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15 - 09.10.2009
RESUMEN
-
NOVENA CONGREGACIÓN GENERAL (VIERNES, 9
DE OCTUBRE DE 2009 - POR LA TARDE)
NOVENA CONGREGACIÓN GENERAL (VIERNES, 9 DE OCTUBRE DE 2009 - POR LA
TARDE)
-
INTERVENCIONES EN EL AULA (CONTINUACIÓN)
-
AUDICIÓN DE LOS DELEGADOS FRATERNOS (II)
- AUDICIÓN DE LOS OYENTES (II)
-
INTERVENCIÓN DEL INVITADO ESPECIAL RODOLPHE
ADADA, EX REPRESENTANTE ESPECIAL CONJUNTO DEL SECRETARIO GENERAL DE
LAS NACIONES UNIDAS Y DEL PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE LA UNIÓN
AFRICANA EN DARFUR (SUDÁN)
A las 16:30 de hoy, viernes 9 de octubre de 2009, con la oración del
Adsumus, guiada por el Santo Padre, ha comenzado la Novena
Congregación General, para la continuación de las intervenciones de
los Padres Sinodales en el aula sobre el tema sinodal La Iglesia en
África al servicio de la reconciliación, de la justicia y de la paz
“Vosotros sois la sal de la tierra ... Vosotros sois la luz del
mundo” (Mt 5, 13.14).
Presidente Delegado de turno S.Em. Card. Théodore-Adrien SARR,
Arzobispo de Dakar (SENEGAL).
A las 18:00 el Presidente Delegado ha dado la palabra al Invitado
Especial Rodolphe Adada.
En esta Congregación General, que se ha concluido a las 19.00 horas,
con la Oración del Angelus Domini, estuvieron presentes 215 Padres.
INTERVENCIONES EN
EL AULA (CONTINUACIÓN)
Intervinieron a continuación los siguientes Padres:
-
S. Em. R. Card. Leonardo SANDRI, Prefecto de la Congregación para
las Iglesias Orientales (CIUDAD DEL VATICANO)
-
S. E. R. Mons. Jean-Pierre BASSÈNE, Obispo de Kolda, Presidente de
la Fundación Juan Pablo II para el Sahel (SENEGAL)
-
S. E. R. Mons. Henryk HOSER, S.A.C., Arzobispo-Obispo de
Warszawa-Praga (POLONIA)
-
S. Em. R. Card. Bernard AGRÉ, Arzobispo Emérito de Abidjan (COSTA DE
MARFIL)
-
Rev.do Pierre Noël NIAVA, Cappellàn Nacional de los Militares (COSTA
DE MARFIL)
-
S. E. R. Mons. Denis Komivi AMUZU-DZAKPAH, Arzobispo de Lomé (TOGO)
-
S. E. R. Mons. Ignatius CHAMA, Obispo de Mpika (ZAMBIA)
-
S. E. R. Mons. Benedito Beni DOS SANTOS, Obispo de Lorena (BRASIL)
-
S. E. R. Mons. Peter J. KAIRO, Arzobispo de Nyeri (KENIA)
-
S. E. R. Mons. Boniface LELE, Arzobispo de Mombasa (KENIA)
Damos a continuación los resúmenes de las intervenciones
- S. Em. R. Card. Leonardo SANDRI, Prefecto de la Congregación para
las Iglesias Orientales (CIUDAD DEL VATICANO)
Doy gracias al Señor que nos permite acercarnos a la Iglesia de Dios
que está en África. En su singular variedad eclesial, África cuenta
con la Iglesia patriarcal de Alejandría de los Coptos católicos y la
Iglesia alejandrina católica de rito ge´ez de Etiopía y de Eritrea.
Egipto, junto con la Iglesia latina, cuenta con la presencia de las
comunidades armenia, caldea, greco-melquita, maronita y sira. Saludo
a los hermanos orientales aquí presentes, y extiendo el saludo a
todos los pastores latinos y orientales de África, espiritualmente
unidos en esta asamblea, empezando por Su Beatitud Antonios Naguib,
Patriarca de Alejandría de los Coptos Católicos: agradezco a todos
sus innumerables esfuerzos apostólicos. Es una Iglesia en expansión.
El valor social de su misión religiosa se mide por su fidelidad a lo
que es peculiar en ella: salvar al hombre integral, cuya vocación es
ultramundana. El primer impulso por parte de los obispos,
sacerdotes, religiosos y religiosas y fieles es favorecer la
reconciliación, gracias a la conversión personal, para que Dios siga
llevando a cabo también en África esa "divinización" de todos y de
todo que citan los Padres griegos. El Sínodo quiere volver a
proponer el "servicio de la reconciliación, la justicia y la paz".
La propuesta es urgente; pero su eficacia se medirá siempre por la
irrenunciable visión teológica y pastoral que la acompañará. Que las
Iglesias de África, sin ningún temor, sintiéndose en comunión con el
Sucesor de Pedro y con la Iglesia universal, sigan confesando el
nombre santo de Cristo Dios, la obra de salvación que él realizó de
una vez por todas y cuya gracia refluye sobre nosotros perennemente,
testimoniando que el verdadero nombre de la reconciliación, la
justicia y la paz coincide con el nombre de Jesucristo, el
Crucificado Resucitado, donador de Espíritu, Piedra angular y Esposo
de la Iglesia. La reflexión sinodal sólo podrá avanzar proficuamente
con una fuerte conciencia cristológica y eclesiológica. Sin
renunciar nunca a ella se deberán dar los pasos posibles para
redefinir las estrategias ecuménicas e interreligiosas más cónsonas
con el progreso espiritual y social de África. La situación es
distinta respecto de la del Sínodo de 1994, pero se mantienen
algunos graves problemas del pasado. Es importantísimo que los
cristianos de África, pastores y fieles, sean conscientes de que
África ha dado mucho en sangre, sudor y lágrimas, en testimonio de
fe, esperanza y amor, que es como decir en respuesta a la santidad.
Quisiera observar una particularidad etíope/eritrea: entre los
santos citados en el nº 36 del Instrumentum Laboris no figura
Giustino De Jacobis (1800-1860), el lazarista que había entendido la
importancia de la liturgia ge´ez para el cristianismo del Cuerno de
África y que se había "inculturado" (cfr. nº 73). África no debe
dejar de trabajar por una adecuada inculturación del mensaje
cristiano. La exhortación apostólica “Oriental lumen” presenta a las
Iglesias orientales como "ejemplo autorizado" de "inculturación
conseguida" (O.L. cfr. nº. 7). Una relación sana y equilibrada entre
"Religión y Tradición africana" permitirá a la Iglesia curar con la
comunidad civil las plagas de África. Salud, educación, desarrollo
socio-económico, tutela de los derechos humanos, sanar la herida del
tribalismo, lucha contra la emigración con programas económicos in
situ que limiten la fuga de los jóvenes (nº 25; nº 65); explotación
y neo-colonialismo (nºs 12, 64, 72, 140), analfabetismo (nº 31),
corrupción (nº 57), situación de sujeción de las mujeres, son
problemas que requieren respuestas de caridad laboriosa y formación
completa (cfr. nºs 54, 60, 85, 93,97, 111, 116, 123, 126-128, 129,
133-136). Se imponen la convivencia y la colaboración sincera entre
todos los católicos de los distintos ritos. Sin este entendimiento
se impide el diálogo ecuménico, que da fuerza a los cristianos en la
defensa de la libertad personal y comunitaria y en la profesión
pública de la fe, permitiendo a la Iglesia ser libre y misionera, y
a África ser una "sociedad plural". Lejos de constituir un obstáculo
para la unidad, integradas como están en la situación y en la
mentalidad locales, las Iglesias orientales católicas pueden
“construir puentes” (cfr. nº 90) en vistas de la reconciliación, la
justicia y la paz, y del encuentro con el Islam ya en curso en
distintos países. Este es también mi deseo, mientras que con las
comunidades de Etiopía y Eritrea reconozco el alcance simbólico de
esa "franja de tierra africana" de la que pueden presumir dentro de
los muros vaticanos: la Iglesia de san Esteban de los Abisinios y el
Pontificio Colegio Etiópico. Veréis en ellos una imagen de la
Iglesia que, al acabar el Sínodo, se lanzará con fuerza y esperanza
en los caminos de la reconciliación, la esperanza y la paz en
África, sintiéndose con alegría "sub umbra Petri".
[00159-04.04] [IN126] [Texto original: italiano]
- S. E. R. Mons. Jean-Pierre BASSÈNE, Obispo de Kolda, Presidente de
la Fundación Juan Pablo II para el Sahel (SENEGAL)
Son nueve los países miembros de la Fundación Juan Pablo II para el
Sahel: Burkina Faso, Cabo Verde, Gambia, Guinea-Bissau, Mali,
Mauritania, Niger, Senegal e Chad.
La Fundación, instituida en 1984, celebra hoy 25 años de vida. Su
finalidad es favorecer la formación de personas que se pongan al
servicio del propio país y de sus mismos hermanos, sin
discriminación alguna, con el espíritu de favorecer la promoción
integral y solidaria, para así luchar contra la desertificación y
sus consecuencias.
Nacida de la preocupación por el bienestar y el desarrollo de la
población del Sahel, la Fundación Juan Pablo II, desde el principio
ha inscrito sus actividades para favorecer la ecología y la
salvaguardia del ambiente. De este modo, contribuye a enfrentar la
emergencia de la gestión más racional del uso de los recursos
naturales y participa en la lucha contra la pobreza.
Obra de la Iglesia, la Fundación Juan Pablo II sostiene, por medio
de la financiación de proyectos, los Estados, las asociaciones y los
grupos o cooperativas en el territorio saheliano, independientemente
del identidad religiosa o confesional de los promotores. De tal
manera, contribuye eficazmente a la cultura de la paz y de la
reconciliación entre los pueblos.
La Fundación Juan Pablo II cuenta permanentemente con la ayuda
fraterna del exterior para poder realizar su misión. Sin embargo,
está comprometida resueltamente a la promoción entre los sahelianos,
del espíritu de responsabilidad colectiva y de la solidaridad.
En dicho sentido, ya han sido registradas respuestas positivas que
permiten pensar que, paralelamente a a lucha contra la
desertificazione, crece una auténtica civilización del amor
inspirada en el Evangelio en los corazones de los habitantes del
Sahel.
[00140-04.04] [IN101] [Texto original: francés]
- S. E. R. Mons. Henryk HOSER, S.A.C., Arzobispo-Obispo de
Warszawa-Praga (POLONIA)
La educación a los valores familiares es una necesidad urgente en el
mundo y, de manera particular, en África, en un momento en el que
las crecientes presiones externas sitúan al ejercicio de la
paternidad y de la maternidad responsables en la esfera puramente
sanitaria y de los hospitales, negando la doble naturaleza,
espiritual y sensible, del amor conyugal. La pastoral familiar y, en
particular, la transmisión de la vida se han dejado prácticamente en
manos de la medicina y la técnica.
Ya existen unos programas: veintiséis países africanos se benefician
de programas de educación a la vida familiar y de planificación
natural (EVF y PFN) en estado embrional o estructurado. Pero son
demasiado débiles para poderse permitir el lujo de avanzar en orden
disperso. La Federación africana de Acción familiar, fundada en
Cotonou en 2001, ofrece, a petición de los obispos, unos encuentros
de formación para los educadores y las parejas.
El Sínodo anterior consideraba la evangelización de la familia
africana como una de las mayores prioridades, si queremos que esta
asuma, a su vez, el papel de sujeto activo en la perspectiva de la
evangelización de las familias mediante las familias.
[00141-04.04] [IN102] [Texto original: francés]
- S. Em. R. Card. Bernard AGRÉ, Arzobispo Emérito de Abidjan (COSTA
DE MARFIL)
Como todo país civilizado, las jóvenes naciones de África, de
América del Sur, etc., han tenido que recurrir a los bancos
internacionales y a otros organismos financieros para realizar los
numerosos proyectos encaminados a su desarrollo. Con mucha
frecuencia, los dirigentes incapaces no han desconfiado lo
suficiente. Y han caído en las trampas de esos hombres y mujeres que
los iniciados llaman “los asesinos financieros”, los chacales
apoyados financieramente por organismos avezados en los mercados
desleales, que tienen como fin enriquecer los organismos financieros
internacionales, hábilmente sostenidos por sus estados o por otras
organizaciones sumergidas en el complot del silencio y de la
mentira.
Las ganancias asombrosas van a parar a los asesinos financieros, a
las multinacionales y a algunos poderosos nacionales, que sirven de
tapadera a los negociadores extranjeros. De esta forma, la mayor
parte de las naciones continúan sumergidas en la pobreza y en las
frustraciones que engendra.
Los “asesinos financieros”, portadores de financiaciones enormes, se
ponen de acuerdo con sus colaboradores locales para que las grandes
cantidades, prestadas con el sistema de intereses compuestos, nunca
se puedan reembolsar rápida y completamente. Los contratos de
ejecución y de mantenimiento se devuelven habitualmente, bajo forma
de monopolio, a los respectivos prestadores. Los países
beneficiarios hipotecan sus recursos naturales. Los habitantes,
durante generaciones, quedan encadenados, prisioneros durante varios
años.
Para reembolsar estas deudas inagotables, siempre amenazadoras, como
la espada de Damocles sobre la cabeza de los Estados, “el servicio
de la deuda” pesa duramente en el balance estatal, en el orden del
40-50% del Producto Interior Bruto.
Maniatado de esta forma, el país respira con dificultad, se debe
apretar el cinto ante las inversiones, los gastos necesarios para la
educación, la salud y el desarrollo, en general.
La deuda se convierte en una tapadera política para no responder a
las reivindicaciones legítimas, con su conjunto de frustraciones y
de desórdenes sociales, etc. La deuda nacional se presenta como una
enfermedad programada por especialistas, dignos de los tribunales
que juzgan los crímenes contra la humanidad, la conspiración en el
mal para sofocar enteras poblaciones. John Perkins (ediciones Al
Terre) ha descrito muy bien lo que esconde una ayuda internacional
nunca eficaz en términos de desarrollo durable
- El problema clave de nuestros días es el deseo, la voluntad de
abolir toda esclavitud.
- Las nuevas generaciones, los jóvenes en algunos países
desarrollados y del Tercer mundo, adquieren conciencia de que
cambiar el mundo, sus mitos y sus fantasmas, es un proyecto real y
posible. Nacen ONG para proteger el medioambiente material y
defender los derechos de los pueblos oprimidos.
La Iglesia, luz del mundo, para desempeñar su papel profético
debería comprometerse concretamente en esta lucha por la verdad.
- Los especialistas saben que, desde hace años, la mayor parte de
las deudas han sido efectivamente reembolsadas. Suprimirlas pura y
simplemente no es un acto de caridad, sino de justicia. Por esto, el
actual Sínodo debería considerar este problema de la anulación de
las deudas, que influye de forma demasiado dura en algunos pueblos.
Para que esto no sea un mero arranque sentimental, mi propuesta
sería que una Comisión internacional, compuesta por expertos de las
altas finanzas, pastores informados, hombres y mujeres del Norte y
del Sur, se hagan cargo del problema. A esta Comisión se le
confiaría la triple misión:
- De estudiar la factibilidad de la operación, porque es evidente
que no todo y en todas partes es uniforme;
- De tomar todas las decisiones para evitar que se caiga de nuevo en
las mismas situaciones.
- De velar concretamente por la utilización transparente de las
cantidades así administradas, para que sirvan efectivamente a todos
los elementos de la pirámide social: rurales y urbanos. Evitar que
la nueva caída de este jugoso maná del siglo sea de provecho siempre
a los mismos, locales o extranjeros.
[00142-04.09] [IN103] [Texto original: francés]
- Rev.do Pierre Noël NIAVA, Cappellàn Nacional de los Militares
(COSTA DE MARFIL)
En el marco de la búsqueda de una solución a la crisis en Costa de
Marfil se han organizado varios encuentros bajo la égida de la
comunidad económica de África del oeste y de la comunidad
internacional. Otros encuentros se han organizado por iniciativa de
las fuerzas beligerantes.
El 4 de marzo de 2007 se firmaron nuevos acuerdos en Ouagadougou
(Burkina Faso). Se estableció un diálogo directo entre las dos
fuerzas beligerantes. Desde entonces el proceso ha avanzado
enormemente, con muchos efectos positivos: desarme, desmovilización
de los ex-combatientes, la integración de los rebeldes en el
ejército, la supresión de la zona de seguridad, etc., sobre todo la
fijación de la fecha de las próximas elecciones presidenciales, el
29 de noviembre próximo.
La Conferencia episcopal ha trabajado a desmedida por la
reconciliación. Los obispos se han reunido en varias ocasiones con
los líderes políticos y las fuerzas beligerantes para hacerles
entrar en razón. También han dirigido varios mensajes a la población
desde el principio de la crisis. Aquí indicamos sólo cuatro, con sus
ideas principales:
- lr mensaje: llamamiento a la calma: es un llamamiento al cese de
las protestas populares y los actos de vandalismo, a poner fin a la
parálisis de los servicios públicos y las marchas interminables.
Todos deben mantener la calma y abrirse, para recuperar la paz.
- 2º mensaje: llamamiento a la conciencia: los obispos invitan aquí
a cada habitante de la Costa de Marfil a tomar conciencia de que hay
que construir el país; por consiguiente, hay que guardarse de caer
en el error y la mentira para evitarle al país la catástrofe.
- 3r mensaje: exhortación a los habitantes de la Costa de Marfil y a
la comunidad internacional. Los obispos exhortan a los primeros a
evitar el odio, la venganza y la mentira y a esforzarse por vivir en
el amor, la justicia, la verdad y la confianza recíproca. Asimismo,
exhortan a la comunidad internacional a jugar limpio en su
participación para conseguir la paz.
- 4º mensaje: mensaje de reconciliación y paz: los obispos dicen y
cito: Hoy la paz es posible y está a nuestro alcance ... es hora de
acabar con las acusaciones y las condenas. Manchando el país de
sangre humana, todos nos hemos equivocado, hemos actuado mal.
Tenemos que pedir sincera y humildemente perdón a Dios y pedirnos
perdón los unos a los otros, públicamente; y por eso nos proponemos
organizar una jornada de duelo nacional, de ayuno, de oración por
todos nosotros, sin distinción de religiones y de creencias. Todos
debemos, en la pura tradición africana y religiosa del temor de Dios
y del respeto de la vida, pedir perdón por la sangre humana
derramada".
[00143-04.04] [IN104] [Texto original: francés]
- S. E. R. Mons. Denis Komivi AMUZU-DZAKPAH, Arzobispo de Lomé
(TOGO)
El capítulo II del Instrumentum laboris nos lleva al centro mismo de
la problemática de la reconciliación, de la justicia y de la paz,
que representan una verdadera urgencia para África. No hace falta
precisar que a este imperioso trinomio hay que añadirle la verdad.
La exigencia de la fidelidad al Señor nos invita a nosotros que
somos sus discípulos, a ser embajadores de la reconciliación,
entendida como don de Dios y anuncio de la salvación que Él nos dona
ya desde ahora (cfr. 2Cor 5, 11-12). El cumplimiento de esta misión
se inscribe en la duración y exige un cierto número de condiciones
que deberemos tener presentes durante nuestro trabajo:
1. La elaboración de un proyecto realista de educación a la cultura
de la paz para todos nuestros centros educativos y formativos en
África.
2. La creación de un banco para recoger los datos socioculturales y
económicos que puedan servir de ayuda a la promoción de la
reconciliación, de la justicia y de la paz en el amor y en la
verdad.
3. La creación de un observatorio para la prevención, la gestión y
la resolución de los conflictos, con una mayor implicación de la
Iglesia-Familia de Dios en África.
4. Asegurar una difusión amplia y juiciosa de la Doctrina social de
la Iglesia, prueba de la creación de un nuevo orden sociocultural,
económico y político más justo, más humano y más fraterno; que sirva
para favorecer la instauración en África del Reino de Dios; Reino de
justicia, de reconciliación, de verdad, de amor y de paz.
5. Es evidente que la Biblia, palabra de Dios, en este sentido tiene
que ser presentada por todas partes como fuente inagotable de
reconciliación, de justicia y de paz; acogida y vivida con
coherencia, ésta puede convertirse en el instrumento más seguro y
eficaz para instaurar el Reino de Dios en África y en el mundo.
Desde esta óptica, la Conferencia de los obispos de Togo habría
querido que el tema de nuestra segunda Asamblea Especial para África
se hubiese formulado así: “La Iglesia-Familia de Dios en África, al
servicio de la reconciliación, de la justicia y de la paz”. De todas
formas no es nada grave, ya que nos comprendemos bien y nos
entendemos perfectamente, aunque no esté todo “explicitado”.
[00150-04.06] [IN105] [Texto original: francés]
- S. E. R. Mons. Ignatius CHAMA, Obispo de Mpika (ZAMBIA)
Quisiera subrayar aquí la crisis económica local que yo y mi pueblo
vivimos en nuestra diócesis rural en el nordeste de Zambia. Es la
crisis de las cosechas de nuestros incansables agricultores que no
logran alcanzar los mercados y obtener el precio justo. Es la crisis
percibida cuando los
inversores extranjeros abastecen sus supermercados con cosechas
importadas del exterior de Zambia. Es la crisis causada por ciertas
prácticas comerciales, sea propias o internacionales, que traen como
consecuencia el que significativas mercancías subvencionadas que
llegan de Europa limiten la competencia leal con los productos
locales.
Además, hoy en Zambia, nuestras zonas rurales deben también afrontar
el problema del campo con respecto a la adopción del modelo de
agricultura genéticamente modificado, algo criticado, justamente, en
el n.58 del Instrumentum laboris.
Estas dinámicas inicuas son una señal de la profunda diferencia que
existe entre el campo y la ciudad, hoy esto es en su conjunto una
amenaza al desarrollo integral y sostenible de Zambia. Nuestro mismo
gobierno nos dice que mientras que el índice de pobreza urbana en
los últimos años ha disminuido, la pobreza de las zonas rurales
aumentó significativamente.
Pero ¿Qué es lo puede hacer un Sínodo con respecto a todo esto?
Quiero, simplemente, recordar a mis hermanos Obispos, que en el
Sínodo del año 1994 se escuchó una petición de justicia económica en
la invitación que les fue dirigida para sostener el Jubileo del
campo para la cancelación de la deuda externa de los países
africanos en dificultad. La Iglesia escuchó la petición y habló en
favor de la cancelación de la deuda, que resultó, para Zambia y
también para otros países , un importante paso hacia la humanización
del orden económico. Hoy tenemos la necesidad de un apelo a la
justicia semejante a ése, por ejemplo, para afrontar las cuestiones
de política comercial, como los Acuerdos de Colaboración Económica
(ECA) entre África y Europa y las preocupaciones ambientales como el
calentamiento global.
Pido, por lo tanto, que nuestra Asamblea dé su apoyo a las
peticiones para un orden económico más justo que salvaguarde los
derechos y el futuro de nuestras poblaciones rurales.
[00152-04.06] [IN107] [Texto original: inglés]
- S. E. R. Mons. Benedito Beni DOS SANTOS, Obispo de Lorena (BRASIL)
El tema de esta Asamblea sinodal “La Iglesia en África al servicio
de la Reconciliación, de la Justicia y de la Paz”, en cierta forma,
incumbe también a Brasil, dado el pasado marcado por la injusticia
hacia aquellos que vinieron de África para Brasil.
Necesitamos una “purificación de la memoria” que se exprese a través
de acciones concretas en el campo de la educación, del trabajo y de
la política. Algunas medidas de gobierno han sido tomadas en este
sentido. Ellas deben ser profundizadas y ampliadas.
En el campo eclesial, tenemos la Pastoral Afro, organizada a nivel
nacional por la Conferencia Episcopal Nacional de Brasil.
También en el campo eclesial, hay una sensibilidad especial con la
imagen de la Iglesia “Familia de Dios”. Esto nos acerca a la
experiencia eclesial de la Iglesia en África. Esta imagen de Iglesia
no habla solamente a nuestro intelecto, sino también a nuestra
afectividad, a nuestro corazón y a nuestra imaginación.
Este modo de entender la Iglesia pone la eucaristía en el centro y
tiene una dimensión trinitaria. De hecho, la Eucaristía es la Cena
que el Padre preparó para su Familia, que es la Iglesia. Es
sobretodo en la celebración de la Eucaristía que la Iglesia se
percibe como “Familia de Dios”. A su vez, el pan y el vino se
vuelven el alimento eucarístico por el poder del Espíritu Santo
invocado en la epíclesis.
Por todos estos hechos que acabo de mencionar, creo que los frutos
de esta Asamblea sinodal alimentarán la vida y la misión de la
Iglesia no solo en África, sino también en Brasil. Este Sínodo
ayudara a dar un nuevo impulso a la colaboración misionera que la
Iglesia en Brasil ofrece a diferentes diócesis de África.
[00153-04.05] [IN108] [Texto original: portugués]
- S. E. R. Mons. Peter J. KAIRO, Arzobispo de Nyeri (KENIA)
Los nómadas viven y han sido activos durante siglos en 52 diócesis
de los países de AMECEA (Asociación de las Conferencias Episcopales
de África Oriental); están también presentes en el occidente y norte
de África. Algunas veces han provocado e iniciado conflictos armados
debido a la escasez de agua y de tierras de pastoreo, sobretodo en
las épocas de sequía.
La Iglesia debe promover el diálogo entre estas diferentes tribus en
donde el rol de los mayores es determinante, ya que los guerreros no
pueden ir a atacar a otros sin la bendición de los mayores.
El gobierno también debería comprometerse a construir diques y pozos
en las zonas áridas. Las estructuras sanitarias y educativas
deberían ser propuestas y promovidas entre los pastoralistas.
La comisión de justicia y paz debería educar a los pueblos nómadas
sobre los derechos humanos y a los padres de familia sobre la
educación de las niñas.
En las parroquias de esta área se ha vuelto extremadamente difícil
para un sacerdote darle a la gente una verdadera atención pastoral.
De ahí que los nómadas, que se desplazan en continuación, se atrasen
con respecto a las actividades tradicionales ordinarias de las
parroquias. La Iglesia debe poner en práctica nuevas formas de
evangelización y de atención pastoral para los pueblos nómadas. Lo
que debería incluir el nombramiento de sacerdotes nómadas,
coordinadores de pastoral nómadas, catequistas nómadas, escuelas
ambulantes, asistencia sanitaria para los pastores y centros
eclesiales móviles .
También se propone que en nuestra Iglesia Católica haya un
compromiso de las estructuras supradiocesanas y relaciones
fronterizas, para poner en marcha iniciativas de paz en ambos lados
de las fronteras y más allá de los territorios de las diócesis.
Podrían ser de gran utilidad los encuentros regulares del
coordinador de pastoral del apostolado nómada, de las diócesis y de
los países fronterizos, al igual el que crear estrategias comunes
que demuestren solidaridad humana y unidad cristiana.
[00154-04.06] [IN109] [Texto original: inglés]
- S. E. R. Mons. Boniface LELE, Arzobispo de Mombasa (KENIA)
El estigma asociado al SIDA es para la gente, sea como individuos o
como comunidades, demasiado pesado para llevarlo en soledad. He
visto el miedo y la desesperación en los ojos de nuestra gente.
Deberían encontrar en nosotros el valor y la esperanza, pero
escuchan a los líderes religiosos decir que o ellos o sus familias
son, en un modo u otro, responsables de su mal.
Necesitamos ayudar a nuestra gente a saber que el VIH SIDA es una
enfermedad, y que es un error culparse a sí mismos. Puede que no
hayan sido prudentes en su modo de vida, pero esta enfermedad nos
llama a tener compasión de ellos.
He visto a familias expulsar a sus nueras con sus hijos por estar
bajo sospecha. El rechazo de los niños por parte de la familia es
una abominación. Es un grave pecado a los ojos de Dios, una
distorsión del mensaje del Evangelio de Jesús, que es amor, perdón,
reconciliación, la vuelta a la familia de Dios.
Debemos estar con nuestros jóvenes y nuestros mayores para ayudarlos
a prevenir la infección del VIH SIDA. Tenemos que ayudar a las
familias para que comprendan que los niños, sin el amor y la guía
paternal, son mucho más vulnerables a la infección que aquéllos que
tienen el apoyo familiar.
EL VIH SIDA es en Kairos un desafío, que nos revela lo profundos que
son nuestros pecados. Había un hombre que estaba muriendo de SIDA y
al que tuve el honor de acompañar durante sus últimos días. Lo
observé luchar con las decisiones de su vida y contra la vergüenza
de su enfermedad; el estigma que la sociedad le impuso. Comencé a
entender mi propia humanidad y mi naturaleza pecadora cuando se
incorporó para tocar la cruz que yo llevaba. Sentí su aceptación de
sí mismo y del perdón y la salvación de Dios. En ese momento, me
pidió que me ocupara de sus hijos, ya que él no podría seguir
haciéndolo. Sentí que confiaba en mí, como su hermano y su pastor.
Dios me desafió a aceptarme a mí mismo, a reconciliarme conmigo
mismo.
[00155-04.03] [IN110] [Texto original: inglés]
AUDICIÓN DE LOS
DELEGADOS FRATERNOS (II)
Después intervino el siguiente Delegado fraterno:
- Su Excelencia Barnaba EL SORYANY, Obispo de la Iglesia Copta
Ortodoxa en Italia
Damos a continuación los resúmenes de la intervención del Delegado
fraterno:
- Su Excelencia Barnaba EL SORYANY, Obispo de la Iglesia Copta
Ortodoxa en Italia
África trajo apreciados recuerdos desde el momento en que han
llegadon nuestro padre Abraham y sucesivamente Jacob y sus hijos
para vivir en Egipto, la tierra donde nació y creció Moisés y de la
cual él, por mano de Dios, liberó al pueblo de Israel. La querida
tierra que acogió la Sagrada Familia en fuga de la persecución. El
Egipto de San Marcos y de su evangelización de las gentes. El país
donde nació el monaquismo por obra de San Antonio Abate. San
Atanasio y San Cirilo el grande y tantos santos y mártires que
sacrificaron sus vidas en defensa de nuestra fe cristiana.
Todos nosotros sabemos que este continente sufrió mucho por el
colonialismo que explotó los recursos naturales y no se ocupó de las
poblaciones, que fueron dejadas en la pobreza, la enfermedad, el
hambre y la degradación total. Por no hablar además de las guerras
que ensangrentaron y todavía continúan devastando nuestra amada
África; la explotación de los niños soldado, las persecuciones y las
violencias cotidianas hacia los cristianos en el ámbito social, la
destrucción de los valores familiares.
He aquí la tarea de la Iglesia en la evangelización a través de la
cultura la caridad, la promoción de la paz y del amor que se
concreta en el curar a los enfermos, ayudar a los pobres, defender a
los oprimidos, volver a infundir ánimo, en fin, al ser humano. El
cuidado del culto, la catequesis impartida a los niños y a sus
familias son de fundamental importancia para que puedan sentirse
acogidas en una única familia en Cristo.
¡Vamos hermanos! Completemos el camino de los apóstoles, quienes
fueron al mundo a evangelizar sin poseer nada sino llenos de fe en
la obra del Espíritu Santo. Vamos a llevar el mensaje vivo de Jesús
para todos estos países que viven en la necesidad y en la pobreza
pero que, espiritualmente, son ricos porque poseen la gracia de
Jesús.
Unámonos todos en oración para el cumplimiento de la obra de Dios en
el servicio a estos países, fuertes en la paciencia y en la
esperanza en que mañana será mejor que hoy, y que el mundo sienta la
voz de aquellos que sufren a fin de que la Providencia Divina les
tienda la mano.
¡Vamos! Dejemos de lado las muchas dificultades y miremos hacia lo
más importante que es la construcción del reino de Dios en este
continente. Llevar la palabra de Dios a cada uno, éste es nuestro
fin.
Deseo para este Sínodo que llegue a un buen resultado y pueda así
tener una gran resonancia en el mundo, de manera que los trabajos
que ha producido se puedan realizar.
[00160-04.05] [DE003] [Texto original: italiano]
AUDICIÓN DE LOS OYENTES (II)
Por último, intervinieron los siguientes Oyentes:
-
Sr. Laurien NTEZIMANA, Licenciado en Teología, Diócesis de Butare
(RUANDA)
-
Hno. Armand GARIN, Hermanito de Jesus (Francia), Responsable
regional de los Hermanitos de Jesús para el Norte de África
(ARGELIA)
-
Prof. Raymond RANJEVA, Antiguo Vice-Presidente de la Corte
Internacional de Justicia (Países Bajos), Miembro del Pontificio
Consejo Justicia y Paz (Citad del Vaticano) (MADAGASCAR)
-
Dra. Elena GIACCHI, Ginecóloga del Centro Estudios y Investigación
para la Regularización Natural de la Fertilidad, Universidad
Católica del Sagrado Corazón, Roma, Italia; Presidente d
W.O.O.M.B.-Italia (Coordinación nacionale del Método de Ovulación
Billings-Italia) (ITALIA)
Damos a continuación los resúmenes de las intervenciones de los
Oyentes:
- Sr. Laurien NTEZIMANA, Licenciado en Teología, Diócesis de Butare
(RUANDA)
Cuento aquí brevemente mi aventura como teólogo laico en busca de
una espiritualidad que haga justicia a la “indoles saecularis”; esta
“índole secular” que hace del laico un hijo de la Iglesia viviente
en el corazón del mundo para transformarlo desde dentro como
fermento, sal, soplo y luz.
En 1990, al finalizar mis estudios de tercer ciclo en Teología en la
Katolieke Universiteit te Leuven, escribí un libro, publicado 8 años
después por Ediciones Karthala con el título de “Libres paroles d’un
théologien rwandais: joyeux propos de bonne puissance”. La “bonne
puissance” de la que hablo en el libro es la de Cristo, siendo las
otras potencias falsas, es decir, señuelos que extravían a los
desdichados que confían en ellos. La buena potencia es un trinomio
cuyo primer aspecto es la seguridad o el no temor, el segundo, la
fuerza de vivir o la no resignación y, el tercero, la acogida
absoluta del otro o no exclusión. Lo que llamo el “principio de
buena potencia” es una traducción en términos prácticos de las
virtudes teologales.
Entre 1990 y 1994, utilicé este principio en el seno del Servicio de
animación teológica, confiado a mi responsabilidad por el Obispo de
la diócesis de Butare, Mons. Jean Baptiste Gahamanyi, de feliz
memoria, para formar a los responsables de las comunidades
cristianas en la dimensión pública de la fe. Entre abril y julio de
1994, el principio de buena potencia me ha permitido resistir, por
mi parte, al post-genocidio, y ayudar con todas mis fuerzas a mis
hermanos y hermanas tutsi. Entre septiembre de 1994 y septiembre de
1999, usé este principio para formar animadoras y animadores que han
sabido llevar la buena nueva a las colinas de Butare en el terrible
contexto del reciente genocidio. En el Premio por la Paz del Pax
Christi International de 1998, ha sido reconocido el valor universal
de este trabajo. Cuando en 1999 sucedió entre el clero y yo lo que
sucedió entre Pablo y Bernabé (Hch 15,36), el principio de buena
potencia mepermitió fundar la Asociación “Modeste et Innocent”
(www.ami-ubuntu.org), que, después de febrero de 2000, a pesar de la
cárcel y de otras tribulaciones, trabaja con éxito en la
reconciliación de los Ruandeses. El “Theodor Haecker Preis für
Politischen Mut und Aufrichtigkeit” de la ciudad alemana de
Esslingen am Neckar, ha reconocido en febrero de 2003 los buenos
fundamentos de tal compromiso.
[00133-04.06] [UD005] [Texto original: francés]
- Hno. Armand GARIN, Hermanito de Jesus (Francia), Responsable
regional de los Hermanitos de Jesús para el Norte de África
(ARGELIA)
En los países del Magreb, en los que casi toda la gente es
musulmana, siguiendo el ejemplo de Jesús de Nazaret y tras la huella
de Charles de Foucauld, en la fidelidad al Evangelio, algunos
cristianos y cristianas se esfuerzan por vivir como hermanos con sus
vecinos y amigos musulmanes. Creo que es posible vivir una auténtica
vida de hermandad, de escucha, de acogida y de servicio acercándonos
a los musulmanes, sobre todo los niños y los pobres. Ello presupone
que hay que conocer al otro en el marco de sus tradiciones
culturales y religiosas. El extranjero, sin saberlo, nos lleva a
hacer más profunda nuestra fe y a vivir el Evangelio de un modo más
auténtico. Las parábolas y los ejemplos de la vida de Jesús se nos
muestran bajo una nueva luz. Entonces, con los amigos musulmanes,
que creen en el único Dios, puede nacer una verdadera solidaridad
espiritual, a través de unos gestos que a veces tienen el sabor de
la eternidad y son el signo de una comunión auténtica.
Ello es posible porque como cristianos y musulmanes creemos
profundamente en la fraternidad en Adán (somos todos criaturas de
Dios) y en Abraham. Pero, desde la venida de Jesús, para nosotros la
fraternidad entre todos los hombres tiene su fuente en nuestra fe en
Jesús muerto y resucitado para que todos tengan la vida. Creemos que
Jesús está misteriosamente presente en nuestros encuentros.
[00134-04.04] [UD006] [Texto original: francés]
- Prof. Raymond RANJEVA, Antiguo Vice-Presidente de la Corte
Internacional de Justicia (Países Bajos), Miembro del Pontificio
Consejo Justicia y Paz (Citad del Vaticano) (MADAGASCAR)
Aspectos de la Verdad
-Verdad de los hechos - prevenir contra las revelaciones malévolas
de una realidad material y sensible.
- Verdad de los compromisos - pacta sunt servanda
- Verdad en el ejercicio de las responsabilidades- testimonio activo
La Verdad y sus funciones en la reconciliación
-Rechazo de la instrumentalización que favorezca el odio y la
manipulación cf. Justicia política
-Conocimiento y medida de las situaciones de injusticia y de ruptura
de la paz
- Poner en marcha correcciones y dar fin a situaciones de injusticia
- Erradicar las causas que convierten la falsa justicia en falsas
verdades.
Carácter insuficiente de un enfoque puramente humano de la Verdad:
-Ausencia de garantías con respecto al relativismo: relación de
fuerza, cálculo, actuar con astucia
- Necesidad de tomar en cuenta las consideraciones religiosas de la
fe
- Quitarle el barniz al hecho religioso
-Interpelación permanente basada en la Palabra de Dios
Doctrina Social de la Iglesia
- Marco intelectual y doctrinal del análisis de los aspectos de la
reconciliación, la justicia y la paz
-en el triple plan ético, normativo e institucional
-en el marco del cambio de mentalidades y estructuras.
- Es una cuestión de toda la Iglesia-interacción permanente
horizontal y vertical.
[00135-04.04] [UD007] [Texto original: francés]
- Dra. Elena GIACCHI, Ginecóloga del Centro Estudios y Investigación
para la Regularización Natural de la Fertilidad, Universidad
Católica del Sagrado Corazón, Roma, Italia; Presidente d
W.O.O.M.B.-Italia (Coordinación nacionale del Método de Ovulación
Billings-Italia) (ITALIA)
La enseñanza y difusión del Método de Ovulación Billings™ (MOB) en
todo el mundo, han ido siempre acompañados de la propuesta de un
estilo de vida que promueva el amor conyugal, la unidad de la
familia, el respeto por la mujer y la apertura generosa a acoger la
vida. Por su simplicidad el MOB puede ser usado por todas las
parejas, independientemente del nivel de instrucción, la religión, e
el estatus socioeconómico, y ser acogido no sólo por los católicos,
sino por musulmanes, hindúes, y personas de cualquier credo
religioso. La pareja puede gestionar la propia fertilidad de modo
natural, tanto para lograr como para evitar el embarazo en cualquier
momento de la vida fértil: ciclos regulares, irregulares, lactancia,
premenopausia. La enseñanza del método contribuye a: 1) Promover la
familia y la procreación responsable en el respeto por la vida, el
amor y la fidelidad conyugales; 2) Promover la dignidad de la mujer;
3) Prevenir el aborto; 4) Evitar el recurso a la fecundación
artificial permitiendo a las parejas menos fértiles lograr el
embarazo en el respeto de los valores éticos; 5) Prevenir las
enfermedades de transmisión sexual, educando a los jóvenes en una
sexualidad madura que integre la dimensión espiritual, corporal y
psicológica. El MOB puede favorecer la difusión de valores humanos y
cristianos contribuyendo al compromiso pastoral de evangelización.
[00144-04.05] [UD008] [Texto original: italiano]
INTERVENCIÓN DEL INVITADO ESPECIAL RODOLPHE ADADA, EX REPRESENTANTE
ESPECIAL CONJUNTO DEL SECRETARIO GENERAL DE LAS NACIONES UNIDAS Y
DEL PRESIDENTE DE LA COMISIÓN DE LA UNIÓN AFRICANA EN DARFUR (SUDÁN)
Introducción
Para mí es un honor inmenso poder dirigirme, en presencia de Vuestra
Santidad, a este areópago de Príncipes de la Iglesia, reunidos en
este recinto sagrado.
Como sabéis, ya no estoy a cargo de la MINUAD (Misión de las
Naciones Unidas y de la Unión Africana en Darfur) y las opiniones
que expreso son responsabilidad mía. El debate sobre el Darfur está
tan polarizado que es difícil mantener una posición objetiva. Es
lamentable, sobre todo porque sólo un enfoque neutral puede
garantizar unas soluciones duraderas.
Delante de Vuestra Santidad, querría dar un testimonio lo menos
parcial posible. Sé que puedo hablar con toda serenidad, porque la
Iglesia es una fuerza de paz y que la paz exige la verdad.
A fines del año 2005, el Congo fue elegido miembro no permanente del
Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para el periodo
2006-2007 y en enero de 2006, el Presidente Denis Sassou-Nguesso fue
elegido Presidente en funciones de la Unión Africana. Estas dos
decisiones hicieron del Ministro de Asuntos Exteriores del Congo
-que entonces era yo-, un observador privilegiado de los grandes
problemas que sacudían a África, el primero de los cuales era la
crisis del Darfur.
De manera que pude seguir la evolución de este dossier más de cerca.
Después de que el Secretario general de las Naciones Unidas, Ban
Ki-Moon, y el Presidente de la Comisión de la Unión Africana, Alpha
Oumar Konaré, me eligieran para dirigir la primera Misión híbrida
Naciones Unidas/Unión Africana, y el Presidente Denis Sassou-Nguesso
manifestara su acuerdo, me sentí honorado por una triple confianza.
Era mi deber merecerla.
El conflicto
Se afirma en general que el conflicto del Darfur estalló en febrero
de 2003 cuando un grupo rebelde, el “Ejército de Liberación de
Sudán” - SLA, por sus siglas en inglés - dirigido por Abdulwahid
Mohammed Al Nur atacó Gulu, la capital de Jebel Marra. Más tarde, en
abril, este grupo atacó el aeropuerto de EI Fasher, capital del
Darfur. A continuación se creó un segundo grupo conocido con el
nombre de “Movimiento Justicia e Igualdad” - JEM - dirigido por
Khalil lbrahim.
La respuesta del Gobierno sudanés toma entonces la forma de lo que
algunos han calificado de “contra-insurrección a la baja”,
extremadamente violenta, que explota las rivalidades
étnico-sociológicas y emplea a los “Janjaweeds”, de nefasta
reputación.
Las consecuencias son espantosas: cientos de miles de muertos,
millones de personas desplazadas (IDP y refugiados), innumerables
violaciones de los derechos humanos, una crisis humanitaria sin
precedentes.
A menos de 10 años después del genocidio en Ruanda, la crisis del
Darfur ha planteado en seguida la cuestión del “genocidio”. Conocéis
bien la controversia respecto de este punto sensible.Éste podría ser
un resumen rápido de la situación. Sin embargo, un análisis más
profundo mostraría que el conflicto de Darfur hunde sus raíces en la
historia de Sudán. Hay que tomar en consideración tanto la historia,
como la marginalización de las regiones periféricas y su
subdesarrollo, y el degrado del ecosistema. Se trata de una “crisis
de Sudán en Darfur”. Esta crisis también está relacionada con la
historia del Chad, país vecino. Por ejemplo, el FROLINAT (Frente de
Liberación Nacional del Chad) creado en los años 60 para luchar
contra el Presidente François Tombalbaye del Chad, fue fundado en
Nyala, en Darfur, y no es casual que el primer mediador en ese
conflicto fuera el Presidente chadiano, Idriss Deby. El largo
conflicto del Tehad también se ha atribuido a hacer afluir armas
ligeras en Darfur.
Se ha dicho que “el Darfur de 1990 carecía de agua, pero en cambio
estaba inundado de fusiles”.
En realidad, la crisis actual comenzó mucho antes de 2003 por una
guerra civil entre los fur y los árabes, en la que cada bando
acusaba al otro de intento de genocidio.
He aquí algunas citas:
1. “La guerra sucia que se nos ha impuesto comenzó como una guerra
económica, pero en seguida tomó el carácter de un genocidio, que
tenía como objetivo expulsarnos de nuestra tierra ancestral (...).
Su objetivo es un holocausto total y (...) la aniquilación completa
del pueblo fur y de todo lo que es fur”.
2. “Nuestra tribu árabe y los fur han coexistido pacíficamente
durante toda la historia del Darfur; pero la situación se ha
desestabilizado hacia finales de los años 70, cuando los fur
lanzaron el eslogan “Darfur a los fur” .... Los árabes eran
considerados extranjeros que debían ser expulsados de Darfur ....
Son los fur quienes, en su afán de expansión del supuesto “cinturón
africano” quieren expulsar a todos los árabes de esta tierra”.
Estas palabras cargadas de odio fueron pronunciadas en la
Conferencia de Reconciliación, que tuvo lugar en El Fasher del 29 de
mayo al 8 de julio de 1989.
Sin embargo, esta dimensión étnica no es más que la punta del
iceberg. Este conflicto es mucho más complejo que la descripción
maniquea que habitualmente se difunde.
La respuesta de la Comunidad internacional
Además de las organizaciones humanitarias, que siguen realizando un
trabajo admirable al servicio del pueblo sudanés de Darfur, la Unión
Africana fue la primera en reaccionar. En abril de 2004 organizó las
negociaciones que acabaron en la firma del Acuerdo de alto el fuego
humanitario de N’Djamena entre el Gobierno de Sudán y los dos
movimientos rebeldes, a saber, la SLA de Abdulwahid EI Nur y el JEM
de Khalil Ibrahim. Este acuerdo permitió la creación de la MUAS
(Misión de la Unión Africana en Sudán), con el apoyo de numerosos
donadores, entre los cuales es justo citar por lo menos a la Unión
Europea, los Estados Unidos de América y Canadá.
La MUAS comenzó con 60 observadores y una fuerza de protección de
300 soldados, que más tarde aumentó a 7.000 hombres. Era la primera
misión de mantenimiento de la paz organizada por la Unión Africana y
no fue la más fácil.
La MUAS fue objeto de numerosas críticas por parte de los medios de
comunicación occidentales. Estas críticas son injustificadas e
injustas.
Esta misión ha realizado un enorme trabajo y merece todos los
elogios. En unas condiciones que nadie más quería asumir, estos
africanos han asegurado con abnegación y dedicación la presencia de
la Comunidad internacional en Darfur.
Han dado testimonio de la compasión humana. Han sentado las bases de
lo que hoy es la MINUAD. Sesenta y uno (61) de ellos han realizado
el sacrificio supremo. Les debemos respeto.
De la MUAS a la MINUAD
Desde finales de 2005 resultó difícil para la Unión Africana, ante
la complejidad de los problemas de toda índole que planteaba la
gestión de la MUAS, seguir asumiendo esta responsabilidad. La Unión
Africana tomó entonces la decisión de transferir esta carga a la
ONU, a quien correspondía la misión. El gobierno sudanés se opuso
firmemente a esta decisión. Durante todo el año 2006 se intentó
convencer al gobierno de Sudán de que era necesario traspasar esa
responsabilidad.
No fue hasta el 16 de noviembre de 2006 que el Secretario general de
la ONU, Kofi Annan, que en aquel momento estaba concluyendo su
mandato, hizo la propuesta de una Misión híbrida. El gobierno
sudanés aceptó y fue el acto que dio nacimiento a la MINUAD, la
Misión de las Naciones Unidas y de la Unión Africana en Darfur.
La MINUAD fue formalmente creada por la Resolución 1769 del Consejo
de Seguridad de las Naciones Unidas, a través del Informe conjunto
del Secretario general de las Naciones Unidas y del Presidente de la
Comisión de la Unión Africana. Está previsto que comprenda 20.000
militares, 6.000 policías y 6.000 civiles, convirtiéndose de ese
modo en la mayor fuerza de mantenimiento de la paz del mundo.
Debería estar dotada de todos los equipamientos necesarios para
cumplir su mandato, según el capítulo 7 de la Carta de las Naciones
Unidas. Y, de hecho, debía ir precedida de dos “módulos de apoyo”
(“light support package” y “heavy support package”) a la MUAS para
reforzarla antes de traspasar la autoridad.
La MINUAD tiene como mandato:
- contribuir al restablecimiento de las condiciones de seguridad
necesarias para la aportación de ayuda humanitaria,
- asegurar la protección de la población civil,
- seguir y verificar la aplicación de los distintos acuerdos de alto
el fuego y
- contribuir a la puesta en práctica del Acuerdo de paz de Abuja y
de cualquier acuerdo posterior.
El despliegue de la MINUAD ha supuesto un gran desafío. Se trata de
la mayor misión del mundo en la región más enclavada del mayor país
de África. En África, el punto más alejado del mar se encuentra en
Darfur. Las infraestructuras de transporte son inexistentes. La
MINUAD reemplaza a la MUAS que no se ha podido beneficiar de los
“módulos de apoyo” prometidos. Todo ello ha constituido una serie de
obstáculos que ha habido que superar.
La reticencia, si no la resistencia del gobierno sudanés a la
presencia de una misión de las Naciones Unidas en Darfur también ha
sido un problema que ha habido que afrontar. Las condiciones del
debate internacional sobre el Darfur habían estigmatizado al
gobierno de Sudán que, por su lado, no veía en la “comunidad
internacional” más que a una fuerza cuyo objetivo era provocar la
caída del régimen. Pero, con la ayuda de la Unión Africana, fue
posible disminuir la suspicacia hacia la MINUAD. Para ello ha sido
necesario trabajar estrechamente con el gobierno. Creo que hoy el
gobierno sudanés está convencido de que la MINUAD es una fuerza de
paz y no la vanguardia de una fuerza de invasión. Se ha creado una
Comisión tripartita (ONU-UA y gobierno de Sudán) para resolver
cualquier problema relativo al despliegue de la MINUAD.
Este compromiso por mi parte con el gobierno sudanés no siempre ha
sido bien visto o comprendido.
La mayoría de las misiones de mantenimiento de la paz están
desplegadas en “estados en quiebra”, en los que el gobierno es, o
bien inexistente, o bien impotente (Bosnia, Kosovo, Timor, etc...).
En esos casos, la Misión de la ONU se convierte en un verdadero
gobierno y el Representante especial, casi equivale al Jefe de
gobierno. No es el caso de Sudán. Las Naciones Unidas deben
realizar, sobre este punto, una verdadera “revolución cultural”.
En la actualidad, se puede considerar que el núcleo de las tropas
estará sobre el terreno hacia finales de año. No obstante, cabe
observar que algunos medios técnicos prometidos después de los
“módulos de apoyo” todavía no se han proporcionado, de modo
particular, los helicópteros militares que permitirían un incremento
de la movilidad en un territorio del tamaño de Francia. Es una de
las inconsecuencias de las decisiones de la “comunidad
internacional”.
Igualmente la MINUAD ha tenido que hacer frente al recelo y a la
misma hostilidad de los desplazados. Hacer aceptar la MINUAD a estos
desplazados y a los movimientos armados ha sido bastante difícil.
Muchos de ellos rechazan su “carácter africano”.
Por otra parte su hostilidad al Acuerdo de Abuja, cuya puesta en
práctica la MINUAD debería asegurar, complica todavía más la
situación. Pero, nuestra acción sobre el terreno y, sobre todo, su
crisis en el campo de Kalma, donde una “operación policial” ha
conducido a la muerte de 38 desplazados, la expulsión de trece ONG
internacionales y los combates Muhajeriya et Umm Baru entre la JEM y
las fuerzas gubernamentales, la MINUAD ha ofrecido asistencia a los
heridos de dos campos, siempre protegiendo a los millares de civiles
que habían encontrado refugio en ella y, como decía, nuestra acción
sobre el terreno ha convencido a los desplazados de la imparcialidad
de la MINUAD en la puesta en práctica de su tarea. Aquéllos
elaboraron una conmovedora carta que consideramos una verdadera
condecoración.
Hoy la MINUAD está presente por todas partes en Darfur. Todos los
componentes de la Misión, los militares, la policía, los civiles
(acciones políticas, relaciones civiles, Derechos del Hombre y el
DDDC (Diálogos y Consultaciones Darfur-Darfur), mantienen relaciones
regulares con todas los sectores y con la sociedad civil, así como
con toda la población. Ellos observan la situación cotidianamente y
bien pueden rendir cuenta de ésta. Participan también con éxito a la
resolución de las peleas locales.
La situación actual en Darfur
Durante los veintiséis meses que he pasado en Darfur como dirigente
de la MINUAD, he podido observar un mejoramiento gradual de la
situación relacionada con la seguridad de Darfur, a pesar de la
persistencia de dos importantes situaciones de riesgo: por una
parte, las continuas operaciones militares entre la JEM y las
fuerzas gubernamentales, por otra, el deterioro de las relaciones
entre Chad y Sudán. A esto conviene añadir los enfrentamientos
intertribales y el aumento del bandidaje, causado sobre todo por el
brusco descenso de la ley y el orden.
La criminalidad y el bandidaje son actualmente las preocupaciones
principales en relación a la seguridad. Observamos además una nueva
tendencia al rapto de las personas a cambio de rescates. La
estrategia de la MINUAD para proteger los civiles tiene por objeto
atacar todas las causas de peligro para la inocente población civil.
Para la MINUAD, se trata de reforzar su presencia en los campos de
refugiados (ahora presente las 24 horas del día en los 15 campos) y
de multiplicar el número de patrullas policiales y militares en las
ciudades y pueblos.
Dicho esto, sin embargo, la situación se ha modificado radicalmente
después del intenso periodo del 2003-2004 en que decenas de miles de
personas fueron asesinadas. Hoy, en términos puramente numéricos,
podemos decir que el conflicto del Darfur es un conflicto de baja
intensidad. No quisiera insistir sobre la contabilidad macabra que
apasiona a los medios de comunicación; un muerto es un muerto de más
y las cifras que he citado al Consejo de Seguridad eran sólo para
ilustrar el análisis.
¡Esto no permite en ningún caso afirmar que el conflicto de Darfur
se haya resuelto! Porque, efectivamente, el conflicto de Darfur
continúa. Los civiles siguen corriendo riesgos inaceptables.
Millones de personas todavía viven en los campos de desplazados o
son refugiados. Debido a la inseguridad, estas personas no pueden
volver a sus casas para retomar una vida normal. No se ha encontrado
todavía ninguna solución frente a las graves injusticias y crímenes
cometidos, de manera particular a los acaecidos durante las
hostilidades entre 2003-2004.
El progreso que observamos en el terreno debe consolidarse mediante
un acuerdo de paz que debería ser inclusivo. Éste deberá comprender
no solamente los Movimientos armados, sino también el conjunto de
componentes de la sociedad de Darfur, incluyendo la sociedad civil,
los desplazados los refugiados, sin olvidar a los Árabes que con
frecuencia suelen asimilarse a los Janjaweeds. En efecto, sólo un
acuerdo político, aceptado y compartido por todos, puede traer
consigo una paz duradera en la región de Darfur.
En realidad, lo que más falta hace al MINUAD en la actualidad es un
acuerdo de paz. En efecto, la misión para mantener la paz, no tiene
paz que mantener.
No puede haber una solución militar al problema de Darfur porque
simplemente no es posible. Nadie tiene los medios para ganar
militarmente. Así, la única opción es un acuerdo político y dicho
acuerdo deberá tener cuenta de todos los aspectos del problema,
locales, regionales, políticos, socioeconómicos, sin olvidar la
grave problemática humanitaria.
Las diferentes tentativas de negociación después de 2003, no
consiguieron encontrar una solución. El Acuerdo de Abuja, firmado el
5 de mayo de 2006, no ha sido inclusivo y ha sido rechazado por una
gran parte de la población de Darfur. La mediación actual de la
UA-NU deberá considerar y buscar la participación de todos.
Los próximos dos años son cruciales para Sudán. Las elecciones
generales han sido previstas para abril de 2010 y, en el año 2011,
se llevará a cabo también un Referéndum sobre la autodeterminación
del Sur de Sudán. Es necesario que en Darfur participe en unas
elecciones justas y transparentes y para que el ejercicio de la
autodeterminación del Sur se desarrolle en buenas condiciones, debe
ser resuelto el problema de Darfur. Y es poco decir que el tiempo
apremia.
Paz, justicia y reconciliación
Todavía no han sido tratadas las terribles violaciones de los
Derechos Humanos que han sido cometidas en Darfur, especialmente
entre 2003 y 2004. La Paz y la Justicia son las dos caras de una
misma moneda. Y el problema no es saber si la Justicia debe pasar,
sino cómo.
El Fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI) ha solicitado y
obtenido la expedición de un mandato de arresto del Presidente de
Sudán.
La MINUAD ha insistido siempre sobre el hecho de que esta cuestión
estaba fuera de su mandato y nunca ha comentado dicha decisión de
justicia. Sin embargo, este problema domina todo el debate y todo el
proceso para tratar el problema de Darfur. La Unión Africana, que ha
precisado que no tolera caso alguno de impunidad, ha solicitado que
ese mandato de arresto sea pospuesto para dar la posibilidad de
conseguir la paz, pero el Consejo de Seguridad de las Naciones
Unidas no ha alcanzado un acuerdo sobre la aplicación del artículo
16 del Estatuto de Roma. Esto ha llevado a la Unión Africana a
solicitar a sus miembros que no ejecuten el mandato de arresto.
Expresándome de manera estrictamente personal, considero que hoy
estamos frente a un estancamiento de la situación. La ejecución de
un mandato de arresto contra un Jefe de Estado en ejercicio no es
nada fácil, y por eso se puede entender la reticencia a negociar,
expresada por parte de algunos movimientos armados: “Por qué
negociar con un criminal en proceso de arresto?”.
La Unión Africana ha decidido nombrar una Comisión de Alto Nivel (AU
High level Panel on Darfur) presidida por el presidente Thabo Mbeki
(ex-presidente del Sudáfrica) que comprende, entre otros, al
presidente Abdusalami Aboubakar (ex- presidente de Nigeria) y Pierre
Buyoya (ex-presidente del Burundi), para analizar el problema de la
paz, de la justicia y de la reconciliación y elaborar propuestas. La
Comisión está compuesta por eminentes expertos y conocedores de los
problemas de Darfur, del Sudán y de la justicia. He sido escuchado
por dicha Comisión, así como más de 3000 personas. La MINUAD y, más
precisamente, su componente DDDC (Darfur-Darfur-Dialogue and
Consultations), ha brindado todo su apoyo para sostener la Comisión.
La Comisión ha debido presentar su Informe ayer, 8 de octubre. Este
Informe debería incluir las líneas programáticas para salir del
estancamiento. La comunidad internacional debería considerar este
Informe con objetividad y espíritu constructivo. La Iglesia, fuerza
de paz, autoridad moral superior, podría interesarse por el trabajo
de esta Comisión. ,Tal vez, podríamos encontrar una salida a este
estancamiento.
Conclusion
La MINUAD es un instrumento extraordinario de la paz , único en su
género, habiendo nacido por la voluntad de dos organizaciones: la
Unión Africana y las Naciones Unidas. Es responsabilidad de la
Comunidad internacional hacer buen uso de ésta. Hubo una época en la
que el hibridismo era sinónimo di bastardía y de defecto pero hoy,
cuando se habla de automóvil híbrido, se está en la cúspide del
progreso.
La MINUAD representa a la Comunidad Internacional en su conjunto y
no a uno u otro miembro.
Por esto se necesita reforzar la MINUAD y otorgarle todos los medios
de los cuales tiene necesidad y, sobre todo, el Acuerdo de paz. Los
hombres y las mujeres que sirven a la Comunidad Internacional en
este frente no dejan de demostrar su dedicación y abnegación.
Lo más importante es que la cooperación entre los promotores de la
MINUAD, la Unión Africana y las Naciones Unidas, siga siendo
sincera. El carácter híbrido de la MINUAD, que ha sido un verdadero
visado de ingreso de las Naciones Unidas en Darfur, no debe aparecer
como una simple astucia, como un “caballo de Troya”. La Unión
Africana no debe ser un “sleeping partner”, sino que debe
desarrollar toda su función. De otra manera, se asegura la derrota.
Sudán es el más grande país africano. Es un punto de unión de dos
mundos: África y el Mundo árabe. Limita con nueve (9) países
africanos. Puede decirse que desde su Independencia (1 enero de
1956) ha conocido la paz solo esporádicamente.
El Acuerdo global de paz (CPA) que puso fin a más de 20 años de
guerra civil entre el Norte y el Sur, ha suscitado muchas
esperanzas. Por primera vez se comienza a vislumbrar un Sudán
democrático.
En el momento en el cual la violencia parece mermar en Darfur,
preocupa observar que justamente ahora en el Sur han vuelto a haber
masacres. ¿Quizás es la paz “la roca de Sísifo” que, para mayor
desgracia de los sudaneses, vuelve a caer después de haber alcanzado
la cima de la montaña?
Sudán es uno. Se necesita que la comunidad internacional piense en
un “Sudán” y no en “Darfur y el Sur”. En esta visión holística, la
Iglesia tiene un papel importantísimo a favor de un Sudan plural,
entre el Sur cristiano y animista y el norte musulmán, donde está
Darfur.
Fue el sueño de un gran sudanés, John Garang, el sueño de una nuevo
Sudán, en paz, al interior de una África en paz.
[00112-04.04] [RE000] [Texto original: francés]
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