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SYNODUS EPISCOPORUM
BOLETÍN

II ASAMBLEA ESPECIAL PARA ÁFRICA
 DEL SÍNODO DE LOS OBISPOS
4-25 de OCTUBRE 2009

La Iglesia en África al servicio de la reconciliación, de la justicia y de la paz.
"Vosotros sois la sal de la tierra ... Vosotros sois la luz del mundo" (Mt 5, 13,14)


Este Boletín es solo un instrumento de trabajo para uso periodístico.
Las traducciones no tienen carácter oficial.


Edición española

20 - 12.10.2009

RESUMEN

- UNDÉCIMA CONGREGACIÓN GENERAL (LUNES, 12 DE OCTUBRE DE 2009 - POR LA MAÑANA) - (CONTINUACIÓN)
- ERRATA CORRIGE (III)

UNDÉCIMA CONGREGACIÓN GENERAL (LUNES, 12 DE OCTUBRE DE 2009 - POR LA MAÑANA) - (CONTINUACIÓN)

- AUDICIÓN DE LOS OYENTES (IV)

AUDICIÓN DE LOS OYENTES (IV)

En esta Undécima Congregación General han intervenido los siguientes Oyentes:

- Rev.da Hna. Bernadette GUISSOU, S.I.C.O., Superiora General de las Hermanas de la Inmaculada Concepción, Ouagadougou (BURKINA FASO)
- Sra. Marguerite BARANKITSE, Fundadora de la Casa Shalom, Ruyigi (BURUNDI)
- Rev.do P. Speratus KAMANZI, A.J., Superior General de los Apóstoles de Jesús, Nairobi (KENIA)
- Dr. Elard ALUMANDO, Director Nacional del Programa DREAM (MALAWI)
- Prof. Alöyse Raymond NDIAYE, Presidente del Comité Nacional de Caballeros de la Orden de Malta en Sénégal, Dakar (SENEGAL)
- Sr. Assandé Martial EBA, Miembro de la Fundación Internacional Nuestra Señora de la Paz, Yamoussoukro (COSTA DE MARFIL)
- Hno. André SENE, O.H., Responsable de la Pastoral de la Salud de la Diócesis de Thies (SENEGAL)

Damos a continuación los resúmenes de las intervenciones de los Oyentes:

- Rev.da Hna. Bernadette GUISSOU, S.I.C.O., Superiora General de las Hermanas de la Inmaculada Concepción, Ouagadougou (BURKINA FASO)

La Iglesia Familia de Dios forma ya parte de las imágenes más expresivas y más positivas para toda la Iglesia. Dios ha creado la familia para que sea el lugar en el que el ser humano, desde el momento de su concepción hasta el de la partida de este mundo, encuentre un contexto adecuado a su desarrollo natural y su orientación hacia las realidades eternas.
A pesar de la dignidad con la que Cristo la ha revestido, la familia está amenazada por contravalores: el amor conyugal es profanado con demasiada frecuencia, por el hedonismo y las prácticas ilícitas contra la fecundidad (GS 47). Se ponen en el mismo plano, de este modo, por ejemplo, familias tradicionales, familias reconstituidas, familias compuestas por padres del mismo sexo (cfr. Marguerite Peeters, La nouvelle éthique mondiale: Défis pour l’Eglise). La empresa del desmantelamiento de la familia está teniendo éxito. Sus sostenedores han alcanzado su objetivo: los conceptos ideológicos han sustituido a aquéllos que seguían la naturaleza de las cosas: d diversos modos, una ética mundial vehiculada por estos nuevos conceptos ha ocupado el lugar de la moral y se impone cada vez más como autoridad normativa mundial.
Frente a este peligro, el retorno a los valores naturales de la familia, la auto comprensión de los cristianos como Familia de Dios y el compromiso por asumir esta imagen de la Iglesia, constituyen un baluarte seguro para detener la obra de desmantelamiento y destrucción. La familia es la primera célula de la sociedad y de la Iglesia. Todo aquello que la daña, daña al mismo tiempo a la sociedad y a la Iglesia. En todos los niveles de la Iglesia de Cristo, casa de la Familia de Dios, es necesario analizar y explicar a los fieles las intrigas subversivas del desmantelamiento de la familia y hacer de modo que, ya sea en la enseñanza magistral y catequística, ya sea en la predicación, los fieles estén formados en una vida familiar radicada en los valores evangélicos. Al mismo tiempo, la creación efectiva de las comunidades cristianas de base, verdaderos lugares de vida y de expresión concreta de la Iglesia Familia de Dios, ayudará a sanar las heridas de las familias para hacer auténticas Iglesias domésticas según el plan de Dios.

[00161-04.03] [UD009] [Texto original: francés]

- Sra. Marguerite BARANKITSE, Fundadora de la Casa Shalom, Ruyigi (BURUNDI)

Hace exactamente 16 años, Burundi caía una vez más en una guerra civil que duró 12 años.
Quiero destacar con mi testimonio en qué medida quien se dice cristiano puede renegar el bautismo cuando está determinado a defender su pertenencia étnica.
Era el 24 de octubre de 1993. Nos habíamos refugiado en el Obispado de Ruvigi cuando llegaron los asesinos, debido a que eran de mi misma etnia, salí en primer lugar para detenerlos. El primer asesino me respondió que, ante todo, era un tutsi y que debía vengar a sus hermanos y hermanas de sangre. Le respondí: “no he elegido ser una tutsi pero sí he elegido el bautismo”
Aunque fuesen cristianos, no tuvieron ninguna vergüenza en matar delante de mí. Hoy, sin pedir perdón a los huérfanos que dejaron, ni al Obispo (ya que han quemado su obispado), siguen yendo a misa sin mostrar en su rostro vergüenza alguna.
Hemos aprendido a callar. Los pastores callan, la grey calla y seguimos celebrando la misa dominical como un si fuera un rito, no como una comunión fraterna.
En las regiones con mayoría cristiana encontramos muchos niños de la calle, niños soldado, niños brujos, etc... ¡No debemos dejarlos únicamente en manos de las ONG!
Sí, queridos pastores, queridos religiosos y religiosas, los niños nos tienen sólo a nosotros como familia y, de hecho, nos llaman “papá” y “mamá”. Tened el valor de abrirles las puertas de vuestros obispados, conventos, casas para ofrecerles la identidad, el afecto de la familia.
Imitemos al Obispo de Los Miserables de Víctor Hugo que abrió las puertas de su catedral, de noche, para ofrecer hospitalidad a todos los pobres. Sí, debemos tener el valor de hacer de nuestra África un lugar donde se pueda “vivir” bien.

[00177-04.03] [UD013] [Texto original: francés]

- Rev.do P. Speratus KAMANZI, A.J., Superior General de los Apóstoles de Jesús, Nairobi (KENIA)

El Instrumentum Laboris (nºs 113-114; 126-127) especifica la función de las personas consagradas como testigos que abren nuevas perspectivas para las experiencias de reconciliación, justicia y paz. Además, hombres y mujeres, clérigos o no, quienes, según las estadísticas de 2007 son alrededor de 85.040 (en 2007 había 23.154 sacerdotes, 7.921 religiosos fuera del clero, y 61.886 personas consagradas en África. Cf. Secretaria Status Rationarum Ecclesiae, Annuarium Statisticum Ecclesiae 2007, Ciudad del Vaticano 2009), han dado a sabor a la Iglesia en África como la sal de la fe africana. Estos hombres y mujeres están ahora en la cima de la colina, como la luz del mundo. Ellos son la expresión del esfuerzo misionero de hoy por la Iglesia Africana, no sólo de una diócesis a otra, o de un país africano a otro, sino también del Continente Africano a otros Continentes.
Esta nueva expresión de la Iglesia Africana como luz del mundo se manifiesta en las vidas de muchos sacerdotes religiosos y personas consagradas que son misioneros en otros continentes. Hoy, por ejemplo, el Instituto Religioso Misionero de los Apóstoles de Jesús, del que soy el superior general, tiene a 65 de sus 400 miembros, sacerdotes y hermanos, trabajando en América, Italia, Alemania, Bélgica y Australia. Sí, África, que recibe misioneros de Europa y América, ahora está enviando a sus hijos e hijas de vuelta a los Continentes que nos evangelizaron. La profecía del Papa Pablo VI en 1969, estando en Kampala, de que es el momento de que África reclute misioneros para sí misma, está siendo cumplida incluso más allá de los confines de África.
Esta nueva aventura africana de evangelización, como cualquier otra experiencia pionera, tiene sus retos. Necesita aliento y apoyo. Apelo cordialmente a los Padres Sinodales y a las jerarquías de la Iglesia a que nos ayuden a mantener encendida esta ardiente antorcha, para que estos misioneros de ultramar lleguen a ser las auténticas sal de la tierra y luz del mundo africanas. Estos esfuerzos misioneros se hacen ciertamente en beneficio de la Iglesia Universal, si están bien guiados y dirigidos. Necesita nuestra colaboración a todos los niveles, especialmente para organizar a aquéllos que habiendo emigrado a Europa o América, se disfrazan de agentes misioneros aunque en realidad no han sido mandados por ninguna autoridad eclesial.

[00151-04.02] [IN106] [Texto original: inglés]

- Dr. Elard ALUMANDO, Director Nacional del Programa DREAM (MALAWI)

El programa DREAM se dedica a las personas afectadas por el Hiv/SIDA. Desde el año 2001, el Centro se ha ocupado de más de ochenta mil personas en Mozambique, en Malawi y en un total de diez países africanos. El tratamiento del SIDA es una respuesta auténtica a la búsqueda de la vida y de la curación manifestada por estos pueblos. Creo que asistir a los enfermos sea el verdadero modo para prevenir la difusión del SIDA en África, como ha declarado el Santo Padre con autoridad durante su visita en Camerún.
Soy testigo de muchas historias de resurrección de personas que estaban enfermas, especialmente de mujeres y niños: mujeres consideradas muertas que consiguieron volver a trabajar, mujeres que han salido de los abismos profundos de la condena causada por el SIDA, de la prisión del estigma social, y que han reconquistado su lugar en la vida de sus ciudades. He encontrado mujeres curadas que ayudan a otras mujeres a afrontar la recuperación, que incluso convencen a sus maridos a no tener miedo, que ayudan a los demás a seguir los tratamientos. He visto niños nacidos sanos, libres del virus, y ya son varios miles.
Estos actos de curación son también historias de resurrección y de amistad; son fruto del alegre, intenso y duro trabajo desempeñado por nosotros de San Egidio en África, junto a nuestros hermanos y a nuestras hermanas europeos de la Comunidad.
La comunión entre Europa y África también ha sido eficaz desde el punto de vista científico. El tratamiento suministrado por el programa DREAM en África es el mismo que se utiliza en Occidente. Los centros DREAM ofrecen la “tri-terapia” más avanzada. Gracias a esta colaboración, los médicos y el personal sanitario se han formado en África y los resultados son excelentes.
Todos los tratamientos y el apoyo alimenticio a los pacientes se ofrecen gratuitamente. En el mundo actual, gobernado por el dinero y por la corrupción, la gratuidad es importante.
Estoy convencido de que a través del programa DREAM se puede mirar a la enfermedad y a su curación en la perspectiva del Evangelio y de la Iglesia, sustrayéndola a la brujería y a la mistificación de las sectas, desgraciadamente muy difundidas en nuestro querido continente africano.
Estos actos de curación no son milagros misteriosos e incomprensibles, sino fruto del trabajo, de la comunión, de la oración y del amor del Evangelio, y este es el verdadero milagro.

[00220-04.04] [UD016] [Texto original: inglés]

- Prof. Alöyse Raymond NDIAYE, Presidente del Comité Nacional de Caballeros de la Orden de Malta en Sénégal, Dakar (SENEGAL)

El Instrumentum Laboris afirma claramente “que los políticos, hombres y mujeres, muestran una grave falta de cultura en materia política”. Esto explica, pues, su desprecio por los derechos humanos, que ellos violan tranquilamente, sin remordimientos, con un sentimiento de total impunidad. En cuanto a su relación con la religión y con las instituciones religiosas, parece que no las comprenden y que solamente les interesan para instrumentalizarlas, usándolas para otros fines que no son espirituales. Son incapaces, por otra parte, de comprender que una controversia se puede resolver de otra forma que no sea la fuerza y la violencia.
Léopoldo Sédar SENGHOR, poeta y humanista cristiano, cuando vivía ya había expresado la misma opinión, atribuyendo a la falta de cultura de sus semejantes los golpes de estado, los regímenes dictatoriales y sanguinarios, la sustracción de dinero público, las violaciones de los derechos humanos en África. La falta de cultura de los dirigentes genera su intolerancia, su despotismo. Si los conflictos en África duran tanto tiempo, sin duda se debe a que están gestionados por políticos, sin cultura y sin corazón, preocupados por salvaguardar sus intereses personales más que por promover la paz. Aquí se pone en evidencia el problema de la formación de nuestros gobernantes, que puede ser, en realidad, un obstáculo para la reconciliación, la justicia y la paz. De ahí la importancia de la educación.
La educación es el sector en el que las Iglesias africanas están trabajando desde hace mucho tiempo. Su compromiso, apreciado por los fieles y por la población, a pesar de algunas dificultades, las ha llevado a dotarse de una red notable de universidades católicas, que están llamadas a desarrollarse. Es necesario definir antes qué es la cultura y su relación con la universidad. Porque la universidad es el lugar en el que se preparan los futuros dirigentes, y, por tanto, es de la universidad de la que tenemos que ocupar.
Generalmente, la universidad se define como el lugar de producción y de transmisión del saber y del saber hacer. Para responder a su vocación de universitas, la universidad no puede limitar sus enseñanzas y sus estudios a lo que es útil. No debe limitarse a desarrollar solamente las aptitudes intelectuales, excluyendo las que dan importancia a la sensibilidad. Como decía Pascal, “existe la razón y existe el corazón”. No puede examinar las ciencias de forma separada, sin preocuparse de lo que las une. La universitas es exigencia de totalidad o de universalidad, es exigencia de unidad. La universidad es un lugar de cultura cuando tiene en cuenta esta exigencia.
Cualquier forma de arte, decía Senghor, es poesía. La poesía es música. La poesía es amor. Así pues, tener en cuenta, por parte de las universidades católicas, el arte, las Bellas Artes, el patrimonio cultural y artístico de África, que es también patrimonio de la humanidad, en su diversidad y en su riqueza, contribuye a la promoción de la cultura y al reconocimiento del hombre, incentiva los intercambios y el diálogo, fuente de enriquecimiento y de reconocimiento mutuos. Porque desconocer al otro y la falta de cultura son las causas más frecuentes de nuestros conflictos.

[00221-04.04] [UD017] [Texto original: francés]

- Sr. Assandé Martial EBA, Miembro de la Fundación Internacional Nuestra Señora de la Paz, Yamoussoukro (COSTA DE MARFIL)

Durante estos años, hemos realizado reconciliaciones buscando mantener la paz social entre las diferentes comunidades.
Se ha solicitado nuestra presencia en muchas ocasiones para llevar a cabo reconciliaciones entre grupos y movimientos de la parroquia.
Para mantener la paz social en nuestro pueblo y, sobre todo, para que reine la justicia, hemos creado un Consejo de Sabios del que formamos parte, que trabaja al lado de la jefatura tradicional de la tribu, para la reconciliación en las familias en las que existen conflictos.
Para mantener la cohesión entre los trabajadores y, sobre todo, para que reinen la justicia y la paz social, siempre hemos aconsejado y estimulado a los trabajadores para que creen instrumentos de buen gobierno y aseguren a la empresa una buena cultura de justicia, que garantice la paz social.
Para favorecer que surja un nuevo tipo de laicos o de laicos líderes capaces de mantener alta la antorcha de la fe en los ambientes de vida, para que reinen la justicia y la paz y, sobre todo, para que se muestren verdaderos agentes de reconciliación para el avance de la Iglesia en África y para un futuro mejor para nuestro continente; deseamos que el presente Sínodo profundice en estas soluciones:
- Adoptar un nuevo método de catequesis apropiado que tome en consideración la dimensión de la conversión de los corazones.
- Favorecer la formación espiritual, cívica y política de los laicos acerca de la doctrina social de la Iglesia.
- Introducir en el programa de formación de los seminaristas, la gestión contable y financiera de las parroquias y otras estructuras diocesanas.
- Favorecer la creación de asociaciones en los diversos sectores de actividades y destinarles capellanes.
- Favorecer la creación de una estructura de laicos que esté en estrecha colaboración con las Conferencias episcopales para estudiar, analizar y dar opiniones sobre todas las cuestiones relativas a la vida de las iglesias.
- Favorecer la institución del diaconado permanente y el servicio de las órdenes menores.

[00222-04.03] [UD018] [Texto original: francés]

- Hno. André SENE, O.H., Responsable de la Pastoral de la Salud de la Diócesis de Thies (SENEGAL)

La falta de interés de la comunidad internacional y de nuestros países, en particular por la suerte de los enfermos mentales especialmente escandalosa, no puede esconder las pruebas evidentes, al igual que las grandes encuestas mundiales sobre la Salud mental, de que la prevalencia de enfermedades mentales es muy elevada en numerosos países en vías de desarrollo.
Hasta este momento y según mi conocimiento, no existe ningún programa de financiación de las organizaciones internacionales o nacionales destinado a la Salud mental.
Según la OMS, las enfermedades mentales ocupan el tercer puesto entre las enfermedades en términos de prevalencia, que son responsables de un cuarto de los casos de invalidez.
¿Dónde se encuentran los enfermos mentales?:
- En las calles de la mayoría de nuestras ciudades; es difícil atravesar nuestras ciudades sin encontrarse con un enfermo mental.
- En algunos, raros, hospitales psiquiátricos.
A las culturas africanas, en general, todavía les cuesta salir de la confusión: enfermo mental equivale a poseído. A menudo no se les reconoce, son la vergüenza de la familia y, en la mayoría de los casos, se los esconde. Hay que sanar a nuestras culturas de esta ignorancia.
Las graves debilidades que existen en África en este campo, sin ninguna duda acentuadas por la pobreza y los conflictos, plantean a la Iglesia como familia de Dios en África el desafío de añadir la dimensión socio-sanitaria a su agenda de práctica de la fe para seguir denunciando la indiferencia de nuestros gobiernos, en relación del respeto que hay que tener y los cuidados que hay que procurar a los enfermos mentales y a las personas adictas a las drogas.
Es necesario curar a los enfermos y vendar las heridas de los que creen haberlo perdido todo, las heridas que, desgraciadamente, tardarán mucho en cerrarse. Pero, ante todo, hace falta prevención.

[00223-04.03] [UD019] [Texto original: francés]

ERRATA CORRIGE (II)

Las correciones publicadas en la Errata Corrige  en el Boletín n. 20 han sido incluidas directamente en los respectivos boletines publicados en estas pàginas Internet.

 

 
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