La Santa Sede
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Codigo de Derecho Canonico


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CAPÍTULO II

DE LAS ASOCIACIONES PUBLICAS DEFIELES

312 § 1. Es autoridad competente para erigir asociacionespúblicas:

1 la Santa Sede, para las asociaciones universales e internacionales;

2 la Conferencia Episcopal dentro de su territorio, para las asociacionesnacionales es decir, que por la misma erección miran a ejercer su actividad entoda la nación;

3 el Obispo diocesano, dentro de su propio territorio, pero no elAdministrador diocesano, para las asociaciones diocesanas; se exceptúan, sinembargo, aquellas asociaciones cuyo derecho de erección está reservado a otraspersonas.

 § 2.    Para la erección válida de una asociación o de una sección de la misma en una diócesis,se requiere el consentimiento del Obispo diocesano, dado por escrito aun en elcaso de que esa erección se haga por privilegio apostólico; sin embargo, elconsentimiento escrito del Obispo diocesano para erigir una casa de uninstituto religioso vale también para erigir, en la misma casa o en la iglesiaaneja, una asociación que sea propia de ese instituto.

313 Una asociación pública, e igualmente una confederaciónde asociaciones públicas, queda constituida en persona jurídica en virtud delmismo decreto por el que la erige la autoridad eclesiástica competente conformea la norma del c. 312, y recibe así la misión en lamedida en que lo necesite, para los fines que se propone alcanzar en nombre dela Iglesia.

314 Los estatutos de toda asociación pública, así como surevisión o cambio, necesitan la aprobación de la autoridad eclesiástica a quiencompete su erección, conforme a la norma del c. 312 §1.

315 Las asociaciones públicas pueden adoptar librementeiniciativas que estén de acuerdo con su carácter, y se rigen conforme a lanorma de sus estatutos, aunque siempre bajo la alta dirección de la autoridadeclesiástica de la que trata el c. 312 § 1.

316 § 1.    Quien públicamente rechazara lafe católica o se apartara de la comunión eclesiástica, o se encuentre incursoen una excomunión impuesta o declarada, no puede ser válidamente admitido enlas asociaciones públicas.

 § 2.    Quienes,estando legítimamente adscritos, cayeran en el caso del § 1, deben serexpulsados de la asociación, después de haber sido previamente amonestados, deacuerdo con los propios estatutos y quedando a salvo el derecho a recurrir a laautoridad eclesiástica de la que se trata en el c. 312 §1.

317 § 1.    A no ser que se disponga otracosa en los estatutos, corresponde a la autoridad eclesiástica de la que setrata en el c. 312 § 1, confirmar al presidente de unaasociación pública elegido por la misma, o instituir al que haya sidopresentado o nombrarlo por derecho propio; pero compete a la autoridadeclesiástica nombrar el capellán o asistente eclesiástico, después de oír,cuando sea conveniente, a los oficiales mayores de la asociación.

 § 2.    La normaestablecida en el § 1 se aplica también a las asociaciones erigidas por miembrosde institutos religiosos en virtud de privilegio apostólico, fuera de susiglesias o casas; pero en las asociaciones erigidas por miembros de institutosreligiosos en su propia iglesia o casa, el nombramiento o confirmación delpresidente y del capellán compete al Superior del instituto, conforme a lanorma de los estatutos.

 § 3.    En lasasociaciones que no sean clericales, los laicos pueden desempeñar la función depresidente y no debe encomendarse esta función al capellán o asistenteeclesiástico, a no ser que los estatutos determinen otra cosa.

 § 4.    En lasasociaciones públicas de fieles, que se ordenan directamente al ejercicio delapostolado, no deben ser presidentes los que desempeñan cargos de dirección enpartidos políticos.

318 § 1.    En circunstancias especiales,cuando lo exijan graves razones, la autoridad eclesiástica de la que se trataen el c. 312 § 1, puede designar un comisario, que ensu nombre dirija temporalmente la asociación.

 § 2.    Puede removerde su cargo al presidente de una asociación pública, con justa causa, laautoridad que lo nombró o confirmó, oyendo antes, sin embargo, a dichopresidente y a los oficiales mayores según los estatutos; conforme a la normade los cc. 192-195, puede remover al capellán aquél quele nombró.

319 § 1.    A no ser que se prevea otracosa, una asociación pública legitimamente erigida administra los bienes queposee conforme a la norma de los estatutos y bajo la superior dirección de laautoridad eclesiástica de la que se trata en el c. 312 §1, a la que debe rendir cuentas de la administración todos los años.

 § 2.    Debe tambiéndar cuenta exacta a la misma autoridad del empleo de las ofrendas y limosnasrecibidas.

320 § 1.    Las asociaciones erigidas porla Santa Sede sólo pueden ser suprimidas por ésta.

 § 2.    Por causasgraves, las Conferencias Episcopales pueden suprimir las asociaciones erigidaspor ellas; el Obispo diocesano, las erigidas por sí mismo, así como también lasasociaciones erigidas, en virtud de indulto apostólico, por miembros deinstitutos religiosos con el consentimiento del Obispo diocesano.

 § 3.    La autoridadcompetente no suprima una asociación pública sin oír a su presidente y a losdemás oficiales mayores.




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