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NN - DD.10.2009
RESUMEN
-
DÉCIMA CONGREGACIÓN GENERAL (SÁBADO, 10 DE OCTUBRE DE 2009 - POR LA
MAÑANA)
-
ROSARIO CON LOS UNIVERSITARIOS (SÁBADO, 10 DE OCTUBRE DE 2009)
- CAPILLA
PAPAL (DOMINGO, 11 DE OCTUBRE DE 2009)
- AVISOS
DÉCIMA CONGREGACIÓN GENERAL (SÁBADO, 10 DE OCTUBRE DE
2009 - POR LA MAÑANA)
- INTERVENCIONES
EN EL AULA (CONTINUACIÓN)
- AUDICIÓN DE LOS OYENTES
(III)
A las 9:00 de hoy sábado 10 de octubre de 2009, con el canto de la
Hora Tertia, ha comenzado la Décima Congregación General, para la
continuación de las intervenciones en el Aula sobre el tema sinodal
La Iglesia en África al servicio de la reconciliación, de la
justicia y de la paz “Vosotros sois la sal de la tierra ... Vosotros
sois la luz del mundo” (Mt 5, 13.14).
Presidente delegado de turno S. Em. R. Card. Wilfrid Fox NAPIER,
O.F.M., Arzobispo de Durban (SUDÁFRICA).
En esta Congregación General, que se ha concluido a las 12.30 con la
oración del Angelus Domini, estaban presentes 211 Padres.
INTERVENCIONES EN
EL AULA (CONTINUACIÓN)
En esta Décima Congregación General han intervenido los siguientes
Padres:
-
S. E. R. Mons. Almachius Vincent RWEYONGEZA, Obispo de Kayanga
(TANZANIA)
-
S. E. R. Mons. Fridolin AMBONGO BESUNGU, O.F.M. Cap., Obispo de
Bokungu-Ikela (REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO)
-
S. E. R. Mons. Zacchaeus OKOTH, Arzobispo de Kisumu (KENIA)
-
S. E. R. Mons. Telesphore George MPUNDU, Arzobispo de Lusaka
(ZAMBIA)
-
S. E. R. Mons. Philip SULUMETI, Obispo de Kakamega (KENIA)
-
S. E. R. Mons. Marcel MADILA BASANGUKA, Arzobispo de Kananga
(REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO)
-
S. E. R. Mons. Youssef Ibrahim SARRAF, Obispo de El Cairo de los
Caldeos (EGIPTO)
-
S. E. R. Mons. Gabriel MBILINGI, C.S.Sp., Arzobispo Coadjutor de
Lubango, Presidente del "Inter-regional Meeting of Bishops of
Southern Africa" (I.M.B.I.S.A.) (ANGOLA)
-
S. E. R. Mons. Robert Patrick ELLISON, C.S.Sp., Obispo de Banjul
(GAMBIA)
-
S. E. R. Mons. Lucio Andrice MUANDULA, Obispo de Xai-Xai, Presidente
de la Conferencia Episcopal (MOZAMBIQUE)
-
S. E. R. Mons. Gabriel 'Leke ABEGUNRIN, Obispo de Osogbo (NIGERIA)
-
S. E. R. Mons. Joseph Effiong EKUWEM, Obispo de Uyo (NIGERIA)
-
S. E. R. Mons. Matthias SSEKAMANYA, Obispo de Lugazi, Presidente de
la Conferencia Episcopal (UGANDA)
-
S. E. R. Mons. Peter William INGHAM, Obispo de Wollongong,
Presidente de la "Federation of Catholic Bishops' Conferences of
Oceania" (F.C.B.C.O.) (AUSTRALIA)
-
S. E. R. Mons. Denis KIWANUKA LOTE, Arzobispo de Tororo (UGANDA)
-
Rev.do P. Aquiléo FIORENTINI, I.M.C., Superior General del Instituto
Missiones Consolata (UNIÓN DE LOS SUPERIORES GENERALES)
-
S. Em. R. Card. Théodore-Adrien SARR, Arzobispo de Dakar, Primer
Vice-Presidente del Simposio de las Conferencias Episcopales de
África y Madagascar (S.C.E.A.M.) (SENEGAL)
-
S. E. R. Mons. Valerian OKEKE, Arzobispo de Onitsha (NIGERIA)
-
S. E. R. Mons. Anthony John Valentine OBINNA, Arzobispo de Owerri
(NIGERIA)
-
S. Em. R. Card. Giovanni Battista RE, Prefecto de la Congregación
para los Obispos (CIUDAD DEL VATICANO)
-
Rev.do Mons. Obiora Francis IKE, Director del "Catholic Institute
for Development, Justice and Peace" (CIDJAP), Enugu, Nigeria
(NIGERIA)
-
S. E. R. Mons. Séraphin François ROUAMBA, Arzobispo de Koupéla,
Presidente de la Conferencia Episcopal (BURKINA FASO)
Damos a continuación los resúmenes de las intervenciones:
-
S. E. R. Mons. Almachius Vincent RWEYONGEZA, Obispo de Kayanga
(TANZANIA)
La evangelización de la familia implica entenderla seriamente como
“Iglesia doméstica”, en la cual el encuentro con Cristo se realiza
diariamente. La familia es el vehículo por medio del cual la fe
católica se nutre gracias a la lectura y a la meditación de la
Palabra de Dios, a la oración comunitaria, a la recepción y a la
celebración de la vida. La unidad de la familia sellada y tutelada
por el compartir valores y ejercicios espirituales comunes.
He aquí algunas razones clave para ver nuevamente la catequesis y la
práctica de los matrimonios mixtos al interior de nuestra Iglesia en
África.
En primer lugar, los matrimonios mixtos han fomentado el surgimiento
de incomprensiones entre los sacerdotes católicos y los pastores de
varias comunidades cristianas. Además, la persistencia del problema
irresuelto del escaso conocimiento de las obligaciones de los
sacerdotes católicos y de las disputas sobre dónde se deben celebrar
los sacramentos, crean las primeras bases de las divisiones sobre
cómo practicar la propia fe.
En segundo lugar, en la mayor parte de estos matrimonios, los padres
se han dividido porque ambos querían bautizar y criar los hijos en
sus respectivas creencias.
En tercer lugar, hay una creciente tendencia por parte de los
padres, en muchos matrimonios mixtos, ignorando las tradiciones
comunes para transmitir los valores cristianos. La desunión que
generan estas diferencias en la vida de oración, terminan por
repercutirse en el amor, la justicia, la reconciliación y la paz en
el seno de la familia.
Mientras buscamos los medios para construir la reconciliación, la
justicia y la paz en África, definiendo a buen derecho la familia
coma agente completo y primario de la justicia, de la
reconciliación, de la solidaridad y de la paz, es importante no
subestimar el problema de los matrimonios mixtos. Si no nos
comprometemos a volver a examinar la celebración de matrimonios
mixtos, se corre el riesgo de seguir viviendo la tragedia de la
división entre los cristianos en el seno de la familia.
Los diferentes puntos de vista en relación a los valores de la fe,
que incluye el significado del matrimonio, pueden representar una
fuente de tensiones y generar confusión en la educación de los
hijos. Esto está a la base de la creciente indiferencia religiosa
(CIC, 1634). El matrimonio mixto puede fácilmente volverse una casa
construida sobre la arena, en la cuale es difícil producir frutos de
amor, de reconciliación, de justicia y de paz. Ha llegado el momento
que la posición de la Iglesia en relación a los matrimonios mixtos
sea vista nuevamente y se vuelva a examinar la catequesis sobre los
matrimonios mixtos. Si estos dos pasos para tutelar la familia no se
dan, los esfuerzos para promover la reconciliación, la justicia y la
paz, continuarán siendo inadecuados.
[00125-04.06] [IN085] [Texto original: inglés]
-
S. E. R. Mons. Fridolin AMBONGO BESUNGU, O.F.M. Cap., Obispo de
Bokungu-Ikela (REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO)
La explotación de los recursos naturales es una de las condiciones
para tener una paz durable en la República Democrática del Congo. De
hecho, las continuas guerras que acabamos de vivir nos revelan que
los recursos naturales, que hacen de la República Democrática del
Congo un “escándalo geológico”, son a la vez fuente de felicidad, es
decir, una importante ventaja económica para la recuperación del
país y un mal, ya que es una fuente permanente de ambición, de
conflictos, de corrupción y hasta de una mafia internacional de la
que los congoleses son cómplices. Las principales causas de estas
guerras económicas, que cuestionan el principio de soberanía de los
pueblos sobre sus recursos son: la inexistencia de un marco jurídico
internacional que controle a las multinacionales y a las industrias
de extracción transnacionales; la militarización del sector minero;
le explosión de la demanda de ciertos minerales que se han vuelto
estratégicos; la subordinación de los intereses diplomáticos frente
a los intereses económicos de las grandes potencias, el no respeto
de la dignidad del pueblo congolés del que solo se aprecian sus
riquezas, la voluntad de balcanizar la República Democrática del
Congo, aprovechándose de los estados pequeños más fácilmente
manipulables, etc... La Conferencia Episcopal Nacional de Congo
(CENCO) interviene en tres campos prioritarios y ha creado una
Comisión Episcopal ad hoc para los recursos naturales, encargada de
seguir de cerca la cuestión de la explotación de los recursos. Con
respecto a la educación, la CENCO ha publicado un vademécum del
ciudadano sobre la gestión de los recursos naturales. Dicho
documento pone al hombre al centro de la explotación de tales
recursos, ayuda a los ciudadanos a organizarse para reclamar a las
multinacionales el respeto de las responsabilidades sociales que
tienen; hacer respetar los derechos humanos y comunitarios. Dada la
dimensión internacional de la explotación de recursos, la CENCO
espera que las Iglesias hermanas levanten la voz, en solidaridad con
este pueblo que tanto ha sufrido, para que la gestión de estos
recursos, respetando el derecho, pueda convertirse en una ocasión de
fraternidad y de desarrollo.
[00179-04.04] [IN106] [Texto original: francés]
-
S. E. R. Mons. Zacchaeus OKOTH, Arzobispo de Kisumu (KENIA)
La salvación y la reconciliación vienen de Dios, sin el Evangelio no
se puede obtener nada. Tal y como la conocemos normalmente, la
naturaleza humana, sin la gracia de Dios, es vengativa. Por lo que
no es extraño imaginar que las muchas tribus de Kenia llegaran a
pelearse de nuevo en el futuro en la primera oportunidad de
antagonismo que tengan, si no hacemos de la salvación y de la
reconciliación una prioridad.
Nuestro país Kenia, ha sido fraccionado: los vecinos se han puesto
en contra de sus vecinos, las hijas contra sus padres, los hermanos
contra hermanos, las madres contra sus hijos, las tribus contra
tribus. En pocas palabras, muchas personas han peleado y han muerto,
las mujeres y niñas han sido violadas, se han perdido las
propiedades, los ahorros de toda una vida y las inversiones se han
esfumado en cuestión de días y hasta de horas. Esta trágica
secuencia de gratuita y deliberada destrucción, querida y ejecutada
por algunos sectores de la población, aún está fresca en la memoria
de algunos.
La Iglesia en Kenia siente profundamente la necesidad de señalar una
dirección clara en el proceso de reconciliación. Las enseñanzas de
la Biblia y la Iglesia nos ofrecen una visión en el proceso de
reconciliación. Es la fe la que nos da lo que Jesús llama los nuevos
principios más elevados que los antiguos (Mateo 5, 20-48). La
reconciliación debe ser un proceso de sanación del inaguantable
odio, que puede ser hecha en cinco fases:
- reconocer totalmente los pecados, las malas acciones y las
injurias pronunciadas sin excusa alguna.
-lamentar los hechos y prometernos a nosotros mismos no volver a
repetirlos nunca más.
- arrepentirnos libremente desde lo más profundo de nuestro ser.
- confesarlos abiertamente y sentir el remordimiento.
- reparar el mal y el daño que nos hemos causado a nosotros mismos,
a la comunidad, al entorno y a Dios.
[00156-04.03] [IN111] [Texto original: inglés]
-
S. E. R. Mons. Telesphore George MPUNDU, Arzobispo de Lusaka
(ZAMBIA)
Esta intervención hace referencia al Instrumentum laboris, en los
números 20, 32, 59, 114 y 117 que se refieren , todos ellos, a la
dignidad de la mujer, a su gran inclinación por la humanidad, al
enorme aporte a la Iglesia que ellas podrían dar aunque su carisma
no viene adecuadamente reconocido, ni utilizado suficientemente ni
celebrado como convendría. No puede existir un desarrollo
significativo, si el 50% de la `población marginada, es decir las
mujeres, es sistemáticamente excluida.
Sin verdadera justicia entre hombres y mujeres, el desarrollo
permanece solo como un sueño irrealizable, nada mas que un peligroso
espejismo.
En el Génesis 1, 27 se dice claramente que Dios creó la humanidad ,
y los creo hombre y mujer, a su imagen y semejanza. Por lo tanto una
plena y ecua participación de las mujeres en todas las esferas de la
vida es esencial para el desarrollo social y económico. La negación
de la igualdad de las mujeres es una ofensa a la dignidad humana y a
la negación para un verdadero desarrollo de la humanidad.
Lamentablemente con vergüenza tenemos que admitir que en Zambia, con
demasiada frecuencia las mujeres son víctimas de abusos, violencia
doméstica - que a veces llega hasta la muerte -prácticas culturales
y de costumbre, discriminatorias y que las leyes claramente expresan
prejuicios hacia la mujer. Nosotros, los obispos, debemos hablar de
manera mas clara y insistente en defensa de la dignidad de la mujer
a la luz de las Escrituras y de la Doctrina Social de la Iglesia.
Sí, fue una mujer, María, quién llevó por primero a Jesús en África
como prófugo (Mt 2, 13-15). Hoy es la mujer quien, de muchas
maneras, nos trae a Jesús en Zambia. Mujeres religiosas y laicas
ayudan a nuestra Iglesia a estar al servicio de la reconciliación,
de la justicia y de la paz, con una especial mirada hacia los
pobres.
Para promover el respeto a las mujeres y a su integración en las
estructuras eclesiales con roles de responsabilidad, de decisión y
de proyección, invitamos al Sínodo a recomendar que en todas las
diócesis se instituya y consolide el apostolado familiar y también
oficinas que traten el problema de la mujer volviendolos siempre mas
operativos y funcionales.
[00157-04.06] [IN112] [Texto original: inglés]
-
S. E. R. Mons. Philip SULUMETI, Obispo de Kakamega (KENIA)
Este es el momento para hacer una reflexión honesta y preguntarnos
qué programas concretos hemos llevado a cabo para lograr que las
mujeres participen en forma responsable, auténtica y activa en la
vida de nuestra Iglesia. Hemos dado todo por descontado y poco a
poco hemos perdido terreno frente a este precioso grupo.
Es de las mujeres que hemos tomado la imagen de la Iglesia como
familia de Dios. Es aquí que los sacramentos viven y permanecen
activos, y es aquí donde nacen vocaciones y carreras.
Las mujeres en Kenia son las primeras colaboradoras en la misión
evangelizadora de la Iglesia y el don de este compromiso debe ser
estimulado para eliminar los sufrimientos que afligen al continente.
El ejemplo luminoso de las mujeres tiene efectos duraderos para el
bienestar de la familia unida en la que la Iglesia se funda. Las
mujeres ofrecen la única imagen femenina de Dios que tiene que ser
aún promovida en la Iglesia africana.
Las mujeres en Kenia realizan el 80 % de los trabajos agrícolas y el
90 % de los domésticos. Les recuerdo que la mayor parte de ellas lo
hacen sin recurrir a los utensilios modernos, ni a la formación e
instrumentos con los que se cuenta hoy, sin embargo no se les da
nunca valor monetario a lo que realizan. Esto representa una de las
formas más graves de “estructuras de pecado” que oprime nuestra
familia africana.
Las mujeres están capacitadas para realizar cualquier cosa, si se
les ofrece la ocasión de probar lo que pueden llegar a ser.
Recuerden que si educan a un hombre, educan un individuo, si educan
a una mujer, educan una familia, y si se educan a las mujeres se
educa una entera nación.
Pido a esta Asamblea Especial de los Obispos para África que se dé a
las mujeres una formación de calidad ofreciéndoles los instrumentos
para desarrollar las propias responsabilidades y les sean abiertas
todas las puertas de las carreras socales de las que, sin motivo, la
sociedad tradicional y moderna tienden a excluirlas. Para realizar
esto, los hombres están llamados a un cambio radical y a una
fundamental conversión.
[00158-04.04] [IN113] [Texto original: inglés]
-
S. E. R. Mons. Marcel MADILA BASANGUKA, Arzobispo de Kananga
(REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO)
Todas las formas de violencia perpetradas en los últimos años en
África y en particular en República Democrática de Congo, han
influido negativamente en la naturaleza, en la existencia y en el
funcionamiento de la familia. Podríamos decir que la familia en
cuanto tal está en la mira de aquéllos que no quieren la paz y la
reconciliación en África.
En conformidad con el punto 20 del Instrumentum Laboris, nos
preguntamos ¿Cuáles estrategias y cuáles programas puede elaborar
esta augusta Asamblea en favor de la familia con respecto a los
diversos desafíos enumerados durante la misma? Sugerimos 6:
- Formar y sensibilizar los cristianos que fueron elegidos para
participar en la redacción de las leyes sobre la familia para que
defiendan la dignidad y la nobleza de esta institución. Los
instrumentos jurídicos son fundamentales para los sistemas
democráticos de hoy;
- Denunciar a “las dictaduras y un cierto colonialismo legislado”
del cual África, en lo que se refiere a la familia, es a menudo
víctima;
-Divulgar la carta de los derechos de la familia y tener el coraje
de proponerla a la comunidad política en el marco de los debates
entre gobernadores y gobernantes;
- Ayudar a África para que no sufra presiones por parte de ningún
organismo que le quiera imponer la propia visión de la familia en
nombre de la ayuda que recibe de él.
- Favorecer la difusión de las asociaciones pro familia o crear
nuevas para consolidar la familia, hacer resplandecer la dignidad y
la nobleza del sacramento del matrimonio;
-Introducir en los seminarios y en los institutos de formación el
análisis socio pastoral contextuales para descubrir, criticar y
prevenir las amenazas que pesan sobre la institución familiar.
[00163-04.04] [IN116] [Texto original: francés]
-
S. E. R. Mons. Youssef Ibrahim SARRAF, Obispo de El Cairo de los
Caldeos (EGIPTO)
Las Iglesias Orientales y las Iglesias de África del Norte e incluso
de Etiopía, que han vivido la primera fase de la evangelización de
África llevan todavía hoy el testimonio de la vitalidad cristiana
que poseen en sus raíces apostólicas, concretamente en Egipto y
Etiopía y, hasta el s. XVII en Nubia. Hay que decir un gran “mea
maxima culpa” porque, por razones antropológicas e históricas, la
evangelización de África se ha parado en Nubia, Etiopía y África del
Norte. Estas Iglesias nordafricanas y orientales ¿No tienen hoy una
función en la evangelización y las misiones de la Iglesia, la
reconciliación, la justicia y la paz en África como fundamento de
los Estados políticos? Sería oportuno hablar de la presencia y la
función de las Iglesias Orientales y las de África del Norte para
que florezcan en la comunión eclesial y no sean reducidas
simplemente a “Monumenta Archeologiae Cristianae”.
Toda la Iglesia Universal Familia de Dios debería interesarse por
África, y no sólo las Iglesias que están en África. Se trata, en
efecto, del Sínodo de los Obispos de la Iglesia Universal. Me
pregunto cómo se ha leído fuera de África el Ecclesia in Africa.
Se habla frecuentemente de conflictos de civilizaciones, de culturas
o de religiones. ¿Por qué no hablar más bien, del encuentro de
civilizaciones, de culturas, de religiones, para un mejor
entendimiento y colaboración a través del diálogo?
[00164-04.03] [IN117] [Texto original: francés]
-
S. E. R. Mons. Gabriel MBILINGI, C.S.Sp., Arzobispo Coadjutor de
Lubango, Presidente del "Inter-regional Meeting of Bishops of
Southern Africa" (I.M.B.I.S.A.) (ANGOLA)
Proponemos profundizar y aplicar en la práctica la Doctrina Social
de la Iglesia Católica en relación a la vida empresarial y a las
instituciones comprometidas en la promoción de la paz social, en el
desarrollo armonioso, en el bienestar social e individual, basados
en los principios de la Ética general y en la Ética económica y
empresarial en particular, a la luz del Derecho Canónico y de la
Legislación Civil.
El lema de la Asociación cristiana de Gestores y Dirigentes (ACGD)
es: “Virtud, Ética y Misión”. Está divulgandose en todas las
Diócesis de Angola y Santo Tome y Príncipe. La Asociación representa
un desafío lanzado por la Iglesia en Angola y San to Tomé a su
laicado y un desafío que el laicado angoleño y santomense lanzan a
las Diócesis y a sus pastores para la obra de evangelización de
nuestras tierras en una colaboración que espera ser cada vez mas
fecunda.
Esperamos que, de esta forma, sus miembros participen activamente y
responsablemente en la vida y en la misión de la Iglesia local,
prestando servicio a la persona humana, a la cultura, a la economía,
y a la política, mirando a un cambio paulatino, en las mentalidades,
en las instituciones y estructuras sociales, las leyes injustas y
todo lo que ofende y oprime a la dignidad de la persona humana: la
miseria, la explotación, el racismo, el tribalismo, los abusos de
poder, las desigualdades sociales, etc.
Es en este contexto se inscribe el compromiso que, en nombre del
Evangelio, el fiel laico debe poner al servicio de la
reconciliación, de la justicia y de la paz. Esta misión del laico en
el mundo exige una buena preparación científica, doctrinal y
espiritual. Para esto los laicos de ACGD cuentan con asistentes
eclesiásticos para el propio acompañamiento doctrinal y espiritual.
Tienen encuentros de formación para los diferentes sectores de la
propia actividad profesional, hacen retiros espirituales y
convivencias fraternas, sostenidos en la fe y tratando de vivir la
comunión en la diversidad.
Contamos con la ACGD como fermento para iniciativas de autonomía
financiera de las Diócesis y sobretodo para una buena gestión dentro
y fuera de la Iglesia en nuestros países, lo que representa un sueño
para nuestra región de IMBISA y para todo el continente africano.
Esta categoría de fieles laicos espera, seguramente, por parte de
esta Asamblea sinodal una palabra de ánimo específicamente dirigida
a ellos.
[00165-04.04] [IN118] [Texto original: portugués]
-
S. E. R. Mons. Robert Patrick ELLISON, C.S.Sp., Obispo de Banjul
(GAMBIA)
La educación ha sido un componente fundamental de la misión de la
Iglesia para la gente de Gambia, muchos de los cuales son musulmanes
(90% aprox.). Cuenta para un positivo espíritu de tolerancia,
entendimiento y respeto que existe entre comunidades musulmanas y
cristianas en el país.
Gambia no tiene recursos naturales o minerales significativos. Es
quizá por eso (y no a pesar de eso) que disfruta de un significativo
nivel de paz y estabilidad, que son elementos importantes del
crecimiento y el desarrollo. Además, esta gente son, en sí mismos,
amantes de la paz por naturaleza.
Cuando el último Papa Juan Pablo II vino para una visita pastoral a
Gambia en 1992, el lema elegido por la Iglesia Católica para esta
visita fue “Sed la sal de la tierra. Sed la luz del mundo”. Como una
pequeña Iglesia, que es parte de la aún más pequeña presencia
cristiana en un país predominantemente musulmán, el tema del
presente Sínodo es un gran desafío para nosotros para llegar a ser
signo e instrumento para llevar la justicia, la paz y el mutuo
respeto entre las diversas tribus, religiones y grupos sociales que
constituyen el entramado de la sociedad de Gambia.Mucas
desigualdades abundan todavía.
Creemos que la educación a todos los niveles es la única vía en la
que podemos ayudar a adquirir esto, subrayando los valores morales y
religiosos comunes al Islam y al Cristianismo, a pesar de los varios
obstáculos que nos enfrentan.
[00166-04.03] [IN119] [Texto original: inglés]
-
S. E. R. Mons. Lucio Andrice MUANDULA, Obispo de Xai-Xai, Presidente
de la Conferencia Episcopal (MOZAMBIQUE)
Durante esta asamblea sinodal, en diversas ocasiones se ha dicho
que, con no poca frecuencia, los fieles laicos comprometidos
activamente en la vida política de nuestros países llegan a asumir
comportamientos y actitudes perjudiciales en relación con los
principios fundamentales de la fe y de la moral cristiana. En su
vida cotidiana, de hecho, los fieles laicos se encuentran a menudo
divididos entre fe cristiana y opción política, como si la fe
cristiana y la actividad política fueran dos realidades a priori
incompatibles.
Esta asamblea sinodal, para poner remedio a tal situación, debería
examinar con atención las razones más profundas de tal dicotomía,
para permitir que los fieles, en el futuro, puedan vivir serenamente
su vocación cristiana, sin tener que renunciar forzosamente a su
participación activa en política.
En realidad, sin olvidar que el afán desordenado de poder y de
grandeza muchas veces ofuscan la luz de la fe con que los fieles
laicos deberían iluminar el mundo de la política, pienso igualmente
que los cristianos católicos comprometidos en política en África
adviertan una gran soledad y un cierto abandono por parte de la
jerarquía de sus Iglesias particulares. Al no estar lo
suficientemente acompañados y alentados por sus pastores y debiendo
trabajar en un mundo lleno de intrigas y de ambiciones sin fin,
acaban por perderse, causando algunas veces daños irreparables a la
Iglesia de la cual son hijos. A pesar de que algunos de ellos fueron
formados en nuestras universidades católicas y son cristianos de las
primeras filas en las misas de los domingos en nuestras catedrales,
con frecuencia los vemos comprometidos en la aprobación de leyes
contrarias a la fe católica, como en el caso de la liberalización
del aborto. Lamentablemente, viven su fe cristiana como algo
separado de la vida cotidiana y de la actividad sociales a través de
la cual deben contribuir a la construcción del bien común.
[00167-04.05] [IN120] [Texto original: portugués]
-
S. E. R. Mons. Gabriel 'Leke ABEGUNRIN, Obispo de Osogbo (NIGERIA)
La Iglesia debe estar más presente en la valiente proclamación de la
Verdad en el África de hoy, donde en muchos lugares, el compromiso
político y la negociación silenciosa no han sido efectivas (cfr el
Papa Benedicto XVI, Caritas in Veritate). La voz profética de la
Iglesia en favor de los pobres y oprimidos nunca debe ser
comprometida o sacrificada en el altar de la amistad impía o de la
ganancia material.
Uno de los más grandes desafíos que debe afrontar este Sínodo es el
destino del gran número de inmigrantes africanos presentes en todos
los países del occidente. Desde el inicio de la crisis económica,
muchos de estos países occidentales han elaborado leyes y
estructuras defensivas para sostener sus propias economías.
Desafortunadamente, algunas de las leyes aceptadas llegan casi a
negar los Derechos Humanos de los inmigrantes, especialmente de
aquellos provenientes de África. Especialmente en Italia, donde la
inmigración clandestina se ha convertido en un hecho ilegal y la
asistencia a los inmigrantes por parte de organizaciones caritativas
de voluntarios han sido reducidas.
En la misma África, los malos gobiernos por la corrupción, el
favoritismo, la falta de respeto a la hora de aplicar las leyes,
obran contra la justicia y la reconciliación.
En África, del norte al sur, del este al oeste, nuestros jóvenes son
nuestro más grande recurso y al mismo tiempo, las principales
víctimas de la violencia étnica, del genocidio, de los bandidos a
mano armada, de la criminalidad, del tráfico humano, de la
corrupción y de los malos gobiernos.
Es a la luz de todo esto que la voz profética de la Iglesia debe ser
escuchada sin ambigüedad alguna.
[00168-04.04] [IN121] [Texto original: inglés]
-
S. E. R. Mons. Joseph Effiong EKUWEM, Obispo de Uyo (NIGERIA)
El número 32 del Instrumentum Laboris trata el tema de la brujería.
Algunos pueden tener una comprensión diferente de la definición de
brujería, mas el entendimiento común, a lo largo y ancho del
continente, es que es una fuerza maligna, capaz de causarle daño a
una persona a nivel espiritual y físico. Como es de esperarse, se
cree que los poderes diabólicos son extremadamente fuertes, haciendo
que la brujería parezca muy poderosa, tanto cuanto Dios. Nuestra
gente cree a ciegas en la existencia de esta fuerza del mal y de sus
actos malignos.
Sabemos que Dios existe, es el todopoderoso y el creador de todo lo
que existe, de lo visible e invisible. Es lo que creemos y
profesamos en nuestro credo. Él es todo poderoso y el único Ser
Supremo en tres personas divinas.
Existe Satanás, el príncipe de las tinieblas, llamado en el Génesis
la serpiente que engañó a nuestros primeros padres (Gen 3,13)
haciendo que pecaran contra Dios. El libro del Apocalipsis lo llama
la serpiente antigua, haciendo referencia al episodio narrado en
libro del Génesis sobre
el pecado original. Allí se le dan también otros nombres: el dragón
rojo, el demonio, satanás y acusador de nuestros hermanos (Ap. 12,
9). Los ángeles, ángeles caídos, fieles a él y forman su ejército
(Ap. 12,7,9)
Lejos de ser una mera interpretación literal del texto y lejos de la
exégesis o de un enfoque hermenéutico mutilado de un texto como el
que acabo de citar del libro del apocalipsis, la Biblia en su
totalidad, en el Antiguo y Nuevo Testamento dan testimonio de la
existencia del demonio.
La Iglesia lo reconoce y ha ofrecido cursos sobre el “demonio”.
Además, no sólo se dicta el curso sobre el rito del exorcismo sino
que también se da espacio a los exorcistas. Aunque parece que está
en desuso en las últimas decenios.
Por ello, quisiera sugerir:
1. Que se proponga una catequesis auténtica y profundamente bíblica
y teológica, a manera de curso en nuestras facultades de teología,
así como una versión simplificada para los mismos fieles.
2. Que se ponga en práctica un nuevo rito, basado en el antiguo rito
del exorcismo para uso de los sacerdotes
3. Que, cada ordinario de acuerdo con el código de las leyes
universales, nombre un exorcista en su Iglesia particular.
De acuerdo a nuestra tarea educativa debemos enseñar y salvar
nuestra gente de las garras de las falsas creencias y de las
terribles prácticas ocultas como en el caso de la brujería.
[00169-04.05] [IN122] [Texto original: inglés]
-
S. E. R. Mons. Matthias SSEKAMANYA, Obispo de Lugazi, Presidente de
la Conferencia Episcopal (UGANDA)
Tenemos razones para agradecer a Dios las positivas contribuciones
de nuestros sacerdotes, religiosos y fieles laicos, que dan
testimonio de la Iglesia de ser la sal de la Tierra y la luz del
mundo. Muchos de ellos sirven como agentes de reconciliación,
justicia y paz. Así, un buen número de Iglesias, escuelas y
hospitales, atraen a mucha gente, incluso no cristianos, por la
calidad de sus servicios, basados en la justicia, el amor y el
espíritu de la reconciliación cristiana. En toda diócesis dada, hay
laicos, hombres y mujeres, que dedican sus vidas como animadores y
líderes de hermandades de fieles laicos, en los consejos
parroquiales o en organizadas asociaciones de laicidad.
De todos modos, a pesar de las contribuciones positivas de muchos
miembros dedicados del clero que contribuyen al aumento constante de
los cristianos en la Iglesia en África, esto todavía no va
acompañado de una fe más profunda y una mayor espiritualidad por
parte de los cristianos africanos.
Como nota triste, las esperanzas de un aumento de la
autodeterminación han sido debilitadas, tanto por la extendida
pobreza como por la insuficiente formación de nuestros fieles, con
el resultado de serios problemas económicos en muchas áreas de la
vida de la Iglesia. Así, la rápida urbanización es una experiencia
común a muchos lugares de África. La gente joven emigra
desesperadamente a las ciudades y pueblos, buscando cualquier tipo
de trabajo para sobrevivir. Pero al mismo tiempo, la urbanización
está haciendo que muchos africanos pierdan el sentido de la
solidaridad natural y de la colaboración en la familia. Esto lleva a
un deterioro de la salud en las prácticas Cristianas. La mentalidad
individualista, la pérdida del natural sentido de pertenencia y de
los mayores, impactan en la juventud. Este tipo de vida en
aislamiento conduce a mucha gente joven a la promiscuidad sexual, la
adicción a las drogas y la violencia de todas clases.
Los pastores en África están seriamente llamados a usar diferentes
vías para proclamar la Palabra de Dios, de modo que se convierta
para muchos en sal y luz, de manera que los lleve a la práctica de
la reconciliación, justicia y paz. Hay una necesidad a todos los
niveles de una formación seria en las Enseñanzas Sociales de la
Iglesia, y una profunda implementación de la inculturación en la
catequesis.
[00170-04.04] [IN123] [Texto original: inglés]
-
S. E. R. Mons. Peter William INGHAM, Obispo de Wollongong,
Presidente de la "Federation of Catholic Bishops' Conferences of
Oceania" (F.C.B.C.O.) (AUSTRALIA)
La mayoría de las diócesis en Australia y Nueva Zelanda tienen un
Fondo Católico para el Desarrollo (FCD), que generan una
considerable cantidad de dinero disponible para préstamos que
permite financiar y mantener los edificios de la Iglesia, las
escuelas y las instalaciones de asistencia social.
Las parroquias, las escuelas y las organizaciones religiosas, al
igual que el clero, los laicos y las congregaciones religiosas
depositan sus fondos para obtener intereses; de manera que el FCD se
transforma en una institución financiera diocesana, en la que los
fondos de la Iglesia se acumulan y se convierten en fuente de
préstamos para financiar los edificios eclesiales y la actividad
apostólica.
El FCD trabaja con una importante institución bancaria, de modo que
los depósitos y las extracciones de dinero se puedan efectuar en las
sucursales del banco. Cada FCD de una diócesis debe responder
anualmente de los requisitos de solvencia a una empresa fundada por
la Conferencia episcopal australiana.
La diócesis alienta a los laicos a invertir en el FCD, antes que en
una institución financiera comercial con fin de lucro, como un
compromiso personal para sostener la actividad caritativa, religiosa
y educativa de la Iglesia católica.
El FCD responde a un consejo de administración formado por expertos
competentes en finanzas que examina las inversiones del Fondo y
aprueba los préstamos. El Consejo financiero diocesano trabaja en
colaboración con el FCD para asegurar que ninguna parroquia u
organismo eclesial contraiga una deuda que no pueda devolver.
Los modestos beneficios del FCD consienten al obispo pagar salarios
justos al personal y sostener la obra pastoral de su diócesis.
Hace 98 años, en Australia se fundó una compañía de seguros de la
Iglesia, llamada “Catholic Church Insurance”. Las diócesis y las
órdenes religiosas son socios de esta institución cooperativa que
ofrece un seguro para todos, pero especialmente a las diócesis más
pobres de las zonas más remotas que no se pueden permitir las tasas
de interés de las aseguradoras comerciales.
Llamo vuestra atención sobre estas iniciativas prácticas para
animaros. Podemos ofreceros más información.
[00171-04.03] [IN124] [Texto original: inglés]
-
S. E. R. Mons. Denis KIWANUKA LOTE, Arzobispo de Tororo (UGANDA)
Durante los dos últimos años, en diferentes lugares de Uganda ha
habido serios problemas de inundaciones y sequías. Ambos fenómenos
contribuyeron a la pérdida de los cultivos. Nos referimos a las
prolongadas inundaciones y sequías que son el resultado de la
irrazonable tala de árboles que no son remplazados.
En otros lugares del mundo los cambios climáticos están causados por
el sobrepastoreo y la disposición impropia de la basura y de
desechos industriales. El resultado de todo esto es la
desertificación, el agotamiento de las fuentes de agua, la
contaminación de las aguas y la existencia de enfermedades.
Este estado penoso ya lo había previsto hace doscientos años un
estudioso de los fenómenos. Este advirtió que, si se fuerza la
naturaleza, ésta siempre reacciona. Parece que la gente ha ignorado
las advertencias y la consecuencia son las continuas rupturas del
ecosistema que estamos experimentando. No se pueden ignorar las
leyes de la naturaleza, así como uno no puede ignorar las
instrucciones contenidas en el manual de fábrica, si quiere que su
máquina funcione bien. El mundo físico posee leyes que deben
respetarse.
Tanto los profetas de la fatalidad como los de la esperanza han
escrito ampliamente sobre las condiciones de deterioro de la tierra
como residencia del hombre, y la mayoría de ellos han sugerido el
modo de revertir la situación. La protección del ambiente se ha
vuelto un argumento global, meritando la atención de todos. Del
mismo modo que el pandémico SIDA/HIV no sólo infecta a algunas
personas, sino que afecta a todas, el calentamiento global contamina
y afecta a toda la gente. Por esta razón la Iglesia en África, a
través de este Sínodo, debe tratar seriamente el tema del cambio
climático como una obligación moral de todos. Este Sínodo debería
encontrar las vías de la reconciliación entre la tierra como víctima
y la humanidad como su trasgresor.
[00172-04.04] [IN125] [Texto original: inglés]
-
Rev.do P. Aquiléo FIORENTINI, I.M.C., Superior General del Instituto
Missiones Consolata (UNIÓN DE LOS SUPERIORES GENERALES)
El ministerio de la reconciliación comprende la dimensión horizontal
y vertical, con los demás y con Dios. Es una verdadera escuela para
aprender de nuevo a perdonar y a reconciliarse, que prevé un método
y unos contenidos.
Una significativa aportación que las Iglesias de 14 países del
Continente americano pueden ofrecer a la Iglesia en África, como
metodología para obtener perdón y reconciliación, es la experiencia
de las ES.PE.RE (Escuelas de Perdón y Reconciliación). Éstas son
escuelas formadas por grupos de 15 ó 20 personas que deciden vivir
una profunda experiencia de cura de la memoria no grata (rabia,
rencor, odio, venganza), y que desean abrirse al perdón y a la
reconciliación, como camino obligado hacia la reconstrucción
personal, familiar y social, y el restablecimiento de la paz en su
barrio, en su propia ciudad y país.
Las ESPERE, utilizan una metodología variada: la lúdica, el
socio-drama, los ejercicios de reformulación y hermenéutica,
espacios de escucha, juego de rol y otros; trabajan en cinco
dimensiones del ser humano: cognoscitiva, emocional, comportamental
/actitudinal, comunicativa y transcendente; poseen su columna
vertebral en el trabajo de los pequeños grupos, en los que los
participantes re-elaboran la rabia, el odio y los deseos de
venganza; promueven y capacitan a cada uno de los participantes para
que se vuelva animador / multiplicador; su uso se adapta a niños,
jóvenes y adultos; es una propuesta ecuménica.
Es una propuesta pedagógica que se realiza en 10 pasos, cada paso es
de aproximadamente 8 horas. Todos los pasos siguen una secuencia
similar. Los primeros 5 pasos se dedican al perdón. Los otros 5 se
refieren a la reconciliación y tocan conceptos fundamentales como:
la verdad, la justicia y el pacto.
Con esta propuesta se trata de llevar el perdón a los escenarios de
la vida cotidiana, para influir así en la vida pública y política de
la ciudad.
El paradigma del perdón y de la reconciliación es posible sólo para
quien se sitúa en un nuevo espacio cósmico, histórico, cultural y
psicológico: la perspectiva de una nueva creación (cfr. 2Co 5,
17-18)
[00173-04.05] [IN127] [Texto original: italiano]
-
S. Em. R. Card. Théodore-Adrien SARR, Arzobispo de Dakar, Primer
Vice-Presidente del Simposio de las Conferencias Episcopales de
África y Madagascar (S.C.E.A.M.) (SENEGAL)
Uno de los tristes fenómenos que alimentan la imagen negativa de
África en los medios de comunicación social, es la emigración
clandestina de miles de Africanos hacia Europa occidental, y, de
forma muy particular, la pérdida de vidas humanas que periódicamente
se produce en las arenas del Sahara, las aguas del Océano Atlántico
y del Mediterráneo, y que los medios de comunicación no dejan jamás
de publicar. Quiero subrayar el carácter revelador que comporta el
fenómeno de la emigración clandestina. La aventura tan arriesgada de
los emigrantes clandestinos es un verdadero grito de desesperación
que denuncia ante el mundo la gravedad de sus frustraciones y el
ardor de su deseo de vivir mejor ¿Percibimos este grito de
desasosiego y dejamos que penetre en nuestro corazón lo suficiente
como para tratar de comprender su sentido y su amplitud? Dejémonos
interpelar por sus dramas hasta el punto de buscar las causas del
fenómeno. Me contento con enumerar algunas, contenidas en los
números 12, 25-28 del Instrumentum laboris: Son factores que impiden
que se produzca un desarrollo económico, que se reduzca
progresivamente la pobreza en los países al sur del Sahara.
Señalamos el saqueo, tantas veces descrito, de los recursos
naturales de África. Otra herida, varias veces denunciada, es la
corrupción de los dirigentes africanos que conceden, mediante
comisiones secretas, ventajas y beneficios desmesurados a las
multinacionales, en detrimento de sus países. ¿Cómo no citar todos
esos conflictos armados internos, fomentados o alimentados por los
vendedores de armas para su comercio y que arrojan a tantos hombres
y mujeres, niños y jóvenes, a los caminos del exilio? He aquí, a mi
juicio, algunas tristes realidades que han de entrar en nuestra
conciencia cada vez que los medios de comunicación nos informan de
un drama de la emigración clandestina. Nutramos el conocimiento de
las causas de esta emigración a fin de comprometernos mejor en la
lucha para poner fin a estos dramas. En realidad, lo sabemos muy
bien, no son las barreras policiales, por muy infranqueables que
sean, las que detengan la emigración clandestina, sino la reducción
efectiva de la pobreza mediante la promoción del desarrollo
económico y social que comprenda a las capas populares de nuestros
países. Por esto, en el seno de la CERAO, alimentamos la ambición de
suscitar en nosotros mismos, y en los Africanos subsaharianos, un
sobresalto o un renacimiento del Hombre negro, que se arraigue en el
encuentro con Cristo y en la comunión con Él “Levántate, toma tu
camilla, y anda” (Jn 5,8), dijo Jesús al paralítico de la piscina de
Betsaida. Todos podemos encontrarlo, de manera que le oigamos decir
también a nosotros:”Levántate, toma tu camilla, y anda”, “Levántate,
toma tu destino en tus manos, y anda”. Esta Segunda Asamblea
Especial es un tiempo de gracia, que el Señor nos ofrece, para que
nos esforcemos en buscarlo y podamos encontrarlo; para dejarnos
curar por Él; para dejarnos reconciliar por Él con Dios, con
nosotros mismos y con los demás; para tomar de Él el amor y la
fuerza necesarios para dedicarnos a la promoción de la justicia y
del desarrollo de las poblaciones, para construir la paz en nuestros
países. Aprovechemos este tiempo de gracia para lanzar unos
llamamientos en favor de la reconciliación, de la promoción de la
justicia y del desarrollo para construir la paz:
- Llamamientos a los gobernantes de nuestros países, para que se
pongan de pie, tomen en sus manos el destino de sus pueblos,
olvidando sus intereses personales y resistiendo a las presiones
exteriores.
- Llamamientos a todas las fuerzas exteriores que han influido e
influyen negativamente en el destino del África negra: que quienes
toman las decisiones reconozcan de verdad los males que se han
causado a África, y se comprometan a trabajar por su verdadero
desarrollo, para reparar y hacerle justicia.
He aquí un camino para contribuir a la lucha contra la emigración
clandestina y la fuga de cerebros.
[00180-04.08] [INI29] [Texto original: francés]
-
S. E. R. Mons. Valerian OKEKE, Arzobispo de Onitsha (NIGERIA)
La imagen de la Iglesia como Familia de Dios, se basa en la
paternidad de Dios y destaca los valores de solidaridad de la
familia africana, el compartir, el respeto por los otros, la
hospitalidad, la fraternidad, etc. (Instrumentum Laboris, nº 88). Es
necesario que se enfatice la función de la Familia de Dios, a la
cual todos nosotros pertenecemos en Cristo, especialmente en África
donde los lazos de la familia excluyen la guerra, las injusticias y
todos los temas contrarios a la reconciliación y a la paz.
Para darle mayor importancia a la familia africana para que sirva a
la reconciliación, la justicia y la paz, recomendamos:
‒ que se dé más atención a la preparación de las parejas para el
matrimonio, instruyéndolas en los desafíos, los deberes y
obligaciones de la vida familiar, así como en la importancia del
bienestar de la Iglesia y de la sociedad;
‒ que se realice continuamente la catequesis familiar, graduada y de
acuerdo a las necesidades que son parte del compromiso catequético
de cada iglesia local;
‒ que los órganos diocesanos especiales se concentren en las
necesidades de la familia en toda la sociedad. Dichos órganos
deberían mantener un diálogo constante con la autoridades civiles
para asegurar que no sean descuidadas las necesidades fundamentales
de la familia;‒ que se dé mayor atención a los desafíos de las
familias sin hijos, ayudándoles a entender su situación como una
ocasión de gracia. Donde sea posible la adopción, que se haga el
esfuerzo para no degenerar a la comercialización y otras prácticas
que merman la dignidad humana;
‒ que se creen ocasiones especiales en la vida de la Iglesia local
orientada a atraer la atención sobre la importancia fundamental de
la familia;
‒ que se realicen cursos de formación permanentes para los pastores
y otros agentes de la evangelización sobre las necesidades de la
familia, especialmente de la africana.
Para reforzar la reconciliación, la justicia y la paz en África y en
el mundo es imperativo orientar lor esfuerzos para formar los
miembros de la familia de Dios desde el principio y a partir de su
ambiente más natural. La familia es el nucleo básico de la sociedad
desde el cual podemos comenzar este esfuerzo.
[00181-04.03] [INI30] [Texto original: inglés]
-
S. E. R. Mons. Anthony John Valentine OBINNA, Arzobispo de Owerri
(NIGERIA)
La co-filiación es compartir el hecho de ser hijos de Jesús, que nos
hace hijos e hijas de Dios y nos permite abrazar a los demás como
hijos e hijas de Dios. La co-filiación es especialmente importante
para nosotros, los africanos, para devolvernos nuestra dignidad,
reconciliarnos y curarnos personal, cultural, política y
económicamente. Esta exige que, reconciliando a los africanos y
haciendo justicia, el carácter sagrado y la dignidad de cada persona
sean respetados y protegidos continuamente, incluso en medio de
sufrimientos y amarguras. Para que a la larga la reconciliación sea
una recta-filiación es necesario una rectificación de nuestras
relaciones con Dios y entre nosotros.
Con la alegría que he experimentado en Cristo como hijo de Dios e
hijo de África que ha recuperado su dignidad, vivo cada día el
desafío de introducir poco a poco y, con el espíritu de la
co-filiación, devolver su dignidad a mis hermanos africanos y
reconciliar las personas y las situaciones. Entre los Igbo, etnia a
la que pertenezco, hemos estado trabajando con otros hijos e hijas
de Dios para vencer la discriminación idolátrica entre Diala y Osu
(nacidos libres y nacidos esclavos) que impide incluso a los
católicos de casarse entre ellos. La oposición a esta misión todavía
sigue. No obstante, como resultado de este trabajo de co-filiación,
se han celebrado más matrimonios, deshaciéndose de esta repugnante
división.
El espíritu de co-filiación se ha aplicado para devolver su dignidad
a otras zonas de cultura africana y para calmar los conflictos
familiares y sociales. La Iglesia como familia en África debería
adoptarla como una dinámica de construcción de la familia.
[00182-04.04] [INI31] [Texto original: inglés]
-
S. Em. R. Card. Giovanni Battista RE, Prefecto de la Congregación
para los Obispos (CIUDAD DEL VATICANO)
Para servir a la reconciliación, a la justicia y a la paz, querría
destacar lo importate que es poner el mayor esfuerzo en la educación
a la reconciliación, prestando especial atención a la dimensión
personal.
La reconciliación comienza, de hecho, en el interior de los
corazones: hablo del corazón en sentido bíblico, que es el núcleo
más íntimo de la persona humana en su relación con el bien, con los
otros y con Dios.
Anular completamente los conflictos y las tensiones entre las
naciones, las razas, las tribus, las clases sociales va más allá de
las posibilidades actuales de la Iglesia.
Es tarea de la Iglesia, y en particular de nosotros los Obispos,
educar las conciencias, recordar a los hombres que son hermanos,
predicar el Evangelio de la justicia y del perdón, enseñarles a
superar el espíritu de venganza y amarse recíprocamente.
Es tarea de la Iglesia educar en el saber perdonar: no hay justicia
sin perdón. El perdón no cubre las injusticias pero conduce a un
nivel superior que cura las heridas y restablece las relaciones
humanas.
Querría, por tanto, invitar a tener confianza en la educación en la
reconciliación y el perdón. Es
una tarea difícil, ciertamente, porque restaurar la armonía entre el
ofendido y el ofensor implica una gran complejidad: es necesario
crear un corazón nuevo. Es difícil, pero no imposible, porque a
través de la acción pastoral se injerta en los corazones la obra de
la gracia.
Para tal fin, debemos ofrecer una visión cristiana de las relaciones
humanas. Solamente reconociendo a Dios como Padre de todos, podemos
llegar a reconocer a los otros como hermanos, porque somos hijos del
mismo padre, aunque pertenezcamos a tribus y razas diferentes.
Para llevar a cabo una vasta obra de educación que llegue a las
mentes y a los corazones, la Iglesia en África puede contar con las
numerosas escuelas católicas, entre las cuales, algunas
universidades, que pueden incidir en la cultura local, favoreciendo
la reconciliación, la justicia y la paz. La Iglesia puede contar
también con muchas iniciativas dignas de elogio y programas
educativos promovidos por las comunidades de vida consagrada. Es
importante también el papel desarrollado por los numerosísimos y
excelentes catequistas.
Me parece, sin embargo, que nosotros, los Obispos, debemos hacer
todos los esfuerzos para comprometer en esta obra de educación y de
formación de las conciencias, en primer lugar a los sacerdotes que
deben sentir como propia la misión de anunciar la reconciliación.
La Iglesia camina con los pies de los sacerdotes, que son “los pies
del mensajero que anuncia la paz “ (cfr. Is 52, 7). Cada Obispo debe
velar de manera particular por la formación de los futuros
sacerdotes y, además, por la formación permanente de los sacerdotes
mismos, que debe abarcar también la profundización de la doctrina
social de la Iglesia sobre la paz y la justicia.
[00183-04.05] [IN132] [Texto original: italiano]
-
Rev.do Mons. Obiora Francis IKE, Director del "Catholic Institute
for Development, Justice and Peace" (CIDJAP), Enugu, Nigeria
(NIGERIA)
La Iglesia de África necesita hacerse eco del mensaje del Papa
Benedicto XVI, que llama a las naciones y a los pueblos a trabajar
por un nuevo orden mundial en la economía que incluya y no excluya a
África. Si los pobres están excluídos del mundo de la economía, los
ricos también deberían, a largo plazo, volverse pobres. Debemos
predicar el fin de una economía que persigue el provecho como fin en
sí mismo, una economía de mercado que no considera la libertad como
responsabilidad, una economía que no reconoce la persona humana como
su fundamento. Invito, por tanto, a la Iglesia de África a hacer un
análisis exhaustivo para comprometerse en actividades de
microfinanciación que favorezcan a los pobres y les ayuden a acceder
a los medios para sustentarse y para progresar. Las naciones están
también llamadas a comprometerse en inversiones consistentes para el
desarrollo de infraestructuras en África, comparables al plan
Marshall en Alemania al término de la Segunda Guerra Mundial. La
continua exclusión de las economías africanas de las transacciones
de cambio de divisas, representa una marginación. La inclusión, y no
la exclusión, en el mundo de la economía representa para todas las
naciones una nueva oportunidad para superar el momento negativo.
A causa de la pobreza, muchos jóvenes y profesionales del continente
que luchan por la supervivencia terminan con problemas. Algunos de
ellos son inocentes y aún así se convierten en víctimas por la
corrupción de los procesos del sistema de justicia penal de nuestras
naciones. Al mismo tiempo, los verdaderos ladrones de la riqueza del
país permanecen impunes y continúan con sus robos en connivencia con
conspiraciones locales e internacionales. La Iglesia debe llevar la
luz de Cristo en el mundo de las prisiones, para ser luz y sal,
combatiendo y comprometiéndose a favor de los derechos y de la
libertad de los detenidos, pidiendo su liberación y un tratamiento
justo. Debe enviar capellanes y asistentes para las necesidades
espirituales de los detenidos, donde quiera que ellos estén e
insistir a nivel internacional a fin de que los detenidos en África
sean tratados con dignidad y en el respeto de los Derechos Humanos,
como exigen los estándares de las Naciones Unidas. La abrogación de
la pena de muerte en todos nuestros estatutos debe volverse un
desafío evangélico.
[00184-04.04] [IN133] [Texto original: inglés]
-
S. E. R. Mons. Séraphin François ROUAMBA, Arzobispo de Koupéla,
Presidente de la Conferencia Episcopal (BURKINA FASO)
Durante el período crítico que ha atravesado nuestro país, la
Iglesia local, juntamente con los miembros de otras confesiones
religiosas, ha acompañado el proceso de construcción de una
democracia plural. Ha contribuido a la reconciliación de los
corazones, presidiendo estructuras ad hoc o participando en ellas.
Se ha de indicar también el compromiso de dos Conferencias
Episcopales, la de Costa de Marfil y la de Burkina Fasso, que han
iniciado un encuentro en Abidján para manifestar su unidad y la
aspiración profunda de sus pueblos a la paz, la justicia y la
reconciliación. Se pusieron los hitos para futuras acciones
concertadas.
Propuesta para una acción eficaz de la Iglesia como Familia en favor
de la causa de la paz:
- Pastores que sean artífices de la paz y que amen profundamente a
su pueblo.
- Una doctrina social de la Iglesia que se conozca mejor y que se
difunda a toda la Iglesia como Familia.
- Hacer comprender que la construcción de la paz es una tarea de
todos, y enseñar a cada uno para que realice actos de paz en la vida
cotidiana.
- Respetar las minorías y a los pequeños. De esta forma, la Iglesia
será instrumento eficaz en las manos del Señor.
Durante el período crítico que ha atravesado nuestro país, la
Iglesia local, juntamente con los miembros de otras confesiones
religiosas, ha acompañado el proceso de construcción de una
democracia plural. Ha contribuido a la reconciliación de los
corazones, presidiendo estructuras ad hoc o participando en ellas.
Se ha de indicar también el compromiso de dos Conferencias
Episcopales, la de Costa de Marfil y la de Burkina Fasso, que han
iniciado un encuentro en Abidján para manifestar su unidad y la
aspiración profunda de sus pueblos a la paz, la justicia y la
reconciliación. Se pusieron los hitos para futuras acciones
concertadas.
Propuesta para una acción eficaz de la Iglesia como Familia en favor
de la causa de la paz:
- Pastores que sean artífices de la paz y que amen profundamente a
su pueblo.
- Una doctrina social de la Iglesia que se conozca mejor y que se
difunda a toda la Iglesia como Familia.
- Hacer comprender que la construcción de la paz es una tarea de
todos, y enseñar a cada uno para que realice actos de paz en la vida
cotidiana.
- Respetar las minorías y a los pequeños. De esta forma, la Iglesia
será instrumento eficaz en las manos del Señor.
[00185-04.04] [INI34] [Texto original: francés]
AUDICIÓN DE LOS OYENTES
(III)
Han intervenido luego los siguientes Oyentes:
-
Prof. Edem KODJO, Ex secretario da la Organización para la Unidad
Africana (O.U.A.); ex Primer Ministro, Profesor de Patrología del
Institudo St. Paul de Lomé (TOGO)
-
Sra. Geneviève Amalia Mathilde SANZE, Responsable de la Obra de
María (Movimiento de los Focolares), Abidjan (COSTA DE MARFIL)
-
Rev.da Hna. Jacqueline MANYI ATABONG, Asistente de la Superiora
General de Hermanas de Santa Teresa del Infante Jesús de la Diócesis
de Buea; Coordinadora para África de la International Catholic
Commission for Prison Pastoral Care (I.C.C.P.P.C.), Douala (CAMERÚN)
-
Dr. Pierre TITI NWEL, Antiguo coordenador del Servicio nacional de
Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal de Camerún (C.E.N.C.),
Yaoundé (CAMERÚN)
Damos a continuación los resúmenes de las intervenciones de los
Oyentes:
-
Prof. Edem KODJO, Ex secretario da la Organización para la Unidad
Africana (O.U.A.); ex Primer Ministro, Profesor de Patrología del
Institudo St. Paul de Lomé (TOGO)
1. La Iglesia de África avanza, pero el continente va menos bien;
injusticias múltiples acaban en conflictos graves.
2. África tiene necesidad de reconciliación y de paz.
3. ¿Por qué los africanos no se reconcilian y cómo conseguirlo?
Objetivo de la reconciliación.
4. Reconciliación, justicia y perdón.
5. Papel de los laicos cristianos “sal de la tierra y luz del
mundo”.
Previamente: toma de conciencia y formación.
6. La formación cristiana.
7. Propuestas.
[00178-04.03] [UD014] [Texto original: francés]
-
Sra. Geneviève Amalia Mathilde SANZE, Responsable de la Obra de
María (Movimiento de los Focolares), Abidjan (COSTA DE MARFIL)
El Movimiento de los Focolaris está presente en el África
subsahariana desde 1963. Desde esta fecha, su presencia se ha
extendido a todas las naciones africanas, aunque se haya realizado
de forma diversa. Hoy día, más de 170.000 personas intentan vivir su
espiritualidad.
¿Cómo contribuye a la reconciliación, a la justicia y a la paz en
África? Ya que su espiritualidad es la comunión, sus miembros
quieren testimoniar a Cristo viviendo el Evangelio. El Movimiento
trabaja así en la formación de “hombres nuevos” que, renovados por
el Evangelio en todos los aspectos de su vida, son capaces de
transformar la sociedad.
Para poner solamente un ejemplo, podemos hablar de la “Nueva
Evangelización” que se realiza en Fontem, en la región de Camerún.
En el año 2000, Chiara Lubich, fortalecida con la experiencia
fraterna vivida por todos en común, se dirigió a la población,
proponiendo: “...es como un juramento con el que nos comprometemos a
estar siempre plenamente en paz entre nosotros y a reconstruir la
paz en el caso en que sea amenazada... Todos vosotros sois libres de
seguir la fe de vuestros padres, si vuestra conciencia os lo pide,
pero no sois libres de no amar”. La población se adhirió a esta
propuesta con entusiasmo. A continuación, juntamente con el rey, se
elaboró un programa concreto, y se iniciaron encuentros regulares en
10 aldeas. Los frutos han sido numerosos: petición de perdón y de
reconciliación entre parientes y vecinos, respeto de los valores
morales, retorno a los sacramentos, experiencia de paz interior que
la familia da y crea, tanto en casa como en la comunidad local,
etc... Hoy día, 16 jefes tradicionales y sus respectivos pueblos
participan en la “nueva evangelización”, que aumenta cada año. Los
reyes (Fon) han afirmado varias veces que ya no tienen problemas de
reconciliación, porque todos se han resuelto con la caridad
fraterna.
En 1992, en Nairobi (Kenia) Chiara Lubich funda una escuela para la
inculturación, cuyo objetivo consiste en profundizar el arraigo del
Evangelio en las culturas africanas a la luz del carisma de la
unidad. Cada seminario trata un argumento específico, que se afronta
según las tradiciones locales, la Sagrada Escritura y el Magisterio
de la Iglesia, y también según el carisma de la unidad. El
descubrimiento y expresión de los valores y límites de nuestras
culturas es una experiencia de interés creciente. Es un ámbito
completamente nuevo, también para los africanos. Se trata de una
verdadera donación recíproca que nos hace crecer en el amor y en la
vida; nos hace adquirir una nueva conciencia de nuestras raíces y
nos abre horizontes nuevos, ofreciéndonos la posibilidad de ser
conscientes de nuestro patrimonio común. Nos ayuda también a hacer
oír la voz de África al resto del mundo, en una relación de dignidad
recíproca en vista de la fraternidad universal y en favor de un
desarrollo armonioso de la vida sociocultural y eclesial.
[00162-04.08] [UD010] [Texto original: francés]
-
Rev.da Hna. Jacqueline MANYI ATABONG, Asistente de la Superiora
General de Hermanas de Santa Teresa del Infante Jesús de la Diócesis
de Buea; Coordinadora para África de la International Catholic
Commission for Prison Pastoral Care (I.C.C.P.P.C.), Douala (CAMERÚN)
Nuestro mundo es cada vez más aterrador, debido al ritmo creciente
de la delincuencia. El sistema de justicia retributiva actualmente
en vigor no ha conseguido reducir la delincuencia. Los delincuentes
no parecen sentirse lo suficientemente amenazados por el riesgo de
ir a la cárcel, crecen los reincidentes, las víctimas siguen en el
dolor, los delicuentes esclavizados y la sociedad sumida en el
miedo.
Tenemos que plantearnos preguntas y revisar los métodos. ¿Nuestro
viejo método de afrontar la delincuencia y a los delincuentes como
Iglesia sigue siendo eficaz o necesitamos estrategias nuevas?
Sabemos cuántas de nuestras cárceles son calabozos y están
superpobladas de gente pobre y desfavorecida. Son estructuralmente
inadecuadas y llevan a cabo prácticas que son inhumanas, violentas,
represivas y que algunas veces causa de muerte. Los derechos de los
presos no son respetados y la reinserción de los excarcelados es una
experiencia difícil. Sabemos que en muchas diócesis el apostolado en
las cárceles es casi inexistente, está mal organizado, cuenta con
poco personal o con gente no preparada, y no recibe ayuda de la
autoridad eclesial o del Estado, o bien es mínima.
Para que Iglesia cumpla mejor con su ministerio de la
reconciliación, necesita más que nunca ser una comunidad
reconciliada, un lugar en el que la reconciliación no sea sólo
proclamada, sino también realmente vivida. Necesitaría aprovechar
todas las oportunidades para asegurar que el apostolado entre las
personas afectadas por la delincuencia no se descuide. Cristo
condena cualquier ley o práctica que no salva una vida. Muchas de
nuestras instituciones penitenciarias no fomentan la vida. Si
nosotros como Iglesia podemos hacer algo en este sentido y dejamos
de hacerlo, responderemos ante Dios.
¿Qué alternativas tenemos, pues? Necesitamos una mejor organización
de la capellanía en las cárceles tanto en ámbito nacional como
diocesano y parroquial, que implique a las pequeñas comunidades
cristianas, personal adecuadamente formado y un equipo que ofrezca
una atención integral.
¡Justicia restauradora! Justicia restauradora es un proceso en el
que todos los afectados por un acto ilícito se reúnen para tratar
sobre las consecuencias. Comparten sus sentimientos, responden,
dialogan, aceptan su responsabilidad y reconocen los sufrimientos,
las penas y las necesidades de una persona a la que han herido o han
causado daño y de una comunidad afectada por ese daño, de manera que
la comunidad pueda encontrar curación.
[00175-04.02] [UD011] [Texto original: inglés]
-
Dr. Pierre TITI NWEL, Antiguo coordenador del Servicio nacional de
Justicia y Paz de la Conferencia Episcopal de Camerún (C.E.N.C.),
Yaoundé (CAMERÚN)
En el mundo actual, los dirigentes que se preocupan por el bienestar
de sus compatriotas y el honor de su país son los que han sido
libremente elegidos por el pueblo y son controlados con regularidad
en sus acciones. En la mayoría de nuestros países, el acceso de los
individuos al poder escapa al control del pueblo, de manera que
nuestros dirigentes hacen lo que quieren y como quieren. Por este
motivo sufrimos mucho. Pero la convicción que querría compartir con
vosotros es que, antes de que la Iglesia convierta los corazones de
nuestros dirigentes o mientras lo intenta, debe hacer propia esta
simple verdad: todos los ciudadanos de un país tienen el derecho y
el deber de elegir libremente a sus dirigentes y de destituirles de
sus funciones si fuera necesario. Esta verdad la conocemos
intelectualmente, pero tenemos que organizarnos para realizarla en
lo concreto, luchando, concertadamente con la sociedad civil y las
fuerzas políticas, contra la confiscación del poder mediante leyes
inicuas.
En estos últimos años, la Iglesia se ha comprometido aquí y allá
como observador en las elecciones. Ahora tiene que ir más lejos,
abriendo los ojos de sus fieles y de los hombres y mujeres de buena
voluntad respecto de las realidades políticas y de su impacto en la
vida de todos y de cada uno. Es la tarea de acompañar al pueblo por
el camino de la democracia que la “Ecclesia in Africa” asignó a la
Iglesia. Al hacer esto, que los sacerdotes no tengan mala
conciencia: la mayoría son ciudadanos del país en el que trabajan y
son quienes educan al pueblo a ser buenos ciudadanos.
[00176-04.03] [UD012] [Texto original: francés]
ROSARIO CON LOS UNIVERSITARIOS (SÁBADO, 10 DE OCTUBRE
DE 2009)
Una “Segunda visita virtual a África”. Ha sido el mismo Secretario
General del Sínodo de los Obispos, S.E. Mons. Nikola Eterovic, quien
al cerrar la Quinta Congregación General ha definido de esa forma el
encuentro de hoy, sábado 10 de octubre, en el Aula Pablo VI del
Vaticano. El Santo Padre, Benedicto XVI, presidirá el rezo del Santo
Rosario “Con África y para África”. Estarán presentes los Padres
Sinodales y los universitarios romanos, conectados vía satélite con
los jóvenes universitarios de 9 capitales africanas: El Cairo
(Egipto), Nairobi (Kenia), Jartún (Sudán), Antananarivo
(Madagascar), Johanesburgo (Sudáfrica), Onitsha (Nigeria), Kinshasa
(República Democrática del Congo), Maputo (Mozambique), Ouagadougou
(Burkina Faso). El encuentro ha sido organizado por la Secretaría
General del Sínodo de los Obispos y por la Oficina Pastoral
Universitaria del Vicariato de Roma, con ocasión de la II Asamblea
para África del Sínodo de los Obispos. La vigilia iniciará a las 17.
A las 18, el Santo Padre entrará en el Aula para guiar el Santo
Rosario. Amenizarán la velada la Orquesta Nacional de los
Conservatorios de Música y los Coros de los Conservatorios y de las
Universidades Italianas. Al final de la vigilia, “Peregrinación de
la Cruz”.
[00113-04.06] [RE000] [Texto original: italiano]
CAPILLA PAPAL (DOMINGO, 11 DE OCTUBRE DE 2009)
Mañana, 11 de octubre de 2009, XXVIII Domingo del Tiempo “per
annum”, a las 10.00 horas, el Santo Padre Benedicto XVI presidirá la
Solemne Concelebración Eucarística en el atrio de la Basílica
Vaticana, y procederá a la Canonización de los Beatos: Zygmunt
Szsczęsny Feliński, obispo, fundador de la Congregación de la
Hermanas Franciscanas de la Familia de María; Francisco Coll i
Guitart, sacerdote de la Orden de los Hermanos Predicadores
(Dominicos), fundador de la Congregación de las Hermanas Dominicas
de la Anunciación de la Santísima Virgen María; Jozef Damiaan de
Veuster, sacerdote de la Congregación de los Sagrados Corazones de
Jesús y de María y de la Adoración Perpetua del Santísimo Sacramento
del Altar; Rafael Arnáiz Barón, religioso de la Orden Cisterciense
de la Estricta Observancia; y Marie de la Croix (Jeanne) Jugan,
virgen, fundadora de la Congregación de las Pequeñas Hermanas de los
Pobres. Concelebrarán 7 cardenales, 9 arzobispos, 14 obispos y 20
sacerdotes.
[00187-04.03] [00000] [Texto original: italiano]
AVISOS
- RUEDA DE PRENSA
- “BRIEFING”
- “POOL”
- BOLETÍN SYNODUS EPISCOPORUM
- COBERTURA TELEVISIVA EN
DIRECTO
- BOLETÍN TELEFÓNICO
-
HORARIO DE APERTURA DE LA OFICINA DE PRENSA DE LA SANTA SEDE
RUEDA DE PRENSA
La segunda Rueda de Prensa sobre los trabajos sinodales (con
traducción simultánea en italiano, inglés, francés y portugués)
tendrá lugar en el Aula Juan Pablo II de la Oficina de Prensa de la
Santa Sede, el miércoles 14 de octubre de 2009 (después de la
Relación posterior a la discusión) aproximadamente a las 12:45
horas.
Los nombres de los participantes se comunicarán lo antes posible.
Se ruega a los operadores audiovisuales (cámaras y técnicos) y a los
fotógrafos que se dirijan al Pontificio Consejo para las
Comunicaciones Sociales para el permiso de entrada.
Las próximas Ruedas de Prensa tendrán lugar:
- Viernes 23 de octubre de 2009 (tras el Mensaje)
- Viernes 24 de octubre de 2009 (tras el Lista final de las
proposiciones)
“BRIEFING”
El sexto “Briefing” para los grupos lingüísticos está previsto (en
los lugares y con los Encargados de prensa indicados en el Boletín
n. 2) el lunes 12 de octubre de 2009 a las 13:10 horas
aproximadamente.
Se ruega a los operadores audiovisuales (cámaras y técnicos) y a los
fotógrafos que se dirijan al Pontificio Consejo para las
Comunicaciones Sociales para el permiso de entrada.
Los siguientes “Briefing” tendrán lugar a las 13.10 aproximadamente:
- Martes 13 de octubre de 2009
- Jueves 15 de octubre de 2009
- Sábado 17 de octubre de 2009
- Martes 20 de octubre de 2009
“POOL”
En los días indicados a continuación habrá “pools” de periodistas
acreditados para acceder al Aula del Sínodo aproximadamente durante
la oración de apertura de las Congregaciones Generales de la mañana:
- Lunes 12 de octubre de 2009
- Martes 13 de octubre de 2009
- Jueves 15 de octubre de 2009
- Sábado 17 de octubre de 2009
- Martes 20 de octubre de 2009
- Viernes 23 de octubre de 2009
- Sábado 24 de octubre de 2009
En la Oficina de información y acreditación de la Oficina de Prensa
de la Santa Sede (en la entrada a la derecha) estarán a disposición
de los redactores las listas de inscripción a los “pools”.
Para los “pools” los fotógrafos y los cámaras deben dirigirse al
Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales.
Los participantes en los “pools” deben estar a las 8:30 en el Sector
de Prensa, que se encuentra en el exterior, frente a la entrada del
Aula Pablo VI, y desde allí les acompañará un funcionario de la
Oficina de Prensa de la Santa Sede (a los redactores) y del
Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales (a los
fotógrafos y equipos de TV). Es necesario llevar indumentaria
apropiada para la circunstancia.
BOLETÍN SYNODUS EPISCOPORUM
El próximo Boletín, con la Homilía del Santo Padre Benedicto XVI,
pronunciada durante la Santa Misa de canonización del domingo 10 de
octubre de 2009, será publicado en la apertura de la Oficina de
Prensa de la Santa Sede.
COBERTURA TELEVISIVA EN
DIRECTO
Se transmitirá en directo en las pantallas de la Sala de
telecomunicaciones, la Sala de periodistas y el Aula Juan Pablo II
de la Oficina de Prensa de la Santa Sede:
- Sábado 10 de octubre de 2009 (17:00 hs.): Rezo del Rosario con los
estudiantes de las universidades romanas (Aula Pablo VI)
- Domingo 11 de octubre de 2009 (10:00 hs.): Solemne Concelebración
Eucarística con motivo de las Canonizaciones de los Beatos Zygmunt
Szsczęsny Feliński, Francisco Coll y Guitart, Jozef Damiaan de
Veuster, Rafael Arnáiz Barón y Marie de la Croix (Jeanne) Jugan
(Plaza San Pedro)
- Martes 13 de octubre de 2009 (16:30 hs.): Parte de la Congregación
General en la que se presenta la Relación después de la discusión
- Domingo 25 de octubre de 2009 (09:30 hs.): Solemne Concelebración
de la Santa Misa con motivo de la clausura del Sínodo (Plaza San
Pedro)
Los eventuales cambios se publicarán lo antes posible.
BOLETÍN TELEFÓNICO
Durante el Sínodo funcionará un boletín telefónico:
- +39-06-698.19 con el Boletín ordinario de la Oficina de Prensa de
la Santa Sede;
- +39-06-698.84051 con el Boletín del Sínodo de los Obispos (edición
de la mañana);- +39-06-698.84877 con el Boletín del Sínodo de los
Obispos (edición de la tarde).
HORARIO DE APERTURA DE LA OFICINA DE PRENSA DE LA SANTA SEDE
Con motivo de la II Asamblea Especial para África del Sínodo de los
Obispos, la Oficina de Prensa de la Santa Sede observará el
siguiente horario desde el 2 hasta el 25 de octubre de 2009:
- Sábado 10 de octubre: de 9:00 a 19:00
- Domingo 11 de octubre: de 9:00 a 13:00
- Lunes 12 de octubre: de 9:00 a 16:00
- Martes 13 de octubre: de 9:00 a 20:00
- Desde el miércoles 14 de octubre hasta el sábado 17 de octubre: de
9:00 a 16:00
- Domingo 18 de octubre: de 11:00 a 13:00
- Desde el lunes 19 de octubre hasta el sábado 24 de octubre: de
9:00 a 16:00
- Domingo 25 de octubre: de 9:00 a 13:00
El personal de la Oficina de Información y Acreditación estará
disponible (en la entrada a la derecha):
- De lunes a viernes de 9:00 a 15:00
- El sábado de 9:00 a 14:00
Si hay cambios serán comunicados lo antes posible en el tablón de
anuncios de la Sala de periodistas, en la Oficina de Prensa de la
Santa Sede, en el Boletín de la Comisión para la Información de la
II Asamblea Especial para África del Sínodo de los Obispos y en el
apartado “Comunicaciones de servicio” de la página web de la Santa
Sede.
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