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10 - 08.10.2009
RESUMEN
-
QUINTA CONGREGACIÓN GENERAL (MIÉRCOLES, 7 DE
OCTUBRE DE 2009 - POR LA MAÑANA) - CONTINUACIÓN
-
SEXTA CONGREGACIÓN GENERAL (JUEVES, 8 DE OCTUBRE DE 2009 - POR LA
MAÑANA)
- AVISOS
QUINTA CONGREGACIÓN GENERAL (MIÉRCOLES, 7 DE OCTUBRE DE 2009 - POR
LA MAÑANA) - CONTINUACIÓN
CORRECCIÓN DE LA LISTA DE LOS MODERADORES DE LOS CÍRCULOS MENORES
El Moderator del Círculo Menor “Gallicus E” es S. E. R. Mons. Marcel
Honorat Léon AGBOTON, Arzobispo de Cotonou, Vice Presidente de la
Conferencia Episcopal (BENÍN).
SEXTA CONGREGACIÓN GENERAL (JUEVES, 8 DE OCTUBRE DE 2009 - POR LA
MAÑANA)
- VOTACIÓN PARA LA COMISIÓN PARA EL MENSAJE (II)
- INTERVENCIONES EN EL AULA (CONTINUACIÓN)
-
CARTA DE LOS PRESIDENTES DELEGADOS Y DEL SECRETARIO GENERAL AL
ARZOBISPO DE BUKAVU
A las 09.00 horas de hoy jueves 8 de octubre de 2009, con el canto
de la Hora Tertia ha tenido lugar la Sexta Congregación General,
para la segunda Votación para la Comisión para el Mensaje y para la
continuación de las intervenciones de los Padres sinodales en el
Aula sobre el tema sinodal: La Iglesia en África al servicio de la
reconciliación, de la justicia y de la paz “Vosotros sois la sal de
la tierra ... Vosotros sois la luz del mundo” (Mt 5, 13.14).
Presidente Delegado de turno S.Em. Card. Francis ARINZE, Prefecto
emérito de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de
los Sacramentos (CIUDAD DEL VATICANO).
En esta Congregación General, que se ha concluido a las 12:30 con la
Oración del Angelus Domini, se encontraban presentes 227 Padres.
VOTACIÓN PARA LA COMISIÓN PARA EL MENSAJE (II)
En la apertura de la Congregación General ha tenido lugar la segunda
votación para la elección de los miembros de la Comisión para el
Mensaje, presidida por nómina pontificia por S. E. R. Mons. John
Olorunfemi ONAIYEKAN, Arzobispo de Abuja (NIGERIA) y Vice Presidente
S. E. R. Mons. Youssef Ibrahim SARRAF, Obispo de El Cairo de los
Caldeos (EGIPTO). La votación se ha desarrollado en forma
electrónica.
INTERVENCIONES EN EL AULA (CONTINUACIÓN)
En esta Quinta Congregación General han intervenido los siguientes
Padres:
-
S. Em. R. Card. Ennio ANTONELLI, Presidente del Pontificio Consejo
para la Familia (CIUDAD DEL VATICANO)
-
S. Em. R. Card. Péter ERDŐ, Arzobispo de Esztergom-Budapest,
Presidente del Consilium Conferentiarum Episcoporum Europae
(C.C.E.E.) (HUNGRÍA)
-
Rev.do P. Kieran O'REILLY, S.M.A., Superior General de la Sociedad
de las Misiones Africanas (UNIÓN DE LOS SUPERIORES GENERALES)
-
S. E. R. Mons. Marcel UTEMBI TAPA, Arzobispo de Kisangani (REPÚBLICA
DEMOCRÁTICA DEL CONGO)
-
S. E. R. Mons. Alfred Adewale MARTINS, Obispo de Abeokuta (NIGERIA)
-
S. E. R. Mons. Louis Ncamiso NDLOVU, O.S.M., Obispo de Manzini
(SUAZILANDIA)
-
S. E. R. Mons. Paul R. RUZOKA, Arzobispo de Tabora (TANZANIA)
-
Rev.do P. Emmanuel TYPAMM, C.M., Secretario General de la
"Confederación de las Conferencias de los Superioresi Mayores de
África y Madagascar" (CAMERÚN)
-
S. E. R. Mons. Martin Albert HAPPE, M. Afr., Obispo de Nouakchott
(MAURITANIA)
-
S. E. R. Mons. Vincent COULIBALY, Arzobispo de Conakry, Presidente
de la Conferencia Episcopal (GUINEA)
-
S. E. R. Mons. Nicolas DJOMO LOLA, Obispo de Tshumbe, Presidente de
la Conferencia Episcopal (REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO)
-
S. E. R. Mons. Jorge FERREIRA DA COSTA ORTIGA, Arzobispo de Braga,
Presidente de la Conferencia Episcopal (PORTUGAL)
-
S. E. R. Mons. Angelo AMATO, S.D.B., Arzobispo titular de Sila,
Prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos (CIUDAD DEL
VATICANO)
-
S. E. R. Mons. Peter Martin MUSIKUWA, Obispo de Chikwawa (MALAWI)
-
S. E. R. Mons. Barry Alexander Anthony WOOD, O.M.I., Obispo titular
de Babra, Obispo auxiliar de Durban (SUDÁFRICA)
-
S. E. R. Mons. Buti Joseph TLHAGALE, O.M.I., Arzobispo de
Johannesburg, Presidente de la Conferencia Episcopal (SUDÁFRICA)
-
S. E. R. Mons. Valentin MASENGO NKINDA, Obispo de Kabinda (REPÚBLICA
DEMOCRÁTICA DEL CONGO)
-
S. E. R. Mons. John Olorunfemi ONAIYEKAN, Arzobispo de Abuja
(NIGERIA)
-
S. Em. R. Card. Paul Josef CORDES, Presidente del Pontificio Consejo
"Cor Unum" (CIUDAD DEL VATICANO)
-
S. E. R. Mons. Cornelius Fontem ESUA, Arzobispo de Bamenda (CAMERÚN)
-
S. E. R. Mons. Philippe OUÉDRAOGO, Arzobispo de Ouagadougou (BURKINA
FASO)
-
Rev.do P. Damian WEBER, C.M.M., Superior General de los Misioneros
de Mariannhill (UNIÓN DE LOS SUPERIORES GENERALES)
A continuación damos los resúmenes de las intervenciones:
- S. Em. R. Card. Ennio ANTONELLI, Presidente del Pontificio Consejo
para la Familia (CIUDAD DEL VATICANO)
El Santo Padre, en la Homilía de inauguración del Sínodo, celebrada
en la Basílica de San Pedro, indicó, con una expresión muy incisiva,
que el primer mundo “está exportando residuos espirituales tóxicos”
a África y a otras regiones en vías de desarrollo. Uno de estos
residuos tóxicos es la así llamada “teoría del género” que, muy
camuflada, comienza a infiltrarse en asociaciones, en ambientes
gubernamentales y también en algunos ambientes eclesiales del
continente africano, según las noticias que llegan al Consejo
Pontificio para la Familia.
Agentes de diversas instituciones y organizaciones internacionales
parten de los problemas reales, a los que es necesario y justo poner
remedio, como las injusticias y las violencias que sufren las
mujeres, la mortalidad infantil, la desnutrición y el hambre, los
problemas de la casa y del trabajo. Y sugieren unas soluciones
basadas en los valores de la igualdad, de la salud, de la libertad:
son palabras sacrosantas, pero que se convierten en ambiguas cuando
se impregnan de los nuevos significados antropológicos. Por ejemplo,
igualdad de las personas no sólo significa igual dignidad de las
mismas e igual posesión de los mismos derechos fundamentales del
hombre; sino también irrelevancia de la diferencia natural entre
hombres y mujeres, uniformidad de todos los individuos, como si no
estuvieran sexualmente diferenciados y, por tanto, equivalencia de
todos los comportamientos y orientaciones sexuales: heterosexual,
homosexual, bisexual, transexual, polimorfo. Cada individuo tiene
derecho a elegir libremente (y eventualmente también a cambiar de
idea), según sus inclinaciones, sus deseos o sus preferencias.
La ideología se difunde a través de los centros de salud
reproductora, de los encuentros locales de formación, de los
programas de televisión internacionales vía satélite. Se busca la
colaboración de los gobiernos africanos y de las asociaciones
locales, también eclesiales, que generalmente no se dan cuenta de
las implicaciones antropológicas, éticamente inaceptables.
Esta intervención mía pretende ser una invitación a la vigilancia,
una exhortación a ofrecer unas precisas instrucciones a los
sacerdotes, seminaristas, religiosos y religiosas, a las Cáritas y a
otros operadores pastorales laicos.
[00069-04.07] [IN041] [Texto original: italiano]
- S. Em. R. Card. Péter ERDŐ, Arzobispo de Esztergom-Budapest,
Presidente del Consilium Conferentiarum Episcoporum Europae
(C.C.E.E.) (HUNGRÍA)
Hemos escuchado con atención la comunicación del Cardenal Polycarp
Pengo, Presidente de la SCEAM (SECAM). Vemos claramente que nuestros
hermanos Obispos africanos demandan apoyo para reforzar su comunión
interna y su organización continental. Propongo iniciar acuerdos con
el Consejo de las Conferencias Episcopales de Europa (CCEE) sobre
las posibilidades de reforzar la colaboración entre los Obispos
africanos, también a través de acciones conjuntas con la CCEE.
Entre las instituciones de la Iglesia se mencionan, en los números
123-126 del Instrumentum Laboris, las Comisiones de Justicia y Paz.
Y se añade que es necesario comprender mejor la misión de dichas
comisiones.
Es una experiencia general de la Iglesia, que después del Concilio
Vaticano II nació una verdadera riqueza, una multitud de
organizaciones para realizar la misión y la actividad de los
cristianos en el mundo en los diferentes campos de acción. Pero en
los últimos decenios, se han esclarecido también las ventajas de las
organizaciones eclesiales: se ha precisado la naturaleza de las
asociaciones de fieles, y se han distinguido bien las personas
jurídicas privadas de las personas jurídicas públicas en la Iglesia.
Se ha subrayado que solamente estos últimos pueden actuar en nombre
de la Iglesia, como también las estructuras públicas de la
organización jerárquica de la Iglesia misma.
Para evitar que ciertas “Comisiones” de Justicia y Paz, constituidas
quizá sólo según el derecho de Estado o como asociaciones privadas,
se conviertan en instrumento de grupos políticos, parece útil
evidenciar que la Comisión Nacional de Justicia y Paz es,
normalmente, un órgano de la propia Conferencia Episcopal. De esta
manera, podemos asegurar que la actividad de estas comisiones sea
una expresión auténtica de la misión de la Iglesia en el mundo.
[00078-04.03] [IN050] [Texto original: francés]
- Rev.do P. Kieran O'REILLY, S.M.A., Superior General de la Sociedad
de las Misiones Africanas (UNIÓN DE LOS SUPERIORES GENERALES)
Una medida significativa del crecimiento de la Iglesia en el
Continente Africano, es la cantidad de africanos, hombres y mujeres,
directamente involucrados en la misión ad gentes de la Iglesia sea
como miembros de las recientemente instituidas congregaciones
misioneras locales que de los institutos internacionales,
establecidos desde hace más tiempo.
Inspirados por su compromiso de fe, e instruidos por la Doctrina
Social de la Iglesia, un buen número de misioneros y congregaciones
religiosas, han formado redes de trabajo para afrontar este desafío.
Me refiero, en particular, al trabajo de “Africa Faith and Justice
Network”. El cometido principal de estos grupos es dedicarse a los
temas de injusticia estructural arraigados en las políticas de
Europa y Estados Unidos que afectan de modo adverso a África.
Como “Familia de Dios”, la Iglesia es desafiada a dar testimonio y
predicar la universalidad del amor de Dios hacia todas las gentes y
la futura unidad de la humanidad. Desafortunadamente, las divisiones
étnicas, tribales y regionales, afectan aún a gran parte del
continente africano, obstaculizando seriamente el desarrollo de sus
gentes. El testimonio tanto de las misiones como de las comunidades
religiosas internacionales, es relevante y urgente. Estas
comunidades abarcan un amplio rango de diferencias culturales y
étnicas en el seno de su “Familia”, mientras viven y trabajan juntas
al servicio del Evangelio. Su presencia proclama la Verdad del
Evangelio de que Dios no tiene favoritos, de que todos somos sus
hijos y que nuestro destino común es ser una familia en Él.
África está tratada de modo inadecuado por los medios de
comunicación de masas, que se centran más bien exclusivamente en las
malas noticias, creando así la imagen ampliamente aceptada de un
continente en permanente estado de crisis. La “industria de la
ayuda”, también se alimenta vendiendo estos estereotipos negativos y
anticuados de los africanos como víctimas indefensas de las guerras
sin fin y las constantes hambrunas. La gente de África debe asumir
un papel más esencial con respecto a lo que se difunde de África:
Las congregaciones misioneras e institutos internacionales, se
encuentra en una posición ideal para ayudar en este proceso.
[00079-04.04] [IN051] [Texto original: inglés]
- S. E. R. Mons. Marcel UTEMBI TAPA, Arzobispo de Kisangani
(REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO)
La dimensión política de la paz invita a la Iglesia en África a
inventar nuevos métodos para la presentación de sus enseñanzas
sociales, que esta fundada en sus valores evangélicos capaces de
favorecer la paz y el entendimiento entre los pueblos. Conviniendo
que la paz es antes que nada un don de Dios, proponemos que la
Iglesia en África se comprometa cada vez más para:
Que la clase política africana esté realmente al servicio del bien
común. Por este motivo la Iglesia deberá atender y reforzar el
acompañamiento y la formación de los hombres que trabajan en
política a la luz de la enseñanza social de la Iglesia.
Para que se pueda realizar un programa transversal y ecuménico para
la educación cívica de los pueblos con el fin de promover una
conciencia cívica y la participación responsable de las poblaciones
locales en la gestión del patrimonio de los respectivos países.
Para organizar las poblaciones y las comunidades desde la base, en
vista de esta participación de los ciudadanos. La experiencia de la
organización de los Comités locales de gobierno participativo, que
son grupos apolíticos, permitirá que las comunidades locales se
hagan cargo de sí mismas, desde la base y participar así al
desarrollo del propio ambiente en diálogo con los candidatos locales
y con los gobernantes.
Ello podría desembocar en la urgencia de conexiones parlamentarias
como estructuras permanentes de defensa ante los órganos de
deliberación encargados de dictar las leyes y de controlar el poder
ejecutivo a todos los niveles.Para que sea instituido, siguiendo la
misma dirección, un Observatorio sub-regional para las políticas
nacionales como laboratorio de análisis social y de perspectivas,
capaz de revelar las principales tendencias de las políticas puestas
en marcha y su conformidad con la finalidad de la comunidad política
que es el servicio del bien común.
Que se trabaje para que surja una clase política responsable y
meticulosa.
[00080-04.04] [IN052] [Texto original: francés]
- S. E. R. Mons. Alfred Adewale MARTINS, Obispo de Abeokuta
(NIGERIA)
Los grupos neo-pentecostales son con frecuencia agresivos y
proselitistas en sus relaciones con la Iglesia Católica. Parecería
que este grupo busca reducir tanto la influencia de la Iglesia
Católica como el número de sus feligreses. Dicha intención se
percibe en la manera en la que algunos de ellos se refieren a la
Iglesia Católica al hablar de ella como la Iglesia muerta. Su deseo
es que, llegando al corazón y a la mente de los jóvenes, ellos serán
capaces de atraerlos y, con el tiempo, cortar la vida de la Iglesia,
esperando que los jóvenes emigren en masa desde la Iglesia.
Para evitar que ellos alcancen su cometido, la Iglesia en África
debe idear medios para asegurarse que el rebaño de cada parroquia
sea mantenido. Debemos asegurarnos que nadie se sienta anónimo en la
parroquia. Los más vulnerables como aquéllos que buscan trabajo y
otros, particularmente entre los jóvenes, deben ser apoyados y
asistidos, en cualquier tipo de necesidad material o espiritual en
donde sea posible.
Hay una necesidad de crear apostolados en cada parroquia que
atiendan las preocupaciones y necesidades de los jóvenes ejecutivos
y profesionales entre nuestros feligreses, ya que son ellos el
principal objetivo de los grupos neo-pentecostales.
[00081-04.03] [IN053] [Texto original: inglés]
- S. E. R. Mons. Louis Ncamiso NDLOVU, O.S.M., Obispo de Manzini
(SUAZILANDIA)
La Iglesia católica en Swazilandia es aún joven, ya que ha llegado
en 1914. Cuenta con unos 55.000 fieles en una población de un millón
de habitantes, lo que significa que solamente un 5% de la población
es católica. Aunque representa una minoría, igualmente es la Iglesia
cristiana mas grande del país. Desde su llegada, la Iglesia, ha
participado en las actividades sociales en muchas partes del país.
Por este motivo ha sido elogiada por las autoridades tradicionales y
políticas. Mis predecesores, de origen predominantemente europeo,
tenían buenas relaciones con las autoridades tradicionales.
En los últimos años, la relación entre la Iglesia y los líderes
tradicionales y políticos se ha vuelto ambivalente. La Iglesia
continúa recibiendo elogios por parte del gobierno por las
intervenciones en el campo educativo, de la salud y de los programas
de desarrollo. Como Iglesia continuamos poniendo en discusión el
sistema de gobierno, ya que consideramos que contribuye al grave
nivel de pobreza que tiene el país. El gobierno critica a la Iglesia
porque se expresa en cuestiones políticas afirmando que su deber se
tendría que limitar a la liturgia y al culto y que no debería estar
presente en la vida social y política de la gente. Esto ha provocado
que recibiéramos el sostén de algunos miembros de la sociedad civil,
como sindicatos y partidos políticos y de movimientos proscriptos.
Por lo tanto nos encontramos entre dos fuerzas contrapuestas. Esto
ofrece a la Iglesia una oportunidad única, ya que puede servir tanto
al gobierno como también a los miembros de la sociedad civil.
El tema de este sínodo nos desafía a conducir una vida
auténticamente cristiana. Esto exige que la Iglesia sirva de ejemplo
para los no creyentes y también para los otros cristianos. Tenemos
el deber de contribuir al bienestar de la sociedad y a ser una luz
de esperanza frente a los muchos desafíos y dificultades. El pueblo
de Swazilandia forma un grupo homogéneo con una misma cultura y un
mismo idioma. Puede ser comparado como una gran familia. Seamos
entonces nuevamente llamados a vivir como una familia. Toda familia
antes o después debe afrontar algún problema y algún desacuerdo.
Debemos afrontar estos problemas de una manera sincera y honesta y
sobretodo con espíritu de caridad.
[00082-04.04] [IN054] [Texto original: inglés]
- S. E. R. Mons. Paul R. RUZOKA, Arzobispo de Tabora (TANZANIA)
La Reconciliación es necesaria para llevar a cabo el apostolado,
recurriendo a la enseñanza del apóstol San Pablo, quien señaló que
Dios es el punto de partida.
Considerando tristes eventos como las guerras civiles que afectan al
continente, la identidad de la Iglesia está en juego. Hablamos con
mucha frecuencia de una familia cariñosa, partícipe y unida en las
actividades y la vida común. Hijos e hijas de la Iglesia, sin
embargo, a menudo están igualmente involucrados en conflictos en vez
de construir puentes entre las partes en conflicto sobre intereses
inalienables.
La Iglesia tiene un papel decisivo en la misión sanadora de Cristo,
y todos los cristianos deben trabajar para tal fin.
Los agentes de la evangelización (obispos, sacerdotes, religiosos)
junto con los laicos deben emplear las armas de la fe y buscar una
conversión más profunda que propenda hacia la santidad, escuchando
la Palabra de Dios y recibiendo los sacramentos, participando en la
vida de oración y en los ejercicios espirituales; respondiendo a las
cuestiones de las personas con las cuales viven, compartiendo con
ellas y sirviéndoles como su prójimo.
África está sumida en muchos problemas, causados principalmente por
un mal liderazgo, por líderes que no tienen temor de Dios, sino que
más bien están ocupados en enriquecerse, saqueando a su mismo país,
hasta el extremo de hacer precipitar a su pueblo en la anarquía.
Obviamente, ha habido buenos líderes que han respondido a las
aspiraciones de los ciudadanos y por ello han sido apreciados.
Pensamos en personas como Julius Nyerere de Tanzania cuyo legado ha
sido una nación unificada.
La iglesia debe ayudar a la gente joven dando mayor énfasis a la
formación humana, espiritual e intelectual en nuestras escuelas
hasta el nivel universitario.
La fe debe tener prioridad en nuestro trabajo de formación. Es
necesario, además, formar comités de reconciliación para trabajar
junto con la Comisión de justicia y paz en nuestras diócesis
afrontando temas atinentes al conflicto social e impartiendo
educación cívica.
[00083-04.04] [IN055] [Texto original: inglés]
- Rev.do P. Emmanuel TYPAMM, C.M., Secretario General de la
"Confederación de las Conferencias de los Superioresi Mayores de
África y Madagascar" (CAMERÚN)
Las personas consagradas en África y Madagascar toman conciencia y
quieren hacer tomar conciencia a los demás agentes apostólicos
(laicos, sacerdotes, obispos) de que la reconciliación, la justicia
y la paz o, en otras palabras, la justicia y la paz que llevan a la
reconciliación obligan a morir, a perder la vida, por la verdad del
Evangelio.
El tema del Sínodo invita a los consagrados a promover la paz en el
interior de las instituciones:
Manteniendo relaciones positivas en comunidad entre las diferentes
etnias y nacionalidades. Ello pasa a través de:
La cultura de los “mismos derechos para todos”.La cultura de la
alternancia del poder y, por tanto, del desapego hacia los puestos
en las instituciones.
La cultura de la misión cumplida con amor.
La cultura del uso de los bienes de la institución sin apropiarse de
ellos.
Os proponemos que os unáis a nosotros y que colaboréis en un aspecto
muy importante que podría impedirnos hablar de reconciliación, de
justicia y de paz a los pueblos indigentes del continente:
1. Mejorar la salud materna para que haya menos madres que mueran al
dar a luz y reducir así la mortalidad infantil.
2. Reforzar los medios de prevención y hacerse cargo de los enfermos
de paludismo, SIDA, enfermedades mentales, epilepsia, etc.
3. Alentar a farmacéuticos, médicos y sanadores a instituir
estructuras modernas para los tratamientos con plantas y a crear
mutualidades de salud.
[00084-04.04] [IN056] [Texto original: francés]
- S. E. R. Mons. Martin Albert HAPPE, M. Afr., Obispo de Nouakchott
(MAURITANIA)
Una de las particularidades de la Diócesis de Nouakchott es que
abarca todo el territorio de la República Islámica de Mauritania.
Debido a que los habitantes de este país son todos musulmanes desde
tiempos inmemoriales, resulta que todos los cristianos católicos que
viven en el país no son mauritanos, incluidos los feligreses y los
pastores. Para continuar describiendo el entorno, diría que el
primer sacerdote que vino al país y que no tenía el estatuto de
capellán militar celebró su primera misa en la Navidad de 1957.
Ya el primer Obispo Mon. Michel Bernand no quiso contentarse con ser
el pastor de algunos miles de cristianos que vivían en el país e
insistió en que los sacerdotes y las religiosas se volvieran hacia
la población autóctona para que fueran para ellos, testigos del Dios
Amor revelado en la persona de Jesucristo.
Uno de los instrumentos que nos hemos dado para llevar a cabo esta
labor es Caritas Mauritania. Fundada en 1970, emplea actualmente
alrededor de 120 personas. Entre ellos hay al menos 110 hombres y
mujeres de nacionalidad mauritana, por ende musulmanes. Todo estos
colaboradores deben conocer nuestras profundas motivaciones y
adherirse a ellas. Deben igualmente saber que para nosotros,
cristianos, todos los seres humanos son iguales en su dignidad,
independientemente del sexo, estatus social o étnico, y que estamos
aquí para ayudar no sólo a nuestros hermanos de raza, a nuestras
familias, a las personas que comparten nuestra misma religión, sino
a todas las personas que se encuentren en necesidad: debemos
esforzarnos para que ellos encuentren la dignidad que el Creador
deseaba para ellos.
[00085-04.03] [IN057] [Texto original: francés]
- S. E. R. Mons. Vincent COULIBALY, Arzobispo de Conakry, Presidente
de la Conferencia Episcopal (GUINEA)
El interés de la Iglesia-Familia de Dios que se encuentra en Guinea
por la reconciliación, la justicia y la paz, se ha manifestado a
menudo en las intervenciones de sus pastores. Recordemos el coraje y
la determinación de nuestros predecesores que han denunciado las
trampas maliciosas de los poderes creados para tomar como rehén lo
mas noble que existe en el hombre: la libertad.
Podemos contar las numerosas figuras carismáticas que han sembrado
en el corazón de nuestro pueblo las semillas de la reconciliación,
de la justicia , y de la paz. Pensamos en primer lugar en los
misioneros que fueron expulsados en el año 1967, fundamentalmente a
causa de su visión profética sobre cuál iba a ser la suerte de
nuestro pueblo. Las intervenciones de nuestros dos inmediatos
predecesores, Mons. Raymond-Marie Tchidimbo y de Mons. Robert Sarah,
sobre el tema de la reconciliación, de la justicia y de la paz,
continúan siendo pertinentes para los habitantes de Guinea.
Siguiendo esta huella, el episcopado hoy continua llamando la
atención de los dirigentes sobre el tema de la reconciliación, de la
justicia y de la paz. Continúa desarrollando su papel de centinela a
las puertas de la ciudad. En numerosas declaraciones ha invitado al
pueblo de Guinea al dialogo. La última declaración fue publicada el
25 de septiembre de 2009.
Lamentablemente su apelo del 25 septiembre no fue escuchado porque
cuando habla el demonio-dinero, sus numerosos adeptos gozan y nada
los detiene. Ni siquiera la muerte es un obstáculo para ellos. Así
fue que el 28 de septiembre de 2009, el pueblo se puso nuevamente de
luto por la muerte trágica de decenas o de centenares de personas
luego de una manifestación reprimida cruentamente por los militares.
Esta acción del Episcopado no puede existir sin el aporte de un
laicado organizado y comprometido sobre el terreno, a través, por
ejemplo, de la Organización Católica para la Promoción Humana (OCPH)
y la Comisión Justicia y Paz. Sin embargo, estamos todavía lejos de
tener este laicado santo que el Primer Sínodo deseaba. El llamado
del Papa, en su primera encíclica “Deus Caritas est”, a hacer
diferencia entre el orden justo y el hombre justo, nos ha motivado
aún mas en la formación del laicado.
Por otra parte, consideramos urgente promover el dialogo
interreligioso tripartito entre cristianismo, religiones
tradicionales africanas e Islam para construir la paz y para poner
mayor luz en el espíritu de fraternidad y de solidaridad del genio
cultural africano.
Para terminar, dirigimos nuestro sentido agradecimiento al Santo
Padre por el sostén que brindó a nuestro país en el Angelus del
domingo pasado.
[00086-04.04] [IN058] [Texto original: francés]
- S. E. R. Mons. Nicolas DJOMO LOLA, Obispo de Tshumbe, Presidente
de la Conferencia Episcopal (REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO)
Haciendo un repaso de las consecuencias de las guerras y de las
violencias sufridas en la República Democrática de Congo, estamos
obligados a condenar las mentiras y los subterfugios utilizados por
los depredadores y los artífices de estas guerras y violencias. El
tribalismo evocado incesantemente para justificar estas guerras en
la República Democrática del Congo no es otra cosa que una pantalla.
La diversidad étnica es utilizada como pretexto para saquear los
recursos naturales.
Deploramos que la Comunidad Internacional no haga lo suficiente para
poner fin a estas guerras y a estas violencias y que no se interese
suficientemente por encontrar las verdaderas causas: el saqueo de
los recursos naturales. Ésta se limita solamente a ocuparse de las
consecuencias de las guerras en vez de afrontar las causas de manera
determinante y convincente. Del mismo modo deploramos que los
sufrimientos y las vidas humanas truncadas por las guerras en la
República Democrática del Congo no hayan suscitado la misma
indignación y la misma condena que provocan cuando esto sucede en
otros contextos. ¿Cómo explicar de otra forma el resurgimiento y la
virulencia de las violencias que continúan siendo condenadas de
palabra pero sin la toma de iniciativas eficaces para poner fin de
una vez por todas a sus causas? ¿No compartimos todos la misma
humanidad?
En un mundo donde se hace cada vez más evidente que formamos parte
de una aldea global, serían necesarias acciones concertadas y
globales para poner fin a las violencias perpetradas contra África a
través del saqueo de sus recursos, para permitir finalmente a este
Continente, en los comienzos del tercer milenio, vivir también el en
paz y desarrollando la solidaridad con los demás.
A tal efecto, sugerimos que este Sínodo exhorte, antes que nada, a
todos los cristianos, en el nombre de nuestra fe en Jesucristo que
con su sacrificio supremo sobre la Cruz nos dio la verdadera medida
de la dignidad de cada persona humana, y también a todos los hombres
y las mujeres de buena voluntad, en nombre de nuestra humanidad
común, a condenar y a denunciar públicamente a los artífices de las
guerras y de las violencias en África. Si no seremos cómplices del
mal hecho a nuestro hermano.
[00087-04.03] [IN059] [Texto original: francés]
- S. E. R. Mons. Jorge FERREIRA DA COSTA ORTIGA, Arzobispo de Braga,
Presidente de la Conferencia Episcopal (PORTUGAL)
Portugal y Europa deben reinterpretar la aventura misionera
asumiendo actitudes nuevas y comprometidas hacia la vida de los
pueblos que evangelizan.
En pasado, con mayor o menor fidelidad, han dado a conocer a
Jesucristo y su doctrina. Hoy tienen que seguir partiendo de las
necesidades reales y concretas para ver a Cristo, haciendo lo que
deben hacer a Cristo. (Instrumentum laboris 35)
Ir al encuentro de Cristo en los necesitados a través de una
dedicación total debe tener una dimensión universal que no permite
ser parciales con las personas ni siquiera por motivos religiosos.
Partir es sinónimo de valor y no admite el cansancio. Solo así la
civilización del amor podrá concretarse.
Si Europa debe ir al encuentro de las necesidades, entonces las
comunidades locales deben organizarse eliminando el exceso de
burocracia para llegar así en especial a quienes no tienen voz para
pedir.
Dar es importante, darse a través del voluntariado con una
preparación permite que los pueblos consigan construir su propia
felicidad.
Tal vez ha llegado la hora de una auténtica hermandad entre las
comunidades o las diócesis compartiendo entre ellas los bienes
materiales y las personas que ofrecen su disponibilidad para servir
en la escuela, en el campo sanitario, etc.
Europa debe volver a África no solamente para llevar el conocimiento
de Cristo sino para encontrarse con Él en todos los pueblos y en la
lógica de las Bienaventuranzas y de la descripción del Juicio Final.
“Porque tuve hambre , y me disteis de comer... cuanto dejasteis de
hacer con uno de estos más pequeños, también conmigo dejasteis de
hacerlo” (Mt. 25, 35 .45)
[00088-04.04] [IN060] [Texto original: portugués]
- S. E. R. Mons. Angelo AMATO, S.D.B., Arzobispo titular de Sila,
Prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos (CIUDAD DEL
VATICANO)
Desde el inicio del Cristianismo, África ha sido una tierra de
santos, desde el gran Doctor Agustín hasta los mártires ugandeses
Carlos Lwanga, Matías Maulumba Kalemba y compañía, y a la
extraordinaria figura de la sudanesa Sta. Josefina Bakhita,
canonizada en 2000. Todavía hoy, son 22 las naciones con 44 procesos
de beatificación y canonización, que se refieren a 13 Beatos, 4
Venerables y 27 Siervos de Dios. Están representadas todas las
categorías de fieles: el Siervo de Dios Alfredo Simón Diban
Ki-Zerbo, de Burkina-Faso, es un catequista y padre de familia; la
Sierva de Dios Eulalia María Gabriel Mokhosi, de Lesotho, es una
madre de familia; El Siervo de Dios Julius Kambarage Nyerere, de
Tanzania, es un laico conocido en todo el mundo como un gran
literato y político; la Beata Clementina Anouarite Nengapeta, del
Congo, es una monja mártir; el Siervo de Dios Simón Mpeke (papá
Simón), de Camerún, es un sacerdote; el Beato Cipriano (Michael
Iwene Tansi), de Nigeria, es un Cisterciense. Y está en curso en el
Congo la investigación sobre el presunto martirio del Siervo de Dios
Emilio Biayenda, Cardenal de la Santa Iglesia Romana, Arzobispo de
Brazzaville.
Pero son muchísimos en África los heroicos testigos de la fe. Es
tarea de los Obispos promover la santificación de sacerdotes y
fieles, pero también el discernimiento y la valorización del
ejercicio heroico de las virtudes cristianas de los bautizados de
sus diócesis. Los santos son el verdadero tesoro de las Iglesias
locales. Ellos tienen, en efecto, una triple tarea: de
evangelización, porque demuestran la belleza y la posibilidad
existencial del Evangelio de Jesús; de inculturación, porque
muestran no con teorías de laboratorio, sino con su existencia, que
el Evangelio puede arraigar en todas las culturas y transformarlas
para mejor y de reconciliación, porque como testigos heroicos de la
caridad de Cristo, traen el perdón, la paz y la justicia a la
comunidad.
[00091-04.03] [IN061] [Texto original: italiano]
- S. E. R. Mons. Peter Martin MUSIKUWA, Obispo de Chikwawa (MALAWI)
El artículo número 14 del Instrumentum Laboris explica que: “Los
Pastores de África, en unión el Obispo de Roma, quien preside la
comunión universal de la caridad, consideran que se debe profundizar
más sobre los problemas ya identificados durante la anterior
Asamblea Especial para África del Sínodo de los Obispos y tomados de
la Exhortación Apostólica Post-sinodal Ecclesia in África”. La
Conferencia Episcopal de Malawi siente que una área que forma parte
de esta continua dinámica es la familia.
Con respecto a esto, el artículo número 20 del Instrumentum Laboris
nos dice que “la creatividad es necesaria para responder a las
necesidades espirituales y morales de la familia”.
Siendo “Iglesias domésticas”, lugares de perdón, de reconciliación y
paz, la mayor parte de las familias africanas no gozan de total
armonía, ya que deben afrontar muchos desafíos como los problemas
relacionados con el HIV/SIDA, la globalización multicultural
(Instrumentum Laboris n. 72), el deterioro del valor cultural del
matrimonio, la influencia política y la falta de modelos de
conducta. Falta el verdadero amor y la reconciliación. Aún se siente
la necesidad de un seguimiento pastoral de calidad, una continua
catequesis del matrimonio y de la vida de familia.
Todo ello se puede hacer a varios niveles: Conferencias Episcopales,
Diócesis y Parroquias. Además, los movimientos o asociaciones
cristianas, tales como movimientos de familia, encuentros
matrimoniales cristianos, que pueden ser de gran ayuda. Dichos
movimientos o asociaciones, ayudan a los esposos a entender mejor la
naturaleza y la esencia de la vocación matrimonial. También permiten
profundizar en el amor marital y la fidelidad en la familia. Le dan
esperanza y ánimos especialmente a las familias que están pasando
por dificultades.
[00092-04.02] [IN062] [Texto original: inglés]
- S. E. R. Mons. Barry Alexander Anthony WOOD, O.M.I., Obispo
titular de Babra, Obispo auxiliar de Durban (SUDÁFRICA)
Pienso que sería beneficioso para mis hermanas y hermanos en el
Sínodo, concentrarse en una iniciativa de la Conferencia Episcopal
Católica de Sudáfrica (SADBC) que tomamos después de nuestras
primeras elecciones democráticas en 1994. Fue la creación de una
Oficina de Relaciones Católicas Parlamentarias (CPLO).
El propósito de esta Oficina es hacer exactamente lo que su nombre
indica, es decir, relacionarse con el Parlamento. A pesar de que
Sudáfrica es católica sólo en un 9%, de los 440 miembros del
Parlamento un 22% son católicos. De todos modos, y éste es un punto
importante, la Oficina se relaciona, realiza investigaciones y
prepara informes para TODOS los Parlamentarios, independientemente
de su orientación religiosa o política.
Tenemos un cierto número de investigadores a tiempo completo que
realizan exhaustivas investigaciones en todos los aspectos sobre la
legislación procedente del Parlamento. Hacemos esto con un sistema
basado en el Evangelio y extraído de la Enseñanza Católica Social.
Los Parlamentarios nunca tienen ni los recursos ni el tiempo para
hacer ellos mismos una investigación minuciosa de cada argumento
dado. Por ello estos informes son muy apreciados por la mayoría.
Damos además opiniones católicas, verbales y escritas, sobre la
próxima legislación a nivel de los Comités parlamentarios
seleccionados. Estos papeles se ponen a disposición de un amplio
público puesto que son perspicaces reflexiones y comentarios sobre
dicha legislación.
Esto crea una conciencia, al mismo tiempo nacional e internacional
en una extensa comunidad, acerca de los asuntos políticos públicos y
la respuesta de la Iglesia Católica.
El impacto de la CPLO, ha tenido una enorme influencia en el
Parlamento durante los últimos doce años, y dicha influencia
continúa creciendo. El contacto social informal con los
Parlamentarios es otro importante aspecto del trabajo.
Los Parlamentarios son invitados frecuentemente a las actividades
sociales organizadas por la Iglesia, simplemente para reconocer su
presencia y darles las gracias.
La Oficina de Relaciones Católicas Parlamentarias, como base
regular, organiza discusiones sobre asuntos clave de interés
público, como la situación en Zimbabue hoy, o la nueva legislación
que atañe a los Derechos de la Infancia. Oradores bien conocidos de
todo el espectro político y de los círculos de la Iglesia, son
invitados, y estos debates públicos atraen una amplia audiencia.
La Oficina, cada dos años, organiza entrenamientos para gente de
otros países enviados por sus propias Conferencias Episcopales.
Hasta la fecha, Zimbabue, Etiopía, la R.D. del Congo o Sierra Leona,
por mencionar sólo algunos, se han beneficiado de estos programas de
entrenamiento.
La Conferencia Episcopal de Sudáfrica quiere aprobar la sugerencia
del Arzobispo Berhaneyesus SOURAPHIEL (Adis Abeba) de que una
representación permanente Católica sea designada en la Unión
Africana, con estatus de simple observador.
[00093-04.03] [IN063] [Texto original: inglés]
- S. E. R. Mons. Buti Joseph TLHAGALE, O.M.I., Arzobispo de
Johannesburg, Presidente de la Conferencia Episcopal (SUDÁFRICA)
En el Instrumentum Laboris, el tema de la inculturación apenas se
toca. Y sin embargo, Ecclesia in Africa afirma categóricamente que
la inculturación es la condición sine qua non para la obra de
evangelización. Sin la inculturación no hay una genuina
evangelización ni una genuina reconciliación. Después de todo “el
Evangelio está radicado en el terreno humano de la cultura”
(Instrumentum Laboris 73).
Los valores morales arraigados en las distintas culturas africanas,
junto a los valores del Evangelio, hoy se ven amenazados por la
nueva ética global que de forma agresiva trata de persuadir a los
gobiernos y comunidades africanas para que acepten las nuevas
interpretaciones de los conceptos de familia, de matrimonio y de
sexualidad humana (como se ha señalado en la presentación del
Cardenal Turkson). Las culturas de África están bajo el fuerte
influjo del liberalismo, de la secularidad y de las personas
pertenecientes a grupos de presión ante las Naciones Unidas. África
enfrenta una segunda oleada de colonización que es al mismo tiempo
sutil y despiadada.
El reto más complejo al que se enfrenta actualmente la Iglesia en
África no es la falta de análisis, la falta de comprensión de los
problemas y de la relación entre ellos. El reto es la falta de
voluntad colectiva (política) para aplicar las resoluciones tomadas;
para encontrar soluciones viables ante los desafíos que enfrentan a
las sociedades, o para responder a losincómodos retos de los
líderes. Debemos hacernos una pregunta urgente: ¿A quién le rinden
cuentas nuestras asociaciones regionales y continentales? ¿Cuáles
son los objetivos de estas asociaciones además de expresar la
compasión, la solidariedad y la colegialidad? Sus miembros prestan
formalmente un servicio a las conferencias regionales y
continentales. Pero no se pagan las cuotas. ¿Cómo podemos entonces
aplicar las resoluciones cuando nosotros mismos saboteamos a
nuestras propias organizaciones, frustramos al personal y
desmoralizamos a los miembros directivos, en vez de orientarlos y
ayudarlos y de establecer y revisar colegialmente nuestros
objetivos? Si las resoluciones del Sínodo se van a aplicar, nuestras
conferencias nacionales, regionales y continentales deberán asumirse
la responsabilidad.
En segundo lugar, nuestra jerarquía parece trabajar sola en estos
temas que afectan a todo el continente. Los laicos, en virtud de su
bautismo, tienen un papel significativo que desempeñar. A ellos les
corresponde dar testimonio en la plaza pública, en sus familias y en
el puesto de trabajo. Pero su voz cristiana, ante los numerosos
retos de África, es débil, apagada o sencillamente muda. La
jerarquía no tiene aliados creíbles en el trabajo por la
transformación de África. Los laicos católicos necesitan tener voz
para poder pronunciarse y ser apreciados por su fe católica. La
jerarquía no puede hacerlo todo sola.
[00094-04.05] [IN064] [Texto original: inglés]
- S. E. R. Mons. Valentin MASENGO NKINDA, Obispo de Kabinda
(REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO)
La Iglesia Católica en África inspira admiración y respeto incluso a
quienes no comparten sus enseñanzas, gracias a la naturaleza y a la
estabilidad de sus estructuras, que reflejan su naturaleza de
comunión. El espíritu de comunión le ha sido insuflado desde el
principio por la acción misionera y perdura a pesar de algunas
tendencias y fuerzas deconstructivas que hay que erradicar.
Si ciertos indicios de división procedentes del desorden de la
ciudad se encuentran igualmente dentro del templo, ello es debido,
entre otras cosas, a una mala comprensión y a la instrumentalización
de las estructuras de la Iglesia en África por parte de algunos
sujetos.
Para erradicarlos, sugerimos que esta Asamblea Sinodal:
-Recuerde el respeto al espíritu y de las normas constitutivas de
las estructuras de la Iglesia a todos los niveles;
-Recomiende evitar en la construcción de los grupos eclesiásticos,
desde los más elementales a los más complejos (las CEV, parroquias,
diócesis, regiones eclesiásticas, etc...), haciéndolas coincidir con
los límites territoriales o lingüísticos tribales o étnicos, para
que aparezca como evidente la esencia misma de la Iglesia como
familia de Dios abierta a todos.
-Insista, para minimizar las tendencias tribalizantes o de las
etnias, atendiendo a la formación de los fieles católicos, agentes
pastorales, sacerdotes y religiosos, para que se impregnen del
espíritu subyacente a las estructuras de diálogo y de participación
de la Iglesia;
-Ponga un acento particular en la formación sociopolítica de los
dirigentes laicos en la línea de la enseñanza social de la Iglesia,
para afirmarlos en la fe católica para permitirles actuar en
política y en la ciudad como artífices de comunión y unidad.
-Asigne una importancia de talla a la elección de formadores en las
casas de formación sacerdotal, religioso, los Institutos superiores
de ciencias religiosas, las Universidades católicas y eclesiásticas,
para lograr inspirar dicho espíritu de comunión más allá de toda
distinción étnica o tribal.
-Repita que en las provisiones canónicas a todas las escalas, se
nombre a las personas sin dejarse condicionar por su pertenencia
étnica o tribal.-En las Escuelas católicas y en los movimientos de
Acción católica, contratar maestros y formadores imbuídos del
espíritu eclesial en la intención de asegurar a los jóvenes una
visión tlinesana y de comunión de la Iglesia como familia de los
hijos de Dios.
[00095-04.03] [IN065] [Texto original: francés]
- S. E. R. Mons. John Olorunfemi ONAIYEKAN, Arzobispo de Abuja
(NIGERIA)
Durante la santa misa de la solemne inauguración de esta Asamblea
Especial del Sínodo de los Obispos para África, el Santo Padre
Benedicto XVI llamó la atención sobre el “profundo sentido de Dios”
que poseen los pueblos africanos, y ha declarado que África
representa un inmenso “pulmón” espiritual para la humanidad”. Esto
está en sintonía con la enseñanza del Siervo de Dios, el Papa Juan
Pablo II, en la Ecclesia in África (cfr nºs 7,57 y 67).
Este terreno espiritual se ha mostrado fértil al mensaje del
Evangelio. Pero lo mismo ha sucedido con el Islam. Por tanto,
nuestro continente se ha convertido en la patria de ambas religiones
monoteístas, un hecho que hemos de reconocer y con el que hemos de
convivir en el futuro.
“Ecclesia in Africa” ha realizado un llamamiento al diálogo
sistemático con el Islam. A pesar de las numerosas dificultades en
diversos lugares, el camino del diálogo se ha demostrado el mejor
camino. Hemos aprendido algunas lecciones en los últimos quince
años. Hemos hecho progresos en nuestra recurso al sentimiento
general, compartido por musulmanes y católicos en África, de
pertenecer a las mismas familias, comunidades y naciones. Hemos
aprendido a unir nuestros esfuerzos para afrontar los desafíos
comunes, basándonos en los valores morales y espirituales que
compartimos, y que descubrimos, a veces con grata sorpresa, cada vez
que abrimos recíprocamente nuestros corazones y nuestras mentes.
Mi llamamiento y firme propuesta es que este Sínodo desafíe a toda
la Iglesia africana a acercarse a toda la comunidad islámica de
África, desde las bases locales hasta el nivel continental.
Pero esto no sucederá por casualidad. Se ha de programar, y en este
sentido se han de construir unas estructuras adecuadas, como los
Concilios interreligiosos. La buena noticia es que ya se está
haciendo mucho en esta dirección, pero hay que apoyarlo y
extenderlo. No podemos combatir la batalla por la reconciliación, la
justicia y la paz en África nosotros solos, como Iglesia católica.
Debemos unirnos con otras fuerzas espirituales de nuestro
continente, para liberar a nuestro pueblo de los vínculos que nos
hemos autoimpuesto, para gloria de Dios, omnipotente y
misericordioso Padre de todos.
[00096-04.06] [IN066] [Texto original: inglés]
- S. Em. R. Card. Paul Josef CORDES, Presidente del Pontificio
Consejo "Cor Unum" (CIUDAD DEL VATICANO)
Muchos cristianos trabajan hoy para hacer frente a la miseria de los
hombres en África. Recientemente, una conocida exponente política
alemana que no pertenece a ningún partido cristiano, decía : el
compromiso de la Iglesia resulta ser la mitad de cuanto se realiza
en favor de ese continente. Así los cristianos favorecen también la
paz, a menudo quebrantada con motivo de la miseria material.
El segundo concepto de este Sínodo es la “justicia”. Para ponerla en
práctica, la Iglesia no cesa de levantar su voz. La reciente
Encíclica “Caritas in veritate” afirma: “la justicia es la primera
vía de la caridad”(6). Por lo tanto, la justicia tiene su dimensión
terrestre; pero no es simplemente el fruto del empeño humano ni
menos aún de las perspicacias políticas. El relator general, el
Card. Turkson, nos ha explicado muy bien que: vista con los ojos de
la fe, la justicia es la rectitud ante Dios - tarea del compromiso
humano y, al mismo tiempo, regalo gratuito de Cristo Salvador.
Aquí la justicia toca el tercer concepto de las reflexiones
aconsejadas, la “reconciliación”. También ésta comienza en el
corazón del hombre. En el corazón, pues, tiene que arraigarse el
punto focal de nuestras consultas.
Por eso, hay que consolidar el trabajo apostólico de las órdenes
misioneras, o también de los nuevos movimientos, cuyo compromiso en
África admiramos y acompañamos siempre desde nuestro Dicasterio Cor
Unum.
Estos grupos unen la ayuda material contra la miseria con el anuncio
del Evangelio. Su antropología no desliga en el hombre las
necesidades corporales de las espirituales, a las que parece que
haya que responder de manera distinta. Cor Unum hace todo lo posible
para que no se impongan falsos modelos al homo africanus, de manera
que mediante la colaboración se recupere una sana visión unitaria
del hombre, prevista por la naturaleza y la revelación.
[00097-04.04] [IN067] [Texto original: italiano]
- S. E. R. Mons. Cornelius Fontem ESUA, Arzobispo de Bamenda
(CAMERÚN)
En muchos de nuestros países nos alegramos de ver que nuestra
población cristiana está creciendo. La liturgia se celebra con gozo
y cuenta con una activa participación. Por otra parte, nos
entristece el hecho de que existan tensiones y conflictos, no sólo
en la sociedad en general, sino también en nuestras comunidades
cristianas. No es insólito que los autores de actos de injusticia
social, soborno y corrupción sean cristianos. Existen prejuicios
familiares y tribales que vienen de lejos, que a menudo son causa de
conflictos que se transmiten de una generación a otra, sin ninguna
intención de llegar al perdón mutuo y a la reconciliación. Sin
embargo, muchas de estas personas pueden ser consideradas fervientes
cristianos practicantes que se esfuerzan honestamente por ser
buenos. La reconciliación, la justicia y la paz son obras de la
gracia de Dios, que nos llega mediante la Palabra de Dios y los
sacramentos, sobre todo la Confesión y la Eucaristía. Son, pues,
necesarias dos cosas: 1) Una celebración más habitual del sacramento
de la Confesión y de la Eucaristía, que son los sacramentos de
salvación, comunión y servicio; 2) Una proclamación más profética de
la Palabra de Dios, siempre y en todo lugar.
Está disminuyendo el número de cristianos, especialmente jóvenes,
que se acercan al sacramento de la Confesión y, cuando lo hacen, no
les toca profundamente. Se trata más bien de un acto ritual, como
las ceremonias tradicionales de reconciliación y purificación. Los
que participan en ellas, aunque exteriormente se hayan reconciliado,
siguen guardando sentimientos de odio y de rencor que pueden
desencadenar la venganza en cuanto se presentara la ocasión.
Una celebración más frecuente y comunitaria del sacramento de la
Confesión según el nuevo rito publicado hace algunos años, que hace
ampliamente referencia a la Palabra de Dios, podría hacer resaltar
la dimensión social del pecado y sus consecuencias, y subrayar el
hecho de que la reconciliación no es simplemente un asunto privado
con Dios, sino que implica también la reconciliación con el otro;
restablece la paz y la armonía en la comunidad y exige el
cumplimiento de las obligaciones sociales y la práctica de la
justicia. Dicha celebración invita a toda la comunidad a alegrarse,
como se lee en la parábola del hijo pródigo.
Necesitamos sacerdotes más disponibles para administrar el
sacramento de la Confesión, siguiendo el ejemplo del Cura de Ars, y
que lo administren de manera significativa, con un tacto personal
acompañado de un consejo espiritual basado en la Palabra de Dios.
[00098-04.05] [IN068] [Texto original: inglés]
- S. E. R. Mons. Philippe OUÉDRAOGO, Arzobispo de Ouagadougou
(BURKINA FASO)
El pensamiento liberal y neoliberal, fuerte por su poder económico y
por sus numerosos medios, pretende hacernos creer que las
comunidades humanas y religiosas no tienen nada que decir sobre los
comportamientos de los individuos, en nombre de un “libertinaje” y
de un relativismo moral”.
Nuestras comunidades humanas y religiosas africanas, en su conjunto,
rechazan las prácticas legalmente codificadas en numerosos países de
Occidente, cristianos en el pasado, como el aborto, la práctica
homosexual, el matrimonio entre personas del mismo sexo, la
eutanasia,... Y aprecian, por el contrario, los valores de la
familia y de la vida.
Los medios de comunicación social hacen de todo el mundo una sola
aldea. Cada vez más, algunas radios y televisiones, algunas páginas
de internet, todos controlados por el poder y por los intereses
económicos, difunden deliberadamente programas que tratan claramente
de imponer el pensamiento único de Occidente. El alboroto mediático
que se levantó durante el viaje del Santo Padre a Camerún y a
Angola, el pasado mes de mayo, constituye un ejemplo patético de
ello. Programas dirigidos a los oyentes francófonos, tanto africanos
como europeos, intentaban hacer creer que sacerdotes, religiosos y
religiosas africanos, o en misión en Roma o en otras partes de
Europa, vivían de la mendicidad y de la prostitución, abandonados
por el Vaticano y por sus congregaciones religiosas. ¿Era necesario
todo esto para mostrar su desacuerdo con el Santo Padre?
Evidentemente, una coalición trataba de alcanzar un objetivo claro,
pero inconfesable, tratando de distraer a los africanos para así
impedirles escuchar las palabras del Santo Padre sobre las
cuestiones de la injusticia, la violencia y sus causas.
Los africanos no usarían nunca la violencia para combatir este
imperialismo y tiranía del pensamiento único. Sin embargo, nosotros
les pedimos un poco de moderación y de cautela, de respeto y de
tolerancia y, sobre todo, de honestidad intelectual a la hora de
expresar sus ideas, que no ayudan a la dignidad humana y podrían
crear sufrimientos intolerables y comportamientos hostiles, e
incluso odio entre los pueblos.
[00099-04.06] [IN069] [Texto original: francés]
- Rev.do P. Damian WEBER, C.M.M., Superior General de los Misioneros
de Mariannhill (UNIÓN DE LOS SUPERIORES GENERALES)
En cuanto miembro de un Instituto de Vida Consagrada, un individuo
acepta ser consagrado a Jesucristo porque acepta abrazar Su misión y
Su visión. Ambas se expresan con bellas palabras en el Evangelio de
Lucas (4, 18-21). Si a éste, añadimos lo que dice Juan (20, 21)
cuando Jesús expresa: “Como el Padre me envió, también yo os envío”,
podemos afirmar que una persona consagrada prosigue la misión de
Nuestro Señor y Salvador Jesucristo.
Actualmente, en África, esto puede significar ir a sanar las heridas
del mondo, non quitar o huir en la comodidad del consumismo y del
poder.
En este contexto los consejos evangélicos podrían representar un
modelo de vida cuyo significado podría significar la solidaridad
voluntaria con las víctimas de la injusticia y de la represión, una
identificación con quienes sufren material y socialmente. Ello
podría representar la solidaridad con los que son objeto de
discriminación y explotación sexual, así también, la solidaridad con
los que, oprimidos por vínculos sociales y políticos, no pueden
decidir su proprio destino.
Sabemos que uno de las necesidades fundamentales de cada individuo
es aprender a experimentar el hecho que “me respetan y soy acogido
por Dios por lo que soy”. Ya que Dios no habla directamente con cada
uno, el individuo debe saber escuchar este concepto de los otros y
en esto observo la función crucial de la vida de la comunidad.
Ello exige la experiencia de la reconciliación antes de predicarla y
antes de llevarla al mundo entre quienes, alrededor nuestro, tienen
necesidad.
Es necesario que las comunidades de vida consagrada y la misma
Iglesia favorezcan dicha reconciliación con Dios y entre las
personas. Antes que nada, se necesita vivir en nuestras propias
casas la salvación que Dios nos ofrece y la justicia del compromiso
incondicional con Dios en relación de cada persona. Por lo tanto, la
Iglesia y sus comunidades serán testigos vivos e instrumentos
fructíferos de Jesucristo y de la reconciliación, de la justicia y
de la paz, los cuales son, al final, dones de Su espíritu.
[00100-04.03] [IN070] [Texto original: inglés]
CARTA DE LOS PRESIDENTES DELEGADOS Y DEL SECRETARIO
GENERAL AL ARZOBISPO DE BUKAVU
La carta de los Presidentes Delegados y del Secretario del Sínodo de
los Obispos a S. E. R. Mons. Françisco Xavier MAROY RUSENGO,
Arzobispo de Bukavu (REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO), que se ha
leído y entregado al concluir de esta Sexta Congregación General, se
publicará en el próximo Boletín n° 11.
AVISOS
- CALENDARIO
- RUEDA DE PRENSA
- “BRIEFING”
- “POOL”
- BOLETÍN SYNODUS EPISCOPORUM
- COBERTURA TELEVISIVA EN
DIRECTO
- BOLETÍN TELEFÓNICO
-
HORARIO DE APERTURA DE LA OFICINA DE PRENSA DE LA SANTA SEDE
CALENDARIO
Viernes 9 de octubre, a las 16.30, en la apertura de la Novena
Congregación general intervendrá el Invitado Especial, Mr. Rodolphe
Adada, ex Representante Especial Conjunto del Segretario General de
las Naciones Unidas y del Presidente de la Comisión de la Unión
Africana en Darfur (Sudán), para informar sobre los esfuerzos en
favor de la paz en la región de Darfur, que implica a varios países
africanos.
RUEDA DE PRENSA
La segunda Rueda de Prensa sobre los trabajos sinodales (con
traducción simultánea en italiano, inglés, francés, español y
portugués) tendrá lugar en el Aula Juan Pablo II de la Oficina de
Prensa de la Santa Sede, el Miércoles 14 de octubre de 2009 (después
de la Relatio post disceptationem) aproximadamente a las 12:45.
Los nombres de los participantes se comunicarán lo antes posible.
Se ruega a los operadores audiovisuales (cámaras y técnicos) y a los
fotógrafos que se dirijan al Pontificio Consejo para las
Comunicaciones Sociales para el permiso de entrada.
Las próximas Ruedas de Prensa tendrán lugar:
- Viernes 23 de octubre de 2009 (tras el Nuntius)
- Viernes 24 de octubre de 2009 (tras el Elenchus finalis
propositionum)
“BRIEFING”
El cuarto “Briefing” para los grupos lingüísticos está previsto (en
los lugares y con los Encargados de prensa indicados en el Boletín)
mañana, miércoles viernes 9 de octubre de 2009 a las 13:10
aproximadamente.
Los Encargados de prensa serán acompañados por un Padre Sinodal,
como se indica a continuación:
Lengua italiana
- S. E. R. Mons. Giovanni Innocenzo MARTINELLI, O.F.M., Obispo
titular de Tabuda, Vicario Apóstolico de Tripoli (LIBIA)
Lengua francesa
- S. E. R. Mons. Fulgence MUTEBA MUGALU, Obispo de Kilwa-Kasenga
(REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO)
Lengua inglesa
- S. E. R. Mons. Gabriel Charles PALMER-BUCKLE, Arzobispo de Accra
(GHANA)
Lengua portuguesa
- S. E. R. Mons. Francisco João SILOTA, M. Afr., Obispo de Chimoio,
Segundoresidente del Simposio de las Conferencias Episcopales de
África y Madagascar (S.C.E.A.M.) (MOZAMBIQUE)
Se ruega a los operadores audiovisuales (cámaras y técnicos) y a los
fotógrafos que se dirijan al Pontificio Consejo para las
Comunicaciones Sociales para el permiso de entrada.
Los siguientes “Briefing” tendrán lugar a las 13.10 aproximadamente:
- Sábado 10 de octubre de 2009
- Lunes 12 de octubre de 2009
- Martes 13 de octubre de 2009
- Jueves 15 de octubre de 2009
- Sábado 17 de octubre de 2009
- Martes 20 de octubre de 2009
“POOL”
En los días indicados a continuación habrá “pools” de periodistas
acreditados para acceder al Aula del Sínodo únicamente durante la
oración de apertura de las Congregaciones Generales de la mañana:
- Viernes 9 de octubre de 2009
- Sábado 10 de octubre de 2009- Lunes 12 de octubre de 2009
- Martes 13 de octubre de 2009
- Jueves 15 de octubre de 2009
- Sábado 17 de octubre de 2009
- Martes 20 de octubre de 2009
- Viernes 23 de octubre de 2009
- Sábado 24 de octubre de 2009
En la Oficina de información y acreditación de la Oficina de Prensa
de la Santa Sede (en la entrada a la derecha) estarán a disposición
de los redactores las listas de inscripción a los “pools”.
Para los “pools” los fotógrafos y los cámaras deben dirigirse al
Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales.
Los participantes en los “pools” deben estar a las 8:30 en el Sector
de Prensa, que se encuentra en el exterior, frente a la entrada del
Aula Pablo VI, y desde allí les acompañará un funcionario de la
Oficina de Prensa de la Santa Sede (a los redactores) y del
Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales (a los
fotógrafos y equipos de TV). Es necesario llevar indumentaria
apropiada para la circunstancia.
BOLETÍN SYNODUS EPISCOPORUM
El décimoprimer número del Boletín será publicado en la apertura de
la Oficina de Prensa de la Santa Sede, viernes 9 de octubre de 2009,
con los resúmenes de las intervenciones pronunciadas en el Aula por
los Padres sinodales en la Séptima Congregación General.
COBERTURA TELEVISIVA EN
DIRECTO
Se transmitirá en directo en las pantallas de la Sala de
telecomunicaciones, la Sala de periodistas y el Aula Juan Pablo II
de la Oficina de Prensa de la Santa Sede:
- Sábado 10 de octubre de 2009 (18:00): Rezo del Rosario con los
estudiantes de las universidades romanas (Aula Pablo VI)
- Domingo 11 de octubre de 2009 (10:00): Solemne Concelebración
Eucarística con motivo de las Canonizaciones de los Beatos Zygmunt
Szsezęsny Feliński, Francisco Coll y Guitart, Jozef Damiaan de
Veuster, Rafael Arnáiz Barón e Marie de la Croix (Jeanne) Jugan
(Basílica de San Pedro)
- Martes 13 de octubre de 2009 (16:30): Parte de la Congregación
General en la que se presenta la Relatio post disceptationem
- Domingo 25 de octubre de 2009 (09:30): Solemne Concelebración de
la Santa Misa con motivo de la clausura del Sínodo (Basílica de San
Pedro)
Los eventuales cambios se publicarán lo antes posible.
BOLETÍN TELEFÓNICO
Durante el Sínodo funcionará un boletín telefónico:
- +39-06-698.19 con el Boletín ordinario de la Oficina de Prensa de
la Santa Sede;
- +39-06-698.84051 con el Boletín del Sínodo de los Obispos (edición
de la mañana);- +39-06-698.84877 con el Boletín del Sínodo de los
Obispos (edición de la tarde).
HORARIO DE APERTURA DE LA OFICINA DE PRENSA DE LA SANTA SEDE
Con motivo de la II Asamblea Especial para África del Sínodo de los
Obispos, la Oficina de Prensa de la Santa Sede observará el
siguiente horario hasta el 25 de octubre de 2009:
- Hasta el viernes 9 de octubre: de 9:00 a 16:00
- Sábado 10 de octubre: de 9:00 a 19:00
- Domingo 11 de octubre: de 9:00 a 13:00
- Lunes 12 de octubre: de 9:00 a 16:00
- Martes 13 de octubre: de 9:00 a 20:00
- Desde el miércoles 14 de octubre hasta el sábado 17 de octubre: de
9:00 a 16:00
- Domingo 18 de octubre: de 11:00 a 13:00
- Desde el lunes 19 de octubre hasta el sábado 24 de octubre: de
9:00 a 16:00
- Domingo 25 de octubre: de 9:00 a 13:00
El personal de la Oficina de Información y Acreditación estará
disponible (en la entrada a la derecha):
- De lunes a viernes de 9:00 a 15:00
- El sábado de 9:00 a 14:00
Si hay cambios serán comunicados lo antes posible en el tablón de
anuncios de la Sala de periodistas, en la Oficina de Prensa de la
Santa Sede, en el Boletín de la Comisión para la Información de la
II Asamblea Especial para África del Sínodo de los Obispos y en el
apartado “Comunicaciones de servicio” de la página web de la Santa
Sede.
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