ordinarias (1977, 1980, 1983, 1987, 1990, 1994,
2001, 2005), a las cuales siguieron las respectivas Exhortaciones
Apostólicas: Catechesi tradendae, Familiaris consortio,
Reconciliatio et paenitentia, Christifideles laici, Pastores dabo
vobis, Vita consecrata, Pastores gregis y Sacramentum caritatis.
Después de la Asamblea Especial para África (1994), el Santo Padre
promulgó la Exhortación Apostolica post-sinodal Ecclesia in Africa,
que produjo buenos resultados ya que promovió la reflexión y las
iniciativas pastorales en el continente. Después de la publicación
del documento el impacto y de la implementación de la Exhortación
Post-Sinodal a nivel de la iglesia local, fue dada atención a la
viabilidad de la II Asamblea especial. El 13 de noviembre 2004, el
Papa Juan Pablo II anunció la convocación de la II Asamblea especial
para África, que fue confirmada nuevamente por el Santo Padre, Papa
Benedicto XVI durante la Audiencia semanal del 22 de junio 2005.
En mayo de 1997, fue publicada la Exhortación Apostólica
post-sinodal de la Asamblea Especial para el Líbano (1995) en
ocasión de la visita papal a ese país en el contexto de fase
celebrativa de la Asamblea Especial. El 23 de enero de 1999, el
Santo Padre promulgó la Exhortación Apostólica post-sinodal de la
Asamblea Especial para América en el Santuario de Nuestra Señora de
Guadalupe, en México. El 6 de noviembre de 1999 fue firmada en Nueva
Delhi, India, la Exhortación Apostólica post-sinodal para Asia.
A partir del Sínodo de 1987 varios Consejos de la Secretaría General
y el Secretario General fueron involucrados colegialmente en el
proceso que ha llevado a la publicación de la Exhortación Apostólica
post-sinodal, el documento pontificio resultante del Sínodo. Es
interesante conocer la historia y el desarrollo de estos Consejos.
Entre la segunda y la tercera asambleas sinodales, fue instituido un
Consejo consultivo para la Secretaría General, compuesto por doce
Obispos designados y por tres de nómina pontificia. Este Consejo se
reunió por primera vez del 12 al 15 de mayo de 1970; tenía por
finalidad facilitar la comunicación con las conferencias episcopales
y formular el orden del día para la asamblea sucesiva. Después de
este encuentro, tuvo inicio una consulta de los Obispos de todo el
mundo destinada a sugerir temas para las asambleas futuras (esta
consulta actualmente comienza en los días conclusivos de la asamblea
general ordinaria).
Desde entonces los consejos ordinarios de la Secretaría General,
constituidos en cada sínodo con vistas a la preparación del
siguiente, se convirtieron en un elemento permanente del
Secretariado General:
- II Consejo Ordinario (6 de noviembre de 1971 - 27 de septiembre de
1974);
- III Consejo Ordinario (26 de octubre de 1974 - 30 de septiembre de
1977);
- IV Consejo Ordinario (29 de octubre de 1977 - 26 de septiembre de
1980);
- V Consejo Ordinario (25 de octubre de 1980 - 29 de septiembre de
1983);
- VI Consejo Ordinario (29 de octubre de 1983 - 1 de octubre de
1987);
- VII Consejo Ordinario (30 de octubre de 1987 - 30 de septiembre de
1990);
- VIII Consejo Ordinario (28 de octubre de 1990 - 2 de octubre de
1994);
- IX Consejo Ordinario (29 de octubre de 1994 - 24 de septiembre
2001)
- X Consejo Ordinario (26 de octubre 2001 - 2 de octubre 2005).
- XI Consejo Ordinario (15.10.2005 - 5.10.2008).
Con la llegada de las asambleas continentales o regionales, el Santo
Padre decidió constituir, durante las asambleas especiales, consejos
post-sinodales mediante elección según nombramiento pontificio. El
Secretario General, en consecuencia, además del consejo ordinario,
dispone también de los siguientes consejos post-sinodales desde su
fecha de institución. Con la revisión del Ordo Synodi Episcoporum
(2006), estos consejos se denominan ahora “Consejos Especiales”:
- Consejo post-sinodal para los Países Bajos (31 de enero de 1980);
- Consejo post-sinodal para África (8 de mayo de 1994);
- Consejo post-sinodal para el Líbano (14 de diciembre de 1995);
- Consejo post-sinodal para América (12 de diciembre de 1997);
- Consejo post-sinodal para Asia (14 de mayo de 1998);
- Consejo post-sinodal para Oceanía (11 de diciembre de 1998);
- Consejo post-sinodal para Europa (22 de octubre de 1999).
Del mismo modo, en la preparación de la Asamblea Especial, el Santo
Padre ha nombrado a un grupo de Obispos, principalmente del
continente y de la región en cuestión, para formar consejos
pre-sinodales. Estos consejos duran desde el nombramiento hasta el
primer día de la asamblea sinodal. La lista de los consejos
pre-sinodales pasados, en esta categoría y con sus fechas de
existencia, por lo tanto, es la siguiente:
- Consejo pre-sinodal para África (6 de enero de 1989 - 10 de abril
de 1994);
- Consejo pre-sinodal para Líbano (24 de enero de 1992 - 26 de
noviembre de 1995);
- Consejo pre-sinodal para América (12 de junio de 1995 - 16 de
noviembre de 1997);
- Consejo pre-sinodal para Asia (10 de septiembre de 1995 - 19 de
abril de 1998);
- Consejo pre-sinodal para Oceanía (7 de junio de 1996 - 22 de
noviembre de 1998);
- Consejo pre-sinodal para Europa (9 de febrero de 1997 - 1 de
octubre de 1999).
Como puede verse, la metodología colegial es operativa desde la fase
inicial (a través de la elección del tema), durante la preparación
(mediante la elaboración del tema en los Lineamenta) y desde la
celebración de la Asamblea Sinodal hasta la publicación del
documento que es el fruto y la coronación del sínodo mismo. Es
posible por lo tanto decir que el Sínodo actúa como órgano colegial
a través del cual en la primera fase son consideradas las
experiencias de fe y de vida de las comunidades cristianas,
seguidamente, en las sesiones plenarias estos elementos son
recapitulados e iluminados por la fe y, finalmente, en espíritu de
comunión, son formuladas algunas proposiciones que el Santo Padre,
principio de unidad de la Iglesia, restituye a las Iglesias
particulares, así como la sangre oxigenada corre nuevamente por las
arterias para vivificar el cuerpo humano.A fin de que esta
colegialidad pueda expresar plenamente su potencial, debe existir un
espíritu altruista de colaboración entre todos aquellos que son
llamados a participar en la preparación de una asamblea sinodal,
especialmente las de las Iglesias católicas orientales sui iuris y
las Conferencias Episcopales que reúnen a los Pastores de las
Iglesias locales en las cuales la fe del Pueblo de Dios es vivida y
sentida en toda su fuerza y riqueza. La participación colegial de
los cuerpos episcopales se expresa concretamente sobre todo a través
de las respuestas a los Lineamenta. Cuantos más cuerpos episcopales
respondan, más ricos y variados serán los elementos que, reflejando
fielmente la vida de las Iglesias locales, constituyen los
auténticos puntos de referencia para la redacción del Instrumentum
laboris y para el debate en el aula sinodal.
III. SUMARIO DE LAS ASAMBLEAS SINODALES
1. I Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 29 de septiembre - 29 de octubre de 1967
Padres sinodales: 197
Tema: “Preservación y fortalecimiento de la fe católica, su
integridad, su fuerza, su desarrollo, su coherencia doctrinal e
histórica”
El Papa Pablo VI estableció los objetivos de esta primera Asamblea
General: “...la preservación y el fortalecimiento de la fe católica,
su integridad, su fuerza, su desarrollo, su coherencia doctrinal e
histórica”. Uno de los resultados del encuentro fue la recomendación
hecha por los obispos, en vistas de la difusión del ateísmo, la
crisis de la fe y las opiniones teológicas erróneas, de crear una
Comisión Teológica Internacional, que ayudase a la Congregación para
la Doctrina de la Fe, así como para ampliar un debate sobre los
enfoques de la investigación teológica. Más tarde, en 1969, el Papa
Pablo VI estableció la Comisión Teológica Internacional.
El Sínodo pidió también una revisión del Código de Derecho Canónico
de 1917, con la intención de hacerlo más pastoral y actual en su
tono y énfasis. La labor fue iniciada posteriormente por Pablo VI y
terminada bajo el pontificado de Juan Pablo II, con la promulgación
en 1983 del Código de Derecho Canónico revisado.
Se ha discutido sobre la importante función de las Conferencias
Episcopales en la renovación de los seminarios y en la formación
sacerdotal. Determinados procedimientos relacionados a los
matrimonios mixtos, recomendados por la Asamblea, fueron aprobados
por el Papa en 1970, así mismo, se trataron diferentes aspectos de
la reforma litúrgica, muchos de las cuales fueron implementados
cuando se aprobaron las nuevas disposiciones sobre la Misa, que
entraron en vigor en 1969.
2. I Asamblea General Extraordinaria
Sesiones: 11 de octubre - 28 de octubre de 1969
Padres sinodales: 146
Tema: “La cooperación entre la Santa Sede y las Conferencias
Episcopales”
Esta Asamblea General convocada de manera extraordinaria tuvo como
objetivo buscar y examinar las modalidades y procedimientos para
poner en práctica la colegialidad de los Obispos con el Papa, tema
que gozaba de gran atención en la declaraciones sobre la Iglesia
formuladas en el Concilio Vaticano II. Este encuentro abrió la
puerta a una mayor participación de los Obispos con el Papa y de
cada uno de ellos en el cuidado pastoral de la Iglesia universal.
El énfasis principal de estas sesiones recayó sobre dos puntos
básicos: 1. la colegialidad de los Obispos con el Papa; 2. la
relación de las Conferencias Episcopales con el Papa y con cada uno
de los Obispos. Posteriormente se remitieron diversas
recomendaciones al Papa, tres de las cuales recibieron una atención
inmediata: 1. que el Sínodo se celebrase a intervalos regulares,
cada dos años (para luego cambiar a “cada tres años”); 2, que la
Secretaría General ejerciera una labor organizativa y funcional
entre las Asambleas Sinodales; 3. que los Obispos pudiesen sugerir
temas para las futuras Asambleas.
Entre la segunda y la tercera Asamblea Sinodal se creó un Consejo
consultivo de la Secretaría General, compuesto por 12 Obispos
elegidos y 3 designados por el Papa. Este Consejo se reunió por
primera vez del 12 al 15 de mayo de 1970, con la intención de
facilitar la comunicación con las Conferencias Episcopales y
formular la agenda de la siguiente Asamblea. Después de este
encuentro, se inició una consulta general y mundial de los Obispos,
con objeto de que sugirieran temas para la asamblea siguiente. Esta
consulta comienza ahora en los últimos días de una Asamblea Sinodal.
Desde entonces el Consejo de la Secretaría General, elegido en cada
Sínodo para la preparación de la asamblea siguiente, ha llegado a
ser una característica permanente de la Secretaría General.
3. II Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 30 de septiembre - 6 de noviembre de 1971
Padres sinodales: 210
Tema: “El sacerdocio ministerial y la justicia en el mundo”
Los Padres sinodales, en esta ocasión, elogiaron a los sacerdotes en
todo el mundo por su dedicación en el ministerio de la Palabra y del
Sacramento, como así también en la obra pastoral en el apostolado.
Al mismo tiempo, se prestó atención a las numerosas dificultades que
los sacerdotes encontraban en su ministerio.
Los Padres sinodales, además, trataron el tema de la justicia
subrayando la necesidad de relacionar el Evangelio con las
circunstancias mundiales y locales. En respuesta a ello, los Padres
sinodales trazaron un programa de ocho puntos para la acción a nivel
internacional y recomendaron que la Iglesia, a nivel local,
impulsase la educación y la colaboración ecuménica en el campo de la
justicia.
4. III Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 27 de septiembre - 26 de octubre de 1974
Padres sinodales: 209
Tema: “La Evangelización en el mundo moderno”
En esta asamblea los Padres sinodales enfatizaron nuevamente el
carácter esencialmente misionero de la Iglesia y el deber de cada
uno de sus miembros de ser testigos de Cristo en el mundo. En este
contexto, el tema de la “liberación”, entonces de gran actualidad,
fue relacionado con la obra de la evangelización, cuyo objetivo es
liberar a los pueblos y a las personas del pecado. Las
recomendaciones y propuestas de los Padres sinodales presentadas al
Papa fueron utilizadas en la formulación de la Exhortación
Apostólica Evangelii nuntiandi del 8 de diciembre 1975.
5. IV Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 30 de septiembre - 29 de octubre de 1977
Padres sinodales: 204
Tema: “El catecismo de nuestro tiempo”
El debate de los Padres sinodales, que prestó una especial atención
a la catequesis de los niños y de los jóvenes, dio como resultado
una serie de treinta y cuatro propuestas o “proposiciones” y más de
novecientas sugerencias relativas al tema en cuestión. En dichas
recomendaciones fueron tratadas seis áreas generales: la importancia
de la renovación catequística, la naturaleza de la verdadera
catequesis, las personas involucradas en la catequesis, la necesidad
continua de una catequesis para todos los cristianos, los medios o
canales de la catequesis y los aspectos particulares relativos a la
catequesis.
En dicha ocasión los Padres sinodales, por primera vez, publicaron
una declaración sinodal titulada Mensaje al Pueblo de Dios. Los
Padres sinodales puntualizaron en dicho mensaje que Cristo es el
centro de la salvación y, por lo tanto, de la catequesis. A la vez,
pusieron en evidencia que todos los cristianos tienen la
responsabilidad de llevar a Cristo al mundo.
Poco después de la conclusión del Sínodo, el Papa Juan Pablo II
publicó la Exhortación Apostólica Catechesi tradendae del 17 de
octubre 1979 que hizo uso de un gran número de reflexiones y de
propuestas de los Padres sinodales.
6. Asamblea Especial para los Países Bajos
Sesiones: 14-31 de enero de 1980
Padres sinodales: 19
Tema: “La situación pastoral en los Países Bajos”
El “Sínodo particular para los Países Bajos”, como era llamado, o
“Sínodo Holandés”, como era popularmente conocido, es - según el
nuevo Código de Derecho Canónico (cf. Can. 345), promulgado en 1983
- la primera Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos. Este
encuentro sinodal, celebrado en Roma, trató el tema del concepto
acuñado en el Concilio Vaticano II del misterio de la comunión de la
Iglesia y sus implicaciones prácticas, tanto en ámbito local como
universal, concentrándose en la figura del Obispo como Maestro de Fe
y Pastor de las almas, en su diócesis y en la Conferencia Episcopal.
En su conclusión la asamblea adoptó resoluciones relativas al
sacerdocio ministerial, la vida religiosa, la participación de los
laicos en la misión de la Iglesia y las enseñanzas del Concilio
Vaticano II. Un Consejo sinodal, especialmente constituido al final
de este Sínodo extraordinario, se reúne periódicamente con la
Secretaría General para continuar la evaluación de la situación
pastoral y para promover la aplicación de las resoluciones
sinodales. Aunque si bien técnicamente, este Sínodo sigue vigente,
no se ha vuelto a reunir desde el 10-11 de noviembre de 1995.
7. V Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 26 de septiembre - 25 de octubre de 1980
Padres sinodales: 216
Tema: “La familia cristiana”
La reafirmación de la enseñanza de la Iglesia sobre la
indisolubilidad del matrimonio y los contenidos de la Encíclica
Humanae vitae fueron la tarea central de este Sínodo. En esta
Asamblea, los Padres sinodales redactaron el Mensaje a las familias
cristianas en el mundo moderno y propusieron una Carta de los
derechos de la familia que Juan Pablo II concretó el 22 de octubre
de 1983. El Papa publicó además la Exhortación Apostólica Familiaris
consortio del 22 de noviembre de 1981, como fruto de la discusión y
de las propuestas de la Asamblea.
8. VI Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 29 de septiembre - 29 de octubre de 1983
Padres sinodales: 221
Tema: “La penitencia y el perdón en la misión de la Iglesia”
La Asamblea sinodal y el tema coincidieron con el Año Santo
“extraordinario” proclamado por el Santo Padre para conmemorar el
1950º aniversario de la Redención del mundo mediante la muerte de
Cristo. Durante la Asamblea los Padres sinodales trataron los
argumentos inherentes al tema poniendo de relieve la necesidad de
aplicar los frutos de la Redención de Cristo a la vida de cada
persona y, por lo tanto, a la sociedad. En un documento publicado
por la Asamblea, los Padres sinodales invitaron al mundo a la
“reconciliación” y proclamaron “la Iglesia como sacramento de
reconciliación y signo de la misericordia de Dios hacia el pecador”.
El trabajo desarrollado por los Padres sinodales durante este Sínodo
sirvió como base para la Exhortación Apostólica post-sinodal
Reconciliatio et paenitentia del 2 de diciembre 1984, que por
primera vez fue llamado documento “post-sinodal”.
9. II Asamblea General Extraordinaria
Sesiones: 24 de noviembre - 8 de diciembre de 1985
Padres sinodales: 165
Tema: “Vigésimo aniversario de las conclusiones del Concilio
Vaticano II”
Convocado en forma extraordinaria por el Papa Juan Pablo II, la
Asamblea sinodal conmemoró el aniversario de la conclusión del
Concilio Vaticano II y evaluó el estado de renovación de la Iglesia.
Según su estatuto, este Sínodo reunió a todos los Presidentes de más
de cien de las Conferencias Episcopales del mundo entero y a otras
diversas personas.
Las discusiones se centraron en los documentos del Concilio Vaticano
II y en su aplicación por parte de la Iglesia en todo el mundo. En
esta Asamblea los Padres sinodales redactaron un Informe final
(Relatio finalis), difundido en la sesión de clausura junto al
Nuntius o Mensaje al Pueblo de Dios. En respuesta a la propuesta de
los Padres sinodales en esta Asamblea, el Santo Padre autorizó la
compilación y publicación del Catecismo de la Iglesia Católica,
difundido en 1992. Al mismo tiempo, en relación a las Conferencias
Episcopales, la asamblea expresó la conveniencia de realizar “un
estudio de su estatuto teológico y sobre todo de explicar más clara
y profundamente su autoridad doctrinal, teniendo en cuenta lo que
hay en el Concilio en el decreto Christus Dominus y en el Código de
Derecho Canónico, can. 447 y 753 (Relación Final, II, C, 8, b)”.
Esta sugerencia se concretó con la Carta Apostólica Motu proprio del
Papa Juan Pablo II sobre la naturaleza teológica y jurídica de las
Conferencias Episcopales (21 de mayo de 1998), 7.
10. VII Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 1 - 30 de octubre de 1987
Padres sinodales: 232
Tema: “La vocación y la misión de los laicos en la Iglesia y en el
mundo”
A través de la consideración de los conceptos de vocación (“ser”) y
de misión (“actuar”) en el contexto de la comunión eclesial del
Concilio Vaticano II, los obispos quisieron subrayar el carácter
distintivo del laico en la vida de la Iglesia, a partir de su
participación o comunión en la santidad, y en la obra de la Iglesia
de evangelizar el mundo, en virtud del carácter secular. Por
tratarse de este argumento, el Sínodo registró una significativa
presencia de laicos en calidad de oyentes; algunos laicos fueron
invitados a hablar ante la asamblea general y a expresar sus
opiniones en los círculos menores y por primera vez una mujer y un
hombre laicos fueron designados como Secretarios Especiales
Adjuntos. Las informaciones resultantes del Sínodo, en particular
las cincuenta y cuatro propuestas de la Asamblea General, fueron
utilizadas para la formulación de la Exhortación Apostólica
post-sinodal Christifideles laici del 30 de diciembre de 1988.
El 25 de octubre de 1990, durante la Vigésimo octava Congregación,
Su Excelencia, Mons. Emilio Eid, Obispo aux. de Sarepta de los
Maronitas y Vicepresidente de la Comisión para la Revisión del
Código de los Cánones de las Iglesias Orientales, hizo la
presentación del nuevo Código y, asimismo, distribuyó una copia
tanto a los Padres sinodales como a los otros participantes.
11. VIII Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 30 de septiembre - 28 de octubre de 1990
Padres sinodales: 238
Tema: “La formación de los sacerdotes en las circunstancias
actuales”
Teniendo en cuenta el trabajo de la Segunda Asamblea General
Ordinaria del Sínodo dos Obispos (1971) que trató desde el punto de
vista teológico el sacerdocio y sus implicaciones en el ministerio
sacerdotal, este Sínodo adquirió un tono más pastoral, centrado en
la formación sacerdotal y en la “persona” del sacerdote mismo,
diocesano y religioso, antes y después de la ordenación. En las
sesiones fue notable el acuerdo general entre los Padres sinodales,
tanto en la discusión como en el tratamiento del tema. Al término
del Sínodo, los Padres sinodales presentaron al Santo Padre cuarenta
y un propuestas que, junto a otras informaciones resultantes del
proceso sinodal, sirvieron para la preparación de la Exhortación
Apostólica post-sinodal Pastores dabo vobis del 25 de marzo de 1992.
12. I Asamblea Especial para Europa
Sesiones: 28 de noviembre - 14 de diciembre de 1991
Padres sinodales: 137
Tema: “Somos testigos de Cristo que nos liberó”
El 22 de abril de 1990 durante su visita apostólica a
Checoslovaquia, en la ciudad de Velehrad, sede de la tumba de San
Metodio, co-patrono de Europa junto con los Santos Cirilo y
Benedicto, el Santo Padre anunció su deseo de convocar una Asamblea
Especial para Europa del Sínodo de los Obispos a fin de discernir el
kairos de la situación creada por los grandes cambios ocurridos en
Europa y para evaluar la función de la Iglesia en los esfuerzos de
renovación y reconstrucción en el continente. La naturaleza especial
del Sínodo y su breve período de preparación han requerido varias
modificaciones del procedimiento sinodal, por ejemplo, en lugar de
los documentos Lineamenta e Instrumentum laboris fueron preparadas
una breve guía para la reflexión (Itinerarium) y una síntesis
(Summarium); fueron introducidos criterios especiales para los
delegados episcopales con el fin de permitir una más amplia
representación de los obispos de Europa central y del Este, etc. Uno
de los eventos más importantes de la preparación fue un simposio
pre-sinodal promovido por el Pontificio Consejo para la Cultura. En
él se reunieron los intelectuales de Europa occidental y del Este
para una reflexión común sobre el tema del Sínodo. Al mismo tiempo,
representantes de la Iglesia ortodoxa y de las principales
comunidades cristianas en Europa fueron invitados, en un espíritu de
ecumenismo, a participar por primera vez en una asamblea sinodal
como “Delegados fraternos”.
El trabajo de la Asamblea Especial culminó con la publicación de una
Declaración (Declaratio), en la cual los Padres sinodales delinearon
un programa para la nueva evangelización de Europa, lanzando un
llamamiento a todos los ciudadanos europeos a favor de la
solidariedad universal. A continuación, un grupo de miembros de la
asamblea especial fue encargado de individualizar el mejor modo de
llevar a la práctica las conclusiones de la Declaración mediante el
refuerzo del Concilium Conferentiarum Episcopalium Europae (CCEE)
ante las circunstancias del momento.
13. I Asamblea Especial para África
Sesiones: 10 de abril - 8 de mayo de 1994
Padres sinodales: 242
Tema: “La Iglesia en África y su función evangelizadora de cara al
año 2000: ‘Seréis mis testigos’ (He 1, 8)”
El 6 de enero de 1989 el Santo Padre anunció su intención de
convocar la Asamblea especial e instituyó una comisión
pre-preparatoria formada principalmente por miembros del Episcopado
africano. En el mes de junio siguiente este grupo fue ampliado para
constituir el Consejo de la Secretaría General y además contribuyó
en la preparación de la asamblea sinodal. En ocasión del encuentro
de los representantes del Episcopado africano en Lomé (Togo), en
julio de 1990, fueron publicados los Lineamenta que “delineaban” el
tema del Sínodo, iniciando un período de oración y de reflexión a
nivel local. Las respuestas de las Iglesias locales fueron
utilizadas para formular el “documento de trabajo” de la Asamblea
especial o Instrumentum laboris, difundido durante la novena visita
pastoral del Santo Padre a África, en Kampala (Uganda), en febrero
de 1993.
Utilizando este documento como punto de referencia, los Padres
sinodales trataron en la sesión, que duró un mes, el tema general de
la Evangelización desde las siguientes perspectivas: 1. Proclamación
del Mensaje; 2. Inculturación; 3. Diálogo; 4. Justicia y paz; 5.
Medios de Comunicación Social. Además del animado y profundo debate
sobre el tema durante las varias fases de la actividad sinodal, un
evento significativo de la Asamblea Especial fue las ceremonias de
apertura y de clausura que incorporaron muchos elementos de la
tradición litúrgica africana.
La documentación resultante incluye un extenso “Mensaje al Pueblo de
Dios”, distribuido al término de la Asamblea Especial y la
Exhortación Apostólica post-sinodal Ecclesia in África del 14 de
septiembre de 1995, firmada y presentada en la Iglesia durante la
visita sinodal en África del Santo Padre, desde el 14 hasta el 20 de
septiembre de 1995, para la fase celebrativa de la Asamblea
Especial.
14. IX Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 2 - 29 de octubre de 1994
Padres sinodales: 245
Tema: “La vida consagrada y su misión en la Iglesia y en el mundo”
El 30 de diciembre de 1991 el Santo Padre anunció la convocación de
una asamblea sinodal sobre el tema de la vida consagrada. Algunos
han interpretado este gesto como una conclusión lógica del
tratamiento de los estados de vida en la Iglesia, iniciada en las
dos asambleas ordinarias precedentes sobre el laicado y sobre el
sacerdocio respectivamente. El período de oración y de reflexión que
precedió a la Asamblea sinodal fue particularmente fecundo, dando
lugar a intensos intercambios no sólo en los institutos de vida
consagrada y en las sociedades de vida apostólica, sino también en
organismos nacionales e internacionales, por no hablar de las
diversas iniciativas individuales y de grupo con la jerarquía de la
Iglesia y los diversos Dicasterios de la Curia Romana. Los Padres
sinodales trataron un gran número de argumentos inherentes al tema y
escucharon atentamente las numerosas intervenciones de los
oyentes.Dignos de mención fueron la participación de un elevado
número de Padres sinodales pertenecientes a congregaciones
religiosas, el nombramiento de una religiosa y de un religioso como
Secretarios Especiales Adjuntos y de un elevado número de mujeres y
hombres dedicados a la vida consagrada como teólogos y oyentes. El
25 de marzo de 1996 fue publicada la Exhortación Apostólica
post-sinodal Vita consecrata.
15. Asamblea Especial para el Líbano
Sesiones: 26 de noviembre - 14 de diciembre de 1995
Padres sinodales: 69
Tema: “Cristo es nuestra esperanza: renovados en su espíritu,
solidarios somos testigos de su amor”
Considerando las particulares necesidades de la Iglesia en el Líbano
debidas al prolongado período de guerra, el Santo Padre anunció el 6
de junio de 1991 su intención de convocar una Asamblea Especial del
Sínodo de los Obispos para el Líbano. Después de algunas reuniones
preliminares con los patriarcas de las Iglesias Orientales del
Líbano, en enero de 1992 fue constituido un Consejo de diez
miembros, representantes de las seis Iglesias católicas sui iuris en
el Líbano, para participar en la necesaria tarea de preparación. Al
mismo tiempo, fue nombrado un obispo libanés como coordinador “in
loco”.
Los Lineamenta de la Asamblea Especial fueron publicados el 13 de
marzo de 1993, dando comienzo a la fase de oración y de reflexión
sobre el tema sinodal por parte de las diócesis locales y de los
diversos organismos eclesiales en el Líbano, período que se prolongó
hasta el 1 de Noviembre de 1994. Las respuestas a los Lineamenta
fueron incorporadas al Instrumentum laboris, documento de trabajo de
la Asamblea Especial, que sirvió como punto de referencia durante la
Asamblea sinodal. El 12 de diciembre fue distribuida a los padres
sinodales una versión con notas del Código de los Cánones de las
Iglesias Orientales, publicado con el auspicio del Pontificio
Consejo para la Interpretación de los Textos Legislativos.
La Exhortación Apostólica post-sinodal Una esperanza nueva para el
Líbano (“Una esperanza nueva para Líbano”) fue publicada el 10 de
mayo de 1997, con ocasión de la visita del Santo Padre al Líbano
para la fase de celebración de la Asamblea Especial. Una traducción
árabe del documento, preparada por la Asamblea de los Patriarcas y
de los Obispos del Líbano (A.P.E.C.L.), fue publicada sucesivamente
en 1998. El Consejo post-sinodal, fruto de esta asamblea especial,
continúa a reunirse para evaluar el impacto y la aplicación de la
Exhortación Apostólica post-sinodal en el Líbano. En el año 2003 fue
preparado un informe sobre este argumento, el cual fue enviado a
toda la jerarquía eclesiástica del Líbano, a los Superiores de los
Dicasterios de la Curia Romana, a los Patriarcas, a los Arzobispos y
Metropolitanos de las Iglesias Orientales sui iuris, a los
Presidentes de las Conferencias Episcopales en todo el mundo y a
otros organismos interesados. Desde ese momento, el Consejo Especial
se ha reunido periódicamente para evaluar la situación del Líbano.
16. Asamblea Especial para América
Sesiones: 16 de noviembre - 12 de diciembre de 1997
Padres sinodales: 233
Tema: “Encuentro con Jesucristo vivo, camino para la conversión, la
comunión y la solidaridad en América”
En la Carta Apostólica Tertio millennio adveniente, el Santo Padre
ha expresado su deseo de continuar el movimiento sinodal a nivel
continental, empezando con las Asambleas Especiales para Europa
(1991) y para África (1994) y de convocar asambleas sinodales
especiales, incluyendo la Asamblea Especial para América, como parte
del programa que conducirá a la celebración del Gran Jubileo del Año
2000. El 12 de junio de 1995 fue nombrado un Consejo pre-sinodal
para colaborar en la preparación de la Asamblea Especial. Con su
asistencia, los Lineamenta fueron publicados el 3 de septiembre de
1996 y el Instrumentum laboris el 10 de septiembre de 1997.
Durante la asamblea, los Padres sinodales examinaron los diversos
aspectos de la vida eclesial y de la sociedad en el continente
americano y buscaron los mejores caminos y medios para dar la
posibilidad al pueblo de América de encontrarse con Jesucristo. Con
este fin, debatieron acerca de la relación entre el Evangelio y la
cultura y sobre los importantes conceptos de conversión, comunión y
solidaridad para responder a los grandes desafíos de la sociedad
contemporánea en el continente. Al término de la Asamblea Especial
los Padres sinodales publicaron el habitual Nuntius o “Mensaje al
Pueblo de Dios”.
Un Consejo post-sinodal, elegido durante la asamblea se reunió en
varias ocasiones para evaluar los resultados del Sínodo y asistir al
Santo Padre en la redacción de la Exhortación Apostólica
post-sinodal Ecclesia in América del 22 de enero de 1999, promulgada
por el Santo Padre el 23 de enero de 1999, durante la fase de
celebración de la Asamblea Especial en Ciudad de México. Al día
siguiente, muchos participantes sinodales provenientes de todo el
continente han participado en la liturgia eucarística celebrada en
el Santuario de Nuestra Señora de Guadalupe.
Luego, el Consejo post-sinodal, elegido durante la asamblea, tuvo
varios encuentros para la supervisión de la aplicación del documento
y para estimular a los Obispos con sus iniciativas en el continente
en respuesta al documento post-sinodal. En el año 2002, fue
preparado un Informe sobre este argumento, que fue enviado a los
miembros de la jerarquía eclesiástica en América, a los Superiores
de los Dicasterios de la Curia Romana, a los Patriarcas, a los
Arzobispos Mayores y Metropolitanos de las Iglesias Orientales sui
iuris, a los Presidentes de las Conferencias Episcopales de todo el
mundo y a otros organismos interesados. El Consejo Especial se reúne
periódicamente para continuar las discusiones sobre cuestiones
prioritarias del continente ilustradas en el Informe.
17. Asamblea Especial para Asia
Sesiones: 19 de abril - 14 de mayo de 1998
Padres sinodales: 191
Tema: “Jesucristo el Salvador y su misión de amor y de servicio en
Asia: ‘Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia’
(Jn. 10, 10)”
En la Carta Apostólica Tertio millenio adveniente, el Santo Padre
anunció su intención de convocar asambleas sinodales especiales a
nivel continental como parte del programa de preparación del Gran
Jubileo del año 2000. El 10 de septiembre de 1995, el Santo Padre ha
constituido un Consejo pre-sinodal para la Asamblea Especial para
Asia, formado principalmente por cardenales, arzobispos y obispos de
Asia. Una de sus tareas fue la de asistir a la Secretaría General en
la redacción de los Lineamenta, difundidos el 3 de septiembre de
1996, y del Instrumentum laboris, publicado el 13 de febrero de
1998.
Durante la Asamblea Especial los Padres sinodales, teniendo en
consideración el hecho de que la Iglesia es una pequeña pero vivaz
grey en el continente asiático, donde están presentes las Grandes
Religiones del Mundo, concentraron su atención en la unicidad de la
persona de Jesús el Salvador y sobre su don de vida abundante en el
contexto del plan de la Iglesia de una nueva evangelización. Se
dedicó una atención especial al modo con el que la Iglesia, en un
plan pastoral concreto, puede continuar la misión del Señor de amor
y servicio en Asia. Al final, los Padres sinodales publicaron un
Nuntius o Mensaje al Pueblo de Dios en el que se tratan diversos
puntos del tema sinodal.
Como resultado de la asamblea sinodal fue constituido un Consejo
post-sinodal. Habiéndose reunido en diversas ocasiones, este consejo
ofreció su asistencia en el estudio de las recomendaciones
propuestas por la asamblea especial y colaboró en la redacción de la
Exhortation Apostólica post-sinodal Ecclesia in Asia, firmada por el
Santo Padre el 6 de noviembre de 1999 en al Catedral del Sagrado
Corazón, durante la fase celebrativa del 5 al 8 de noviembre 1999 en
Nueva Delhi, en la India. Después, el Consejo post-sinodal se ha
reunido periódicamente para valorar la distribución y aplicación del
documento en la Iglesia en Asia. En el año 2002, fue preparado un
Informe sobre el argumento, que fue enviado a la jerarquía
eclesiástica en el Continente asiático, a los Superiores de los
Dicasterios de la Curia Romana, a los Patriarcas, a los Arzobispos
Mayores y Metropolitanos de las Iglesias Orientales sui iuris, a los
Presidentes de las Conferencias Episcopales y a otros organismos
interesados.
El Consejo Especial se sigue reuniendo periódicamente para proseguir
con la discusión sobre las cuestiones prioritarias del Continente
propuestas en el Informe.
18. Asamblea Especial para Oceanía
Sesiones: 22 de noviembre - 12 de diciembre de 1998
Padres sinodales: 117
Tema: “Jesucristo y los pueblos de Oceanía: siguiendo su camino,
proclamando su verdad y viviendo su vida”
La Asamblea Especial para Oceanía ha sido la tercera asamblea
sinodal continental o regional de la relación anunciada por el Santo
Padre con la carta apostólica Tertio millennio adveniente, como
parte de la preparación al Gran Jubileo del Año 2000. El 7 de junio
de 1996, el Santo Padre nombró el Consejo pre-sinodal constituido
principalmente por los Obispos de Oceanía. En una serie de
encuentros que tuvieron lugar en Roma y Wellington, (Nueva
Zelandia), el Consejo ofreció su asistencia en la redacción de los
Lineamenta, estableció criterios para la participación y colaboró en
la redacción del Instrumentum laboris.
Una característica peculiar de esta Asamblea Sinodal fue que todos
los Obispos de la región participaban como miembros ex officio. Para
reducir las dificultades del viaje y limitar la ausencia de los
Obispos de sus Iglesias locales, se tomaron las medidas necesarias
para que las visitas ad limina se hicieran en concomitancia con la
Asamblea Especial. A pesar de las grandes diferencias entre las
varias situaciones pastorales de la región, durante los trabajos
sinodales se observaron muchas preocupaciones comunes como la
inculturación del Evangelio, la nueva atención hacia la catequesis y
la formación, la revitalización de la fe de los creyentes, la
atención pastoral de la juventud, emigrantes y nativos, etc., todo
ello convergente hacia la persona de Cristo, el camino, la verdad y
la vida.
El 11 de diciembre de 1998 se estableció un Consejo post-sinodal,
con tres miembros de nómina pontificia. El Consejo tuvo varios
encuentros donde se discutieron los resultados de la Asamblea
Especial y se ofreció asistencia en la redacción, por parte del
Santo Padre, de la Exhortación Apostólica post-sinodal Ecclesia in
Oceanía. Dicho documento fue promulgado el 22 de noviembre de 2001,
en una importante e histórica ceremonia en el Vaticano, durante la
cual el documento fue simultáneamente transmitido a través de
internet a todas las diócesis de la región. Ecclesia in Oceanía es
el primer documento papal promulgado a través de internet en la era
del computer.
En el año 2003 el Consejo Post-sinodal se reunió para iniciar el
proceso de examen del impacto y aplicación de la Ecclesia in Oceanía
en la región que ha elaborado un informe ya enviado a los Obispos de
Oceanía y compartido con la Iglesia universal en el 2006. En la
reunión de febrero 2000, los miembros del Consejo tomaron la
decisión de realizar su próximo encuentro en Australia, en
concomitancia con la Asamblea Plenaria de la Federación de las
Conferencias Episcopales de Oceanía que se realizará en mayo del
2010.
19. II Asamblea Especial para Europa
Sesiones: 1-23 de octubre de 1999
Padres sinodales: 117
Tema: “Jesucristo viviente en su Iglesia, fuente de esperanza para
Europa”
La Segunda Asamblea Especial para Europa es la última de la serie de
Asambleas Sinodales continentales convocadas por el Santo Padre en
su Carta Apostólica Tertio millenio adveniente como parte de la
preparación al Gran Jubileo del Año 2000. Aunque la Primera Asamblea
Especial para Europa tuvo lugar hace menos de una década, en 1991,
nuevas situaciones sociales y culturales, presentes en el continente
tras los cambios políticos ocurridos en el Este, han creado desafíos
pastorales que han hecho que fuera especialmente oportuno convocar
una Segunda Asamblea Especial para Europa.
El 9 de febrero de 1997 el Santo Padre nombró el Consejo pre-sinodal
para colaborar en la preparación de esta Asamblea Sinodal. Este
Consejo, con la asistencia de teólogos europeos y del personal de la
Secretaría General, publicó los Lineamenta (primavera de 1998) y el
Instrumentum laboris (21 de junio de 1999) de la Asamblea Especial.
Durante la Segunda Asamblea Especial, los padres sinodales prestaron
atención a las diversas realidades de la Iglesia en Europa y al
particular momento histórico en relación proyecto de unificación del
continente. El tema de Jesucristo, viviente en su Iglesia, dominó la
discusión sinodal sobre las raíces culturales del continente y, al
mismo tiempo, constituyó una fuente de esperanza en la construcción
de una nueva Europa sobre el fundamento de la fe.
El Consejo post-sinodal, elegido durante la asamblea, se ha reunido
en varias ocasiones para analizar los resultados del Sínodo y para
ofrecer su colaboración en la redacción del Santo Padre de la
Exhortación post-sinodal Ecclesia in Europa, promulgada en el
Vaticano el 28 de junio de 2003, durante las primeras Vísperas de la
solemnidad de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo. Posteriormente, el
Consejo post-sinodal se reunió para evaluar el impacto y la
aplicación de Ecclesia in Europa en el continente, habiendo
elaborado un cuestionario que se envió a las Conferencias
Episcopales y a las organizaciones continentales en Europa. Las
respuestas a dicho cuestionario han sido utilizadas para evaluar
algunos aspectos de la misión de la Iglesia en Europa.
20. X Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 30 de septiembre - 27 de octubre de 2001
Padres sinodales: 247
Tema: “El Obispo: servidor del Evangelio de Jesucristo para la
esperanza del mundo”
Para preparar la X Asamblea General Ordinaria, el IX Consejo
Ordinario de la Secretaría General se ha reunido periódicamente para
participar en el proceso de consulta que definió el tema sinodal y
colaborar en la redacción de los Lineamenta, enviados el 16 de junio
1998 a los obispos del mundo y a quienes normalmente se contactan
para respuestas oficiales. Estas respuestas han sido analizadas e
sucesivamente tomadas en consideración durante el trabajo del
Consejo para redactar el Instrumentum laboris, que se hizo público
el 1 de junio del 2001.
Durante la asamblea sinodal, los padres sinodales ha concentrado su
reflexión en la persona y el papel del obispo en su diócesis en el
inicio del Tercer Milenio.
El 26 de octubre de 2001, la asamblea sinodal eligió los miembros
del X Consejo Ordinario de la Secretaría General, a quienes el Santo
Padre agregó otros tres miembros nombrados por él designados. En las
siguientes reuniones, este Consejo analizó el material que resultó
del proceso sinodal, especialmente las Propuestas, para ofrecer una
adecuada colaboración al Santo Padre en su redacción de la
Exhortación Apostólica post-sinodal Pastores gregis. Dicho documento
fue promulgado el 16 de octubre de 2003, en coincidencia con el
vigésimo quinto aniversario de la elección del Sumo Pontífice.
21. XI Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 2 - 23 de octubre de 2005
Padres sinodales: 258
Tema: “La Eucaristía: fuente y cumbre de la vida y de la misión de
la Iglesia”
El 29 de noviembre, tomando en consideración la opinión de los
miembros del X Consejo Ordinario de la Secretaría General del Sínodo
de los Obispos, basada a su vez en la consulta a las Conferencias
Episcopales de todo el mundo y a otros organismo interesados, el
Papa Juan Pablo II decidió convocar la Undécima Asamblea General
Ordinaria para tratar el tema de la Eucaristía. Merece una especial
atención el hecho de que la decisión del Papa tuvo lugar poco tiempo
después de la publicación de su encíclica sobre el mismo argumento.
Esta asamblea sinodal fue convocada para presentar al Santo Padre la
reflexión pastoral de los obispos de todo el mundo sobre un tema de
vital importancia en la vida y la misión de la Iglesia.
Los Lineamenta, elaborados por el X Consejo Ordinario de la
Secretaría General con la asistencia de teólogos, fueron enviados el
31 de marzo de 2004 a las Conferencias Episcopales, a las Iglesias
Orientales sui iuris, a los Superiores de los Dicasterios de la
Curia Romana, a la Unión de los Superiores Generales y a otros
organismos competentes. Durante una asamblea sucesiva, el Consejo ha
analizado las respuestas a las preguntas de los Lineamenta y,
nuevamente con la ayuda de los expertos, ha redactado la
Instrumentum Laboris, que fue publicado el 7de julio de 2005.
Luego de esta elección, el Papa Benedicto XVI confirmó las fechas de
la asamblea sinodal y, al mismo tiempo, aprobó las siguientes
innovaciones de las actividades sinodales: la reducción de la
duración de la asamblea sinodal a tres semanas, una hora para la
discusión libre, la duración de las intervenciones luego de la
conclusión de las sesiones plenarias de la tarde, el voto
electrónico de los miembros - además de la acostumbrada votación por
escrito - en las Propuestas o recomendaciones sinodales, y la
publicación pro hoc vice de la traducción italiana de las
Propuestas.
Una sesión especial se llevó a cabo para conmemorar el 40
aniversario de la institución del Sínodo de los Obispos, durante la
cual varios Padres sinodales hablaron sobre los aspectos teológicos,
jurídicos e históricos del Sínodo. Posteriormente, estas
presentaciones, junto al material de referencia de las asambleas
sinodales, fue publicado en el libro que lleva por título: Il Sínodo
de los Obispos: 40 Años de Historia editado por la Universidad
Lateranense.
La documentación oficial producido por la asamblea sinodal incluyó
el Mensaje al Pueblo de Dios (Nuntius), elaborado durante la
asamblea y aprobado por los Padres sinodales, así como la
Exhortación Apostólica post-sinodal Sacramentum Caritatis del Santo
Padre del 22 de febrero 2007.
22. XII Asamblea General Ordinaria
Sesiones: 5 al 26 de octubre de 2008
Padres sinodales: 253
Tema: “La palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia”
El 6 de octubre 2006, el Papa Benedicto XVI anunció su decisión de
convocar la Décimo segunda Asamblea General Ordinaria para abordar
el tema La palabra de Dios en la vida y en la misión de la Iglesia.
El Sínodo de la Palabra de Dios quiso dar continuidad al precedente
Sínodo sobre la Eucaristía del año 2005 y, de esta manera, resaltar
la relación intrínseca entre la Eucaristía y la Palabra de Dios para
la vida y la misión de la Iglesia.
En su fase preparatoria, los miembros del Consejo, con la asistencia
de los expertos, redactaron los Lineamenta, publicados el 27 de
abril 2007, con las líneas directivas preliminares sobre el tema,
que contienen además un conjunto de argumentos para la discusión y
oración a nivel local. En los encuentros posteriores del Consejo se
analizaron las respuestas a los argumentos tratados en los
Lineamenta, presentados a la Secretaría General, junto a las
observaciones de grupos e individuos y, se redactó el Instrumentum
laboris, que fue dado a conocer el 12 de junio de 2008.
Esta Asamblea sinodal fue la primera a realizarse luego de haber
sido sometido a revisión el Ordo Synodi Episcoporum, aprobado por el
Santo Padre el 29 de septiembre de 2006, acogiendo el consejo de la
Secretaria General del Sínodo de los Obispos sobre la oportunidad de
actualizar los estatutos, para adecuarlos al Código de derecho
canónico y al Código de cánones de las Iglesias Orientales.
Un rasgo distintivo de esta Asamblea sinodal fue su desarrollo
coincidente con la celebración del Año Paulino, cuyo inicio fue el
29 de junio de 2008. Para conmemorar tal ocasión, la liturgia de
apertura del Sínodo será celebrada en la Basílica Papal de San Pablo
Extramuros. Al mismo tiempo, dado el argumento que se discutía, un
Rabino fue invitado por primera vez para dialogar con los Padres
sinodales y con los participantes. Igualmente, a la Asamblea sinodal
asistió por primera vez Su Eminencia, Bartolomé I, Patriarca
ecuménico de Constantinopla, quien se dirigió a los participantes
sinodales durante la celebración de la Vísperas en la Capilla
Sixtina.
Del mismo modo, durante la Décimo primera Asamblea General
Ordinaria, las 55 Proposiciones elaboradas colegialmente por los
Padres sinodales, fueron anunciadas al público pro hoc vice en una
traducción italiana. Durante la sesión conclusiva del Sínodo, los
miembros anunciaron también el Mensaje al Pueblo de Dios (Nuntius).
Actualmente la Iglesia espera ardorosamente la publicación de la
Exhortación Apostólica Post Sinodal del Santo Padre que presentará
la riqueza de la reflexión y discusión, no sólo en la Asamblea
sinodal sino también durante la realización misma de la actividad
del Sínodo.
23. II Asamblea Especial para África
Sesiones: 4 al 25 de octubre de 2009
Tema: “La Iglesia en África al servicio de la reconciliación, la
justicia y la Paz. ‘Vosotros sois la sal de la tierra ... Vosotros
sois la luz del mundo’ (Mt. 5, 13 - 14)”
El Consejo Especial para África, desde su constitución durante la I
Asamblea Especial (1994), sigue ofreciendo asistencia a la
Secretaría General de varias maneras. Luego, su tarea de redacción
de un informe que reportaba el impacto y la implementación de la
Exhortación apostólica post-sinodal Ecclesia in Africa a nivel de
los Iglesias locales en África, el Consejo estudió la posibilidad de
realizar la II Asamblea especial. El 13 de noviembre 2004, durante
el Simposio de los Obispos de África y Europa, realizado en Roma, el
Papa Juan Pablo II, “acogió la voluntad del Consejo especial para
África”y, respondiendo a “la esperanza de los pastores africanos”,
anunció la convocación de una II Asamblea especial para África. En
la Audiencia semanal del 22 de junio de 2005, el Santo Padre, Papa
Benedicto XVI reconfirmó esta decisión.
Posteriormente al anuncio inicial de una II Asamblea Especial y en
colaboración con el Consejo Especial para África, el Santo Padre
formuló el secundo tema sinodal: “La Iglesia en África al servicio
de la reconciliación, la justicia y la Paz. ‘Vosotros sois la sal de
la tierra ... Vosotros sois la luz del mundo’ (Mt. 5, 13 - 14)”. Con
la ayuda de los especialistas, el Consejo elaboró los Lineamenta,
presentando el tema que contiene un conjunto de argumentos para la
discusión y oraciones a nivel local. Después de haberlo dado a
conocer el 27 de junio 2006, el documento fue enviado a la Iglesia
de África, donde fue ampliamente distribuido y recibido con
entusiasmo.
Las respuestas al cuestionario han sido enviadas a la Secretaría
General para ser utilizadas en la elaboración del Instrumentum
laboris, que es el documento que contiene la agenda de la Asamblea
sinodal, publicado el 13 de junio de 2009.
ORACIÓN PARA EL BUEN
ÉXITO DEL SÍNODO
En la preparación de esta Cumbre Sinodal, el Santo Padre Benedicto
XVI ha invitado a los fieles africanos a pronunciar la Oración de la
Beata Virgen María, Nuestra Señora de África, que concluye los
Lineamenta y el Instumentum laboris, teniendo como mira el buen
principio y un final exitoso de las labores sinodales.
Es la primera vez que el Santo Padre proponer una oración con tal
finalidad. Ésta ya ha sido rezada en todas las Iglesias
particulares, en las parroquias, en los institutos de vida
consagrada y en todas las comunidades del continente africano.
La oración coral de los fieles no dejará de aportar valiosos frutos
de comunión, además del sostén espiritual a la tarea apostólica de
los Padres sinodales, volviéndose fuente de abundantes bendiciones
de Dios, Uno y Trino, en las actividades de la II Asamblea Especial
para África del Sínodo de los Obispos.
Santa María, Madre de Dios, Protectora de África,
tú has dado al mundo la luz verdadera, Jesucristo.
Por tu obediencia al Padre y por la gracia del Espíritu Santo,
nos has dado la fuente de nuestra reconciliación y de nuestra
justicia,
Jesucristo, nuestra paz y nuestro gozo.
Madre de ternura y de sabiduría,
muéstranos a Jesús, tu Hijo e Hijo de Dios,
ayúdanos en nuestro camino de conversión
para que Jesús haga brillar su Gloria sobre nosotros
en todos los aspectos de nuestra vida personal, familiar y social.
Madre, llena de misericordia y de justicia,
por tu docilidad al Espíritu Consolador
alcánzanos la gracia de ser testigos del Señor Resucitado,
para que seamos cada vez más
la sal de la tierra y la luz del mundo.
Madre del Perpetuo Socorro,
confiamos a tu maternal intercesión
la preparación y los frutos del Segundo Sínodo para África.
¡Reina de la Paz, ruega por nosotros!
¡Nuestra Señora de África, ruega por nosotros!
LA CAPILLA DEL SÍNODO
El proyecto y decoración de la capilla del Sínodo se propone
comunicar y celebrar los conceptos teológicos de comunión y
colegialidad que son la base del Sínodo de los Obispos reunidos en
asamblea, cum Pedro y sub Pedro. Por lo tanto, el colegio episcopal
está representado ampliamente en el proyecto y decoración artística
de la capilla, inspirándose, de manera especial, en dos pasajes
bíblicos fundamentales, los Hechos de los Apóstoles, 2,1-4 y San
Juan 20,19-29, que tratan ambos del descenso del Espíritu Santo
sobre los Apóstoles reunidos.
Aunque la Iglesia fue engendrada místicamente con la crucifixión de
Cristo, naciendo, según San Agustín, como la nueva Eva del costado
del Nuevo Adán, nos ha enseñado coherentemente que la primera venida
de la propia Iglesia en el mundo se realizó en el día de
Pentecostés, cuando el Espíritu Santo descendió bajo forma de
lenguas de fuego sobre los apóstoles, reunidos con María, Madre de
Jesús, en la Habitación Superior o Cenáculo. Puesto que éste es un
acontecimiento especialmente importante en la vida del colegio
episcopal como grupo, y por ende, de la Iglesia, el proyecto de la
capilla desea recrear visualmente la experiencia de Pentecostés (cf.
Hch 2:1-4).
La vidriera historiada oval del techo representa el Espíritu Santo
bajo forma de paloma sobre un fondo dorado triangular che evoca la
Santísima Trinidad, fuente de comunión en el episcopado y en la
Iglesia en su conjunto. El efecto creado por el cristal de varias
tonalidades, rojo, amarillo y anaranjado, subraya el descenso del
Espíritu bajo forma de lenguas de fuego que convierte a los
apóstoles en elocuentes testigos de Cristo. La luz y el calor, como
propiedades del fuego, representan también la iluminación
(sabiduría) y la fuerza (celo), elementos que caracterizan la misión
de Pedro y los apóstoles. El Espíritu Santo sigue siendo la fuerza
dinámica de la misión pastoral del Papa y del Colegio Episcopal,
especialmente durante la celebración del Sínodo.
Según el testimonio bíblico, el Cenáculo o Habitación Superior, es
decir, el lugar de la llegada del Espíritu Santo, como hemos visto
más arriba, fue también la habitación en la cual Jesús celebró la
cena de Pascua durante la cual instituyó los Sacramentos del
Sacerdocio y la Eucaristía. El escenario del Cenáculo se convierte
de esta forma en un símbolo no sólo de la dignidad episcopal
compartida sino también del principio de su unidad. Estos conceptos
de comunión y colegialidad están expresados en los objetos
dispuestos justo debajo de la vidriera que representa el Espíritu
Santo: un reclinatorio central evoca al Santo Padre, Sucesor de San
Pedro, rodeado por bancos y reclinatorios che simbolizan a
losrestantes once apóstoles. La disposición ovalada de las sillas,
en lugar de la habitual alineación consecutiva de bancos y sillas,
comenzando desde la entrada y continuando hacia el frente de la
capilla, ayuda a subrayar la acción unitaria del colegio reunido “en
y alrededor de Pedro”. Al mismo tiempo, todos -incluido el
observador- son atraídos hacia el tabernáculo y el altar para
encontrar al Cristo místico presente en la Eucaristía, el cual,
cuando se apareció durante la Pascua al Colegio Episcopal, como nos
recuerda San Juan, estaba en medio del colegio mientras “insuflaba”
o transmitía su Espíritu Santo (cfr. Juan, 20, 19:29), otorgándoles
la autoridad y el poder de Obispos. Las dos estatuas de bronce de
San Pedro y San Pablo, colocadas en los dos nichos al fondo de la
Capilla, simbolizan la universalidad de la Iglesia y la vocación del
episcopado.
Este mismo tema está subrayado por la decoración de la puerta
vidriera ubicada en la entrada de la Capilla: una mitra central con
las llaves apostólicas aludiendo a Pedro, rodeada por once mitras
que anuncian el tema de la Capilla. Las mitras se encuentran
reunidas en un círculo que subraya su unidad colegial por medio del
don de la Comunión Trinitaria.
Siguiendo con el tema de la colegialidad y de la comunión del
Colegio Apostólico, el altar recuerda la proa de una barca
levantando olas. El Nuevo Testamento contiene muchos pasajes donde
la barca constituye el marco de experiencias significativas para los
apóstoles como grupo o colegio.
- Cuando Jesús aplaca el mar y los vientos, los Apóstoles, reunidos
a bordo de una embarcación, reciben por primera vez la revelación de
que Jesús es algo más que un simple hombre. Ellos se asombran:
“¿Quién es éste, que hasta los vientos y el mar le obedecen?” (cfr.
Mt, 8, 23:27; Lc 8, 22:25, Mc 4, 37:41).
- Jesús hace subir a los Apóstoles a una barca, para encontrarse a
solas con ellos, a fin de adiestrarlos (Mc, 6, 32).
- Después de la multiplicación de los panes, Jesús hizo que los
Apóstoles atravesaran el mar de Galilea en una barca. Aunque pasa la
noche rezando en la colina, el Señor nunca pierde de vista a los
Apóstoles. Al levantarse una tempestad, Jesús se dirige hacia ellos
caminando sobre las aguas y diciendo: “Soy yo, no temáis”. Una vez
en el barco, éste alcanza la orilla en seguida, mientras los
Apóstoles se quedan perplejos porque - como cuenta Marco - no han
entendido el significado de la multiplicación de los panes (cfr, Jn
6, 16:21; Mt 14, 22:27; Mc 6, 45).
La barca tiene un significado especial no sólo para el Colegio
Apostólico, sino también para la persona de Pedro.
- En la serie de apariciones pascuales, desde la barca de San Pedro
los Apóstoles (Pedro, Santiago, Juan, Tomás, Bartolomé y otros dos),
después de pescar una cantidad enorme de peces, reconocen al Cristo
Resucitado en la orilla. (cfr. Jn, 21, 1:8).
- Jesús predica desde una barca, supuestamente la de Pedro, delante
de la multitud reunida en la orilla (cfr. Mt. 13, 2; Mc 3, 9; 4:1).
- La fe de Pedro es confirmada por Cristo, ante los Apóstoles,
después de que Cristo le manda ir hacia él caminando sobre las
aguas. Tras este acontecimiento, los Apóstoles adoran al Señor y
exclaman: “¡Verdaderamente, eres Hijo de Dios!” (Mt 14, 28:33).
- En otro episodio sucesivo a la Resurrección, desde la barca de
Pedro los Apóstoles, solicitados por Jesús, calan sus redes y hacen
una pesca milagrosa. Y entonces Pedro es el que lleva hacia la
orilla las redes llenas de peces (cfr. Jn, 21, 4:11), símbolo de la
Iglesia.
Además de las asociaciones arriba mencionadas, la barca también
tiene un significado eucarístico en lo que atañe el Colegio
Apostólico, y, por ende, valora el uso de este símbolo como base del
altar que custodia el Santísimo Sacramento.
- Después de la multiplicación de los panes, Jesús se encamina con
sus Apóstoles a bordo de una barca, y pronuncia su sermón “sobre la
levadura de los Fariseos” (Mt 16, 5:12; Mc 8; 14).
- Una referencia bíblica a la Eucaristía, especialmente
significativa, se encuentra en el Evangelio de San Marcos. Después
de la multiplicación de los panes y de los peces, que prefigura la
Eucaristía, las Escrituras dicen que los Apóstoles no se llevaron
consigo más que “un pan” (cfr. Mc 8, 14). Esto significa que Jesús
es ese “único pan”, hecho de Pan celestial. En esta ocasión, Jesús
intenta hacerles decir cuál es el significado del milagro de los
panes, así como el de Sus palabras y Sus enseñanzas sobre la
Eucaristía en ese acontecimiento milagroso.
La barca también se utiliza como símbolo de toda la Iglesia,
frecuentemente definida como la “Barca de Pedro”. En este sentido,
la crucifixión completa adecuadamente el mástil del humilde barco de
pesca de Pedro. El movimiento de la escultura, incluido el de los
tejidos, similares a un sudario, que se encuentran en la parte
posterior -una alusión al sudario y a la Resurrección- representa
una nueva asociación con la obra del Espíritu Santo, que proporciona
el “viento” para las velas de la Barca de Pedro, viento que empuja
siempre a la Iglesia hacia el Señor, en cumplimiento de la promesa.
El sencillo tabernáculo de bronce lleva incluidos las espigas de
trigo y los racimos de uva para la Eucaristía. Los peces, que aluden
a Pedro como pescador y a la misión de los apóstoles como
“pescadores de hombres”, (Mt. 4:19, Mc. 1: 17) se hallan también en
el tabernáculo, junto a unos candelabros y una lámpara votiva. El
pez es también el símbolo antiguo de Cristo, tomado de la palabra
griega ΙΧΘΥΣ, que significa pez, como acrónimo de la frase:
“Jesucristo, Hijo de Dios Salvador”.Las Estaciones de la Cruz,
realizadas en nácar en Palestina, recuerdan el seguimiento de
Cristo, la vocación que los Obispos comparten con todos los
Cristianos en la Iglesia.
La estatua de María, dedicada a Nuestra Señora de la Esperanza,
evoca la presencia de la Virgen entre los apóstoles reunidos en
oración en el Cenáculo. Ella extiende su mano maravillada ante el
prodigio de la gracia de Dios, para recibir la llama del amor del
Espíritu Santo y permitir así que dé frutos. Como verdadera doncella
y sierva del Señor y Su Evangelio e imagen de la Iglesia que
engendra místicamente a sus hijos, María es la Madre de los
Apóstoles y sus sucesores. De hecho, los Apóstoles, reunidos
alrededor de María en la Habitación Superior, la miran como si
miraran dentro de un espejo, un espejo en el cual ellos mismos se
ven como Iglesia, la “Esposa de Cristo”.
AVISOS
- RUEDA DE PRENSA
- “BRIEFING”
- “POOLS”
- BOLETÍN SYNODUS EPISCOPORUM
- COBERTURA TELEVISIVA EN
DIRECTO
- BOLETÍN TELEFÓNICO
-
HORARIO DE APERTURA DE LA OFICINA DE PRENSA DE LA SANTA SEDE
RUEDA DE PRENSA
La primera Rueda de Prensa sobre los trabajos sinodales (con
traducción simultánea en italiano, inglés, francés, español y
portugués) tendrá lugar en el Aula Juan Pablo II de la Oficina de
Prensa de la Santa Sede, el lunes 5 de octubre de 2009 (tras la
Relatio ante disceptationem) a las 12:45, aproximadamente.
Intervendràn:
- S. Em. R. Card. Peter Kodwo Appiah TURKSON, Arzobispo de Cape Cost
(GHANA), Relator General
- S. E. R. Mons. Odon Marie Arsène RAZANAKOLONA, Arzobispo de
Antananarivo (MADAGASCAR)
- Rev. P. Federico LOMBARDI, Director de la Oficina de Prensa de la
Santa Sede, Secretario Ex-officio de la Comisión para la Información
(CIUDAD DEL VATICANO)
Se ruega a los operadores audiovisuales (cámaras y técnicos) y a los
fotógrafos se dirijan al Pontificio Consejo para las Comunicaciones
Sociales para el permiso de acceso.
Los nombres de los participantes se comunicarán lo antes posible.
Las próximas ruedas de prensa tendrán lugar:
- Miércoles 14 de octubre de 2009 (tras la Relatio post
disceptationem)
- Viernes 23 de octubre de 2009 (tras el Nuntius)
- Sábado 24 de octubre de 2009 (tras el Elenchus finalis
propositionum)
“BRIEFING”
Para una información más eficaz sobre los trabajos sinodales se han
organizado 4 grupos lingüísticos para los periodistas acreditados.
A continuación se detalla el lugar del “briefing” y el nombre del
Responsable de Prensa para cada grupo lingüístico:
Grupo lingüístico italiano
Responsable: Rev. Mons. Giorgio Costantino
Lugar: Sala de periodistas, Oficina de Prensa de la Santa Sede
Grupo lingüístico inglés
Encargado: Sr. Festus Abdul TARAWALIE
Lugar: Aula Juan Pablo II, Oficina de Prensa de la Santa Sede
Grupo lingüístico francés
Encargado: Rev. Mons. Joseph Bato’ora BALLONG WEN MEWUDA
Lugar: Sala de telecomunicaciones, Oficina de Prensa de la Santa
Sede
Grupo lingüístico portuguesa
Encargado: Sr.a Maria Dulce ARAÚJO ÉVORA
Lugar: Sala “Blu” 1° Piso, Oficina de Prensa de la Santa Sede
Los siguientes días está previsto un “briefing” de los Responsables
de Prensa a las 13:10, aproximadamente:
- Martes 6 de octubre de 2009
- Miércoles 7 de octubre de 2009
- Jueves 8 de octubre de 2009
- Viernes 9 de octubre de 2009
- Sábado 10 de octubre de 2009
- Lunes 12 de octubre de 2009
- Martes 13 de octubre de 2009
- Jueves 15 de octubre de 2009
- Sábado 17 de octubre de 2009
- Martes 20 de octubre de 2009
A veces a los encargados de prensa les acompañará un padre sinodal o
un experto.
Los nombres de los participantes y las eventuales actualizaciones se
comunicarán cuanto antes.
“POOLS”
Los siguientes días habrá “pools” de periodistas acreditados para
acceder al Aula del Sínodo únicamente durante la oración de apertura
de las Congregaciones Generales de la mañana:
- Martes 6 de octubre de 2009
- Jueves 8 de octubre de 2009
- Viernes 9 de octubre de 2009
- Sábado 10 de octubre de 2009
- Lunes 12 de octubre de 2009
- Martes 13 de octubre de 2009
- Jueves 15 de octubre de 2009- Sábado 17 de octubre de 2009
- Martes 20 de octubre de 2009
- Viernes 23 de octubre de 2009
- Sábado 24 de octubre de 2009
Están previstos “pools” de periodistas acreditados para acceder al
Aula del Sínodo, generalmente para la oración de apertura de las
Congregaciones Generales de la mañana.
En la Oficina de información y acreditación de la Oficina de Prensa
de la Santa Sede (en la entrada a la derecha) estarán a disposición
de los redactores las listas de inscripción a los “pools”.
Para los “pools” los fotógrafos y los cámaras deben dirigirse al
Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales.
Los participantes en los “pools” deben estar a las 8.30 en el Sector
de Prensa, que se encuentra en el exterior frente a la entrada del
Aula Pablo VI, y desde allí les acompañará siempre un oficial de la
Oficina de Prensa de la Santa Sede (a los redactores) y del
Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales (a los
fotógrafos y equipos de TV). Es necesario llevar indumentaria
apropiada para la circunstancia.
BOLETÍN SYNODUS EPISCOPORUM
El Boletín informativo de la Comisión para la información de la II
Asamblea Especial para África del Sínodo de los Obispos, titulado
Synodus Episcoporum, publicado por la Oficina de Prensa de la Santa
Sede, saldrá en 6 ediciones lingüísticas (plurilingüe, italiana,
inglesa, francesa, española y portuguesa), con 2 números al día
(edición de la mañana y edición de la tarde) o según las
necesidades.
La edición de la mañana saldrá una vez finalizada la Congregación
General de la mañana y la edición de la tarde durante la mañana
siguiente.
La distribución a los periodistas acreditados se efectuará en la
Sala de periodistas de la Oficina de Prensa de la Santa Sede.
La edición plurilingüe recogerá los resúmenes de las intervenciones
de los Padres sinodales preparados por ellos mismos, en los idiomas
en los que serán entregados para su publicación. Las otras 5
ediciones recogerán las versiones en italiano, inglés, francés,
español y portuguesa.
El tercer número del Boletín incluirá la Homilía del Santo Padre
durante la Solemne Concelebración de Apertura de la mañana del
Domingo 4 de octubre de 2009 (estará a disposición de los
periodistas acreditados cuando se abra la Oficina de Prensa de la
Santa Sede, bajo embargo).
El cuarto número del Boletín contendrá las relaciones que serán
presentadas en la Primera Congregación General de la mañana del
lunes 5 de octubre de 2009 (que se retransmitirá en directo por TV
en la Oficina de Prensa de la Santa Sede).
COBERTURA TELEVISIVA EN
DIRECTO
Serán transmitidas en directo en las pantallas de la Sala de
telecomunicaciones, la Sala de periodistas y el Aula Juan Pablo II
de la Oficina de Prensa de la Santa Sede:
- Domingo 4 de octubre de 2009 (a las 09.30): Concelebración
Eucarística con motivo de la apertura solemne del Sínodo (Plaza San Pedro)
- Lunes 5 de octubre de 2009 (a las 09.00): Primera parte de la I
Congregación General en la que presenta la Relación del Secretario
General del Sínodo de los Obispos y la Relatio post disceptationem
- Sábado 10 de octubre de 2009 (a las 18.00): Rezo del Rosario con
los universitarios de los ateneos romanos (Aula Pablo VI)
- Domingo 11 de octubre de 2009 (a las 10.00): Solemne
Concelebración Eucarística con motivo de Canonizaciones (Plaza
San Pedro)
- Martes 13 de octubre de 2009 (a las 09.00): Parte de la
Congregación General en la que presenta la Relatio post
disceptationem
- Domingo 25 de octubre de 2009 (a las 09.30): Solemne
Concelebración de la Santa Misa con motivo de la clausura del Sínodo
(Basílica de San Pedro)
Eventuales cambios se publicarán lo antes posible.
BOLETÍN TELEFÓNICO
Durante el Sínodo funcionará un boletín telefónico:
- +39-06-698.19 con el Boletín ordinario de la Oficina de Prensa de
la Santa Sede;
- +39-06-698.84051 con el Boletín del Sínodo de los Obispos (edición
de la mañana);
- +39-06-698.84877 con el Boletín del Sínodo de los Obispos (edición
de la tarde).
HORARIO DE APERTURA DE LA OFICINA DE PRENSA DE LA SANTA SEDE
Con motivo de la II Asamblea Especial para África del Sínodo de los
Obispos la Oficina de Prensa de la Santa Sede observará el siguiente
horario desde el 2 al 25 de octubre de 2009:
- Viernes 2 de octubre: desde las 9.00 hasta las 15.00
- Sábado 3 de octubre: desde las 9.00 hasta las 14.00
- Domingo 4 de octubre: desde las 9.00 hasta las 13.00
- Desde lunes 5 de octubre hasta viernes 9 de octubre: desde las
9.00 hasta las 16.00
- Sábado 10 de octubre: desde las 9.00 hasta las 19.00
- Domingo 11 de octubre: desde las 9.00 hasta las 13.00
- Lunes 12 de octubre: desde las 9.00 hasta las 16.00
- Martes 13 de octubre: desde las 9.00 hasta las 20.00
- Desde miércoles 14 de octubre hasta sábado 17 de octubre: desde
las 9.00 hasta las 16.00
- Domingo 18 de octubre: desde las 11.00 hasta las 13.00
- Desde lunes 19 de octubre hasta sábado 24 de octubre: desde las
9.00 hasta las 16.00
- Domingo 25 de octubre: desde las 9.00 hasta las 13.00
El personal de la Oficina de información y acreditación estará
disponible (en la entrada a la derecha):
- De lunes a viernes de 9:00 a 15:00 - El sábado de 9:00 a 14:00
Si hay cambios se comunicarán lo antes posible en el tablón de
anuncios de la Sala de periodistas, en la Oficina de Prensa de la
Santa Sede, en el Boletín de la Comisión para la Información de la
II Asamblea Especial para África del Sínodo de los Obispos y en el
apartado “Comunicaciones de servicio” de la página web de la Santa
Sede.
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