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22 - 13.10.2009
RESUMEN
-
DÉCIMOTERCERA CONGREGACIÓN GENERAL (MARTES, 13 DE OCTUBRE DE 2009 -
POR LA MAÑANA)
- AVISOS
DÉCIMOTERCERA CONGREGACIÓN GENERAL (MARTES, 13 DE OCTUBRE DE 2009 -
POR LA MAÑANA)
- INTERVENCIONES
EN EL AULA (CONTINUACIÓN)
- AUDICIÓN DE
LOS DELEGADOS FRATERNOS (III)
A las 09:00 de hoy, martes 13 de octubre de 2009, con la oración de
la Hora Tertia, ha comenzado la Décimotercera Congregación General,
para la continuación de las intervenciones en el aula sobre el tema
sinodal La Iglesia en África al servicio de la reconciliación, de la
justicia y de la paz “Vosotros sois la sal de la tierra ... Vosotros
sois la luz del mundo” (Mt 5, 13.14).
Presidente Delegado de turno S.Em. Card. Francis ARINZE, Prefecto
emérito de la Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de
los Sacramentos (CIUDAD DEL VATICANO).
En esta Congregación General, que se ha concluido a las 12.30 horas,
con la Oración del Angelus Domini, estuvieron presentes 222 Padres.
INTERVENCIONES EN
EL AULA (CONTINUACIÓN)
En esta Décimotercera Congregación General intervinieron a
continuación los siguientes Padres:
-
S. E. R. Mons. Ernesto MAGUENGUE, Obispo de Pemba (MOZAMBIQUE)
-
S. E. R. Mons. Joachim KOURALEYO TAROUNGA, Obispo de Moundou (CHAD)
-
S. E. R. Mons. Servilien NZAKAMWITA, Obispo de Byumba (RUANDA)
-
S. E. R. Mons. Abraham DESTA, Obispo titular de Orrea di Aninico,
Vicario Apóstolico de Meki (ETIOPÍA)
-
Rev.do P. Mamby Dominique BASSE, Sch. P., Superior Mayor de las
Escuelas Pías en Senegal (Escolapios) (UNIÓN DE LOS SUPERIORES
GENERALES)
-
S. E. R. Mons. Manuel António MENDES DOS SANTOS, C.M.F., Obispo de
São Tomé e Príncipe (SANTO TOMÉ Y PRÍNCIPE)
-
S. Em. R. Card. William Joseph LEVADA, Prefecto de la Congregación
para la Doctrina de la Fe (CIUDAD DEL VATICANO)
-
S. E. R. Mons. Matthias N'GARTÉRI MAYADI, Arzobispo de N'Djaména
(CHAD)
-
S. E. R. Mons. Alick BANDA, Obispo de Solwezi (ZAMBIA)
-
S. E. R. Mons. John Baptist ODAMA, Arzobispo de Gulu (UGANDA)
-
S. E. R. Mons. Martin MUSONDE KIVUVA, Obispo de Machakos (KENIA)
-
S. E. R. Mons. Jean Claude RANDRIANARISOA, Obispo de Miarinarivo
(MADAGASCAR)
-
S. E. R. Mons. Edward Tamba CHARLES, Arzobispo de Freetown and Bo
(SIERRA LEONA)
-
S. E. R. Mons. Zygmunt ZIMOWSKI, Arzobispo-Obispo emérito de Radom,
Presidente del Pontificio Consejo para los Agentes Sanitarios
(CIUDAD DEL VATICANO)
-
Rev.do P. Jan GEERITS, S.D.S., Administrador Apostólico de la
Administración Apostólica de las Comoras
-
S. E. R. Mons. Liborius Ndumbukuti NASHENDA, O.M.I., Arzobispo de
Windhoek, Presidente de la Conferencia Episcopal (NAMIBIA)
-
S. E. R. Mons. Filomeno DO NASCIMENTO VIEIRA DIAS, Obispo de Cabinda
(ANGOLA)
-
S. E. R. Mons. Joseph Shipandeni SHIKONGO, O.M.I., Obispo titular de
Capra, Vicario Apóstolico de Rundu (NAMIBIA)
-
Rev.do P. Zeferino ZECA MARTINS, S.V.D., Provincial de Angola de la
Sociedad del Verbo Divino (ANGOLA)
-
S. E. R. Mons. José Câmnate NA BISSIGN, Obispo de Bissau
(GUINEA-BISSAU)
-
S. E. R. Mons. Camillus Archibong ETOKUDOH, Obispo de Port Harcourt
(NIGERIA)
-
S. E. R. Mons. Germano GRACHANE, C.M., Obispo de Nacala (MOZAMBIQUE)
-
S. E. R. Mons. Basile MVÉ ENGONE, S.D.B., Arzobispo de Libreville
(GABÓN)
-
S. E. R. Mons. Odon Marie Arsène RAZANAKOLONA, Arzobispo de
Antananarivo (MADAGASCAR)
-
S. E. R. Mons. Daniel Marco Kur ADWOK, Obispo titular de Mossori,
Obispo auxiliar de Khartoum (SUDÁN)
-
S. E. R. Mons. Felix Alaba Adeosin JOB, Arzobispo de Ibadan,
Presidente de la Conferencia Episcopal (NIGERIA)
-
S. E. R. Mons. Gerard Tlali LEROTHOLI, O.MI., Arzobispo de Maseru
(LESOTO)
Damos a continuación los resúmenes de las intervenciones:
- S. E. R. Mons. Ernesto MAGUENGUE, Obispo de Pemba (MOZAMBIQUE)
La principal riqueza del continente, está representada por su
población, principalmente por los jóvenes, los adolescentes y los
niños. África es un continente con la población predominantemente
más joven del mundo.
La juventud africana constituye un tesoro inestimable que no puede
ser olvidado o desperdiciado si se quiere garantizar el futuro de
desarrollo, reconciliación, justicia y paz duraderos.
Muchos jóvenes son inducidos a la práctica de la violencia, la
prostitución, el tráfico y consumo de drogas, el crimen organizado,
los conflictos partidarios, étnicos y tribales; como también al
fundamentalismo religioso y las sectas satánicas, entre otras cosas.
A la luz de todo esto quisiera sugerir:
- Por parte de la Asamblea Sinodal, un mensaje fuerte de confianza y
de aliento para los jóvenes, adolescentes y niños como actores
importantísimos en el servicio de la reconciliación, la justicia y
la paz.
- Denunciar como una de las injusticias más flagrantes la
marginación, manipulación, instrumentalización y violación de los
derechos de la infancia.
- La necesidad de un estudio serio sobre la cuestión de la juventud
africana, con la ayuda de las ciencias humanas para individuar sus
más actuales problemas y determinar soluciones efectivas.
- Las estrategias pastorales de la Iglesia y las políticas de los
gobiernos deben ser concebidas teniendo en cuenta a los jóvenes para
poder responder así a sus necesidades no sólo materiales sino
también espirituales.
- Los desafíos para la Iglesia, para los gobiernos y para la
sociedad africana en general consisten en encontrar formas de
estímulo y aprovechar el gran potencial que la juventud africana
representa.
- Me gustaría enfatizar la necesidad de educación y formación
integral de los jóvenes, ella debe tener en cuenta el contexto y su
cultura para así poder habilitarlos mejor a ser verdaderos
servidores de reconciliación, de justicia y de paz.
-Examinar los contenidos y los métodos de la catequesis, como así
también de los mismos catecismos, sobre todo del catecumenado, de
manera que se pueda incluir la doctrina social de la Iglesia, una
formación de la conciencia crítica, el amor a la vida, el respeto y
la protección de la naturaleza. - Urgencia por una pastoral de la
salud debido al hecho que la gran mayoría de los niños, de los
adolescentes han crecido en ambientes nada fáciles, marcados por
familias destruidas, hostilidades, guerras, violencias y abusos de
los derechos fundamentales que dejan heridas profundas en el ánimo.
[00237-04.04] [IN162] [Texto original: portugués]
- S. E. R. Mons. Joachim KOURALEYO TAROUNGA, Obispo de Moundou
(CHAD)
En mi lengua materna un proverbio dice que “proclamar la caridad por
medio de las palabras hace que la caridad se vuelva obsoleta”. Pero
otro dice: “el bienhechor que satisface todos los días las
necesidades de los desfavorecidos les hace perezosos”. Los desafíos
de la reconciliación, de la justicia y de la paz en África son
inmensos y sus respuestas complejas y costosas, tal y como lo vimos
en la intervención de Monseñor Rodolphe ADADA sobre Darfur. La
amplitud y la complejidad de los dramas y tragedias en África exigen
la solidaridad internacional. Y es el caso, porque lo esencial del
compromiso de las Iglesias de África en todos los campos, en la
educación, la salud, el desarrollo rural, los medios de
comunicación, la educación a la ciudadanía y la defensa de los
derechos fundamentales a través de las comisiones de justicia y paz,
dependen estrechamente de las ayudas de las Iglesias de Europa y de
América del Norte. En el Chad, en los últimos años, estas ayudas han
disminuido drásticamente y se ha tomado conciencia del efecto
perverso de la dependencia. Para corregir el mal, se ha prescrito el
remedio de la movilización de los recursos locales. Sin embargo, ¿de
dónde vienen estos recursos locales? Obviamente contamos con la
contribución de los fieles, pero es una contribución muy modesta y
hasta insignificante con respecto a la envergadura de las
necesidades. Para asegurar el complemento sin el cual ninguna obra
podrá funcionar, nos dirigimos a los organismos internacionales cuya
filosofía y objetivos siempre son compatibles con nuestras
convicciones. De este modo, la Iglesia en África se parece a una
madre jefe de familia que debe prostituirse para poder alimentar,
dar un techo, educar y curar muchos hijos.
La Iglesia de África debe proclamar la reconciliación, la justicia y
la paz. Pero ella lo debe hacer a través de obras. Para realizar
estas obras, necesita medios y estos medios no se pueden reducir ni
encontrar a cualquier precio.
[00233-04.02] [IN165] [Texto original: francés]
- S. E. R. Mons. Servilien NZAKAMWITA, Obispo de Byumba (RUANDA)
La Iglesia de Ruanda, en su pastoral de reconciliación, de justicia
y de paz después de los desafortunados acontecimientos del genocidio
de los Tutsi y de otras víctimas de guerra, en seguimiento a los
desafíos que ella ha encontrado y que ha, en parte, superado, está
convencida que la obra de la reconciliación es la iniciativa de
Dios. Está igualmente convencida que Dios decidió colaborar con el
hombre para realizar este proyecto de reconciliación y dicha
convicción se debe a las experiencias y a los testimonios de
reconciliación que recogemos todos los días a lo largo y ancho del
país, en las comunidades eclesiales de base, en las prisiones, en
las oraciones de curación, etc.
Durante la Primera Asamblea Especial para África del Sínodo de los
Obispos, la Iglesia de Ruanda o ha estado presente por los motivos
que ustedes conocen bien. Los obispos delegados de la Conferencia
Episcopal de Ruanda fueron bloqueados por el inicio de las masacres,
a grande escala, relacionadas con el genocidio del 7 de abril de
1994. En tres meses, más de un millón de personas inocentes fueron
enviadas a la muerte, delante de las cámaras de la comunidad
internacional. Los soldados de la MINUAR (ONU) que se encontraban
allí, recibieron la orden de retirarse, abandonando así a la
población que se quería atacar, a merced de los asesinos armados de
machetes, de granadas, fusiles y otras armas...
El día después de la matanza y cuando la situación pudo ser manejada
por las nuevas autoridades, la Iglesia Católica empezó una Pastoral
de reconciliación.
Hubo resultados notables y testimonios de confesión, de perdón y de
reconciliación. Las mismas autoridades civiles adoptaron el método
“Gacaca” para organizar tribunales populares sobre las colinas, lo
que permitió acelerar los juicios de los muchos prisioneros.
La Comisión de Justicia y Paz, en colaboración con otras comisiones
de otros sectores de la pastoral, siguieron este proceso de
reconciliación a través de programas variados de educación en los
valores y de la formación de agentes de la reconciliación mediante
adecuadas técnicas.
En esta pastoral de la reconciliación, la Iglesia Católica no
trabaja de manera hermética, sino que colabora estrechamente con
otros credos religiosos y con las instituciones públicas y privadas
sobre la temática de la reconciliación post-genocidio,
principalmente con la Comisión nacional de la unidad y de la
reconciliación, la Comisión nacional de lucha contra el genocidio y
la Comisión nacional por los derechos del hombre, solo para nombrar
algunas.
Aún hay casos de traumatismo psíquico, de discapacidad física y
mental y sufrimiento de todo tipo. Las heridas del corazón se
cierran con gran dificultad, las bases de la familia han colapsado
provocando una situación difícil de manejar con huérfanos, viudas y
personas sin familia. Aún hay prisioneros que esperan que la
justicia obre para poder salir de ese callejón sin salida porque
seguramente entre ellos hay inocentes.
Debemos también señalar que en este trabajo de reconciliación
ciertos agentes de pastoral aún no han llegado a una libertad
interior, lo que no les permite desempeñar su misión de agentes de
la reconciliación como deberían serlo. Un programa directivo y de
rehabilitación debería ser puesto en marcha con los medios
necesarios.
[00234-04.04] [IN166] [Texto original: francés]
- S. E. R. Mons. Abraham DESTA, Obispo titular de Orrea di Aninico,
Vicario Apóstolico de Meki (ETIOPÍA)
Las mujeres son miembros comprometidos de nuestra Iglesia. No hay
duda alguna de que su compromiso testimonia este hecho. Creo que
impartir una buena formación teológica en Derecho canónico y en la
Doctrina social de la Iglesia, pueda desempeñar un papel más que
significativo, más allá de las actividades tradicionales en las que
han participado hasta ahora, como miembros activos e integrales de
la Iglesia.
Dicha formación podría profundizar el propio entendimiento de los
valores relacionados con la maternidad dentro del amplio espectro de
la historia de la salvación. Podría también contribuir a orientar y
enriquecer sus elecciones específicas en la planificación y
aplicación de acciones estratégicas a favor de la reconciliación, de
la justicia y de la paz en las familias, en las pequeñas comunidades
cristianas, en las parroquias, en las diócesis y más allá.
Su formación en teología, en Derecho Canónico y en la Doctrina
social de la Iglesia, debería ayudarles a jugar un rol específico e
incomparable en el idear programas de catequesis y de pastoral
adecuados e importantes, en colaboración con sus respectivos
teólogos y pastores, para niños, jóvenes, para mujeres y familias.
Debería ayudarles a que tengan un mejor entendimiento y apreciación
de la matriz de funciones y relaciones en el seno de la jerarquía de
la Iglesia, para cumplir con un ministerio adecuado y colaborativo
al servicio de la reconciliación, la justicia y la paz.
Además su formación en estudios teológicos, canónicos y en la
Doctrina social de la Iglesia, debería permitirles encontrar las
fuentes y herramientas para proyectar programas de formación y de
apoyo de la reconciliación, de la justicia y de la paz,
especialmente a nivel de la familia, de las pequeñas comunidades
cristianas, de las asociaciones femeninas cristianas, de los jóvenes
y de las diferentes asociaciones de profesionales cristianos.
La función primordial de las mujeres formadas y capacitadas
teológicamente, sería el de ser un catalizador del cambio, de la
actitud que se tiene en general de nuestras madres y hermanas, y
reforzar su capacidad de desempeñar el rol activo que han recibido
de Dios, al participar en los gobiernos, en los procesos de toma de
decisiones en todos los niveles de la Iglesia y de la sociedad para
promover una reconciliación real, a través de la justicia y la paz
para nuestra sociedad africana. Es importante enfatizar el hecho
que, sin la total participación de las mujeres de acuerdo a sus
diferentes niveles y capacidad de trabajo, la obra de
reconciliación, de justicia y paz no será totalmente completa ni
podrá traer los frutos deseados de nuestra Iglesia y de la futura
sociedad africana.
[00235-04.05] [IN167] [Texto original: inglés]
- Rev.do P. Mamby Dominique BASSE, Sch. P., Superior Mayor de las
Escuelas Pías en Senegal (Escolapios) (UNIÓN DE LOS SUPERIORES
GENERALES)
La paz duradera pasa por la educación: se trata de una convicción
que comparten los consagrados cuyo carisma es la educación de la
juventud.
Esta misión se impone hoy en un contexto donde el africano vive en
un ambiente económico, psicológico y sociopolítico, a menudo
difícil, y que alimenta entre los jóvenes tensiones interiores que
se traducen exteriormente en comportamientos completamente
contrarios al espíritu de la paz y la reconciliación.
Actualmente en África el desafío primordial de nuestro tiempo es que
en el mundo de los jóvenes persiste y predomina la cultura de la
violencia y los estereotipos que les proponen los medios de
comunicación, los políticos y todos los que pasan por tener “éxito
social”.
Asimismo, la violencia está cerca de los jóvenes, porque está
presente en los estragos continuos causados por el conflicto que
destruye la vida familiar. Frente a todas estas formas de violencia
familiar, el silencio permisivo y la impunidad latente son la mejor
manera de provocar las revueltas.
No olvidemos que la pobreza que afecta a los jóvenes es una
violencia.
Frente a esta situación, la educación para la paz y la
reconciliación es una necesidad urgente allí donde los consagrados
trabajan con los jóvenes. Nos corresponde a nosotros, los
consagrados, proponer a los jóvenes lo mejor de la sociedad
contemporánea.
Por eso, proponemos al Sínodo:
- Que todas las estructuras eclesiales pongan en marcha un programa
para afrontar los conflictos, recuperando el método de la acción
católica (VER-REFLEXIONAR-ACTUAR);
- Que se creen servicios de escucha donde los consagrados, formados
con las técnicas de escucha activa, estén disponibles para acoger a
los jóvenes que sienten la necesidad de confiarse;
- Que las congregaciones religiosas en comunión con la Iglesia local
creen unas organizaciones dirigidas a facilitar la inserción
profesional de los jóvenes, su acceso al empleo y a unos sueldos
decentes, a través de una formación profesional adecuada, un
acompañamiento personalizado y una movilización de los responsables
públicos, privados y sociales implicados;
- Que nuestras instituciones educativas pongan en marcha un programa
de educación a los valores basados en nuestros valores culturales.
[00236-04.03] [IN168] [Texto original: francés]
- S. E. R. Mons. Manuel António MENDES DOS SANTOS, C.M.F., Obispo de
São Tomé e Príncipe (SANTO TOMÉ Y PRÍNCIPE)
¿Cómo lograr que la Palabra de Dios sea conocida, amada y operativa
en la Iglesia?Ante todo, debemos crear medios que permitan a todos
los cristianos tener acceso a la Sagrada Escritura. Para esto, es
necesario esa “gran solidaridad” que haga posible reducir
sustancialmente el precio de las Biblias.
Es preciso desarrollar la pastoral bíblica.
Es necesario animar a los cristianos a leer las Sagradas Escrituras,
partiendo de Jesucristo como centro de la revelación que éstas
contienen y luz que ilumina cada página del Libro sagrado.
Alimentados por la Palabra de Dios, nuestros fieles pueden resistir
con más facilidad a las seducciones de los nuevos grupos religiosos,
muchos de los cuales usan precisamente una lectura fundamentalista
de la Biblia para difundir sus propias ideas.
A partir de la fe en Jesucristo resucitado, vencedor del reino del
mal, podemos presentar al mundo caminos de esperanza, de paz y de
liberación; caminos que llevan a la liberación de los miedos
ancestrales, como el de la brujería que tantos sufrimientos siembra
entre nuestros pobres.
La Palabra de Dios, leída y proclamada como oración, puede
indudablemente ayudar a construir una cultura de la familia, puesto
que lleva a los cristianos a confrontarse con la Verdad y la
necesidad de una conversión de la vida que les lleve a vivir de
acuerdo con los caminos del Señor.
La Palabra de Dios da significado a nuestra lucha contra la pobreza,
al alimentar la certeza de que lo que hacemos a nuestro hermano, lo
hacemos al mismo Cristo.
La Palabra de Dios nos convierte en instrumentos de reconciliación,
de justicia y de paz.
[00243-04.03] [IN169] [Texto original: portugués]
- S. Em. R. Card. William Joseph LEVADA, Prefecto de la Congregación
para la Doctrina de la Fe (CIUDAD DEL VATICANO)
Mis observaciones de hoy pretenden proporcionar informaciones sobre
el trabajo de las Comisiones Doctrinales de las respectivas
Conferencias Episcopales africanas y alentarlas en su cometido.
[00271-04.03] [IN170] [Texto original: inglés]
- S. E. R. Mons. Matthias N'GARTÉRI MAYADI, Arzobispo de N'Djaména
(CHAD)
La guerra civil comenzó en Chad en 1965, bajo el régimen del primer
presidente, François Tombalbaye, que era cristiano protestante
originario del sur. Desde 1979 hasta hoy, la fractura entre el norte
y el sur se ha consumado bajo los dos regímenes sucesivos: el de
Hissein Habré y el de Idriss Deby Itno, musulmanes y provenientes
del norte.
Desde hace más de 40 años se han hecho innumerables intentos para la
reconciliación que no han logrado ningún resultado y que no pueden
lograrlo.
Desde el punto de vista cultural, la mayor parte de las etnias del
norte, tradicionalmente guerreras, consideran la reconciliación como
un acto de debilidad. La consecuencia es que ninguna reconciliación
es posible entre los “Goragnes” (etnia de Hissein) y los “ Zaghawa”
(la de Idriss Deby Itno).
Las sucesivas reconciliaciones del poder con las distintas
rebeliones se realizaron a base de dinero.
El dinero ha sido el único medio de reconciliación y la rebelión ha
terminado convirtiéndose en algo comercial: hacen la rebelión y
después se reconcilian para obtener dinero para su propia familia,
acceder a un puesto de responsabilidad en el gobierno y tener más
armas.
La guerra y la miseria de la mayor parte de la población del Chad
son para nosotros los mayores problemas y desafíos. Además, la
situación se agrava con la llegada de los prófugos sudaneses y
centroafricanos, que se han unido a los refugiados del Chad en
nuestro territorio. Esperamos mucho del Sínodo y de la Iglesia
universal.
Quizás un concordato entre el Chad y la Santa Sede podría reforzar
más la autoridad de la Iglesia del Chad en su esfuerzo por la
reconciliación, la justicia y la paz y en contra de lo que el propio
Santo Padre ha llamado “virus”, es decir, el fundamentalismo
religioso que amenaza la salud de África en general y la del Chad en
particular.
En 2008 la jihad estalló en Kouno, una ciudad al sur de la
archidiócesis de N’Djamena “situada a unos 150 kilómetros de Sarh”.
Tenemos que recordar que es necesario subrayar que algunos
fundamentalistas del Chad han sido citados entre los responsables de
la jihad que ha tenido lugar recientemente en el norte de Nigeria,
el mes de septiembre de 2009.
Según nuestra constitución, el Chad es un estado laico y nos
consiente, como Iglesia, vivir y desarrollar libremente nuestras
actividades, pero ¿hasta cuándo? Esta laicidad está amenazada y si
el Chad se inclina por un régimen islámico, toda el África central
sufrirá las consecuencias.
[00272-04.05] [IN171] [Texto original: francés]
- S. E. R. Mons. Alick BANDA, Obispo de Solwezi (ZAMBIA)
El testimonio de la vida cristiana es la primera e irremplazable
forma de misión.
Una efectiva participación y colaboración de los laicos en la obra
de reconciliación, justicia y paz no depende sólo de un laicado bien
informado, sino también de un laicado bien catequizado. Por
consiguiente, esto exige compromiso para toda la vida y una
inversión por parte de la Iglesia en la formación permanente de los
laicos, con el fin de que sean creíbles tanto en la vida privada
como en la pública y lleguen a ser “sal de la tierra y luz del
mundo” (cfr. Mt 5, 13, 14 y AG, 11). Dicho esto, querría llamar la
atención sobre lo siguiente:
- Ante todo, recomiendo que resuene una llamada clara y fuerte a una
implicación efectiva de los laicos en la obra de evangelización con
respecto a la reconciliación, la justicia y la paz, gracias a sus
varios contactos, asociaciones y movimientos.
- En segundo lugar, sugiero que se pida a cada diócesis que
constituya un Consejo de laicos eficaz y responsable, que coordine
la implicación de los laicos, para que se sientan plenamente
reconocidos y aceptados junto con el clero y los religiosos, en la
tarea de evangelización.
- En tercer lugar, propongo que cada diócesis realice una fuerte
inversión en la formación de los laicos, especialmente con una
“nueva catequesis” sobre la Doctrina Social de la Iglesia.
[00273-04.03] [IN172] [Texto original: inglés]
- S. E. R. Mons. John Baptist ODAMA, Arzobispo de Gulu (UGANDA)
Os hablo sobre todo por mi experiencia personal de la gran violencia
cometida contra los niños en mi archidiócesis. Se trata de la
violencia perpetrada por los soldados de las fuerzas rebeldes del
LRA (Lord’s Resistance Army: Ejército de Resistencia del Señor) que
durante los últimos años ha aterrorizado a la población,
concentrándose especialmente en los niños.
Las fuerzas del LRA han cogido a chicos y chicas y los han obligado
a ser soldados, dañando terriblemente sus mentes y su espíritu. Las
fuerzas del LRA también han raptado a chicas jóvenes para
convertirlas en esclavas del sexo, arruinando sus esperanzas y su
futuro.
Sabemos que actualmente existen muchos problemas de violencia contra
los niños y los jóvenes, hombres y mujeres, en otras partes de
África, donde estallan guerras sin sentido y conflictos, como por
ejemplo en la República Democrática del Congo (DRC), en el sur de
Sudán y en África central.
Pero existe una violencia más extendida que tiene lugar
cotidianamente en todo el continente. Es la violencia del hambre, la
falta de oportunidades educativas, la escasez de una asistencia
sanitaria adecuada y unas condiciones de vida indignas en los
extrarradios urbanos y en los campos de refugiados.
Sin duda el Sínodo tiene que hablar claro en contra de las
situaciones políticas, económicas y sociales que conllevan la
violencia hacia nuestros niños.
Pero permitidme que añada otra forma de violencia contra nuestros
niños, y es el número espeluznante de abortos que quitan la vida a
los inocentes incluso antes de que nazcan. Una cultura del aborto,
una dinámica de falta de respeto por los no nacidos, una promoción
de los “derechos” que permite incluso la negación del derecho a la
vida, no es más que otro signo de violencia contra la vida.
Querría sugerir dos pasos importantes:
El primero es el de comprometernos, como Iglesia en África, en la
defensa de una “ética consistente” en el respeto de la vida.
En nuestro trabajo por el desarrollo, la reconciliación, la justicia
y la paz, nosotros llevamos los valores de un respeto por la vida
que es al mismo tiempo un fuerte contra-testimonio de la violencia y
un apoyo enérgico a las condiciones necesarias para la vida - amor
familiar, alimentos, educación, asistencia sanitaria, trabajo,
alojamiento, etc.
El segundo es el de dar testimonio especialmente de los derechos de
las mujeres en la dignidad que Dio les ha dado. Digo esto porque a
nuestro alrededor muchos hablan de los derechos de las mujeres de un
modo que podría violar los derechos de los demás, sobre todo el de
los hijos no nacidos. En cuanto Iglesia católica se nos debe
reconocer como fuertes defensores de los derechos de las mujeres
para que vivan la igualdad que Dios les ha dado, para que utilicen
sus muchos talentos por el bien de nuestras comunidades y para que
contribuyan plenamente en la misión de la Iglesia de anunciar la
Buena Nueva.
[00252-04.04] [IN174] [Texto original: inglés]
- S. E. R. Mons. Martin MUSONDE KIVUVA, Obispo de Machakos (KENIA)
El empobrecimiento se debe a la falta de bienes y de servicios de
base, come son los alimentos, la asistencia sanitaria, el acceso a
los servicios médicos o la falta de instrucción y paz. El resultado
de esto implica altos niveles de ignorancia y conduce a una
situación de precariedad en lo relacionado a la salud, y provoca
problemas ecológicos como son la destrucción de la foresta por
efecto de la necesidad de carbón y de construcción de casas y
asentamientos urbanos sin planificación que ponen bajo presión la
infraestructura hídrica, desagües y viaria. Además se emplean
técnicas agrícolas incompatibles con el ambiente.
Se necesita examinar los errores de nuestros procesos políticos para
aliviar la pobreza crónica que se manifiesta en las enfermedades, en
la falta de comida, en la delincuencia y en la falta de agua
potable. Garantizar a la mayor parte de los pobres en Kenya el
acceso a la seguridad social exige una colaboración complementaria
entre la Iglesia, el gobierno y los partners locales e
internacionales. Todas las personas que tienen la tarea de
predisponer el bienestar de la población deben ser competentes,
responsables, abiertas y sensibles en relación de las situaciones de
los grupos vulnerables con la finalidad de alcanzar el anhelado
desarrollo humano integral.
Hoy en día, nuestras poblaciones del continente no alcanzan a ver
satisfechas sus necesidades fondamentales. Hablamos de millones de
individuos que no pueden sacar agua potable, comida y un alojamiento
decente; asistimos al representarse de enfermedades como la
poliomelitis que pensavamos había sido erradicada; vemos
cultivadores de café y de té empobrecidos por los escasos ingresos y
hemos visto aumentar la tasa de desocupación. Esto hace aumentar el
número de jóvenes que están a la merced de una élite potente que les
recluta para el mundo de la droga y de las bandas criminales.
Sugiero que como líderes de la Iglesia deberíamos dar el ejemplo ya
que el trabajo tenaz rinde, poniendo en acto políticas que premien
las buenas acciones. Debemos desalentar la cultura de la avidez y
promover entre los jóvenes la honestidad y la responsabilidad.
[00253-04.03] [IN175] [Texto original: inglés]
- S. E. R. Mons. Jean Claude RANDRIANARISOA, Obispo de Miarinarivo
(MADAGASCAR)
El Instrumentum laboris habla de los jóvenes en el ámbito de la
creación y de la consolidación de las estructuras para su formación;
habla de nombrar capellanes para el apostolado de los jóvenes y de
coordinar su participación en la vida de la Iglesia a nivel nacional
e internacional.
Damos las gracias a los Siervos de Dios, el Papa Juan Pablo II y el
Papa Benedicto XVI, por su solicitud hacia los jóvenes, que son
agentes importantes de testimonio de una reconciliación que supera
los confines de los continentes, de las razas y de las culturas. Y
ello resulta evidente con ocasión de las Jornadas Mundiales de la
Juventud. Esta experiencia de Iglesia universal suscita el fervor de
nuestros jóvenes para continuarla a pesar de las diversas tensiones
sociopolíticas de nuestro país. En Madagascar, después de las
recomendaciones de la exhortación post-sinodal para crear y
consolidar las estructuras para la pastoral juvenil, la Conferencia
de Obispos de Madagascar reúne a los jóvenes católicos del país cada
tres años.
Mediante esta experiencia, constatamos que nuestros jóvenes podrán
ser uno de los mejores agentes de reconciliación si son formados y
ayudados por su pastores y por sus mayores, a través de un
testimonio de vida cristiana auténtica, para hacer más profunda su
fe su fe a través de una catequesis basada en la Palabra de Dios;
para vivir su fe mediante la oración y la celebración de los
sacramentos, sobre todo la Eucaristía y la Reconciliación: es
edificante ver a los jóvenes que se acercan a este sacramento pasar
toda una noche ante el Santísimo Sacramento al aire libre. Se
sienten muy felices por reunirse, por compartir sus aspiraciones
profundas, por rezar juntos y por profundizar su fe para encontrar y
testimoniar a su vez todos los valores humanos y evangélicos.
[00254-04.05] [IN176] [Texto original: francés]
- S. E. R. Mons. Edward Tamba CHARLES, Arzobispo de Freetown and Bo
(SIERRA LEONA)
Las multinacionales de la industria extractiva están produciendo
grandes injusticias en África y la Iglesia no puede por esto
quedarse callada. En su deseo de explotar los abundantes recursos
naturales y mineros del continente, dichas compañías hacen de todo,
comprendido el fomento de los conflictos interétnicos, la venta de
armas y municiones, así como el derrocamiento de legítimos
gobiernos. Los estados del delta en Nigeria, ricos de petroleo, y
las regiones orientales y meridionales de la República Democrática
del Congo son ejemplos palpables de esto.
Frente a estas fuerzas hostiles, muchas Iglesias locales no pueden
hacer mucho para asegurar que las compañías acepten su
responsabilidad. Por lo tanto, pido a las Iglesias locales y a las
Conferencias episcopales de las regiones afectadas para que
intervengan y aseguren que se realicen gestiones mineras justas, con
la finalidad de asegurar que los estados africanos y sus poblaciones
puedan beneficiarse de los recursos naturales de la minería. Mi
dirijo a las Iglesias locales de los países de los cuales las
transnacionales provienen para que intervengan en nombre del África
y de sus pueblos. Aquellas compañías se llevan a casa petroleo y
maderas tropicales duras a bajo costo, sin embargo, causan
sufrimientos indescriptibles a nuestras gentes en África. En el
nombre de Dios y de nuestra comunión eclesial, os pedimos que nos
ayuden a poner punto final a las injusticias que éstas llevan a cabo
contra nuestro pueblo.
[00255-04.03] [IN177] [Texto original: inglés]
- S. E. R. Mons. Zygmunt ZIMOWSKI, Arzobispo-Obispo emérito de
Radom, Presidente del Pontificio Consejo para los Agentes Sanitarios
(CIUDAD DEL VATICANO)
El texto no ha llegado antes del cierre del Boletín. Será publicado
apenas sea posible.
- Rev.do P. Jan GEERITS, S.D.S., Administrador Apostólico de la
Administración Apostólica de las Comoras
Es verdad que existen barreras y límites en la obra de
evangelización en las Comores, pero me gustaría compartir con
vosotros, resumiéndolos en 5 puntos, los ejes sobre los cuales se
basa nuestra misión y mostrar, al mismo tiempo, la riqueza y el
sabor de esta misión, para después concluir con una petición.
1. Revistiéndose de humildad y aceptando verse privado de los
privilegios y los éxitos que a veces derivan del ambiente católico
tradicional, el misionero en las Comores aprende que es el Espíritu
Santo quien, finalmente, realiza y construye el Reino de Dios,
incluso donde parece que sea inútil o imposible según la lógica
humana.
2. Alimentándose de la oración, de la Eucaristía y de la gracia de
Dios que se manifiestan en la vida cotidiana en las Comores, el
misionero participa de esa alegría que nuestro Pastor Jesús prometió
a sus Apóstoles.
3. Puesto que somos minoritarios, existe el peligro real de que
nuestras pequeñas comunidades católicas enfermen y se desanimen. No
obstante, la pequeñez de nuestras comunidades católicas nos empuja
precisamente a entregarnos totalmente a la misión de ser la sal de
la tierra y la luz del mundo.
4. A pesar de no poder evangelizar con la boca y la palabra, nada
nos impide hablar con nuestras manos, es decir: servir a la
población con toda humildad mediante obras de caridad.
5. Cada hombre es único y tiene la posibilidad de elegir libremente
si ser (o no ser) la imagen de su Creador. Dios nos invita a decir
sí, nos lo propone constantemente, pero con una paciencia que nos
sobrepasa, sin nunca obligar o forzar a su criatura, como el buen
ladrón en la cruz que dijo sí en el último minuto. De manera que es
una injusticia obligar al prójimo a ser musulmán y excluir a priori
de la salvación a todos los que no siguen el Islam. Esta injusticia
nunca puede llevar a una reconciliación y a la paz profunda con los
musulmanes, y un día deberá ser reconocida como un error intelectual
y confesional tanto por sus líderes como por sus fieles, a fin de
que este muro de separación finalmente se derrumbe, como ya sucedió
con otros en el pasado.
[00256-04.04] [IN179] [Texto original: francés]
- S. E. R. Mons. Liborius Ndumbukuti NASHENDA, O.M.I., Arzobispo de
Windhoek, Presidente de la Conferencia Episcopal (NAMIBIA)
En general, Namibia goza de estabilidad política y económica, pero
la Iglesia está llamada a ser un guardián vigilante y profético
respecto a la cuestión de la reconciliación, la justicia y la paz.
Después de la guerra, que acabó en 1989 y a la que siguieron unas
elecciones controladas por las Naciones Unidas, hemos observado tres
movimientos:
1) No se concedió suficiente espacio para que las partes que se
habían enfrentado en la guerra compartieran sus heridas y que, por
consiguiente, se pudiera acelerar el proceso de curación interna.
2) Se trató de hacer justicia mediante una distribución ecua de los
recursos disponibles, pero ahora vemos que está aumentando la
distancia entre ricos y pobres.
3) La paz ha prosperado entre los distintos pueblos del país.
Hemos intentado emprender dos proyectos, de los que os querría hacer
partícipes:
1) Hemos invitado a los sacerdotes, a los religiosos y a los fieles
a que animen a los fieles y a las personas de buena voluntad a
ejercer su derecho democrático al voto para elegir como futuros
líderes a personas que sean buenos servidores y administradores, y
que en su administración se preocupen de ofrecer servicios de
calidad y de luchar contra todas las formas de corrupción mediante
la comisión anti-corrupción ya existente.
Nos hemos reunido con todos los partidos políticos para exhortarlos
a apoyar el principio de democracia en su campaña electoral, en un
espíritu de tolerancia y de respeto recíproco, a fin de mantener la
paz conquistada con tanto esfuerzo, que es un bien muy valioso;
recalcando el hecho de que en todas las carreras hay siempre un
ganador y un perdedor, y que este último tiene que aceptar el
resultado con dignidad y humildad. Por consiguiente, los líderes
africanos tienen que aprender a ceder el poder con elegancia.
2) Un ministerio especial para los que practican la prostitución,
con un sacerdote competente en la materia. En muchas situaciones,
las personas que trabajan en este sector, el 80% de las cuales está
afectada de SIDA, se ven abocadas a este estilo de vida a causa de
la pobreza y sufren abusos sexuales por parte de personas que tienen
un buen sueldo.
[00257-04.03] [IN180] [Texto original: inglés]
- S. E. R. Mons. Filomeno DO NASCIMENTO VIEIRA DIAS, Obispo de
Cabinda (ANGOLA)
Cuando se celebró la primera Asamblea Sinodal, en 1994, mi país se
encontraba todavía en guerra. En aquella época, nuestra Conferencia
Episcopal, aunque incomprendida por algunos, no cesó de llamar con
determinación, mediante cartas pastorales, a la paz y la
reconciliación a los hermanos desavenidos. En este largo proceso
destacamos el buen servicio prestado por los obispos de la región
(IMBISA), que se trasladaron a propósito a Angola para facilitar el
proceso. La Conferencia Episcopal creó desde su interior un
movimiento a favor de la paz, llamado “Pro Pace”, activo todavía
hoy, cuya vocación consiste en promover una cultura de paz, desarmar
las conciencias y formar agentes de paz. La acción de este
movimiento se ha sentido en todo el país. Con el mismo objetivo,
junto a otras instituciones cristianas, se creó el Comité
inter-Eclesial en favor de la paz en Angola (COIEPA). De esta
manera, en muchas ocasiones las Iglesias y las comunidades
cristianas de Angola han podido hablar con una sola voz a la nación
y al mundo sobre el drama de la guerra y la urgencia de la paz.
Hoy, lograda la paz, el gran desafío que se presenta es el de la
reconciliación nacional, que no podemos identificar o resumir con el
fin de la guerra, el período del Gobierno de Unidad y Reconciliación
Nacional, que es el resultado de los acuerdos de Lusaka y que ha
conducido a la celebración, el año pasado, de las elecciones
legislativas. Éstas son etapas de un proceso que, por sí solas, no
llevan a la reconciliación. La reconciliación tiene otras
dimensiones y es necesario examinarlas con la misma audacia; la
psicológica y la cultural, la económica y la política, la social y
la religiosa. Ciertamente, son aspectos que no se han de ignorar, si
no queremos engañarnos a nosotros mismos y diferir o preparar
futuros conflictos.
Por esto, en cuanto Iglesia, sentimos como una tarea nuestra
continuar animando, apoyando y trabajando con los demás responsables
de la vida pública en favor de un verdadero estado de derecho,
mediante el necesario fortalecimiento de las instituciones
democráticas, la promoción del buen gobierno, la lucha contra las
desigualdades entre los ciudadanos y entre las regiones, el libre
funcionamiento de las instituciones de administración de justicia y
por una mejor distribución de la renta pública.
[00274-04.06] [IN181] [Texto original: portugués]
- S. E. R. Mons. Joseph Shipandeni SHIKONGO, O.M.I., Obispo titular
de Capra, Vicario Apóstolico de Rundu (NAMIBIA)
En Namibia, el primer problema ha sido resuelto en cierto modo a
través de los subsidios del gobierno. Nuestras instituciones
sanitarias y educativas entonces están ampliamente subsidiadas por
el gobierno. Por esta razón, especialmente en las áreas rurales los
pobres reciben cuidados médicos sin pagar demasiado. Para poder
asegurar subsidios del gobierno con regularidad y mantener la
autonomía de la Iglesia para manejar instituciones sanitarias, de
acuerdo a los estándares éticos de la misma, establecimos en 1994 un
acuerdo con el gobierno que fue revisado y ampliado en 2008. Sin
embargo, la aplicación de este acuerdo no tuvo tanto éxito como
esperábamos. Algunas cláusulas no se han aún implementado. También
tenemos un programa contra el VIH/SIDA de gran alcance.
Pero el programa de gobierno es más sólido, cuenta con más recursos
financieros, consejeros expertos extranjeros y con el uso de los
medios de comunicación nacional: televisión, radio y periódicos, que
tienen mayor influencia que nosotros. Es así como los puntos de
vista seculares y relativistas sobre el sexo se difunden. Para
ellos, la preocupación más importante es la de prevenir infecciones
y el método práctico por excelencia es el preservativo. Esto
promueve una irreal creencia en su efectividad. La ineficacia de
este método es ignorada deliberadamente o explicada con ambigüedad.
De este modo, se alienta, de hecho, la promiscuidad, y así se
expanden las infecciones. El otro tema que quisiera mencionar es
algo que leí en el informe de la Organización Mundial de la Salud
(OMS) sobre la venta de medicamentos. Se dice que la eficacia de
muchos productos farmacológicos que se venden en África, no se ha
demostrado y que se venden allí para ser experimentados. La dosis de
algunos de ellos son peligrosas o no son las que están indicadas en
el prospecto o son simplemente falsas.
Hay otros medicamentos que no se han aprobado en los países en los
que fueron producidos pero se venden en África (ej. Depo Provesa).
Se dice que África es el continente más expuesto a este tipo de
situaciones debido, principalmente a la limitada capacidad de
investigar, examinar y controlar lo que sucede. Con respecto a eso,
la Iglesia debería solicitar al gobierno para que los curanderos
tradicionales rindan cuentas de sus actividades y revelen los
procedimientos y medicamentos utilizados en sus tratamientos.
En lo que concierne nuestras escuelas, también recibimos subsidios
del gobierno aún si todavía no hemos llegado a un acuerdo, a pesar
de las negociaciones que se están llevando a cabo. Nuestras escuelas
contribuyen en gran medida a la educación y esto algo que también el
gobierno ha reconocido. En los últimos 3 años, dos de nuestras
escuelas han obtenido los mejores resultados en los exámenes
nacionales finales. Nuestro objetivo es tener escuelas de excelencia
académica, en las que los niños dotados puedan sobresalir gracias a
una educación de calidad. Quisiera añadir una observación personal:
tuve compañeros de escuela que eran extremadamente brillantes pero
que abandonaron sus estudios debido a la pobreza o a la falta de
motivación, entre otras razones. África no puede permitirse la
pérdida de científicos y artistas potencialmente excelentes.
Para que la Iglesia pueda seguir su compromiso en el ámbito de la
salud y de la educación necesitará siempre recursos financieros, por
ende es importante encontrar maneras eficaces de encontrar y
asegurar dichos recursos.
[00275-04.03] [IN182] [Texto original: inglés]
- Rev.do P. Zeferino ZECA MARTINS, S.V.D., Provincial de Angola de
la Sociedad del Verbo Divino (ANGOLA)
La Conferencia Episcopal de Angola y Santo Tomé, junto con la
Comisión de Justicia y Paz, con Radio Ecclesia, emisora católica de
Angola, y con la Universidad Católica, ha cumplido con su misión de
madre y educadora, de mediadora y conciliadora. Ha elaborado
programas de educación cívica, que se han concretado en encuentros
“Pro Pace”.
Los encuentros han tenido como destinatarios a la sociedad civil, a
los responsables políticos, a personas de otras confesiones
religiosas y a todos los hombres de buena voluntad. En realidad, ha
sido un momento afortunado, una auténtica fragua de diálogo; se ha
sembrado la semilla de la reconciliación entre los hermanos
desavenidos. Como resultado, el proceso electoral se desarrolló en
un ambiente de tolerancia y de paz.
Mi propuesta es que todas las Conferencias Episcopales de los países
africanos, con las respectivas Comisiones de Justicia y Paz y otras
instituciones eclesiales, elaboren un programa “Pro Pace” a nivel de
archidiócesis y diócesis y que este se ponga en práctica en el
período anterior a las elecciones.
Quería referirme también a los trabajadores chinos que se encuentran
por toda África. Sin duda para el Estado chino son trabajadores
enviados fuera de las fronteras chinas para aumentar su hegemonía en
el panorama económico mundial. Para nuestros Estados, que los
reciben, no son más que mano de obra necesaria para una rápida
reconstrucción de las infraestructuras destruidas durante la guerra.
Propongo, pues, que las Conferencias Episcopales, junto con las
diócesis en las que se solicite una pastoral sobre los inmigrantes,
elaboren un programa pastoral para acercar al Evangelio de Cristo a
los trabajadores chinos, y no sólo a estos, en los países africanos.
[00258-04.05] [IN183] [Texto original: portugués]
- S. E. R. Mons. José Câmnate NA BISSIGN, Obispo de Bissau
(GUINEA-BISSAU)
Tratando de responder a los desafíos del presente, en una primera
fase, se han tenido iniciativas de mediación puntuales para resolver
ésta o aquella crisis. Hoy, dada la persistencia de la inestabilidad
gobernativa y de otras debilidades, estamos obligados a crear una
Comisión de Justicia y Paz como misión, no sólo para sensibilizar y
formar las comunidades cristianas, sino también para crear espacios
de diálogo y oportunidades de colaboración con líderes religiosos de
las diferentes confesiones, como son la Fundación Voz de Paz (en
formación), la sociedad civil, la clase política, los militares, las
asociaciones de mujeres y de jóvenes.
En el esfuerzo de formación de las conciencias en función de un
cambio de mentalidades y de comportamientos desde los cuales pueda
nacer una cultura de paz, en la radio Sol Mansi (radio eclesial) se
está desarrollando una actividad importantísima para la divulgación
del mensaje evangélico y de la Doctrina social de la Iglesia. Esta
joven radio, gracias a la calidad de los programas difundidos ha
ganado la credibilidad y la simpatía hacia la población y la
comunidad internacional, especialmente con ocasión de las últimas
elecciones realizadas en el país.
Otra iniciativa digna de mención es un acuerdo de colaboración entre
la Radio Sol Mansi y una Radio comunitaria musulmana.
La fe en Dios creador y Padre de todos los hombres es una riqueza
“espiritual y cultural” común a todos los grupos étnicos de Guinea
Bissau. Ese “patrimonio” común ha facilitado el diálogo y la
colaboración entre los fieles de los diferentes credos (RTA,
musulmanes, protestantes y católicos). La construcción de la paz es
una tarea que acerca las confesiones religiosas en un mismo impulso
para salvaguardar los intereses superiores de la nación. Después de
varias iniciativas tomadas de manera informal y ad hoc, las
principales entidades religiosas del país decidirán formalizar su
colaboración en un Consejo para el diálogo ecuménico e
interrreligioso y para la promoción de la dignidad humana.
Se trata de un espacio de diálogo y de concertación entre los
responsables religiosos y tradicionales sobre las grandes cuestiones
de la nación. Esta ONG de promoción de la opinión y del hombre,
tiene la vocación de colocarse de manera independiente frente a los
problemas nacionales y de actuar como una conciencia activa de los
dirigentes y de la sociedad en función de la consolidación de la
paz.
[00259-04.03] [IN184] [Texto original: portugués]
- S. E. R. Mons. Camillus Archibong ETOKUDOH, Obispo de Port
Harcourt (NIGERIA)
Entre los valores culturales africanos compatibles con el mensaje
evangélico están:
- el sentido de sacralidad de la vida
- el respeto y el cuidado de los ancianos
- la solidaridad y la coexistencia pacífica.
Por otra parte, las prácticas culturales que no son compatibles con
el mensaje del Evangelio incluyen las libaciones, el culto de los
antepasados, los sacrificios ofrecidos a ídolos y divinidades
durante las fiestas tradicionales, la asunción de la dignidad de
jefes, los matrimonios y los funerales tradicionales.
Estas prácticas culturales constituyen obstáculos y desafíos para la
misión evangelizadora de la Iglesia en África al servicio de la
reconciliación, la justicia y la paz.
Desgraciadamente, como indica el Instrumentum laboris (n. 95), en la
Iglesia hay sacerdotes, hombres y mujeres consagrados, y fieles
laicos que a veces dan mal ejemplo con su implicación en prácticas
de ocultismo.
Pido a los padres sinodales que dediquen atención a la formación de
los seminaristas, los sacerdotes, los hombres y mujeres consagrados,
y los fieles laicos, para que hagan un buen uso de los sacramentales
y de la recepción de los sacramentos.
En nuestra diócesis rural de Ikot Ekpena en Nigeria, se ha vuelto
una costumbre comenzar el nuevo año con una Misa durante la cual se
lee el Mensaje del Santo Padre para la Jornada Mundial de la Paz. Al
término de la celebración, todos los gobernantes tradicionales y sus
familias son bendecidos. Para desempeñar su ministerio ante los
gobernantes tradicionales no católicos, se anima a los sacerdotes y
catequistas que reciben invitaciones a las fiestas y los funerales
tradicionales a aceptar la invitación y a utilizar esos momentos
como medio de evangelización. Gracias a esta iniciativa, algunos
seguidores de la religión tradicional africana se han convertido a
la fe católica.
[00260-04.03] [IN185] [Texto original: inglés]
- S. E. R. Mons. Germano GRACHANE, C.M., Obispo de Nacala
(MOZAMBIQUE)
La “Implantatio Ecclesiae it Imperii, versus implantatio fidei”, ha
sido el camino o el método que ha llevado el Evangelio en Mozambique
en los siglos XV y XVI, como en la mayor parte de África, América,
Extremo Oriente (Asia) y Oceanía.
Este método de la época constantiniana y post-constantiniana,
retomado y reforzado durante el Sacro Imperio Romano Germánico, ha
hecho más sutil la línea de confín entre las comunidades cristianas
de las catacumbas y el mundo pagano de aquella época y hoy
constituye una de las causas remotas, pero fundamentales, de la
falla y grieta estructural y básica del edificio de las iglesias en
África. Falla-grieta estructural basilar que es la incoherencia,
foso profundo y ancho que hay entre fe y testimonio de vida, entre
fe de los cristianos africanos y su cultura, entre fe y compromiso
moral, entre fe cristiana de los parlamentarios cristianos y su
compromiso político según el Evangelio. La brecha, la hendidura
disonante que existe, en fin, entre la fe que se proclama con los
labios en la fórmula del Credo en la misa dominical y el estilo de
vida y de cultura de todos los momentos en el mundo del trabajo, de
la política, la economía, la cultura , la familia y la sociedad
fuera de las puertas de nuestras catedrales, iglesias, parroquias,
capillas y comunidades africanas, como en todo el mundo moderno y
actual.
Me tomo la libertad de proponer a esta augusta Asamblea Sinodal que
el sínodo mismo haga una mención directa y explícita sobre la
importancia, la necesidad y la oportunidad del método e instituto
catecumenal antiguo, recomendado además, y renovado por el sagrado
Concilio Vaticano II, como instrumento eficaz para restablecernos en
nuestras jóvenes iglesias misioneras africanas.
[00261-04.03] [IN186] [Texto original: portugués]
- S. E. R. Mons. Basile MVÉ ENGONE, S.D.B., Arzobispo de Libreville
(GABÓN)
La reconciliación aloja un misterio divino. Sin embargo, la Iglesia
tiene el deber de trazar el camino y de vivir ella misma
resolviendo, en primer lugar, sus propias contradicciones, antes de
predicar a los otros. Cuanto más creíble sea, más sabrá crear
espacios de verdad, de justicia y de paz. Por ello, es urgente
reforzar la comunión y la colaboración efectivas de los pastores,
tanto entre ellos como para con los fieles, para garantizar la
transparencia y la gestión responsable de los bienes de la Iglesia,
y asegurar la equidad entre los diferentes miembros de la comunidad
eclesial.
La reconciliación es, a la vez, un proceso y un objetivo que hay que
perseguir. He aquí algunas propuestas para alcanzarlo:
1. Esclarecer la dimensión escritural de la reconciliación, la
justicia y la paz;
2. Valorizar el sacramento de la reconciliación individual y
comunitaria;
3. Alentar los retiros, fundamentales para los laicos;
4. Reforzar la pastoral de la familia y los jóvenes;
5. Acompañar, con más atención, a los dirigentes encargados
cotidianamente de la gestión de la cosa pública;
6. Crear capellanías en el Senado y la Asamblea Nacional;
7. Organizar la formación permanente de los sacerdotes y los laicos
sobre la reconciliación, la justicia y la paz;
8. En fin, suscitar espacios donde los sacerdotes puedan escucharse,
compartir y confrontar sus experiencias humanas, pastorales y
espirituales.
[00262-04.04] [IN187] [Texto original: francés]
- S. E. R. Mons. Odon Marie Arsène RAZANAKOLONA, Arzobispo de
Antananarivo (MADAGASCAR)
En los últimos eventos que han dado a conocer Madagascar a nivel
mundial, y que hacen que deploremos estas pérdidas de vidas humanas
y de notables daños materiales, nos hemos dirigido al Consejo de las
Iglesias cristianas, conocido con la sigla FFKM (que une católicos,
luteranos, reformados y anglicanos).Se debe destacar que en los
tumultos cíclicos que han sacudido la gran isla desde 1980, el FFKM
ha sido un recurso para salir de la crisis, que concluyó finalmente
con la firma de un acuerdo entre las partes en conflicto. Luego
llegaron las elecciones.
¿Por qué motivo fue elegido el FFKM como mediador?
En primer lugar queremos hacer notar que la Conferencia de obispos
de Madagascar nunca ha dejado de dar la alarma para llamar la
atención del poder de turno. La gran mayoría de las personas, de
hecho, se empobrece cada vez más mientras una minoría se enriquece.
La adopción de una constitución a medida del presidente trajo como
consecuencia una derivación dictatorial, venta de terrenos a
compañías extranjeras, sin hablar de los fraudes electorales...
Los líderes religiosos y personajes de primer nivel han hecho
llamados a la calma. La Conferencia de los obispos de Madagascar,
por su parte, ha creado una unidad de crisis para hacer el
seguimiento del desarrollo de los eventos. El 6 de febrero de 2009
ha logrado convocar a una reunión con los representantes de las dos
partes enfrentadas.
Quisiera extraer alguna lección aprendida a partir de esta
experiencia de mediación:
1. No se puede hacer mediación sin una formación previa, de otro
modo el fracaso estaría asegurado.
2. Los mediadores deben permanecer unidos si desean llevar a buen
término el propio trabajo.
3. En estas negociaciones no existen ni las buenas intenciones ni la
sinceridad y esto lleva al desánimo, sin embargo nunca se debe
abandonar la mesa de negociación .
4. La solidaridad de la Conferencia de obispos de Madagascar ha sido
un testimonio importante en medio de la crisis y esto tiene su
fuerza.
5. Desgraciadamente el FFKM ha salido dañado y debilitado de esta
experiencia. Sin embargo, lo que da esperanza es la organización de
Talleres de formación sobre ecumenismo en toda la isla. Estos
talleres han sido financiados por el Consejo Mundial de Iglesias de
Ginebra.
[00263-04.04] [IN188] [Texto original: francés]
- S. E. R. Mons. Daniel Marco Kur ADWOK, Obispo titular de Mossori,
Obispo auxiliar de Khartoum (SUDÁN)
Como parte de su compromiso pastoral en la búsqueda de la paz, los
obispos de Sudán pusieron ante sí y ante sus fieles, la visión de un
Sudán más humano en el que las personas pudieran vivir en armonía y
en el que no existieran la guerra, la opresión, la violencia, el
odio tribal/étnico, la injusticia, la violación de los derechos
humanos y la discriminación por motivos religiosos.
La firma del Acuerdo Extenso de Paz (CPA) entre el norte y el sur
del Sudán el 9 de enero de 2005, marcó un punto de inflexión en la
historia de este atormentado país. Hasta ahora, el acuerdo firmado
ha sido el mejor de todos los acuerdos hechos entre las partes en
conflicto desde la independencia del Sudán en 1956. El acuerdo
refleja, en gran medida, las preocupaciones encontradas y
previamente expuestas por los obispos, una visión de Sudán en donde
todos sean tratados con igualdad, independientemente del color, de
la raza o del credo.
Dada la crisis política que vive el país actualmente, Sudán tiene
pocas opciones de donde escoger:
- La subdivisión de todo el país en varios estados, debido a la
reiteración de un estilo de unidad que difícilmente reconoce una
religión que no sea el Islam u otra cultura diferente de la árabe y
que niega el acceso a los derechos políticos, económicos y civiles;
Esta forma de unidad siempre comprometerá al país en conflictos
interminables.
- Si la unidad del país representa la mejor opción, el gobierno debe
reformar concretamente su estrategia política, adoptando una
constitución laica y un sistema de gobierno en cada Estado para
permitirle a cada ciudadano tener un sentido de pertenencia sin
prejuicio alguno. Este intento no solo reduciría la tensión frente a
los no-musulmanes, sino que abarcaría también otras regiones como
Darfur, Sur de Khartoum, y el sur del río Nilo azul. Estas tres
regiones son, predominantemente, musulmanas pero se sienten
excluidas, como los cristianos del sur, del tipo de unión que el
gobierno de Khartoum trata de formar. Esta opción se viene aplicando
desde hace 55 años.
[00264-04.03] [IN189] [Texto original: inglés]
- S. E. R. Mons. Felix Alaba Adeosin JOB, Arzobispo de Ibadan,
Presidente de la Conferencia Episcopal (NIGERIA)
Es justo que apelamos a nuestros líderes nacionales y organizaciones
internacionales para que salven África para la posteridad. Mi punto
de vista sólidamente ponderado, de todos modos,, es que este Segundo
Sínodo Especial debería ocuparse muy seriamente del FUTURO DE LA FE
Y DE LA DOCTRINA CATÓLICA EN EL CONTINENTE AFRICANO y en las islas
adyacentes. Como bien ha señalado el Cardenal Peter Todwo Turkson,
en la “Relatio” se menciona, y cito textualmente, que “hablar de una
Iglesia próspera en África (hoy) esconde el hecho de que la Iglesia
apenas está presente en extensas zonas al norte del ecuador. El
excepcional crecimiento de la Iglesia en África se encuentra,
generalmente, al SUR DEL SAHARA”. Aunque el norte es la tierra de
muchos santos y mártires, el refugio de la Sagrada Familia, ¡La
tierra que nutrió al Niño Jesús está ahora casi completamente sin la
presencia de la Iglesia fundada por Cristo! Lo mismo sucederá con la
ahora floreciente Iglesia al sur del Sahara si no hacemos de la
profundización en la fe UNA PRIORIDAD PASTORAL en este Segundo
Sínodo. “Estar prevenidos es estar preparados”.
Muchos Padres Sinodales nos han hablado de los actuales peligros
para nuestra fe. Aparte del aspecto socio político, las democracias
débiles, la corrupción y muchos otros males, hemos sido también
informados de las estrategias de los Movimientos Pentecostales en
contra de las Iglesias Cristianas Tradicionales. Sabemos que estos
ataques dividen y captan a nuestros miembros más vulnerables, la
juventud y los jóvenes adultos. Es de estos jóvenes de donde
proviene nuestro clero y las personas consagradas. Ellos serán los
futuros padres y madres, los políticos y los profesionales de
nuestras naciones. Pero desgraciadamente su fe es muy superficial y
el desarrollo doctrinal carente.
La Iglesia Familia de Dios, en misión en África, a través de este
Sínodo Especial, debe aportar vías y significados para transmitir LA
FE con una CATEQUESIS MEJORADA y con una sólida FORMACIÓN DOCTRINAL.
Esto es urgente, por tanto, en la Iglesia al Sur del ecuador, para
que no llegue a ser, dentro de unos años, como su homóloga del NORTE
del ecuador.
[00265-04.04] [IN190] [Texto original: inglés]
- S. E. R. Mons. Gerard Tlali LEROTHOLI, O.MI., Arzobispo de Maseru
(LESOTO)
La Iglesia Católica en Lesotho ha sido bendecida con vocaciones al
sacerdocio y la vida consagrada. Estamos felices de anunciar que la
Iglesia es una Iglesia de Misión que se vuelve misionera. Ha
comenzado a enviar a sus hijos e hijas a otros países y continentes,
por ejemplo, a Sudáfrica, Namibia, Botswana, Paraguay, Haití,
Francia... Muchos de los grupos mencionados arriba son de
religiosas.
Es en la esfera socio política en la que Lesotho necesita más ayuda
en el sentido de la reconciliación, la justicia y la paz. El tema de
la reconciliación, la justicia y la paz es pertinente y relevante,
pero también necesario y urgente para Lesotho. Lesotho es una de las
jóvenes democracias emergentes del continente. Desde su
independencia en 1966, ha experimentado siempre momentos de
turbulencia política y amargos conflictos, que en ocasiones han dado
como resultado golpes de estado y derramamientos de sangre, como
sucedió en 1970, 1986, 1994 y 1998.
Lesotho sufre dos importantes males, a saber, la división política y
religiosa. Ambas se entrecruzan de modo que es imposible diferenciar
la una de la otra. Desde las primeras elecciones generales de 1966,
Lesotho ha desarrollado lo que llamaré una “cultura del conflicto
post electoral”.
El proceso electoral funciona generalmente sin problemas hasta el
momento de la elección. La aceptación del resultado electoral es
siempre causa de disputas con violentas manifestaciones de
insatisfacción de los partidos perdedores. En otras palabras, no hay
victoria honorable ni derrota con dignidad. Esto hace que todo el
periodo político inmediato a las elecciones sea un periodo
turbulento de tensiones, rivalidad, e incesantes acusaciones, y una
de las causas de este problema es la falta de estrategias en los
métodos de votación. Una tensión política tal, avivada por la
intolerancia confesional, agrava la situación. Cada vez que se llega
a un punto muerto, el Consejo Cristiano de Iglesias de Lesotho es
llamado como mediador. Es frecuentemente la Iglesia Católica la que
asume la parte más importante en la resolución de conflictos en
Lesotho. El tema del Sínodo supondrá un gran beneficio para la
Iglesia de Lesotho, que se ve constantemente involucrada en los
esfuerzos de mediación para traer la reconciliación, la justicia y
la paz a nuestro amado país.
[00266-04.03] [IN191] [Texto original: inglés]
AUDICIÓN DE LOS
DELEGADOS FRATERNOS (III)
Después del intervalo, intervino el siguiente Delegado fraterno:
-
Su Gracia Michael KEHINDE STEPHEN, Diócesis de Ibadan, Arzobispo de
la Iglesia Metodista de Nigeria (NIGERIA)
Damos a continuación el resumen de la intervención del Delegado
fraterno:
- Su Gracia Michael KEHINDE STEPHEN, Diócesis de Ibadan, Arzobispo
de la Iglesia Metodista de Nigeria (NIGERIA)
Querría expresar mi gratitud y la de la Iglesia que represento, la
Iglesia metodista de Nigeria, por la invitación a participar en este
Sínodo especial de los Obispos sobre el importante tema: La Iglesia
en África al servicio de la reconciliación, de la justicia y de la
paz.
Os traigo los saludos del Consejo Metodista Mundial, que acaba de
concluir el encuentro de su Comité ejecutivo en Santiago de Chile.
El Consejo me ha pedido que aproveche la oportunidad de este Sínodo
para elogiar de nuevo el importante evento de la firma del documento
sobre la Justificación por medio de la fe durante la última
Conferencia Mundial Metodista, que se celebró en Seúl, Corea del
Sur, en julio de 2006. El Consejo desea que se avance con más
rapidez en otros asuntos y espera sinceramente que se puedan iniciar
conversaciones bilaterales en África.
También deseo transmitir los saludos del Consejo Mundial de las
Iglesias, especialmente del Comité de Continuación sobre el
Ecumenismo en el siglo XXI, del que soy moderador, y agradecer al
Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos
los servicios que ha proporcionado a este Comité y su ofrecimiento
para ser el anfitrión del encuentro en Roma en enero de 2010.
El Comité de Continuación sobre el Ecumenismo en el siglo XXI tiene
la tarea de articular de manera más clara la visión común de la
Iglesia hacia la unidad y asegurar una mayor coherencia en el
movimiento ecuménico en respuesta a las cambiantes realidades
globales. El Comité está constituido por representantes de distintas
circunscripciones e incluye a las Iglesias que son miembros del
Consejo Mundial de las Iglesias (CMI), de la Iglesia católica
romana, de las Iglesias pentecostales, de las organizaciones
ecuménicas juveniles, de las organizaciones ecuménicas regionales,
de las comuniones mundiales cristianas, del consejo nacional de las
Iglesias, de los ministerios especializados, de las organizaciones
ecuménicas internacionales y de las comunidades de renovación
ecuménica. Esperamos contar con vuestro apoyo constante ahora que
nos acercamos a la próxima fase, la de la profundización de las
reflexiones teológicas sobre la visión y los valores, y del
desarrollo de unas recomendaciones concretas para la acción por
parte de las Iglesias y de las demás asociaciones ecuménicas.
Las cuestiones evidenciadas en el Instrumentum laboris describen de
manera completa la mayor parte de los desafíos que tiene que
afrontar hoy la Iglesia en África. Sin embargo, creo que cuando las
cuestiones de la reconciliación, la justicia y la paz se afrontan
con intenciones sinceras, como parece ser el objetivo de esta
asamblea, entonces la Iglesia se muestra como Cuerpo vivo al
servicio de toda la humanidad y de toda la creación. La cuestión de
la justicia reviste un particular interés. Creo que la verdadera
justicia se manifiesta cuando los ministros y los líderes se
pronuncian contra el mal, sin tener en cuenta el beneficio o la
pérdida personal. Como pastores, tanto el clero como los laicos son
responsables de poner en práctica la justicia en la Iglesia. Esto es
especialmente necesario hoy en África. Donde existe justicia, es
posible la paz y esto permite que el rostro de Dios se revele
mediante la obra de santificación constante del Espíritu Santo.
Querría concluir recordando el deseo de toda la comunidad ecuménica
de que siempre es bueno y agradable cuando espíritus afines viven
juntos en unidad.
¡Que los resultados de este debate nos unan en el servicio de la
reconciliación, la justicia y la paz en África y en todo el mundo!
[00276-04.03] [DF004] [Texto original: inglés]
AVISOS
- RUEDAS DE PRENSA
- “BRIEFING”
- “POOL”
- BOLETÍN SYNODUS
EPISCOPORUM
- COBERTURA TELEVISIVA
EN DIRECTO
- BOLETÍN TELEFÓNICO
-
HORARIO DE APERTURA DE LA OFICINA DE PRENSA DE LA SANTA SEDE
RUEDAS DE PRENSA
La segunda Rueda de Prensa sobre los trabajos sinodales (con
traducción simultánea en italiano, inglés, francés y portugués)
tendrá lugar en el Aula Juan Pablo II de la Oficina de Prensa de la
Santa Sede, el miércoles 14 de octubre de 2009 (después de la
Relación posterior a la discusión) aproximadamente a las 12:45
horas. Intervendrán:
- S. Em. R. Card. Wilfrid Fox NAPIER, O.F.M., Arzobispo de Durban
(SUDÁFRICA), Presidente Delegado
- S. Em. R. Card. Théodore-Adrien SARR, Arzobispo de Dakar, Primer
Vice-Presidente del Simposio de las Conferencias Episcopales de
África y Madagascar (S.E.C.A.M.) (SENEGAL), Presidente Delegado
- S. Em. R. Card. John NJUE, Arzobispo de Nairobi, Presidente de la
Conferencia Episcopal (KENIA), Presidente de la Comisión para la
Información
- S. E. R. Mons. Manuel António MENDES DOS SANTOS, C.M.F., Obispo de
São Tomé e Príncipe (SANTO TOMÉ Y PRÍNCIPE), Representante de la
Comisión para la Información
- Rev.do P. Federico LOMBARDI, S.I., Director de la Oficina de
Prensa de la Santa Sede (CIUDAD DEL VATICANO)
La tercera Rueda de Prensa sobre los trabajos sinodales (con
traducción simultánea en italiano, inglés, francés y portugués)
tendrá lugar en el Aula Juan Pablo II de la Oficina de Prensa de la
Santa Sede, el viernes 23 de octubre de 2009 (después del Mensaje)
aproximadamente a las 12:45 horas. Intervendrán:
- S. E. R. Mons. John Olorunfemi ONAIYEKAN, Arzobispo de Abuja
(NIGERIA), Presidente de la Comisión para el Mensaje
- S. E. R. Mons. Youssef Ibrahim SARRAF, Obispo de El Cairo de los
Caldeos (EGIPTO), Vicepresidente de la Comisión para el Mensaje
- S. E. R. Mons. Francisco João SILOTA, M. Afr., Obispo de Chimoio,
Segundo Vice Presidente del Simposio de las Conferencias Episcopales
de África y Madagascar (S.E.C.A.M.) (MOZAMBIQUE), Miembro de la
Comisión para el Mensaje
- Rev.do P. Federico LOMBARDI, S.I., Director de la Oficina de
Prensa de la Santa Sede (CIUDAD DEL VATICANO)
La cuarta Rueda de Prensa sobre los trabajos sinodales (con
traducción simultánea en italiano, inglés, francés y portugués)
tendrá lugar en el Aula Juan Pablo II de la Oficina de Prensa de la
Santa Sede, el Sábado 24 de octubre de 2009 (después de la Lista
final de las propuestas) aproximadamente a las 12:45 horas.
Intervendrán:
- S.E.R. Card. Peter Kodwo Appiah TURKSON, Arzobispo de Cape Coast,
Presidente de la Asociación de Conferencias Episcopales de África
Occidental" (A.C.E.A.O.) (GANA), Relator general
- S.E.R. Mons. Damião António FRANKLIN, Arzobispo de Luanda
Presidente de la Conferencia Episcopal (ANGOLA), Secretario especial
- S.E.R. Mons. Edmond DJITANGAR, Obispo de Sarh (CHAD), Secretario
especial
- Rev. P. Federico LOMBARDI, S.I., Director de la Oficina de Prensa
de la Santa Sede (CIUDAD DEL VATICANO)
Se ruega a los operadores audiovisuales (cámaras y técnicos) y a los
fotógrafos que se dirijan al Consejo Pontificio para las
Comunicaciones Sociales para el permiso de entrada.
“BRIEFING”
El octavo “Briefing” para los grupos lingüísticos está previsto (en
los lugares y con los Encargados de prensa indicados en el Boletín
n. 2) el jueves 15 de octubre de 2009 a las 13:10 horas
aproximadamente.
Se ruega a los operadores audiovisuales (cámaras y técnicos) y a los
fotógrafos que se dirijan al Pontificio Consejo para las
Comunicaciones Sociales para el permiso de entrada.
Los siguientes “Briefing” tendrán lugar a las 13.10
aproximadamente:- Sábado 17 de octubre de 2009
- Martes 20 de octubre de 2009
“POOL”
En los días indicados a continuación habrá “pools” de periodistas
acreditados para acceder al Aula del Sínodo aproximadamente durante
la oración de apertura de las Congregaciones Generales de la mañana:
- Jueves 15 de octubre de 2009
- Sábado 17 de octubre de 2009
- Martes 20 de octubre de 2009
- Viernes 23 de octubre de 2009
- Sábado 24 de octubre de 2009
En la Oficina de información y acreditación de la Oficina de Prensa
de la Santa Sede (en la entrada a la derecha) estarán a disposición
de los redactores las listas de inscripción a los “pools”.
Para los “pools” los fotógrafos y los cámaras deben dirigirse al
Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales.
Los participantes en los “pools” deben estar a las 8:30 en el Sector
de Prensa, que se encuentra en el exterior, frente a la entrada del
Aula Pablo VI, y desde allí les acompañará un funcionario de la
Oficina de Prensa de la Santa Sede (a los redactores) y del
Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales (a los
fotógrafos y equipos de TV). Es necesario llevar indumentaria
apropiada para la circunstancia.
BOLETÍN SYNODUS EPISCOPORUM
El próximo Boletín, con el texto de la Relación posterior a la
discusión, que será presentado por el Relator General, S.Em. Card.
Peter Kodwo Appiah TURKSON, Arzobispo de Cape Coast (GHANA) en la
Décimocuarta Congregación General de esta tarde, martes 13 de
octubre de 2009, estará a disposición de los periodistas acreditados
en la apertura de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, mañana por
la mañana.
El texto de la Relación posterior a la discusión (en la versión
integral en italiano, inglés, francés, español y portugués) estará a
disposición de los periodistas acreditados con EMBARGO a las 16:00
horas en la Oficina de Prensa de la Santa Sede.
COBERTURA TELEVISIVA EN
DIRECTO
Se transmitirá en directo en las pantallas de la Sala de
telecomunicaciones, la Sala de periodistas y el Aula Juan Pablo II
de la Oficina de Prensa de la Santa Sede:
- Martes 13 de octubre de 2009 (16:30 hs.): Parte de la Décimocuarta
Congregación General en la que se presenta la Relación después de la
discusión
- Domingo 25 de octubre de 2009 (09:30 hs.): Solemne Concelebración
de la Santa Misa con motivo de la clausura del Sínodo (Basílica de
San Pedro)
Los eventuales cambios se publicarán lo antes posible.
BOLETÍN TELEFÓNICO
Durante el Sínodo funcionará un boletín telefónico:
- +39-06-698.19 con el Boletín ordinario de la Oficina de Prensa de
la Santa Sede;
- +39-06-698.84051 con el Boletín del Sínodo de los Obispos (edición
de la mañana);
- +39-06-698.84877 con el Boletín del Sínodo de los Obispos (edición
de la tarde).
HORARIO DE APERTURA DE LA OFICINA DE PRENSA DE LA SANTA SEDE
Con motivo de la II Asamblea Especial para África del Sínodo de los
Obispos, la Oficina de Prensa de la Santa Sede observará el
siguiente horario desde el 2 hasta el 25 de octubre de 2009:
- Martes 13 de octubre: de 9:00 a 20:00
- Desde el miércoles 14 de octubre hasta el sábado 17 de octubre: de
9:00 a 16:00
- Domingo 18 de octubre: de 11:00 a 13:00
- Desde el lunes 19 de octubre hasta el sábado 24 de octubre: de
9:00 a 16:00
- Domingo 25 de octubre: de 9:00 a 13:00
El personal de la Oficina de Información y Acreditación estará
disponible (en la entrada a la derecha):
- De lunes a viernes de 9:00 a 15:00
- El sábado de 9:00 a 14:00
Si hay cambios serán comunicados lo antes posible en el tablón de
anuncios de la Sala de periodistas, en la Oficina de Prensa de la
Santa Sede, en el Boletín de la Comisión para la Información de la
II Asamblea Especial para África del Sínodo de los Obispos y en el
apartado e“Comunicaciones de servicio” de la página web de la Santa
Sede.
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