1 Después de todo esto,
derramaré mi espíritu sobre toda carne,
vuestros hijos e hijas profetizarán,
vuestros ancianos tendrán sueños
y vuestros jóvenes verán visiones.
2 Incluso sobre vuestros siervos
y siervas derramaré mi espíritu en aquellos días.
3 Pondré señales en el cielo y en la tierra:
sangre, fuego y columnas de humo.
4 El sol se convertirá en tinieblas,
la luna, en sangre
ante el Día del Señor que llega,
grande y terrible.
5 Y todo el que invoque
el nombre del Señor se salvará.
Habrá supervivientes en el monte Sion,
como lo dijo el Señor,
y también en Jerusalén
entre el resto que el Señor convocará.
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